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jueves, 5 de septiembre de 2024

FERIA DE VILLASECA DE LA SAGRA, 2024 (1). MAYALDE: EL GANADO, MAL Y EL PALCO, PEOR

Mal inicio de la feria de Villaseca abajo, con el ganado, y arriba, con el del palco. Lo del Conde de Mayalde se saldó con una gran decepción y lo del presidente en el sexto fue ridículo.

Novillos bien presentados en general pero tan sosos como nobles. Todos castaños menos el segundo. Peleas vulgares en varas excepto el primer puyazo del cuarto, que fue de bravo. Se agotaron todos en el último tercio excepto un poco menos el sexto. La clave es que ninguno demostró la casta que se presume en este hierro y además apretaron todos para adentro.

Lo de azulear al sexto fue tragicómico. Hemos caído en una dinámica lamentable: si hay azul parece que las dos orejas sean obligatorias y al revés, si se concede toda la casquería hay que azulear al toro por el artículo veintitrés. Esto es coger el rábano por las hojas. Los presidentes están haciendo el juego al triunfalismo de los taurinos y de los críticos paniaguados en lugar de defender la seriedad del espectáculo y, por supuesto, al aficionado.




FABIO JIMÉNEZ. Su primero fue un castaño, listón, cornidelantero, cornalón, gordo, rabilargo (vean que lo arrastra) y que se astilló de inicio:



Simulacro en varas en medio de una lidia que fue un herradero. Tras ello, faena tan tediosa como interminable, una pesadez. Estocada corta, trasera, a capón y brincando más dos descabellos:



El cuarto era otro castaño,  bragado, meano, axiblanco, listón, bocidorado, cornidelantero y con buen trapío:



Anotemos que el de Arnedo quiere torear con gusto con la muleta pero sus verónicas resultaron de una vulgaridad alarmante. Primer puyazo de bravo, como decíamos antes, cobrando en el espinazo, e indignante el peón poniéndolo debajo en el segundo, ¡qué desastre! No tienen ninguna afición. Miren dónde clavó:



Se dolió mucho de los palos y arreó en los capotes. Estuvo perfecto Del Pozo en dos quites oportunísimos. El novillo parecía tener cierto genio pero se diluyó como un azucarillo en la segunda tanda. De nuevo Jiménez se puso pesadísimo. Tuerce la cadera en plan Ponce:



Acabó nuestra somnolencia con esta estocada trasera pegando otro brinco:




NEK ROMERO. Su primero fue el único negro, bragado, meano, axiblanco, salpicado de nalgas, rabilargo, sin cuello, ojalado y con cara de toro de Goya, cornialto y corniabierto:



Recibió una paliza en el espinazo y se dolió en banderillas. Clavó muy bien Mas:



El novillo era pronto pero meneaba la cabeza más de lo reglamentario. La clave era que no tocase la tela. Romero logró el objetivo. Además le dio distancia, lo dejó respirar y cogió el palillo casi por el centro, o sea que no tenemos queja. 



Bueno, sí, tenemos dos y gordas: alargarse demasiado y dar el sainete al matar. Cuatro pinchazos malos y media desprendida, entrando con el telonazo, el saltito y, lo más preocupante, sin fe:



El quinto era un castaño, listón, bocidorado, pasado de romana y lavado de pies:



Se le pegó con avaricia en el caballo cuando no merecía semejante castigo. Bien Del Pozo con los rehiletes:



En la muleta, el animal iba y venía, con mucha fijeza pero sin decir nada. El de Algemesí parece tener la lección bien aprendida para su cercana alternativa. Lo decimos porque hizo un inicio de faena roquista, un final poncista y entró a matar con un salto juliesco. Estocada honda muy defectuosa por perpendicular y trasera, perdiendo los avíos e, insistimos, saltando:




CHICHARRO. Su primero fue un castaño oscuro, listón y bien encornado al que recibió con un par de faroles de rodillas y lances posteriores de paso atrás:



Manseó en varas y asustó luego a Rey al hacer hilo por dos veces y estuvo a punto de herirlo en la pierna:




Novillo sin fuelle y distraído, que llegó a echarse y hubo que apuntillarlo.

