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martes, 18 de julio de 2023

CÉRET DE TOROS, 2023 (6). ESCOLAR: LA CÓLERA DE DIOS

Lope de Aguirre era de Oñati y pasó a la historia como la cólera de Dios. Asesinó primero a Pedro de Ursúa, después a los sesenta que no quisieron obedecerle incluidos frailes y mujeres, más tarde desafió a su rey y señor y acabó matando con un cuchillo a su propia hija de quince años porque no quería que sobreviviera a su muerte.

En Céret no se llamó Lope sino Listón y era de Lanzahíta. Fue la misma cólera divina, ¡pero del Dios de Moisés! Al acabar, un amigo francés nos decía que había sido un león. Hombre, este Listón a un león lo hace picadillo al instante y, si se tercia, hubiera matado a su criador, al yerno, a los nietos y al lucero del alba que se ponga delante. Aquí lo tienen:



De la Calle estuvo más que digno con él y discrepamos con los que piensen que otro torero hubiera podido con este toro. Los desafiamos a que, con armas iguales, a pie o a caballo, nos convenzan de que estamos equivocados. Recuerden que Lalanda estuvo presente en el quinario de Domingo Ortega con Tapabocas. Años después dijo: 'es verdad que Ortega no pudo con aquel toro pero es que nadie hubiera podido con él, ni él ni nadie'. Pues aquí, lo mismo.

Como tantas otras veces con toros similares, nos pasamos su lidia pensando en qué hubiera hecho Ruiz Miguel. Pues mucho nos tememos que poco más que lo que hizo el salmantino. Ahí está, saliendo de la capilla de la plaza antes del paseillo:


FOTO: Santi

Dentro pueden ver una imagen de la Virgen de Montserrat que, por lo visto, no le echó el capote. Habrá que incorporar a la Macarena, la del Rocío y la del Pilar, como mínimo:


FOTO: Santi

Este es el instante en que esa mano que se introduce en el sombrero extrae la bolita para Álvaro donde estaba escondido el diablo:



Escolar mandó un encierro cárdeno que dio una media de 498 kilos pero de trapío incontestable excepto el tercero. Que hicieran honor a su hierro, sólo lo hizo ese primero. El resto, de poca relevancia y con la raza muy justa. En el caballo, todos olvidables ya que esta ganadería hace mucho tiempo que no ofrece peleas decentes en el peto.


 

En la muleta, sosos sin excepción: el segundo embestía al paso, el tercero mostró una nobleza pastueña, el cuarto estaba ahogado y se quedaba debajo, el quinto también soso y pegando la cabezada al final, se paró enseguida y el último, que hubiera sido el segundo de De la Calle, fue tonto y chochón.



Pobre bagaje, como ven. Mucho nos tememos que estos mismos ejemplares, con otro color que no fuera ese gris que suele tapar muchas cosas, hubieran sido criticados amargamente por tirios y troyanos. Todos excepto, claro está, el de la piel del demonio, cuyas evoluciones en el ruedo se siguieron con el corazón en un puño. Mírenlo porque la imagen parece sacada del siglo XIX:




DE LA CALLE. El primero era el citado Listón, nombre que debía de venir de listo, playero y ensillado, 490 kilos:



Lo enceló muy bien con el capote rematando en la boca de riego porque le buscaba las zapatillas. A los que dicen que a este maestro le falta oficio les preguntaríamos que a qué torero actual le sobra el oficio. En varas se dejó pegar simplemente, sin pelear y cobró en el lomo. Vean dónde ponía la cara mientras Aillet lo cerraba con descaro:



En el segundo tercio ya se veía que el toro por el derecho llevaba una gillette. El diestro vio lo mismo que nosotros y se echó la muleta a la izquierda. Pero es que el toro iba al muñeco ya que desde el principio se había dado cuenta de que las telas que le ponían delante de la cara eran un timo:


Asistimos a una pelea que se siguió con el alma en vilo. De la Calle porfió por ambos pitones y lo vimos firme, sereno y en su sitio. Muchos de esos que presumen de tener tanto oficio le hubiesen quitado las moscas con tres mantazos antes de pegarle un golletazo. Él no anduvo a la deriva ni perdió los papeles como hubieran hecho otros. Además no fue desarmado ni una sola vez.


