Los amigos de la ADAC han decidido suprimir las rayas de los picadores sobre el ruedo ceretano. Lo hacen de acuerdo con la Unión de Ciudades Taurinas de Francia, de forma que esta propuesta supone saltarse provisionalmente su Reglamento.
Los lectores de nuestro modesto blog saben que la primera vez que se pintó una raya en un ruedo fue en Zaragoza en 1908. El cartel era con Bombita y Bombita Chico ante toros de Pablo-Romero. Contábamos en esta entrada que los picadores querían vengarse del duque de Veragua. Como este proponía una puya menos lesiva, la puya corta, ellos respondieron diciendo que la aceptarían pero pintando una raya de la que no pasarían para ir a buscar al toro que tardease.
En aquella época había ganaderos que pagaban una propina a los picadores para que se jugasen más todavía la vida saliendo a buscar toros que estaban parados y no querían acometer al caballo. Piensen que el inicio del siglo XX, con la época de Bombita y Machaquito, fue probablemente la más sangrienta de la tauromaquia. El jinete ya no intentaba salvar el caballo y salvarse él sino que se practicaba lo que Guerrita había ido imponiendo desde finales del siglo anterior con su célebre frase del 'déjalo que enganche'.
Ese enganchar sirvió para que los ganaderos pudiesen ir aquilatando la bravura de sus reses pero a la vez dio lugar a unas décadas crudelísimas para los pobres caballos y muy duras para los valientes piqueros. Muchos preferían picar cerca de la barrera para caer dentro del callejón cuando eran derribados y así evitar quedar al descubierto. Ahí tienen al citado Bombita ayudando a su picador en un instante de serio peligro:
Lo de la segunda raya será una propuesta de Domingo Ortega que se hará efectiva por una Real Orden de 1959, en los años de Camilo Alonso como ministro. Ojo porque antes se probó de manera experimental en una corrida.
Fue en la concurso de Jerez del año 1958. Se indultó de manera irrisoria este toro de Benítez Cubero que sólo tomó dos varas y al cual luego se le cambió el tercio con un par de banderillas. Todo fue por orden de Ordóñez, que quería lucirse con la muleta. El torete fue un norit de manual y el maestro triunfó, eso sí, aunque con la agravante para la seriedad del espectáculo de que el animal fue indultado tal como contábamos aquí.
Desde que hay rayas se ha dado un fenómeno curioso en las plazas y es que el 90% de los espectadores, a pesar de no haberse leído nunca el reglamento, sí sabe que el picador tiene prohibido pasar la primera raya. Ese es el motivo de los abucheos que se oyen cuando alguno lo hace. En cambió, no se oye nada cuando se perpetran cada tarde fechorías muchísimo más censurables, como las cariocas, los remates provocados deliberadamente por los peones en los burladeros o las barrenadas y recargadas que repiten con vileza todos los días los picadores.
¿Es un signo de valentía por parte del picador pasar esa primera raya para enfrentarse al toro? Pues no siempre, veámoslo.
Sí que es un caso de valentía clara lo que hemos visto hacer algunas veces a Gabin Réhabi. Recuerden cuando salió a picar a Cantinillo hasta el platillo de la plaza de Vic-Fezensac sabiendo que se iba a llevar un monumental batacazo. Fue en 2014 y lo contábamos aquí.
Pulsen aquí para recrearse con un buen reportaje fotográfico de lo sucedido. La última imagen es la de la vuelta al ruedo de Destinado.
Repitió Réhabi lo mismo pero con un toro mucho menos peligroso en la primera edición de la Feria de 3Puyazos. El animal era de Peñajara y también salió a los medios para provocar su embestida. Recuerden nuestra crónica aquí:
Hoy en día todos los picadores que pasan la primera raya lo hacen por dos motivos: el primero es porque el toro está tan parado que no quiere acudir al peto. Esto suele suceder en el segundo encuentro ya que se siente afligido tras el monopuyazo español que acostumbra sufrir en el primer encuentro. Por eso vemos picadores que traspasan esa raya e incluso clavan la puya a toro parado con el fin de provocar su embestida. Como los profesionales actúan en el ruedo con total impunidad, cuando hacen eso suelen irse de rositas tras el final del festejo dado que los presidentes no quieren perder el tiempo redactando propuestas para sanción.
Esperen un momento: como estamos en vísperas de la feria de Pamplona les adjuntamos a continuación un recorte de prensa del año 1960. ¿Al final de los festejos de la semana que viene se repetirá algo de esto?
Esas 5.000 pesetas hoy serían varios miles de euros. Pero atención al segundo motivo por el cual muchos piqueros se adelantan más allá de esa primera raya: es por cobardía. Tienen un miedo cerval a que el toro coja impulso viniéndose desde lejos e intentan reducir la distancia con él para minimizar el riesgo del topetazo.
Lo hemos visto muchas veces. La última de ellas sucedió en la Corrida de Beneficencia durante la lidia del sexto toro. El animal protagonizó un primer puyazo de bravo romaneando y empujando el caballo de Israel de Pedro hasta la barrera. Desarmó al piquero y saltaron los monolistos al ruedo sin mediar derribo, cosa que nunca verán hacer a los de Alain Bonijol en una situación similar.
Hernández colocó el toro en el segundo puyazo un poco más allá de la segunda raya. Lógicamente el picador no quería ni de broma que el animal lo volviese a poner en apuros, de manera que picó espuela para dirigirse hacia él traspasando sin vergüenza la primera raya. Está clarísimo que no lo hizo por valentía como decíamos antes sino por una indisimulable cobardía. Era la manera de reducir la fuerza del toro en el envite.
Esa misma actitud de picadores adelantándose intentando minimizar riesgos suele repetirse ante toros mansos encastados de los que temen sus buenos arreones, como en corridas de Saltillo o Aguirre. Recordamos a Aguado echándose encima de aquel Ruiseñor de Saltillo en 2017 precisamente en Céret:
Al final de aquel festejo nos tocó discutir con algunos aficionados que habían aplaudido ese gesto mientras nosotros manteníamos que no era digno de aplauso sino de protesta ya que lo que pretendía el jinete era atenuar o adulterar la suerte de varas buscando su propio alivio. Pueden releer nuestra crónica aquí.
Aquí tienen parte del comunicado de la ADAC que, dicho sea de paso, nos parece muy bien porque no hay duda de que contribuirá a agilizar el primer tercio permitiendo que el picador se mueva por donde quiera:
En Céret estaremos y por aquí se lo contaremos, Dios mediante.
Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