El sexto fue el azuleado de manera tan cretina. Era este castaño, albardado, bragado, axiblanco, lavado de cara y ligeramente bizco del izquierdo. Seguramente el de menos trapío:



Tras un manojo de lances todos de paso atrás, Chicharro perpetró tres medias verónicas criminales para la médula espinal del pobre animal. En varas, una primera al relance sin pelea y una segunda puesto de cualquier manera, en la que entró y salió al unísono. ¿Y esto es de azul, presidente? ¡Venga, hombre!

Estuvieron bien Ruiz y Tito con los palos antes de un inicio de rodillas en el platillo para intentar levantar la tarde. Lo consiguió Chicharro dejando encantados a los que luego pidieron la oreja, al turista del palco, que le concedió dos, y a los comentaristas televisivos. A nosotros, en cambio, nos dejó fríos. Primero porque el novillete iba y venía sin más y segundo porque el de Miraflores se dedicó a echar la pierna atrás muy a su sabor:



Estocada arriba pero... ¡casi en el lomo, señor presidente! Vómito del de Mayalde, que dobla, y el diestro hace el típico ridículo de irse corriendo al centro a mendigar la casquería. Tuvo que volver cuando el toro se levantó. No tienen ni el mínimo respeto por ese animal que tanto dicen amar. Hay que quedarse a su lado hasta que muera pero van a lo suyo. Sólo por ese detalle nosotros jamás habríamos pedido la oreja para él.




Pues no hubo una sino dos, que no venían a cuento ni de broma. Sumen a este despropósito el citado azulete para el tal Fortunito II, que no lo merecía ni en delirium tremens. Listón muy bajo el que ha puesto este palco verbenero para lo que queda de feria. Y toque de atención para Finat quien, como no suele darse coba, seguro que vio lo mismo que nosotros.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa. 

miércoles, 15 de mayo de 2024

FERIA DE SAN ISIDRO, 2024 (4). NOVILLADA DE MONTEALTO: NO SE COCIÓ BIEN EL PAN

La novillada del panadero Montes defraudó las expectativas, que eran muchas. Novillos desiguales pero siempre serios, altos de agujas todos y sin rematar en la madera ninguno. Poca cosa en varas como no sea sufrir algunas carnicerías, nobles en la muleta aunque sin acabar de transmitir y aplaudidos más de dos en el arrastre. Esta última circunstancia nos pareció inconcebible pero se ve que el ganadero es otro santo devoto de los 'entendidos' madrileños.




DIEGO BASTOS. Su primero era negro listón, gacho, cornidelantero, enmorrillado y alto de agujas. Las fotos, del maestro Moore:



El Patillas le pegó una paliza demencial: trasera, recargando con todo su cuerpo y encerrándolo en una trampa sanguinaria:



Bien Bastos respondiendo de frente por detrás al quite previo de Romero de frente al costado.

El novillo iba y venía con obediencia y el diestro se puso en los medios a pesar del aire y se lo pasó sin esconderse:



Casi entera caída y perpendicular y otra atravesada. Bella muerte del animal saliendo a los medios, con aplausos incomprensibles en el arrastre:



El cuarto era colorado ojo de perdiz, chorreado en verdugo por la cara, bociblanco, badanudo y también alto:



Infame paliza de Cruz tapando la salida y barrenando con desvergüenza en el lomo. Se sale suelto en el segundo con toda lógica. Vean qué desastre:



Va por mal camino Bastos con piqueros tan criminales y ordenándoles esas varas inmundas.

Novillo sosete y descompuesto, quizá por culpa de los malhechores del castoreño. Poco interés aunque anotamos que no echó la pierna atrás, algo le habrá dicho Vilches. No obstante, lo principal es que le diga que sus dos picadores le machacaron ambos toros ante su desidia.



Ah, y que le cuente la diferencia entre suerte contraria y natural porque la ignora. Que lea esto. Estocada tendida desprendida.


NEK ROMERO. Su primero era un castaño salpicado, listón, bocidorado, alto de agujas y cornidelantero:



Paliza recibida en el primero cabeceando. Al segundo no quiere ir y cuando lo hace, se va suelto.

Navalón quitó apurado de frente por detrás pero Romero no respondió. En la muleta tenía la misión de encauzar el meneo de cabeza que exhibía el novillo. Lo intentó en un inicio templado por abajo:



A la postre lo consiguió a medias, más por la pérdida de gasolina del toro que por otra cosa. Y abusó del picoteo. 

