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lunes, 1 de junio de 2026

FERIA DE SAN ISIDRO, 2026 (17). ADOLFO MARTÍN: FERRERA ALBOROTÓ EL GALLINERO

El maestro se olvidó de que estaba en la que llaman primera plaza del mundo y se comportó como si toreara en cualquier pueblo de Extremadura. La jugada le salió bien porque se lo llevaron en hombros al final. La cruz fue para Ureña, que acabó en el hule con una cornada de 20 cms. que le tocó la femoral.

La corrida de Adolfo vino un poco desigual. Dio una media de 547 kilos pero con una diferencia de casi 100 entre el más pesado y el más liviano. Hubo dos, cuarto y sexto, que embistieron propiciando el triunfo y se los llevó Ferrera, teniendo en cuenta que el sexto hubiera sido para Ureña.



Su juego fue: primero, pegajoso pero sin codicia; segundo, se diluyó en la segunda tanda; tercero, avisado e incierto; cuarto, de dulce; quinto, descoordinado que fue a menos y sexto, con gas.




FERRERA. Su primero era este cárdeno, cornalón, muy largo y de 596 kilos. Las fotos son del maestro Moore:



En el caballo sufrió dos barrenadas asquerosas seguro que por orden del diestro. Hizo este leve intento de romaneo:



Murillo se pasó tanto de listo que por dos veces se quedó sin toro y los de televisión intentaron taparlo diciendo '¡que extraño'! en lugar de explicar la estafa:



El toro era pegajosillo pero como embestía somnoliento no generaba peligro. Había que ir tapado, eso sí, y el aire lo impedía por momentos.



No vimos a Ferrera por encima del toro, o sea que dejaremos la cosa en tablas. Pinchazo aguantando, no al encuentro como dijo Encabo, dos más sin soltar y un espadazo feo por caído, perpendicular y atravesado:



El cuarto era este cárdeno, cornivuelto y muy astifino:



En el primero empujó de bravo pero apenas podía mover el caballazo mientras lo herían con una lanzada trasera. En el segundo se llevó una repugnante carioca con Ferrera durmiendo. 

Estuvo bien Otero y fue curioso escuchar cómo los televisivos gritaban '¡ha clavado en toda la cara!' demostrando que saben perfectamente de qué va la cosa:



Empezó Ferrera gustándose al natural porque el toro embestía de dulce. Se colocó al hilo y templó el ya templado viaje del toro. Que conste que siempre preferiremos esa colocación antes que echar la pierna atrás para aprovechar el viaje del toro.



Nos alegró ver que se retorció bastante menos que otras veces pero su trasteo no nos entusiasmó tanto como al tendido y no digamos ya a los de Telemadrid. A Arnás se le escaparon varios gallos de la emoción. ¡Qué lejos quedan los tiempos de hace cuarenta años cuando era un talibán en la andanada del 2!



Pinchazo recibiendo tras venir andando hacia el toro y estocada contraria y trasera, sin puntilla pero perdiendo la muleta. Oreja y ovación al toro quizá un poco exagerada:



Mató el sexto porque Ureña estaba en la enfermería. Era este cárdeno oscuro, veleto y rabicorto, al que recibió con lances todos de paso atrás:



Cometió la irregularidad de subirse al caballo de picar sin pertenecer al gremio. Lo que pasa es que hemos visto al maestro bastantes veces picar mucho mejor que los supuestos profesionales y encima con la pierna desprotegida.

Aquí pidió el toro largo y echó la vara muy bien para detener. Lo que pasa es que clavó un poco caído en el primero, marró en el segundo y se le fue atrás en el tercero pero siempre sin barrenar. 



Anda que no hemos visto decenas de varas peores que esta en la feria. ¡Cada tarde!



Se bajó del caballo rápidamente para hacer un quite al que siguió una polémica con el palco:



Seguramente algún/a amigo/a lector/a presente en la plaza nos lo aclarará pero la impresión que tuvimos fue que el presidente exigía otra entrada al caballo y Ferrera decía que ya había ido dos veces y pedía el cambio. El turista Fernández pone un circo y le crecen los enanos:



En la muleta se encontró con un toro que repetía con fijeza y con gas pero decidió ubicarse permanentemente fuera de cacho.

Poco importó ya que gozaba del viento del tendido totalmente a favor. No enseñó el muslo ni una sola vez aunque dio igual porque, como decíamos al principio, era el Ferrera de Olivenza o de cualquier pueblo extremeño.