Justo cuando iba por la espada apuntábamos que tendría problemas para salvar el fielato de ese pitón derecho asesino. Se perfiló en la contraria y resultó cogido y corneado en el muslo derecho:


Nos decía un amigo del blog que tendría que haber entrado en la natural. Hombre, en el lugar donde estaba, armarse en la natural hubiera implicado tener los chiqueros detrás del diestro, cosa nada recomendable. ¿Y si le cambia los terrenos? Es que estamos convencidos de que en cualquier terreno le hubiera echado mano por ese pitón derecho reconsagrado. 

El maestro Moore ha resuelto el misterio de la espada porque observen que llegó a clavarla pero cuando apareció Cortés a matarlo, no la tenía. 


Fíjense en que está contraria, señal de que no se alivió ni lo más mínimo. Cualquier otro pega el bajonazo a paso de banderillas y todavía le tocan palmas:


Lo que había pasado es que la furia con que se quiso comer al helmántico cuando lo tuvo a su merced hizo que escupiera el acero sin que desde nuestra localidad lo viésemos. Entre la foto anterior y la de abajo entenderán la ínclita frase de una figura conocida de todos ustedes: 'es preferible el encaste Domecq porque cuando te cogen, no te hacen daño'.


Triviño macheteó al toro con el capote antes de que saliera Cortés, que le dejó esta estocada corta y atravesada más cuatro descabellos. Todo se desarrolló en medio de una sensación de miedo que  nos recordaba a la corrida de Reta aquí mismo. Fíjense en la montera de De la Calle porque insistió mucho en dejarla boca abajo, cosa que a nosotros siempre nos ha parecido una sandez. No le sirvió de mucho...


Aplausos a la cuadrilla y al toro en el arrastre, con tres pitos aislados. Esos aplausos es algo que sólo puede suceder en esta plaza, donde se valora al toro de guerra. Ya sabemos que ese tipo de toros que son de la piel del diablo quieren matar. Pero así como la guerra es el único sitio donde cuando matas te dan una medalla, Céret es el único lugar donde a un toro que quería matar y que casi lo consigue se lo aplaudió en el arrastre. ¿Se imaginan lo que hubieran escrito los críticos paniaguados si escuchan esos aplausos?



CORTÉS. Su primero era veleto y apretado de carnes:



El maestro intentó ahuyentar el desasosiego que había en la plaza tras la zozobra anterior con su recibo capotero:


Cobró en el caballo pero tardeando y haciendo una pelea tan vulgar que el presidente decidió cambiar con buen criterio tras la segunda entrada. Hubo pitos con los que discrepamos. Si en la segunda vara la pelea es mala y después empieza a tardear y escarbar, es porque el toro está más que visto. Insistir es caer en el pegapuyacismo, variante torista del pegapasismo torerista.

Salvo error, fue Molina quien puso este gran segundo par:


Muleta a la izquierda de inicio, con el toro tragando al paso, muy desangelado pero poniéndole el pitón en la mejilla al rematar uno de pecho. El escolar era un soseras, embestía andando y topando: 


En la tercera tanda por el derecho el toro lo desarmó, lo zarandeó y lo persiguió sin cogerlo. La sangre afortunadamente era del toro:


Cortés cortó en seco la faena para pegar dos pinchazos sin cruzar y esta entera pasada arriba, mirando al morrillo, más tres descabellos:



El segundo que mató era Arbolario I, el otro de su lote. Estábamos ante el famoso 23 que todo el mundo en los corrales decía que iba a ser buenísimo. Era cornalón y abierto. Tomo cuatro varas pero sin ninguna enjundia. 


Este de abajo es Iván Carro pareando. Tiene la misma facilidad por ambos pitones. Por la mañana en el sorteo sostuvimos este diálogo con él:

- Cantora, ¿me permites una pregunta a ver si me resuelves una duda?
- Sí, hombre, a ver...
- Yo estoy convencido de que eres el torero que más paseíllos ha hecho en esta plaza, por lo menos en los últimos diez años.
- Pues no sé si habrá otro que lleve más que yo, no lo creo... apunta que llevo veinticuatro.


