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sábado, 1 de agosto de 2026

EL DESCABELLO DEL AÑO

Y de muchos años, casi diríamos que desde la época de Roberto Domínguez. Lo protagonizó El Fandi. Se la jugó al clavar el verduguillo rodilla en tierra y en solitario a un toro de Miura. Muy seguro tenía que estar de acertar y mucho riesgo corrió. Ennobleció una suerte que suele ser un trámite sangriento y despreciado por la mayoría de toreros, quienes además hacen gala de un índisimulado miedo y también de muy poca vergüenza al herir a los toros en el hocico ya que rabian porque no han doblado.

Hacía cincuenta años que Miura no lidiaba en Huelva. Los toros salieron desiguales de presentación, con una diferencia de 100 kilos entre algunos. No tuvieron mala idea y permitieron que los maestros recetasen molinetes, martinetes, manoletinas, chicuelinas, chicharrinas y resto de  'inas' habitualmente reservadas para los torillos comerciales.



Se equivocaron los diestros pegando sendas palizas en el caballo a los primeros toros porque no andaban sobrados de fuerza. En la segunda parte del festejo se dieron cuenta de que no era necesario. Su juego fue este: primero, alegre a pesar del vil maltrato en varas; segundo, noble y descastadillo; tercero, parado; cuarto, repetidor; quinto, topón y desaborío y sexto, bravo en varas y aplomado en la muleta.




EL FANDI. Su primero pesaba 610 kilos y era negro entrepelado, salpicado, listón y con gran pelota:



Carioca infame con una barrenada criminal que el dicharachero locutor tuvo la desfachatez de calificar como un buen puyazo. Y en el segundo el de la banda del castoreño repitió con vileza la misma actuación lamentable. Observen cómo está completando la carioca infernal mientras a la izquierda tienen al maestro haciéndose el loco:



Invitó a Escribano a parear con tan mala suerte que tropezó y el toro con la pezuña le pisó en la oreja cortándole el lóbulo. Los televisivos tardaron bastante en darse cuenta de que no había sido con el pitón:



Estuvo fenomenal El Fandi al salir con la montera en la mano y la muleta plegada a brindar y sin descomponerse recortar al toro a cuerpo limpio cuando se le vino encima de improviso. Si tuviéramos algún vídeo de Gallito haciendo eso mismo sería el no va más.

A pesar del maltrato en varas y de esa banderilla que ven, que fue como un tercer puyazo, el animal demostró una nobleza y unas ganas de embestir muy notables.



Pero se agotó enseguida, empezó a topar, a quedarse debajo, hasta el punto de que al final de faena se echó, seguramente notando alguna herida interna.  Media tendida y caída a capón que basta:



El cuarto también pesaba 610 kilos, corniapretado, bajito, negro entrepelado, listón, salpicado, con el hierro abajo. Lo recibió de rodillas en tablas:



Fandi se había dado cuenta de que no era necesaria la paliza que había ordenado en varas en el primero y aquí pidió el cambio de tercio con un puyacito de trámite. Dijeron que el caballo Deseado pesaba 20 kilos menos que el toro. ¿Ustedes se lo creen?



El presidente cumplió el artículo 53.3 del reglamento andaluz permitiendo clavar un cuarto par pero el granadino se lo saltó poniendo un quinto por su cuenta, cosa que debería ser sancionable. Sin comentarios sobre este primer par del maestro: 



El público enloqueció con este segundo tercio y el torero aprovechó esa inercia para pegar pases a un toro muy noble y repetidor, al cual trató como si fuese un torete comercial al uso:



Estocada corta en buen sitio, bien agarrada, tirándose con toda la fe, seguida de un excelente descabello rodilla en tierra. Como decíamos al comienzo, es el mejor descabello que hemos visto en mucho tiempo. Y a un miura, que en caso de fallar vaya usted a saber cómo hubiera reaccionado. Dos orejas excesivas aunque el descabello valía una por sí solo:




ESCRIBANO. Su primero era negro listón, bajito y acapachado. Nadie hubiera dicho que era un miura sin ver el hierro:



Mete el riñón con un pitón en el primero y recibe ración de túrmix en el segundo. Sin comentarios sobre este par que puso el diestro, un escándalo:



El toro se había venido arriba y estaba pendiente de todo lo que se movía. El problema es que parecía haber perdido todo su fuelle con tantas carreras. Al final, poca cosa y demasiado larga.



