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lunes, 26 de febrero de 2024

XIII JORNADAS DE TAUROMAQUIA DE PAMPLONA (y 2)

Empezamos la mañana con una ponencia que presentó Gorka Azpilicueta acerca de toros y redes sociales. Nos llamó la atención una frase del responsable de comunicación de Toropasión, a la izquierda en la foto, cuando dijo que los jóvenes que se mueven por redes sociales no quieren leer sino ver imágenes, sentir, interactuar... Pues pensamos que no vamos bien porque jamás en la historia los jóvenes tuvieron mayores posibilidades de aprender de toros que ahora con las facilidades internáuticas. Si leer les supone un esfuerzo insuperable, apaga y vámonos.



Tuvimos la curiosidad de preguntar a Carlos Alejandro, jefe de prensa de Las Ventas a las órdenes de Villasuso, algunas cuestiones sobre el vídeo-resumen de las corridas de San Isidro. Nos respondió que en caso de ser la corrida televisada el vídeo les llega elaborado por la cadena y no pueden hacer nada. Si no ha sido retransmitida, sí que son ellos quienes lo montan. Coincidió con nosotros en echar en falta secuencias de la suerte de varas o de estocadas.

También nos aclaró nuestra duda sobre vídeos de hace años que han desaparecido. Nos dijo que estaban ligados a Vimeo y que cuando esta plataforma desapareció, se borraron automáticamente. Ellos los conservan todos y poco a poco los irán incorporando a un nuevo canal denominado Torovideo, que va a ser una especie de YouTube taurino. Suponemos que se refiere a éste.

Luego llegó el turno de las féminas, con una ponencia sobre la mujer y la fiesta de toros. Beatriz Badorrey denunció que a ellas se les prohibía intervenir en la lidia de manera expresa en el reglamento de 1908. El primer cambio vendrá en 1962 cuando se acepte que rejoneen aunque sin poder echar pie a tierra para estoquear. La reivindicación definitiva tendrá lugar con la reglamentación de 1974 gracias a la labor de la torero Ángeles Hernández. 



Sobre si hay paridad en el mundo de los toros, Muriel Feiner dijo que ella no creía en las paridades en ningún ámbito y sí en los méritos. Lo mismo confirmó la torero Rocío Moreno. Por cierto, en el aperitivo posterior Muriel nos agradeció que le dijéramos que nos gustaba mucho aquella célebre foto suya de la media verónica de Antoñete y que el maestro tenía enmarcada en su casa. Es la misma que desde otro ángulo les enseñábamos en esta entrada. Allí contábamos el pique con Julio Robles. Es un toro del Conde de la Corte en San Isidro de 1983:



Preguntamos a la presidenta Ana Álvarez cómo llevaba su relación con el mundillo tan desagradable de los taurinos. Nos dijo: yo lo llevo bien, ellos peor. Hace 17 años que presido en Granada y noto el respaldo de los políticos y de gran parte de la afición. Piense que rechacé un día del Corpus 19 toros de Santiago Domecq y a las tres de la tarde ya tenía redactada el acta de suspensión de aquella corrida. También he mandado siete veces cuernos a analizar y todos dieron positivo...

En el aperitivo nos buscó para decirnos que en esos 17 años ni una sola vez ha llegado a aceptar una corrida completa, sólo ha conseguido un máximo de cuatro toros aprobados. Este año pasado tuvo que supervisar cincuenta y tres animales para cuatro festejos. Nos contaba que llegó a echar de un reconocimiento a Curro Vázquez. Y siempre publica las actas de los reconocimientos. Hombre, si además de eso es estricta en la concesión de trofeos, ya podría presidir la señora Álvarez toda la próxima feria de Sevilla, ¿no les parece?

Para la siguiente edición de las Jornadas proponemos otra ponencia femenina enfocada hacia el toro. Podrían venir Pilar Martín, María Isabel Lipperheide, Aurora Algarra y Cristina Moratiel. ¿Qué me dicen? 

Por último se habló del futuro de la tauromaquia en una ponencia que nos defraudó bastante ya que no dio pie al coloquio posterior dado que el moderador no controló bien el tiempo en las largas y por momentos tediosas exposiciones de Victorino y Arévalo. 



El Capea dijo que actualmente los toreros son excesivamente técnicos y por ello nos están llevando a un toreo monótono. Dijo que la clave para salir de ese aburrimiento será el toro y habrá que seleccionarlo para que queden dos modelos. Uno será el que deberá cambiar su actual movilidad por la acometividad. El otro será el de clase y calidad para que el torero disfrute, saque su alma y se olvide de sí mismo (sic).

Maestro, ese segundo tipo de toro es el norit y ante él se nos hace difícil soportar que los toreros actuales te abran su alma. Excepto dos o tres, el resto duerme a las ovejas. ¿Por qué no se dedican todos los ganaderos a criar casta y acometividad como dice usted y que los diestros tengan primero que dominarla y después, si quieren, que expresen lo que llevan dentro?

