sábado, 26 de septiembre de 2026

JORNADA DE ANPTE EN ZARAGOZA

Tenía como título "La integridad de los espectáculos taurinos" y como subtítulo "Formación, criterio y unidad de actuación en los espectáculos taurinos". 

Nosotros siempre hemos pensado que eso de la integridad queda como una cosa casi metafísica cuando habría que ir a lo práctico. Estarán ustedes de acuerdo en que en las corridas de toros esa integridad solo puede garantizarla el presidente. No la garantizarán los empresarios, los apoderados, los toreros o el público papanatesco. Y siéntense a esperar si creen que los críticos paniaguados van a mover un dedo en favor de la seriedad del espectáculo.



En la presentación el presidente de ANPTE, Víctor Ferra, dijo que los presidentes de las corridas deben garantizar la integridad del toro, la dignidad del espectáculo y los derechos de los aficionados. Nada que objetar si no fuese porque la gran mayoría de festejos que se han celebrado este verano en España no han respetado ninguna de las tres cosas.

El vicepresidente de la Asociación declaró que los dos problemas fundamentales hoy son el afeitado y el caos reglamentario. Dijo que debería haber una alianza entre el palco y la crítica taurina. Como brindis al sol nos parece insuperable ya que la crítica paniaguada no está al servicio de la integridad del espectáculo y jamás defenderá a los presidentes serios. ¡Al contrario!, no tienen más que ver lo que dicen los comentaristas televisivos.

Acabó demandando que suban presidentes idóneos, no políticos ni advenedizos de diverso pelaje. Como no hay ningún Colegio de Presidentes como ven en la imagen, abogó por la figura del convenio de colaboración. Sería un puente entre la Administración que nombre y el organismo que agrupe a las personas con la formación idónea.



Intervino de nuevo Víctor Ferra, el presidente de 3Puyazos. Defendió cinco puntos:

- Lucha contra el afeitado. Entonó el mea culpa presidencial porque en 2025 solamente se mandaron a Canillas cuernos de las plazas de Valladolid y Guadalajara. Y a día de hoy, de la temporada actual se han enviado... exacto: ¡cero! Con lo que se ha llegado a ver por televisión este verano.

- Control del desenfundado. Se debe hacer con suficiente antelación, con la presencia de un veterinario o autoridad que levante acta, con una constancia gráfica de la operación y con el anuncio en el cartel de que las reses se han enfundado y desenfundado. Alertó sobre el posible enmascaramiento que producen las fundas a la hora de detectar fraude en los pitones. 

- Que haya un registro público de toros rechazados en los reconocimientos con los motivos.

- Que haya criterios mucho más estrictos en los indultos, que se recupere la suerte de varas y que se redacte un reglamento común para toda España. 



En el coloquio salió el tema de la picaresca de los taurinos y explicó lo sucedido en la primera feria de 3Puyazos, cuando de los seis picadores cinco habían montado la puya al revés y hubo que llamarles la atención (el único que la tenía correcta era Réhabi).

Intervinimos para proponer a la Asociación que dé la batalla por una puesta al día de las multas, cuyos importes son irrisorios, y para que retornen las inhabilitaciones a los picadores. El problema es que si no hay propuestas para sanción ya nos dirán ustedes de dónde van a salir las inhabilitaciones.

A continuación el veterinario Blasco habló de la cámara termográfica, que se utiliza en Zaragoza y en la citada feria de 3Puyazos. Ya conocen ustedes su funcionamiento porque lo hemos explicado en nuestro modesto blog. 

La novedad es que la tecnología permite descargar en el móvil una aplicación llevando gafas ad hoc para que cualquier aficionado pueda hacer la comprobación termográfica en la plaza. Lo mismo podría hacerse con escáneres de 3D portátiles que tienen una precisión que llega al 0,1 mm.



Le dijimos que la cámara no puede detectar la bolita y nos reconoció que si esta se hace respetando la proporción 1:7, así es.

No pudimos por menos que mostrar nuestra discrepancia con la redacción del acta que hizo con los novillos rechazados de Raso de Portillo (recuerden aquí). Le dijimos que podía escribir que había falta de trapío porque eso es opinable pero que nunca debería añadir lo de 'presunta manipulación fraudulenta de los cuernos'. 

Entendemos que eso es sembrar una sospecha en el ganadero que no merece si no hay una prueba fehaciente. No dio su brazo a torcer y cada uno quedó con su opinión aunque tenemos que decirles que a la hora de comer todos los asistentes con quienes hablamos nos dieron la razón.

Hubo una ponencia muy interesante de Pedro Antonio Sánchez sobre la suerte de varas, especialmente en el tema de las puyas y el peto.



De las fundas habló Francisco Salamanca. Dijo que no hay ningún tipo de regulación excepto en los seguros agrarios. La entidad aseguradora ENESA estipula las indemnizaciones en casos de siniestros que afecten a bovinos con las defensas protegidas.

Se enfunda a los cuarenta meses y se desenfunda lo más tarde posible usando sedación por inhibidores u opiáceos. Teóricamente sus efectos desaparecen a las veinticuatro horas pero les diremos de nuestra cosecha que eso depende de las ganaderías.

Dijo que el mueco puede producir lesión en el ligamento infraespinoso, cerca de la escápula, y que puede haber muchas cojeras de manos causadas por ella.



Le preguntamos si el hecho de que toros de ganaderías que enfundan no rematasen de salida en los burladeros podría deberse a haberlas llevado y nos dijo que no creía.

También le preguntamos si como sostienen algunos taurinos la famosa bolita podría provocarla la funda de manera natural al crecer el cuerno y negó la mayor.

También nos aclaró que al principio se utilizaban resinas y escayolas que se pegaban demasiado al cuerno y por eso se calentaban y los toros se astillaban más frecuentemente que ahora, cuando los materiales se han perfeccionado.

Hubo una mesa redonda sobre la integridad en los festejos franceses y llevó la voz cantante el presidente de la ADAC. 

Dejó claro que ellos buscan el toro con casta, buena o mala, pero nada de esa clase que gusta tanto a los taurinos.

Dijo que en todas las plazas francesas de primera y segunda se envían cuernos de dos toros de cada festejo por sorteo para ser analizados, excepto si el ganadero dice que esos no. Tiene esa potestad y entonces se cogen otros dos. Se guardan y en noviembre se seccionan y se examina la proporción ósea. Los resultados son confidenciales pero se pasan a la RUCTL. El castigo en el país vecino es el ostracismo para la ganadería infractora.



Echamos un día muy entretenido en Zaragoza tanto por las propias ponencias como por los corrillos de aficionados ya que todos estábamos cortados por el mismo patrón.

Eso quiere decir que si los taurinos nos hubieran visto, se hubieran reído de nosotros viendo cómo se sucedían los brindis al sol.

Lo peor de todo es que ni la Unión de Criadores ni la Fundación Toro de Lidia parecen estar preocupadas por nada de lo que se habló aquí. Con decirles que el presidente Bañuelos va diciendo por ahí que hacer la bolita en los pitones al fin y al cabo no es para tanto, está todo dicho.

Tenemos lo que nos merecemos.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa. 

domingo, 20 de septiembre de 2026

¿HABRÁ APRENDIDO MONTERO LA LECCIÓN?

En realidad las lecciones porque fueron dos y se las impartió el sexto toro, como verán si siguen leyendo hasta el final.

En Riaza plantearon un desafío ganadero que salvo error era la primera vez que combinaba estas dos ganaderías. El resultado final lo podríamos dejar en un empate a uno porque nos gustaron el quinto de Veragua y el sexto de Albaserrada.



En el caballo muy poca cosa para recordar como no fuese que se picó en general mal. Salvaremos de la quema a Agudo en el sexto ya que es de los pocos piqueros que tiene la buena costumbre de mantener el brazo quieto sin barrenar.

En la muleta fueron variados y ya decimos que nos gustaron ese quinto que sacó genio sin que Castilla lo supiese meter en cintura y ese sexto que fue mal interpretado por Montero.



El juego de los escolares fue el siguiente: primero, un inválido; segundo, un blando que fue a menos y tercero, noble con cierta exigencia.

El de los veraguas fue: un primero mansurrón en varas pero bravucón en la muleta; un segundo que salió herido, de sentido y que se defendía y un tercero geniudo.

Hubo un aparente lleno en la bonita plaza de Riaza. Que no se nos olvide decir que los tres diestros anduvieron fatal con la espada. Para liquidar seis toros entraron a matar ¡veinticuatro veces!



MORAL. Se presentó de catafalco y plata con cabos blancos, muy elegante. Su primero era de Escolar, un cárdeno claro, veleto, botinero y rabicano, que vino picado del campo.

No demostró ninguna raza en el caballo y después tuvo una embestida chirle, sin codicia, al paso, es decir, indigna del hierro que ostentaba.



Nada, una filfa. Por cierto, muy mal Moral por haber brindado esto al respetable. Pinchazo tirando los avíos, media trasera y atravesada, metisaca y por fin una casi entera caída, siempre escupiéndose. ¿Qué se ha hecho de aquel buen estoqueador a quien alabamos tantas veces desde nuestro modesto blog? Recuerden aquí aunque de eso hace ya diez años:



Su segundo era el veragua, este jabonero claro, carifosco, al cual habíamos visto correr el encierro sangrando y efectivamente llevaba una cornada en la babilla derecha:




Doble carioca y encima con doble agujero en la única entrada, de la que se llevó enhebrado el palo. Observen que el toro tenía el borlón del rabo teñido de sangre por habérselo rozado con la herida en los corrales:



El animal no podía y se limitaba a defenderse. Moral decía que además no veía bien. Pinchazo malo y estocada desprendida ejecutada con rapidez, seguida por las protestas del público y las muestras de desagrado del diestro, que estaba muy molesto:




CASTILLA. Echó por delante el de Escolar, un cárdeno playero, destartalado, blando, que estuvo de sobrero en la feria de 3Puyazos:



Picotazo del que lo saca Cervantes raudo y una segunda entrada en la que se deja pegar una lanzada trasera acompañada de carioca, porque a Castilla ya lo conocemos todos aunque haga teatrillo.

En el segundo tercio empezó a aquerenciarse. El toro quería embestir pero tenía las patas de papel y no se le podía bajar la mano mucho. En la tercera tanda se puso al paso y topón.



Castilla estiró el brazo en cada cite para que los cuernos pasasen a una buena distancia de su cuerpo. Poca cosa. Marronazo sin clavar recibiendo, pinchazo al encuentro, otro malo y estocada hasta la guarnición sin cruzar. Bella muerte de Chatarrero tragándose la sangre y patas al cielo.

El quinto era de Prieto de la Cal, un Felino jabonero muy claro y carifosco:



Recibe una carioca del reserva con metisaca y sin vergüenza. En el segundo dimite al notar la lanzada trasera y el inicio de carioca que ven. No la pudo consumar el titular porque el toro se soltó, seguramente con buen criterio:



Esperaba en banderillas y Cervantes sólo quiso arriesgar en este primer par:



Después llevaba la cabeza por las nubes y embestía con genio, sabiendo en todo momento dónde estaba el muñeco. Castilla no se fio y se lo volvió a pasar lejos, vean.



El toro no se sintió toreado en ningún momento. Pinchazo huyendo, otro que escupe y este bajonazo saliéndose y sin cruzar, utilizando la mano izquierda simplemente para tapar la cara del toro:




MONTERO. Su primero era de Prieto de la Cal, este barroso claro:



Desidia en la colocación del toro en el primero, cabeceo saliéndose en el segundo y mal Peralta clavando fatal en el tercero, con el toro yéndose.

Bien Tornay y también Gravito mas solamente en su segundo par, el que ven más abajo:




El toro era listo y farruco y exigía que delante estuviese Domingo Ortega pero el paleto de Borox lleva muerto desde que Pedro Delgado ganó el Tour de Francia. Montero intentó hacer el toreo moderno sin pegarle el castigo de inicio que demandaba.

El animal seguía chulesco y tal como se veía venir, lo prendió en un natural aunque sin hacer carne. Volvió a la cara pero esta vez con la derecha y haciendo sus gestos típicos al tendido.




Estocada corta, otra entera y trasera entrando siempre con el delantal más descabello:



El sexto era de Escolar, este cárdeno oscuro, con buena arboladura astifina:



Primer puyazo trasero pero sin barrenar por parte de Agudo, como tiene que ser, hombre, que el toro se castigue con su empuje y no abriéndole un boquete en la carne. En el segundo sobró el túrmix cuando se repuchó. Aplausos para Montero al poner el toro largo en suerte por tercera vez. Se vino dando pasitos y solo galopó los últimos diez metros. Ovación a Juanan cuando se retiraba:



Esta vez fue Crespo quien se llevó el gato al agua:



El escolar había hecho varios amagos de caminar hacia atrás durante el segundo tercio y lo repitió tres veces en la muleta aunque sin demostrar ninguna mala intención. Cuando embestía sí que se entregaba y Montero esta vez acertó al bajarle la mano sin piedad en la primera tanda.

Quiso darle distancia pero no obedecía. El diestro empezó a gustarse en lugar de centrarse en obligar al toro a embestir bien. Es la primera lección que debe aprender porque las pinturerías pueden resultar con el choto comercial pero con las ganaderías que tiene que pechar él, más vale intentar torear bien y dejarse de florituras.



Hubo exceso de enganchones y también de muecas, que son una marca tan inevitable como insufrible de la casa. Estuvo media hora para recoger el estoque de verdad y luego pretendió volver para torear al natural. ¿Quién demonios le aconseja? ¡No hay que permitirle que llegue hasta la barrera! Un peón tiene que salir rápidamente con el estoque de verdad en la mano para dárselo sin que llegue a retirarse de la cara del toro. Si él no ve esto alguien debería verlo por él.

Esa tardanza en matar tendría que servirle de escarmiento por lo que sucedió a continuación. Es la segunda lección dado que el toro, que estaba pidiéndole la muerte, se hartó de esperar. Veíamos venir el sainete aunque no pensábamos que sería tan nefasto. De nada sirvió que se encomendase a su madre al perfilarse.

Pincha en buen sitio pero tiene que tirar los avíos ya que el toro hace hilo y lo persigue por toda la plaza:



Vuelve a perder la muleta pinchando a capón con mal estilo. Otro pinchazo bajo, otro perdiendo avíos, otro caído, otro escupiéndose, otro hondo, segundo aviso, otro malo, estocada corta y cuatro descabellos rondando el tercer aviso. Azul al toro bastante exagerado. ¿Dónde se ha visto azulear un animal que hizo muchos metros andando hacia atrás?

Recomendamos a Montero que vea el vídeo de Juan Mora cuando triunfó en Madrid llevando el estoque de verdad y perfilándose justo en el instante en que el toro le pidió la muerte. No alargó la faena indebidamente sino que la cortó en seco. Pero nos asalta la duda: ¿sabrá quién era Juan Mora?

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa. 

miércoles, 9 de septiembre de 2026

SÓLO HUBO UN PALHA EN BARBASTRO

Solo hubo un palha auténtico o por lo menos que hiciera un cierto honor a lo que todo el mundo espera de esta ganadería, otrora temida por fiera y encastada. Belmonte no mató ni uno y Gallito, únicamente tres corridas. Se hablaba de ella como 'o terror dos mares'. Recuerden su historia en esta entrada. De los seis barbastrenses el que a duras penas salvó el honor fue este quinto, que sin ser nada del otro mundo sembró el canguis en el ruedo y tuvo genio en la muleta:



La Asociación Cultural Amigos de la Plaza de Barbastro tuvo a bien invitarnos no sólo a comer sino también a ver la corrida, que se celebró en una plaza donde hay toros desde el año que nació Franco. Vaya de entrada nuestro agradecimiento.

En esa Asociación hay aficionados jóvenes que intentan velar por la suerte de varas. Lo hacen en la misma línea que intentó en su día el Club Taurino Tafallés o los de la ADAC aunque sean gotas de agua en el mar. Se repartía este papel que además estaba enganchado en las paredes del coso:



Por la mañana la delegada de la autoridad insistía en obligar a cumplir el reglamento y que saliesen dos caballos al ruedo. Sánchez-Vara, que era el director de lidia, impuso su voluntad de que sólo hubiera uno ya que su intención era lucir los toros en el caballo.

Parecía que la terna estaba de acuerdo en ello pero nuestro gozo se fue de cabeza al pozo porque no hubo tal. No es excusa que la corrida tuviera en general poco fuelle ya que poner un toro largo para que galope y se le señale no debería suponer ningún quebranto para la posterior faena de muleta. ¿Por qué nos engañaron entonces? Y eso que nos consta que los diestros sabían que habían venido franceses al reclamo de la vacada. Al final tuvo razón un enterado que a nuestro lado en el tendido nos dijo con acritud que si queríamos ver la suerte de varas mejor no viniésemos a Barbastro.



Al ganadero solo le quedaban ocho toros en el campo, que fueron los que viajaron. Había avisado de que dos se habían astillado en la finca y estaban arreglados. Comprobarán ustedes por las fotos que fueron tres.

En los extremos de presentación salió por un lado un primero veleto que se ve que había estado en Madrid y por otro el sexto, que sangraba por el cuerno arreglado. No vimos otro que también había estado en Madrid pero que se destrozó los pitones en el cajón y quedó para sobrero, con la esperanza de que no tuviera que salir y no salió.


Por cierto, en los corrales se vio a un Folque en estado puro pidiendo que se lidiase un toro que por la noche había recibido una cornada y que sangraba y cojeaba ostensiblemente. Insistía en que venía de una reata excelente, que se recuperaría y que le darían la vuelta al ruedo pero no se le hizo caso a pesar de sus amenazas de retirar la corrida completa. Ya saben ustedes que el portugués es capaz de vender un bronceador a Vinicius.

Pueden inferir de lo dicho la desigualdad en la presentación, donde hubo un par de toros probablemente de plaza de primera y el resto ya lo verán. Las lidias en general fueron malas y el desprecio por la suerte de varas, tan manifiesto como ultrajante para el aficionado. Si a nosotros nos indignó imaginen a los amigos de la Asociación, que debían de morderse los puños en el tendido viendo que todos sus desvelos por dignificar el primer tercio se iban por el desagüe.

Vino la cuadra Bonijol con sus puyas aunque para este viaje no hacía falta alforjas, como en Tafalla. El francés se vio obligado a levantar el faldón del peto hasta los sesenta y cinco centímetros que marca el reglamento aragonés (art. 50.2) Es una cosa buena que tiene su redactado junto a la potestad que deja al presidente para cambiar el primer tercio cuando lo considere oportuno, sin tener por qué hacer caso a la petición del coletudo. En el art. 57.6 dice que 'el presidente resolverá lo que proceda'. El premio al mejor picador quedó desierto, como habrán deducido.

El juego de los toros, afeados todos por los crotales, fue el siguiente: primero, un Ironside al que hubiera venido bien la silla de ruedas; segundo, otro inválido;  tercero, bobo; cuarto, dulce; quinto, geniudo y sexto, noblón.


SÁNCHEZ-VARA. Su primero era un negro bragado, aleonado, cornialto, en puntas y con trapío a pesar de los citados crotales. Todo era fachada porque vino bien picado del campo. En Madrid hubiera visto el verde a las primeras de cambio:



La suerte de varas fue un trámite y en el tercio de banderillas al maestro le pegaron un grito pidiendo que clavase en la cara como en Céret. Respondió diciendo que lo iba a intentar. La verdad es que puso este buen segundo par:



El animal tenía las patitas de alabastro y el de Guadalajara hizo de enfermero, con la muleta a media altura y el toro rodando por los suelos como una peonza. En la segunda foto no es que ya lleve la espada dentro sino que estábamos a mitad de ¿faena?




Desesperación del diestro y estocada baja sin puntilla:



El cuarto era este negro estrellado, con carita infantil y un ojo derecho un poco sanguinolento pero sin que le impidiera la visión:



Se enceló en el peto pero sin el palo. Después el maestro hizo el único quite de la tarde, por navarras:



En banderillas esta vez se alivió:



El toro se alegró con los alegradores y el personal se calentó con el inicio genuflexo de faena entre la polvareda. El de Folque era un bombón y además conservaba algo de gasolina aunque siempre embistiendo al paso. Aquí, por el derecho:



Y en la siguiente, por el izquierdo. Era para hacer el toreo bueno y Sánchez-Vara hizo... el suyo. Este fue el mejor pase que nos ofreció. Observen cómo metía la cara el toro, en plan Garcigrande:



Emborronó todo con un espantoso sablazo bajo que cayó en el costillar. Semejante cuchillada no fue óbice para cortar una orejica del bondadoso público del Somontano:



CASTAÑO. Su primero era este negro zaíno, silleto, zarco y arreglado del pitón izquierdo, que encima clavó un par de veces en la madera y bien hondo:




Buen empuje del toro llevando el caballo hasta la barrera pero levantándole el palo. Rubén Sánchez dio el pasito de más mientras Vivas hacía una brega de terciopelo porque el toro se mantenía en pie con alfileres:



Castaño se puso a torear sin probaturas ante un torillo que era una hermanita de la caridad. Ningún interés. 