Entera, con poca muerte por estar muy tendida y pasada, más dos descabellos:



Al quinto lo recibió a porta gayola y era negro, listón, rabicano, bragado, meano, con brillantes ojos de azabache y mirada inquietante:




Se deja pegar sin más y Escribano pide el cambio porque a estas alturas de corrida ya se veía que los toros tenían poco poder. 

Se dedicó a poner banderillas por internet como pueden ver, hasta el punto de que en el segundo par se quedó sin carne donde clavar. A esto no hay derecho, Manuel:



Chicharrina de inicio confirmando que estos miuras no se comían a nadie. Como el animal había pasado casi sin picar se venía con alegría pero era topón y meneaba la cabeza tras el embroque. Los televisivos decían que era informal ya que estos taurinos de manual una cosa fundamental que demandan al toro posmoderno es la formalidad. ¿Qué pensaría Lagartijo?

Volvió a ponerse pesado antes de dejar una estocada muy defectuosa por tendida, caída y traserísima. Sorprendente dureza ahora del presidente Ruciero negando una oreja aparentemente pedida por mayoría:




CONQUERO. Le habíamos perdido la pista tras aquella fuerte cornada que sufrió en Cenicientos en 2023 y que pueden recordar aquí. Su primero era cárdeno oscuro, bragado, meano, nevado, degollado, con largo cuello y carita torera:



Buen empuje en el primero en el que el piquero no tapó la salida ni clavó atrás aunque recargó. Es de agradecer que el diestro lo colocase de largo en el segundo. El toro acudió aunque enseguida medio se soltó:



El animal embestía al paso, con nobleza pero con el viaje cortito, tanto que en seco se paró. Ahí lo tienen ignorando el cite por tercera vez consecutiva:



Estocada pasada, con telonazo como ven, llevando la mano por la estratosfera y perdiendo la muleta. Rodó sin puntilla antes de que cayese la orejica del paisanaje:



El sexto era cárdeno oscuro, acapachado, bragado, zancudo, de 600 kilos y menos vareado que sus hermanos.  Véanlo pulsando aquí:



Continuó la consigna de la segunda parte de la corrida de no pegar a los toros en el caballo. Este se desgastó empujando en el primero pero no le hicieron mucho daño con la puya. En el segundo volvió a ponerlo Conquero de largo y se arrancó con alegría rompiendo la vara de Peralta en el topetazo. Tercera entrada casi desde el platillo, con pitos incomprensibles desde el tendido. Se vino al galope y señal, con retirada del picador entre ovaciones merecidas:



Adalid se sumó al festival del toro pasado. Si se alivian con desvergüenza los maestros, a ver si él va a cuadrar en la cara cobrando mucho menos:



El miura empezó siendo pronto pero debió de acusar el esfuerzo y se fue parando rápidamente, de manera que no hubiera desentonado al lado de los toros de Guisando.

No solamente no tenemos ninguna queja del maestro sino que le agradecemos que luciese al animal en el primer tercio. Estocada casi entera y baja, que el toro escupió coceando como en un rodeo, dos pinchazos sin soltar y por fin tres descabellos:




El festejo nos dejó con la demostración de afición de Fandila, mayor que la de muchos novilleros y ya no digamos que la de muchos colegas. Es algo parecido a lo de Sánchez-Vara. El granadino fue el testigo de la alternativa del guadalajareño en agosto del 2000 pero es que él la acababa de tomar en junio.

Ambos llevan veintiséis años toreando y a pesar de lo que ustedes quieran discutir acerca del  arte de ambos, cada tarde que se visten de luces no dan la impresión de acudir a la oficina como tantos otros. Y ojo porque insistimos en que si algunos de los alardes de El Fandi los viésemos en vídeos de Gallito, serían lo más grande. Como los realiza él, muchos bostezan. ¡Qué le vamos a hacer!

