lunes, 20 de julio de 2026

CÉRET DE TOROS, 2026 (y 7). LOS PREMIOS DE TOREOENREDHONDO

La feria de este año estaba marcada por dos circunstancias: el protagonismo de Mario Vilau y la ausencia de rayas en el tercio de varas. Lo del novillero catalán no terminó de salir bien tal como contamos aquí pero el experimento de las rayas creemos que se saldó con éxito ya que se consiguió lo que se buscaba, que era agilizar el primer tercio.



Antes de hacer unas consideraciones generales repartiremos los premios virtuales de Toreoenredhondo.

PREMIO AL MEJOR TORO: nuestra idea inicial era declararlo desierto porque no hubo ninguno que nos convenciese totalmente. Pero si el premio va destinado al mejor toro siempre que tenga unos mínimos, podemos otorgarlo a este segundo de Escolar que ven abajo, de nombre Marinero.

Fue el mejor aunque no nos terminó de satisfacer su pelea en el peto y más cuando directamente se le quitó la vara después de señalar. Esto hace que no se pueda acabar de valorar su pelea y de ahí nuestras reticencias.



- PREMIO A LA MEJOR FAENA: desierto

- PREMIO AL TRIUNFADOR DE LA FERIA: es para Sánchez-Vara. Estuvo impecable como director de lidia la primera tarde y poniendo banderillas dio una exhibición en las dos corridas. Con la muleta conocemos sus limitaciones cuando le sale el toro boyante o pastueño, que es lo que sucedió, pero eso no es óbice para que le otorguemos nuestro premio sin ningún problema.



- PREMIO AL MEJOR PUYAZO: se lo vamos a dar a Juanan Agudo pero no por ninguno de los que pegó en la jornada matinal de Isaías y que le valieron un excesivamente generoso premio de la ADAC. Nuestro galardón es por este segundo puyazo al sexto toro de Escolar, Cocinero, que fue realmente bueno:



PREMIO A LA MEJOR ESTOCADA: por no dejarlo desierto va para esta de Valentín Hoyos a su segundo novillo de Isaías. Entró con lentitud y dejándose ver aunque el toro no vio nada porque se le hizo de noche a causa del telonazo que perpetró, vean el palillo horizontal. Anotemos la curiosidad de que en dos días vimos cuatro estocadas contrarias,  entre ellas esta, lo cual no es nada habitual. 



Sánchez-Vara clavó bien en alguna de las suyas pero también pegó unos descarados telonazos que podríamos llegar a justificar cuando delante tiene un toro de Reta pero si no, no.

- PREMIO A LA MEJOR BREGA: es para Ángel Otero por la que hizo al cuarto toro de Escolar aunque tuvo el problema de que pocos estuvieron pendientes ya que el protagonismo negativo lo tenía en esos momentos Antonio Ferrera:



- PREMIO AL MEJOR PAR DE BANDERILLAS: Sánchez Vara dio un recital con los palos en ambas corridas. Es difícil escoger cuál fue el mejor de todos los que clavó pero nos decantamos por este primero al toro de Dolores Aguirre.



También fue muy bueno el primero a su segundo toro de Escolar porque el animal venía encendido. El de la silla quedó emborronado por los tres capotes que le echaron desde el callejón y que en directo no vimos ya que el público se puso en pie a aplaudir. Pulsando aquí en el 5'30" comprobarán lo que decimos. Con el quite de su peón al fondo era suficiente, no hacía falta emborronar su actuación con esas tres capas volando desde la barrera:



- MENCIÓN NO DE HONOR SINO DE DESHONOR: es para Ferrera. Todo un maestro con treinta años de alternativa saldó su actuación con oprobio e ignominia por su decisión de matar sus dos toros en el caballo. Lo suele hacer habitualmente pero aquí quedó retratado ya que el encargado de realizar la carnicería en su segundo fue Gabin Réhabi, a quien ven abajo tapando la salida y zurrando la badana. En cambio, que la primera sangría la llevase a cabo Borja Lorente es algo que no extrañó a nadie. La huida que protagonizó el diestro extremeño corriendo por el patio de cuadrillas al terminar el festejo rubrica la justicia de esta mención tan deshonrosa.




