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martes, 8 de agosto de 2023

ROCA, COGIDO CINCO VECES POR CINCO TOROS

Esperemos que Roca no supere el récord de cornadas de Diego Puerta pero va camino de mejorar el de José Tomás. De momento han sido cinco cogidas en nueve días. Nombramos a estos dos maestros por ser ejemplo máximo de valor sobre la arena, cosa que nadie en su sano juicio puede discutir al peruano.

Cuando preguntaban a Esplá por el torero de más valor respondía: 'en cuanto al valor, a mí no me valen las películas, eso tengo que haberlo visto yo y el torero que yo he visto con más huevos es José Tomás, sin duda'.

Paco Camino afirmaba esto sobre Puerta: 'el valor que ha tenido Diego Puerta, sabiendo torear, yo no se lo he visto a nadie... Éramos íntimos amigos fuera de la plaza; en cambio dentro, igual que dos lobos. Pero es que el toreo de Puerta, con esos c****** ¡es que era demasiado!'

A Roca le han pegado los toros principalmente por confiarse. Le pasó en Málaga por quedarse en el terreno del toro al destorear (pulsen aquí, donde se llevó una cornada en el abdomen y un golpe en la boca que a punto estuvo de saltarle los dientes). En Palencia sufrió una grave lesión de cervicales (pulsen aquí). En Santander tuvo mucha suerte tras el mismo exceso de confianza (recuerden aquí). En Huelva fue arrollado tras una zancadilla en una tafallera y derribado después en un estatuario al no enmendarse. 

Pero tiene ganado el respeto de todos con gestos de Torero en mayúsculas como el que tuvo en El Puerto saliendo a matar el sexto toro con la cornada en la pierna o el que nos puso a todos el corazón en un puño hace un año en Bilbao (pulsen aquí, cuando hacía el péndulo en un arrimón y el toro se le arrancó)

A todo esto, comentaremos lo de El Puerto de Santa María. En esta ocasión ha sido cuestión un poco de confianza y un mucho de mala suerte. Decimos lo de la confianza porque siempre la hay en una chicharrina, que este diestro no sólo prodiga sino que ha puesto de moda. Se trata de un pase cambiado muy arriesgado en el que nunca pasa nada pero cuando pasa, ojo. Es éste de abajo. Nosotros lo llamamos chicharrina en honor al mexicano Enrique Carvajal El Chicharrín, que lo puso de actualidad:


FOTO: Plaza 1

En El Puerto se lo quiso hacer a un cuvillo que no era la tonta del bote (como aquel Nenito de Talavante en San Isidro que pueden recordar en esta entrada). Esto nos comenta un amigo del blog que estaba presente y de quien nos fiamos totalmente:

El toro, un jabonero sucio fue violento, manso, encastado y poderoso. Le pegaron un puyazo en el otro penco. Vistoso el quite por chicuelinas y tafalleras alternadas. Debieron pegarle otro puyazo.... El toro llegó bronco, violento, y a Roca se le veía mermado. Roberto Domínguez estaba muy nervioso. Tras brindar, unos redondos poderosos haciéndose con el toro, liga unos redondos y buen susto en el de pecho. Por el izquierdo, sólo peligro. Hasta ahí, correcto todo aunque no era el Roca que levanta a los públicos. Mermado, intentó unos estatuarios a pies juntos, más en corto, y al intentar el cambiado, por el izquierdo, el toro lo arrolló, e hizo por él  en el suelo. 

La cornada es llamativa porque cita al toro ofreciéndole el perfil izquierdo de su cuerpo pero la cornada se la lleva en el gemelo de la pierna derecha (!):


FOTO: El País

Vemos el percance desde otro ángulo. En esa parte del vestido no hay refajo y la cornada será de 18 cms.


FOTO: Mundotoro

La caída es escalofriante y aún más en uno como Roca que ya tiene las cervicales maltrechas. Piensen que en un partido de rugby, tras una caída como ésta, se para el partido, sale el médico con las asistencias, se coloca cuidadosamente un collarín al afectado y se le retira del campo en camilla con todas las precauciones:



FOTOS: las dos son de Miguel Gómez

Lógicamente aquí no hubo nada de eso. Lo que sucedió después nos lo sigue relatando nuestro improvisado corresponsal:

Muy conmocionado, volvió al toro para unas manoletinas tan ceñidas que puso la plaza en pie. Se le veía cogido y pasó, tras matar, a la enfermería. Pudo no salir con la cogida que llevaba pero salió al 6°, muy, muy mermado...


