viernes, 5 de junio de 2026

FERIA DE SAN ISIDRO, 2026 (20). JANDILLA Y STGO. DOMECQ: HERNÁNDEZ VOLVIÓ A NACER

Es que el sexto lo cogió dos veces y pudo hacerle mucho daño. Tuvo suerte de que se le apareciera la Virgen de la Almudena.



De los seis toros lidiados, excepto ese sexto hubo cinco de oreja. Mención especial merece el cuarto, auténtico gordo de la lotería y en Las Ventas. ¿Cuántas orejas se cortaron con este material? Lo han adivinado: ninguna.

                            

Los más benevolentes dirán que si el aire, que si la espada, que si el verduguillo, que si tal y que si cual. Desengáñense: con toros ideales para ser toreados bien los diestros se dedicaron a torearlos mal, en mayor o menor medida como veremos. La corrida nos recordó a aquella cuya crónica titulaba Vidal con lo de '¿Qué querrán?' 

Presentación un tanto desigual pero con el denominador común de ser todos astifinos. Lo que decíamos ayer: ¿dónde están las bolitas que solían menudear en la época del antiguo mayoral?

Dio una media de 562 kilos. Su juego fue este: primero, bravito a pesar de que al final coceaba los capotes; segundo, desaprovechado por Jiménez; tercero, tan noblón como bobalicón; cuarto, vulgar en el caballo pero de cortijo en la muleta; quinto, desaprovechado por Jiménez y sexto, avisado.



DE JUSTO. Su primero no era ensabanado como afirmaron en televisión sino un negro salpicado, mosqueado, botinero y podemos añadir que aparejado dado que las manchas eran simétricas a un costado y al otro. Las fotos son del maestro Moore:



Quiere empujar a pesar de cobrar en el lomo. Otro agujero diferente en el segundo, esta vez caído, pero por lo menos abriendo el caballo.

Toro bravito, que estaba pendiente de todo. Era pronto y seguía el engaño hipnotizado. De Justo, ubicado siempre en la pala, le bajó mucho la mano para evitar el aire. El animal acusó el castigo y a la tercera tanda entregó la cuchara. 



El extremeño estuvo por debajo de la bondad del jandillita a pesar de la euforia de los televisivos. Estocada corta en el lomo y otra entera muy defectuosa por baja y trasera. Once descabellos, dos avisos y muerte en los medios. Hubo siete avisos en toda la tarde, lo cual debería ser inadmisible pero eso, bah, ya da igual a todo el mundo:



El cuarto era este negro mate, cornilevantado, astifino y protestado porque no ofrecía demasiado respeto en el ruedo:



Lanzada trasera aunque por lo menos abriendo el caballo como ven abajo. Parecía imposible pero la segunda vara todavía cayó más atrás. Es la ignominia de cada tarde. Pelea muy mediocre en el peto, ¿eh?, anótenlo ya que se llevó una ovación en el arrastre:



Nos da coraje insistir constantemente en la estafa de los banderilleros pero es que se repite cada día lo mismo. ¿No hay ninguno con un poco de vergüenza? Aquí es el Algabeño:



El de Jandilla había mostrado un galope alegre en el segundo tercio que confirmó en el tercero. Fue una verdadera pena tener que sufrir a ese De Justo posterior a su lesión cervical, el que está vendido al destoreo más vulgar y que parece uno más del montón. Ahí lo tienen:



A otros en esta misma plaza los silban sin piedad a las primeras de cambio cuando torean como en la foto anterior. En cambio, el extremeño mantiene una indignante bula. Toreó hacia atrás, apartándose del viaje del toro y siendo muy jaleado pero dejándonos bastante indiferentes si no bastante molestos.

El tal Lacerado aún tenía otra faena cuando se perfiló acertadamente en la suerte natural mas dejó una muy lamentable puñalada, en el lomo y caída. Dos avisos (cuatro para él en total) y otros tantos descabellos:




JIMÉNEZ. Su primero se llamaba Libélula y para nosotros no era jabonero sino barroso:



Regateó cuando iba al caballo y al cogerlo por el pecho dio con Sandoval mayor en el suelo:



En el segundo escarba y retrocede mientras el piquero marra. Tras rectificar, el toro simplemente se deja pegar. El locutor salió con la teoría peregrina de que el toro escarbaba buscando la humedad del subsuelo. Entre eso y lo del callo de Encabo estamos aprendiendo un montón de cosas.

