100 PASES A 3 CUADRIS
Más de cien pases en total dieron los diestros a los tres cuadris que lidiaron. Ha habido corridas de seis toros de esta divisa a las que no se les ha dado esa cantidad ni por asomo. En unas, por marmolillos y en otras, por listos.
Los cuadris de San Agustín de Guadalix salieron noblones, sin poder, con poco fuelle y poca casta pero siguieron las muletas inagotablemente, como los de cualquier ganadería comercial. ¿Significa esto que Luis tiene que lanzar las campanas al vuelo? Creemos que no porque las visitas al peto fueron como las visitas al dentista: tres entradas en total sin emplearse y recibiendo un castigo minimo.
Hombre, si a los de Cuadri hay que tratarlos con guante blanco en el caballo para que luego el torero exprese lo que lleva dentro, es que no estamos en casa de don Fernando ni mucho menos en la de don Celestino. Recuerden que el abuelo decía que los tres puyazos eran imprescindibles 'caiga quien caiga aunque el que se caiga sea el toro'. ¿Qué pensaría de estos tres animales? Recuerden aquí.
Los de Rehuelga fueron, en primer lugar, dos ejemplares amistosos, sin picante, blanditos, vulgares y con ganas de colaborar. Echamos de comer aparte al último, un toro bravo. Y al decir bravo, no hay nada más que añadir, señores. Bueno, sí, que faltó un tercer puyazo donde pensamos que ese Suareño no hubiera cantado la gallina. El mejor toro de esta descafeinada Copa Chenel sin duda alguna.
ROBLEÑO. Su primero, de Cuadri, era un cinqueño anunciado con 535 kilos que parecían bastantes más.
No se emplea en varas para ofrecer después una embestida sosa con la fuerza más que justa. Robleño se ha visto en circunstancias mucho peores y ante este cuadri de mentira estuvo claramente por encima.
Lo dejó respirar y lo condujo con dulzura. Media desprendida con vergonzosa rueda de peones más dos descabellos.
Su segundo era un casi seiseño de Rehuelga, cárdeno listón, en tipo.
La novedad fue que lo puso dos veces al caballo y eso, en esta copita Chenel, es un milagro. El problema es que el toro tuvo que enfrentarse a un caballo de más de 700 kilos y a un caballero de más de 120, sumen ustedes. No obstante, en la segunda se vino de largo... suponemos. Es que en Telemadrid estaban enfocando al presidente y no lo vimos. Tampoco vimos la salida del primero en la línea habitual de esas retransmisiones absolutamente pedestres que perpetra esta cadena. Hay muchas veces en que los comentaristas hablan de cosas que no vemos porque ellos miran al ruedo y en pantalla hay otra cosa sin interés que enfocan absurdamente. Los espectadores tenemos que ir adivinando lo que está sucediendo, es algo nefasto. Y olvídense de que ofrezcan algún primer plano cercano del toro entero para comprobar sus hechuras.
Buen inicio de Robleño por bajo para confirmar que el toro era amigo suyo. De ninguna manera se le notaban esos aviesos seis años que dicen que hacen ilidiables los toros.
A nosotros su trasteo nos aburrió bastante pero no nos hagan caso porque los de televisión y el público asistente eran felices ante lo que estaban viendo.
Dos orejas y, cómo no, el azul de moda para el torillo. Antes, un pinchazo delantero y una estocada pasada y desprendida. Tras ella, tuvo el feo gesto de arrojar la muleta a la cara del toro moribundo, ¡muy mal Fernandito! El toro es el que te da de comer y merece siempre un gran respeto y más cuando ha sido un verdadero amigo, como decíamos antes.
El diestro se había permitido incluso hacer el tiovivo con el de Rehuelga, demostrando que si hay que pegar pases a la borrega, sabe hacerlo igual que Talavante, nosotros no vimos ninguna diferencia:
PAULITA. Su primero de Rehuelga era negro entrepelado, meano, axiblanco y facado. No era lucero, como aseguraron los televisivos, sino facado, vean:
Nada en varas y luego blando, soso y sin ninguna mala intención, o sea, un torito de siesta con pijama y orinal. Por supuesto que no puso en evidencia la inactividad de Paulita aunque con la izquierda anduvo bastante desconfiado.
Al nulo interés de la faena se sumó la agravante de que Paulita se puso muy pesado antes de un pinchazo que escupe y esta estocada tendida y caída:
El quinto era un cinqueño muy serio de Cuadri, acapachado y cornidelantero:
De salida fue pronto y el más humillador de los tres. No peleó y se dejó pegar donde ven ustedes. Total, todo es toro:
Luego Manolo De los Reyes le puso el mejor par de la tarde porque se dejó ver, el toro lo esperó y cuando lo tuvo a tiro le levantó la cara por encima de su cabeza:
La cuadrilla de Paulita era de lujo: además del citado, Sergio Aguilar e Iván García. Es difícil mejorarla.
