Mostrando entradas con la etiqueta Girón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Girón. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de agosto de 2021

EL AUTÉNTICO DECANO DE LOS TOREROS SEVILLANOS

Antonio Lorca publicó un interesante artículo donde calificaba a Alfonso Ordóñez como el decano de los toreros sevillanos. Nos sabe mal tener que enmendarle la plana pero habrá que dar al César lo que es del César.

El artículo en cuestión lo pueden leer pulsando aquí. Si hablamos de toreros que no llegaron a tomar la alternativa, como fue el caso de Alfonso, hay otro que sigue vivo y es siete años mayor. Nos referimos a éste de la foto:



Es Antonio Luque Gago, hermano de Andrés y sobrino del otro Andrés y de Fernando. Vive todavía en Sevilla y goza... de salud, dejémoslo ahí. Nació en 1931 mientras que Ordóñez es de 1938.

La panadería del padre de los Luque Gago estaba en la calle del Relator a tan solo veinte metros de la casa donde vivían los Gallo. Y sepan también que su tío Fernando fue subalterno de Belmonte, Gitanillo el viejo, Arruza y Manolo Dos Santos. Él siempre les hablaba de Alfredo David como el peón más completo que había visto.



Antonio, a quien veían de paisano, empezó antes que Andrés pero ya había aprendido el oficio de panadero con su padre. Fue quien convenció a su hermano de que entrase en la tauromaquia por si las cosas iban mal. Andrés se metió en la parte seria del espectáculo cómico El Hombre Gordo, que no era otro que Juanillo, El de las Puertas (vendía puertas en Sevilla). Ahí empezó su carrera que luego tendría más fama que la de nuestro protagonista.

Aquí se anuncia como novillero en Osuna en un cartel de relumbrón:



El otro tío, Andrés, fue el apoderado de Carlos Arruza y Manolo Dos Santos. Él envió a Antonio a Salamanca a tentar cientos de vacas pero cuando debutó como novillero seguía estando verde y un animal le partió una pierna. Con el tiempo ése será uno de los dos únicos percances que sufrirá en la profesión. Pocos pueden decir lo mismo.

Aquí lo tienen de novillero en Zamora en 1948. Tenía una fuerza hercúlea. Cogía a cualquier fulano por las axilas y lo levantaba un palmo del suelo:



Una vez un toro encunó a Chicuelo II y lo zarandeaba sin hacer carne pero sin soltarlo. Nuestro amigo cogió al toro por la cabeza y libró al maestro. Hubiera hecho buen papel en la antigua Creta.

Ese mismo año de 1948 torea este festival en Ciudad Rodrigo:



Antonio empezó a ir suelto como banderillero hasta que un día Luis Miguel se fijó en cómo fue a buscar un toro que de salida se había aquerenciado en la manga. Andrés ya iba de peón con Dominguín y tuvieron este diálogo en el callejón al ver la pericia con que nuestro protagonista sacó el toro de allí:

- Oye, Andrés, ¿quién es ése?

- ¿Ése? ¡Pues mi hermano Antonio!

- ¿Tu hermano? Dile que se venga con nosotros

Sustituyó en la cuadrilla a Angelete. Aquí tenemos a ambos con el maestro:



En este cartel los vemos anunciados abajo cuando enumeran los integrantes de las cuadrillas (atención al elenco porque es de categoría):




Al acabar la temporada, Antonio siempre acompañaba a Luis Miguel a América y a la vuelta empalmaba yéndose con él a la finca que tenía en Andújar. Su mujer, María, tenía la mosca tras la oreja pero como su carácter era peor que el de un saltillo vacunado, mantenía al marido en cintura.