FOTO: Cultoro

Roca está hecho de la pasta de los que pisaban más fuerte en Villa Santa Rita, como decía Borges en uno de sus cuentos. Para él, su salud es menos importante que su honor como matador de toros. Por eso salió a matar el sexto contra la opinión de los médicos. El Juli, que había acudido anteriormente al quite con el capote bien cogido, vio en platea la actitud del peruano saliendo a matar ese sexto con el gemelo rajado. Es muy probable que en esos momentos diese por buena su retirada.

Citando de nuevo a Borges, diremos del maestro peruano lo mismo que escribía el maestro argentino de aquel gaucho de su cuento El Sur (cambiamos una pelea a cuchillo por la lidia de un toro):

'Sintió al atravesar el umbral que morir durante la lidia de un toro hubiera sido para él una liberación, una felicidad y una fiesta. Sintió que si hubiera podido elegir o soñar su muerte, ésta es la muerte que hubiera elegido o soñado'

Puede ser que de aquí a veinte años los toreros que hayan compartido cartel con Roca digan de él algo parecido a lo que comentaban Esplá y Camino de Tomás y Puerta respectivamente. Quién sabe si uno de ellos no será El Juli...

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


viernes, 29 de marzo de 2019

CELESTINO CUADRI (3): LOS RABOS DE CUADRI

Se cortaron algunos rabos a los toros de Cuadri en la época de Celestino. La razón es que al principio las figuras no rehusaban enfrentarse a estos toros. Éste de la foto es de Cuadri y el maestro que salta en su cara le cortó el rabo:



Es Huelva, dos de agosto de 1968: dos orejas y rabo a su primero y oreja a su segundo tras dos pinchazos y una media, lo cual indica la bondad del público onubense aquel día. Se inauguraba la plaza nueva y quizás por eso se vivió un ambiente triunfalista desde antes de empezar. El paseíllo lo hicieron Litri, El Cordobés y Ángel Teruel. Lógicamente van los tres desmonterados:



Teruel cortó también dos orejas y rabo a su segundo, ahí lo tienen aquella tarde:



Él ha sido el torero con mejor ratio de rabos por lo que a Cuadri se refiere ya que cortó tres a los seis que, si no andamos errados, mató en su carrera. Ojo porque, dejando de lado a Cuadri, les recordaremos que Teruel cortó 17 orejas en 34 tardes en Las Ventas, eso quiere decir una oreja cada dos paseíllos, ¿cuántos pueden decir lo mismo?

Los datos que les ofrecemos se basan en las notas del propio Celestino dictadas al notario Bollaín a finales de 1969. En alguna se le va el santo al cielo porque, por ejemplo, dice que Teruel cortó dos rabos en cuatro cuadris y se olvida de este tercero de Huelva. Los otros dos los cortó en una tarde triunfal de Cuadri en Zaragoza de la que luego hablaremos.



En sus últimos años, las figuras empezaron a hacer mutis y con Fernando ya no los quisieron ver ni en pintura. Vean a Pedrín Benjumea volando por los aires en Madrid ante un cuadri. Es 1970 y ese percance lo retiró del toreo:



Benjumea terminaría ahorcándose en el año 2000. Celestino tenía la teoría de que todo era culpa de los veedores:

"Los que de verdad hacen ascos a mis toros no son las figuras sino los veedores que vienen al campo en nombre de las figuras"

Sobre los veedores, Fernando Cuadri decía esto: 

"Casi prefiero que las figuras no pidan nuestros toros porque cuando hay figuras, hay más veedores de por medio y hay veces en que tú, como ganadero, tienes interés en que se lidie un toro y el veedor justo ése no lo quiere..."

Sigue siendo verdad que los banderilleros dan la murga más de lo reglamentario en esta casa cuando van a ver corridas apartadas aunque eso sucede en Cuadri y en otras ganaderías encastadas. Pero en Comeúñas se añade la manía contra los cinqueños. Otra opinión llamativa de Fernando es la de que las figuras aprovechan el bajón:



El bache se refiere al de principios de los ochenta. Por cierto, ya que sale Ponce, decir que mató dos corridas de Cuadri en 1991: en abril en Madrid y en Colmenar en agosto.