Fue una pena hacer venir a Gutiérrez hasta aquí para desaprovecharlo de forma tan lamentable. Lo decimos porque es un hombre a quien hemos escuchado hablar claro del toreo actual, de la selección del toro, de la vergüenza de la suerte de varas tal como se hace hoy en día, de los medios de comunicación taurinos... Le hubiéramos preguntado mil cosas en el coloquio que no existió porque no se muerde la lengua como tantos otros del mundillo.

Victorino se entretuvo en digresiones inoportunas, poniéndose filosófico cuando no venía a cuento. Es que empezó a elucubrar sobre lo que ya sabemos: el globalismo, el cambio climático, las migraciones, el animalismo, la inteligencia artificial... ¡Uf!



Por fin entró en materia con estas propuestas a medio plazo:

- habrá que cambiar la cría del toro porque su alimentación tendrá que ser más natural ya que en un futuro es posible que actuales pastos destinados a animales deban serlo a humanos. Esto no lo vimos nada claro y al acabar le preguntamos si un toro alimentado de forma natural tendría fuelle para aguantar la exigencia de la lidia. Nos respondió que por supuesto, ni te lo imaginas. Le dijimos que pensase en aquello de que caballo de hierba, caballo de m... y no contestó. Quizá en una placita de tientas podría ser pero en un coso como Las Ventas, permítannos que lo dudemos. Consultamos posteriormente el particular con el albéitar Fernández y lo veía como nosotros. Es más, nos dijo que habría que estar atentos a las primeras ferias porque es posible que los toros adolezcan de falta de fuerza por haberse hartado de hierba este invierno en lugar de comer más pienso.

- la lidia deberá cambiar especialmente en la suerte de varas y con nuevos útiles (en el coloquio queríamos decirle que mientras la mafia de dentro no quiera hacer cambios, es imposible que se cumpla ese deseo suyo pero nos quedamos con las ganas).

- se cambiarán las plazas, cubriéndose y usándolas para otras funciones.

- será muy positivo el reconocimiento de la tauromaquia como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

- tendrán que organizarse mejor los diferentes sectores de la tauromaquia y sobre todo mantenerse unidos.

Arévalo no aportó nada y estuvo soporífero. Creemos que es urgente su jubilación como ponente. Se dedicó a lamentarse de la situación de los toros en Cataluña, de los medios que no informan de toros y del inmovilismo del sector. Se sorprendió de que el mismo día que Morante cortaba dos orejas en Sevilla, los periódicos dedicaran más espacio al anuncio de la retirada de Roger Federer. La verdad es que no sabemos en qué mundo vive. Al final afirmó, en un rapto de sinceridad, que las corridas hoy son un auténtico coñ... Pero resulta que en una plúmbea e interminable intervención posterior dijo que hoy tenemos el toro más bravo que nunca y un conjunto de toreros que son buenísimos, verdaderos artistas. La incoherencia de sus argumentos no merece mayor comentario.



Delgado de la Cámara fue más realista, afortunadamente. Dijo que las novilladas son claves para el futuro y no puede ser que resulten siempre deficitarias. Hombre, él estaba el día anterior cuando el presidente de 3Puyazos dijo que habían llamado a los veinte primeros del escalafón para su feria y sólo uno aceptó participar (recuerden aquí). Y eso que allí pagan a tocateja y antes del festejo, nada de túneles. ¿Cómo organizar más novilladas con esta gente que van de figurillas cuando no han empatado con nadie? A ver quién nos ata esa mosca por el rabo. 

Por último vaticinó que en 2050 tendremos una tauromaquia sin sangre y sin muerte por las siguientes razones: el animalismo, la sociedad infantil en que vivimos, la búsqueda única del estilismo estético en el toreo y la proliferación de indultos desatinados.

La única esperanza para él es que cunda el hartazgo de la ideología woke y que se una a ello el sentimiento contestatario de muchos jóvenes, de manera que se vuelvan hacia las corridas como respuesta. Pero para ello afirmó que es fundamental ofrecer un espectáculo digno, por íntegro y auténtico, y eso dependerá de los profesionales. Nuestra opinión es que ya puede sentarse a esperar si piensa que los profesionales demostrarán otro interés que no sea el ordeñar la vaca sin piedad hasta que exhale su postrer suspiro.



El coloquio se redujo tristemente a dos intervenciones por culpa del afán de protagonismo de alguno de los ponentes. Nosotros preguntamos al comentarista televisivo su opinión sobre esta frase de Perera enfocada a la labor de los medios de comunicación taurinos:

‘Aquí hace falta triunfalismo y sobra el purista, porque para purista y para recortes ya están los de Podemos. La gente quiere divertirse y qué mejor imagen que los toreros en hombros‘

No nos respondió porque o no quiso referirse a los medios o prefirió hacer una reflexión general. Dijo que los dos públicos son necesarios, el masivo y el entendido y que deben complementarse. Pero insistió en que no se puede caer en mostrar una exigencia desmedida en un pueblo en fiestas aunque tampoco en la devaluación a que estamos asistiendo en las plazas de primera.