1. LOS TOROS. Hubo buena presentación en general. Ninguna queja en ambas novilladas. Los de Saltillo también vinieron con buena lámina teniendo en cuenta que remendaban la fallida corrida de Aguirre. De los escolares ya comentamos que hubo dos que se tapaban por la cara porque estaban claramente asardinados. Observen uno de ellos:



En el peto se vieron pocos empujes como Dios manda. En el haber diremos que tardearon menos que otras veces. La duda que nos queda es si ello fue debido a esa ausencia de rayas, que propició la mayor facilidad de los picadores para provocar la embestida. Ya les comentamos en la crónica de la corrida desafío que hubo su polémica por si se estaba cayendo en el pegapuyacismo.

Un animal que podría habernos deparado un excelente tercio de varas fue este último novillo de Isaías de nombre Lanero pero De la Calzada se negó a lucirlo pensando muy equivocadamente que los espectadores preferíamos ver su tosca muleta antes que el alegre galope del de Pedrajas:



Dejaremos constancia del ímprobo y siempre discreto trabajo desarrollado por la ADAC especialmente este año, acuciados por el problema de los sobreros, las epidemias, las vacunas y los accidentes en el campo. 
Al final tuvieron premio porque a simple vista pudimos comprobar que la asistencia a los festejos había sido superior a las de los últimos años.

2. LOS TOREROS. No deja de ser curioso que Sánchez Vara siga pasando la mano por la cara a todos sus compañeros de cartel en cuanto a afición y pundonor se refiere. Esto, siendo mérito del guadalajareño, es a su vez un gran demérito para sus colegas, que quedan retratados. Muchas veces salen al ruedo como quien va a la oficina, si es que no deciden reírse directamente de quien les da de comer, como hizo Ferrera.

Gerpe tuvo muy mala suerte en el sorteo y quizás por ello bajó los brazos de manera ostensible. Encima mató muy mal, cosa que no le perdonamos porque esa suerte está siempre en la mano del torero. 

Castaño terminó dolorido por la cogida del toro de Aguirre y dio una vuelta al ruedo como premio al interés que puso en quedar bien. No perdió cartel en Céret y seguro que repetirá. Los dos repetirán:



Otro que quedó bien fue Solera. Nunca sabremos qué rondaba por su cabeza en caso de haberse saldado su actuación de forma anodina o mala. Hablamos incluso de una posible retirada. Pero salió contento y esto habrá sido una inyección de moral que le permitirá afrontar futuros festejos con optimismo.

De Ferrera no vamos a hablar más. Y de los novilleros ya dijimos que lo que más nos llamó la atención fue la actitud de Jesús De la Calzada, muy lejos de esa afición y esas ganas de triunfar que le habíamos visto en muchas otras tardes.

3. LOS PICADORES. Nos hemos ido con la impresión de que se quería hacer bien las cosas, excepción hecha de los sanguinarios tercios que protagonizaron Lorente y Réhabi siguiendo las sanguinarias órdenes de bloody Anthony.

La mayoría de puyazos siguieron yéndose traseros. Eso es algo deliberado, no nos cabe ninguna duda (recuerden lo que explicábamos aquí sobre los motivos y también aquí acerca de las lesiones que provocan). 



Pero ojo porque vimos a tres piqueros quitando al instante la vara tras haber marrado o acertado en mal sitio. Eso no es nada habitual. Por supuesto que el único diestro que estuvo pendiente de sacar el toro con diligencia del caballo fue Sánchez-Vara. También fue quien mejor los colocó en suerte. Por cierto, en esta disciplina Vilau debe mejorar muchísimo.

Y lo de las rayas ya hemos comentado que para nosotros fue un acierto. Incluso vimos a Martín yéndose con valentía hacia los medios para provocar al toro. Fue el único que lo hizo dado el riesgo que supone salir ahí afuera y sufrir una caída al descubierto (ya saben que los picadores actuales no es que anden sobrados de valor, más bien al contrario).

¿Estaremos asistiendo a un cambio de paradigma y el tercio de varas puede volver a ser algo que interese a los profesionales? No nos engañemos: ello es muy difícil sin el apoyo de la prensa taurina vendida y de los críticos paniaguados. A estos les importa una higa el primer tercio y jamás darán la batalla por defender su vistosidad. Ese es el gran problema.