Solía banderillear todos los novillos o los toros en la misma corrida. En Sevilla nos consta que en 1952 y 1954 lo hizo con seis. En 1955, con siete de diferentes ganaderías:




Ese del '55 era un festival en que invitó a bajar a Julio Pérez 'Vito', diestro camero, gran banderillero pero inferior a su hermano Víctor Manuel (que era bizco, como su madre). Éste fue el momento:




A continuación pueden comprobar la maestría de Vito vestido de luces. Fue tan hábil con los palos como con la botella de tequila. No empinando el codo sino rompiéndola para abrirse paso en un bar mejicano ante tres que venían a ajustarle las cuentas. Resultó que una mejicana muy bonita y él sufrieron un flechazo mutuo y no estuvieron muy de acuerdo en ello ni el novio titular de la chica ni sus dos hermanos. Vito salvó la vida haciendo el molinillo con la citada botella y al día siguiente Arruza metió a los dos en un avión de vuelta a España donde se casaron:




Volviendo a Antonio, tiene el récord de haber banderilleado ocho novillos en la Maestranza. Fueron veinticuatro pares el año 1953. Hemos localizado uno de los que puso. ¿qué me dicen?



La foto anterior no tiene nada que envidiar a la de Gaona en Pamplona. Éste de abajo es de un mes antes a uno de Albaserrada:



El par que ven abajo fue yendo con Paco Mendes en la presentación de Bernadó en Barcelona, 1956:



Los pies siempre en el suelo, se han fijado, ¿verdad? En Barcelona aquella tarde le  tocaron la música en banderillas:


Canito hizo este dibujo al día siguiente:


Lo sacaron a hombros de la plaza de Bogotá, hecho histórico que creemos no se ha vuelto a repetir. Fue en 1958 con toros de Torrocha.




En la feria de Lima de 1959 se anunció los cinco días y lidió todos los toros:




Era un ídolo en América. En muchos carteles se anunciaba en letras capitulares: Antonio Luque Gago banderilleará todos los toros. Esta foto es en Lima. Como siempre, los pies en el suelo porque un torero no debe saltar jamás, bajo ningún concepto:


Piensen que Antonio toreaba sesenta o setenta corridas al año y que las de América las cobraba en dólares. Imagínense lo que era venir a la España de finales de los cincuenta con dólares en el bolsillo cuando la peseta estaba por los suelos. Ya pueden suponer que la señora María era quien administraba celosamente esa fortuna. Con ella tuvo tres hijas pero la mayor, su preferida, murió de cáncer.

Anduvo en las cuadrillas de Luis Procuna, Parrita, Mondeño, Chicuelo II, Litri y el citado Dominguín entre muchísimos otros. De nuevo lo pueden ver con Luis Miguel junto a su picador Atienza:




Estuvo en danza hasta casi sus cincuenta años, cuando acompañaba a la albaceteña Maribel Atiénzar. Ahí lo tienen haciéndole el quite en Madrid en 1979:




El último par que puso en Sevilla fue éste que brinda acompañando también a Maribel ese mismo año:



Su único percance, aparte de la fractura en la pierna de novillero, fue una pequeña herida incisa en la mano derecha causada por un toro de Juan Mari en Barcelona en 1973. Cornadas, ni una, salvo que alguien nos rectifique. 

La muerte es esa sombra que se pone a dar vueltas por el ruedo, decía Luis Miguel: lo importante es que cuando te coja el toro, no sea donde esté la sombra. A Antonio Luque Gago la sombra no le cogió ni en el ruedo ni en la vida hasta hoy. Dos veces la salvó de milagro.

La primera fue cuando tenía que volar con Chicuelo II a Bogotá. El maestro quiso adelantar dos días el viaje para hacer escala en Nueva York y Antonio prefirió mantener el vuelo previsto. El avión de Chicuelo se estrelló en Jamaica cuando iba de Estados Unidos a Colombia.

La segunda fue en Venezuela. Había estado con César Girón en la ganadería de Los Aránguez cuando el maestro quiso desandar lo andado por no sabemos qué que se le había olvidado. Debía recorrer de nuevo los ochenta kilómetros de carretera y Antonio dijo que no lo acompañaba. Girón se durmió mientras conducía, se metió debajo de un camión y el volante le destrozó el pecho matándolo en el acto. 

Ya ven lo que son las cosas... o lo que, en el fondo, es el destino.