Dado que no había tiempo no pudimos decirle que no nos había respondido ya que planteábamos si el futuro de la tauromaquia en medios de comunicación como el televisivo pasaba por mantener un cierto purismo en los comentarios o por caer en un triunfalismo desatado. Otra vez será.

Como siempre, la organización obsequió a los inscritos con un volumen de 250 páginas donde figura el desarrollo por escrito de todas las ponencias. 



Hubo un sentido homenaje a los aficionados que nos han dejado en estos veinticinco años de andadura de las Jornadas pamplonesas. Aquí abajo los tienen. Destacaremos al pobre Paco Ferri, el tercero de abajo por la derecha. Presidió en Valencia contra el deseo de muchos taurinos y siempre era el primero en inscribirse. No faltó ni un solo año y lo contábamos con orgullo entre los fidelísimos lectores de nuestro modesto blog.


Nos acordábamos de que fue justo en esa misma sala donde hace años nos abordó para preguntarnos si éramos el Rafa de Toreoenredhondo. Se mostró tan feliz de conocernos y dedicó unas palabras tan amables a nuestro modesto blog que nunca lo olvidaremos.

Clausuró el acto la anterior alcaldesa, Cristina Ibarrola. Hasta aquí toda la información que les hemos ofrecido de estas decimoterceras Jornadas de Tauromaquia en Pamplona. Deseamos haberles entretenido o, como mínimo, no haberles aburrido más de lo reglamentario.

¡Esperen! No nos vamos sin decirles que en los corrillos Victorino decía que mucha atención a la corrida del próximo domingo porque no tendría nada que ver con sus dos últimas lidiadas en Castellón. 

¿Tenemos que creerlo? Ya saben que los taurinos adaptan su discurso al auditorio aunque... ¿es Victorino un taurino ya de pata negra o le otorgamos el beneficio de la duda?  Relean esta entrada y especialmente los comentarios.

En Castellón estaremos, Dios queriendo, y aquí tendrán nuestra crónica de la corrida.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa



lunes, 9 de octubre de 2023

FERIA DE OTOÑO, 2023 (y 4). VICTORINO: ¿A QUIÉN IMPORTA LA ESTOCADA?

Absolutamente a nadie. La prueba es que Borja Jiménez salió en hombros de la que algunos califican como primera plaza del mundo tras cortar tres orejas habiendo matado de muy malas maneras. Bah, qué más da. Eso solamente interesa a los cuatro lectores de nuestro modesto blog, a quienes se les ha parado el corazón creyendo firmemente que un torero es, siempre y por encima de todo, un matador de toros.

Los más talluditos recordarán que Antonio Ordóñez tras ver torear a Curro decía aquello de ¡qué más da como ha matado después de cómo ha toreado! Pero es que con Jiménez tampoco fue el caso.

Los victorinos lucieron cárdenos y vareados excepto uno negro de 580 kilos. Dieron una media de 542 por 561 de la corrida de San Isidro. Todos armados hacia arriba, yendo de lo cornilevantado a lo veleto saliendo uno playero y otro cornivuelto.

Desde abril, nuestro miedo es que salgan victorinos patateros. En San Isidro no hubo ninguno y aquí tampoco pero excepto el segundo, tuvieron todos un comportamiento muy poco brillante. 

El otro miedo era que los asesinasen en el caballo, como ocurrió en la de la prensa del año pasado. Ayer no fue necesario porque la verdad es que demostraron muy poco poder. Corrida, por tanto, bastante olvidable a pesar de que el ganadero diga que fue 'variada, encastada y emocionante, destacando segundo, tercero, cuarto y sexto'. Ni de broma, jefe.



El presidente fue Víctor Oliver, a quien en algunas corridas en que no sube al palco lo hemos visto abrazando y besuqueando a toreros antes del paseíllo.

Pediremos disculpas si algún detalle nos pasó por alto pero es que los de onetoro no nos permitieron escoger la visión de la corrida íntegra. Tuvimos que tragar con ese rebujito insoportable de ir y venir de Valencia a Madrid en plan Carrusel Deportivo. Eso podría valer para el fútbol pero no para los toros.

ROMÁN. Su primero era basto de pezuñas y se frenaba ante los burladeros. Quiso reírse de Román con el capote pero el valenciano salió airoso retrocediendo:



Carnicería repugnante en el caballo donde quedó ya para el tinte. Como tenía las patitas de alabastro se recrudecieron las protestas.

Cuando en Madrid sucede eso el matador debería ordenar a los peones bajar los capotes y obligar al presidente a enseñar el verde. Lo que pasa es que todos los toreros prefieren torear un minusválido. Román se confió ante la poca fuerza del toro y cuando se le paró debajo, lo caló en el muslo derecho. 



