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martes, 19 de febrero de 2019

"DECIR QUE HOY SE TOREA MEJOR QUE NUNCA ME PARECE UNA FALTA DE RESPETO"

¿Hoy se juega a fútbol mejor que nunca? La respuesta debería tener en cuenta variables como que la pelota es diferente, el césped siempre se encuentra en buenas condiciones, las entradas violentas se castigan duramente, los marcajes son en zona y los delanteros están muy protegidos por los árbitros. En los toros podría pasar algo parecido.

La entrada viene porque Emilio Muñoz decía hace poco lo que ponemos en el título. Seguro que ha recordado a muchos aficionados el de la conferencia que seis meses antes de la muerte de Manolete dio Adolfo Bollaín en el Club Taurino Madrileño. 



Bollaín, que había visto torear a Joselito y que había alternado en un festival con Domingo Ortega y con Belmonte, sostenía eso en 1947. Un amigo lector nos recordaba en los comentarios a la entrada anterior lo que decía Gallito en la entrevista con Carretero:


¿Conocen ustedes algún torero que estando en activo haya reconocido que en su época se torea peor que antes? Esa frase de Gallito se la hemos oído a El Juli, Talavante, Castella, Manzanares y tutti quanti. Cuando los toreros se retiran, es otra cosa, ya hablan con mayor libertad, sobre todo para criticar a los que han venido después, aunque sea suavemente.

El Viti dijo esto en Valencia:

"En una conferencia en el Club Taurino de 'El Soro' dije que hoy se toreaba técnicamente mejor que en mi época. Para que no se malinterpretara, cuidadito, dije 'técnicamente'. Porque el toreo no debe ser sólo técnica, son muchas cosas más"

Aquí lo ven antes de un cambio de mano para rematar con el de pecho. Fíjense en dónde ha rematado el pase, recuerden lo que comentábamos aquí:



El tema no permite ser taxativo porque, como decíamos al principio, es parecido a comparar futbolistas de diferentes épocas. No obstante, y en nuestra modesta opinión, ni de broma se torea hoy mejor que nunca. Los seguidores del blog tienen en el archivo cumplida muestra de nuestra forma de ver el asunto. Se toreará diferente si ustedes quieren, pero no mejor porque esa técnica a la que se refería El Viti se usa para aliviarse escandalosamente en la mayoría de los casos.

A fin de no reiterar nuestros argumentos, comparen en este vídeo a Pepe Luis Vázquez hijo con sus otros dos compañeros de cartel (aunque al natural se le ve con muchas precauciones, no olviden que son sesenta años). Comentábamos esa corrida hace dos años en esta entrada. Fíjense en cómo destaca la naturalidad de Vázquez contra la artificiosidad de López y también en cómo remata los pases en comparación con Morante, que se echa el toro afuera.





No hay color. Echarse el toro afuera es el polo opuesto del toreo bueno. Como decía Romero, 'el toreo bueno tiene que ser reunido, "arrebujao", pero siempre con naturalidad, con armonía'. Y a lo que dé el brazo, como en la primera imagen de Pepe Luis. Bajo ningún concepto hay que descomponer la figura.

Zabala de la Serna, que se ha caído del caballo hace un tiempo no sabemos muy bien debido a qué, hace este reportaje con tres toreros ya retirados. Cuando sale el tema de si hoy se torea mejor que nunca, Emilio Muñoz dice esto, de donde hemos sacado lo del título:

"Me parece una gran injusticia. Y si lo dice un profesional, una falta de respeto. Es saltarse a Belmonte, Manolete, Pepín Martín Vázquez, Pepe Luis... Independientemente de eso, pienso que no se torea mejor que nunca. ¿O hay alguien hoy que toree mejor que Camino y El Viti?"