Mata mal: dos pinchazos deficientes, estirando el brazo, sin cruzar y pegando el telonazo, más dos descabellos con el animal amorcillado. Aplausos sorprendentes en el arrastre, ¿por qué?



El quinto era un colorado ojo de perdiz, anteado y con dos dagas. Venia picado del campo. Era también chorreado en verdugo y no verdugo a secas como insistía el locutor de manera contumaz:



Buena verónica de rodillas, homenaje a Lalanda: 



Pelea mediocre, con Puchano clavando casi en la grupa. Por lo menos no barrenó, ¡gracias, jefe!



Muy mal Del Pozo en su primero y regular en el segundo, saludando a pesar de esto que ven. Para Chaves, ¡qué buen par! (sic). Sin comentarios:



Inicio roquista atropellando la razón por ir contra querencia:



El novillo embestía de cine, hacia adentro, hocicando, con ganas de coger la tela. Romero le bajó la mano sin piedad molestado por el aire:



No presentó la muleta plana y tuvo que encerrarse en tablas, con lo cual la cosa no cuajó. Se perfila correctamente en la suerte natural pero cambia equivocadamente a la contraria porque nadie le ha explicado la diferencia. Lógicamente sucedió esto pero la estocada bastó:




SAMUEL NAVALÓN. Su primero era este castaño oscuro, albardado, listón, bociblanco, astifino y cornidelantero:



Improvisó un florido remate belmontino cuando el toro se le quedó debajo:



Señal en el lomo con túrmix más un picotazo con largo encelamiento del animal pero siempre sin la puya.

Valiente Navalón, sin tonterías con la montera y despreciando el aire de rodillas. A pesar de que el novillo estaba sin picar, quería pero casi no podía.  Lo vimos bien, con decisión y corriendo bien la mano aunque nos pareció derechista.



La mayor ovación se la llevó por hacer la noria, ya ven. Se embarulló en unas bernadinas absurdas:



Estocada caída y tendida en el lomo. Observen que se da ventaja alargando el brazo llevándolo rígido y que la mano izquierda la tiene de adorno:



Sanjuán estuvo en su sitio, sin enseñar pañuelo porque por televisión la petición no era mayoritaria. Chaves nos castigó con un alegato lacrimógeno para criticar al palco. Delgado ahí le respondió muy bien diciendo que era mejor una vuelta rotunda que una oreja que hubiera sido protestada. Incluso el apoderado dio su conformidad a la vuelta sin reclamar la oreja. Entre los dos dejaron en un monumental ridículo al ultra taurino Chaves, que se quedó callado y corrido.

El sexto era colorado oscuro, gacho y abierto:



Lo recibió a portagayola:



Pelea vulgar, con clara orden de Navalón a Muñoz Almansa de no apretar. Pesadez en banderillas antes de un inicio chinesco:



Novillo rajadete y pegando arreones aunque con un fondo de bondad. Navalón anduvo aseadillo pero en ambiente de velatorio. Arrimón final que le disculpamos por ser novillero:



Pinchazo malo, corta perdiendo que escupe, otro pinchazo y sablazo lumbar, siempre llevando el brazo derecho ortopédico y el izquierdo de trámite, oyendo dos avisos:




Pasamos la palabra al señor Montes:

'El primero no ha tenido clase, el segundo sin raza, el tercero ha sido bueno, el cuarto no me ha gustado y tendrían que haberlo pitado pero quinto y sexto sí me han gustado. En varas... es que aquí sólo lucen los toros de toda la vida. A los demás y a mí nunca nos los lucen... y a mí me gusta mucho el caballo y soy muy exigente en las tientas. Vaca que no va, la mato. Además, no sé por qué los novilleros están demasiado pendientes de la faena de muleta y creo que se equivocan al no lucirlos'



Pues bienvenido al club de críticas a la mala suerte de varas en la primera plaza del mundo. ¿Tendrá este desastre alguna solución? Quizás las cosas cambiarán dentro de diez o doce años, cuando se haya consolidado la feria de 3Puyazos creando afición, cuando haya un público mejor formado, cuando entren al palco unos presidentes jóvenes preocupados por los tres tercios, cuando tengamos unos diestros menos egoístas y cuando se produzca el milagro de que se suban al caballo unos picadores que no piquen carne.

¡Y nosotros que lo veamos!

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.