No quiso que lo retiraran y con un torniquete improvisado en la pierna entró a matar. Dejó una casi entera perpendicular, arriba y tirándose con mucha valentía:




BORJA JIMÉNEZ. Su primero fue protestado por escurrido:



Se afligió en el peto, donde no lo apretaron. Estaba colocado para el segundo y después de tardear se dio media vuelta y esprintó hasta chiqueros. Seguramente fue porque se temía la lanzada trasera que le pegó después Espartaco y de la que se soltó con urgencia. Comentamos con detalle su comportamiento en el primer tercio ya que en la que llaman primera plaza del mundo se lo despidió con aplausos en el arrastre.

En la muleta era tardo y pegajoso. No estaba para florituras de toreo posmoderno sino para que no perdiese la muleta de vista y conducirlo con dureza y sin contemplaciones. Jiménez consiguió arrancarle unos naturales que bajaron los humos al toro. Nos sobraron tanto su gesticulación teatrera a la hora de citar como sus retorcimientos imitando a Juli, a Perera, a Roca y a tutti quanti, observen:



Se perfiló demasiado lejos como acostumbra para venir a la carrera, fíjense:



Clavó una estocada entre media y honda, defectuosa por muy tendida. A pesar de ella cortó una oreja. Aplausos al toro en el arrastre como avanzábamos ya que el público se había olvidado totalmente de su juego en varas.



El segundo que mató era el de Román, el único negro, alto de agujas, cornivuelto y con cuello casi miureño:



Quiso empujar de bravo pero enseguida dimitió al ver que no había futuro ante el T-34. La segunda entrada fue un simulacro.

El toro era sosete y blandengue. Jiménez volvió a retorcerse y pareció más preocupado por forzar la figura que por torear bien. No nos gustaron ni el de cuatro patas ni el de dos y encima su faena fue interminable. Ahí lo tienen sacando la barriga:



Queda claro que no compartimos en absoluto ni las ovaciones ni los oles que se oyeron. De nuevo se armó lejísimos. Ostos decía que al perfilarse deberías poder tocar el morro del toro con la punta del palillo. Jiménez no sabe nada de todo eso ni parece tener intención de aprender:



Aunque tampoco se lo habrá explicado nadie. Total, ¿qué más da? Otra vez una media y otra vez tendida entrando a la carrera y de cualquier manera. Oreja barata.



Fue un buen gesto que se fuese a porta gayola en su tercer toro cuando no tenía ninguna necesidad. Pueden ver encima del mayoral al maestro Moore, a quien agradecemos su colaboración durante esta feria de otoño:


FOTO: Sánchez Olmedo

El toro era playero y rabicorto:



No podemos valorar el juego en el caballo porque la retransmisión se había cortado y tuvimos que tragarnos una ridícula entrevista a Talavante en Valencia (donde pegó dos estocadas muy buenas, que conste ya que estamos).

El toro era otro que arrastraba el hocico por la arena pero blandeaba más de lo reglamentario. Poco recordaba a los victorinos encastados diga lo que diga su criador. La nobleza, por arrobas, eso sí. Era el tercer toro de esta vacada que mataba Jiménez en su vida y demostró con su firmeza que puede acartelarse perfectamente con ella en las grandes ferias.

No obstante, nos dio la impresión de que ahogó un poco al toro aunque no descarten que sea una más de nuestras manías. No faltó tampoco la exageración grotesca con sus posturas extravagantes:



Volvió a perfilarse desde Alcorcón para volver a alargar el brazo y volver a dejar su tercera media estocada, muy defectuosa por tendida, atravesada y trasera. Cortó otra oreja por... bueno, no sabemos muy bien por qué. 




VALADEZ. Su primero era bajo pero justo de cuello y con las patas de papel:



En el caballo estuvieron igual de mediocres tanto el toro como Sandoval mayor, un piquero en horas bajas desde hace ya demasiado tiempo. 

En el quite Jiménez hizo un homenaje a Antoñete con una media igual de barroca y casi en el mismo sitio que la famosa de Chenel a un toro del Conde de la Corte en la feria de San Isidro de 1983. Comparen:




Nos ha costado un buen rato encontrar en nuestro archivo en papel esa foto del madrileño que pocos aficionados tienen. La hizo Leo para el diario Pueblo. Fue un pique con Julio Robles. Resulta que el salmantino había rematado con una media de rodillas un quite al cuarto, que era toro de Antoñete, y ésta fue su respuesta en el sexto condeso, que era de Robles. Toda la plaza se levantó como un resorte estallando en una ovación memorable.

Volviendo a Valadez, había que cuadrar el círculo aprovechando la buena humillación del toro pero sin bajarle la mano mucho porque se derrumbaba. Nosotros le hubiéramos aconsejado que bajase la mano sin compasión y si el toro se plegaba, las reclamaciones al ganadero.



Al final la cosa quedó muy desangelada. Lo mató de una casi entera caída.



A su segundo lo recibió a porta gayola, un cárdeno claro con menos cara que sus hermanos:



El toro se dejó pegar sosamente en el caballo y Sandoval pequeño no le tapó la salida, cosa que debería ser la norma cada tarde y en cambio es la noticia.

El toro confirmó en la muleta esa sosería porque topaba y se quedaba debajo como negándose a embestir. 



