FIRMA INVITADA: ANDRÉS SÁNCHEZ
Sabíamos que esta novillada tenía mucho interés para los leyentes de nuestro modesto blog, especialmente para aquéllos que forman en la legión aguirrista. Por ello hemos encargado la crónica a Andrés Sánchez, amigo del blog y amigo nuestro. Ponemos la mano en el fuego por lo que dice aquí abajo ya que hemos estado de acuerdo casi al 100% a la salida de los festejos en que hemos coincidido con él, que son bastantes. Incluso a veces ha sido más duro que nosotros. En la sección de comentarios podrán dar ustedes su opinión. Como verán contamos también con la colaboración del maestro Moore.
Debutamos como firma invitada en Toreo en Red Hondo para comentar el juego de los pupilos de Doña Isabel Lipperheide en la novillada que se jugó durante la calurosa tarde de ayer en Las Ventas. Estamos ante una de las vacadas que mayor interés genera en el aficionado por la regularidad en casta y poder que ha tenido las últimas temporadas. Veamos lo que pasó.
Salieron seis animales desiguales de presentación. El precioso melocotón que hizo segundo y el salpicado sexto, los de mayor trapío:
Los cuatro restantes, por debajo de lo que se debería exigir en esta plaza.
El juego de la novillada fue por debajo de lo esperado. En el caballo destacaron el primero y el tercero, que empujaron fijos con la cara abajo. También el sexto, que fue el clásico manso de Dolores, que en el primer puyazo se deja la vida empujando mientras que en el segundo sale suelto al sentir la puya. El resto cumplió sin más.
En la muleta fueron nobles en líneas generales aunque sosos, faltándoles la casta que tanto nos gusta en esta ganadería. La terna tampoco destacó.
Álvaro Seseña ordenó en sus dos novillos el monopuyazo criminal en el primer puyazo para pegarles menos en el segundo encuentro al ver que sus enemigos no andaban sobrados de poder. En la muleta realizó una faena excesivamente larga al primero, justo de raza y fuerza, y no se entendió con el cuarto, que tuvo mayor transmisión. Fue silenciado.
Jesús García se llevó el lote de menos opciones y él tuvo en gran parte la culpa de ello. Los picadores de su cuadrilla fueron unos verdareros matarifes a caballo y las lidias que llevó a cabo su cuadrilla fueron muy deficientes, dando un sinfín de capotazos tanto para colocarlos al caballo como durante la brega en banderillas. Sus dos novillos llegaron parados a la muleta, aunque con esas lidias ya era difícil que embistieran. Recibió pitos tras la muerte del quinto.
Jesús de la Calzada fue el novillero que más destacó. Colocó a sus dos novillos bien en suerte y eso a día de hoy es noticia. El tercero hizo una buena pelea en el peto como hemos destacado antes y fue el más boyante en la muleta, aunque embistió con más nobleza que casta. Destacó en una serie al natural que tuvo más profundidad.
Se tiró a matar de frente y con mucha verdad y fue duramente volteado por el novillo. En la imagen se aprecia que ha pinchado arriba:
El sexto fue el clásico manso de Dolores, que en el primer puyazo empujó con todo para acto seguido salir corriendo hasta toriles. En el segundo lo vuelven a colocar y sale huyendo al sentir la puya para acabar tomando un tercer puyazo en el caballo de contra querencia.
En la muleta se vino abajo tras la segunda tanda y Jesús tuvo que arrancarle las pocas embestidas que tenía dentro. Saludó dos ovaciones.
Un saludo. Andrés Sánchez.