Mostrando entradas con la etiqueta Ángel Sánchez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ángel Sánchez. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de abril de 2024

FERIA DE 3PUYAZOS, 2024 (4). PALHA - CONDE DE LA CORTE

 ¿CUÁL ES LA ÚNICA BAZA SEGURA?

Responderemos a esta pregunta en la conclusión de la crónica. Al terminar el festejo el presidente del club tomó el micrófono para anunciar que los premios a picadores y subalternos quedaban desiertos y de paso pidió disculpas a los aficionados porque las cosas no habían salido como se esperaba. Hombre, es una actitud que honra al Club pero... ¿cuántas veces nos tendrían que pedir disculpas a los sufridos aficionados tantos empresarios desahogados y caraduras del orbe taurino?

En comportamiento fue una corrida de tantas, ni más ni menos que como las que solemos padecer tarde tras tarde. Digamos que nos topamos con lo habitual y a pesar de los pesares, el aficionado sigue viviendo de esperar lo excepcional, es inasequible al desaliento.



Se protestó la presentación sobre todo del primero de Palha, que fue devuelto y del sobrero, que en teoría no tendría que haber salido si todo hubiera transcurrido con normalidad. Algunos que se piensan que esto es Las Ventas también se quejaron de otros pero nos remitimos a las fotos que verán a continuación para que ustedes juzguen. 

Los toros fueron todos desaboríos en el mal sentido. Los toreros, ni fu ni fa y los picadores, de vergüenza, como es su norma de comportamiento en cada festejo. Entre los subalternos salvaremos a Del Pozo, a Triviño y a quien debió llevarse el premio: Navazo, que sustituía a un Rey que se había ido a torear a Ávila a última hora.

Lo más positivo de la tarde fue la gran afluencia de público, con más de tres cuartos largos de entrada como pueden comprobar ampliando esta fotografía. La hicimos durante el minuto de silencio dedicado al pobre guardia civil de la localidad muerto el día anterior en acto de servicio:



Se lidiaron dos de Palha por devolución de este primero, blando y guitarrero, con apariencia de enfermo, que se tapaba por la cara. Aquí lo tienen:



Los dos corridos fueron el primero, vulgar en el caballo, aun yendo cuatro veces, y tontuelo en la muleta; el otro hizo de Santillana en el peto, donde Vicente le abrió un boquete abyecto y después se aplomó sin remisión.

Del Conde fueron tres y el sobrero. Guillermo apostó... y creemos que perdió. La desilusión fue directamente proporcional a la ilusión con que se esperaba su ganado. Con tantos franceses en los tendidos quizá perdió más de lo que pueda pensar. No tuvieron ni de lejos el interés de la novillada de Peralta. Todos apretaron invariablemente para adentro y eso es señal de alarma.


El primero fue acariciado con tres minipuyazos y aun así luego le faltó el aire. El sobrero fue pinchado en el brazuelo y en el costillar y Moreno no consiguió encelarlo. A otro lo picó muy mal Peña y después fue soso y topón. Y el que se lidió en quinto lugar acudió al caballo cinco veces, dos de ellas de muy largo, pero daba dos pasos y se paraba. Si llega a haber capotes en el ruedo, mucho nos tememos que no acude al peto; en la muleta se encontró a un Morenito desconfiado y anduvo a su aire. 

Como ven, abundante vulgaridad a la que deben añadir el frío imperante y lo larga que se fue haciendo la corrida por el inevitable aburrimiento en que se iba diluyendo.




SÁNCHEZ-VARA. Se marchó al final entre pitos. Su primero era del Conde, negro zaíno más que tostado como se anunció, berreón:



Por cierto, para los protestantes del tendido: ¿desde cuándo lo del Conde de la Corte es ajamonado por atrás? Toda la vida fueron culipollos pero eso es algo que hoy no se perdona aunque sea marca inherente a un encaste. Salvador Magallanes siempre insistía en esa característica pero ¿cuántos aficionados son conscientes de ella?


