miércoles, 25 de marzo de 2026

LA VARA DE LA DISCORDIA

O de la vergüenza. La sufrió este toro de Cuadri el domingo pasado, Pantanoso de nombre. Todas las fotos excepto una son del maestro Moore a quien agrademos como siempre su colaboración:



A caballo, Juanma Sangüesa, picador navarro de absoluta confianza de Gómez del Pilar que también va con Mario Vilau esta temporada. No vamos a entretenernos con el diestro madrileño pero ya sabemos todos de qué pie calza. Se esfuerza por poner los toros largos como queriendo dar gusto al tendido pero lo que suele suceder cuando los animales llegan al peto es que sufren unas carnicerías nauseabundas que suelen despertar la indignación de grandes y pequeños. Para ese viaje no hace falta alforjas, maestro.

Vean que en el primer puyazo el picador da la impresión de no querer tapar la salida al toro y aparentemente abre el caballo:



Parece que lo ha cogido en buen sitio pero luego vemos que cumple la norma habitual de picar trasero para hacer más daño al toro. Lo de abrirlo habrá sido una equivocación a tenor de la imagen siguiente. Y la recargada, que no falte:



¿Saben lo que nos dijo un picador conocido de todos ustedes y a quien tendrán en San Isidro un mínimo de cuatro tardes? 'Hay muchas veces en que es el matador quien nos pide que piquemos trasero'. Saben que así machacan al toro en la espalda y la consecuencia será que se pare. Lo que los toreros de a pie no quieren ver ni en pintura es un toro que se mueva. Hay un noventa por ciento de posibilidades de que si se mueve, los deje con el trasero al aire.

En el segundo puyazo el toro tardeó lo indecible y cuando se arrancó lo hizo con fuerza, pegó un pequeño regate y se fue al pecho. 



Eso es lo habitual en los toros de Garcigrande pero no en los de Cuadri:



En aquel momento es cuando Sangüesa clava contrario (para que nos entendamos). No lo censuramos porque entendemos perfectamente que ante ese regate no clave en el sitio, no vamos a ser más papistas que el papa:



Es entonces cuando se rompe la vara, vean. Y si amplían la foto observarán que al toro le salta un buen chorro de sangre al chocar:



En esta otra foto de Tania Sieira, que ejerce de fotógrafa para el ABC, se aprecia la circunstancia desde otro ángulo. Esa sangre que veían corresponde a un trozo de carne del animal que se ha levantado y que en la siguiente imagen se vuelve a ver:



Y entonces es cuando el picador clava lo que le ha quedado de vara en el toro:



Afortunadamente no aprieta, esa es la verdad. Ustedes nos dirán que sólo faltaría, ¿verdad? Pues anda que no hemos visto alguna vez apretar con saña con un palo roto metiéndolo por un hoyo anterior. Sangüesa no se ensaña quizá por la bronca aunque seguramente es porque ve que el toro no empuja peligrosamente:



Él dirá que le clavó el palo porque tenía que defenderse ya que el toro podría haberle hecho volar de la montura. Bueno, sí, es la excusa habitual de los piqueros, siempre repiten que tienen que defenderse. Podríamos aceptarla si no fuese porque la norma no es que los picadores se defiendan de los toros en la suerte de varas sino que sean éstos quienes tengan que defenderse de las carnicerías que sufren. El mundo al revés...

Tampoco es que lo que hizo Sangüesa sea algo excepcional. No se lo cuenten a los antitaurinos pero esta misma situación ustedes la han visto ya varias veces en su larga carrera como aficionados.

Nosotros recordamos en Cenicientos algo parecido cuando se soltó la puya sin llegar a partirse la vara. Allí el picador fue mucho más desvergonzado y clavó el palo con saña en uno de los agujeros disponibles y recargó en medio de una recriminación del tendido bien merecida. El toro era del Conde de la Corte. Observen la imagen y fíjense en que la puya está caída en el suelo:



El picador de Gómez del Pilar se retiró sufriendo una bronca igualmente merecida. Lo que no hemos podido ver es su gesticulación encarándose con el público, algo que jamás perdonaremos ni intentaremos justificar. 



Los profesionales se deben al público, que es quien pasa por taquilla y su obligación es morder cartucho y aguantar el chaparrón pero da la impresión de que esta temporada vale todo: chulear al público, despotricar contra la presidencia, exigir orejas maleducadamente y dejarse llevar en televisión por triunfalismos tan baratos como caricaturescos.

Parece ser que fue propuesto para sanción igual que su colega Romero, picador de Pepe Moral. Ahí lo tienen yéndose a los bajos en la primera imagen y rectificando en la segunda:




Dirán ustedes que afortunadamente rectificó, ¿no? Pues observen dónde clavó en su rectificación que Dios confunda:



Esto es exasperante, ¡pican trasero hasta cuando rectifican! ¿Son así de malos o cumplen una consigna como la que apuntábamos al principio? Cualquiera de las dos cosas... o ambas a la vez. Miren el agujero que hizo al pobre toro cuando marró:



¿En qué quedarán estas posibles sanciones? Pues nadie lo sabrá dado que esto se lleva con un secretismo acongojante en la dependencia de Asuntos Taurinos de la Comunidad madrileña. La transparencia es tan poco transparente que nos consta de muy buena tinta que ni siquiera los presidentes que proponen las sanciones tienen notificación a final de temporada de si finalmente se han impuesto tras los recursos pertinentes.

