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lunes, 23 de agosto de 2021

COPA CHENEL, 2021 (2): ESCOLAR - AURELIO HERNANDO

 BANDERILLAS ASESINAS

Teníamos previsto otro titular pero lo cambiamos tras ver la lidia del sexto. Y es que en ella y en la del segundo asistimos a dos escandalosas rajadas de los toros sin venir a cuento. En televisión lo liquidaron como sendas muestras de mansedumbre pero estamos convencidos de que los toros fueron vilmente lesionados por unas banderillas clavadas de forma nefasta, de ahí lo de asesinas. Luego entramos en detalles.



El titular previsto conforme se acercaba el final del festejo era éste:

ESCOLARES FUL Y VERAGUAS FUL

Los dos significados que el diccionario de la RAE adjudica a este adjetivo nos van que ni pintados. Pone que ful quiere decir falso o fallido. En el caso de los escolares fueron todos fallidos y en el caso de los de Hernando, veraguas falsos porque no son tales.



Haría mal en engañarse Pichorrongo con el juego de sus dos toros (al lesionado no lo contamos). Se le vio contento en el callejón con el corte de orejas pero sus albaserradas no se comportaron como espera la afición. No hubo picante ni hubo esa casta de la que siempre presume, o sea que nosotros no quedamos tan contentos como él, al contrario.

Los de Hernando hicieron honor al monoencaste habitual, que es seguramente de donde proceden tal como se dictaminó en aquel pleito de los encastes minoritarios. Pulsen aquí para ver la resolución pero como es pesadita de leer, vamos directamente a la clave, que figura en la página 11:


Mucho nos tememos que sus propietarios saben que no resistirían un análisis de ADN pero lo estupefaciente es la insistencia de los comentaristas televisivos en su origen veragüeño, que es ful, como ven. Apaolaza llegó a decir que 'estamos ante una ganadería muy especial porque viene directamente del encaste de Veragua'. Ni de broma, habrá que informarse mejor.



Dos de sus toros muy asequibles, colaboradores, con menos casta que la justa. Al lesionado jabonero tampoco lo contamos. Que Escolar decepcione nos sabe a cuerno quemado. Que lo hagan los toros de Hernando, no tanto, la verdad, porque lo esperábamos. Aunque el ganadero estaba casi eufórico con el juego de sus pupilos diciendo que 'lo de hoy nos da mucho ánimo para seguir en esta línea...'

En total, seis monopuyazos indecentes y un mini picotazo. ¿No era la copa Chenel un homenaje al toro de lidia? En la primera corrida, la suerte de varas nos pegó en la frente. En la segunda, en el pecho. En la tercera...

Marco incomparable con la plaza de Chinchón habilitada como coso. Daba la impresión de haber retrocedido en el tiempo cuando el alguacilillo despejaba. Sólo faltó haber despejado de verdad con el ruedo lleno de gente.



LAMELAS. Al salir su primero ya se vio que la larga manga de toriles estaba poblada por excesivas personas que distraían y faltaba poner tierra en el piso. Era un cárdeno bien encornado y rematado. La suerte de varas se hizo a contraquerencia y cuesta arriba porque el ruedo está inclinado (no pretendan que Morante toree aquí). Vean:



El toro empujó con fe pero recibiendo trasero y con la salida tapada. De esta manera, ¿cómo se calibra la bravura y además con un solo puyazo? Es imposible. ¿Qué puede hacer un toro frente a lo que ven en la imagen?



Inicio malo de Lamelas por alto y con enganchones. Eso se lo haces a un escolar de pata negra y estás acabado. Pero éste era de los que sólo tienen de su propietario el color gris porque empezó a desplazarse de manera vulgar.



Lo pintas de castaño y es un domecq de los mediocres, no valía gran cosa. Estocada defectuosa, casi entera, caída, tendida y atravesada y el toro que dobla en el tercio. El matador fue honrado y dijo después: 'pido disculpas por esa espada tan fea'. Al verbenero presidente le dio igual porque le regaló una oreja de los chinos.



Su segundo, de Hernando, era negro zaíno y cornidelantero.  Lo recibió de rodillas en tablas para que luego le diesen cincuenta capotazos antes de ir al caballo, donde cobró cabeceando.