Ahí está Rey, otro que se ha tumbado a la bartola visto que lo aplauden igual y no cobra menos haciendo las cosas mal. ¿No harían ustedes lo mismo en sus trabajos? Se pasó de listo en ambos pares:




Jiménez hizo un inicio muy duro para el torito, que respondió con aplicación pero pegando un pequeño gañafón al final de viaje porque se sentía maltratado sin haber dado motivos. Comprueben que no se puede bajar más la mano:



Aire molesto y desconfianza del diestro mientras el animal parecía mirarlo pidiéndole que se olvidase del viento y respondiese a su bondad. Como no fue así, empezó a ponerse tonto. No descarten que la molestia del toro viniese dada por la insoportable radio macuto del callejón. ¿Era Guerra? Observen su protesta:



¿De verdad es necesario decir al maestro lo que tiene que hacer en cada pase? ¡Incluso en los lances de recibo! Otra duda: ¿se hubiese olvidado Jiménez del aire si no llega a tener contratada la encerrona del domingo? Al final, faena que quedó en agua de borrajas. 

Corta a capón que escupe, pinchazo muy malo y esta estocada trasera y desprendida que basta:



El quinto era de Santiago Domecq, este sardo ordinario, ojalado, veleto y astifino:




Sobre los diferentes tipos de sardos recuerden esta entrada. Cabezazos en el peto soltándose en ambos aunque arrancándose con alegría y sin tardear:



Inicio chicharrino con buen tranco del toro, que era pronto, fijo y humillador. ¿Qué más se puede pedir? Y en Madrid...



Como no era suficientemente lacayuno, Encabo empezó a decir que le faltaba ritmo. Luego afirmaron que también le faltaba entrega, ¡hay que ver! Si no sale la ternera atontada, no están contentos. Muñeca de Jiménez sin mando, con el toro yendo a su aire y protestando al ver que no lo estaban toreando como se merecía.



Creemos que esa misma impresión hubo en el tendido porque el ambiente durante el trasteo era de velatorio a pesar del buen Piernasuelta

Alargó el brazo para dejar una casi entera en buen sitio más dos descabellos. Muy bien Naranjo criticando los pinchazos que estaba pegando Jiménez en el hocico, mientras los dos comentaristas técnicos callaban como... Como lo que son, dos taurinos apesebrados que consiguen exasperarnos.




HERNÁNDEZ. Su primero era negro listón y llorón, que fue protestado por su carita sevillana:




Dimite enseguida en el primero y se suelta al instante en el segundo. Aplaudieron a Prieto por poner este par al sesgo. La estafa permanente:



El torete era un amigo de la infancia pero agotó el depósito en la segunda tanda. Vimos una muñeca de Hernández demasiado blanda. Poco interés entre mucho pase insípido.

Media trasera y desprendida sin telonazo y ejecutada al genuino volapié, tal como pueden comprobar por las manos del toro. Descabello y a otra cosa:



El sexto era de Santiago Domecq, este negro aleonado, astinegro  y alto:



Volteó a Hernández en el primer lance cuando se le fue al pecho en un delantal. Se lo llevó prendido de la chaquetilla y lo arrastró hasta el platillo:




Cuando un toro te coge con esa violencia no debes de saber ni qué está pasando ni dónde estás. Tiene que ser algo acongojante. Afortunadamente parece que  sólo se llevó la paliza. 

En la primera vara escarba pero se arranca y empuja de bravo cobrando caído. Se desentendió Hernández de ponerlo largo en la segunda. Bueno, se desentendió totalmente del primer tercio, como es habitual en él. El toro volvió a escarbar pero al final se arrancó, llevándose dos agujeros diferentes de Collado, ambos en el espinazo... ¡más una doble carioca! La imagen es de cuando terminaba la segunda vuelta criminal sin parar de zurrar al toro con sevicia. ¡Qué asco!



Fue una auténtica vergüenza que suponemos se saldará con una propuesta para sanción por parte de González porque si no, es que ya vale todo.

Psicosis en banderillas, con el toro orientándose, esperando y arreando cuando le daba por ahí. Hernández, después de haber permitido la carnicería en varas, decidió brindarlo al respetable, suponemos que por consejo de Abellán, que conoce perfectamente esta plaza.

Afortunadamente para él el toro perdió bastante fuelle enseguida y empezó a reservarse y a quedarse corto. Decimos lo de la fortuna porque no vemos a este diestro con la mano suficientemente dura como para dominar un toro con problemas.



¡Manda!, le decían pero no sólo no mandó sino que el toro lo volvió a enganchar. Esta vez tuvo mucha suerte de que no le metiese el pitón por el pecho. Ya vieron al principio cómo tenía agarrado el cuerno encima del corazón:



A toro aplomado se pegó el arrimón con ese hieratismo tomasista que exhibe, sabiendo que el sentimental público madrileño le iba a pedir la oreja. Estocada caída y trasera perdiendo la muleta más cinco descabellos y se echa. No le salió bien la jugada y se quedó sin premio:



Lo que pudo ser una tarde triunfal a la vez que trágica se quedó en nada. Los tres tuvieron toros con opciones de ser bien toreados y los tres suspendieron el examen. Lo que decíamos antes: ¿qué querrán?

