lunes, 18 de julio de 2022

CÉRET DE TOROS, 2022 (3). NOVILLADA DE ALEJANDRO VÁZQUEZ

 AQUÍ SALUDA TODO EL MUNDO

Terminó la novillada y también sacaron a saludar al mayoral de Alejandro Vázquez. El chaval salió andando casi hasta el platillo a la misma velocidad que lo hacía Rafael de Paula y recibió allí una ovación a la cual no nos unimos.

Ya saben que esto de Alejandro Vázquez era al principio una mezcla de Cortijoliva con Juan Pedro y Núñez. Los propietarios dicen que ahora solo queda lo de Núñez pero estamos seguros de que tiene que haber vacas que son mitad Núñez y mitad Juan Pedro, incluso vacas que aún llevarán el hierro del duque. Con lo cual, tendríamos hijos que serían puros de Núñez y otros con un cuarto de sangre de Domecq por lo menos.



No sabemos si ese cuarto en alguna de las reses que vimos podría ser tres cuartos o más. De los que saltaron al ruedo en Céret, el segundo nos pareció Domecq de pata negra pero las hechuras pueden engañar al más pintado. Fue éste:



El comportamiento que se espera habitualmente en lo de Núñez brilló bastante por su ausencia. En el caballo tuvieron alegría al acudir pero las peleas en el peto no fueron absolutamente nada del otro mundo. Por cierto después de su fiasco con los toros de Aguirre, aquí Tito Sandoval se recreó ya que los novillos como decimos no apretaron lo más mínimo y terminó llevándose el premio en metálico.

En la muleta todos ofrecieron posibilidades excepto el zambombo segundo de Gutiérrez que habían colado a la ADAC cuando quizá su destino era vender su carne a peso porque era una auténtica bola. 



El quinto fue azuleado por su alegría más que por su fiera pelea o su gran casta, que no existieron. Se llamaba Hidalgo:



El público estuvo bastante festivo y Peseiro les cayó en gracia. El portugués salió a hombros e insistimos en que el mayoral saludó al final. Las dos cosas sobraban. Rubio volverá a España vendiendo mulas ciegas pero fue simplemente una novillada comercial lucida en el caballo. Eso podríamos verlo en España a menudo si hubiera interés en ello.


PESEIRO. Mató tres por lesión de Rojo y cortó dos orejas. Su primero era un negro listón ojalado y alto de agujas:



Nada en varas y muy bien Leal en la brega pero muy mal enseñando después capote por el burladero.

El diestro puso dos pares bastante pasaditos y uno al quiebro pero todo fue muy aplaudido por el festivo público. Observen:



El novillo quiso orientarse rápidamente pero el portugués se mantuvo firme y tuvo la suerte de que el animal estaba asfixiado y no le dio ningún problema:



Estocada trasera desprendida con descabello y orejita de bazar chino:



Su segundo salió sin divisa y era un colorado ojo de perdiz que exhibía buenos jamones atrás:



Como fue el premiado les detallamos el primer tercio. En la primera vara se deja pegar empujando con un pitón. En la segunda, poca cosa sufriendo dos agujeros. En la tercera se viene de muy largo con gran alegría para ser señalado y no salir suelto. En la cuarta vuelve a acudir de largo al galope, se le señala y esta vez sí se suelta.



Peseiro se volvió a pasar de listo en los dos primeros pares pero luego puso este bueno al violín.



El torito era pronto y embestía muy contento, vean:



Pero Peseiro se dedicó a citarlo con la muleta retrasada retorciendo el cuerpo y picando a base de bien como han apreciado en la imagen anterior. Ya ven que no nos gustó ni poco ni mucho pero el personal estaba encantado con él.



Casi entera pasada y un peón no deja que el toro muera en los medios sino que lo arrastra indignamente hacia toriles.