De Muñoz, muchos amigos buenos aficionados nos siguen ensalzando sus naturales. A nosotros nos parecían buenos al cincuenta por ciento. El otro cincuenta por ciento era postura un tanto forzada. Y la postura forzada al torear implica 'impostura'Recuerden lo que decía Joaquín Vidal:

"El toreo de Emilio Muñoz en su presentación de novillero en Pamplona parecía formado en la alta escuela de los Bienvenida, con un aderezo de gracia trianera, y nada más verlo se convirtió en la esperanza de la afición. Luego, el diestro se hizo mozo, le vinieron las prisas, se llenó de crispaciones, perdió gusto y temple, y pasó a ser uno del montón". 

Sobre su actividad como comentarista, como está en los antípodas de lo que nosotros entendemos que es la tauromaquia, no vale la pena insistir.



Pero estamos de acuerdo con lo que dice. Esa falta de respeto a que se refiere la podría hacer extensiva a los críticos que viven de esto y de darnos gato por liebre repitiendo la misma falacia. Aunque seguramente el palo también va por ellos ya que habla de 'si lo dice un profesional' y la crítica comercial es profesional de hacer la pelota al torero día sí y día también, fundamentalmante a las figuras. 

A la misma pregunta que nos sirve de titular, responde ahora Paco Ojeda, que no quiere entrar en detalles:

"No se torea mejor. Lo que hay es una gran igualdad en todo y en todos"

O sea, un aburrimiento colosal cada tarde, ¿verdad, maestro? Es lo que quiere decir, ¿no? De Ojeda se sigue repitiendo que pisó el terreno que no pisó nadie. Podemos estar de acuerdo con eso pero lo pisó con un único tipo de toro, aquél que le permitía quedarse ahí. Un toro como Dios manda, con poder y que se haga respetar, jamás permitiría el toreo de Ojeda, en nuestra modesta opinión. Por otro lado, Dámaso pisaba un terreno parecido mientras lo humillaban los del 7 contándole los pases. Luego se retiró y empezaron a alabarlo y, cuando se murió, resultó que era un fenómeno. Vivir para ver...



Y Espartaco dice esto sobre lo de torear mejor que nunca:

"Está todo muy igualado aunque a veces se vean faenas cumbre. Quizá no tiene la misma emoción porque el toro no cambia. Es el mismo de un día para otro. El toro antes ofrecía posibilidades distintas, era más imprevisible: yo he sido un torero catalogado como técnico. Y los toreros técnicos, normalmente, crean mucha frialdad en el público. Pero tenía que reinventarme cada tarde. Lo mismo te ponías hoy delante de uno de Santa Coloma, mañana de uno de Ruchena, pasado de otro del Conde de la Maza... Y al día siguiente de uno de Juan Pedro. Y es lo que hacía que las faenas no tuvieran la perfección previsible actual. Pero había más emoción"

Otro que insiste en el aburrimiento y en la falta de aliciente. Él reconoce que no era un prodigio de emoción. Sí lo era de simpatía y cortesía con todos los aficionados, eso es innegable. Reconoceremos que sacaba petróleo de toros por los que nadie daba un duro pero probablemente es el padre putativo del destoreo de hogaño. Seguro que han visto este capítulo de Paisaje Herrado en lo de Rocío de la Cámara. Tientan Espartaco y Pepe Luis Vázquez, comparen y ya me contarán.



Nuestras queridas figuras actuales tienen la gran ventaja de disponer del toro posmoderno, el que gatea, descuelga, no embiste amontonado y tiene profundidad y claseAsí suele hablar Justo Hernández, que sabe de eso más que todas nuestras figuras juntas. El toro posmoderno no pone nervioso al torero porque su fijeza es proverbial. Sólo mira al diestro para decirle con los ojos: '¡maestro, espere un momento...déme aire y vuelvo a embestir como usted me diga!' De esa manera se puede torear a cincuenta pulsaciones, las mismas que tiene el espectador en el tendido si es que no se ha dormido (recuerden aquí). La crítica vendida es la que al día siguiente intenta subir el ritmo cardíaco del aficionado escribiendo panegíricos ridículos. Saben de toros pero se ven obligados a ello para mantener su mamandurria.