Poco pudo hacer el diestro antes de pinchar arriba y... no sabemos qué hizo después porque las imágenes pasaron a Valencia de forma estúpida. Estuvimos buscando durante todo el festejo la posibilidad de quedarnos en Madrid evitando el ridículo carrusel montado por los turistas de onetoro pero al menos en nuestro ordenador fue imposible.




Cuando vimos a Borja Jiménez en la Copa Chenel recordarán nuestros selectos lectores que afirmábamos que estaba a años luz de todos los demás toreros del certamen. También dijimos que mataba muy mal y a día de hoy creemos que en ambas cosas acertábamos. En lo segundo continúa en la misma línea pero eso da igual en la que algunos dicen que es la primera plaza del mundo. 

Estando en el callejón tras pasear la segunda oreja, incluso Guerra le dijo que le quedaba otro toro y que a ése había que matarlo por arriba. En la plaza el diestro asintió sin decir nada aunque le guardó la respuesta para el hotel: 'pero, ¿para qué, Julián?, si no hace falta matar bien los toros, hombre, ni siquiera en Madrid'.



Al público venteño, cada día más festivo, la suerte suprema se la trae al pairo y a la crítica paniaguada, todavía más.

¿Qué pensarían los grandes estoqueadores que en el siglo XX han sido viendo esta salida en hombros? 

Sin comentarios.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


miércoles, 8 de marzo de 2023

CANAL TOROS ¿LA GRAN OCASIÓN PERDIDA?

Como estamos en España, ya saben ustedes que a la muerte de alguien todo son alabanzas y nadie recuerda los aspectos negros de la vida del finado.

Eso ha sucedido cuando se ha anunciado la defunción del canal toros. Aquí no seremos más papistas que el Papa diciendo que fue una experiencia totalmente negativa pero desde luego que no nos sumaremos al coro de plañideras.



Como aspectos positivos destacamos la realización, aunque muchas veces naufragó al perder de vista al toro, algo que es un pecado de lesa retransmisión. Había veces en que estaba el animal esperando para arrancarse al caballo y enfocaban la cara del ganadero para luego volver al toro tarde, cuando ya estaba en el peto. A título de ejemplo, no hay más que ver la lidia de Agitador de Fuente Ymbro en este vídeo.

Otro aspecto destacable fueron los reportajes que se realizaban en el canal independientemente de las corridas. Recordemos éste de abajo a pesar de que el protagonista no dijo ni el diez por ciento de lo que sabe:



Pero como nosotros nunca estamos contentos, aparte de estos dos aspectos a lo demás le sacamos bastantes faltas empezando por los comentaristas.

Molés sabe de toros, eso no hay quien lo dude, pero en el pecado llevaba la penitencia. Empezaba a destorear un maestro determinado y no decía esta boca es mía. En cambio, en la misma corrida hacía exactamente lo mismo otro y cargaba contra él. La sombra del sobre que lo ha acompañado desde que se hizo un nombre en el taurineo recorría la plaza como aquella sombra de la muerte de que hablaba Luis Miguel (recuerden esta entrada donde nos hacíamos eco de lo que se contaba en la revista Aplausos antes de que la publicación se transformara en la triste Hoja Parroquial de los taurinos).

Cuando jubilaron a Molés, la situación nos recordó, salvando las distancias, a cuando mataron a Gaddafi con su última frase antes de morir diciendo: no saben ustedes lo que va a venir detrás de mí. Con el de Alquerías se cumplió la maldición y se hizo bueno el viejo adagio español del otros vendrán que bueno me harán.



Lo mejor de todos los comentaristas que han circulado por allí ha sido la retranca de Chenel. Nos recordaba a cuando Miguel Induráin comentaba una carrera ciclista porque ambos decían lo justo, sin alharacas ni peroratas pero acertando permanentemente. A Antoñete le perdía muchas veces su inclinación hacia el torero y aquellas expresiones barriobajeras después de una faena que le había gustado. Cuando el torero se armaba, repetía aquello tan feo de '¡vamos a reventarlo!'

Sin embargo, siempre fue agradable su presencia de torero antiguo, no diremos que como un Guerrita redivivo pero casi. Una vez en una tertulia con tres toreros jóvenes Molés tuvo la ocurrencia de pedirles que contaran un chiste. Cada uno contó el suyo y tras el tercer chascarrillo, Molés se dirigió a Chenel, que había asistido al chistoso recital con cara de malas pulgas:

- Maestro, usted también sabe algún chiste, ¿no? Venga, a ver...

- Un torero no está para ir contando chistes (dicho con cara muy seria, más incluso que cuando escuchaba los chistes de los otros).

Molés cambió de tercio sin decir esta boca es mía porque saltaba a la vista que el viejo maestro estaba visiblemente molesto.