Ya ven que no fue una feria memorable pero reconoceremos que nos fuimos con buen sabor de boca. Esta placita a los pies del Canigó tiene algo especial y no lo es menos la posibilidad de reencontrarnos cada año con tantos aficionados de todas partes que comparten en esencia la misma visión de la tauromaquia que nosotros.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

martes, 14 de julio de 2026

CÉRET DE TOROS, 2026 (6). ESCOLAR: LA POCA VERGÜENZA DE FERRERA

El titular podría ir dedicado a la buena corrida de Escolar o a la excelente exhibición en banderillas de Sánchez-Vara pero al final nos hemos decantado por la cara dura y la poca profesionalidad que demostró Ferrera. 

Venía de pasarlo mal en Pamplona con esta misma ganadería y teníamos la mosca tras la oreja intuyendo que iba a matar sus toros en el caballo sin vergüenza. Así lo hizo, como verán, y la lógica dice que firmó su sentencia para no volver más por Céret. Con desfachatez máxima agradeció a los de la ADAC su contratación. Es que vimos en el tendido a aficionados serenos y educados que perdieron los papeles con él. Les oímos gritarle como nunca nos hubiéramos imaginado.



A Pichorrongo le salió una corrida que estuvo en los antípodas de la pamplonesa porque esta fue muy toreable y además embistieron bien, sin ese carácter chochón que a veces le hemos criticado y que muchos achacan a que su vacada está siendo fundida en Lanzahíta.

Para nosotros faltó pelea en el peto, esto es, meter riñones. En ese aspecto solo hubo un puyazo que nos satisfizo y fue el segundo del quinto toro. Es un bagaje cortísimo que nos hizo ir a felicitar al presidente Benoît Pince al finalizar el festejo por haber hecho oídos sordos a los cantos de sirena que le pedían haber enseñado algún azul. Y los cantos se oyeron en segundo, quinto y sexto. Fíjense: tres toros en un mismo encierro.

Ojo porque no esconderemos que dos toros se taparon por la cara ya que parecían haber estado a dieta. Los anunciaron con 500 kilos pero seguro que alguien pisó la báscula para que llegasen a esa cifra. En Francia gustan mucho los cuernos y nadie protestó, cosa que entenderán cuando vean las fotos. Incluso los aplaudieron de salida fijándose solamente en la arboladura:



Como ejemplo de lo que decimos vean esta foto que hizo el amigo Gerard en los corrales, donde el subalterno del maestro le está contando cómo es uno de los que le ha tocado en el sorteo:

                                   


El balance fue: palmas, ovación, palmas, leve división, ovación y ovación. Los pesos: 500, 560, 500, 540, 510 y 520. ¿Cuál fue la diferencia básica entre los de Pamplona y éstos? Pues que los primeros vendieron muy cara su vida y los de Céret, bastante más barata. ¿Le hubiera gustado a Fourquet esta corrida? Pues nos tememos que no mucho ya que él disfrutaba con los toros de guerra y estos escolares, lo que es guerra, no dieron mucha.

Hubo casi lleno e insistimos en la seriedad de que hizo gala el palco. El amigo Pince, flamante presidente de la Federación de Sociedades Taurinas de Francia, nos demostró su rigor y su seriedad a prueba de comentarios intempestivos. Por cierto, nos llamó la atención la cantidad de voces que durante el festejo se oyeron desde el tendido en español. No es nada habitual tanto grito aquí y no fueron sólo contra Ferrera.



FERRERA. Venía de pasarlo mal en Pamplona con estos mismos toros el día anterior y aquí estaba clarísimo antes del paseíllo, como decíamos antes, que iba a querer la carne bien pasada en el primer tercio. Huelga decir que como director de lidia no existió. Su primero era este cárdeno, cornipaso, que se tapaba por la cara y cuyos 500 kilos no se los creía uno ni harto de vino:


Borja Lorente lo dejó como un colador mientras el patético director de lidia se desentendía totalmente de la escabechina. Le hizo un mínimo de cuatro agujeros diferentes en tres entradas. Por cierto, una espectadora le recordó que 'nos debes un toro', por el que mató en 3Puyazos siguiendo órdenes... ¿de Encabo o de Castilla? Vean por dónde manaba la sangre del pobre animal, qué asco:


Muy bien Otero en sus dos pares:


El toro era mirón, gazapón y reservón pero desde el tendido no se apreciaba ese peligro sordo típico de los escolares. De todas maneras, un maestro con casi treinta años de alternativa no debería tener excesivos problemas, ¿no creen?


