sábado, 15 de enero de 2022

TULIOS DE NOVILLOS Y TULIOS DE TOROS

El día anterior a nuestra visita navideña a Los Guaperales no se podía transitar por la finca. Los caminos eran auténticos ríos y aquella jornada ni se les pudo echar de comer a los animales. Habían caído sesenta litros por metro cuadrado. Cuando llegamos, la lluvia seguía pero el reseco terreno había absorbido el agua con avidez.



'Aquí no lloverá hasta que se apague el volcán de La Palma', había pontificado un abuelo del lugar. Acertó de pleno y todo lo que el cielo se había guardado durante tres meses cayó en tres días. Los novillos estaban mojados y algunos embarrados como éste:



Las madres con sus retoños aguantaban el chaparrón:



Este potro pendiente de domar, que compartía cercado con las vacas, disfrutaba galopando bajo el aguacero:



Se estarán preguntando ustedes qué fue de la corrida que Isaías tenía en el campo el año pasado y que hubiera cumplido en 2022 como cinqueña. La presentábamos aquí y éste era uno de los toros, el 23:



Aquí lo tienen seis meses después con las manchas de lodo:



Ese anterior cuya cabeza acaban de ver y tres más es lo que queda en la finca. Aquí lo tienen al completo:



Que pensemos nosotros, no nos viene a la memoria en estos momentos ninguna localidad donde se corrieran en la calle. Como tenemos algún seguidor que lo es también de bous al carrer, nos podrá confirmar o desmentir este extremo. Vemos otro de los hermanos:



Las dos posibilidades que quedan son que terminasen en el matadero o que estén en algún cebadero. Aquí tienen al anterior a lo largo. Es un toro hondo que conserva los cabos finos de Pedrajas:



El amigo Sergi Centelles, de Catí, ha comprado a veces tulios para las calles. Luego veremos algunos... pero de los que tenía en junio de 2020 y que ya no están. Salvo que nos rectifique, este año no hay por allí ninguno de los que retratábamos en nuestra anterior visita. (Ver NOTA FINAL que hemos añadido después de publicada la entrada)

Observamos la camada de novillos de los cuales ya han visto el que abría la entrada con su mirada tan seria. Aquí lo pueden apreciar de perfil:



Y en un plano más general. Es corniabierto y astifino:



Éste es otro igual de serio pero más recogido de cara:



Sabemos que los de la ADAC estuvieron viéndolos pero no terminaron de convencerles: 



Ignoramos los intríngulis del asunto aunque la sección de comentarios está disponible para que cualquier miembro de la asociación ceretana ponga la explicación que desee. Nosotros hemos hecho diferentes visitas otros años en invierno y la verdad es que se apreciaban novillos muy finos. Pero a este chorreado en morcillo lo vimos igual de delgado en diciembre y a finales de agosto se paseaba de esta guisa por el ruedo de Pedrajas de San Esteban:



Vamos a entretenernos con un experimento que les puede resultar interesante. Hemos solicitado la colaboración de nuestro buen amigo Pepe Porcar para que nos preste las fotos que hizo en la finca de Centelles de los toros que el ganadero castellonense compró para las calles. Por ejemplo, este número 9. Vayan por delante nuestras disculpas por las fundas pero en un cebadero es algo que podemos disculpar:



Aquí lo tienen de pequeño:



Hagámoslo al revés. Veamos primero el 8 en la escuela de primaria:



Y en el servicio militar:



Este casi melocotón es el número 5:



Aquí lo ven de novillo y de toro:




Y terminamos este juego con el 2. Cuando lo vimos era una sardina en aceite aunque con dos navajas:



Luego se transformó en una buena merluza de palangre:



Estos toros sí les confirmamos que terminaron en el matadero. Habían cumplido la edad que implicaba pasar por el barbero para saltar a las calles y la decisión que tomó el bueno de Sergi fue darlos de baja.

Queremos decir que estamos ante un encaste cuyos novillos no son como los de Cuadri. Quizá haya que tener paciencia y esperar a que rompan en la primavera. No obstante, insistimos en que ignoramos si hay otras razones de fondo para que no convencieran a los buenos aficionados de la ADAC.

Al semental Saltalindes ya lo conocen de otros reportajes. Cuando se cansa de las vacas salta cualquier barrera que le pongan, de piedra o de alambre de espino, le da igual ocho que ochenta:



Estaba con esta señora:



Y con esta otra:



Que no se nos olvide desear una pronta recuperación al sobrino de Pepe, el mayoral. Ya tiene experiencia en las labores de campo tanto a pie como a caballo pero con estos toros nunca se sabe. En diciembre se revolvió uno de forma inopinada y lo derribó del caballo con tan mala suerte que se rompió el fémur en la caída. No contento con ello, el toro se fue a por él cuando se había zafado del caballo.