Nada en el caballo. Destacaremos después este par donde con el pitón hizo una herida al maestro en la ceja que podría haber sido mucho peor si le da en el globo:


Se asfixió el toro en la muleta, todo olvidable. Y ya que estamos, otra característica del encaste es la penca del rabo prominente, cosa que éste no cumple, ya lo ven:


Sainete al matar del guadalajareño: honda contraria que escupe, pinchazo, otro sin soltar, otro más saliéndose y dos descabellos.


Su segundo era de Palha, negro mate, con pelota, con crotales y gacho de cuernos:



Pasó por el caballo prácticamente sin castigo las cuatro veces. Luego era revoltosillo pero noble. Vara se dedicó a picar y a pasárselo muy lejos exasperando al respetable:


Pinchazo muy malo y esta media tendida y ladeada escupiéndose. Muerte de toro en los medios, que conste:



MORENITO DE ARANDA. Su primero fue el devuelto de Palha que han visto. Salió este sobrero del Conde, también protestado, carifosco, badanudo y con ijares de toro de la época del Bomba, cosa que hoy no se admite más que en Miura:


El piquero estuvo nefasto y el presidente se precipitó cambiando tras el segundo. Moreno pidió ponerlo otra vez y el piquero lo pinchó en el costillar. Para ese viaje no hacía falta alforjas. Triviño intentó minimizar daños tratando de llevarlo con dulzura en la brega. Como se ceñía, el mismo peón aconsejaba después a Moreno: '¡en línea, en línea!' La cuestión es que creemos que debería haberse doblado de inicio con él para indicarle quién mandaba. Como no lo hizo, el toro se dedicó a ir a su aire haciéndose el amo aunque gracias a Dios no tenía maldad. Victoria a los puntos para el condeso en nuestra modesta opinión.


Pinchazo y estocada baja y trasera con muerte del toro en chiqueros:


Su segundo también fue del Conde, un negro meano, cornidelantero y apretado de carnes:



Ya hemos comentado su juego en varas. En conjunto fue el toro menos vulgar, sin ser nada del otro mundo ni mucho menos. Era de quince pases bien dados porque no iba a durar más. Pues les parecerá que tenemos ojeriza al de Aranda pero volvimos a verle desconfiado, visiblemente molesto con la brisa, de manera que el toro optó por transitar por allí a su libre albedrío.


Media lagartijera que basta y nueva muerte en toriles. 


Nos decían varios amigos que por lo menos el diestro había demostrado buena actitud. Para nosotros no fue una sorpresa porque en Francia lo hemos visto así ya que no es tonto y sabe lo que el público desea en cada sitio. Pero ni ustedes ni nosotros podemos conformarnos en nuestros trabajos con mantener buena disposición. Hay que hacer algo más y en un torero, ese algo más tiene que ser mucho más. ¿Estamos de acuerdo o no, Jesús?



ÁNGEL SÁNCHEZ. Su primero era del Conde, un negro mate salpicado:


Peña se montó en Truco pero picó fatal. En el primero al levantar el palo el toro se vino arriba y derribó sin demasiado mérito:


Bien el presidente cambiando el tercio cuando el toro no iba a la cuarta vara. Del Pozo, en su línea con los palos, o sea, muy bien:


En la muleta, rebrincado, soso, topón y con la cara a media altura, todo un poema:


Sánchez no lo toreó y por eso luego no cuadraba ni a la de tres. Telonazo de escándalo y brazo elástico para clavar y salir de allí por la puerta de servicio como se aprecia. Esa estocada fue contraria y trasera más descabello, ¡menuda forma de entrar a matar! Todo vale...