Véanlo de paisano en la despedida maestrante de su hermano Andrés, junto a Curro, Ojeda y Paula:




Acabamos aquí nuestro homenaje al genuino decano de los toreros sevillanos. El señor Lorca todavía está a tiempo de visitar a Luque Gago y rectificar su artículo. Le avisamos de que un amigo de Antonio nos dice que con la edad, 'tiene a veces muy mal vahído'. Siendo de Despeñaperros para abajo, no hace falta que le traduzcamos lo que significa, téngalo en cuenta.

Ah, y si habla con él, sepa que cuando se despidan, Antonio suele repetir esto:

'Oye, que muchas de las cosas que te he dicho son mentira, ¿eh?'

Es bastante embustero... pero toda la información que hemos aportado en esta entrada ha sido rigurosamente contrastada y a ello nos ha ayudado un amigo personal de Antonio, el otro Pepe Luis (recuerden aquí quién es). Nuestro blog es modesto pero intentamos no errar más de lo reglamentario.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

sábado, 19 de enero de 2019

DON JOSÉ LUIS DE PABLO-ROMERO: HIJO, NIETO, HERMANO Y PADRE DE FELIPES PABLO-ROMEROS

Ya saben que en nuestro cuadernillo no hablaremos nunca más de 'pablorromeros' como hacíamos siempre sino de 'resinas'. Recuerden aquí la corrida del 12 de octubre y nuestra monumental decepción con una ganadería que no levanta cabeza. Algunos se conformaron con su trapío y con que no se caían...Triste consuelo. No creemos que la corrida hubiera sido del agrado del nieto del fundador, don José Luis de Pablo-Romero Artaloitia, a cuenta del cual nos entretendremos hoy un rato en nuestro modesto blog.


'Remilgadillo', lidiado en san Isidro de 2015. Foto del maestro Moore.
Aquella corrida fue tan mala como la del año pasado aunque no tan descastada

José Luis era un hombre muy parco en palabras, por eso creemos que tiene interés saber qué pensaba de los toros las pocas veces que hablaba de ello con alguien externo a su familia. Hemos buscado pacientemente algunas de sus opiniones y nos servirán para divagar sobre él y su célebre ganadería.

Hace muchos años que no hemos vuelto por la finca, concretamente desde que pusieron las penosas fundas. Si quieren ustedes darse un paseo por allí y echarse a llorar viendo esos toros enfundados, llamen aquí. 

La última vez que estuvimos todavía era Manolo Muñoz el mayoral junto a su hijo Antonio y a Moisés, que le ayudaban de vaqueros. Aquel día habían parido varias vacas y le acompañamos a poner el crotal. Ahí tienen a 'El Moreno' con las tenazas:



Una de las madres se apartó de nuestro camino al vernos llegar y se esforzaba por llamarnos la atención:



Estaba claro que era para alejarnos del retoño recién nacido al que localizamos entre unos arbustos:



Por aquel entonces había un semental que daba unos toros destartalados de pitones, nada que ver con el trapío que debería suponérsele a estos toros tan hermosos:



A este 'Gallito' de abajo lo recordarán los aficionados de la bendita tierra castellonense. Seguro que era hijo del mismo semental. Se exhibió en la Fira d'Onda de 2002 (pero creo que antes pasó por la barbería). Muchos de ustedes no estarán de acuerdo pero, para nosotros, esos pitones afectan negativamente al trapío:



El trapío tiene que ser armonía en el conjunto. Éste de abajo, siendo cornalón, tiene un estampa impecable. Es cárdeno albardado, careto, ojalado, gargantillo, bragado, meano, axiblanco, bocinegro y rebarbo:



A su lado, uno negro carifosco. La ganadería mantuvo durante toda su trayectoria con la misma familia una media de kilos en torno a los 550:



Es de sobras conocido que la ganadería la compró Felipe de Pablo Romero, sin guion, a Carlos Conradi. Era la mitad de la de Rafael Laffite. La divisa entonces era blanca y grana. Sobre la antigüedad hay discrepancias. Al principio se dijo que era del 11 de julio de 1875 y así figuró en muchos anuarios durante años. Era  la antigüedad de Rafael Laffite, que es la que corresponde hoy en día a los hierros del Capea y de Gabriel Hernández (lo contábamos aquí). 



