Ya saben que nosotros no vivimos de esto y tampoco tenemos la suficiente afición como para seguir día a día la actualidad taurina. Lo aclaramos para ponernos la venda antes de la herida ya que en esta entrada haremos un resumen de lo que nos ha parecido más relevante de esta temporada de 2022.
Por eso apuntamos en el titular que será tan personal que quizá encuentren a faltar cosas que a ustedes les han parecido sensacionales y nosotros ni las hemos considerado en las líneas que siguen.
- EL PUYAZO DEL AÑO... Y DE MUCHOS AÑOS. No es que fuera el mejor de la temporada sino que fue el que recordaremos para siempre durante toda nuestra vida como aficionados. Lo pegó Gabin Réhabi en San Agustín de Guadalix (recuerden aquí). Nosotros somos cartesianos de nacimiento y hasta ese día nunca nos habíamos levantado del asiento viendo faenas de ésas de arte y de tronío. Pero con este puyazo memorable saltamos junto a toda la plaza como un resorte. Casi vuelan por los aires nuestra libreta, el lápiz y la cámara:
- LA MEJOR CORRIDA QUE HE VISTO EN MI VIDA. Eso repetían a la salida todos los que asistieron a la de Baltasar Ibán en Vic-Fezensac. Lean aquí nuestra crónica. El recuerdo de este excelente encierro de Ibán se agigantará con el paso del tiempo. Nos proporcionó una buena dosis de ilusión para nuestra maltrecha afición. A ver si con Encabo de por medio sigue la vacada al alza.
- ESPANTAVIVOS. Fue el mejor toro de la citada corrida de Ibán, una maravilla de la naturaleza. Tomó tres varas recargando sin afligirse lo más mínimo, doblando los riñones y provocando un gran batacazo. Pero es que luego en la muleta no era tonto y no se entregó como podría suponerse tras su desgaste en el primer tercio. De los mejores toros que hemos visto en nuestra vida. No olvidaremos su nombre.
- MIGUEL RETA. He aquí nuestro primer mandamiento taurino: a las corridas que lidie Reta hay que ir SIEMPRE. Esa es nuestra idea y nadie nos hará bajar del burro. Es así porque sus toros nos retrotraen a lo que fue la esencia de la tauromaquia, esto es, un hombre que demuestra ser capaz de matar un toro que a su vez quiere matarlo a él. Con las reses de Reta, las palabras matador de toros recobran ese honor tantas veces vilipendiado si no directamente perdido en la actualidad, cuando vemos a maestros enfrentarse a animales domesticados de docilidad casi circense.
Quizá exageremos si decimos que hay toros de ganaderías comerciales a los que nos atreveríamos a echarles capote e incluso a clavarles la espada aunque fuese a paso de banderillas. Pero otra cosa muy diferente es ver a uno de Reta que con sus ojos saltones y la cabeza por las nubes te está mirando como diciendo: '¿eres tú quien quiere matarme? Ven aquí y ya veremos...'
Con los de Reta en el ruedo es cuando uno se da cuenta de lo bien que se está sentado en el tendido. Sánchez Vara demostró una vez más en Estella que es un genuino matador de toros como contábamos aquí.
A ver dónde se lidia la corrida que tendrá Miguel para 2023 porque allí estaremos Dios mediante.
- BANDERILLEROS. Así como la suerte de varas goza de pésima salud, el segundo tercio cada vez es más brillante. Hace treinta o cuarenta años transcurría, salvo gloriosas excepciones, como un enojoso trámite donde parecía prohibido lucirse para no robar aplausos al matador.
Javier Castaño, con Adalid, Sánchez y Galán, fue quien abrió la espita para que el lucimiento de los peones en ese segundo tercio sea hoy algo habitual (excepto que cunda el canguis como en la de Cuadri de Cenicientos, recuerden aquí).
Es dificil destacar a los mejores banderilleros que hemos visto este año pero pondremos tres nombres: Fernando Sánchez, Curro Javier e Iván García. Pero que conste que tanto a estos tres como a otros también muy buenos (Otero, Cebadera, González, Ambel, Cervantes y compañía) no los perdonamos cuando se pasan de listos clavando a toro pasado. Dominan tanto la suerte que son capaces de dar ese pasito de más para aliviarse y, total, como les aplauden igual, venden gato por liebre en más de una ocasión.
- MORANTE. En su haber, que cuando todas las figuras se retiraron a sus cuarteles de invierno durante la epidemia, él dio la cara por las tauromaquia. También le reconoceremos que este año se haya anunciado por muchos pueblos donde ha habido aficionados que lo han visto por primera y única vez su vida. Acaso se prodigó tanto porque necesitaba el dinero sumando esas cien corridas. Nos da igual ya que la cuestión es que hizo feliz a muchas personas con su presencia.