El último fue portugués, un negro bragado, con romana y con astillas en ambos pitones que terminaron en escobillas:



Acudió al primer puyazo peleando con fe pero Vicente le hizo un agujero por el que tendría que haber sido detenido al finalizar el festejo. En las otras dos entradas cabeceó como loco protestando por esa carnicería infame que había sufrido. Lo de los picadores en esta corrida fue materia querellable. Les da igual que salga su nombre en los carteles o que haya premio en metálico. Ni tienen afición, ni tienen... Bueno, vamos a dejarlo no vaya a ser que la querella nos caiga a nosotros si decimos lo que verdaderamente pensamos de ellos.

Navazo había bregado bien en el anterior y ahora puso dos buenos pares. Podría haberse llevado el premio sin problemas en caso de que la tarde no hubiera languidecido tristemente a esas alturas:


Sánchez dio pases de uno en uno y resultó plúmbeo. Fin de fiesta con un bajonazo ruin.


Algunos paracaidistas, que era la primera vez que venían, salían diciendo que no volverían. Pues que se queden en casa y con su pan se lo coman. No obstante, los miembros del Club se hicieron eco de ese malestar y quedaron dolidos pero, a la vez, conscientes de que tienen que guiarse por la frase que repetía siempre don José Luis de Pablo-Romero a su hijo Felipe (recuerden la historia en esta entrada):

"La única baza segura que tenemos en nuestra ganadería es la presentación; juégala siempre porque con ella jamás defraudaremos al público, que es a quien tenemos que servir"

Ahí está la respuesta a la pregunta del titular y ésa es la lección que los de 3Puyazos han aprendido. El juego será responsabilidad del ganadero pero en la presentación no pueden fallar. Ojo porque es una asignatura difícil de aprobar si el público presente viene aquí con esa mentalidad venteña del elefante grande, ande o no ande. Ya han visto ustedes las imágenes de los toros lidiados y a estas alturas se han hecho su composición de lugar. 

Nos despedimos con una pregunta: ¿creen que la polémica presentación, excepción hecha de los dos citados al principio, fue tan mala? Nos vemos en los comentarios pero les recordaremos que el Bilbatero de Aguirre, del que un año después seguimos hablando, estaba peor presentado que muchos de los que han visto. La diferencia con éstos es que el año pasado su comportamiento cerró todas las bocas. 

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


lunes, 18 de septiembre de 2023

SOBRALES MADRILEÑOS

Los japoneses debieron de quedar sorprendidos con que sólo uno de los toros lidiados fuera negro, y eso que lo era entrepelado. Ojalá hubieran sido seis de Sobral y así no habríamos tenido que aguantar tres resinas de una vulgaridad y una blandura alarmantes.

Decimos que los toros portugueses fueron de Madrid porque los tres representaron el tipo de toro que hay que dominar, que transmite emoción, que otorga interés a todo lo que se hace ahí delante y que, en resumen, gusta en esta plaza (y debería gustar en cualquier otra pero en general por ahí se prefiere al norit para que el torero exprese lo que lleva dentro). Otra cosa es que los diestros puedan con toros tan duros pero con reses así labraron su fama en este coso diestros como Ruiz Miguel o Manili ganándose el respeto de todo el mundo.

 


No obstante, en el caballo las peleas de los seis fueron bastante olvidables. La actuación de la banda del castoreño fue delictiva, como casi siempre, pero siguen campando a sus anchas. Cervantes y Rey pusieron sendos buenos pares.



CHACÓN. Se presentó con el vestido riojano en la que sumaba su sexta corrida del año cuando nosotros hubiéramos apostado por que eran incluso menos. Su primero era un sardo claro de Sobral, zarco, botinero, capirote y mosqueado (no alunarado). Aclararemos que los sardos pueden ser de tres tipos: claros, ordinarios u oscuros pero de ninguna manera existe el sardo ensabanado como dijo Delgado (recuerden esta entrada y disfruten con las fotos de algunos ejemplares). Es posible que forzaran la báscula porque se anunciaban sólo 501 kilos pero tenía una presencia imponente:



Las fotos de cada toro son del maestro Moore. Muy bien Chacón colocando al toro en suerte caminando hacia atrás sin pegar un capotazo pero muy mal su picador demostrando cómo no hay que picar. En el segundo se deja pegar con fijeza pero cobra una lanzada trasera sin que lo aprieten.