Pues con ese toro actual tan colaborador, tan obediente y tan bien seleccionado, se echa la pierna atrás, se compone la figura a su paso, se aprovecha simplemente su viaje, se torea en línea, se ubican fuera de cacho y se lo echan afuera en cada pase para seguir al hilo ligando de manera bastarda. Todo ello, además, retorciéndose grotescamente. Reconoceremos únicamente dos cosas de valor: el quedarse ahí quietos y el tirar del toro sin que les toque la muleta. Pero no hay ninguna hondura y la ligazón es falsa. Lo que sí hay es trampa en el albero y aburrimiento en el tendido.

Preguntaban al malogrado Sebastián Palomo 'Linares' si a él le parecía que en el toreo actual se escondía demasiado la pierna. Su respuesta era:

"Hoy no es que escondan la pierna, es que...¡lo esconden todo!"


Palomo al natural con un toro de Eusebia Galache
en Alicante (1975)

Volviendo al fútbol ¿qué harían hoy sobre ese césped tan bien cuidado un Maradona o un Pelé con la protección de que gozan actualmente los delanteros por parte de los árbitros? ¿Qué hubiera hecho Messi en 1966 con aquellos portugueses a los que el propio Eusebio pedía que no pegasen más a Pelé? ¿Cómo se habría zafado Ronaldo de un marcaje al hombre como el de Gentile al Diego en 1982?

Decía Cossío que el aficionado con ánimo de analizar y sopesar la autenticidad de lo que acontece en el ruedo lleva las de perder ya que:

"a su consideración fría y descarnada se opondrá siempre el entusiasmo irreflexivo y cálido del público que es, a fin de cuentas,  el que ha sostenido y sigue sosteniendo la fiesta de toros"

Es verdad, quien llena las plazas es el público y no el aficionado. Pero eso no quita que alguien tenga que ser frío y descarnado para no dejarse arrastrar por el triunfalismo barato que nos venden los que viven de esto.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

lunes, 24 de abril de 2017

PALOMO LINARES: ¿FELIZ CUMPLEAÑOS, MAESTRO?

Sebastián Palomo cumpliría el próximo jueves setenta años. No sabemos si llegará (ver el primer comentario a la entrada). Quien esto firma siente algo especial por Palomo porque es el primer torero a quien vio de pequeño en directo en una plaza. Y además iba vestido de blanco y plata, como más le gustaba. De los de aquel cartel en Tarragona sólo queda vivo uno.



De Palomo hablamos aquí cuando denunciaba a los trincones del toreo y también aquí cuando se peleó con Camino en televisión. A uno como Linares no se le podía engañar con las trampas del toreo actual. Eso de que coger el toro con la muleta retrasada entraña más riesgo o lo de que citar con la pierna retrasada es condición básica para ligar los pases son milongas con las que él no tragaba ni de broma. Como no traga ningún torero serio de los de antes cuando ve la forma de torear de nuestras figuras.

Hemos tenido un ejemplo con otro linarense, Curro Díaz, en Zaragoza. 




Lo que vemos en este vídeo nos parece, salvo algún destello aislado, una vulgar copia de El Juli. No se puede alabar a Díaz y al día siguiente poner a caldo a El Juli. Tras ver el vídeo, hemos leído que se habla de 'plasticidad', 'aroma', 'toreo eterno'... No entendemos nada. 

Y que conste, antes de seguir, que ya dijimos en esta entrada que, en nuestra opinión, era el verdadero triunfador de la temporada pasada. Copiamos (y disculpas por la autocita):

"No obstante, eso no quita que, para nosotros, Díaz haya sido el claro triunfador de la temporada. Del ostracismo ha pasado a estar en candelero toreando prácticamente todos los encastes, cosa que nuestras queridas figuras no harán ni en sueños. Ha matado sesenta y tres toros, desde ibanes a santacolomas pasando por albaserradas, pedrazas, cebaditas, semiveraguas de Julio de la Puerta o aquellos toracos de Gavira en Madrid. Que alterne momentos buenos con destoreo al uso es otra cosa.

"Su pase de la firma puede que sea uno de los tres mejores de la historia del toreo -sí, han leído bien-". 