Nos pusimos a ver la corrida al reclamo del ganado, con la esperanza de que saliera lo que en Miura se ha convertido en un salto atrás. Teníamos la esperanza de que hubiese algún Pañoleto como el de Vic-Fezensac este año o algún Granujito como el de Santander en 2025 (recuerden aquí).

No hubo suerte. Y si no la hubo para nosotros, eso quiere decir que sí la tuvieron los toreros ya que liquidaron la miurada sin tener la boca seca.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.





domingo, 12 de mayo de 2024

FERIA DE SAN ISIDRO, 2024 (2). FUENTE YMBRO: LA VERDAD DE ROMÁN

Antes de empezar les avisaremos de que hemos enviado un mail a Onetoro pidiendo que habiliten la posibilidad de ver las corridas con sonido ambiente. Les animamos a que ustedes hagan lo propio a esta dirección: support@onetoro.tv  Les contestará muy amablemente Teresa Calderón y quién sabe si a base de insistir lo consigamos.

Hace tiempo que la ganadería de Fuente Ymbro fue proscrita por nuestras queridas figuras. De eso ha salido beneficiado el segundo escalón, con toreros como los anunciados aquí. El beneficio consiste en que hay muchas garantías de que embistan pero otras tantas de que se te puedan subir a las barbas. Román aprovechó la circunstancia como contaremos más abajo.


Corrida cinqueña con 560 de media. Seria por delante, con cuernos de los que se piden hoy en las plazas de primera: con perfil y que vayan hacia arriba pero que no abran. Todos apretaron para adentro pero embistieron con interés, más en la muleta que en el peto. Sumaron tres cogidas. Fueron duros para morir aunque lo hicieron siempre al lado de la madera. No diremos que fuese una corrida con mucha casta ni tampoco brava pero sí que estuvo alejada de la ternera habitual, lo cual nos reconforta.


Añadamos a todo ello que Román reeditó el valor que ya demostrara en esta misma plaza ante aquel Monaguillo de Montalvo, recuerden aquí. Nos extrañó que los comentaristas se sorprendieran de esta nueva dimensión que ha demostrado Román ante un toro tan difícil (sic). Esa dimensión ya la había mostrado ante Santanero I y ante el citado de Montalvo. A nosotros no sólo no nos sorprendió sino que siempre estamos deseando que le salgan toros así porque es de los toreros que, con un enemigo temible, nos gusta ver.



EL FANDI. Su primero era un castaño aldinegro, bragado, meano, axiblanco, listón, lavado de cara y astifino. Renqueaba de pies de salida pero nadie protestó:


Cobra en el espinazo dos veces con ganas lógicas de irse de allí:


Puso el diestro dos pares deficientes a toro pasado. No leerá estas líneas pero debería saber que uno como él no tendría que aliviarse tanto con los palos porque no hay derecho:


El castaño quería madera, blandeaba y escarbaba. Fandi echó la pierna atrás y se dedicó a pegar pases un tanto acelerado. Embestía peor al final que al principio de la faena, con lo cual, ustedes mismos:


Sablazo mediado en el lomo con telonazo. Observen el palillo, horizontal en lugar de apuntar al hocico:


El cuarto era un negro astracanado, veleto y sin cuello, al que recibió de rodillas:


Escarba y se repucha manseando con claridad. Luego se fue reservando pero embestía franco. Fandi lo aprovechó para tirar de él sin novedad. Eso sí, arriesgando menos de lo reglamentario porque es torero listo:


Mientras se oían palmas de protesta, Caballero aprovechó para decir que había que ser muy buen aficionado para darse cuenta de lo bien que estaba toreando el granadino. Ya ven, una forma nada sibilina de descalificar a los protestantes dejándolos como ignorantes.

Espadazo malo por bajo y trasero más descabello:


Mató el sexto ya que a Valadez lo evacuaron con luxación de hombro. Fue este negro listón, alto, apretado de carnes y al que volvió a recibir de hinojos:


Lo mejor que hizo Fandi en toda la tarde fue el recorte a una mano para dejarlo en el caballo. Pelea muy vulgar del toro, lo mismo que los palos del maestro, de quien añoramos su magnífico par de la moviola. Vean cómo nos la dio con queso. ¡Que no hay derecho, maestro!


