De eso a que al final el mayoral saliese a saludar media un abismo. Los novillos tuvieron interés, fueron parejos de comportamiento y propiciaron el triunfo de los novilleros y si no hubo tal es debido a que ya saben ustedes cómo está el panorama novilleril en estos momentos.
Los cuatro fueron negros, con las patitas finas de Pedrajas, muy duros para morir aunque lo hicieran todos en tablas e incluso en chiqueros, todos astifinos y todos con crotales. El balance fue: aplausos, ovación, aplausos y aplausos. Puede irse contento Isaías porque tras ver a los dos somnolientos hermanos lidiados en 3Puyazos teníamos la mosca tras la oreja.
Hacía años que la ADAC iba tras una novillada de Los Guaperales y creemos que quedaron satisfechos. Hubo dos tercios de entrada:
HOYOS. Era su primero este negro, listón, carpintero y que salió con muchos pies:
Muy bien Réhabi clavando en el sitio y sin recargar aunque marrase más de la cuenta. El toro cumplió y el caballo se tropezó sin que lo podamos considerar un batacazo. Observen lo que decimos del buen sitio:
Había que estar pendiente porque el novillo pedía que se le hiciera todo bien pero acusó el esfuerzo y fue acortando el viaje, con lo que la cosa se diluyó. Estocada honda, arriba y pasada, con sorprendentes aplausos al toro cuando se dirigía a morir a toriles (?).
Poca cosa en varas a pesar de que nuestra foto le favorece y después vimos una buena brega de Úbeda.
Juanan Agudo se llevó una gran ovación al marcharse pero debió de ser por el batacazo que sufrió porque lo que es clavar, no clavó nunca en buen sitio sino todo lo contrario.
Después era probón y pegajosillo, sabiendo en todo momento dónde estaba el muñeco, hasta el punto de que derribó por dos veces a Yosu sin hacer carne. Esta es la segunda:
Volvió a la cara con intención de descararse al natural y en el primer intento de pase, al no ir tapado pensando que estaba ante un norit al uso, lo volvió a enganchar por tercera vez y se libró de milagro. Los cargantes de la radio macuto ¿por qué no aconsejan correctamente a estos hombres en lugar de repetir constantemente la sandez del 'p'alante'?
Sorprendentemente en lugar de salir acto seguido a los medios a hacerse el amo del cotarro el de Isaías se rajó y se amorcilló. Pegado a tablas recibió dos cortas, un pinchazo y esta estocada desprendida con bella muerte:
Galopó con ganas al caballo pero Calzada nos defraudó pidiendo el cambio tras el segundo en un animal que se hubiese venido al galope desde la puerta de chiqueros. Debió de pensar equivocadamente que aquí peregrinamos para ver su toreo de muleta en vez del caballo. O no se entera o le han informado mal.
Se había colado dos veces en el capote pero humillaba bien. Lo que ocurrió fue que se levantó un viento molesto, que la muñeca del diestro estaba floja y que el novillo empezó a ir a su aire, gazapeando hasta que al final se cansó de que lo toreasen tan mal:
Para hacer lo que hizo hubiésemos preferido ver morir el toro en el caballo ya que lo del último tercio fue una pesadez para el respetable y una pérdida de cartel para el novillero. Rinconera a capón con larga agonía del animal en toriles.
¿Qué conclusiones extraemos del festejo? Que no nos importará nada ver el año que viene otra novillada de Isaías donde se lidie; que Hoyos no nos dijo nada; que el premio al mejor picador debió quedar desierto y por último pero quizá lo más importante, que Calzada tiene que replantearse su situación.