En Zaragoza mostró momentos aislados de correcta naturalidad como éste, con el torso enhiesto:



Pero luego cita retorcido exactamente igual que El Juli, observen:





A Palomo le preguntaba Benlloch (que sabe de toros pero como vive de esto, no se atreve a hablar claro):

- Ahora se esconde mucho la pierna contraria, Palomo...
- ¡Ahora lo esconden todo! Y le hacen dar vueltas y vueltas al toro sin rematar el pase, no tiene nada que ver eso con echarse el toro atrás.

Efectivamente, maestro. A nosotros tampoco nos valen las milongas al uso de intentar justificar lo injustificable, o sea, el alivio y la trampa recurrente que damos en llamar 'destoreo'. Vean a Curro en Zaragoza citando permanentemente con la pierna retrasada:



Aquí, otra vez, con su enorme muleta:



Hay algún instante puntual, como aquí abajo, en que parece que se equivoca y adelanta la pierna echando verdad al asunto (aunque presente la muleta de forma heterodoxa):



¿Qué tiene que ver esa forma de torear con ésta, que es la que prodigó ayer? Tracen una línea imaginaria desde la punta de las zapatillas en ambas imágenes. En la anterior, el toro queda dentro, en ésta de aquí, ustedes mismos:



Y eso que dice Palomo de no rematar el pase atrás lo tienen aquí donde Curro Díaz remata igual que El Juli, Manzanares, Castella y tutti quanti, vaciando bien lejos para ligar falsamente los pases colocándose fuera de cacho una vez más:



En otro momento de la entrevista, Benlloch le hace una pregunta tan ingenua que Palomo se levanta en la silla indignado (y es que, si no se para los pies a los que piensan que el toreo es eso, al final nos harán comulgar a todos con ruedas de molino):

- Citar con la muleta delante ¿es exponer más o una ventaja?
- ¿Ventaja? ¡¡Pero qué dices!! Ahí es donde comienza el temple. Ahí se engancha el toro. Ahí es donde comienzas a ganarle. Ventaja sería echarlo afuera. Engancharlo delante y llevarlo atrás es la verdad.


Poco de eso le vemos a Curro con los toros de Algarra. Aunque nos volvamos a quedar solos, decimos lo que vemos en las imágenes y estamos convencidos de que Palomo nos daría la razón.

En la estocada resulta cogido con una herida grave. La clave es que se perfila fuera de cacho. Fíjense en que debería estar más allá de la raya para colocarse en línea recta respecto a la testuz:



Siempre tiene la intención de aliviarse tapando la cara del toro igual que El Juli. El estaquillador debería ir apuntando al suelo ¡y entre los pitones! Recuerden a Ostos aquí. Vean cómo lo ha girado para pegar el telonazo:



Pero como se perfiló fuera de la suerte, a pesar de girar completamente la muleta para tapar la cara del toro, el animal lo ve y hace por él (vayan al 3'39'' del vídeo):


FOTO: EFE

Si se hubiera perfilado en la rectitud, con semejante telonazo el toro no le coge nunca porque no le hubiera visto (como tiene bien aprendido El Juli). Este el es instante:



Aquí, cuando ya lo ha prendido:


FOTO: Fabián Simón para ABC

El momento en la plaza tuvo que ser emocionante, no lo negamos. Pero que tenga emoción no quiere decir que tenga verdad. Los que dicen que se tiró a matar o morir creemos que se equivocan. 

En conclusión, el toreo de Curro Díaz no nos ha parecido ni mucho menos digno de esos ditirambos que se han escrito por ahí. No negamos que haya algún momento bueno pero son fucilazos. Como El Juli, corre bien la mano, sólo faltaría, pero, también como El Juli, se retuerce, cita fuera de cacho con la pierna atrás, no da el medio pecho, se echa el toro afuera con su enorme muleta y le tapa la cara con alevosía en el momento de matar.



E, insistimos, no se puede criticar a López Escobar y alabar a Díaz
al mismo tiempo. Para nosotros, en el caso que nos ocupa, son agua del mismo pozo. Y mal que nos pesa afirmar esto porque Díaz, cuando quiere, es de los pocos que torea con cierto gusto y naturalidad. Da la impresión de que ya no quiere, total, le aplauden igual o más.