Palomar lleva las dos corridas insistiendo en que los picadores no meten las cuerdas. En la primera sí vimos alguno con problemas pero ¿todos? Lo decimos porque el toro se fue con la puya no enhebrada como sostenían los televisivos sino clavada, observen:



Para su información les diremos que la cuadra está usando en la Chenel puyas reglamentarias fabricadas por Manuel Sales. ¿Tiene interés alguien en dejar en mal lugar al artesano por motivos inconfesables? No podemos hablar más... de momento. Esperemos a la tercera corrida a ver si meten las cuerdas los picadores o no, que nos da que sí las están metiendo y alguien quiere darnos gato por liebre.

Lamelas se puso directamente con la izquierda a torear pero siempre viviendo al hilo del pitón y fuera de cacho:



Cuando se pasaba de faena hizo un cambio de mano en la misma cara del toro y éste lo prendió y lo derribó. Como la casta no era lo suyo, en el suelo le perdonó la vida porque otro tipo de toro lo mete tres metros bajo tierra tal como lo tenía a su merced:



Se levantó dolorido pero siguió pegándonos pases, ya nos entendemos. Estocada caída y oreja al canto, ¿qué se creían?


ESAÚ. Tuvo mala suerte con su lote. El primero de Escolar resbaló en esa manga tan criminal y se rompió: 



Salió otro de Lanzahíta como sobrero, cárdeno rabicorto y astillado:



Lo recibió a porta gayola y al levantarse tuvo este susto donde su propia capa le hizo el quite: 



Empujó en el caballo afligiéndose ante la abyecta barrenada trasera que sufrió. Pero no pararon ahí sus desgracias. Resultó que en el tercio de banderillas, después de pegar un susto a Robles derribándolo, se vio con esta banderilla clavada en el sitio que ven:



¿Se han dado cuenta de la cantidad de sangre que ha manado a causa de un simple arponcillo? El albéitar Julio Fernández nos aclaró la situación:

'Salió sin divisa además, retrasando el inicio de la respuesta neurohormonal que prepara al toro para la lidia. Posiblemente esta banderilla trasera y caída, que afectó a arterias y venas intercostales, de ahí la gran hemorragia, llegó a la pleura y pulmón, causando un dolor insuperable y un neumotórax, que pudo influir en que el toro se rajara pronto'

Empezó la faena con el toro distraído y mirón pero noble cuando embestía. No obstante, a la segunda tanda huyó a tablas. No descarten esa reacción por la colocación de esa banderilla asesina. Habría que haber ido al desolladero para observar las lesiones internas. Este es el instante en que dice basta:



Entera caída y delantera más descabello. Petición como la de Lamelas pero el presidente se niega esta vez a regalar la oreja demostrando que su criterio era demencial.



El quinto no era el titular, que se astilló en chiqueros, sino el sobrero de Hernando, un tal Gavilán. Resultó ser un gorrioncillo. Era negro zaíno y astifino:



Esaú dio verónicas de paso atrás y el toro pasó de visita por la cabalgadura. Al diestro se le vio con ganas de rascar algo del turista del palco y se puso en el platillo para un cambiado. La imagen, ya de noche, es bonita:



El toro no podía con el rabo y el maestro aún le arrancó un tiovivo y se pegó el arrimón. Ahí perpetró la mayor humillación que puede recibir un ganadero. Tiró la muleta al suelo y el toro se quedó husmeándola en lugar de irse a cornear la barriga del camero, ahí lo tienen:



¡Qué prodigio de casta! Si el viejo Miura no apuntilló realmente a la madre del toro cuyo pitón tocó Terremoto, aquí sí que habría que tomar alguna medida drástica en la familia de este Gavilán.



Los comentaristas dirimían si la estocada estaba caída o desprendida. Era esto último además de trasera y con el brazo elástico. Arrieros somos y los esperamos cuando alguna de nuestras queridas figuras pegue su bajonazo. A ver si entonces hilan tan fino o lo tapan como Muñoz con su recurrente '¡qué estoconaso!'

Dos orejas del turista, que tenía cargo de conciencia por haberle negado antes una.


COLOMBO. Su primero de Escolar era cárdeno oscuro y no negro entrepelado como se dijo:



¿Ese morrillo es de Albaserrada? Lo puso largo en el caballo, tardeó pero acudió metiendo el riñón. La noticia es que De Pedro no le tapó la salida. Pidió el cambio pero el palco no lo concedió y por fin la copa Chenel hizo honor a lo que debería ser y vimos una segunda entrada al caballo para señalar (tercera, ni hablar, terminará la copa y no habrá habido ninguna, ¿apostamos algo?).