Se olvidó completamente de que estaba en Madrid dado que tenía al público comiéndole en la mano. Recuerden esta entrada con su borrachera.

Volvió a alejarse del toro para venirse andando ejecutando esa estocada que nosotros denominamos al paso. La explicábamos aquí, donde decíamos que el toro al ver venir al extremeño de esa guisa debió de pensar lo mismo que Livingstone cuando vio venir a Stanley.

La del toro anterior no había sido estrictamente al paso porque se paró para citar a recibir. Dejó una honda delantera perdiendo la muleta, que el toro terminó escupiendo antes de un descabello:




Salió corriendo enloquecido hasta el platillo y cortó otra oreja. Su salida en hombros por supuesto que es exagerada pero les diremos que es la que menos nos ha molestado de todas las habidas hasta hoy.

ESCRIBANO. Su primero era este cárdeno oscuro, meano, cornivuelto y sorprendentemente badanudo, que se tapaba por la cara:



Lo recibió a porta gayola y tuvo que tragar durante unos segundos eternos. Quizá no hubiera pasado ese trago si se arrodilla en la segunda raya en lugar de tan lejos:



En el caballo protagonizó un buen empuje en el primero metiendo la cara abajo y quedándose encelado aunque con la salida tapada, como ven por esa mano izquierda criminal. En el segundo cumplió:



Cogió las banderillas y en el primer par quiso clavar a toro tan pasado que se quedó sin carne, vean:



Luego ya se aseguró de seguir aliviándose dejando las banderillas tal como se aprecia en la imagen. Los televisivos lo vieron exactamente igual que nosotros pero no dijeron ni mu. Maestro, no hay derecho a esto, hombre, aunque los isidros lo aplaudan y en televisión lo tapen:



En la muleta humillaba bien pero en la segunda tanda empezó a ir al paso y a topar, con lo cual la faena no llegó ni a concretarse.



Estocada trasera y caída más descabello:



Al quinto también lo recibió a porta gayola, con desprecio y otro parón inicial del toro. Era un cárdeno bragado, meano, axiblanco, nevado, con badana y con dos velas:



Puyazo caído y trasero sin apretar por orden de Escribano. En el segundo le pincha en el espinazo tras asistir a lo de cada tarde y es que no paran de mover los capotes distrayendo a los toros cuando están en suerte. En la imagen era el director de lidia quien caminaba al fondo a la derecha mientras el toro lo seguía con la mirada:



En banderillas, más de lo mismo, como ven en la imagen. Es que no puso un par ni medio bien. Quizá el último, un quiebro al violín y pare usted de contar. Aunque ya saben que siempre se dijo que los quiebros son para los que no saben poner banderillas:



El animal era codicioso pero tenía una embestida descoordinada de remos. A veces se encogía y otras doblaba las manos. Escribano no se fio nada hasta que el de Adolfo estuvo bien aplomado. Con generosidad otorgaremos tablas al diestro aunque seguro que alguno de ustedes lo dará por derrotado a los puntos.

Se alargó demasiado antes de un pinchazo, una corta y un descabello:




UREÑA. Su primero,  único que mató, era este cárdeno, veleto, alto de agujas y vareado:



Por una vez que un diestro quiere poner bien en suerte el toro al caballo para lucirlo, la pelea fue peor que mediocre y la sangre le manaba por el costillar de tan mal que lo picaron.

Tras un sainete en banderillas se presentó el toro muy incierto en la muleta. Justo en el momento en que estábamos pensando en el mérito que tiene este maestro viendo solo por un ojo y enfrentándose a toros normalmente duros.... pues justo en ese instante el toro lo prendió y lo cogió dos veces haciendo carne en el muslo la segunda:



Iba herido pero quiso seguir en el ruedo corriendo todavía más peligro ya que el de Adolfo se había orientado. Los de la cuadrilla tuvieron delito en no salir a darle el estoque de verdad en lugar de permitir que anduviese cojeando y sangrando un buen trecho hasta la barrera. Qué gente...

Estocada muy defectuosa que lógicamente no le tenemos en cuenta y descabello:




Corrida normalita de Adolfo a quien hay que exigir bastante más en nuestra opinión. Eso no quitará para que muchos adolfistas seguro que lancen hoy las campanas al vuelo, ya verán. 