No obstante, la cosa es liosa porque aquel 11 de julio no hubo corrida en Madrid (sí la hubo el 12 pero con toros de Diego y Pablo Benjumea para Lagartijo, Frascuelo y El Gallo). Tendría que ser el 17 de mayo, cuando sí se lidiaron en Madrid toros de Laffite (fueron cuatro: 'Desertor', 'Jacinto', 'Bonito' y 'Mesonero' más dos de Surga y dos de Antonio Carrasco). 

Quizás debería ser también ésa la antigüedad de Pablo Romero pero con el tiempo se impuso la del 9 de abril de 1888 hasta hoy. La cuestión es que aquel día se lidiaron seis toros a nombre de 'Felipe de Pablo', así, a secas. Los tres toreros aparecieron vestidos de verde y oro, eran Lagartijo, Hermosilla y Guerrita. Hubo cuatro negros bragados, un berrendo en negro botinero y un berrendo en cárdeno, capirote y también botinero. Como ven, nada de cárdeno. El primero, que se llamaba 'Figuerito', fue muy parecido a este pablorromero berrendo que lidia Bombita III en Valencia en 1913:



En el cambio de siglo, salían de todas las pintas. Observen esta corrida de Valencia en 1899:



Ese ensabanado botinero y capuchino de primer término es éste que ven en el caballo. Fíjense en el torero de la izquierda que va al quite:



Es Paco 'Fabrilo', en ese momento no sabe que su otro toro, que en unos sitios denominan 'Corucho' y en otros, 'Carucho', lo matará, como había matado a su hermano Julio uno de José Manuel de Cámara llamado 'Lengüeto' dos años antes. En el momento de la estocada, Paco sufrió una cornada en el muslo que se complicará y ahí dejará su vida. Los dos hermanos vestían el mismo terno grana y oro. Tienen toda la historia aquí.


Ahora estamos en Madrid en 1902 con otro toro berrendo de Pablo Romero, lo matará Bombita Chico. Fue 'un cebón con cuernos' según la crónica:



La otra mitad de lo de Laffite se la quedó Moreno Santamaría y fue ganadería favorita de Gallito. En San Sebastián hubo una concurso en 1909 con toros de Miura, Murube, Santa Coloma, Guadalest y estos dos, uno es de Moreno Santamaría y el otro de Pablo Romero, a ver si los identifican:




El de la izquierda es 'Tijero', el de Pablo Romero. Ya ven que era agua del mismo pozo. Durante los años de la Primera Guerra Mundial se produciría el misterioso cruce con Saltillo que habría impuesto su color cárdeno en la vacada, como hace siempre esta sangre cuando se cruza. La familia nunca lo reconoció. Los cárdenos van hoy desde el ordinario, como éste que saltó a las calles de Puzol el pasado septiembre...



Hasta el franciscano, como éste, una auténtica pintura, ojalado, bocinegro y botinero:



Respecto a la familia, digamos que las cuatro ganaderías que han estado más tiempo en las mismas manos han sido Miura, Raso de Portillo, Hernández Pla y ésta. De ellas, sólo quedan las dos primeras. Y ya que hablamos de la familia, comentar lo que ya conocen: Felipe de Pablo morirá en 1907 (aunque en muchos sitios pone 1906); pasó a su hijo Felipe de Pablo Llorente, que obtuvo el permiso para unir los apellidos de su padre y desde entonces hay que poner el guion; cedió el mando en la ganadería a sus hijos, Felipe y nuestro José Luis, y murió en 1943. Aquí tienen al padre y a sus dos hijos (José Luis es el de la derecha):



Felipe murió inopinadamente al año siguiente y su parte quedó en manos de sus hijos. Por eso se anunciarán como toros de 'José Luis y herederos de don Felipe de Pablo-Romero'. En 1956 constituyeron entre todos la sociedad 'Hijos de Pablo-Romero', como se anunciará durante muchos años. El gerente será Felipe, el hijo de José Luis. Éste morirá el 26 de diciembre de 1975:



El día de Navidad había muerto esta señora:



José Luis se había casado con Concepción de la Cámara y Benjumea y su hijo, el gerente, será Felipe Pablo-Romero de la Cámara. Morirá en 1979 y tras un corto intervalo con su hermano José Luis, será Jaime, el pequeño de diez hermanos, quien en 1986 hará el esfuerzo de seguir con la ganadería hasta que tire la toalla vendiéndola a Tico Morales en 1997. La nueva sociedad mantuvo las iniciales del nombre pero lo cambió por el de la finca donde antiguamente pastaban sólo las vacas: Partido de Resina (los toros estaban cerca de Sanlúcar, en La Herrería). Salvo que alguien nos rectifique, Jaime nunca ha vuelto a pisar la que fue su finca desde entonces y dudamos mucho de que haya visto lidiar con el nuevo nombre los que fueron sus toros.

Actualmente da pena ver aquellos toros con las humillantes fundas. Nosotros aún tuvimos tiempo de recrearnos con sus siluetas de pitones al aire recortadas en el verde del pasto:



En un altozano de la finca se sentaba José Luis a mirar la marisma cuando la extensión era mucho más grande de lo que es hoy. Jaime, en su última época, hacía lo mismo: se fumaba un cigarro mirando cómo se ponía el sol desde el mismo alto. Ambos nos recuerdan a Leopardi cuando subía a su colina favorita en Recanati.

Volvamos a la corrida donde obtuvo la antigüedad. Lagartijo no estuvo muy brillante aquel día como director de lidia:



Los toros tuvieron poquita cara y hubo que echarles los caballos encima para evitarles el fuego. Corrida mediocre en la que el mejor fue el sexto. Aquí tienen la valoración global:



Hemos accedido al primer libro de la ganadería para ver qué se apuntó sobre el juego de aquellos seis toros (va en cursiva). Después , hemos buscado lo que se publicó en la prensa para comparar y lo añadimos a continuación porque la disparidad es sorprendente:

1. 'Figuerito', núm. 3. Fue manso y entró mal a siete varas. En la crónica dice que fueron seis y que dio dos caídas.

2. 'Capanegra', núm. 15. Tomó siete varas, mató dos caballos y derribó dos veces. En la crónica: entró doce veces con coraje y poder a pesar de ser muy mal picado, dio seis caídas y mató dos caballos.

3. 'Pulido', núm. 11. Fue bravo y noble, tomó diez varas, mató tres caballos y dio cuatro caídas; se le dio la vuelta al ruedo. En la crónica dicen que tardeó muchísimo y hubo que echarle el caballo encima para siete varas, dos caídas y dos caballos muertos (aquí vieron dos corridas diferentes ).

4. 'Harinoso', núm. 19. Bravo y noble en todos los tercios. Tomó trece varas, dio cinco caídas y mató cuatro caballos. La prensa dice que fue tardo y con poder, hubo que acosarlo desde el caballo para que acometiera, tomó diez varas, dio cinco caídas y mató un caballo (¿cómo pueden discrepar en el número de caballos muertos?).

5. 'Carbonero', núm. 22. Bravo y pronto. Tomó siete varas, dio siete caídas y mató tres caballos. Blando y topón, tomó seis varas rebrincado.

6. 'Chato', núm. 32. Bravo, noble y duro. Tomó once varas, dio cinco caídas y mató tres caballos. Le dieron la vuelta al ruedo. La crónica dice que fue pequeño pero cuajado. Fue bravo, duro y de poder. Tomó trece varas, dio cuatro caídas y mató cuatro caballos.

Ya ven qué diferencias entre lo que sale en el primer libro de la ganadería y lo que se publicó en La Lidia. Debería hacernos reflexionar sobre la mitificación de según que cosas en la historia de la tauromaquia.