De Emilio Muñoz ya hemos hablado en muchas ocasiones especialmente para criticar sus puyazos ¡en todo lo alto!, cuando caían un palmo traseros, o sus ¡qué estoconaso!, cuando el estoque estaba totalmente enterrado pero caído o en el lomo. Estos despropósitos se los dijimos tal cual al narrador Germán Estela cuando coincidimos con él en Pamplona. Disculpó al maestro diciendo que nunca miraba el monitor y que por eso desde lejos no calibraba bien la colocación de la espada. Lo bueno era que los demás no decían ni mu viendo la espada incluso baja dado que no se atrevían a llevarle la contraria.

Cuando salía un toro muy dificultoso, el maestro nunca se escondió. Más de una vez repitió aquello de 'a mí me sale un toro como éste y me lo quito de en medio como sea, aunque la bronca se oiga en Lima'. Hombre, de cara al aficionado queda en entredicho lo de que todos los toros tienen su lidia. Y como ejemplo para los chavales que empiezan a torear, no nos parece muy edificante.

Cuando fue posible poner el sonido ambiente, muchos optamos por esa vía de escape.



Es que las retransmisiones taurinas se caracterizan más que las de cualquier otro espectáculo por intentar dar gato por libre al espectador. No se comentan cosas que saltan a la vista de todos o directamente se engaña al sufrido espectador diciendo que acontece algo diferente de lo que está viendo.

Recordamos de nuestra tierna infancia una corrida en Las Ventas retransmitida por televisión española con Matías Prats al micrófono. Los toros rodaban por el suelo uno tras otro de forma patética mientras el locutor llenaba con su verbo florido las entradas y salidas de cabestros al ruedo (no estaba aún Florito). Sospechando con razón que el bueno de Matías intentaría azucarar la amarga retransmisión, el siete se puso a vocear: '¡Matías no los tapes! ¡Matías no los tapes!' Dado que los micrófonos de ambiente captaron perfectamente la recriminación, el pobre Matías dijo: 'señores, ustedes están oyendo lo mismo que yo pero aquí no tapamos nada porque lo estamos viendo todos...'

Alfonso Santiago y Maxi Pérez se adaptaron a su papel y no sabemos si lo hicieron a su pesar. Son dos que ven los alivios y los ratimagos igual que nosotros (Muñoz también, claro, igual que Caballero, pero ambos callaban porque pertenecen al gremio toreril). La otra pareja tendría que haber demostrado independencia diciendo lo que realmente pensaban pero eso podría haber supuesto su ostracismo fulminante.

Santiago estaba desaprovechado últimamente haciendo las insulsas y versallescas entrevistas del callejón. Particularmente eliminaríamos esas interviús ya que se reducen a repetir hasta la náusea lugares comunes en medio de un peloteo a los diestros que da vergüenza ajena.



Y Maxi es otro que sabe de toros y que debería haber desempeñado el papel que siempre se echó de menos en el canal. Éste fue parte del diálogo que mantuvimos con el citado Estela:

- En vuestras retransmisiones se echa en falta alguien que haga de abogado del toro porque siempre decís que tiene la culpa de todo y no hay nadie que levante la voz para defenderlo.

- Ya, claro, pero ¿a quién pones?, ¿al ganadero? ¿Qué te va a decir de sus toros?

- No, si no hace falta que busquéis a nadie porque lo tenéis dentro.

- ¿Quién?

- Maxi. Él podría poner perfectamente el contrapunto al triunfalismo torerista y examinar las faenas desde el punto de vista del toro. Por ejemplo, podría mantenerse callado durante el trasteo de muleta y tras la estocada, dar su opinión sobre la lidia realizada.

- Ya, pero...

- Sí, ya sé. Podría entrar en controversia total con lo dicho durante la faena por Emilio Muñoz y entonces tendríamos un lío, ¿verdad?

- Claro.



Corridas hubo en que los toros estuvieron claramente por encima de los toreros, quienes no supieron qué hacer con ellos. Entrevistaban al final al ganadero y el pobre tiraba balones fuera porque no se podía permitir el lujo de decir que sus toros habían sido mejores. Pues ahí esperábamos ver a Santiago o a Pérez diciendo la verdad pero volvían a callar para asegurarse con su silencio sus lentejas televisivas.

El titular acerca de la gran ocasión perdida se refiere en parte a esto último. Si no salía el animal exangüe, aborregado y colaborador, todo era culpa del pobre toro. Cristina Sánchez llegó a repetir en muchas ocasiones aquello tan memorable: 'es que el toro no embiste bien'. Eso sí, cuando salía el norit y el maestro destoreaba, a callarse tocan. Y las campanas, al vuelo como si hubiera resucitado Cataclismo, faltaría más.



Entendemos perfectamente que los responsables de la cadena nos digan que es totalmente imposible dedicar las retransmisiones a educar al público. Los intereses económicos son muchos y los problemas que se derivarían de una labor pedagógica serían inacabables. Habría diestros que se negarían a hablar por haber sido censurado su quehacer durante algún festejo. Lo mismo pasaría con subalternos, especialmente picadores, así como con ganaderos. Es posible que más de uno esperase al equipo de comentaristas en la puerta de salida.