Colombo estuvo bullidor con las banderillas, con gran facilidad pero también clavando con excesiva violencia.



El toro iba p'aquí y p'allá y eso no es exactamente lo que esperamos los aficionados de Escolar. La voluntad que puso Colombo fue directamente proporcional a nuestro sopor. Pinchazo feo y estocada desprendida a capón y con telonazo, al estilo Perera. El turista sacó dos pañuelos, total, cuando no tienes ningún criterio lo mejor es echar los pañuelos al viento y así, todos contentos.

El sexto era jabonero, cornigacho y cornidelantero. 



Recibo de rodillas en tablas y monopuyazo criminal con el picador pegándole como si fuese su suegra. Mientras, en televisión insistían con la cantinela de que no metía las cuerdas. Hemos visto la acción repetida en el vídeo más de diez veces y nos da la impresión de que sí las metió y de que el piquero siguió las órdenes del venezolano y le pegó una inmisericorde paliza. Pulsen aquí en el 48'20'' y a ver qué opinan ustedes:



Observen en el vídeo que no le tapa la salida, cosa que sí hubiera hecho en caso de no meter las cuerdas de marras. El tal Marisquero empujó el caballazo hasta las tablas y allí se suicidó. En un momento dado decidió huir y, sin hacer caso de capotes, trotó cuesta abajo hasta toriles. Allí buscaba a Victorino para decirle: 'oiga, ¿cómo es que la Fundación que lleva mi nombre permite que me hagan esta miserable carnicería?':



Colombo cogió los palos y estuvo fatal. Puso tres pares a toro pasado, miren:



Y encima el animal sufrió el quebranto de esta voltereta:



El problema fue que no sólo no cuadró en la cara sino que observen dónde cayeron los palitroques:



¿Les suena? ¿Recuerdan el segundo de Escolar? ¿Ven la cantidad de sangre que lleva en el costillar el pobre bicho? Esa no es la sangre del puyazo, que le caía por el otro costado:



Está claro, ¿no? Pues ya pueden suponer lo que pasó. En el primer pase, vean:



Y cuando lo sacó a los medios, el pobre animal embestía descompuesto y no creemos que fuese por su culpa. Rápidamente se volvió a ir:



Palomar empezó a pontificar sobre la mansedumbre pero son demasiadas casualidades, ¿no creen? 

Rinconera a capón con el delantal y sin puntilla. Eso no es 'tener un cañón' como decían en televisión sino matar muy mal. La mano de la espada se la ven desde fuera de la plaza antes de que pegue el caponazo:



Ahora se entiende lo de las banderillas asesinas del título, ¿verdad? Aunque si han llegado hasta aquí también habrán comprendido lo de escolares fallidos y veraguas ful. Mal sabor de boca nos quedó del festejo aunque los de televisión nos querían vender una mula ciega: 'la tarde ha sido buena, ¿no?, muy distraída'. La retransmisión esta vez dejó bastante que desear como han ido comprobando.

Pensábamos que la copa Chenel iba a ser otra cosa. Hasta ahora hemos visto el vomitivo monopuyazo español mientras los diestros se desentienden y unos presidentes haciendo turismo en el palco. El de ayer regaló una oreja pueblerina y el de hoy concedió un total de seis, de las cuales sobraban por lo menos la mitad.

Si la Fundación quiere el triunfalismo barato y la eliminación de la suerte de varas, le está saliendo la jugada perfecta. Quizás no contaban con las banderillas asesinas.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.




lunes, 9 de septiembre de 2019

ENCERRONA DE SOLERA EN ANDORRA: MAD MAX

Máxime Solera, Max para sus amigos, volvió a cometer la locura de tirarse a matar sin muleta. Aunque, bien mirado, mata mejor sin muleta que con ella. A Solera la muleta le estorba al perfilarse. Él querría desprenderse de ella siempre pero eso no puede ser porque el día que se le termine la baraka le pesará. El pitón izquierdo fue al vientre:



Sin muleta dejó esa entera trasera. Con ella, dio un recital de pinchazos abominable: 11 más un metisaca. Solera es zurdo y pinchaba mucho cuando se empeñaba en matar con la derecha. Cambió a la izquierda y sigue dando el sainete. Ahí tiene un problema cuya solución se nos antoja difícil.