Oreja de verbena para el portugués y azul para Hidalgo, ya decimos que exagerado para la plaza donde estamos pero acorde con el ambiente festivo y de poca exigencia que reina en Céret de un tiempo a esta parte:



Mató el que correspondía a Rojo porque se ve que le había dado un golpe de calor, salvo que alguien nos rectifique. El de Alejandro Vázquez era un toroy recordaba a Alcurrucén. Nuestras queridas figuras están matando por ahí chotos con menos trapío que este novillo:



Tuvo la mala suerte de tener delante un caballo con Majada encima, que lo dejó como un auténtico colador. Nos preguntaba un amigo si veíamos correcto que Ferrera se subiese a picar metiéndose en el trabajo de otro profesional. Nuestra respuesta fue que los picadores son tan rematadamente malos que cualquier persona que se suba al caballo para hacerlo mejor será bienvenida.



Salvo error, fue Víctor del Pozo quien hizo una excelente brega:



Mientras, el toro embestía a arreones y mugiendo como si tuviese alguna lesión interna. No nos extrañaría dada la carnicería sufrida en el primer tercio.



Como pueden suponer el portugués se curó en salud porque tenía la puerta grande asegurada y no paró de hacer gestos negativos con la cabeza como si el toro fuera un asesino. Estocada atravesada y pasada y el novillo que murió en los medios:




ROJO. El único que mató estaba pasado de kilos y arrastraba los cuartos traseros de salida pero nadie protestó:



Se dejó pegar insulsamente por el francés Aillet, que volvió a estar nefasto. Rojo le echó el capote al cielo porque había visto igual que nosotros que el animal estaba derrengado.

Del Pozo, que si no andamos errados es recortador, puso dos excelentes pares de banderillas:



Al segundo pase de muleta se fue al suelo porque no se tenía en pie pero seguía sin haber protestas. Curiosamente las protestas llegaron criticando el pico y la posición perfilera del novillero mientras la tarde anterior a Lamelas se le había consentido todo en medio de un silencio sepulcral. ¡Qué bonito! No podemos soportar ese doble rasero y encima metiéndose siempre con el débil.



Estocada contraria sin los problemas a los cuales nos tenía acostumbrados este novillero a la hora de matar:




GUTIÉRREZ. El colombiano lleva un capote de Alberto Aguilar pero no le sirvió para triunfar en esta plaza como solía hacer su mentor. Su primero era negro jirón con la mazorca gruesa y calzado de atrás (más que calzado, de corona blanca):




Pelea muy vulgar en varas con Tito Sandoval buscando los euros intentando no señalar atrás, cosa que sí hizo en la primera vara pero le dieron el premio igual.

El novillo había agotado toda su gasolina en las tres varas por eso en la muleta le faltaba el oxígeno. Así, no repetía y consiguió desangelar la función. Pero hay que entender que estamos pidiendo que el animal tenga una prestación completa en los tres tercios, a 35° y eso muchas veces no puede ser.



El colombiano tira la muleta cada vez que entra a matar pensando que debe de ser una suerte del toreo. Lo hizo tres veces en dos pinchazos y esta rinconera tendida:



Su segundo era la bola de carne a la que sobraban como mínimo 50 kilos y que nunca debió saltar al ruedo:




En el caballo no hizo otra cosa que cabecear y salir suelto para rodar por el suelo ya que no podía con su tonelaje.

En la muleta se dedicó a topar y a seguir imitando a Santillana. Eso hizo que Gutiérrez anduviera siempre desconfiado y lo malo es que el novillo lo notó y empezó a mirarlo. Como afortunadamente no podía con el rabo el diestro se fue de rositas.



Estocada entera y pasada arriba tirando la muleta de nuevo. Vean su mano izquierda porque el toro no se la había pisado sino que la había lanzado al morro (?).



Pirri puso toda su mala voluntad en capitanear una rueda de peones vergonzosa pero era porque Gutiérrez no sabe descabellar. Dio un sainete con cinco golpes, acertando de auténtico milagro.

Así acabo una novillada que Rubio avisaba orgulloso antes del festejo de que iba a ser muy muletera. Pues, señores, ya estamos en lo mismo porque la pregunta que hacíamos en la crónica anterior sigue vigente: ¿a qué venimos a Céret?