Lo corneó sin hacer carne pero lanzándolo violentamente contra una de las paredes de piedra del cercado. Resultado: fractura de mandíbula que se sumó a la del fémur. Con ese panorama, casi hubiera sido más llevadera una cornada en el glúteo, ¿no les parece?



A la carinegra también la conocen ustedes:



Actualmente tienen un centenar. Pulsen aquí si tienen una tarde lluviosa también ustedes y les apetece echar un rato en la máquina del tiempo.



Antes de despedirnos se nos ha ocurrido otra idea que brindamos a los amigos de Los 3 Puyazos. Ya conocen que su encomiable afición les va a llevar a organizar aquella jornada en San Agustín de Guadalix con novillada matutina y corrida vespertina.

La corrida completa de Isaías ya es imposible pero podría montarse un desafío. Sí, nos dirán, pero los otros tres ¿de quién? Pues les ponemos el toro en suerte para que sean ellos quienes contacten con Miguel Zaballos porque, para nuestra sorpresa, vemos aquí que tiene todavía toros en su finca de Salamanca.

El reportaje de nuestros amigos pamploneses es de junio del año pasado o sea que vayan ustedes a saber si el bueno de Miguel conserva por ahí tres ejemplares como éste para completar ese interesante desafío:



Por probar... Además él tenía la costumbre de regalar un jugoso lote de embutidos de la tierra a quien le comprara reses. Y es otro ganadero que va a remar siempre a favor de la corriente de ilusión de aficionados emprendedores como los de Los 3 Puyazos. Todo podría ir de cara... si tiene toros, claro. A ver qué nos cuentan.

Pedrajas contra Saltillo antiguo, un desafío que sería una novedad (recuerden aquí aquella entrada que hicimos sobre la ganadería salmantina rememorando su memorable novillada en Céret, 2007). 

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

NOTA FINAL: en los comentarios, el amigo José Flores, de Génave, en Jaén (lugar donde hemos comprado muchas veces su excelente aceite) nos aclara lo que pueden leer allí. Muy amablemente nos remite estas fotografías:














domingo, 9 de enero de 2022

'¡A LOS TOROS HAY QUE MATARLOS CON EL PECHO!'

Tras una vida tan agitada como la suya, Jaime Ostos murió mientras dormía. 


FOTO: Arjona

Hemos hablado ya de él en nuestro modesto blog en su faceta de excelente matador, que es lo que tiene que ser, por encima de todo, un matador de toros. Esto que acabamos de escribir no lo entendería nunca alguien ajeno a la fiesta pero con ustedes no hay problema.



Recuerden que le dedicábamos esta entrada donde explicaba las tres cosas básicas para él a la hora de matar un toro. Lo que decía es TODO LO CONTRARIO a lo que vemos hoy en día, especialmente en nuestras grandes y queridas figuras. Hagamos un repaso.

1. Llevar siempre la espada de verdad. ¿Quién la lleva hoy en día? No hay más preguntas. Es que pesa mucho... Pero un alfeñique como Belmonte la llevaba siempre excepto aquel día en que una lesión le hizo inventar el estoque simulado mucho antes que Manolete (recuerden que lo contábamos aquí)


 

2. Echar la muleta al hocico con el estaquillador entre los pitones. Hoy lo que prima es el alivio vergonzoso del telonazo que censuramos por aquí constantemente. Ignoramos si hay algún otro sitio donde se critique esa moda juliesca de dejar ciego al toro. Llevan el palillo horizontal sin hacer caso a la orden de Ostos, recuerden esta entrada



3. Atacar con lentitud sobre el morrillo. Hoy van casi todos a la carrera. Un gran esprinter es López Simón. Otros suman a las prisas el salto de longitud, como Ureña, Juli, Perera, Cayetano o Bolívar. Y a este último tuvieron la desfachatez de darle un premio a la mejor estocada de San Isidro por esta barbaridad. Lo criticábamos aquí, observen el despropósito:


FOTO: Julián López

Para no ensañarnos con los toreros en activo, veamos unos ejemplos de dos grandes aliviándose de mala manera a la hora de matar. Luego les decimos quiénes son, a ver si antes lo adivinan.

El primero alarga el brazo para pegar la puñalada con alevosa intención de salirse de la suerte. Lo de matar el toro con el pecho no rige para él al menos en esta instantánea de 1966:



El segundo no es que se escupa, es que está más cerca de Ronda que del toro. La muleta la presenta de cualquier manera y está loco por que el trance termine lo antes posible. Se adivinan las prisas con que ha ejecutado más que la suerte este desaguisado. La única atenuante podría ser que da la impresión de que el toro está bastante entero:



El primero era Antonio Bienvenida y el segundo, Antonio Ordóñez.