El cuadri fue nobilísimo y muy obediente al cite pero le faltó rasmia. Esa palabra, muy usada en Aragón, la entenderá perfectamente Paulita. Quiere decir empuje, acometividad, tesón, energía...
Media dura y desprendida que no hace mella más seis descabellos.
ANGULO. Su primero era un negro zaíno de Cuadri de 556 kilos, rematador en los burladeros y que renqueó de la mano derecha con avaricia:
Mira el caballo pero no quiere ir y luego acude como quien va a pagar una multa a Hacienda. Menudeaban las protestas y Angulo se dedicó a echarle el capote a las nubes para que no se derrumbase. No lo comprendemos: dice que ésta era la corrida más importante de su vida y prefiere torear un inválido ante el enfado del respetable en lugar de bajarle la mano y que le enseñen el verde. Pero, en el fondo, todos los toreros prefieren vérselas ante un animal mermado que jugársela a que salga otro en plenitud de facultades.
Nos resultó cansino ver cómo hacía posturas ante ese Ironside negro aunque en televisión estaban encantados de la vida con su faena.
Espadazo feo por trasero, caído, tendido y atravesado con el inevitable telonazo. Tras dos descabellos acabó nuestra pesadilla.
Y el último fue el gran Suareño, nacido en noviembre de 2015, hagan cuentas. Era un tanto regordío, badanudo y corniapretado:
Tomó la primera vara de bravo, la mejor de la tarde e incluso de toda la Copa Chenel. Llevó el caballo hasta la barrera empujando fijo y con rasmia, recuerden la palabra:
La agradabilísima sorpresa fue que Angulo lo puso otra vez de largo y ahora sí que vimos cómo se arrancó al galope desde lejos para volver a empujar fijo y con la cabeza abajo:
Ovación para Quintas tras este tercio. Señores, ¿no era esto lo que íbamos a ver cada tarde en cada toro de la Copa esta? Pues ha sido la excepción y animales que hayan tomado dos varas luciéndolos mínimamente los contamos con los dedos de una mano y sobran. ¿Qué diferencia ha habido con las ganaderías criticadas por comerciales? Éste pone la misma cara que nosotros ante la moto sin ruedas que nos han vendido con esta copilla:
En banderillas se comía a los peones nada más verlos. Valladar estuvo bien en su par:
A la muleta se venía con casta confirmando su bravo carácter pero Angulo lo malogró. Se echó la mano a la izquierda para pegarle dos tandas de mantazos dignas de una denuncia ante el juzgado de guardia. Aquí remata la segunda con un pase por alto, que no de pecho:
Con la derecha anduvo más limpio pero ya el buen toro iba en reserva tras su excelente performance hasta ese momento. Se dedicó a pasar sin más y Angulo pegó pases también sin más, ¡qué pena!
Queda clarísimo que nos gustó mil veces más el santacoloma que el extremeño.
El toro le pidió la muerte completamente cuadrado y con la cabeza gacha pero el maestro se fue a la barra de madera a beberse un chupito de agua. Al volver de su excursión sufrió un arreón en justo castigo a su actitud y después nos dio un sainete para cuadrar como pasa siempre cuando los toros se enfadan porque no los matas cuando te lo piden, recuerden lo contado aquí.
Se equivoca entrando dos veces en la suerte contraria a un toro bravo, es algo acongojante. Pinchazo y entera perdiendo la muleta y sin puntilla.
Muy bien el presidente considerando que la petición era minoritaria y negando la casquería. Aplausos al toro en el arrastre cuando éste merecía de calle el azul mucho más que cualquiera de los azuleados en esta copa de marras.
Menos mal que nos fuimos con el buen sabor de boca de ese toro de Rehuelga porque si no, la tarde se nos pasa en medio de un gran sopor, dicho sea desde nuestro discutible punto de vista, en los antípodas de lo que comentaron al final en televisión.
No trajo Cuadri a la corrida este Informal número 2 que en el campo parece un tren de mercancías:
Aquí lo ven mejor:
Si lo quieren ver más de cerca, vayan a las fiestas de Onda porque lo han comprado para exhibirlo por las calles. Cuidado porque en la localidad castellonense han adquirido una corrida completa de Cuadri. Así, a ojo, nos tiramos a la piscina para asegurar que habrán pagado no menos de 40.000 euros por el lote a no ser que en Comeúñas les hayan hecho un descuento por ser tan buenos clientes.
Con ellos nos despedimos. Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.