Pues Ferrera no lo quiso ni ver. Pinchazo a vergonzoso paso de banderillas y estocada contraria y ladeada alargando el brazo, escupiéndose y perdiendo la muleta, más tres descabellos:


El cuarto era un cárdeno claro, nevado, degollado y sorprendentemente chato:



En el tercio de varas se confirmó lo que decíamos al principio y es que los dos de Ferrera iban a morir en el caballo. La pena fue que el picador era Réhabi, que se dedicó a recargar y barrenar de manera repugnante pero sin que el maestro engañase a nadie ya que se notaba que el piquero cumplía las infames órdenes que le habían dado en la furgoneta. Estamos convencidos de que el francés incluso exageró su vileza al recargar para que quedase claro quién era el último responsable. En esta foto del amigo Sergio se ve cómo está carioqueando y se levanta de la montura para recargar con sevicia:


Gabino se llevó la mayor bronca que hemos escuchado en cualquier actuación suya. En este vídeo se harán una idea de lo sucedido y fíjense en la actitud del maestro. Esto mismo que verán se repitió por tres veces:


Luego el público se comportó con demasiado respeto hacia un diestro que había robado el dinero a los que pasaron por taquilla. Fue algo parecido a lo acontecido con Castilla en 3Puyazos, con la diferencia de que allí el respetable estuvo más duro con el diestro.

Tras una serie de mantazos deleznables dejó esta casi entera ladeada que ven abajo más tres descabellos. Les contaremos algo curioso: nuestra localidad está justo enfrente del patio de cuadrillas por donde entran y salen los diestros. Se retiró Ferrera al final escuchando una merecidísima bronca y en el momento en que estaba fuera de visión ¡echó a correr por el patio! Huyó hacia la izquierda, que es donde tendría la furgoneta. Al verlo, los de la cuadrilla también esprintaron detrás de él. Es la primera vez que hemos visto salir de la plaza a unos toreros corriendo como conejos. ¿Se pensaría el gran maestro que le iban a pegar o qué? En otros tiempos quizá (recuerden esta entrada). Está visto que no debía de tener la conciencia muy tranquila...



SÁNCHEZ-VARA. Tiene que regalar un jamón por Navidad a Soler por haberle sacado en el sorteo el papelito con los dos toros que le tocaron, un lujo. El primero era un cárdeno claro, cornivuelto, que metía la cabeza de cine nada más salir:



Navarrete quiso lucirse a caballo y no estuvo mal porque dosificó el castigo y llegó a clavar un par de veces en buen sitio. De eso a que le dieran el premio media un abismo. El toro no ofreció una pelea como para merecer el azul que algunos pidieron al final. Pueden ustedes verla pulsando aquí a partir del 0'22''.

Protagonizó el maestro un excelente tercio de banderillas con estos dos pares fenomenales y después uno al violín también muy bueno y eso ya es raro en esa suerte tan socorrida. Los tienen en el vídeo anterior:



Brindó a la ADAC (en la foto, Garrigue, Raviglione y Carreño). Enceló bien al toro en la tela de inicio pero luego abusó de pico, de despegue y de abrir demasiado la puerta.



Le pegó no menos de cuarenta pases y cuando se cansó, el de Escolar tenía aún veinte o treinta más con la misma humillación, menuda máquina. Estocada honda, trasera y caída, con hilo del toro parecido al de Fonseca en Pamplona. Pérdida de avíos y dos descabellos:


El quinto era un cárdeno claro, probablemente el de más respeto de todo el encierro. Se comía la arena ya de salida:



Fue curioso ver que en el primer puyazo Navarrete gordo marró y no quiso clavar mientras el toro se quedaba en el peto sin pelear. Sorprendentemente en el segundo, cuando notó el pinchazo, protagonizó el único empuje medio bueno de toda la tarde. Hubo tres entradas más pero sin nada reseñable, como no fuese que el piquero cada vez pinchaba más atrás y dejó al toro con esta penosa imagen por ambos lados (este hombre es el que soltó la chulería del imán, vayan a los comentarios de la primera corrida):



Esta vez el guadalajareño puso un fantástico primer par que aunque se le fue caído, tuvo mucho mérito ya que el toro se le vino como un tren, observen la primera foto. Después sacó la silla y al levantarse cuadró por dentro y también en la cara, ¡bravo!