En el debe, pondremos los cuernos un tanto deteriorados que han presentado el 95% de sus enemigos. También el borreguismo de los mismos. Aunque se haya salido del monoencaste, no se ha salido de la borrega. También en su debe alguna actitud extemporánea como la de Albacete, no queriendo ni ver a un toro de Isabel López Flores. Pero como se le disculpa todo, hay muchos que incluso le dan la razón cuando demuestra esa actitud de inmenso desprecio hacia los que han pasado por taquilla.
Al final, lo más correoso que habrá matado en esas cien corridas habrá sido el sobrero de Garcigrande en Sevilla del que dábamos nuestra opinión aquí. Sus triunfos se pueden resumir en dos faenas alabadas por casi todo el mundo excepto por nosotros ya que el toreo ante terneras no nos interesa para nada. Nos referimos a la que hizo en la Beneficencia, donde hubiera cortado dos orejas si mata bien, recuerden aquí, y la de Pamplona ante un cuvillo moribundo que apenas se tenía en pie, pulsen aquí. Así se colocaba en Madrid con el de Alcurrucén mientras lo jaleaban:
Dicho lo cual, nos parece una broma de mal gusto tener que leer o escuchar que estamos ante el mejor torero de la historia. Aquí tomaremos la palabra al tigre Clemenceau para repetir aquella frase suya: 's'il vous plaît, messieurs, il faut être sérieux...'
- GÓMEZ DEL PILAR. Cuando habíamos publicado la entrada, un buen amigo del blog nos afea con toda la razón que nos hayamos dejado en el tintero lo mejor que se ha visto este año en Las Ventas. Efectivamente, hablamos de Gómez del Pilar frente a uno de Escolar el día que terminó en la enfermería. Nuestro descuido ha sido imperdonable y para confirmarlo no hay más que leer aquí la crónica que hicimos de aquella corrida.
De allí entresacamos este párrafo donde decíamos que no todo fue de pata negra pero allí delante había un toro, ni más ni menos:
'Gómez del Pilar cortó una oreja que, si la comparamos con las otras que hemos visto en la feria, equivale a dos y el rabo. Que conste que se desentendió del primer tercio, que no ganó la batalla al toro y que lo mató a capón y perdiendo la muleta. Son cosas que en condiciones normales dejarían su labor en una vuelta al ruedo de muchísimo valor. Pero, claro, delante tenía un toro de verdad, nada que ver con todas las orejas de chichinabo que se han regalado en esta isidrada pueblerina. Por consiguiente, ni se nos ocurre discutirla'.
- ROBLEÑO. Toreó muy bien un animal de Escolar tan boyante que rozaba lo pastueño. Como era cárdeno y llevaba el hierro de Lanzahíta, a callarse tocan. El madrileño es torero honrado a carta cabal y nos alegramos por él. ¿Servirá para que lo contraten el año que viene con más asiduidad que este 2022? De momento nos demostró que el Robleño a quien hemos admirado muchas veces haciendo de Napoleón también puede llegar a ser fino como Fouché.
- ÁLVARO DE LA CALLE. Se encontró con el papelón de tener que matar en Madrid cinco toros a plaza llena el día de la cogida de Emilio de Justo. La cosa tuvo mucho mérito porque salió más que airoso del envite. Hace ya tantos meses que nadie se acuerda pero nosotros no lo hemos olvidado.
- TRES TOROS EMPUJANDO CON MUCHO PODER AL CABALLO. A la hora de luchar contra la división acorazada del catafracto y el castoreño la verdad es que hay muchos toros que nos causan pena porque quieren pero no pueden. En el segundo puyazo se afligen casi todos y enseguida se dan por vencidos dado que aquello es una batalla perdida.
Nadie tiene interés en cambiar las cosas y el primer tercio continúa siendo una triste carnicería. Pero de vez en cuando surge un fucilazo y el toro trata al monstruo equino y a su criminal jinete como a una pluma y entonces cunden el pánico en el ruedo y la emoción en el tendido.
Este año recordamos sendos primeros puyazos de dos toros y un novillo que nos reconciliaron con lo que es el poder de un toro de lidia, algo independiente de la bravura. Los protagonistas fueron un toro de Dolores Aguirre en Céret, otro de Pallarés en la concurso de Málaga del que hablaremos en una próxima entrada y este novillo del Conde de la Corte en Peralta.
Aquel día, un veterano aficionado que ve absolutamente todos los festejos televisados y unas decenas en directo nos decía que ese novillo había empujado más que cualquiera de los toros lidiados tanto en San Isidro como en Pamplona este año. Y tenía razón.
- OTROS TOREROS MUY ALABADOS FUERA DE ESTE MODESTO BLOG.
A El Juli se le saltaron las lágrimas en San Isidro cuando no cortó una segunda oreja a un toro de La Quinta que tenía su guasa. Esto dijimos entonces y mantenemos ahora (repasen el debate en los comentarios de aquella crónica aquí):
'Suponemos que no nos llevarán la contraria si decimos que Morante a este toro no lo hubiera querido ver ni en pintura. Los morantistas hubieran dicho después que no tenía un pase, dejándose engañar por el maestro como sucede habitualmente. ¡A otro perro con ese hueso!
'El Juli se echó la muleta a la izquierda y le fue arrancando pases haciendo que el toro tragase. Se esforzó y se justificó o sea que aquí no encontrarán ninguna crítica al diestro. Este Juli sí nos interesa. El del choto moribundo, no'.
Tomás Rufo nos parece más de lo mismo y por esa razón somos de los que no haremos ni un kilómetro para verlo. Cortará orejas y saldrá por la Puerta Grande de Madrid cinco o seis veces, ya lo verán (cubriremos todas las apuestas). Pero eso, a día de hoy, por muy Madrid que sea, no quiere decir absolutamente nada. Nuestra opinión sobre él era ésta cuando se lo llevaban en hombros por Alcalá:
'Rufo se nos presenta como el arquetipo del torero posmoderno: le da igual la suerte de varas, sus verónicas son tan mediocres que no las prodiga y es un estoqueador muy deficiente pero, señores, tiene el mando de la cortadora no de césped sino de orejas'.
Luque fue probablemente el diestro más damnificado por el parón de la epidemia. No obstante, este año volvió con renovados bríos para ofrecernos ese toreo suyo que a nosotros nos aburre bastante. Sí que nos interesan sus inicios de faena, que son de los mejores actualmente junto a los de Juan Ortega. Lo que pasa es que para que tengan un mediano interés deben realizarse ante un toro y no ante un perrillo. Sobre el resto de su tauromaquia... silencio.
El hijo pródigo vino a comerse el mundo y el mundo se lo comió a él porque su año ha sido para olvidar. Ni siquiera sus feligreses han podido salvarlo de la quema. A ver cómo se plantea la próxima temporada dado que es posible que muchas de sus exigencias no sean atendidas por las empresas.
Y Roca tiene un doble valor: dentro del ruedo demuestra que es a prueba de bombas y ahí quedará su tarde en Bilbao que pueden recordar aquí. Fuera del ruedo su valor es económico y consiste en ser el único capaz de llenar hoy una plaza de toros. Ya saben ustedes que su toreo nos parece muy vulgar pero sus estocadas las esperamos siempre como agua de mayo.
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| FOTO: Javier Zorrilla |
- PEÑAJARA. Es quizá la única ganadería que pone de acuerdo al aficionado cabal y al orejil. Sus toros no tardean en el caballo y se arrancan de lejos para ofrecer peleas más que decentes en el peto. Pero es que luego meten la cara con fijeza y humillando, de manera que permiten el triunfo de los diestros. El propietario debe de tener ya toda la camada vendida porque la lógica dice que en 2023 le van a quitar los toros de las manos. Pudiera ser que llegásemos a ver seis de ellos en Céret.
- CLUB TAURINO 3PUYAZOS. Y por supuesto que en este resumen tan personal de la pasada temporada no olvidaremos que por primera vez en la historia de España ha habido una feria organizada sólo por aficionados, poniendo dinero de su bolsillo y sin ánimo de lucro.
Eso no se había visto nunca y a pesar de que las cuentas no salieron, el año que viene tendremos una segunda edición que deseamos no sea la última.
Se celebrará antes de San Isidro, concretamente el seis de mayo y esperemos que ese día haya dos mil quinientos aficionados que llenen la plaza de San Agustín de Guadalix porque si no, habrá que echar el cierre al invento. Recuerden ustedes que pueden hacerse simpatizantes del club aportando veinticinco euros a fondo perdido (consulten su twitter).
Añadiremos en el apartado de novilleros al único que nos dice algo, que es Álvaro Burdiel.
En la cuestión ganadera destacar para terminar la decepción que ha supuesto el juego que han dado las vacadas supuestamente toristas. Tres excepciones nos dejaron muy buen recuerdo: Escolar en San Isidro, Ibán en Vic y Reta en Estella.
Sabemos que ese adjetivo de toristas no gusta a muchos aficionados pero de alguna manera tenemos que calificar a esos hierros históricos a los que se presupone un fondo de casta que este año ha brillado de forma preocupante por su ausencia.
Hasta aquí lo más relevante del año taurino de 2022 en nuestra modesta opinión. Por supuesto que la pueden discutir abajo en la sección de comentarios
Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.