Dado que el mejor escribano echa un borrón, Jaime Ostos se dejó un toro vivo el día que confirmaba su alternativa en la Plaza México el 19 de diciembre de 1965. En nueve años de profesión, sólo había llegado a oír dos avisos una vez en Madrid antes de ese baldón.

Por supuesto que somos totalmente ajenos a los cotilleos que generó su figura después de su retirada. No nos interesan en absoluto. Sí nos hicimos eco de su actitud contra los trincones del toreo en esta entrada, hagan el favor de revisarla.



Como ustedes ya estarán al cabo de la calle de su vida y milagros sólo destacaremos algunas curiosidades.

Primero, la infausta cornada de Tarazona que casi le cuesta la vida. El toro era de Ramón Matías y Hermanos, de Salamanca. La procedencia venía de Urcola. Luego pasaron a Andrés Ramos Plaza y hoy se anuncian a nombre de los herederos. Llevan un hierro diferente al de la foto y son de El Raboso. En el segundo natural que dio, el viento lo descubrió y fue empitonado por el muslo cerca de la ingle derecha:


La famosa foto es del diario Arriba, igual eso no lo ha puesto nadie...

Angel Peralta taponó el río de sangre antes de llegar a la enfermería. Lo hizo con el puño y no con un torniquete como leerán por ahí. Seguramente Jaime le debe la vida a él en primer lugar.  El toro le había roto la vena ilíaca y don Leopoldo, el cura de Tarazona, le dio la extrema unción. Muchos años después, ya retirado, decía que 'los médicos no querían mancharse las manos de sangre, preferían dejarme morir'

Era su tercera cornada en el mismo año, que empalmaba con la de Zaragoza el anterior. Toda España estuvo pendiente de su evolución. Nadie daba un duro por que volviera a torear, ni siquiera por que no quedase cojo.


 

Los aficionados pamploneses más talluditos recordarán que estaba anunciado cuatro tardes en la feria de 1960. En la primera se fue a brindar a la solanera y, cuando levantaba la montera de espaldas al toro, el de Pablo Romero se arrancó, lo volteó y lo mandó de cabeza al callejón.

Su canto del cisne será en la Maestranza durante la feria de San Miguel de 1972 con toros de Cuadri:



Estuvo muy valiente en su primero, con el público pidiendo que matase de una vez a un toro de aviesa intención. Al segundo le cortó la que sería, salvo error, su última oreja en Sevilla.

Fue otro de los que denunció el afeitado criticando la bajada de pantalones de los ganaderos tragando con el fraude:



Había empezado su carrera de forma similar a como la finiquitó. Su primera novillada con caballos fue en la bonita plaza de Osuna el año 1953. A los dos novillos de Arturo Pérez, de Carmona, les cortó cuatro orejas y dos rabos.



Su despedida definitiva fue en su ciudad natal, la sartén de España, con toros de Carlos Núñez. Lo acompañan un Tomás Campuzano de veintitrés años y Mario Triana. Dos orejas en el primero y dos y el rabo en el segundo tras sendas estocadas.



El círculo de su vida como matador se cerrará cuando aquella tarde salga al ruedo Bartolomé Jiménez a cortarle la coleta. Vuelvan a la imagen de su debut en Osuna y verán que era el otro ecijano del cartel.

Néstor Luján resumió su figura así: 'torero de gran honradez a la hora de matar'. Hoy no prima la honradez en la suerte suprema sino la fullería, la truhanería, la picaresca y el ratimago.



Navalón afirmaba que 'Ostos expone con esa generosa entrega de los toreros que salen a justificar lo que ganan'. El maestro de Écija nunca hubiera firmado la frase que soltó el otro maestro de La Puebla una vez en la Maestranza, ¿la recuerdan? Morante dijo: 'este público de Sevilla se merece que yo haga un esfuerzo especial'. ¡Anda! ¿Y los demás por qué no, querido? Para Ostos todos los públicos eran iguales porque todos pasaban por taquilla. Eso lo decía también Manolete, otro con vergüenza torera.

No nos vamos sin aclararles su frase del titular. La dijo cuando fueron a entrevistarle en una de aquellas tardes en que El Cid había perdido la puerta grande de Madrid por pinchaúvas. El entrevistador abordó a Ostos yendo con los paños calientes de la mala suerte del de Salteras pero el de Écija respondió seco y cortante que no era cuestión de mala suerte sino de que... vuelvan al titular con la expresión que hemos usado para homenajearle.


 

Es una de las mejores frases que hemos oído o leído nunca no de Ostos sino de cualquier torero: los toros no se matan con el brazo sino con el pecho. Pero es que para eso hay que ser muy valiente. El Cid se retiró sin enterarse. Como tantos otros...

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa. En nuestra ciudad Ostos hizo muchos paseíllos. Fíjense qué cartel en 1966.