Nos frotábamos los ojos porque habíamos visto en dos días ocho pares sobresalientes del maestro, acostumbrados como estamos a que nos dé gato por liebre.

Después resultó que el toro metía la cabeza como uno de Garcigrande pero Vara corría la mano con cierta violencia y el animal se quejaba. Era un escolar para Morante, que ya podría haberse ofrecido para ocupar el lugar de Juan de Castilla.



Dejó una estocada hasta el puño pero bastante caída como se ve claramente en la foto. Hizo un visible gesto de lamentación pero como el toro empezó a trastabillarse y rodó sin puntilla, su gesticulación se tornó en la de un futbolista enloquecido tras marcar un gol. Cayó la oreja, como pueden deducir:



SOLERA. Su primero no tenía trapío pero sí tenía cara, con sus muy teóricos 500 kilos:


Nada en el caballo y luego un aire molesto que se levantó. Solera andaba más hacia atrás que hacia adelante. Se notaba que quería imponerse pero le faltaba decisión y  además le crecieron alas en los pies ante un toro que no se comía a nadie.


Pinchazo muy malo y esta estocada contraria que basta:


El último fue el toro de menos cara pero el más cuajado:



Pelea muy vulgar en varas, donde Agudo dio esta vez una de cal y una de arena. Para que nadie piense que queremos fastidiarlo ponemos su excelente segundo puyazo y no el primero, que se le fue donde ven la sangre cayendo tras el brazuelo y del que también tenemos foto:


En la muleta tenía una embestida de ensueño, iba empapado, sin menear la cabeza... ¡y por ambos lados! Ante ese material Solera podía dedicarse a torear de salón y la verdad es que con la derecha corrió bien la mano. Un seguidor suyo nos decía que esos derechazos habían sido los mejores de toda la feria. Hombre, sí, seguramente lleva razón pero es que no tiene mucho mérito dada la competencia...


Otra cosa fueron los naturales, perfectamente olvidables por realizarlos fuera de cacho y de manera zafia. Media desprendida y tendida, con esta estocada contraria a continuación más un descabello:


Dio una vuelta al ruedo acompañado por el mayoral. Pensábamos que el presidente cometería el error de enseñar un azul al tal Cocinero con esa excusa típica de los taurinos de dar un premio a la corrida. Eso siempre nos ha parecido una memez porque el pañuelo azul es, o debería ser, para un toro en concreto y no para una corrida en general.

Salió también a saludar el ganadero aunque lo hizo con el sombrero al revés. Nunca habíamos hablado con él pero como a la salida nos dimos de bruces, no pudimos por menos que mantener este diálogo cuyo final puede que les sorprenda:

- Jefe, ¿cómo puede ser que le salgan a usted dos corridas tan diferentes como la de ayer en Pamplona y esta de hoy aquí?
- Oye, que la de Pamplona tuvo mucha casta ¿eh?, fue muy encastada
- Sí pero es que esta ha salido buenísima para los toreros, no me diga que no. Ha habido dos que eran para Morante.
- (Se carcajea). Pero Morante no quiere mis toros...
- Si viese lo dulce que han embestido hoy varios...
- Sí, sí... demasiado dulces... (riendo)

                        

Maestro, acaba de proporcionarnos otro titular para la crónica: DEMASIADO DULCES. 

No era el momento pero nos hubiera gustado hacerle algunas preguntas más como por ejemplo: faltó pimienta de la que le gusta a usted, ¿verdad?, ¿firmaría el yerno también presente su queja de que fueron demasiado dulces?, ¿qué va ser de su ganadería cuando usted falte? 

Tiene derecho a guardar silencio en esta última...

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.