Ferrera nos hizo pasar un rato entretenido y eso, viniendo de tardes absolutamente soporíferas, ya es algo. De ahí a salir por la puerta grande media un abismo,  está claro. Y ya saben que no nos vale lo de compararlo con otros.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

lunes, 18 de mayo de 2026

FERIA DE SAN ISIDRO, 2026 (9). FUENTE-YMBRO: AHÍ TE QUIERO VER

Frente a seis toros como los de Gallardo ayer. Fueron todos desorejables con la posible excepción del sobrero pero, ojo, había que ponerse, había que mandar, había que tener valor y había que demostrar oficio y técnica para que se pudiera hacer lo que para Belmonte era el toreo: obligar al toro a que vaya por donde no quiere ir.

Y ¿qué pasó? Pues que la tarde se saldó sin trofeos y, en conjunto, con victoria a los puntos para los toros. No fueron especialmente bonitos mas tuvieron presencia seria los siete. Peleas en el peto poco memorables pero siempre galopando aunque lamentablemente los ponían ahí debajo. Y tres cariocas y media en seis toros...


                          


Tras reconocer doce toros, la corrida dio una media de 565 kilos. Su interesante juego fue este: el primero derrotó a Perera; segundo, mansurrón y geniudo; tercero, con gas, toro de triunfo; cuarto, menos bravo en el peto aunque luego noblón; quinto, fijo en los engaños pero demostrando carácter y sexto, escarbador y de sentido. 



PERERA. Su primero era negro zaíno, con cara. Llevaban divisa negra en señal de luto por la reciente muerte del mayoral. Las fotos son del maestro Moore:



Se ceñía mucho por el izquierdo ya de salida. Empuja fijo y Perera ordena levantar. En el segundo tienen que silbarle para que lo ponga bien en suerte. Señal. Hubiese galopado desde lejos pero al extremeño la suerte de varas le importa un pimiento:



Se fue a la solanera con la muleta. Por el izquierdo confirmó esa condición de muy revoltoso que había mostrado en el capote.

Bajó mucho la mano derecha el diestro para obligarlo pero con la izquierda, desarme en el tercer pase. La verdad es que el toro no tragó y Perera fue desarbolado a pesar de su ínclita muñeca, esa tan poderosa según repiten sus partidarios. Victoria a los puntos del fuenteymbro.



Casi entera, trasera y desprendida, con telonazo y a capón como ven, más un descabello:



El cuarto era un castaño oscuro, llorón, bragado, listón, de 586 kilos, enmorrillado:



Cabecea y sale suelto en los dos, con carioca en el primero. 

En el quite Perera había visto que el toro era franco y lo recibió con chicharrinas en los medios.

Oigan, ¿por qué cuando Perera destorea escondiendo la pierna, exactamente igual que Adrián, no hay tanta protesta en el tendido? Observen:



Es el doble rasero de esta plaza, tan difícil de soportar para nosotros y ya no digamos para muchos profesionales cuando lo sufren en sus carnes. Pero no olviden que toreando así entre los dos citados llevan diez puertas grandes en la que dicen primera plaza del mundo.

El toro no tenía la casta de sus hermanos y por eso el trasteo se siguió de manera somnolienta. 

Pinchazo perdiendo los avíos y tomando el olivo, corta que escupe y sablazo feísimo, tendido y en el lomo. Triste final a su triste paso por la feria:



UREÑA. Su primero era este castaño oscuro, aleonado, listón, con buena pelota y con esos cuernos de diseño que consigue Gallardo en todos sus toros, o sea, con perfil, hacia arriba pero que no abran y que no sean cornidelanteros, como él mismo dice:



Salió Vivas a pararlo mientras Ureña no se fiaba un pelo. Va al relance al caballo y tras meter la grupa bien, sale suelto. En el segundo mansea claramente. Ya van comprobando lo que decíamos de esas peleas nada espectaculares. 



Se fue enterando en banderillas y eso hizo que nos las prometiéramos felices.

Toro listo y mirón, que sacaba a pasear el cuello y ante el que Ureña no se arredró. Le bajó bien la mano derecha para castigarlo. Pero en la única tanda sin la ayuda, el toro fue a su aire. Dejaremos la cosa en tablas. Luego Ureña dijo que no veía bien.