De Justo está para que se lo piense aunque,  bien mirado, tampoco debería preocuparse ya que en Madrid se le sigue juzgando por su prestación en el pasado y no por su realidad en el presente. Hernández tiene sus limitaciones pero tras salir indemne ayer, se puede dar con un canto en los diente. 

Y Jiménez... ¿qué le diría Guerra en el hotel: la verdad de lo que pasó ayer o habrá ido con paños calientes habida cuenta de su próximo compromiso? Es que el domingo le esperan seis toros y ayer no estuvo. Sólo falta que empiece a pensar en el mal fario de las encerronas en Las Ventas. Pero no nos pongamos la venda antes de la herida. Ya veremos...

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.



jueves, 4 de junio de 2026

FERIA DE SAN ISIDRO, 2026 (19). MONTALVO: EL GRAN ESPEJISMO

Fue una corrida donde hubo varias cogidas, cuatro portagayolas, mucho toreo de rodillas, una oreja, dos vueltas al ruedo y los tres toreros terminaron con sus vestidos embadurnados de sangre. Cualquiera diría que hemos asistido a algo épico, ¿verdad?

Pues nada. No hubo ni un toro encastado, ni una vara en su sitio, ni una estocada buena, ni un quite decente, ni una pelea en varas memorable, ni un pase bueno. Únicamente salvamos, como verán, un excelente par de banderillas y eso en tres horas de interminable festejo.  

Lo dicho, un monumental espejismo cuya retransmisión volvimos a seguir en completo silencio. Recordarán que el año pasado enviamos a Telemadrid la propuesta de que dejasen la posibilidad de escuchar sólo el sonido ambiente. Nos respondieron que técnicamente era imposible. ¿Ustedes se lo creen?



Ver estos montalvos de ayer tras los escolares de anteayer fue como ver jugar al Barça femenino después de haber visto al Atleti de los Ovejero, Becerra y Panadero Díaz.

Su olvidable juego fue este: primero, devuelto, sale un sobrero de Casa de los Toreros, de embestida Duracell; segundo, noble y colaborador; tercero, modorro; cuarto, escarbador y rajadillo; quinto, devuelto, sale un sobrero de Bohórquez que se asfixió porque no podía con su peso y sexto, bravucón en el caballo y pastueño en la muleta.



GARRIDO. Su primero era negro, con poco cuello, un poco escurrido pero que se tapaba por delante con dos velas. Fue al corral. Las fotos son del maestro Moore:



El sobrero era de Casa de los Toreros y pesaba 625 kilos, muy bajito, negro mate, zaíno y acapachado:



Garrido remató su recibo con esta bonita media rodilla en tierra en homenaje a Marcial:



Lanzada trasera y el toro se va. Después le hizo otro agujero diferente aún peor.

El toro no era muy listo y se dedicaba a ir y venir con mucha obediencia mientras Garrido toreaba hacia atrás y picando como ven:



Con este material se podría haber hecho el toreo medio bueno pero en nuestra opinión el diestro estuvo por debajo del toro a pesar de que se arrimó. Rinconera con fe, con derrame, con muerte en el tercio... ¡y con oreja!



En el cuarto se fue a chiqueros y se arrodilló correctamente en la segunda raya y no en los medios:



Era este castaño muy oscuro, listón y cornidelantero un poco levantado:



Se deja pegar con buena voluntad una lanzada en el espinazo tal como pueden comprobar abajo más una señal en el segundo:



Garrido veía que tenía una oportunidad de oro para abrir esa puerta grande tan barata, de manera que hizo un inicio fandista en los medios:



Seguro que Chaves le dijo que si Urdiales había salido en hombros toreando hacia atrás, él podía hacer lo mismo y a eso se dedicó. El problema fue que veía con desesperación que se quedaba sin toro porque el animal estaba desfondado:



Como estábamos otra vez sin sonido ignoramos si el tendido lo ovacionaba o se oían protestas. Para nosotros, entre toro y torero nos castigaron con diez minutos de una inane vulgaridad. Media trasera y ladeada perdiendo la muleta más dos descabellos:




ISMAEL MARTÍN. Su primero, segundo de la tarde, salía de chiqueros a los cuarenta y cinco minutos de festejo. Era negro zaíno y cornilevantado y lo recibió de rodillas en tablas:



Empuja con un pitón en ambos y le levantan tras pincharlo en el espinazo.