La respuesta nos la dieron unos aficionados sevillanos, dos de la capital y otro de La Puebla de Cazalla. Esto nos dijeron:

- Oye, pon en el blog que para ver muleta no venimos a Céret haciendo 1.200 kms. Por si te leen los de la ADAC, escribe que para eso nos quedamos en Sevilla.

Y  nosotros en Tarragona.

Saludos cordiales desde Céret. Rafa.


domingo, 17 de julio de 2022

CÉRET DE TOROS, 2022 (2): DOLORES AGUIRRE

 ¿A QUÉ VENIMOS A CÉRET?

Si la respuesta es a ver los toros en la muleta, la corrida de Dolores Aguirre debió de satisfacer a muchos. Por contra, si la respuesta es a ver la prestación de los toros en la suerte de varas, la misma corrida tuvo que dejar una sensación de desazón.



Y eso a pesar de haber visto el mejor puyazo del año y de muchos años que fue el que tomó este Carafea. 



Fue algo sensacional pero una golondrina no hace verano a pesar de que sacaran al final a saludar a Raúl, algo totalmente fuera de lugar.



Y es que esta plaza va a menos a marchas forzadas. Aparte de esos saludos totalmente fuera de lugar, vimos una orejita de los chinos regalada por el presidente Cissé con una petición más que justita. A punto estuvo de enseñar el azul, por lo menos hubo reclamación del mismo. Se ovacionó a Tito Sandoval por tapar la salida a su toro y pincharlo más cerca del rabo que del morrillo. Como ven, una serie de detalles que no nos gustaron ni un pelo.

El encierro de Dolores Aguirre estuvo bien presentado aunque con más de dos toros pasados de romana (los pesos parecían anunciados por debajo de la realidad). No hubo ninguno bravo pero tampoco ninguno manso de carreta. Hubo tres buenos para la muleta que fueron el lote de Lamelas y el sexto. Pero ojo porque los de Lamelas parecían juampedros y el único que embistió con la casta que deseamos ver en esta vacada fue el último.

Estuvimos pendientes de si se astillaban los pitones porque en la última corrida celebrada aquí cinco de seis lo hicieron. Afortunadamente sólo se astillaron primero y segundo.

La corrida satisfizo al ganadero y a la mayoría de aficionados españoles con quienes tuvimos ocasión de hablar en los corrillos posteriores. Pero hubo un par de excepciones francesas  que nos dieron la razón al decirnos que no hablan quedado convencidos. Si lo dejamos en que fue una corrida interesante estaremos todos de acuerdo, pero eso es poco para lo que por lo menos nosotros pedimos a estos toros y en esta plaza.

Entre el público estaban los dos últimos toreros catalanes ambos compartiendo el apellido Marín: Serafín y Rubén. Estaba también Míriam Cabas, la novillera gaditana que toreó hace poco en Villaseca y con la que estuvimos hablando un poco. Le dijimos que ella habría estado hoy mejor que Lamelas sin duda alguna. Vamos con él.


LAMELAS. Su primero era un toro chorreado en morcillo muy basto de pezuñas y claramente pasado de kilos (570 anunciados que debian de rondar los 600). Los de la ADAC lo reseñaron como codillero, cosa bastante graciosa y que seguramente quiere decir axiblanco.



Tres agujeros se llevó en el lomo en una pelea que fue de más a menos antes de que el presidente sorprendiera a todos cambiando el tercio con dos entradas. Escuchó pitos merecidos y más cuando en el segundo toro no quiso conceder el cambio estando el animal más visto que el tebeo.

Hizo bien el maestro en sacar el toro al platillo pero la duda que teníamos era cuánto iba a durar. Pues duró dos tandas derechistas más cuatro trapazos con la izquierda y todo mostrando una nobleza digna de mejor causa.