Hasta Paula mataba cuadris. Observen esta crónica de la plaza de Málaga y vean qué elenco de matadores:



¿Saben ustedes cuántos rabos se han cortado a toros de Cuadri? Salvo error, diecinueve. El récord lo tiene este hombre:



Es Litri. Cortó nueve rabos a los veinte cuadris que mató. La foto es de 1957 y corresponde a una muy floja corrida de Cuadri lidiada en El Espinar. Fue tan desaboría que en una hora y cinco estaba todo el mundo en casa. Lo acompañaron Gregorio Sánchez y Paco Mendes.

El segundo en la clasificación es Diego Valor, cuatro rabos en dieciséis toros. Uno de ellos lo cortó en las Fallas de 1966 la tarde de la foto:



Fue al quinto, este 'Torerista' al que se dio la vuelta al ruedo:



Jaime Ostos cortó dos rabos en siete toros. Aquí lo tienen en Sevilla veroniqueando un cuadri en 1973, el año en que Celestino cedió el mando de la ganadería:



Los dos que faltan son los citados Benítez y Teruel. O sea que, salvo error, estos cinco maestros son quienes han cortado rabos a toros de Cuadri. 

La corrida de Zaragoza a que nos referíamos antes fue el 12 de octubre de 1969. En los carteles oficiales de la feria no aparece porque la anunciada era de Lamamié de Clairac, que echaron para atrás por declararlos 'no aptos'. A última hora se cambió entera por la de Cuadri. 

Miguelín, Paquirri y Teruel cortaron diez orejas y un rabo. Aquel día pasó lo mismo que ahora. Lees la crónica de El Ruedo y parece que fue algo histórico, vean:



Pero vas después a ver qué dice Cañabate en ABC y resulta que salió bastante desmoralizado. Su crónica es de palpitante actualidad y va que ni pintada para recordarla en estos tiempos de alabanzas sin cuento y triunfalismo barato. Se tituló:



Empecemos por que los toros salieron sin poder y con una dulzura de mazapán. En El Ruedo lo reconocían diciendo que ni tuvieron dificultades, ni mucha casta y que 'se dejaron cortar las orejas más o menos fácilmente'. Cuatro y un rabo se llevó este hombre al que vistieron de baturro en El Cachirulo:



Es Ángel Teruel. Cañabate en la crónica dice:

"La corrida ha terminado hace unos minutos ¡y ya no nos acordamos de nada!"

Cuántas veces nos pasa eso, ¿verdad? Luego leemos las reseñas de los que viven de esto y parece que estemos en otro planeta. Insiste el crítico:

"Los toreros no han estado ni bien ni mal. Han hecho una labor mecánica pero la culpa no es suya. La culpa es de un público que regala orejas por un trabajo que no tiene nada que ver con el arte...La gente de las orejas es la que cuenta y de ella viven los toreros"

Recordemos que esto está escrito hace cincuenta años. Cedemos la palabra al propio Cañabate con un texto que podría salir publicado hoy mismo:



¿Qué me dicen? ¿Tiene actualidad o no? Además, si se fijan, hoy en día el triunfalismo taurino facilón va en relación directamente proporcional al acoso animalista.

Los dos toros con que nos despedimos morirán con el rabo puesto porque están destinados a las calles. Este castaño es 'Artillero' y va a La Vall d'Uixó:



Y este negro no tenía destino cuando hicimos la foto. Si ya lo tiene, quizás algún aficionado a nuestro modesto blog y a 'bous al carrer' lo identifica y nos lo aclara:



Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

lunes, 9 de abril de 2018

UN VOLAPIÉ ESPLÉNDIDO DE DIEGO PUERTA

En los tiempos que corren abundan los navajazos y las puñaladas a la hora de matar. Precisamente titulábamos hace dos años una entrada afirmando que 'la estocada no es una puñalada'. Eso lo decía Rafael Ortega (pulsen aquí).

El uno de julio de 1965 se lidiaban seis murubes de Urquijo en la corrida de la prensa. Éste era el cartel:



El mayoral avisaba de que la corrida venía con hechuras de embestir y 'terciadita, como gusta a los toreros'. Luego salió blanda excepto el cuarto, que pesó 516 kilos y sacó un poco de raza y algo de picante. 