Finalizamos volviendo con el pobre Palomo. Simón Casas se acordará de cuando lo hizo enfadar. Era 1968 en Nimes y Casas se tiró de espontáneo. Ordóñez le dio la muleta y la espada para que matase el toro. Linares, en su segundo año de alternativa, se subió por las paredes al ver aquel gesto y le dijo después a Ordóñez: 'oiga, yo creía que usted era figura del toreo pero he visto que no vale ná'.

Ánimo a la familia y nuestros mejores deseos desde aquí para que el diestro pueda llegar a los setenta años y a muchos más.

Saludos desde Tarragona. Rafa.



domingo, 15 de enero de 2017

CAMINO CONTRA LINARES

Nuestro amigo Fabad hace una entrada en su blog que titula 'Combates en el ruedo' (pulsar aquí). De lo que comenta, sólo precisar una cosa. El célebre intercambio de golpes entre Camino y El Cordobés en Aranjuez después de que Camino hiciera un quite al toro de Benítez, creo que no fue porque 'le descubriera' el toro sino porque sus chicuelinas pusieron al público en pie. Eso dio rabia al Cordobés (recuerden que lo comentábamos aquí). Ésta fue la primera:



Y ésta la segunda:



Era el año 1965. Tras la ovación se empezaron a oír gritos de 'Manolo ¡aprende!' que sentaron fatal a El Cordobés como pueden ustedes imaginar. De las palabras pasaron a los hechos:



Así es como lo tenemos entendido nosotros pero lo decimos desde la inmensa precaución que supone discrepar con un hombre que tiene el Cossío en la cabeza (y no es una frase hecha).

Viene todo esto a cuento de que, en los comentarios a su entrada, sale a relucir la discusión que sostuvieron en antena el propio Camino con Sebastián Palomo. Fue en el programa 'Directísimo' que, con gran maestría y suprema elegancia, presentaba José María Íñigo. Estamos en 1975, sólo había una televisión en España y la audiencia era millonaria con ocho cifras.

Palomo era siete años más joven que Camino y la tensión comienza cuando el mayor se refiere al otro como 'este mushasho, un chico joven...' Palomo aguanta un rato pero al final salta: '¡Yo no soy un mushasho, soy un tío!'



El de Camas, con más facilidad de palabra, le perdona la vida diciendo: 'mira, vamos a ser educados porque hay millones de personas viéndonos; si quieres, en la puerta nos partimos la boca, pero aquí delante, no'. Palomo acepta el reto y queda muy bien cuando se serenan ambos contendientes y el de Linares dice 'a mis compañeros los respeto a todos y a ninguno lo llamo muchacho'.

Pulsen aquí y asistirán a los tres minutos de enfrentamiento.

Ni que decir tiene que en la televisión nauseabunda actual el entrevistador hubiera echado más leña al fuego para conseguir audiencia. Aquí, Íñigo consigue que la cosa no se salga de madre.

No obstante, en nuestro mundo buenista y sentimental, se echa de menos un poco de rivalidad entre los toreros. No queremos que se peguen pero sí que compitan en quites, por ejemplo, o en hacer un buen primer tercio de cara al espectador. Hoy se invitan a las bodas y en la plaza son como hermanos.


En la boda de Cayetano

No son sólo los toreros. Los futbolistas se besuquean en el túnel de vestuarios antes de salir a jugar ¡No os beséis antes! Después, lo que queráis pero antes, no (sigan el ejemplo del rugby).

Volviendo a los toros, ¿cuánta competencia en quites vieron los sufridos aficionados madrileños durante San Isidro? Quizás deberíamos conformarnos con decir ¿cuántos quites vistosos se vieron en ciento cincuenta toros aunque no hubiese competencia?

En fin, que, como decimos, echamos de menos un poco de pimienta en el ruedo aunque sin llegar a las manos, por supuesto.