Sin los 40 kilos que le sobraban hubiera podido ser un toro mucho mejor. Lo mató de dos pinchazos muy malos y una estocada honda arriba más dos descabellos, siempre girando la cara como ven en la imagen:



Su segundo se llamaba Langosto y exhibía buen trapío sin alharacas por delante. Le habían puesto la divisa en el testuz y tendrían que haberle recortado las pezuñas delanteras. De salida fue carpintero, que es como se denominaba antiguamente a los toros que hacían saltar astillas de los burladeros:



Este fue el toro al cual Tito Sandoval picó fatal en medio de una ovación, cosa que transcurridas varias horas después de la corrida todavía no nos explicamos.

El toro repetía poniendo un gran interés en embestir al trapo pero Lamelas se colocó al hilo del pitón y se dedicó a pegar pases de una vulgaridad alarmante. Y encima citando de esta guisa. Cumplió perfectamente las órdenes que Rafa González le daba desde la barrera: ¡en línea y p'afuera! 



Está claro, ¿no? Para que luego vean si ellos saben lo que es torear bien o en este caso mal, siguiendo consejos resabiados.

Le pegó un pinchazo muy malo y una rinconera perdiendo la muleta y girando nuevamente la cara.



El presidente Cissé le regalo una oreja con petición como decíamos muy justa. Uno que antes era tan duro se mostró aquí más blando que la mantequilla de Soria y la razón la dio en la tertulia posterior cuando afirmo, micrófono en mano, que Lamelas es un chico al que adora (Alberto c'est un garçon que j'adore). Pues qué suerte tiene Lamelas pensará Alberto Aguilar si lee estas líneas.


ROMÁN. Es la primera vez que vemos al valenciano pasar miedo y fue frente a su primero, al cual también calificaban como codillero. Estaba acochinado:



Nada en el caballo, con el diestro gritando vale de verdad porque parecía que tenía intención de hacer algo. Pablito puso dos pares: el primero muy bueno cuando el toro le echó la cara a la cabeza pero el segundo de sobaquillo. Ponemos solo la foto del primero esperando que nos invite a tomar algo cuando vayamos a Tafalla:



El toro se defendía porque estaba ahogado y no sabemos qué vio Román para entrar en pánico. Deambuló por allí como un alma en pena absolutamente a la deriva.



Al entrar a matar, Curro Romero a su lado era Mazzantini. Marró en la primera entrada y después perpetró media perpendicular y delantera más una estocada horrible por contraria, baja y trasera. Y las tres veces no saliendo sino huyendo de la suerte como ven:



Aquí se aprecia la defectuosa colocación de la espada así como las astillas del pitón del de Aguirre:



Su segundo era un negro mulato sin cuello y también gordo (570 kilos en la tablilla que tampoco nos creemos):



El primer puyazo fue algo absolutamente sensacional porque el toro empujó con ganas hasta llevar al caballo a la barrera:



Allí lo levantó por las cuatro patas. Cuando un atanasio empuja con todo, no hay nada igual, quizá sólo un tren de mercancías:



El caballo veía que le habían movido el ruedo y cuando volvió al suelo estaba derrotado:



Luego lo giró y lo derribó. Impecables los monosabios sin intervenir, nada que ver con lo que sucede en la primera plaza del mundo:



Se enceló, se enganchó un cuerno en la montura y tuvo que ser Bonijol quien proporcionase una navaja para hacer un corte y liberar al caballo:



Todos pensábamos que asistiríamos a algo histórico cuando lo colocó de lejos en el segundo pero el toro se vino al paso y se limitó  a dejarse pegar con sosería:



En el tercero también se acercó andando y tras ser señalado, se fue suelto cantando la gallina en do mayor:



Por si fuera poco, se aquerenció en tablas y Román tuvo que luchar para sacarlo de allí y que se tragase unos cuantos pases aunque siempre muy embarullado:



Con la izquierda estuvo nefasto y terminó con una estocada honda, tendida, trasera y ladeada mientras el toro iba pegando coces a los capotes antes de morir al segundo descabello.



Algunos pedían la vuelta al ruedo a este Carafea o sea que con lo que hemos descrito ya pueden ustedes suponer el tipo de público que se dio cita esta tarde en Céret.

