viernes, 21 de agosto de 2026

MIURAS OREJEROS

A requerimiento de algunos desocupados lectores hemos visto en diferido la corrida magallánica, que nos dijeron que se tildaba por ahí como la del siglo.

El calificativo se nos antoja bastante exagerado aunque los toros fueron todos claramente desorejables. De hecho, se cortaron siete orejas y terminaron los tres diestros en hombros. Por casquería que no quede y si no se pincha, se podría haber añadido un par de orejas más como mínimo, imagínense.



Miura siempre sufrirá el doble sambenito: si salen que no tienen un pase, es que debería ir todo al matadero y si salen boyantes, o pastueños como estos, es que ya no es lo que era. Menos mal que las capas fueron variadas porque si llegan a venir todos cárdenos ya hubiesen menudeado los rumores sobre La Quinta o similares.

La vergüenza de la tarde la protagonizaron una vez más los de la banda del castoreño, que perpetraron seis cariocas. Con ese comportamiento tan noble de todos los toros, que no tuvieron ni una mala idea ni mansearon lo más mínimo, ¿a santo de qué tienen que dedicarse a carioquear y además con saña? Por cierto, aprovecharemos esta foto para decirles que donde deberían picar es justo detrás de la divisa:



Cubriremos todas las apuestas a que no hubo ni una sola propuesta de sanción por parte del delegado de la autoridad. Ya que estamos les diremos que en nuestro reciente viaje a Navarra indagamos y les podemos confirmar que en la pasada feria de Pamplona se redactaron dieciséis propuestas para sanción. Seguimos esperando que la Comunidad de Madrid haga públicas cuántas hubo en Las Ventas la temporada pasada porque lo llevan con un secretismo que no entendemos.

Toda la corrida estaba enfundada en la finca. Su juego fue el siguiente: primero, pronto y noble; segundo, rebrincadillo, flojo y noble; tercero, tardo y noble; cuarto, encelado en el peto y luego blandito y noble; quinto, bueno en el caballo, sin ser bravo del todo, y noble; sexto, codicioso y noble. Dio una media de 622 kilos.




CHACÓN. El primero pesaba 636 kilos y destrozó un trozo de la barrera de salida. Era negro mulato, listón y degollado:



Se enceló en el primer puyazo donde recibió esta vergonzosa carioca que ven abajo. Pero es que en el segundo acudió al trote y el de la banda del castoreño ¡le volvió a pegar otra! Y el diestro está allí al fondo, como si estuviese mirando la lavadora dando vueltas. 



Dos buenos pares de Germán:


El animal había embestido incansable y pronto a todo lo que se movía. En la muleta siguió haciendo lo mismo con un pequeño rebrinque. Se vio a Chacón con ganas de colocarse bien, dando distancia al toro, dando también al pico pero sin acusar aparentemente su inactividad. El toro embistió hasta el final con una nobleza hojaldrada y sin abrir la boca.



Pinchazo aguantando, el toro que lo nota y se pone tonto, dos más sin soltar, media atravesada que queda suelta y estocada caída y trasera. Entró siempre no pegando el telonazo sino con el delantal, vean su mano izquierda. Pegar el telonazo quiere decir girar el estaquillador en el último momento pero entrar con el delantal implica venir con la muleta girada desde que arrancas, como si fuese un mandil:



El cuarto pesaba 599 y era cárdeno oscuro, bragado, meano corrido, axiblanco, degollado, largo y acapachado:



Recibe un duro castigo en un monopuyazo español de dos minutos, donde llegó a romanear como ven pero siempre con un solo pitón. A la salida se derrumbó. A Chacón el toro no le gustaba desde que se le había colado en el recibo (en plan Morante en El Puerto).  Su subalterno y él arrastraron el capote para que viese el verde pero el presidente no quiso enseñarlo.



Octavio, nosotros te vimos el plumero aunque los televisivos se esforzaron en taparte diciendo que el toro te había gustado mucho. ¡A otro perro con ese hueso!



El diestro lo llevó a media altura y rematando los pases por arriba para acallar las protestas, que seguían en el tendido. El problema es que así el trasteo no tenía demasiada enjundia.

Le concederemos el mérito de haber conseguido que el toro no claudicase ni una vez y de lograr que en el tendido las lanzas se tornasen cañas. Se equivocó alargando la faena en exceso.



Rinconera ejecutada con lentitud pero observen esa mano izquierda, de nuevo entrando con el delantal. Dos orejas exageradas recogidas por el maestro entre lágrimas:



MORAL. Su primero pesaba 607 kilos y era un negro salpicado y listón porque ya saben que la palabra 'berrendo' está proscrita en Zahariche:



Tercera carioca repugnante de la tarde y encima recargando.