El escolar tenía buena humillación pero una embestida totalmente descafeinada pegando la tarascada al final.


De pronto se paró y empezó a papar moscas sin aparente explicación, como no fuera alguna lesión por dos banderillas que llevaba clavadas en cada uno de los brazuelos. Cortés se fue por la espada y al volver, en el primer pase tapándose con la muleta vuelta para cerrarlo, el toro lo derribó y lo pateó en la cabeza:



Visiblemente conmocionado y cojeando volvió a la cara para cazarlo con esta estocada honda en buen sitio. Fíjense en que se tira con fe, sin cerrar los ojos, mirando el morrillo. Eso es de torero valiente:


En sexto lugar mató el Carasucia que era del lote de De la Calle. Era un cárdeno claro, cornalón:


Vean que quizá tenía el pitón derecho retocado por habérselo deteriorado, es una suposición:
 

Tras esta revolera se revolvió como un gato y lo apretó contra las tablas dándole un buen susto. Fue el único ramalazo que tuvo de las teóricas malas pulgas escolarescas:


El piquero le pegó a pesar de que dimitió pronto de su empuje iniciar. Pensábamos que le zurraba porque el diestro estaba mermado con el golpe en la cabeza ya que había vuelto de la enfermería para matar este sexto. Casanova tendría que explicarnos por qué cada vez banderillea peor.

Cortés no tuvo problemas ya que se encontró con un toro chochón, sin oxígeno y sin raza. Puso buena voluntad pero se estrelló contra este escolar de pega.


Dos pinchazos sin soltar y esta media arriba atravesada. Muy bien Javier Cortés, no tenemos ninguna queja. Estuvo en torero, expresión que para nosotros tiene mucho más valor que cuando los paniaguados la usan para calificar esas posturitas ante las que los angelitos tocan palmas en el cielo.



GÓMEZ DEL PILARRecuerden esta entrada donde nos preguntábamos cuándo se celebraría la boda entre este maestro y la plaza de Céret. Pues tras esta corrida, ya son novios formales. El madrileño cayó de pie y confirmó el favoritismo de que goza con razón en el coso ceretano, donde siempre ha dado la cara.


Su primero es el que bajaba bastante por escurrido aunque bien encornado.


Lo recibió con verónicas de paso atrás pero aplaudidas:


Sólo tomó dos varas y Sangüesa estuvo correcto. Metió el riñón en la primera pero con el palo levantado. Buena brega de Candelas y brindis a la puerta de la enfermería.


Inició rodilla en tierra confirmando que el toro tragaba sin novedad, hasta el punto de que se puso a pegar derechazos sin la ayuda, vean:


Para nuestro gusto hubo demasiadas pausas, cosa típica en sus trasteos, siempre faltos de continuidad. El toro se diluyó como un azucarillo. Estocada casi entera, trasera y gran ovación a la que se sumó la veterinaria del palco, ¡demencial!


La mirábamos y no dábamos crédito porque aplaudía como si fuese familia del maestro. Gracias a Dios, Cissé estuvo serio y no concedió la segunda oreja a pesar de que la dichosa veterinaria se dirigía a él asintiendo con la cabeza para ver si lo convencía. Ahí la tienen, tela marinera:


Mató en quinto lugar a Viñatero II. Era un cárdeno muy oscuro con hocico de rata, astifino pero de mazorca gruesa:


Aguado dio un recital de cómo no hay que picar haciéndole en tres entradas cuatro o cinco agujeros diferentes a cuál en peor sitio. Fue una carnicería cochambrosa.

Candelas estuvo de vergüenza tal como le gritó un espectador con toda justicia. Ahí lo tienen, así clavó las dos veces. Nos dijeron después que el maestro le había afeado la conducta:


Gómez del Pilar empezó con una parsimonia exasperante, mirando al toro y haciendo posturas teatrales. Le arrancaba un pase por minuto. Ese teatrillo barato, similar al que monta Chaves en Vic, nos carga bastante.