Diego Puerta cortó una oreja y dio tres vueltas al ruedo en su primero, de 485 kilos. Cañabate se quejaba de las veces que se concedían en Madrid dos orejas por faenas insulsas y cómo el presidente se las había negado a Puerta esa tarde. Su célebre crónica se titulaba así:



A su segundo lo recibió por verónicas y luego le hizo un quite por delantales. A la vuelta de éste fue arrollado a pesar de las dimensiones para nuestro gusto exageradas de su capote:



Afortunadamente, el propio capote distrajo al toro y el maestro se levantó pensando que había hecho carne:



Se duele en el tercio:



Cuando llega la barrera todo el mundo ve que la taleguilla está destrozada y por si acaso pasa a la enfermería. 



De allí salió con los pantalones de un monosabio o de un arenero, según versiones. Ahí lo tienen:



Pueden pulsar aquí a partir del 8'06'' para ver lo que les estamos comentando pero vayan especialmente al minuto 9 porque la estocada es de antología. En aquella entrada que enlazábamos al principio, explicábamos la forma de ejecutar una estocada como Dios manda. Pues Diego Puerta, con sus pantalones de lo que sea, se acerca bastante a la perfección.

Se coloca a la distancia correcta, ni muy cerca ni muy lejos. La mano, rozando la barbilla, sin estirar el brazo para pegar la puñalada traicionera como vemos ahora cada tarde:



Avanza lentamente marcando al toro la embestida echándole la muleta a la cara. Sigue sin estirar el brazo como ven:



No gira la mano para tapar la cara del toro pegándole un telonazo que lo deje ciego como hoy hacen todos imitando a 'El Juli' (recuerden aquí). El único pero que le ponemos es que levanta un poco la mano clavando a capón aunque nada que ver con Perera, Ureña, Simón o el citado López:



Ya ven que el toro no ayuda nada, es un volapié clásico. Clava sin saltar porque es un torero y no un saltimbanqui. En el vídeo no se aprecia que la estocada cayó un poco atravesada:



El diestro no se queda en la cara sino que cruza y sale por el costillar:



Observen que no ha tirado la muleta para aliviarse (Álvaro Lorenzo salió por la puerta grande de Las Ventas el otro día y mató los dos toros tirando la muleta):



Mejor que ver las imágenes que hemos capturado es ir al vídeo que les enlazamos y apreciar la galanura con que Diego Valor realiza la suerte. En El Ruedo titulaban así aunque faltan los acentos:



Cortó otra oreja y dio dos vueltas al ruedo. La suma total es ésta:



En la película se ve cómo los capitalistas se pelean por sacarlo a hombros. Al final, salida por la puerta grande dejando una estocada para el recuerdo.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.










domingo, 12 de febrero de 2017

MORANTE SE ANUNCIARÁ ESTE AÑO CON VICTORINOS

Así será si las matemáticas no nos fallan. Antes de aclararles el pitagórico misterio, vamos a recordar el saludo con el capote que realizó en la Maestranza hace ocho años a un victorino de nombre 'Por tu suerte':



Morante le dio ocho verónicas y dos medias. Pulsen aquí para rememorar el momento. Fue lo único salvable de aquel mano a mano con El Cid. Ésta es otra en tres instantes:







La corrida dio una media de 500,6 kilos. Algunos tuvieron presentación justa no por su peso sino por escurridos. La suerte de varas se simuló y el sexto fue devuelto como consecuencia del enfado del respetable por el petardo. El propio Victorino hijo dejó claro que la corrida había sido un fiasco:

"La corrida no me ha gustado, ha sido sosa y no ha reflejado las virtudes clásicas del encaste, por lo que poco se puede decir. Era una corrida muy pensada y es una pena que no hayan salido las cosas". 



Seguramente el problema fue precisamente haber sido 'muy pensada'. Como él sabe perfectamente lo que tiene en casa, buscó los toros que se prestasen al triunfo y que 'molestasen' menos a los toreros. Lo que salió fueron toros sosos y descastados uno detrás de otro. Es lo que tiene 'pensar' tanto en los toreros. Por lo menos, Victorino no se da nunca coba como alguno de su misma familia.