El toro iba rebrincado y meneaba la cabeza pero siempre fijo en la tela. Para el dicharachero esto era una embestida enclasada o sea que ya nos atarán ustedes esa mosca por el rabo. Vimos a Moral un punto perfilero de más, sin ganas de enseñar el muslo. 



Pinchazo escupido y estocada pasada despegándose, con muy bella muerte del toro en los medios que claramente propició la oreja. Observen la diferencia entre Moral y Chacón a la hora de orientar el palillo. El sevillano apunta al hocico y el gaditano apuntaba a su pueblo:




El quinto era un toro cárdeno oscuro, bragado, meano y cornidelantero, que pesaba 647 kilos:



Asquerosa carioca, quinta de la tarde, además barrenando trasero y con una sevicia nauseabunda. En el segundo se arrancó de largo y ahora Moral ordenó no pegarle. Lo puso una tercera vez, como si no estuviésemos en España, y el animal volvió a galopar pero ojo porque se soltó nada más impactar con el peto. Por eso decíamos antes que no fue bravo del todo.




Gómez Escorial estuvo sorprendentemente bien en sus dos pares. Al final cogerá afición a las banderillas. Aquí tienen el primero y el segundo, ¡bravo!




El toro punteaba un poco la tela pero embestía con la boca cerrada y empapado. El diestro se retorció más de la cuenta por lo a gusto que se encontraba ante este miura de guirlache.



Sabía que solamente con que hundiese el estoque en el toro iba a salir en hombros. Se equivoca totalmente entrando en la suerte contraria y a punto está de tener un susto como ven en la imagen pero alargó el brazo para dejar esta entera pasada. Dos orejas,  de las cuales una no nos molesta por haber puesto el toro tres veces al caballo:



CRESPO. Su primero pesaba 590 y no era castaño como dijo el dicharachero sino colorado ojo de perdiz, listón, bocidorado, bragado, zancudo, acapachado, cornalón y con morrillo:



Cuarta carioca de la tarde como ven abajo, con el toro dejándose pegar. De largo en el segundo, galopa, cobra en el lomo y sale suelto rápidamente cuando el piquero ya empezaba otra rueda infernal. Lo de que los miuras son los más listos se vio en ese detalle. Nosotros hubiéramos hecho lo mismo:



Canguis en banderillas y el presidente que cambia con tres palos.

Salvo error Crespo se estrenaba con este hierro pero como había visto los dos primeros, que parecían juampedros, salió sin ninguna psicosis. Se cruzó y no toreó mal a este, que tardeaba pero sin ninguna mala idea.



Además hizo casi toda la faena con la izquierda, cosa de mérito. Telonazo monumental, media arriba más descabello y oreja:



El último pesaba 660 kilos y era negro mulato, listón, bragado, meano, axiblanco, muy largo y bien encornado. Al fondo se ve a Rafael, hijo del ya jubilado Manolo, que vino en labores de mayoral:



Acudió al galope de lejos y recibió una barrenada de cárcel a la que siguió esta carioca que ven dando al túrmix. Era la sexta de la corrida. En el segundo volvió a galopar para cobrar trasero. Pidió el cambio el diestro y se oyeron algunos pitos en el tendido, señal de que igual está cambiando algo y el personal desea ver la suerte de varas... ¡pero sin cariocas! La pregunta es si alguien se dio cuenta de las seis que se perpetraron porque los televisivos no dijeron ni mu.



A estas alturas de la corrida Crespo había visto que estos toros de Miura no sólo no se comían a nadie sino que colaboraban como su seguro servidor. Este último no constituyó una excepción. Fue el que más nos gustó en la muleta ya que tenía más codicia que sus hermanos, sin aquella nobleza tan pastueña que habían exhibido aquellos. Además era un poco mirón.



Corrió bien la mano el diestro sin que el toro le tocase la muleta y no se alargó. Descubrió con valentía la muerte y dejó una media en buen sitio sin pegar el telonazo como ven. Dos descabellos y oreja festiva:



Lo de corrida del siglo nos van a permitir que lo pongamos en cuarentena. Si lo fuese, también tendría que haberlo sido la magallánica de Victorino, recuerden aquí. Entonces fueron seis orejas y un indulto.

Sí que estaremos de acuerdo en que ha sido la corrida de Miura más noble del siglo... o desde la época de Juan Miura. A nosotros tanta nobleza nos empalaga un poco. Les cambiamos con los ojos cerrados estos seis de Sanlúcar por uno: el Granujito que mató Castaño el año pasado en Santander, recuerden aquí. Aquel día el salmantino terminó con sangre en la garganta porque quería tragar pero no tenía saliva en la boca. 

Esto nos recuerda la siguiente anécdota. Una vez que estábamos en la finca de Zahariche nuestro diálogo fue el siguiente:

- ¿Sabes que Ponce está viniendo últimamente a tentar?