El de Escolar solo tenía de él el hierro porque era una ternera parada y bobalicona.  A la postre tanta lentitud le costaría dos avisos que neutralizó acertando a la primera con el descabello. El personal estaba deseando aplaudir y en cuanto ligó cuatro pases por alto totalmente pueblerinos el público se puso en pie, se oyeron oles y empezó a sonar la música que el propio diestro había pedido. Estaba a punto de salir por la puerta grande con la montera boca arriba:


Empero, lo tiró todo por la borda con cuatro pinchazos tapando la cara más el citado descabello.


No pudo salir a hombros pero saldrá el año que viene. Ha ocupado el sitio de Robleño en el corazón ceretano. Apunten ustedes que habrá corrida de Escolar en 2024 aunque ya veremos si el madrileño repite vacada o lidiará otra. Por cierto, los nietos de Pichorrongo iban diciendo en voz baja en el sorteo que el lote bueno era el de Gómez del Pilar...

No obstante, en nuestro recuerdo quedará ese maligno Listón, el capitán del Mau-Mau, la ira de Dios en el pellejo de un toro, un animal tan fiero como difícil de burlar. Recuerden que torear es burlar y lo de suertes viene de sortear las embestidas del toro. A éste no lo pudo burlar el bueno de Álvaro de la Calle pero insistimos en que no sabemos quién hubiera podido con él, es que no se nos ocurre nadie. Ni un Manili sin contratos.

Esperamos que con nuestra crónica y las fotos hayan vivido la corrida como si hubieran estado allí, es que ¡les hemos metido hasta en la capilla! Nos quedará pendiente una última entrada haciendo el balance de la feria.

Ya que hablábamos de Marcial al principio, no nos iremos sin recordar lo que dijo de aquel toro de Albayda que le tocó en mala suerte y con el que no pudo. Es que nos recuerda a lo sucedido en Céret:

'de aquel toro escribieron que era un marrajo, incluso algunos dijeron que quizá estaba toreado pero yo sé lo que fue en realidad: un toro bravísimo, excepcionalmente bravo, pero con bravura de la mala, de la que va a por el torero'

Ése fue Listón, ni más ni menos.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.




martes, 8 de noviembre de 2022

NUESTRO PERSONAL RESUMEN DE LA TEMPORADA

Ya saben que nosotros no vivimos de esto y tampoco tenemos la suficiente afición como para seguir día a día la actualidad taurina. Lo aclaramos para ponernos la venda antes de la herida ya que en esta entrada haremos un resumen de lo que nos ha parecido más relevante de esta temporada de 2022.

Por eso apuntamos en el titular que será tan personal que quizá encuentren a faltar cosas que a ustedes les han parecido sensacionales y nosotros ni las hemos considerado en las líneas que siguen.


- EL PUYAZO DEL AÑO... Y DE MUCHOS AÑOS. No es que fuera el mejor de la temporada sino que fue el que recordaremos para siempre durante toda nuestra vida como aficionados. Lo pegó Gabin Réhabi en San Agustín de Guadalix (recuerden aquí). Nosotros somos cartesianos de nacimiento y hasta ese día nunca nos habíamos levantado del asiento viendo faenas de ésas de arte y de tronío. Pero con este puyazo memorable saltamos junto a toda la plaza como un resorte. Casi vuelan por los aires nuestra libreta, el lápiz y la cámara:


- LA MEJOR CORRIDA QUE HE VISTO EN MI VIDA. Eso repetían a la salida todos los que asistieron a la de Baltasar Ibán en Vic-Fezensac. Lean aquí nuestra crónica. El recuerdo de este excelente encierro de Ibán se agigantará con el paso del tiempo. Nos proporcionó una buena dosis de ilusión para nuestra maltrecha afición. A ver si con Encabo de por medio sigue la vacada al alza. 


- ESPANTAVIVOS. Fue el mejor toro de la citada corrida de Ibán, una maravilla de la naturaleza. Tomó tres varas recargando sin afligirse lo más mínimo, doblando los riñones y provocando un gran batacazo. Pero es que luego en la muleta no era tonto y no se entregó como podría suponerse tras su desgaste en el primer tercio. De los mejores toros que hemos visto en nuestra vida. No olvidaremos su nombre.