NOTA: una vez escrita la entrada encontramos esta declaración de Camino al Diario de Sevilla donde curiosamente se refiere igual que nosotros al 'besuqueo':

"El Cordobés y yo estuvimos sin hablarnos un par de meses. Lo que no entiendo es que hoy se besen en un patio de cuadrillas. Cualquiera le daba un beso a Luis Miguel, a Ordóñez o a Rafael Ortega. Yo al único que le daba un abrazo en el patio de cuadrillas era a mi compadre, Diego Puerta. Si le doy un beso me da una hostia. En la plaza hay que tener muy mala leche. Hay que intentar ser el mejor. Otra cosa es la calle, donde tienes que ser una persona normal. Pero en la plaza... a mi nadie me gana la pelea".


Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

domingo, 22 de febrero de 2015

¡QUE VIENE FANDIÑO!
¿EL SEGUNDO TRIUNFO DE LA HONRADEZ?
 
¿Puede haber alguien a quien le parezca mal el bello gesto de Fandiño de matar esos seis toros en Madrid? Creemos que no. Bueno, sí, a nuestras queridas figuras. Ellas han montado su chiringuito a base de trampas en el ruedo y golferías en los despachos y se han reservado el derecho de admisión.
 
Foto: ABC

¿Puede haber alguien a quien no le interese que Fandiño triunfe ese día? Le iría bien a él, a la empresa, al ganadero que saque el toro bravo, a la sufrida afición, a los medios de comunicación taurinos, a la plaza de Madrid... A todos menos a las figuras, que, en caso de triunfo grande del de Orduña, se verían obligadas a franquearle la entrada en el chiringuito. Piensen que Fandiño matará en una tarde más encastes diferentes que siete de los diez primeros del escalafón ¡en toda su carrera!

Ojo porque aquí hemos sido muy críticos con Fandiño este año por su toreo acomodaticio, dedicándose a las monas en lugar de a los toros y perpetrando muchas de las trampas del destoreo moderno (ya saben, citar con la pierna retrasada, colocarse fuera de cacho, echarse el toro afuera, no rematar el pase en la cadera, no torear en círculo sino en paralelo, limitarse a acompañar el viaje del toro componiendo posturitas, etc.).

De vez en cuando nos reconcilia que algún maestro antiguo diga lo mismo que nosotros. Palomo Linares, en Aplausos, dice 'hoy no es que escondan la pierna contraria, ¡es que lo esconden todo! Y hacen dar vueltas y vueltas al toro sin rematar el pase'.

A este atanasio le cortó el rabo en Las Ventas (1972)

Vaya por delante que no nos acaba de gustar la ambientación previa de la corrida con fotos como ésta, en paños menores y emulando a Roberto Castañón más que a Antonio Bienvenida:


Ya sé que estamos chapados a la antigua pero un torero es un hombre que se juega la vida ante un animal fiero al que tiene que dominar y estas puestas en escena se nos antojan fuera de lugar. Y de esto de aquí abajo, ya, ni hablar, claro:


La cuestión es si el órdago de Fandiño saldrá bien o no. Las opiniones están encontradas. Los pesimistas argumentan que no es un lidiador para enfrentarse a esos hierros y que se puede estrellar. Tienen razón... si los toros hacen honor a los hierros que llevan marcados a fuego. Pero muchos de esos hierros viven de recuerdos dorados más bien lejanos.

Quien esto firma cree que el torero vasco triunfará y, como hacer de adivino es gratis, se lo vamos a argumentar.

En primer lugar, el aficionado que acuda va a estar de su parte desde el principio. Y el público venteño, contra lo que piensan muchos, es muy sentimental. En la ya lejana encerrona de El Juli, la cosa iba de capa caída, con un viento desagradable, novillos inválidos y sin nada más que silencios y aplausos con un runrún de que la cosa no funcionaba. Incluso el de Victorino le pidió el carnet y El Juli no lo llevaba a mano. Pero el siguiente novillo de Daniel Ruiz le pegó una voltereta seria que hizo que toda la plaza se llevase un susto grande y se pusiese incondicionalmente al lado del niño torero. En el siguiente de Alcurrucén, dos orejas y la salida a hombros (pueden recordarlo aquí con la estocada recibiendo en el 3'30'' -observen el aire-).