Se presentó con el mismo terno grana y plata de su triunfo en Céret. Hubo un tercio de entrada. Es de agradecer el interés de la comisión taurina en hacer esta novillada concurso. Decoraron los burladeros con los hierros, igual que en Céret. Pintaron las rayas sabiendo que Solera es uno que no roba el primer tercio al espectador. Excepto en el primer novillo, donde cundieron los nervios, no hay queja respecto a la colocación de los animales en el caballo:



Salvo error, cinco de los seis novillos fueron picados por este caballo castaño que era de la cuadra Navarro pero que ahora venía con 'La Suerte de Picar', de Jerez, suponemos que subcontratado por Equigarce:



Suponemos que más de uno se colgará la medalla de la elección del ganado porque, excepto primero y último, los otros cuatro fueron de dulce para el torero. No les engañamos, observen el de Aguirre:



El de Flor de Jara no le va a la zaga:



El de Hernando, más de lo mismo:



Y el de Los Maños, otro que tal baila a pesar de que le crujió el cuello de salida en un brutal choque contra el burladero:



¿Qué me dicen? Si Solera no fuese un pinchaúvas, corta seis orejas en lugar de tres. Tomaron dieciséis varas más un picotazo al relance pero genuinamente de bravo, sólo la primera del de Flor de Jara, ésta que ven aquí:



El primero fue este playero del Marqués de Albaserrada, sin fuerza y sin sal:



Nada en el caballo y nada en la muleta. Estuvieron bien con los palos Cobo y el padre de Vicente Soler, en la foto:



El toro no podía con su alma y Solera insistió en tirar de él desesperantemente. Es un novillero al que difícilmente le puntean la muleta los toros, ése fue su mérito en este trasteo insulso. Ah, y no tiene la costumbre de destorear echando la pierna atrás para esconderse del toro, eso también.



Fue el preludio de su calvario con el estoque: cuatro pinchazos malos y una trasera caída:



Decimos trasera caída y decimos bien a pesar de que les pueda engañar esta foto. Recuerden que entra con la izquierda y toda la teoría de la suerte de matar hay que entenderla al revés:



El segundo era de Dolores Aguirre y vino en substitución del que estaba previsto, que se inutilizó en el embarque:



De salida ya iba con el rabo enhiesto, como los toros buenos de esta vacada. Pero observen en la foto porque tenía los cuartos traseros agarrotados a pesar de lo cual se mantuvo en pie hasta el final:



Humillaba de manera escandalosa, sin hacer ni un feo. Vean el rabo:



Se fue como un tren al caballo, empujó con el costillar y se enceló con el palo levantado durante más de dos minutos. Ahí se desgastó más de la cuenta. Añadan a ello sus problemas motrices. Esperaba al maestro con intención de demostrar que iba a colaborar:



Así fue, en la muleta resultó noble y humillador hasta empalagar. Solera se dobló por abajo de forma innecesaria porque el toro estaba listo para ponerse a torear de inicio:



Nos frotábamos los ojos porque creíamos que el hierro era el de una ganadería comercial al uso:



No, ya ven, Dolores Aguirre, un novillo que era un carretón de azúcar:



Pinchazo sin fe y trasera caída con bellísima muerte del toro. Ahí lo tienen mientras llegó a dar cuatro vueltas sobre sí mismo tragándose la sangre, fue espectacular y recibió una ovación en esos instantes y en el arrastre. Oreja:



Es difícil que salga un toro bravo en esta vacada. ¿Lo fue este 'Botero'? No del todo porque, además de que faltó el tercer puyazo, en los medios no embestía y por contra en tablas fue de dulce, detalle a tener en cuenta.

El tercero fue de Flor de Jara, el que mejor peleó en el caballo como decíamos antes:



Lo recibió Solera con una larga en tablas donde el toro lo arrolló. Cometió el error de levantarse, el toro lo vio y se salvó de una grave cornada de ésas en que el toro hace tope con el cuerno en un obstáculo y puede clavar a placer (como la de Rafaelillo con el miura de Pamplona):



El novillo desparramaba la vista y se iba orientando pero lo enceló muy bien con un quite chaconero. Ya hemos comentado que fue el de mejor comportamiento en el caballo. Pero ojo porque cantó la gallina en la tercera entrada cuando lo pusieron de largo: se acercó sigilosamente, a pasitos y en cuanto sintió el hierro se repuchó y se fue suelto. ¿Ven como las tres entradas son fundamentales para calibrar la bravura de un toro? Fue picado en buen sitio, lo cual es noticia:



En la muleta se portó como un toro posmoderno: colaborador por ambos pitones pero con tendencia a la distracción al final del muletazo. Además, era topón:



Siguió el via crucis del francés con la espada, cuatro pinchazos sin cruzar, una tendida trasera y dos descabellos:



El cuarto era un jabonero de Hernando, que manseó en varas pero también colaboró en la muleta:



Fue el que Solera mató sin muleta después de que casi el novillo lo matase a él a porta gayola:



Solera es valiente a carta cabal. Se va a porta gayola pero no tiene la habilidad y el timing de Escribano o Padilla. Tuvo este susto con el de Monteviejo en Céret que se le fue al pecho:



Y este otro con uno de Raso en la misma plaza:



Le pasó el tren por encima:



En Andorra volvió a tener suerte cuando el toro lo buscó en el suelo: 



Fue sorprendente que no lo encontrara porque los cornicortos son los certeros. De Solera decimos lo mismo que de Román aquí: no queremos estar presentes el día que se le acabe la baraka (como a Román en esta otra entrada, recuerden):



Se levantó sin mirarse aunque dolorido y se estiró a la verónica:



En el caballo, la cara alta, tocar música, salir suelto y repucharse a pesar de venirse de largo. Hemos insistido muchas veces en que la carrera hasta el caballo es valorable pero no es la clave del primer tercio.



Muy bien José Miguel Cobo con los palos tras los apuros de Soler, que se cayó en la cara del novillo sin consecuencias. Éste es su primer par por el pitón derecho:



Y éste el segundo por el izquierdo. A pesar del contraluz, la ejecución es de escuela de banderilleros: los palos reunidos arriba pero un poco traseros para no molestar, cuadrando en la cara y con los pies en el suelo. No se puede pedir más:



En la muleta era un bombón. Solera le dio distancia:



Y después toreó de salón por ambos pitones:




Terminó prodigando circulares de espaldas que encantan al público y que nosotros no soportamos. Se perfiló para matar y arrojó la muleta al suelo para tirarse alocadamente en el morrillo saliendo ileso gracias a su buena estrella que sigue brillando. Dos orejas:



¿Han visto que se perfila con el estoque girado? El quinto salió como un proyectil y se pegó un formidable topetazo contra el burladero donde se torció el cuello. Quedó descoordinado pero su casta le hizo aguantar la lidia. 



Era un novillo de Los Maños hermano de varios de los que se habían apartado para Madrid. Su humillación, máxima:



Hubo que tratarlo con guante de seda en el caballo porque amenazaba con derrumbarse. Bien Omar en banderillas con todo el mundo esperando que el toro se recuperase. Lo hizo a medias pero ya ven que era otro animal de dulce:



Estocada caída en el lomo y dos descabellos. 

El último era de la empresa, o sea de Colomer Hermanos, un castaño de origen Jiménez Pasquau que no valió ni para carne. ¡Cuántas horas hemos pasado en la bonita finca entre Vilches y el pantano donde pastaban aquellos toros del que fuera presidente de la zona centro de la UCTL! Hace años que no queda nada.



Manso en varas y ciñéndose siempre por el pitón derecho. Resultó ser malaje, mirón, parado y reservón. Nada que hacer salvo matarlo bien:



Pero que si quieres arroz, Catalina: dos pinchazos al encuentro, un metisaca muy feo, media trasera y tres descabellos.

Salió a hombros de Omar Guerra y suponemos que feliz y contento de haber superado el envite. Insistimos en que cuatro de los seis novillos embistieron de cine. E insistimos también en que no sabemos qué solución tiene el desastre que es Solera con el estoque.



Fue una pena el accidente del de Los Maños contra el burladero porque era el novillo que se hubiera llevado el premio. Mensaje para Victorino aunque no leerá estas líneas: cuidado con el desafío de Corella porque los tres toros de esta ganadería que se va a encontrar son hijos del mismo semental y tienen una nota muy alta. Se puede ir poniendo la venda antes de la herida no vaya a ser que en esa corrida sufra un severo correctivo. Fin del aviso. Haremos todo lo posible por asistir a ver si se confirma nuestra predicción.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.