Mal comienzo, todo por arriba. El animal era obediente y un poco revoltosillo pero nada que pusiera en apuros a Fandila.


De nuevo pegó pases poniéndose pesadito y por fin mató de entera caída alargando el brazo y sin puntilla:



ROMÁN. Su primero era negro zaíno, blando de manos, con gran pelota y con los cuernos de diseño que se piden hoy, ofensivos pero que no abran, como decíamos antes:


Buen romaneo con batacazo y posterior castigo muy suave ordenado por el maestro, sin tapar la salida. Ya ven que las fotos de los toros y éstas de abajo son del otro maestro, nuestro amigo Moore:



Entre que en este derribo no se le pinchó y que en la segunda entrada se le levantó el palo, prácticamente pasó sin picar.

Toro noble y galopador aunque con tendencia a los adentros. Román se equivocó perdiendo tiempo citando de muy lejos sin que el toro quisiera arrear hacia afuera:


Después el aire molestó y para evitarlo le bajó mucho la mano. La sorpresa fue que el toro lo resistió.


Se tiró recto y dejó una estocada arriba pasada, aunque con la mano alta y tapando la cara. 


Dureza del tal Orgulloso para morir, aplausos en el arrastre y oreja. Puede ser exagerada pero otras habrá en la feria que lo serán aún más:


El quinto era otro negro zaíno y astracanado de 587 kilos:


Carioca aunque con el palo levantado por orden de Román y posterior topetazo soltándose enseguida. 


Fernández tuvo un susto gordo cuando el toro hizo hilo:


¿Se han fijado en que sangró poquísimo? El de Gallardo era ideal para Román porque no tragaba, pegaba arreones y era violento. No se amilanó y le plantó cara con valor.


Por momentos se columbraba la cogida ya que el toro bravuconeaba con malas pulgas. Ni que decir tiene que Román nos gustó más en éste que en el anterior. Ah, y con un toro así fue imposible el destoreo de pierna atrás porque no era un norit. Si llega a destorear, lo levanta del suelo al primer pase. Ésa es la gran diferencia que los apologetas del borreguillo para el toreo güeno no entienden:


Se alargó demasiado antes de matarlo de esta entera trasera un poquito contraria. 


El ymbro se amorcilló tragándose la sangre y sonaron dos avisos. Vuelta al ruedo del maestro, con más valor que muchas orejas. Que vaya la que cortó en su primero por la que mereció indudablemente mucho más en éste.


VALADEZ. El único que mató era negro mate, gordo y cornilevantado:


Los dos puyazos fueron iguales: empuja con fe pero al poco dimite y se va soltando al notar con desánimo que no puede mover el catafracto equigárcico:


Inicio inadecuado por alto que acentuó las ganas de cabecear del toro. Decían en televisión que el toro tenía mal estilo pero pensamos que el mexicano hizo poco por corregirlo y someterlo:


En una arrucina intempestiva se salvó de milagro:


Y luego la contumacia: se equivoca entrando a matar en la suerte contraria y el toro lógicamente se le va hacia el vientre:


Pocas cosas pasan para tan gran desconocimiento como demuestran casi todos los diestros a la hora de elegir la suerte. Observen que no suelta la espada cuando está en el aire y por eso se tuerce dolorosamente la muñeca y el hombro:


Ya dijimos que fue evacuado a pesar de que quería salir infiltrado en el sexto. 

Corrida interesante porque los toros no fueron lanares aunque tampoco jaquetones. No hay que ser un lince para deducir que Gallardo seguirá proscrito por las figuritas del belén.

Y excelente Román, que nos devolvió la emoción que nos gusta, la del torero que se juega la vida ante un toro que quiere venderla cara aunque, como en este caso, haya sido más por retorcido que por bravo. La otra emoción, la del arte y el tronío frente al medio torito, a nosotros nos cuesta mucho más sentirla. Bastante desgracia tenemos, ¿no creen?

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa