martes, 30 de junio de 2026

ORDÓÑEZ RECIBIENDO

Recibiendo al matar y recibiendo una cornada. Como se acerca San Fermín nos hemos acordado de Antonio Ordóñez,  la única persona que ostenta el récord de haber matado toros en Pamplona, haberlos vendido como ganadero, haber corrido el encierro y haber ejercido de pastor en el mismo.



Vayan a esta entrada, donde contábamos cuándo se había cantado por primera vez el cántico al Santo Patrón antes del encierro y nos hacíamos eco a su vez de la presencia en 1962 del actor Charlton Heston saludando al maestro.

Aquí nos remontaremos a un poco antes, al año 1958, para contar cómo un norit también puede pegar una cornada y encima a un figurón como Ordóñez. 

Estamos en la Feria de San Sebastián y los toros son de la ganadería que en aquellos años era considerada como la más comercial del mundo,  es decir, la de Carlos Núñez, el hierro de la erre. 



Ordóñez casi se puede decir que vivía en Los Derramaderos.  Siempre tuvo preferencia por esta ganadería. Allí tentó, picó, acosó y derribó. Seguirá matándola una vez retirado en sus corridas goyescas de Ronda. Véanlo picando en la finca. Observen cómo da el pecho del caballo, cosa que el noventa por ciento de los picadores actuales no quiere hacer porque les falta valor para ello:

                                   

Franco se encontraba en la Bella Easo, donde celebraba aquellas famosas reuniones veraniegas en el Palacio de Aiete. Acudió a los toros acompañado por su mujer y su hija. Como era habitual, los actuantes le brindaron su primer toro y subieron al palco a cumplimentarlo a la muerte del tercero:



Era la primera vez que Ordóñez brindaba un toro al generalísimo. El que le cogió fue el cuarto, que había brindado a la princesa Soraya, también presente en el festejo.

El tal Dinamita sacó un poquito del carbón de Núñez y en un momento dado prendió al diestro por la pierna izquierda. La cornada fue en la cara posterior del muslo pero continuó en el ruedo. Dio cuatro pases más y se perfiló para dejar un pinchazo y una estocada corta que bastó. Recogió la oreja e hizo un intento de dar la vuelta al ruedo pero como se resintió, la cuadrilla se lo llevó en volandas a la enfermería.



Clarito, gran admirador del maestro, estaba presente y nos relata así lo sucedido:

'En uno de los pases, el pitón afilado -es astifino el toro- ha tropezado y ha hecho carne. Ha herido a Ordóñez. Cuando se torea en el terreno de la verdad y tan de veras, el riesgo acecha. El dominio y el arte lo encubren. Cuando un artista de esta estirpe torea, piensa uno que parece que en esa cercanía y con esa lentitud no puede cogerle el toro. Y también piensas que parece imposible que llevando el toro tan ciego y embobado en la tela te pueda coger...'

Era la séptima cogida de su carrera, que había empezado tomando la alternativa a los diecinueve años con Aparicio y Litri frente a toros de Galache.

Ordóñez tuvo el problema de que casi siempre que lo cogieron los toros le hicieron daño. Sobre el diestro pueden leer pulsando aquí una gran colección de ditirambos firmados por críticos y aficionados de todo pelaje.

En mayo de esa misma temporada otro toro de Carlos Núñez le había provocado una lesión abdominal pegándole un puntazo corrido durante la Feria de San Isidro. Aquí lo ven en aquella faena de muleta y abajo la cogida posterior, que tuvo lugar en la zona del cinco:




Ese año de 1958, tras las dos cogidas reseñadas no diremos que se enfadara con don Carlos pero sí que le dio un toque para que arreglase 'el problema'. El problema era que hasta los norits pueden pegar una cornada a una figura del toreo. Juan Pedro sí que les solucionará el problema criando el toro que será el preferido de las figuras durante décadas ya que, como afirma una de ellas todavía viva: 'cuando el toro de Domecq te coge, no te hace daño'.

Aprovechando que estamos divagando acerca del diestro rondeño pulsen aquí y verán unas imágenes suyas toreando otro guirlache de doña Eusebia que hoy no entraría ni en una novillada de pueblo. Recuerden esta entrada donde hablábamos de los patasblancas de Hernandinos y apuntábamos a quién se le ocurrió lo de ese apelativo turronero:



Fíjense en que el diestro remata los pases atrás aun a riesgo de que el pobre torito se quebrante y no dure. En aquella época no hacía falta pegar cincuenta pases para que el aficionado volviera contento a casa pensando que así había amortizado el precio de la entrada.



Y les llamaremos también la atención sobre la estocada. Es en la suerte de recibir. Cita con el palillo apuntando al morro y adelantando la pierna izquierda, que vuelve a su sitio antes del embroque. Miren:




El as de espadas Rafael Ortega nombraba a Antonio Ordóñez cuando hablaba de matar recibiendo y decía:

'El cite recibiendo debe ser muy en corto, a lo que te alcance el brazo, para llegar al toro adelantando la pierna izquierda, echándole la muleta al hocico y traértelo metido en ella mientras vuelves la pierna a su sitio'

Eso es exactamente lo que ha hecho el rondeño en esa estocada que han visto. Pero la suerte de recibir tiene un peligro siempre: el derrote que pega el toro. Observen:



El doctor Tamames, que era el médico personal tanto de Ordóñez como de Luis Miguel, no quería que ninguno de los dos matase recibiendo.

Lo han podido deducir de la imagen anterior y es que si el toro te pega una cornada en la suerte de recibir va a herirte peligrosamente en el pecho, mientras que entrando al encuentro, a un tiempo o al volapié, la cornada se quedará en el muslo.

Cuenta Hemingway que el galeno siempre le insistía: 'oye, como Antonio es muy amigo tuyo a ver si lo convences de que no mate recibiendo... ya sabes lo que le va a pasar si se lleva una cornada...' 

Esperen porque resulta que la espada ha ido a parar... ¡al rincón de Ordóñez! 



Ya que ha salido el nombre del doctor les recomendaremos la lectura de las entretenidas memorias de su hijo, Ramón Tamames. Es especialmente divertido cuando cuenta que necesitaba un certificado de buena conducta en los años sesenta y no podía obtenerlo porque estaba controlado por la policía a causa de sus actividades subversivas en las protestas estudiantiles. Su padre le dijo: 'no te preocupes, ya irá Luis Miguel a conseguírtelo'. Y Dominguín se presentó en una comisaría madrileña para sorpresa de todos los presentes, que se deshicieron en atenderlo como a una estrella. Por supuesto que el certificado para Ramón se expidió sin ningún problema. 



Esa temporada de 1958 terminaría con su gran triunfo de Barcelona el 12 de octubre, cortando cuatro orejas y dos rabos a dos toros: uno de Baltasar Ibán y otro de Lamamié de Clairac, que el maestro regaló tras romperse una pata el titular. Por cierto, recibió un varetazo pero siguió en el ruedo hasta matarlo y sólo pasó a la enfermería tras recoger los trofeos. Van a iniciar el paseíllo a plaza llena aquel día Ángel Peralta, Ordóñez, Chamaco y Valencia:



De las tres características básicas en un torero, que son el arte, el valor y el oficio, decía Clarito que Ordóñez tenía las dos primeras mientras que su rival Luis Miguel, las dos segundas. 

Les dejamos para que piensen ustedes en algún torero que haya juntado las tres, a ver cuántos les salen... si es que les sale alguno.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


martes, 23 de junio de 2026

EL NOVILLERO ANARQUISTA Y UNA BRONCA INENARRABLE A GALLITO

El novillero anarquista es Melchor Rodríguez y el escándalo con Gallito tuvo lugar en Málaga, justo el mismo día de 1915 en que se presentaba Melchor en Sanlúcar de Barrameda. A lo de 'bronca inenarrable' del titular añadan 'lanzamiento de proyectiles' pero no nos encañonen con la escopeta quienes nos acusan de belmontistas. El entrecomillado no es cosa nuestra sino de las crónicas de la época, que luego comentaremos.

De Melchor ya habrán leído sus andanzas como anarquista de buen corazón, de los que eran honrados a carta cabal y entre quienes incluiríamos a Ángel Pestaña o a Cipriano Mera. Conocerán su célebre sobrenombre de 'el ángel rojo' por su insobornable labor como delegado de prisiones en el Madrid republicano durante la guerra.



A nosotros nos interesaba su desempeño como torero aunque poca cosa hemos sacado en claro. Esa presentación en Sanlúcar se saldó con más pena que gloria aunque alguno dice simplemente que no tuvo el santo de cara.

Había nacido en Triana, en la calle de San Jorge, 23. Su mujer era Francisca Muñoz, una bailaora amiga de Pastora Imperio, de lo cual deducimos que Rodríguez tendría trato con Rafael El Gallo, quien era once años mayor. Esta foto es de nuestro protagonista y la guardó hasta su muerte en su casa de Madrid:



Se vistió de luces por primera vez en Sanlúcar el 5 de septiembre de 1915, con reses de Salvador García Lama, cuyo hierro era el que ven a continuación junto a un ejemplar. Su actuación la resumieron diciendo que estuvo 'valiente pero ignorante'. El ganado venía de Varela, González Nandín, Antonio Halcón y el citado Lama:




En Madrid se presentó en Tetuán en agosto de 1918 en una novillada de Montoya, procedente de lo del Duque de Tovar. Iba vestido de azul y oro. Los de La Mañana no tienen piedad, lean:



Lo mejor de aquel día fue el ganado, de Felipe Montoya: con trapío de toros, gordos, no muy ofensivos de defensas y embistiendo. Resultaron bravos a la vez que nobles, con lo que dejaron aún más en evidencia las carencias de los tres actuantes. Eran Redondo, Melchor y Díez Durruti (curiosa coincidencia con el apellido de otro anarquista famoso). El hierro entonces era una P en un escudo. Hoy es casi el mismo a nombre de La Laguna aunque las reses son juampedros:



Aquí tienen un ejemplo de cómo eran sus toros. Se aprecia el hierro sin esas puntas que añadieron posteriormente:




Moreno Yagüe fue quien la tuvo posteriormente metiendo samueles. Él la vendería a los de La Laguna que lo cambiaron por Núñez primero y juampedros después:



En su primero Melchor escuchó pitos y en su segundo, a pesar de su buena voluntad al parear en ambos, oyó uno o dos avisos tras uno o dos pinchazos, estocada y uno o varios descabellos (los revisteros no se aclaran al contar, como tantas otras veces). También sufrió bastantes revolcones saliendo herido de uno de ellos como hemos comentado. Es curioso anotar que tras una de las cogidas se lo llevaron a la enfermería de la que volvió para matar ese sexto novillo. Llevaba una cornada en el recto de la que lo atendió el doctor Blanc.

Todos destacan su valentía y su buena voluntad especialmente poniendo banderillas cortas y exponiendo en un par en silla. Pero está claro que lo que natura no da, Triana no presta, al menos en lo que a Tauromaquia se refiere. Alguno de los críticos recurre al socorrido 'cuando hay toros...' y es que la ovación de la tarde se la llevó el ganadero. En La Patria dicen esto:



El resto de su carrera transcurrirá sin pena ni gloria. En El Cossío dicen que sufrió más percances que probablemente lo hicieron retirarse. Su historia política posterior la pueden rastrear poniendo en internet lo de 'ángel rojo'. Plantó cara él solo a extremistas de izquierda armados que querían hacer una saca con los presos de Alcalá de Henares. Les dijo: 'de acuerdo, os voy a dejar que entréis por ellos pero antes les voy a repartir armas, a ver entonces quién tiene c... de entrar'.

Se callaron y se fueron pero cuando termine la guerra no lo perdonarán tanta consideración, especialmente los comunistas, quienes lo acusarán siempre de quintacolumnista. El desvergonzado Carrillo sostiene con ironía desagradable que, si no fue un traidor, 'a lo mejor es que fue un altruista...' (sic). 

Esta es su casa de Madrid en la calle Libertad de Lavapiés, donde pueden apreciar en la parte inferior la misma foto que han visto más arriba:



Estuvo varias veces en prisión durante el franquismo, entre otras en la de El Puerto de Santa María, la misma en la cual encerraron a Companys en 1934. En su entierro en 1972 tuvo el honor de que se dieran cita representantes de los dos bandos de la guerra. Incluso Martín Artajo, ex ministro de Franco, rezó un padrenuestro. En el nicho no figura ninguna cruz:



Vamos con la tarde aciaga de Gallito que coincidió el mismo día del debut de Melchor en Sanlúcar en 1915. Se había presentado en Málaga en febrero en el primer mano a mano con Belmonte. Grandísima expectación y monumental decepción ya que se trajeron para el evento unas monas sin respeto de Murube que fueron un verdadero ultraje a la afición. Esta viñeta es del día siguiente:



Corrochano fue claro al respecto:

'el fracaso de Joselito y Belmonte está en torear un ganado que es despreciable para cualquier torero de alternativa. ¡Qué pena daba ver toreros tan grandes con seis novillejos! Toreando ese ganado ni se dan cuenta de lo que son, ni merecen ser lo que nos hemos propuesto que sean. Se convierten así en los mayores detractores de la fiesta'

No hay que decir nada más, pueden recordar lo sucedido pulsando aquí. Volvió José en junio para reivindicarse matando seis de Medina Garvey (aunque ya comentaremos más abajo que algunos criticaban sus festejos en solitario). Retornó otra vez en corrida normal con gameros y lidió dos más en la feria. La primera corrida de estas dos fue la que nos ocupa. Actuó con su hermano y con Belmonte ante toros de Martínez.

En el quinto, de nombre Doloroso, perdió los papeles. Era un negro lombardo que tomó tres varas y mató dos caballos siendo cornicorto. Manseó muy a su sabor y José hizo una faena de aliño. Ahí lo tienen:



El problema es que luego ejerció de pinchaúvas: tres pinchazos saliéndose con descaro y una media a escandaloso paso de banderillas. En ese momento uno de sus peones pinchó al toro desde la barrera desatando la ira del respetable, que pedía cárcel para el peón. Pero es que el maestro empezó a fallar con el descabello y al escuchar un aviso, no se le ocurrió otra cosa que perpetrar un golletazo al de Martínez 'ahondando el estoque desde el costado'. El público estaba fuera de sí. 

Recuerden que se descabellaba sin cruceta, de ahí que el maestro pegase esa infame puñalada al toro:



En La Correspondencia acaban hablando de una 'bronca formidable con los espectadores arrojando botellas al ruedo en señal de protesta'. Actuó el puntillero mientras el Nene aguantaba el chaparrón sentado en el estribo, seguramente para guarecerse de los botellazos y de las almohadillas. En El Liberal es donde escriben que la bronca fue inenarrable, con insistencia en el lanzamiento de todo tipo de proyectiles. Lo mismo reseñó Corrochano.

Nos ha recordado el otro quinario que pasó Gallito con aquel Platero de Santamaría. A cuenta del nombre, coincidente con el del burro de Juan Ramón, se despacharon a gusto los belmontistas (dirán entre otras lindezas que Platero 'convirtió al papa del toreo en un sacristán'). Contábamos aquí la amargura de José aquel día ya que el toro se le fue vivo. Había acontecido un mes y medio antes en Valencia. 

En Palmas y Pitos le pegarán un buen palo tras lo de Málaga. Hablan de que se dedica a torear becerros que antaño no hubiesen sido admitidos ni para las señoritas toreras de Armengol. Dicen que sus imposiciones son intolerables y que se ha ensoberbecido de tal manera que si el aficionado no toma cartas en el asunto acabará en un plazo no lejano con la fiesta nacional. Se quedan bien a gusto afirmando que mata utreros a destajo para amasar dinero con avaricia y que es un dictador taurino al que no ven límites. Lean esto porque les sonará aplicado a nuestras queridas figuras actuales:



Poco antes de lo de Málaga había matado seis santacolomas en San Sebastián y otros seis murubes en Almagro, donde no llenó. Lo que hoy nos parecen heroicidades también eran criticadas en la época, vean:



Ahí lo tienen en la Bella Easo con un santacoloma:



Nos sabe mal por la parroquia gallinácea tener que acabar con esta soflama que incluimos aquí abajo pero es que se escribió en 1915 y nos da la impresión de que está de plena actualidad:



¿Cuántas parodias de corridas padecemos hogaño? Y ¿cuántas veces el sufrido aficionado clama por que salga EL TORO?

Pues ya nos hemos entretenido a cuenta del novillero anarquista y de la aciaga tarde malagueña de Gallito. Una cosa nos llevó a la otra con el deseo de que hayan pasado un rato entretenido leyendo estas historias.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

miércoles, 17 de junio de 2026

CORRIDA DE LA BENEFICENCIA. VICTORIANO: BUEN TOREO DE HERNÁNDEZ

Fue una corrida pasada por hectólitros de agua y que quizá en otras condiciones hubiera resultado muy exitosa por la presencia de algunos toros bravitos en el peto y desorejables en la muleta. Decimos lo de bravitos por la falta de un tercer puyazo aunque con la atenuante de lo mal que ejercieron su profesión los picadores una tarde más.



Hubo en general buen trapío, como corresponde a la teóricamente corrida más importante del año. Tres romanearon y ese dato no lo iguala ninguna de las corridas lidiadas en toda la feria. Dio una media de 588 kilos y su juego fue el siguiente: primero, un inválido; segundo, rajado; tercero, romaneador y noble; cuarto, suavón; quinto, de nobleza un poco insípida. Del comportamiento del sexto no podemos decir nada ya que no sale en el vídeo de Telemadrid.



TALAVANTE. Su primero era un negro listón, acapachado, cornilevantado y flojito de remos ya de salida:



Las fotos  son del maestro Moore a quien damos muy especialmente las gracias por sus imágenes ya que ofreció todo un ejemplo de profesionalidad como pueden ver en la siguiente imagen.  El que está ahí abajo es él en foto de Raúl Barbero:



Se deja pegar en los dos puyazos con gran torpeza del picador, que se dedicó a pinchar uvas. Ambel anduvo a la deriva demostrando que tiene la cabeza en otras cosas y no en el toro, con lo cual no sabemos qué hace deambulando por el ruedo.

El toro tenía las patitas de alabastro y andaba rebrincado precisamente porque no se podía mantener en pie. 



Nada. Casi entera en el rincón, con gran hemorragia, ejecutada con mucha lentitud, como debe ser aunque para ello hay que tener mucho valor.  Lo fácil es entrar a la carrera, que es lo que hace la mayoría con objeto de pasar el trago lo antes posible:



En el cuarto se desataron los elementos. Era este toro negro, badanudo,  bragado y axiblanco:



Primer tercio olvidable y luego un meritorio par de Montes ya en la piscina,  aguantando este gañafón del toro:



El animal iba y venía sin más pero los que se habían quedado en el tendido, mojándose a base de bien, se dedicaron a gritar oles hasta en los molinetes. Suponemos que fue para dar rabia a los que habían huido ya que si no, no se explica tamaño entusiasmo.



Media escupida alargando el brazo, pinchazo hondo y bajonazo más descabello.

ROCA. Su primero pesaba 604 kilos y era de gran trapío, negro, salpicado, acarnerado, con pelota, astiblanco y muy bien encornado:



Muy mal Molina picando aunque los televisivos intentaban vendernos una mula ciega. Miren abajo dónde ha pinchado porque en esos mismos instantes Encabo decía: '¡ahora sí que se ha agarrado fenomenal!' y Naranjo le reía la gracia añadiendo: 'sí, en toda la yema'. ¿A quién quiere engañar esta gente?



Hubo un pique entre las saltilleras de Víctor Hernández y los lances de frente por detrás de Roca, en los que no llegó a la suela del zapato de quien es el mejor en esa disciplina: Miguel Ángel Perera.

El de la imagen es Hernández en su quite y la ponemos porque hizo lo correcto en un toro que no es el tuyo: rematar con una revolera y una brionesa en lugar de con una media que quebrantaría al toro



La cuadrilla del peruano decidió no poner las banderillas de lujo y clavó unas blancas vulgares. Y eso, ¿por qué? A la vulgaridad de los palos blancos se sumó la mediocridad de Viruta, otro que se pasa de listo sin ninguna vergüenza. Ahí lo tienen:



Inicio roquista de rodillas tragando con un parón del toro a un metro de su pecho. Grandes ovaciones pero enseguida se vio que el animal iba en reserva. 



Hubo muchas protestas por la colocación del diestro, que cesaron rápidamente cuando el toro se rajó. Estocada desprendida, saltando y saliéndose: 



El quinto era un pavo, negro mate, veleto y con gran arboladura:



Quinta estuvo nefasto: primero, con una lanzada en el espinazo y después haciéndole dos o tres agujeros con carioca incluida.

El ventarrón era molesto y a mitad de faena volvió a diluviar. El toro intentó ponerse chulesco pero Roca le bajó la mano sin piedad para neutralizarlo aunque colocándose al hilo, sin fiarse y picando. Vean:



Todo el mundo sabe que bajo un aguacero es fácil cortar orejas en Madrid. Por eso Roca alargó la faena a toro ya semirrajado, para ver si rascaba algún despojo y se llevaba el titular en los portales comerciales.

No pudo porque pinchó. Observen en la imagen cómo yerra entrando en la contraria. La reacción del toro certifica su equivocación:



Aquí se corta el vídeo de la web de Telemadrid cosa que no entendemos a pesar de que la corrida estaba ya en dos horas y veinte.

HERNÁNDEZ. Precisamente por eso sólo tenemos de Hernández su prestación en el tercero. Era este negro listón, alto, astifino y astinegro:



De lo mejor de la tarde fue su buen romaneo metiendo el riñón y encelándose:



Pero en el segundo cobró caído y dimitió, viendo que ahí abajo tenía el mismo futuro que en una carnicería del mercado de la Boquería.

Yelco colocó un horroroso par en el costillar de tanto clavar a toro pasado.

Se levantó una ventolera que fue el preludio de la tormenta posterior. El maestro hizo un inicio por cuentos chinos totalmente fuera de lugar. Ya nos extraña que Abellán le aconsejase eso con tanto aire.

El toro era noble y pronto y Hernández lo toreó olvidándose de la meteorología. Ojo porque para nuestro gusto hubo tres tandas, dos con la derecha y una al natural, que han sido el toreo que más nos ha gustado de todo el culebrón isidril. ¡Con diferencia!



La lástima fue que el animal duró solamente esas tres tandas. Después empezó a claudicar y a pararse, con lo que la faena languideció bajo la lluvia.

Se equivoca doblemente al entrar a matar: primero, porque se perfila demasiado lejos y segundo, porque lo hace en la suerte contraria. Dejó una honda tendidísima y suelta antes de que el de Victoriano agonizase en un largo barbeo de tablas escuchando dos avisos. Vean que no pega el telonazo sino que apunta con el palillo al morro:



No podemos comentarles nada de la lidia del sexto toro ya que no está en el vídeo, o sea que ya nos contarán los amigos que estuvieron presentes lo que sucedió. 

Sí les ponemos un estupendo reportaje fotográfico del maestro Moore:










NOTA: esperen porque con la entrada publicada hemos puesto este comentario en la sección de abajo que copiamos aquí para los nuevos lectores.

Gracias a la gentileza de una lectora que nos sigue desde Canadá hemos podido ver la lidia completa del sexto toro que nos ha enviado por privado. A vuelapluma destacamos lo siguiente:

- Toro de 611 kilos, barrigudo, badanudo y muy serio de cara.

- Primer puyazo de bravo que ha sido el mejor de toda la feria isidril. No hay otro toro que lo supere, sensacional. Los monolistos, como siempre, pasándose de listos pero no ya desde el callejón sino ¡desde el mismo ruedo mientras está picando!

- Se nota la falta de valor de De Pedro porque, tras los apuros en la primera entrada donde llega a perder la vara, en la segunda arranca con el caballo hacia el toro pero no se equivoquen: no es por valentía sino por cobardía, para minimizar el empuje del toro.

- Segunda vara curiosa donde se suelta manseando con avaricia. A Hernández la suerte de varas le importa un pimiento y pide el cambio cuando se terciaba una tercera entrada de largo a ver qué pasaba porque arrancarse, seguro que se arranca.

- Faena larga cuando era de tres tandas con el estoque de verdad y a matar. Por el contrario, inicio chicharrino y después venga pases y pases por debajo de su prestación en el tercero. El toro se va apagando porque probablemente no puede con su tonelaje y él dale que te pego sin acabar nunca.

- Bajonazo infamante al final.

Queda claro que el festejo estuvo marcado por la inclemencia meteorológica. Tan solo faltó Gene Kelly dando brincos en los charcos con su paraguas. No obstante ninguno de los presentes perdió cartel: hubo varios toros de Victoriano en su línea habitual de propiciar el corte de orejas y tanto Talavante como Roca se esforzaron aunque sin suerte.

En cambio, Hernández no sólo no perdió cartel sino que lo aumentó por ese buen toreo que hizo al tercero. Igual es que nos cogió en un buen momento pero la verdad es que nos satisfizo mucho. A ver si coincidimos. 

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.