- MIGUEL RETA. He aquí nuestro primer mandamiento taurino: a las corridas que lidie Reta hay que ir SIEMPRE. Esa es nuestra idea y nadie nos hará bajar del burro. Es así porque sus toros nos retrotraen a lo que fue la esencia de la tauromaquia, esto es, un hombre que demuestra ser capaz de matar un toro que a su vez quiere matarlo a él. Con las reses de Reta, las palabras matador de toros recobran ese honor tantas veces vilipendiado si no directamente perdido en la actualidad, cuando vemos a maestros enfrentarse a animales domesticados de docilidad casi circense. 


Quizá exageremos si decimos que hay toros de ganaderías comerciales a los que nos atreveríamos a echarles capote e incluso a clavarles la espada aunque fuese a paso de banderillas. Pero otra cosa muy diferente es ver a uno de Reta que con sus ojos saltones y la cabeza por las nubes te está mirando como diciendo: '¿eres tú quien quiere matarme? Ven aquí y ya veremos...' 


Con los de Reta en el ruedo es cuando uno se da cuenta de lo bien que se está sentado en el tendido. Sánchez Vara demostró una vez más en Estella que es un genuino matador de toros como contábamos aquí

A ver dónde se lidia la corrida que tendrá Miguel para 2023 porque allí estaremos Dios mediante.

- BANDERILLEROS. Así como la suerte de varas goza de pésima salud, el segundo tercio cada vez es más brillante. Hace treinta o cuarenta años transcurría, salvo gloriosas excepciones, como un enojoso trámite donde parecía prohibido lucirse para no robar aplausos al matador. 

Javier Castaño, con Adalid, Sánchez y Galán, fue quien abrió la espita para que el lucimiento de los peones en ese segundo tercio sea hoy algo habitual (excepto que cunda el canguis como en la de Cuadri de Cenicientos, recuerden aquí).

Es dificil destacar a los mejores banderilleros que hemos visto este año pero pondremos tres nombres: Fernando Sánchez, Curro Javier e Iván García. Pero que conste que tanto a estos tres como a otros también muy buenos (Otero, Cebadera, González, Ambel, Cervantes y compañía) no los perdonamos cuando se pasan de listos clavando a toro pasado. Dominan tanto la suerte que son capaces de dar ese pasito de más para aliviarse y, total, como les aplauden igual, venden gato por liebre en más de una ocasión.


- MORANTE. En su haber, que cuando todas las figuras se retiraron a sus cuarteles de invierno durante la epidemia, él dio la cara por las tauromaquia. También le reconoceremos que este año se haya anunciado por muchos pueblos donde ha habido aficionados que lo han visto por primera y única vez su vida. Acaso se prodigó tanto porque necesitaba el dinero sumando esas cien corridas. Nos da igual ya que la cuestión es que hizo feliz a muchas personas con su presencia.


En el debe, pondremos los cuernos un tanto deteriorados que han presentado el 95% de sus enemigos. También el borreguismo de los mismos. Aunque se haya salido del monoencaste, no se ha salido de la borrega. También en su debe alguna actitud extemporánea como la de Albacete, no queriendo ni ver a un toro de Isabel López Flores. Pero como se le disculpa todo, hay muchos que incluso le dan la razón cuando demuestra esa actitud de inmenso desprecio hacia los que han pasado por taquilla.

Al final, lo más correoso que habrá matado en esas cien corridas habrá sido el sobrero de Garcigrande en Sevilla del que dábamos nuestra opinión aquí. Sus triunfos se pueden resumir en dos faenas alabadas por casi todo el mundo excepto por nosotros ya que el toreo ante terneras no nos interesa para nada. Nos referimos a la que hizo en la Beneficencia, donde hubiera cortado dos orejas si mata bien, recuerden aquí, y la de Pamplona ante un cuvillo moribundo que apenas se tenía en pie, pulsen aquí. Así se colocaba en Madrid con el de Alcurrucén mientras lo jaleaban:


Dicho lo cual, nos parece una broma de mal gusto tener que leer o escuchar que estamos ante el mejor torero de la historia. Aquí tomaremos la palabra al tigre Clemenceau para repetir aquella frase suya: 's'il vous plaît, messieurs, il faut être sérieux...'