Tras ser tan mal picado el toro se enfadó y empezó a ponerse tonto en banderillas. Había que estar con los cinco sentidos porque era probón y punteaba la muleta con violencia. Era un animal de los que gustan en Las Ventas porque si los acobardas, pueden tragar.


FOTO: Luis Sánchez Olmedo

Pero el problema fue que enseguida adoleció de casta para plantearle una pelea como Dios manda. Empezó a pararse y a mirar pero ¿hubiera hecho lo mismo en caso de haber sido bien tratado en el caballo? Chacón estuvo valiente y por encima de él. 


FOTO: Luis Sánchez Olmedo

Se perfila sin liar la muleta porque entra con el delantal y deja una media malísima por atravesadísima. Después clava una honda muy tendida con el toro enviándole un gañafón al pecho. Sonó el segundo aviso con el toro en los medios y llevando la cara por las nubes. Le salvó la campana al cuarto descabello.

Su segundo era un resina acapachado de pitones, cárdeno, caribello, bragado, meano, axiblanco y finito de cabos:



FOTO: Luis Sánchez Olmedo 

Horripilante agujero casi en el brazuelo y rectificación para clavarle trasero con sevicia. El toro se arranca de largo en el segundo para volver a cabecear con mal estilo. Creemos que Chacón se equivocó ya que tendría que haber ordenado a su picador pegarle dos picotazos vista la experiencia habida con los otros dos resinas ya lidiados anteriormente.

El toro en la muleta se paró y cuando embestía pegaba el arreón y gazapeaba. El gaditano necesitaba un triunfo en Madrid y para eso el toro tenía que haber estado crudo, cosa que quizá se hubiese conseguido de no ordenar ese primer puyazo criminal. Quizá en el pecado llevó la penitencia en sus dos toros por haber sido picados de manera tan nefasta.



Honda atravesada con su habitual telonazo, ya lo ven. Siete descabellos y muerte del toro en la segunda raya.




JUAN DE CASTILLA. Confirmó la alternativa. Su primero era un resina bajito, chato, con cara y perfectamente en tipo. Nada que ver con los novilletes que sufrimos en Cuéllar (recuerden aquí):



Al relance en el primero sin pelear y blandeando. Túrmix en el segundo y de nuevo al suelo con el pitón izquierdo notablemente astillado.

El animal provocaba pena ya que no podía con el rabo. Ningún interés. Pincha dos veces equivocándose en la suerte contraria. Dos pinchazos más, estocada corta que escupe y silbidos cuando en vez de volver a entrar descabella a la segunda rondando el tercer aviso. Tras los dos primeros toros iban cuatro avisos.


FOTO: Luis Sánchez Olmedo

El quinto fue de Sobral y era un negro salpicado, listón, de 590 kilos, con buen morrillo:



A pesar de que se lo dejaron debajo, el piquero clavó trasero para variar. El toro puso interés pero notando que su pelea contra el T-34 no tenía ningún futuro. García dejó caer la vara estilo Acosta pero le cayó en el lomo y a pesar de ello escuchó unas palmas que calificaríamos tranquilamente como demenciales. El toro peleó con más fiereza contra la capa de Chacón que contra el peto de Equigarce:


FOTO: Luis Sánchez Olmedo

Castilla salió muy decidido y se puso a torear en redondo en el platillo a un animal que era bronco y poco claro. Pero de nuevo estábamos ante un toro de Madrid. En la imagen se aprecia que no embiste de forma borreguil:



Pero el diestro quiso tratarlo como si fuese una ternera al uso y eso no podía ser. Había que bajar bien la mano y pegar el zapatillazo para intentar que se entregase obligándolo a repetir. Como no lo hizo, el de Sobral no se sintió toreado en ningún momento y se puso cada vez más violento.