Un toro de Pablo-Romero al que sí podemos asegurar que se le dio la vuelta al ruedo es este 'Serranito'. Era 1971 en Madrid y salió en cuarto lugar para Paco Camino:



El cartel lo completaron Manolo Cortés y El Viti, que substituía a Ordóñez. Los seis toros fueron aplaudidos en el arrastre. Éste que ven fue el quinto, en el que se quedó enhebrada una vara. Se le siguió picando con ella y hubo que arrancársela antes de poner las banderillas:





La conclusión de la corrida fue ésta:



El citado Ordóñez cortó dos orejas a un pablorromero el 30 de junio de 1965, en Madrid. Fue el día de la alternativa de José Fuentes, quien esperamos que esté ya recuperado de su reciente ictus.  Fue a este 'Comilón':



El testigo fue Corbacho, que tuvo que matar este quinto, 'Asombroso', de 610 kilos. Parece un miura ¿verdad?:



No tuvieron demasiado poder y al final de la corrida, el mayoral Antonio Muñoz, padre del citado Manolo, se justificaba:



El bueno de José Luis decía siempre esto a su hijo Felipe:

"La única baza segura que tenemos en nuestra ganadería es la presentación; juégala siempre porque con ella jamás defraudaremos al público, que es a quien tenemos que servir"

¿Saben cuál es el pablorromero más bonito que vio nunca José Luis en su ganadería? El novillo que salió en quinto lugar este día de 1951:



Dieron una media de 540 kilos. Se despedía de novillero en la Maestranza Manolo Vázquez y le cortó las dos orejas. El ganadero decía al final de su vida que era lo más perfecto en hechuras que había criado. La única foto que hemos podido conseguir de ese animal es ésta:



No se aprecia bien el trapío del toro pero a cambio tenemos una buena dosis de naturalidad y empaque a cuenta de Manuel. En muy pocas ocasiones lidió Pablo-Romero en Sevilla. Sus plazas favoritas siempre fueron Algeciras, Málaga, Bilbao y Pamplona. 

Hablando de criar toros, otra frase preciosa de José Luis:

"Criar los toros en el campo sólo para satisfacción del ganadero es una maravilla...si luego al lidiarlos salen buenos, ¡aquello es el cielo!"

¿Qué pensaría de las fundas? Lo pueden suponer. Él fue siempre beligerante contra lo que no llamaba 'suerte de varas' sino 'desgracia de varas'. Se quejaba siempre del monopuyazo y del peto tan poco flexible. Se lamentaba también de las faenas largas y de las estocadas tramposas (las mismas quejas que leen ustedes habitualmente en nuestro modesto blog, ya ven qué coincidencia).

Fue íntimo amigo de Fuentes Bejarano, quien le hizo todos los tentaderos hasta finales de los sesenta. Esta estocada no es de él sino del as de espadas, tras la que le concedieron la oreja:



Estamos en Madrid en 1958. Se anuncian Rafael Ortega, César Girón y Cayetano Ordóñez con toros de Pablo-Romero. Ahí está el maestro en un natural a su segundo al que cortó otra oreja. Nueva demostración de naturalidad, cosa que hoy no existe. Lo que prima son los retorcimientos grotescos y cargantes de nuestras figuritas:



El triunfador fue Girón, con dos orejas a éste. Observarán que la foto lo deja en mal lugar por ubicarse fuera de cacho y citar de perfil con la muleta retrasada:



Cayetano Ordóñez se conformó con una vuelta al ruedo:



Su segundo se llamaba 'Rosaledo' y le dieron la vuelta al ruedo. En un ambiente de euforia salieron los tres a hombros con el mayoral:



En nuestra divagación a cuenta de José Luis de Pablo-Romero Artaloitia, recordaremos el indulto en Barcelona a 'Potrico', número 59, de 513 kilos. Lo lidió en sexto lugar Andrés Hernando el 23 de mayo de 1968:



Ya ven que tenía mucha cara y los siete años que estuvo de semental intentaron cruzarlo con vacas menos descaradas. Aquella tarde, Dámaso Gómez había triunfado con el segundo, al que se dio la vuelta al ruedo (dos orejas, rabo y tres vueltas al ruedo).