Además, lo hablado durante muchas retransmisiones no coincidiría con las alabanzas escritas por los críticos paniaguados, ni siquiera con lo que se diría en las tertulias de la propia televisión tras la corrida, donde aparecía últimamente el palabrero Román, un taurino de manual.

Al final, el propio Canal sacaría tarjeta roja a los responsables de esa labor didáctica porque los acusaría de que no colaboraban con el triunfalismo. La dirección de la cadena haría buenas las palabras que dijo Perera después de que no le concedieran un rabo: 

‘Aquí hace falta triunfalismo y sobra el purista, porque para purista y para recortes ya están los de Podemos. La gente quiere divertirse y qué mejor imagen que los toreros en hombros‘



Eso fue lo que hubo en general: triunfalismo por quintales, críticas a los presidentes que se negaban a regalar trofeos y censura a los toros que no colaboraban con los diestros. Hemos reconocido algunos de los méritos que tuvo el Canal, preferentemente en lo que hicieron fuera del ruedo, pero insistimos en que no nos sumamos a los quejumbrosos panegíricos que proliferan estos días.

Puede ser que los que vengan hagan buenos a los que se han ido, ya veremos. Quizá sea así pero una cosa no quitará la otra.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


sábado, 30 de mayo de 2020

NAVALÓN ORGANIZÓ UNA CORRIDA HISTÓRICA

Bueno, la verdad es que no tuvo lugar en una plaza de toros sino en una de tienta. No fueron toros sino vacas. Y tampoco se cobró entrada. Fue una cosa un tanto sui generis pero con un cartel que es casi el sueño eterno de cualquier aficionado, vean:



Fue el 30 de octubre de 1983 y se montó como un homenaje al recién retirado Manolo Vázquez. Con estos maestros ya pueden suponer que se trató de una apoteosis de la naturalidad. Quizás el menos natural de los cuatro fuese Chenel. Él era más recargado en su toreo, más barroco, pero sin caer nunca en esas extravagancias actuales que nos sacan de quicio. 

Escudero nació en 1918 y le dio la alternativa Manolete a los veintiséis años (Conde de la Corte). 


En Madrid en 1951

Rafael Ortega nació en 1921 y recibió la alternativa de Manolo González a los veintiocho (Felipe Bartolomé). 


En Madrid, 1952

Manolo Vázquez era de 1930 y se la dio su hermano Pepe Luis a los veintiuno (Domingo Ortega). Aquí lo tienen en 1956 el día de su boda con Remedios, la hija de Andrés Gago. Es en la parroquia de san Lorenzo de Sevilla. Entre otros testigos de solera, firmaron Felipe Bartolomé por la novia  y Eduardo Miura por el novio. 



El Cossío dice que Antoñete nació en 1934 pero en otros sitios hemos leído que fue en 1932. Mató su primer toro en Castellón con veinte años, de manos de Julio Aparicio (Curro Chica).


Antoñete cortó la pata a este novillo en Barcelona con 17 años

Sobre lo acontecido en la placita de la finca de El Berrocal en Fuentes de Oñoro, cedemos la palabra a 'El Bicho', como cariñosamente llamaba Alfonso Hortal, Don Lance, a Navalón. Las fotos del festejo son de José Castro. Las que hemos seleccionado nosotros anteriormente son todas de treinta años antes de lo que relatamos a continuación.

MANOLO ESCUDERO. Ya ven en la foto de abajo que salió a torear ataviado con una americana color crema. Fue lo primero que llamó la atención a Navalón:

'Vestía una indumentaria casi ofensiva, con chaqueta de sport, gafas y sombrero. Pero toreó con tan sencilla majestad que ni se le desencajó la solapa ni se le arrugó el traje. Engarzó una faena limpia, saliendo del repertorio archisabido para entrar en las fantasías de los adornos, los medios pases, los andares por la cara... Nadie daba crédito a tanto empaque natural producto del gusto y el amor por un oficio que ha vencido la frontera de los años. Ahí estaba, tieso, chulo, impecable y ceremonioso'



Éste que acaban de leer es un buen ejemplo de la prosa enjundiosa del crítico onubense, ya que nació en Huelva y no en Salamanca. Pero para no decepcionar a la parroquia, lean a continuación al Navalón en estado puro:

'Y conste que Manolo no llegó a ser nada en el toreo. En sus temporadas de éxito no llegó a torear ni la tercera parte que El Soro en cualquiera de las suyas. Lo digo como referencia para esa banda de analfabetos que se atreven a hablar y a escribir de toros sin saber lo que ha sido un torero de tercera fila del que ahora se podría sacar media docena de ésos que hoy llaman figuras'

RAFAEL ORTEGA. El as de espadas, el maestro donde se miraron Antoñete, Ruiz Miguel y tantos otros, el defensor del toreo verdadero, de mojarte con las babas del toro la mano izquierda al matar, de que no ha nacido el toro que aguante veinte pases bien dados porque se rompe. 

Fue uno de los que sufrió cornadas más duras. Hablabas de toros con él y te decía: 'durmiendo sé más que tú de eso'. Torero serio y puro, ensalzado siempre por Navalón, lo cual no es moco de pavo.

