Follow by Email

miércoles, 14 de marzo de 2018

LAS VERDADES DEL TOREO DE VERDAD (15): LAS VERDADES DE CORROCHANO SOBRE EL TORO

Quien esto firma considera básicas tres condiciones en una crítica o artículo taurino. La primera, no aburrir. La segunda, informar. La tercera es que el lector haya aprendido algo al terminar la lectura. Ésos son los ingredientes fundamentales que, por supuesto, deben presentarse en un envoltorio bien redactado.

Gregorio Corrochano era uno que cumplía todos estos requisitos. Es un placer releer sus crónicas aunque ya sepas lo que sucedió en la corrida que comenta. Algunos ningunean actualmente al talaverano por ser demasiado dogmático o demasiado teórico en sus planteamientos. No es nuestro caso.

En la serie que estamos dedicando a las verdades del toreo de verdad hemos entresacado algunas opiniones suyas centradas en el toro. A ver si las comparten ustedes.

Cuatro días antes de las primeras elecciones de la segunda república decía esto sobre la selección:

"El ganadero se cuidó sin duda de quitarle nervio a sus toros, ese nervio que no gustaba a los toreros. Y como no es fácil en una tienta aquilatar hasta dónde se debe quitar nervio sin caer en la mansedumbre, es frecuente que muchas ganaderías sometidas a este régimen se echen a perder. Los toros pierden lo que tenían de toros y se quedan en nada"

El ganadero a quien se refiere es el cordobés Florentino Sotomayor. Sotomayor compró miuras que, con el tiempo, fue mezclando con abundante Parladé para suavizar su comportamiento. Según parece, él fue el creador de este hierro:


Efectivamente, es el de Prieto de la Cal. Sotomayor debió de inspirarse en la A con asas de Miura para esta A con un círculo que hoy simboliza lo de Veragua más que el hierro auténtico del duque. Precisamente hablando de Miura, dice Corrochano lo que sigue:

"Se ha lidiado una corrida de Miura que no parecía de Miura. Y cada vez lo parecerá menos porque, como a la ganadería le imprime su dueño el sello y el carácter, esta vacada tiene ya la huella bondadosa de Pepe Miura (...) Antes eran toros de un instinto y un sentido tan agudos que cambiaban de un capotazo a otro. Han ido a quitar aquella cosa molesta de los toros, que lo mismo el bravo que el manso tenían"

Los que sostienen que los miuras de hoy ya no son lo que eran, sepan que esto está escrito en 1932. Además, los actuales propietarios no se esconden y usan la expresión 'adaptarse a los tiempos' más de lo que quizás muchos aficionados desearíamos. Lean lo que dice Antonio:


"En el caballo exigimos los puyazos normales y en la muleta es verdad que las cosas han cambiado y las faenas son mucho más largas que antes. 

"Entonces es lógico que vayas buscando una becerra que dure más en la muleta. Es que las faenas de hoy en día no tienen nada que ver con las de antes. Sin remontarnos mucho, no tienen nada que ver con las de los años sesenta. Aunque entonces era otro toro y sus veinte muletazos de entonces no tienen nada que ver con los muletazos de ahora.

"La verdad es que las faenas ahora son muy largas aunque a alguno le parecerá que aún son cortas...pero en mi opinión las faenas actuales son muy largas. Yo preferiría menos muletazos y más intensidad. Mejor veinte o treinta muletazos intensos que no doscientos demasiado...tranquilos"



Seguimos con Corrochano, porque parece que ahora hable de las ganaderías de Adolfo y Victorino hijo. Fíjense:

"En estas ganaderías hay una tendencia, que no es de ahora precisamente, aunque ahora se acentúa, a fabricar ese toro ideal para el torero. En los ensayos se tiende a quitarle el nervio, la fiereza de la casta, lo que se estima que contribuye al peligro. Como la dosis es un poco incierta, con frecuencia se pasa el límite y se roza la mansedumbre. Se deja del toro el armazón, lo externo, pero el toro por dentro es ya otra cosa"

Los victorinos de Castellón no tuvieron ni el armazón. Los adolfos lidiados en Céret hace tres años fueron de siesta total. Ahí tienen a Urdiales aquel día corriendo la mano a un oponente que embiste al tran tran (pueden recordar nuestra crónica aquí).


No obstante, Adolfo Martín suele insistir en que "yo no selecciono el toro fácil y boyante; si me sale así es porque se me degenera..."