'Potrico' tomó dos varas y derribó en la segunda. Una de ellas le cayó en la paletilla y hubo que esmerarse en la cura. Jaime de Pablo-Romero recordaba que al salir del cajón y volver a pisar la finca, se puso a galopar dando saltos de alegría. Curiosamente, tras el naranja no quería salir del ruedo:



Esto declaraba Felipe, el hijo de José Luis, sobre el toro indultado, el primero en su ganadería:



Otro pablorromero que recordarán en Pamplona fue 'Chivito'. Hirió al picador de Esplá, cayeron botellas al ruedo, el alicantino se enfadó, se negó a poner banderillas y a la salida lo querían matar. No volvió a Pamplona hasta catorce años después (lo contábamos en esta entrada adjuntando el vídeo del primer tercio y luego en los comentarios nos daba información de primera mano un buen amigo del blog que estuvo presente en el escándalo).

Hablando de Pamplona, los aficionados valencianos que vieron a 'Pamplonés' en la feria de julio de 1971 lo recordarán como uno de los pablorromeros más bravos de la historia. Lo mató Paquirri recibiendo y le cortó las dos orejas y el rabo, ahí lo tienen:



Por esos años empezaron los problemas de las caídas. Llevaba la ganadería desde hacía diez años Felipe, el hijo de José Luis. Decía esto al respecto:

"Los alimento con habas y avena, igual que siempre, sigo con las trescientas vacas de siempre y las criamos en el mismo espacio de siempre. Utilizamos correctores del pienso con vitaminas y productos mineralizantes para intentar fortalecer el hígado, que es el órgano que más sufre durante la lidia. Movemos los toros diariamente, los desparasitamos dos veces al año...más no podemos hacer, es un misterio, como la bravura"

A José Luis ya le insistían en los sesenta con que se le empezaban a caer los toros y él respondía que también se les caían a otros. Aquí le echaban en cara que no refrescaba y en eso se mantenía inflexible:

"No renuevo la sangre porque las cosas malas de mis toros también se ven en otros que sí la renuevan; ni lo malo es privativo de mis toros ni lo bueno que puedan tener es sólo de los toros de ganaderías que han refrescado. ¿Por qué voy a salirme de la línea ganadera que yo siento? ¿Por qué voy a meter en mi ganadería sangre de otra?"

Equivocado o no, un romántico, como ven. Nos hemos ido de unas a otras y no sabemos si a estas alturas del texto quedará alguno de ustedes leyendo. Por si acaso, iremos cerrando con una frase bonita de nuestro protagonista, lean:

"Ser ganadero es marchar por una senda en la que lo de fuera no cuente para nada; ser ganadero es no asomarse al exterior para no doblegarse ante presiones de nadie"



Navalón habló con José Luis en Sevilla poco antes de su muerte. Le dedica un capítulo de su libro 'Viaje a los toros del sol' donde, por cierto, se le escapan varios gazapos (equivoca el nombre del mayoral, el año del indulto de Barcelona, pone bisabuelo en lugar de abuelo y varias veces escribe mal el nombre de la finca). Destacaremos esta reflexión de nuestro ganadero sobre la afición:

"Los aficionados de ahora no tienen escuela porque los buenos se han ido retirando y, al no tener al lado nadie que les diga lo que está bien y lo que está mal, resulta que no quedan más que espectadores"


Y otra que nos congratula personalmente ya que los amigos lectores saben que siempre empezamos nuestras crónicas de las corridas hablando de los toros:

"Me gusta que alguien se preocupe de escribir de toros. De toreros ya se escribe mucho todo el año pero al toro se le presta poca atención...menos de la que se merece."

En 1988, el bueno de Jaime de Pablo-Romero decía esto cuando ni se imaginaba que acabaría vendiendo la ganadería nueve años después:

"Me falta un poco de suerte pero, si Dios quiere que las cosas salgan bien, los pablorromeros en unos años estarán arriba, como cuando Antonio Ordóñez mataba tantos toros de nuestra casa".

Se equivocó. Qué pena.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.