Estocada corta, arriba, llevándose luego un golpe en las costillas al derrotar el toro en el primer descabello de los cinco que pegó:



El quinto era este negro zaíno, gordo, astifino del izquierdo y arreglado del derecho:



Como a esta gente le asusta siempre el toro grande, el maestro ordenó un monopuyazo español especialmente asqueroso, con metisaca, recargue y túrmix. Cuando había silencio antes del segundo tercio y venía hacia la barrera no  pudimos por menos que gritar afeándole la conducta pero el salmantino hizo como que oía llover. Si lee estas líneas que sepa que fuimos nosotros. Por cierto, si en lugar de ser la puya de Bonijol llega a ser la española, le hace un boquete por el que se podría haber metido el puño de Tyson:



Estuvo bien el presidente obligando a los peones a dejar por lo menos cuatro palos ya que querían escaquearse. En cambio, el alcalde estaría después muy mal regalando una oreja que pidieron cuatro gatos y que el diestro no merecía ni de broma. Vivas puso las banderillas por internet como ven.



El toro era áspero pero Castaño decidió plantarle cara aunque no lo llevó toreado en ningún momento y él lo sabe. Ya dijimos al principio que fue el único palha que hizo cierto honor al hierro que ostentaba:



Pinchazo malo y estocada sorprendentemente arriba, por supuesto que alargando el brazo. '¡Con la mano firme!', le había gritado Rubén cuando se perfilaba aunque nos quedó la duda de si esa firmeza la pedía para la mano derecha o para la izquierda ya que las dos las tiene blandas a la hora de matar. 



El animal estaba moribundo en tablas totalmente a contraquerencia y aun así cruzó el ruedo pareciendo bravo. Nuestros aplausos cesaron cuando no se paró en el platillo sino que continuó hasta toriles. El presidente aguantó el pequeño chaparrón de una petición minoritaria a la que se sumó de forma vergonzosa el mozo de espadas de Castaño, silbando y gritando patéticamente desde el callejón. Sin embargo nos decepcionó cuando terminó bajándose el pantalón al enseñar el pañuelo:



DIEGO GARCÍA. Su primero era este negro bragado, meano, cornialto, delantero, con pelota y con arreglo en el izquierdo:




Se arrancó muy alegre al primer puyazo. En el segundo García lo puso de largo dejándolo perfectamente en suerte casi en el platillo y cuando nosotros lo aplaudíamos, se viene a la barrera y pide el cambio, que  le fue concedido. La cara de tontos que nos quedó todavía nos dura. Está claro lo que sucedió: cuando se retiraba tras dejar el toro en suerte algún subalterno resabiado de su cuadrilla le debió de susurrar que pidiese el cambio. García es uno de los que funciona mucho sintonizando radio macuto. Fue una pena porque además picaba Juanan Agudo:



Se debió de romper algún vaso sanguíneo porque observen que sangró de una manera extraordinaria. Esto no es normal:



Bien Venturita y Mayoral con los palos:



En la muleta tuvo una nobleza bobalicona. A veces parecía buscar pero era porque se quedaba debajo al ir asfixiado:



No hubo nada para el recuerdo antes de cuatro pinchazos entrando sin fe y el toro que se echó de forma extraña, seguramente acusando una probable lesión en varas:



El último era este negro zaíno y badanudo, al cual el chapucero le había dejado un pitón derecho que parecía un rábano y que encima sangraba:




Exhibición de marronazos del pinchaúvas en la primera entrada dejando al pobre toro como un colador. En la segunda la exhibición fue del caballo, que en el topetazo se cayó con las cuatro patas pero se levantó como un muelle.

Excelentes Mayoral con los palos y Ventura en la brega, enseñando a todos que el toro era de oreja:




García salió y nos demostró que milita en la ultraderecha pero además con poca finura:



Tras una sobredosis tóxica de pegapasismo perpetró esta media horrorosa por baja y casi en el lomo, más cinco descabellos. El mismo Venturita de antes se cubrió ahora de oprobio capitaneando una repugnante rueda de peones, indiferente a las protestas de algunos, entre ellos nosotros:



Decepción un poco inesperada pero sin paliativos con el ganado portugués. Decepción más esperada y también sin paliativos con la terna, especialmente por lo dicho de querer lucir a los toros de boquilla para luego en el ruedo olvidarse de lo prometido.

Lo mejor fue haber compartido mesa y mantel con jóvenes y buenos aficionados de Aragón que además dio la casualidad de que eran lectores de nuestro modesto blog. Su concepto serio de la tauromaquia hace que alberguemos una cierta esperanza en el futuro aunque la fuerza de los taurinos y sus paniaguados es tan grande que los ímprobos esfuerzos por que haya seriedad en este espectáculo son como sembrar en el mar.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.