Nos dicen que Román venía lesionado de Valencia y que la comisión a punto estuvo de llamar a Gómez del Pilar la noche anterior. Si es verdad, mal nos parece que un torero no esté en condiciones. Hace cien años el público abroncaba al torero que veía lesionado en lugar de ensalzar su esfuerzo como manda el buenismo imperante actual.


SOLERA. Salvo error era su tercera corrida este año. Su primero sí que estaba en peso y era un negro listón chorreado en morcillo, acapachado y cornilevantado:



Estuvo muy bien el francés en el recibo capotero enseñando a los otros dos diestros que estos toros hoy no se comían a nadie.

Pelea tan vulgar en varas que no merece ni mención antes de que Omar estuviese muy bien con los palos. Oiga, que parece Pepe Bienvenida, ¿eh?



El diestro brindó la muerte del toro al presidente de la ADAC:



Tuvo que sacarlo de la madera donde se había alquilado un piso. En los medios le fue arrancando pases de uno en uno:



Ya saben que Solera empezó matando con la derecha pero al ser zurdo cambió a la izquierda. Su problema es que no sabe ejecutar la suerte ni con una mano ni con la otra. Pinchazo malo y media atravesada y perpendicular barrenando. Observen cómo tuvo que entrar con el toro casi amorcillado. Nos recordó al Papa Negro:



Es que don Manuel obligaba a sus hijos a matar con las dos manos por si alguna vez un toro manseaba y se colocaba en esa misma posición que lo tuvo Solera pero que él solventó al ser zurdo. 

El último era un negro mulato y ojalado bien encornado. Ya han visto que los dos más ofensivos fueron para Mad Max:



De nuevo excelente recibo capotero, que fue lo mejor que hizo en toda la tarde. Nos recuerda a Marcial Lalanda:



El francés Aillet estuvo muy mal picando. En el primer puyazo el toro realizó un leve romaneo pero en el segundo empujó con las costillas.



Muy bien Omar esta vez en la brega asistiendo al susto de su compañero Casanova cuando clavó la banderilla encima de otra anterior y el toro lo enganchó por la manga de la casaquilla sin consecuencias. Aquí tienen a los dos. Si al catalán le coge el cuello en lugar de la chaquetilla...




El toro llevaba la lengua afuera y tenía un cierto rebrinque pero nos recordaba la casta que queremos ver siempre en esta ganadería porque quería comerse la tela.

Solera nos sorprendió desfavorablemente porque se dedicó a echar la pierna atrás y destorear, cosa que antes no hacía. Pero como lo aplauden igual o incluso más está claro el camino a seguir. Las veces en que enseñó el muslo se cuentan con los dedos de una mano y sobran tres o cuatro:



Quiso matarlo recibiendo pero lo hizo de forma atropellada dejando una media contraria y desprendida que no fue suficiente más que para escuchar dos avisos antes del descabello.




Pues hasta aquí nuestra crónica de la corrida. Ya ven que los toros no tuvieron poder ni tampoco malicia y que las peleas en varas fueron del montón excepto ese único puyazo fenomenal del quinto. Los aguirristas se conjurarán contra nosotros pero eso es lo que vimos.

Los toreros estuvieron entre regular y mal pero volvemos al principio: aquí no venimos a ver toreros sino a ver toros y si nos circunscribimos a los animales, la corrida, para lo que esperábamos nosotros, se quedó en interesante, que es poco. Aunque salga a saludar el mayoral y aunque el propietario diga en la tertulia que estaba encantado de la vida. Y aunque nos quedemos de nuevo más solos que la una con nuestra opinión.

Se preguntarán ustedes por Gabin Réhabi, ¿verdad? Pues no estará en la feria. El cerebro del francés funciona diferente al del resto de mortales. En estos momentos él considera que lo que hizo en Guadalix es insuperable y, de momento, no tiene intención de volver a subirse en un caballo de picar. ¿Qué les parece? Es como si Belmonte después del Montepío o Gallito después de lo de Martínez dicen que no torean más. Así están las cosas a día de hoy. Ya veremos si los de 3Puyazos lo convencen para que repita el año que viene. No apostamos ni un euro.

Saludos cordiales desde Ceret. Rafa.