'Rafael se vino desde Cádiz a recibir un acto de pública reparación al mucho daño que le hicieron la ambición de los empresarios y la inmoralidad de unos críticos corrompidos que escribían al dictado de los que mandaban en el toreo y en los periódicos'

Los seguidores de nuestro modesto blog saben que Ortega es una de nuestras debilidades. Recuerden esta entrada suya contra el destoreo o ésta sobre cómo hay que entrar a matar o esta otra sobre su terrorífica cornada en Pamplona. Vayan a las etiquetas de la derecha y pulsen sobre su nombre para leer más cosas. Sigue Navalón:

'A Rafael Ortega lo encasillaron como el rey del volapié cuando ha sido el torero que ha toreado con mayor pureza en los últimos treinta años. Estoy harto de decirlo. Un hombre barrigón, cosido a cornadas, que toreaba ya muy mayor por dinero, porque estaba tieso... pero bordaba el toreo'.



En El Berrocal le salió una utrera que pedía el carnet: 'Alfonso, mi alma, ésta va ser mucho pa mí, pa como estoy ahora...' Pero no le perdió la cara ni el compás en ningún momento según el ganadero:

'Bastante supo decir con la muleta para los que entienden de estas cosas. Aplicó la pureza clásica del natural antiguo, cerrando la curva y abriendo luego el pase de pecho. Quedaba perfectamente colocado siempre. Nadie se fijaba en su barriga ni en su pelo blanco. Si este gordo de La Isla saliera ahora, en nuestra época, donde todavía quedan algunos críticos que dicen lo que sienten y saben lo que dicen, nadie le quitaría el sitio de figura'.

ANTOÑETE. 'Antonio, déjala, que te va dar un disgusto'. A Chenel le tocó una graciliana malaje como ella sola pero el maestro, a sus cincuenta años, se picó en lugar de retirarse a la barrera. 'Déjala, hombre... que no merece la pena'. 

Nada, ni caso:

'Esa vaca hubiese vuelto loco al más pintado y Antoñete sacó una rabia y una testarudez que nos dejó atónitos a todos. Fue como una rabieta de novillero. Se empeñaba en poderle por la brava, sólo con el corazón. Era algo inconcebible en un torero de tanta cabeza, un torero de asfalto como él, que ha visto los toros con mucha más facilidad que los toreros de campo. Nunca lo he visto tan valiente, parecía un novillero desesperado...'



MANOLO VÁZQUEZ. Era el homenajeado, recién retirado quince días antes en La Maestranza. Hagan el favor de pulsar aquí e ir al 9'09". Deléitense con su última faena: veintitrés pases que son un prodigio de naturalidad, de distancias perfectas y de temple. ¿Qué me dicen de ese pase cambiado al inicio de la segunda tanda? Un fucilazo sorprendente por inesperado, ajustadísimo y pleno de garbo. 

Tan solo en dos ocasiones le toca el toro la muleta. No verán nada que recuerde los retorcimientos groseros y estrafalarios que sufrimos hogaño ni los cincuenta o sesenta pases cargantes con que nos castigan sin piedad nuestras queridas figuras en sus tardes de triunfo. 

Sobre lo que hizo aquella tarde en la placita de Navalón, el crítico únicamente apuntó estas dos frases:

'La faena de Manolo Vázquez fue de ensueño. Torear soñando a una vaca de ensueño es algo inenarrable'. 



Resultó que uno de los espectadores trajo una cámara de las antiguas y grabó ese trasteo en vídeo. Fueron todos a cenar por la noche y después entraron a un local a tomar unas copas. Allí no se hablaba de otra cosa que de la faena de El Brujo y alguien tuvo la idea de pasar la grabación por la televisión del bar. Esto fue lo que ocurrió:

'Pensábamos que la juventud presente nos iba a dejar solos en cuanto pusiéramos la tele pero en el pueblo ya se habían corrido las voces de que aquella tarde había ocurrido algo maravilloso. Y lejos de marcharse los jóvenes, aún vino más gente de todas partes. Allí estuvimos apretujados entre un mar de cabezas viendo lo que creíamos haber soñado'



Aquel día en la plaza de piedra de El Berrocal hubo un curso de tauromaquia que se siguió en un silencio religioso, 'como si estuviéramos en misa, conteniendo la respiración'. Navalón lo dejaba claro al final: 

'Esos cuatro grandes maestros han toreado hoy como ya no se ve ni pagando mil duros por una barrera en una feria de postín'

Lamentablemente, ya no están entre nosotros ni esos cuatro toreros ni el ganadero. Pero asistió como espectador aquella tarde Curro Vázquez, quien recordará perfectamente lo que hemos contado. El día que Manolo Vázquez tomaba la alternativa, él acababa de cumplir seis meses de edad.

No sabemos si estuvieron las hijas de Navalón. Si por una remota casualidad leen estas líneas, nos lo podrían confirmar en la sección de comentarios.  

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.