Se habrán fijado en la foto anterior en que Morante coge el capote con los brazos demasiado separados para nuestro gusto. Pepe Luis Vázquez también lo cogía así -es 1948 en Sevilla ante uno de Villamarta-:



Nosotros somos partidarios de recoger las manos casi tocando la esclavina, como Rafael de Paula:



Lo mismo hacían Curro Romero y Diego Puerta. No sé si estarán ustedes de acuerdo con nosotros, pero entendemos que los lances salen más lucidos y con mucho más empaque si no se abren los brazos en exceso. Observen a los dos citados, más a media altura Curro que Diego (mejor, según nuestro gusto particular):


Curro, en Zaragoza (1964)

Diego Valor, en Valencia (1965)

Morante tiene esa forma de coger el capote que hoy comparte con prácticamente todos. Nadie lo coge por la esclavina. Suponemos que se sienten más seguros: usan esos percales descomunales al estilo Manzanares y encima abren los brazos para aliviarse lo máximo posible. Es la única explicación que se nos ocurre. Volvemos  a ver a Morante aquel día abriendo los brazos:




Observen en el vídeo cómo gana terreno al toro yendo a reponerse al rabo tras cada lance mientras se va saliendo a los medios. Eso lo hacía Curro de maravilla. Es una manera de ir destroncando al toro y que su embestida se haga más pastueña. Algunos toros posmodernos salen de chiqueros tan melosos que si les haces eso los destrozas (hay que lancearlos en línea).

Morante remata no con una sino con dos medias, cosa censurable en nuestra modesta opinión. Ahí va la primera:





La media de Morante es como la de Paula. La cintura quebrada y el capote volando a media altura:



A otros como Pepe Luis les gustaba más que el capote volara por encima de la rodilla, como Belmonte:



Y a éste de abajo, también, a ver si lo identifican antes de seguir leyendo:



Es 'El Viti' en 1965 ante uno de Galache. El mismo estilo se aprecia en esta espléndida foto de Pablo Lalanda:



Otros prefieren las manos quizá demasiado bajas. Vean a Curro Díaz este año en Azpeitia ante uno de Pedraza:



Y aquí tienen a Chenel, soltando el capote en esta media (aquí dio también dos pero, por lo menos, intenta no romper tanto al toro transformando el lance en una media larga):



Él era partidario de no mantener el cuerpo totalmente recto, con lo que sus medias quedaban siempre muy barrocas. El efecto cuando te mantienes enhiesto es totalmente diferente, apolíneo ¿Quién de ustedes diría que este de abajo es Paula?



La última de Morante por el otro lado fue ésta de abajo. Se aprecia cómo coge el capote lejos de la esclavina y cómo retuerce el cuerpo. No lo censuramos, es su forma de torear y nos parece respetable. Simplemente, que nosotros preferimos manos más juntas y el cuerpo más recto:





Si nos dejasen, prohibiríamos dar dos medias seguidas por el castigo que supone para el toro. A los que dan tres consecutivas los meteríamos en la cárcel directamente. Después de una media tiene que venir una revolera o una larga para no quebrantar más al pobre animal. Tres medias equivalen a un puyazo. Luego, los toreros te vienen con aquello de 'si le doy dos puyazos me quedo sin toro en la muleta'. Entonces ¿por qué le has pegado antes tres medias seguidas, caradura?

Para muchos, la mejor media verónica de los últimos sesenta años ha sido la de Andrés Vázquez:



Pero, cuando le preguntaban quién había sido el mejor que había visto en ese lance, respondía sin dudar que éste de abajo, 'El Belmonte Rubio':



José María Recondo Rementería, donostiarra afincado en Torremolinos. Coincidió de novillero con Antoñete, nacieron con un año de diferencia. Fue torero valiente, de gran personalidad y excelente con el capote pero su carrera se fue diluyendo como un azucarillo.
  
Volviendo a Morante, quince días antes de aquel compromiso de 2009 en Sevilla, estuvo en Las Tiesas entrenando:



Aquel día había un añojo en la finca que, cuatro años después, sería el último toro de Victorino que ha matado el maestro hasta la fecha, éste de abajo:


FOTO: victorinomartin.com

Salvo que algún amigo mejor informado nos rectifique, Morante ha matado cuatro toros de Victorino Martín: tres el día de san Jorge de 2009 en Sevilla y uno más el ocho de septiembre de 2013 en corrida donde salieron dos de Alcurrucén, dos de Garcigrande y dos de Victorino para él y Castella. 

A estas alturas ya habrán deducido que a Morante le toca torear victorinos este año si las matemáticas se cumplen: 2009, 2013, 2017. Como tenemos algún lector en La Puebla, se lo recuerda por si no lo tiene presente. Para acabar de redondear nuestra teoría, ese último albaserrada que mató, el de la foto anterior, se llamaba 'Matemáticas'.