- GÓMEZ DEL PILAR. Cuando habíamos publicado la entrada, un buen amigo del blog nos afea con toda la razón que nos hayamos dejado en el tintero lo mejor que se ha visto este año en Las Ventas. Efectivamente, hablamos de Gómez del Pilar frente a uno de Escolar el día que terminó en la enfermería. Nuestro descuido ha sido imperdonable y para confirmarlo no hay más que leer aquí la crónica que hicimos de aquella corrida.

De allí entresacamos este párrafo donde decíamos que no todo fue de pata negra pero allí delante había un toro, ni más ni menos: 

'Gómez del Pilar cortó una oreja que, si la comparamos con las otras que hemos visto en la feria, equivale a dos y el rabo. Que conste que se desentendió del primer tercio, que no ganó la batalla al toro y que lo mató a capón y perdiendo la muleta. Son cosas que en condiciones normales dejarían su labor en una vuelta al ruedo de muchísimo valor. Pero, claro, delante tenía un toro de verdad, nada que ver con todas las orejas de chichinabo que se han regalado en esta isidrada pueblerina. Por consiguiente, ni se nos ocurre discutirla'.


- ROBLEÑO. Toreó muy bien un animal de Escolar tan boyante que rozaba lo pastueño. Como era cárdeno y llevaba el hierro de Lanzahíta, a callarse tocan. El madrileño es torero honrado a carta cabal y nos alegramos por él. ¿Servirá para que lo contraten el año que viene con más asiduidad que este 2022? De momento nos demostró que el Robleño a quien hemos admirado muchas veces haciendo de Napoleón también puede llegar a ser fino como Fouché.


- ÁLVARO DE LA CALLE. Se encontró con el papelón de tener que matar en Madrid cinco toros a plaza llena el día de la cogida de Emilio de Justo. La cosa tuvo mucho mérito porque salió más que airoso del envite. Hace ya tantos meses que nadie se acuerda pero nosotros no lo hemos olvidado.


- TRES TOROS EMPUJANDO CON MUCHO PODER AL CABALLO. A la hora de luchar contra la división acorazada del catafracto y el castoreño la verdad es que hay muchos toros que nos causan pena porque quieren pero no pueden. En el segundo puyazo se afligen casi todos y enseguida se dan por vencidos dado que aquello es una batalla perdida.

Nadie tiene interés en cambiar las cosas y el primer tercio continúa siendo una triste carnicería. Pero de vez en cuando surge un fucilazo y el toro trata al monstruo equino y a su criminal jinete como a una pluma y entonces cunden el pánico en el ruedo y la emoción en el tendido.

Este año recordamos sendos primeros puyazos de dos toros y un novillo que nos reconciliaron con lo que es el poder de un toro de lidia, algo independiente de la bravura. Los protagonistas fueron un toro de Dolores Aguirre en Céret, otro de Pallarés en la concurso de Málaga del que hablaremos en una próxima entrada y este novillo del Conde de la Corte en Peralta. 


Aquel día, un veterano aficionado que ve absolutamente todos los festejos televisados y unas decenas en directo nos decía que ese novillo había empujado más que cualquiera de los toros lidiados tanto en San Isidro como en Pamplona este año. Y tenía razón.

- OTROS TOREROS MUY ALABADOS FUERA DE ESTE MODESTO BLOG.

A El Juli se le saltaron las lágrimas en San Isidro cuando no cortó una segunda oreja a un toro de La Quinta que tenía su guasa. Esto dijimos entonces y mantenemos ahora (repasen el debate en los comentarios de aquella crónica aquí):

'Suponemos que no nos llevarán la contraria si decimos que Morante a este toro no lo hubiera querido ver ni en pintura. Los morantistas hubieran dicho después que no tenía un pase, dejándose engañar por el maestro como sucede habitualmente. ¡A otro perro con ese hueso!