Dejaremos la cosa en tablas siendo generosos con el maestro a cuenta de su buena disposición. Acierta en la suerte natural y entra con mucha lentitud para dejar una casi entera arriba, pasada pero perdiendo la muleta por no liarla bien.



Conociendo al presidente Sanjuán sabíamos que no iba a dar la oreja. Los televisivos se subían por las paredes: '¡Hay que ser sensible! Es que veo al presidente muy apalancado... Hombre, por favor, ¡no hay derecho!, ¡no puede ser! Si este hombre supiera lo que es estar ahí abajo en el ruedo... ¡Qué injusticia!´   

Cuando se regalan trofeos con petición minoritaria o segundas orejas de chichinabo nunca les oímos decir que es una injusticia... A nosotros el premio al colombiano nos parecía excesivo pero se regalan tantas en esta plaza por destorear chotos que el agravio comparativo con el pobre Castilla es un poco sangrante.


ÁNGEL SÁNCHEZ. Su primero era un resina negro entrepelado, bragado, meano, carifosco y de mazorca blanca y gruesa:



Fue al corral por Ironside. El sobrero era un toro de Hermanos Collado Ruiz, el camión de la carne. Castaño oscuro, listón, lavado de cara, con casi seis años y 620 kilos:



Marcial demostró a caballo que no es el más grande, castigando al toro muy trasero y barrenando en los dos puyazos, en los cuales el toro no peleó.

Si era verdad que estaba muy corraleado, empezó a demostrarlo cuando se paraba ante los capotes y miraba lo que había detrás. En la muleta se vio que era desaborío y que tenía el viaje cortito. Buena voluntad de Sánchez pero no pudo poner en práctica el '¡intenta que no pare!' que le gritaba Molina desde la barrera.


FOTO: Luis Sánchez Olmedo

Pinchazo y estocada entera que caen atrás por llevar la mano muy alta y además tapando la cara del toro. Ovación a la citada ejecución, cosa que no terminamos de entender.



El último era un toro entre cenizo y carbonero, carinevado, bragado, meano, badanudo y un poco salpicado por las nalgas:



Vergonzoso Prieto, capitaneando la banda del castoreño con una lanzada contraria y caída y dando una vuelta completa en carioca asquerosa. En las tres entradas el toro se fue de allí con urgencia y con lógica ante semejante matarife. Con desvergüenza Molina lo dejó otra vez al hilo de las tablas para que volviese a cobrar ya que tras la experiencia de los otros dos sobrales, cundía el pánico con este sexto.

Gran primer par de Rey que pasó bastante desapercibido tanto para el público como para los televisivos, el mejor de la tarde.

El toro tenía una embestida rebrincadita pero con cierta codicia. Además era pronto y estaba pendiente de la tela. Los pases que le pego Sánchez parecían acuarelas cuando lo que exigía el de Sobral era un óleo bien empastado.

No terminamos de entender por qué llevó la muleta a media altura en lugar de bajarle la mano. Con esa actitud el toro no cesó de regalarle la tarascada al final del viaje. Se equivocó en la suerte contraria y el portugués se fue a por él cortándole y volteándolo pero sin calarlo:



Vuelve a equivocarse y recibe otra violenta tarascada al pecho. Nuevo error pero esta vez se sale de la suerte y alarga el brazo para dejar una casi entera trasera y ladeada, con las patas al cielo.


Dos horas y media de largo festejo que nos dejó tres cosas: el valor de Chacón en su muy difícil primero, la decisión de Castilla en su segundo y el interés por volver a ver los toros de Sobral. No tuvieron nada que ver con la mala corrida de Sangüesa (no hagan caso a lo que dijo Dávila) ni con las dos corridas suyas que hemos visto en Tafalla y que dieron buenas oportunidades a los toreros. Aquí pidieron la documentación y los diestros sólo tuvieron los papeles en regla en el apartado del valor, que no es poco aunque no suficiente para haber podido con ellos.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.