En este vídeo de su faena en Dax, nos harán el favor de fijarse en varios detalles. En primer lugar, en la actitud del público francés. Le silban cuando de salida no lo quiere ni ver porque el toro lo desborda. Vuelven a protestar cuando se desentiende del primer tercio dejando que al toro le peguen una paliza. Nuevos silbidos cuando hace varios amagos con la muleta de bajar los brazos. Y ovaciones cuando no se raja, se estira y arranca al toro algunos muletazos de mérito. En España, cuando se raja, se le comprende y, cuando se le va un toro vivo, le tocan palmas.

La pelea en varas de 'Matemáticas' deja a 'Cobradiezmos' como una Hermanita de la Caridad. En el primer puyazo saca al caballo a los medios mientras el diestro se aleja como si la cosa no fuera con él. Monumental pelea que vale por tres varas seguidas (en el 1'15'') Va dedicada a todos los que disculpan a Victorino actualmente diciendo que su encaste no se caracteriza por emplearse en el caballo, menuda falacia :



En la segunda entrada, ni escarba ni tardea, como 'Cobradiezmos', aunque cabecea y se repucha un tanto. Falta la tercera para confirmar si canta la gallina pero es culpa del maestro porque el primer tercio le da absolutamente igual.

Ya verán cómo en banderillas prende feísimamente a los dos peones y, a partir del 4'30'', sale Morante descalzo a vérselas con él. Empezará sobre las piernas porque, aunque el toro renquea, quizá a causa de ese primer puyazo terrorífico, su casta le hace mostrar una codicia muy superior a la de 'Cobradiezmos'. No tiene tanto ritmo, ni tanta clase pero esas cosas se las regalamos a ustedes. A nosotros no nos interesan los toros con ritmo y con clase.

Reconoceremos que Morante le echa vergüenza torera. Toda la faena es con la derecha porque ya verán que el toro se revuelve como un león por el pitón izquierdo. Hay algunos momentos en que hace amago de cortar la faena pero el público francés no le deja con sus pitos (la verdad es que otras veces le pitan y le da igual, como en Bilbao, será que en Francia pagan más). Y, como decíamos, saca unos muletazos que tienen mucho valor a nuestro modesto entender, valor que es directamente proporcional al enemigo que tiene delante:


FOTO: Roland Costedoat

Ante un toro encastado no puedes presentar la muleta retrasada ni ubicarte al hilo del pitón porque te verá y te levantará del suelo. Morante se cruza, se impone, se faja y llega a templar a su enemigo en alguno de los pases. Tiene más mérito esto que sus tantas veces alabadas faenas de destoreo fuera de cacho ante babosas que van y vienen (con gran clase  y mucho ritmo, eso sí...)

Ustedes se preguntarán 'entonces, si sale airoso del trance ¿por qué no se apunta más veces a lo de Victorino?' Pues porque si te sale un 'Matemáticas', primero hay que hacer un gran esfuerzo, luego te la tienes que jugar, además hay que estar todo el rato con los cinco sentidos y encima llegas al hotel baldado. Con las monas de Domecq que suele torear y ante las que hace sus posturas, no tiene nunca la sensación de quedarse vacío. Observen su cara tras el recibo con el capote en Sevilla:



Resopló porque el de Victorino no era como esos que salen picados de chiqueros y que permiten que el torero los reciba hasta con tafalleras (recuerden aquí a Roca con uno de Juan Pedro hace justo un año) o como aquéllos que se paran tras cada verónica para que el torero no se estrese de inicio (recuerden aquí a 'Dalia', de Victoriano del Río con Manzanares). 

¿Cuántos victorinos han matado en su carrera las otras figuritas del escalafón? Saben que Victorino cría toros por los periódicos. Ahora se apuntan a los adolfos pero no se engañen, eso es desde hace tiempo un material claramente comercial. De todas formas, no hay nada nuevo bajo el sol. Lean este titular, es mayo de 1947:



Nuestros 'fenómenos' de hoy en día no son matadores de toros auténticos. El matador de toros genuino era Pedro Romero, quien, a finales del XVIII, cuando le preguntaron si estaba dispuesto a matar toros de Castilla, a los que nadie quería ver ni en pintura, dijo:

'Si esos toros son de los que pastan en el campo, yo los mataré'

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.