'El Juli se echó la muleta a la izquierda y le fue arrancando pases haciendo que el toro tragase. Se esforzó y se justificó o sea que aquí no encontrarán ninguna crítica al diestro. Este Juli sí nos interesa. El del choto moribundo, no'.


Tomás Rufo nos parece más de lo mismo y por esa razón somos de los que no haremos ni un kilómetro para verlo. Cortará orejas y saldrá por la Puerta Grande de Madrid cinco o seis veces, ya lo verán (cubriremos todas las apuestas). Pero eso, a día de hoy, por muy Madrid que sea, no quiere decir absolutamente nada. Nuestra opinión sobre él era ésta cuando se lo llevaban en hombros por Alcalá:

'Rufo se nos presenta como el arquetipo del torero posmoderno: le da igual la suerte de varas, sus verónicas son tan mediocres que no las prodiga y es un estoqueador muy deficiente pero, señores, tiene el mando de la cortadora no de césped sino de orejas'.

Luque fue probablemente el diestro más damnificado por el parón de la epidemia. No obstante, este año volvió con renovados bríos para ofrecernos ese toreo suyo que a nosotros nos aburre bastante. Sí que nos interesan sus inicios de faena, que son de los mejores actualmente junto a los de Juan Ortega. Lo que pasa es que para que tengan un mediano interés deben realizarse ante un toro y no ante un perrillo. Sobre el resto de su tauromaquia... silencio.

El hijo pródigo vino a comerse el mundo y el mundo se lo comió a él porque su año ha sido para olvidar. Ni siquiera sus feligreses han podido salvarlo de la quema. A ver cómo se plantea la próxima temporada dado que es posible que muchas de sus exigencias no sean atendidas por las empresas.

Y Roca tiene un doble valor: dentro del ruedo demuestra que es a prueba de bombas y ahí quedará su tarde en Bilbao que pueden recordar aquí. Fuera del ruedo su valor es económico y consiste en ser el único capaz de llenar hoy una plaza de toros. Ya saben ustedes que su toreo nos parece muy vulgar pero sus estocadas las esperamos siempre como agua de mayo.

FOTO: Javier Zorrilla

- PEÑAJARA. Es quizá la única ganadería que pone de acuerdo al aficionado cabal y al orejil. Sus toros no tardean en el caballo y se arrancan de lejos para ofrecer peleas más que decentes en el peto. Pero es que luego meten la cara con fijeza y humillando, de manera que permiten el triunfo de los diestros. El propietario debe de tener ya toda la camada vendida porque la lógica dice que en 2023 le van a quitar los toros de las manos. Pudiera ser que llegásemos a ver seis de ellos en Céret. 


- CLUB TAURINO 3PUYAZOS. Y por supuesto que en este resumen tan personal de la pasada temporada no olvidaremos que por primera vez en la historia de España ha habido una feria organizada sólo por aficionados, poniendo dinero de su bolsillo y sin ánimo de lucro.

Eso no se había visto nunca y a pesar de que las cuentas no salieron, el año que viene tendremos una segunda edición que deseamos no sea la última.

Se celebrará antes de San Isidro, concretamente el seis de mayo y esperemos que ese día haya dos mil quinientos aficionados que llenen la plaza de San Agustín de Guadalix porque si no, habrá que echar el cierre al invento. Recuerden ustedes que pueden hacerse simpatizantes del club aportando veinticinco euros a fondo perdido (consulten su twitter).


Añadiremos en el apartado de novilleros al único que nos dice algo, que es Álvaro Burdiel. 

En la cuestión ganadera destacar para terminar la decepción que ha supuesto el juego que han dado las vacadas supuestamente toristas. Tres excepciones nos dejaron muy buen recuerdo: Escolar en San Isidro, Ibán en Vic y Reta en Estella.

Sabemos que ese adjetivo de toristas no gusta a muchos aficionados pero de alguna manera tenemos que calificar a esos hierros históricos a los que se presupone un fondo de casta que este año ha brillado de forma preocupante por su ausencia.

Hasta aquí lo más relevante del año taurino de 2022 en nuestra modesta opinión. Por supuesto que la pueden discutir abajo en la sección de comentarios

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.