- Ah, ¿si? ¿Y qué tal?

- Muy bien, sale siempre muy contento de cómo embisten nuestras vacas

- Entonces ¿por qué luego no se apunta a las corridas?

- Hombre, porque con estos toros hay que tragar mucha saliva...

Pues con estos miuras magallánicos no sólo no se les secó la boca a los toreros sino que pudieron estar ante ellos con las pulsaciones bastante bajas. 



Fueron miuras orejeros, como decíamos en el titular tomando prestada la expresión del palmero del dicharachero, el pobre Cañaílla, antaño plusmarquista mundial matando miuras y hogaño convertido en un comentarista tristemente paniaguado.

Miuras orejeros, miuras para Morante, miuras de dulce, miuras de sesenta pulsaciones, miuras con los que se te hace la boca agua... Pueden escoger ustedes cualquiera de estos titulares para la crónica.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.



20 comentarios:

  1. Buenos días, Rafa. Gracias por traer la crónica de la VIII Corrida de Toros Magallánica de Sanlúcar de Barrameda. A esos toros de Miura se les cambiaba la divisa verde y encarnada de la finca Zahariche por la encarnada y blanca de Lo Álvaro en El Castillo de las Guardas y parecerían juampedros. Saludos desde Ronda, escribe Raúl.

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    1. Todos habíamos visto algún toro de Miura con nobleza exagerada pero nunca seis de seis en una misma corrida. Saludos

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  2. Gracias por la crónica, Rafa. Me encantó la salida de los toros, tan desafiantes mirando al tendido. Parece que los picadores quieren ensartar a los toros para asarlos en una hoguera dándoles vueltas. Se los comerán a medias con los caballos, hay que ver qué pesos de unos y otros. Los picadores delgados deben de barrenar por puro odio y envidia, porque los gordos no les dejarán meter el tenedor. Me pareció que Chacón conocía bien la ganadería y los terrenos donde debía colocarse y colocar a los toros. Que luego hubiera algo de arte y disposición ya es otra cosa. También creo que Moral se percató del destrozo en su segundo, y no sé si lo metió dos veces más como disculpa, o para cerciorarse de que efectivamente lo había roto y ya podía torearlo sin tanto miedo.

    Respecto a los comentaristas, me sacan de quicio. Están muy bien para el jolgorio de las novilladas sin caballos en pueblos remotos y pintorescos, pero en una corrida seria no dicen más que tonterías y callan lo importante. Esto último quizá tenga una justificación: si se ensañan con las cuadrillas se quedan sin televisar corridas y salimos perdiendo todos. Yo vivo fuera, y si no es por la televisión, solo vería toros un par de veces al año.

    Volviendo a la de Miura, y pese a todo, la disfruté más que el tostonazo de ayer en Málaga con los Núñez del Cuvillo para Morante, Urdiales y Fortes.

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    1. Perfecto su apunte sobre la desafiante salida de los toros al ruedo que olvidé incluir en mi crónica.

      Saludos

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  3. Gracias por la crónica.
    Mi sensación al verla y ahora es un tremendo ni fu ni fa. Ya lo hemos visto en alguna miurada más este año.

    Goyescas, Magallánicas, Picassianas, de los Candiles, Pinzonianas, Románticas, Insurgentes, Flamencas y ahora César Rincón amenazando con la Precolombina.
    ¡Ay, Señor, llévame pronto!
    Si yo solo quiero que sea encastada, bien presentada y bien lidiada...

    Feliz día

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    1. Para encontrar una corrida encastada, bien presentada y bien lidiada tendrá que echar mano usted del fanal con el que Diógenes iba buscando a un hombre.

      Eso de la corrida precolombina no sé si es una broma suya o hay algo de verdad pero si lo hubiese, quizá habría que incluir algo de la antropofagia azteca o del incesto del Inca con su hermana.

      Saludos

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  4. Buenas Rafa y la cia,

    Gracias por recoger el guante. La presentación impecable. Variados de capa (sin la alargada sombra de la sospecha cárdena…) y de comportamiento.

    Imaginemos, que se les pone en suerte al caballo y se mide el castigo. Que fácil decirlo pero que difícil verlo. Eran prontos y estaban locos por ir al peto. La pelea ahí abajo es otro cantar en muchos casos; pero lo que nos roban cada tarde no tiene nombre. Y en esto caso en particular es llamativo.

    Hubo pares de banderillas meritorios, y a la muleta llegaron con fuelle y ganas de embestir, aunque sin malas ideas, ninguno de los seis; que ya es raro. Lo que resta emoción.