El toro no lo deja pasar de listo como ven en la imagen pero a la segunda lo caza sin puntilla justo antes de que saltase al ruedo un espontáneo vegano:



El quinto era este negro listón, ensillado y cornalón, con pelos largos en el balano:



Zurra trasera de Quinta con su mano izquierda asesina que iba girando el cuello del caballo para encerrar ahí abajo  al pobre toro, vean la desagradable imagen. En el segundo se suelta enseguida porque había aprendido la lección:



Vivas puso los dos pares seguramente más aseados de toda la tarde y escuchó unas pobres palmitas:



El toro se fijaba en la muleta con atención pero había que llevarlo bien conducido y sin dejar que tocase la tela. Ureña estuvo correcto en general en su colocación pero no tuvo mando en la muñeca, con lo que el animal se mostró cada vez más díscolo.



¿Tablas o derrota del murciano a los puntos? Escojan ustedes. Estocada muy deficiente por baja y atravesada, con este gañafón del toro por equivocar la suerte:




ADRIÁN. Su primero era este negro zaíno, bajo de agujas, basto y acarnerado:



Primera vara de bravo a pesar de ser trasera y con carioca. Vean su intento de romaneo. En el segundo, media carioca con cabeceo del toro:



Adrián lo había colocado en suerte de largo, el único de la tarde cosa que le agradecemos, pero si luego su asalariado se dedica a carioquear, pues para ese viaje no hacía falta alforjas. 

¿Qué pensaría Otero del público venteño cuando escuchó una monumental ovación tras clavar estos dos pares a toro pasado?




Cuando Sánchez-Vara ha pareado así en Las Ventas lo han abucheado sin compasión. 

El toro se venía a la muleta con casta y codicia. Adrián aplicó su destoreo, que a nosotros no nos convence en absoluto pero al que reconocemos el valor de quedarse ahí quieto pivotando sobre la pierna de entrada. Observen y comparen con la anterior imagen de Perera. A uno lo machacan y con el otro callan:



El doble rasero que comentábamos antes. Con la izquierda se ubicó fuera de cacho y entonces se recrudecieron las justas protestas. En cambio, en la segunda tanda se colocó mejor aunque siempre alargando el brazo para darle al pico.

Se equivoca en la contraria y pincha; cambia a la natural y deja esta estocada honda, un poco caída y perdiendo los avíos pero que basta.


El sexto era uno negro mulato, listón, cornilevantado y rabilargo, que renqueaba de manos y fue para atrás:


El sobrero era de la misma ganadería y se había quedado dentro por tener 621 kilos y esa cara. Oyó una ovación al salir a pesar de no tener cuello y ser bastante feo en conjunto:



Iturralde no barrenó pero sí que carioqueó como ven abajo. Pelea insulsa del fuenteymbro afortunadamente para ese catafracto porque si fuese verdad que solo pesaba 29 kilos más que el toro, podría haber salido volando hasta la contrabarrera. Cómo nos toman el pelo...


Bien Blanco:


El toro iba rebrincadillo pero a Adrián le dio igual y llegó a quedarse un par de veces en el terreno del toro con bastante peligro ya que el animal sabía perfectamente que la muleta era una engañifa:


Lo protestaron pero agradeceríamos que los descontentos nos dijeran qué diestro del escalafón actual hubiera sacado algo en claro ante este toro. Roca ¿y quién más?

Lamentable alivio al entrar a matar dejando una media atravesada alargando el brazo  y que asoma de tanto escaqueo. Luego, seis descabellos pegados sin fe porque no está acostumbrado a esta suerte:



Corrida encastada que pidió carnés en la muleta. Para nosotros, mucho más satisfactoria que la de El Torero. Los profesionales que lean estas líneas, si hubiere alguno, dirán que ni de broma, que esto no es un anfiteatro romano y que para hacer el toreo güeno, estos toros que embisten tan amontonados no sirven. Y añadirán que lo de El Torero ya resulta dificilillo porque se sale del norit y el maestro no puede construir...

Pues si los toristas nos olvidamos de su mediocre prestación en varas, lo que nos gusta son toros como estos a los cuales en la muleta hay que poderles. Así fueron cinco de los seis de Fuente-Ymbro ya que dejaremos entre paréntesis al más facilón, el cuarto.

Aunque, puestos a pensar, mejor no nos erigimos en portavoces de la parroquia torista porque aquí cada uno es de su padre y de su madre. A ver qué dicen al respecto los comentarios de nuestros pocos pero selectos lectores en la sección de abajo.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.