Recuerden esta entrada donde nos hacíamos eco de las proféticas palabras de Juan Pedro Domecq:


Allí nos referíamos a 'Desteñido', este toro suyo indultado y salvado tras todas esas vicisitudes que leen en el pie de foto:

El semental de Juan Pedro 'Desteñido'. Fue indultado en la primera corrida concurso de Jerez (1955). En el segundo de los dos puyazos que recibió, falló la arandela y le entró un palmo de palo en el cuerpo . Se partió la vara y fue lidiado con esa puñalada dentro. Estuvo dos meses en los corrales de Jerez hasta que, contra todo pronóstico, se recuperó y en Navidad pudo volver al campo. Pesó 447 kilos y llevaba el número 6. Lo lidió César Girón. Su criador le dedicó un poema (pulsar aquí)

Hoy tiene su azulejo en Jerez:



Volvemos con Corrochano a 1929 y los toros 'de paja':

"Belmonte necesitaba su toro y Joselito, que podía con todos los toros, también lo necesitaba para que le dejaran pasar en más de cien corridas que toreaba por temporada. Fue una cuestión de comodidad aceptada por todos los públicos gracias a la cantidad y calidad de toreo nunca visto que ofrecían entre los dos. Se pensó en la condición pastueña y de mansedumbre del toro y se dio entrada a ganaderías de media sangre, de toros que van y vienen sin tirar cornadas, de esos toros que entonces llamábamos de paja...Se impuso el medio toro"

¿Serán toros de paja los victorinos del Domingo de Ramos en Madrid? 

Hemos comentado más de una vez la triste impresión que nos causa ver a un torero frente a un animal que parece domesticado. Lo comentábamos aquí con motivo de la apoteósica actuación de Ponce en Murcia cortando un rabo a 'Triguero', de Algarra:

FOTO: torosenelmundo.com

Esto dice Corrochano al respecto:

"Se ha ido buscando el toro artificial, de temple justo, de nervio preciso, de temperamento adecuado a una lidia también artificiosa. Y son muchos los que han dado en el toro doméstico"

En una crítica de 1931 titulada 'Ni toros ni toreros' escribe:

"La lidia moderna, al gusto moderno, exige el toro moderno. Está en desuso lidiar el toro de manera adecuada -bonita o no-, hacer lo que se deba hacer para que el torero mande en el toro. Hoy la escuela es hacer a todos los toros la misma cosa, no me atrevo a decir la misma lidia..."

Una de esas pocas veces en que hemos visto algo diferente a la monótona pesadez de cada tarde fue lo de Ferrera con 'Platino' en Sevilla (recuerden aquí):

FOTO: Arjona

Sigue Corrochano:

"Es absurdo pero no se hace  la lidia para el toro sino el toro para la faena. Es así. El torero y el público sólo se saben una faena. Si el toro no la admite, entonces viene la desesperación"

¿Recuerdan aquí lo que le pasó a 'El Juli' con el de Mondoñedo?

"Torear es salir a poder con el toro, a dominar al toro y después, lo que ustedes quieran. Pero salir pensando dónde voy a juntar los pies, dónde voy a dar ese lance o dónde voy a hacer esa cosa bonita que se aplaude, eso no es torear, aunque se aplauda. Eso tiene el inconveniente de que hay que esperar un toro tras otro porque, cuando no sale el toro que se presta eso, no se sabe qué hacer"



Lo que comprobamos de manera cada vez más alarmante es lo que él denunciaba aquí (1928):

"Ese toreo bonito, lucido y pinturero hace que el torero se vicie, se amanere, y tenga que esperar su toro. Y si tarda en salir, habrá muchas corridas insoportables como la del domingo"

Bueno y, si sale, añadiremos nosotros que la corrida es igual de insoportable porque asistiremos entonces a un recital de posturas forzadas, falta de naturalidad, retorcimientos, barroquismo mal entendido y artificiosidad. En suma, una tabarra para la vista y el ánimo.

La clave de todo es el toro. Un amigo lector de Huelva nos escribía para decirnos que, gracias a algunas de las cosas que leía en nuestro blog, había empezado a valorar lo que hacía el torero en función del toro que tenía delante. Es que así debe ser. Corrochano lo repetía a menudo:

"El público poco inteligente va a los toros y no ve el toro (...) Afición a ir a los toros hay mucha pero lo que hace falta es aficionarse al toro, a ver el toro, a saber lo que se puede y se debe hacer con el toro"

Lo de Joselillo en Sangüesa el año pasado tuvo el valor de que lo hizo delante de un toro de Fraile que estaba dispuesto a vender cara su vida:


FOTO: Miguel Osés

Los medios de comunicación son los que tendrían que insistir en mejorar y educar a la afición pero su problema es que viven de esto y no pueden hablar claro.