Y, en segundo lugar, los toros. Por supuesto que si sacan la casta que se les supone Fandiño se verá en apuros. Pero no creemos que eso ocurra. Vamos por partes:

- Palha: si lo luce en el caballo con tres varas bien dadas cada vez desde más lejos, se meterá al público en el bolsillo. Los toros de Palha están saliendo con ganas de irse al caballo desde que lo ven de reojo. Y si Folque quiere, traerá un toro con garantías (en octubre se hartó de decir que el 191 sería para recordar y acertó de pleno). Como luego, en la muleta, será una lotería, bien puede quemarlo en el primer tercio para ganarse el favor del aficionado serio. Aquí, un Palha que murió en Céret:


- Partido de Resina: tendrá las fuerzas justas y, si no lleva la cabeza muy alta, no le va a dar problemas. Vean cómo humillaba el que mató Castaño en Vinaroz el año pasado -aunque había pasado vergonzosamente por el barbero, recuerden aquí (nuestro amigo Tauro dice con lógica que si piensas afeitar ¿para qué pones fundas?)-:


- Victorino Martín: aquí hay oreja. Nos lo hace pensar que el toro reseñado no parece que tenga la presencia espectacular que se exige en Madrid. Quiere eso decir que lo habrán escogido por reata y, si es así, los victorinos padre e hijo no se equivocan nunca. Eso sí, al caballo seguro que acude por prescripción facultativa pero cuando empiece a hacer el avión, Fandiño no debe dejarlo escapar. Vean aquí un Victorino marcando su dulce paso ante Paulita:


- Cebada Gago: ¡un cebadita! En los últimos años han salido cebaditas de dulce y oro, auténticos bombones que han propiciado muy buenas faenas como las de Vilches y Pérez Mota este año pasado en Vic (recuerden aquí). A poco que le hayan elegido el toro con un poco de cuidado, oreja segura también aquí. Con que sea familia de este memorable 'Castañuelo' o de esta preciosidad que se dejó escapar Alberto Aguilar, será suficiente para desorejar:


- Escolar: podría ser el toro de la corrida, el más completo en todos los tercios si Pichorrongo acierta al escogerlo. Es de las pocas ganaderías que aún quieren pelea en el caballo. Y, después, si saca casta, tragando y obligándole, acabará aceptando el dominio del diestro. Una oreja o dos si la cosa va encarrilada -siempre suponiendo que Fandiño mate bien, cosa que con seis toros, damos por sobreentendida-. Vean un escolar acudiendo presto al caballo en Céret:


- Adolfo Martín: los adolfos cada vez salen más pastueños. Si no fuesen cárdenos pensaríamos en domecqs de los facilitos. Ese puede ser el problema para Fandiño. Si sale uno dulzón y embestidor en plan borreguil, no es torero que corra la mano como Urdiales y eso podría volverse en su contra. Aquí sí que habría que decirle '¡ojalá te salga un adolfo bravo como 'Monerías'! Pero lamentablemente salen con cuentagotas desde hace tiempo. Vean precisamente a Urdiales con un adolfo melosísimo -a media altura para cuidar al toro-:


En conclusión, vemos  un mínimo de tres orejas en la mano del de Orduña a poco que los toros colaboren y acierte con la espada. Por eso creemos que la cosa saldrá bien y allí estaremos para confirmarlo.

Eso sí, un consejo a Fandiño: tanto si las cosas van mal como si van camino de puerta grande, ni se te ocurra repetir el gesto absurdo e innecesario de aquí abajo que ya comentamos en su día en nuestro blog:

Premio a la foto taurina del año: Paloma Aguilar

Por cierto, el título viene a cuento de una entrada que estamos preparando con el récord de orejas en una encerrona en Madrid. Fueron siete las que cortó don Gregorio Sánchez en 1960. El ABC tituló 'El triunfo de la honradez'.


Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.