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sábado, 24 de octubre de 2015

LAS VERDADES DEL TOREO DE VERDAD (2)

EL CORDOBÉS: ROMPER A UN TORO Y TOREAR AL NATURAL

Conversación mantenida por quien esto firma con un torero actual conocido de todos ustedes:

- Estuve en la Feria de ... y te vi. Enhorabuena porque con aquel toro estuviste muy bien.
- Muchas gracias, hombre
- Pero hiciste una cosa que no hay que hacer
- Ah, ¿si? ¿El qué?
- Le diste tres medias verónicas seguidas al toro antes de ponerlo en el caballo. Eso esta muy mal y no habría que hacerlo
- Ya...Porque rompes al toro ¿verdad? (Con cara de niño al que han descubierto cogiendo bombones)
- Efectivamente

Media del novillero Jesús Chover (que no es el torero a que nos referimos, que conste)

Es una de las trampas habituales de nuestros toreros. Yo, de pequeño, no recuerdo jamás perpetrar esas criminales medias seguidas para destroncar al toro. Incluso cuando el toro salía destroncado de toriles -ya me entienden- remataban siempre con una revolera para no dañarlo. Hoy en día, las revoleras brillan por su ausencia.

Revolera de Fandiño al pablorromero de su encerrona en Madrid

Viene esto a cuento de lo que decía Manuel Benítez. 'El Cordobés' será lo que sea pero que sabía de toros no puede dudarlo nadie en su sano juicio. Y que toreó muy bien con la muleta, tampoco (excentricidades, aparte). Lean lo que dice sobre romper los toros:

'Así le das al toro un recorrido tan corto que, si lo apuras, le puedes tocar todas las fibras. Le vas partiendo la columna vertebral. Es como si hicieras en un piano rrrrrrrrr en las teclas. Ahí, en un segundo, todas las teclas arden. Así puedes hacer más daño al toro que con el picador'.

Esa onomatopeya nos recuerda los acordes de Ravel en la 'Alborada del gracioso'. El piano se queda como si tal cosa pero al toro lo has destrozado. Y los toreros actuales lo saben de sobra porque todas las trampas o triquiñuelas que denunciamos por aquí ellos las conocen de sobra y no las hacen porque sí.

Natural a pies juntos de El Cordobés el día de su confirmación en Madrid, 20 de mayo de 1964

Y respecto al toreo al natural, los seguidores de nuestro modesto blog saben que no soportamos que se ayuden con el estoque. Eso lo hacen no por el viento sino por la gran desconfianza que tienen cuando la muleta se la echan a la izquierda y no pueden aliviarse con el estoque como en los pases en redondo.

Por eso pegan tres mantazos, nos hacen creer que el toro por el izquierdo es un asesino y rápidamente montan la muleta con la espada para volver a dar la tabarra con los derechazos.

Y, ciertamente, no sabemos a qué viene tanta desconfianza porque con esas muletas descomunales que utilizan hoy en día deberían sentirse archiprotegidos.

La muleta de Domingo Ortega...


Y la de El Juli:


La muleta de Pepe Luis...


Y la de Manzanares:


Lean lo que dice el Cordobés:

'Con la mano derecha cualquiera se tapa; con el capote se tapa cualquiera, pero toreando al natural es imposible taparse. Y mucho menos cogiendo el palillo por el medio y poniéndolo recto, como a mí me ha gustado siempre agarrarlo y ponerlo'

El califa Benítez, un sabio del toreo. ¿Se han fijado en que en su foto de arriba la muleta iba totalmente plana?

Ojo porque aquella tarde de la confirmación el toro de Benítez Cubero lo cogió feamente, observen:


Se lo llevaron a la enfermería y el toro lo mató Pedrés pero...


... cuando lo iban a apuntillar, los tendidos se llenaron de pañuelos y el palco concedió a Benítez la oreja de este 'Impulsivo' al que no mató.

Acabamos con una anécdota que no creo que conozcan.

En los años del hambre, Benítez estuvo a punto de ir a Francia a la remolacha. Lo que sí hizo fue trabajar de albañil. Vino a Tarragona a construir la 'Universidad Laboral Francisco Franco', hoy llamada 'Complex Educatiu de Tarragona'. Se hospedó en una fonda del puerto de nuestra ciudad... ¡y se fue sin pagar!

Muchos años después volvió a torear a Tarragona como gran figura y, antes de la corrida, se desplazó en loor de multitud a aquella fonda. Dejó un dineral en desagravio por su fuga cuando no tenía dónde caerse muerto.

¿A que esto no lo sabían? 

En cada uno de los pilones de piedra que rodean las instalaciones de la Universidad Laboral, aún figura en relieve el nombre del dictador. Siempre que paso haciendo deporte pienso que seguro que El Cordobés debió de troquelar el nombre de Franco en algunos de esos pilones.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.






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