No es una novedad. Esto decía Corrochano hace noventa años:

"Hace falta una renovación en el campo y en la plaza (...) Para eso sería necesaria la labor constante, larga y desinteresada de la Prensa. Ellos deberían preparar la renovación y la consolidación. Pero la Prensa no puede hacerlo , no puede desamparar a sus clientes. El anunciante compra el estímulo de su anuncio y quiere leer que lo suyo es lo mejor...aunque sepa que no es verdad"

No sé si comulgarán con lo dicho hasta aquí por el revistero talaverano. Para poner a todos de acuerdo, transcribimos un diálogo extraído de una crónica suya de junio de 1928. Los protagonistas son un aficionado antiguo y uno moderno:

 

Seguro que ustedes se han identificado con el aficionado antiguo ¿verdad?

Hoy habría un tercer tipo de aficionado, el posmoderno. Es el de los toros 'tobilleros', la embestida 'con clase y profundidad', el toro que 'descuelga', el torero que 'se siente', el que grita 'bieeeen' en lugar de 'óle' y el que pide el indulto. En fin, todo aquello que denunciábamos aquí.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.





6 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Ya somos dos los corrochanistas. Aunque también él tenía sus manías. Como usted y yo...

      Saludos.

      Eliminar
  2. Es curioso que se puedan emplear aquellos comentarios en la tauromaquia de hoy en día. Eso sí, los niveles de colaboración de los toros con los toreros son muy, pero que muy, distintos, ayer y hoy. Personalmente, siempre he escuchado este tipo de cosas en los aficionados de verdad, incluida la de que esto se acaba (Rafa, tú también lo dices) y ahí seguimos. Como todo se repite, quizás estemos en el inicio de una nueva era dorada donde el toro retome el protagonismo, y si aquel día nos toca?
    Yo miro el lado positivo, de momento, no solo en los festejos populares el toro es el centro y en unas pocas plazas, también en blogs, como este, el toro ocupa el trono.
    Un saludo desde Málaga

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Celebro su optimismo pero me temo que no lo puedo compartir. Eso sí, los festejos populares seguirán cuando las corridas estén heridas de muerte, lo he comentado alguna vez por aquí.

      Pero tenga usted en cuenta que el movimiento animalista está haciendo furor en Francia. Lo que tenemos aquí es un pálido reflejo y los amigos franceses lectores del blog saben a qué me refiero. Cuando esa corriente llegue aquí con toda la fuerza, las corridas pueden darse por acabadas ya que los políticos que sufrimos tienen muy poca categoría y se dejarán llevar por la ola buenista. Al tiempo.

      En Francia aún han resistido el embate con orgullo. Aquí no será lo mismo. Y con lo de políticos de ínfima categoría sé de qué hablo porque en Cataluña tenemos para dar y tomar.

      Saludos.

      Eliminar
  3. Enhorabuena Rafa, esto es enseñar. Adolfo a dia de hoy, ya no me llama la atención, y desde mi punto de vista, lo ha conseguido en apenas 5 años, y Victorinin, lleva el mismo camino. El año pasado fue la peste, y desde mi punto de vista, le salvaron 3 toros, el de Zevilla, y los dos de Madrid. Asin lo veo yo.
    Ha Joselillo en Sanguesa le puso el toro el piton izquierdo dos veces seguidas en el saludo capotero en la garganta,que nos dejo temblando,para mi, el mejor cartel de Ceret, la de Fraile, y hojala se llene la plaza, y a tomar por saco la selección.
    Un saludo.
    Kaparra

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias. Mira lo que ha comentado un amigo que asistió a la corrida de Castellón de Victorino:

      "Victorino con esos homenaje a su Padre va a llenar de figuras y placas sus vitrinas y dinero, que es lo unico que quiere, que no diga que quiere al aficionado,por que en Castellon no lo demostró, ahora ya lo puedo decir que se ha vendido al sistema y lo unico bueno que puedo decir de esa tarde es que la plaza estaba llena y con el agua que caia la gente se quedo en su asiento esperando ver aunque fuera uno, un Victorino que no vimos".

      El comentario completo, en la entrada de la crónica de los victorinos de Vistalegre.

      Saludos.

      Eliminar