Puso un par bueno, este tercero, y luego se recreó corriendo hacia atrás en la cara del toro para pararlo, igual que Fandila:



Quiso hacer un inicio cambiando a toro incierto y tuvo que desistir. Después dio distancia sabiendo que eso gusta aquí pero luego abusó del pico y anduvo un poco embarullado.

Con la espada alargó el brazo en plan Padilla y saltó sobre el morrillo casi en plancha como Cayetano (recuerden esta entrada). Hundió el estoque hasta el pomo aunque trasero y desprendido:



El quinto era un castaño albardado con una encornadura acapachada y astifina ¿Se han dado cuenta de que este año hay menos bolitas? O nos lo parece a nosotros...



Se fue a chiqueros donde tuvo que echar cuerpo a tierra mientras le robaban la capa. Ya en tablas el toro hizo un extraño, lo enganchó y lo paseó por la atmósfera de manera preocupante, golpeándose ambas rodillas en la caída:





Picotazo y metisaca sin pelear antes de ver el verde. Se cumplían dos horas de corrida y faltaba todavía un par de toros...

El sobrero era de Bohórquez. Pesaba 602 kilos y era negro mate, badanudo, listón, rabicorto y curiosamente, nada acarnerado:



Volvió a porta gayola en los medios:



Tardón y escarbador ya en el primero. Se volvió a romper la puya y creemos que van cinco en la feria. En el segundo, cabeceo.

Martín se pone muy pesado alargando la preparación de los pares y lo que debería hacer es dedicarse a clavar más en la cara. 

No obstante reconoceremos el gran mérito del tercer par, corriendo hacia atrás y cuadrando en la cara, algo que si lo hubiéramos visto en Gallito nos parecería el no va más. Bueno, se lo hemos visto muchas veces a El Fandi cuadrando también en la cara y nos hemos quedado solos defendiéndolo. Para nosotros este ha sido el mejor par de toda la feria y lo único bueno de la plúmbea corrida:



Siguió inspirándose en Fandila poniéndose de hinojos y dando un farol donde arriesgó el cuello. El murube metía bien la cabeza como pueden ver:



También escarbaba más de la cuenta y cuando acometía sacaba cierto genio. El suizo pegó pases.

El animal no pudo con su tonelaje y se fue parando y aquerenciando. Tras unas bernadinas con mucho barullo se perfiló demasiado lejos para volver a alargar el brazo y pinchar. Después dejó a capón esta casi entera, muy defectuosa por tendida, trasera y caída:




NAVALÓN. Su primero era negro zaíno, astifino pero de muy poca presencia:



Poca cosa en varas. Le clavaron trasero pero por lo menos no le taparon la salida como pueden ver en el cuello del caballo:



Herrera se alivió menos que otras tardes, ya era hora. En el segundo toro volvió a las andadas:



No se podía bajar la mano porque el animal se derrumbaba. Por lo demás, destoreo a mansalva, muecas grotescas y arrimón malo ante esa ternera amodorrada que encima lo desprecia, vean:



Su trasteo fue una tortura peor que las de Fu-Manchú. Se sale de la suerte para dejar una estocada trasera y tendida:



El sexto saltaba cuando se cumplían ciento cincuenta y cinco minutos de pesadísimo festejo. Se fue a chiqueros a recibirlo en los medios y se volvió a arrodillar en tablas:



Era este negro zaíno, que tenía las mismas hechuras que un guardiola:



No digan que no parece salido de El Toruño:



Bravuconea metiendo los riñones pero se va suelto al instante y en el segundo, lo mismo.

Curro Javier puso un primer par muy bueno, a la media vuelta pero aguantando un parón del toro:



Inicio roquista en los medios, con el toro repitiendo y dando muestras de gran obediencia. Luego, vuelta al destoreo navalonesco mientras nos lamentábamos pensando que ese animal merecía algo mejor:



Se confió y el toro le soltó un gañafón aunque tras derribarlo papó moscas cuando lo tenía ahí delante a su merced:



Estas cosas suelen ser muy beneficiosas para el diestro ya que estamos en la plaza más sentimental del mundo. Pero en el pecado  llevó la penitencia porque como se había pasado de faena, el toro se puso tonto a la hora de matar. La cosa que se alarga, pinchazo malo y entera tendida y trasera que bastó:



El toro moría cuando estábamos a punto de llegar a las tres horas de tabarra desustanciada. En el sofá de casa no aguantábamos más. Nuestro único consuelo era pensar en los pobres que habían estado sentados en el tendido y sin almohadilla. Son unos héroes.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.