    Sobre lo del “berrendo”’ parece ser que Cañailla decía que en la casa saben que suelen salir buenos casi sin excepción…

    Como decía un compañero más arriba, prefiero esto a lo de todos los días con el sota caballo rey ganadero por todos ya conocido… Por último, mejor de luces y con el ruedo sin pintar de manera tan colorida. Soy maniático para estas cosas…

    Si para usted por Madrid en septiembre para la concurso de ganaderías, avise por aquí y montamos breve tertulia como en otras ocasiones con los habituales del abono de temporada venteño .

    Saludos desde Madrid.
    Rulan

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    1. Estamos de acuerdo con lo que dice del robo permanente del primer tercio pero en la crónica dejo caer una luz de esperanza cuando se oyeron algunas protestas al cambiar el tercio del sexto con 'solo' dos entradas.

      Lo de Madrid cuente con ello e incluso con una posible comida si sus múltiples compromisos familiares lo permitiese.

      Saludos

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  5. En este blog he aprendido que a las corridas hay que medirlas en el caballo. Y, aunque no se puede confirmar porque no se pasó de dos puyazos —algún monopuyazo— y se picó mal, la corrida tuvo poder en el caballo.
    En la muleta tuvo nobleza, pero haciéndose el longui, es decir, mirando al tendido. Pasó alguno con buen gesto, pero sin querer coger ni la muleta ni al hombre.

    Los toreros estuvieron pesadísimos. Récord de muletazos en una de Miura. De Chacón hacía tiempo que no veía a un torero sacar tanto el culo —por cierto, lo llevaba empapadísimo, como si se hubiera cagado—, aunque con su segundo dio los mejores muletazos de la tarde. Moral, perfilero y técnico, le tapó bien la cara a su primero. Lo demás, muy pesado.
    El menos pesado fue Crespo, aunque me decepcionó un tanto. Mucho «gadgetobrazo» y algo medroso.

    Hoy, victorinos desde Málaga. Daros por avisados.

    Joan

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    1. El segundo de Moral sí que acudió tres veces al caballo. Y estoy de acuerdo en lo de embestir a la muleta haciéndose un poco el longuis, en todos excepto en el último, que ya digo que fue el que mostró más codicia.

      Saludos

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    2. ¿Me equivoco, o el público protestó que lo pusiera una tercera vez?

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    3. Quiero pensar que no... es que no me atrevo ni a ir al vídeo a comprobarlo.

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  6. Hola señor Rafa. Este encierro de Miura para mi ha sido el mejor de este divisa esta temporada me gustó más que el de Sevilla o Pamplona. Chacón se pasó de faena en sus dos toros y eso le trajo complicaciones. Me quedé con ganas de una tercera entrada al caballo pero para ver luego como hacen la suerte pues se le quitan las ganas a uno. No compartí la petición del público de cambiar el segundo toro (me gustó su pelea e varas)... Al final acerté y tuvo una muerte espectacular. Toros espectaculares de triunfo, con unas salidas llamativas, distintos comportamientos y capas...faltó drama, pero como dice usted es difícil el equilibrio en esta ganadería. Gracias por sus crónicas. Saludos desde Graná tierra de Frascuelo.

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    1. Hubo cinco toros de nobleza digamos que cariñosa y el último que sacó más picante. Ojalá hubiera sido uno el cariñoso y cinco los picantes. Dicho sea según mi maniático gusto, claro

      Saludos

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  7. Buenas tardes/noches:
    Puestos a comentar: Victorino en Málaga?
    Un saludo
    ZZ

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    1. Pues no la he visto ni sé nada pero si ustedes me garantizan que no voy a perder el tiempo puedo buscar un hueco para ver el diferido.

      Saludos

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  8. ¿Tan diferente seleccionarán en Miura para que salgan toros así y luego salgan Pañoletos (Vic) y Granujitos (Santander)? El día y la noche.

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    1. No creo que los hermanos estén en la misma línea que su padre pero por aquí hemos contado la célebre anécdota de don Eduardo aquel día que tentaba Pepe Luis. Salió una vaca reconsagrada con la que el maestro sudó tinta. Cuando acabaron, el jefe dijo que iba para madre. Se quedaron todos parados pero nadie se atrevía a decir nada hasta que el propio Pepe Luis le preguntó: 'pero, don Eduardo, ¿está usted seguro?' La respuesta histórica fue: 'sí, en mi ganadería tiene que haber algunas madres como esta'.

      Saludos

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  9. Gracias por la crónica. Muy amable recogiendo las peticiones de los lectores.

    Me gustaron por la presentación, la reacción de salida y las ganas de ir al caballo. Podrían haberla lucido y triunfar igualmente pero no la veía para tanto como algunos decían por ahí. Me alegra coincidir en la opinión con usted.

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    1. De nada, a mandar.

      Hombre, sí fue para tanto en cuanto a nobleza. Para los que gozan con el toro posmoderno, obediente y formal, fue para mucho. Saludos

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