Si Romero y Sangüesa se embolsaron el domingo un mínimo de 1.000 euros por picar, pongan que la sanción no creemos que vaya a sobrepasar los 400 euros. La broma pesada todavía les habrá salido rentable. Si estos datos en euros no son correctos, que se nos rectifique en la sección de comentarios.

Urge una actualización de la cuantía de las multas porque son de risa. Queremos decir que los profesionales se ríen a no ser que vayan a plazas de menor categoría donde cobren 400 euros por picar y les caiga una sanción por la misma cantidad. De hecho, eso solamente suele suceder en Navarra. En el resto de España esta gente hace de su capa un sayo.

Ya ven cómo está el patio, ¡y acabamos de empezar la temporada! ¿Servirá de algo la indignación de muchos aficionados ante estos atropellos? Los presidentes tienen la palabra.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.






domingo, 22 de marzo de 2026

OLVIDABLE LO DE CUADRI EN VILLASECA

A nosotros nos pareció decepcionante aunque estamos dispuestos a escuchar todas las opiniones en la sección de comentarios. 

Los toros eran hermanos de la muy buena novillada celebrada en este mismo coso y que pueden recordar aquí, donde transmitíamos nuestra enhorabuena a la familia. Pues debieron de sentar mal a estos hermanos de ayer los dos años cumplidos en el campo porque a nosotros nos dijeron poca cosa.



Presentación impecable a pesar de algunos rabos cortísimos. En el caballo, nada reseñable como no sea el alegre galope del castaño tras tardear lo suyo. Lo que es pelear en el peto y meter los riñones como lo hacen a veces estos toros, nada de nada, gran vulgaridad. Y excepto al primero, como era previsible, a los otros no se los masacró salvajemente, que era algo que temíamos. 

Se los picó mal pero no con la saña de otras veces. Que un matador pida el cambio a todo un cuadri tras una vara de trámite como hizo De Torres en el quinto es tratarlo como a un torillo comercial.

En el tendido se notó la presencia de muchos aficionados cabales, cuya actitud contrastó con el triunfalismo de los televisivos. También hay que decir que se vio su favoritismo hacia el hierro, al aplaudir cosas que quizá en otras vacadas se hubieran mirado con lupa y nos referimos a los bastantes ejemplares que salieron sueltos del caballo.



Todos murieron sin abrir la boca excepto ese castaño que acaban de ver más arriba. Su juego fue el siguiente: primero, muy parado; segundo, listo y probón; tercero, a arreones; cuarto, de embestida sólida y noble; quinto, noblón y humillador aunque no hizo nada en el caballo y sexto, con buen galope en varas pero luego aplomado y atontado.

¿Mantuvo el interés la corrida? Hombre, sí, más o menos, pero a los de Comeúñas hay que exigirles mucho más. Por lo poco que conocemos a los tres Cuadri presentes, pensamos que estarán de acuerdo con lo que llevamos dicho hasta aquí. Ahí tienen a Fernando El Viejo, a Luis y a Fernando El Joven:




DE TORRES. Substituía al convaleciente Juan de Castilla. Su primero era negro zaíno, bajo de agujas, blando de remos y que llevaba el morro por la arena de salida:



Primer puyazo y primera zurra, con carioca trasera. El toro no peleó y luego en la muleta no valió nada por soso, parado y probón. Buena voluntad del diestro estrellándose contra el marmolillo.

Estocada sin puntilla pero mala por baja y ejecutada con telonazo estirando el brazo. Para Jiménez, un estoconazo...



Su segundo tenía poca papada, poco rabo y era negro, estrellado y muy ofensivo tanto de cuernos como de ojos:



Mal De Torres sin saber poner el toro en suerte. Y el picador, 'un poquito trasero', decía César Jiménez. Ustedes mismos:



Pelea menos que vulgar, ya van dos, y muy bien Iván García después. Cuando hay decisión y valor, eso de que los cuadris son difíciles de banderillear se demuestra que es un cuento, ya lo decíamos aquí:



Inicio tomasista de mérito porque el toro se vencía. Luego tuvo el viaje cortito, con algún arreón pero sin demostrar ninguna maldad. De Torres toreó sin pisar terrenos comprometidos, o sea, un poco fuera de cacho. Con este mismo toro, seguro que en Madrid hubiera expuesto bastante más.



Aunque los televisivos querían dárnosla con queso, este toro no tuvo nada que ver con el Revisor de Las Ventas con el que este mismo torero nos puso el corazón en un puño. Estocada defectuosa que rozó el bajonazo, ejecutada con lentitud pero rápidamente protestada por los que habían venido de fuera, como tiene que ser:



El quinto era un negro listón perfectamente encornado y muy en tipo:



Se deja pegar y se suelta, demostrando muy poca cosa pero con lamentable cambio de tercio que solicita De Torres.

En banderillas apretaba para adentro aunque se veía que humillaba con avaricia. Lo aprovechó el diestro para destorear muy a su sabor. Las protestas de los cabales tardaron en llegar pero se escucharon tímidamente a última hora. Estamos de acuerdo con ellas a pesar del retraso.



Pinchazo caído, otro que escupe y entera trasera realizada al genuino volapié ya que el toro no se movió. No obstante, fíjense en qué manera de entrar, alargando el brazo para darse ventaja y pegando el telonazo. Dos avisos, con el toro duro para morir:



GÓMEZ DEL PILAR. Su primero era astifino, enmorrillado, hondo y badanudo. Lo enceló muy bien el maestro con la capa:



El diestro dijo ¡vale! pero Sangüesa siguió pegando hasta completar la carioca. En el segundo lo puso largo, anduvo al paso y se repuchó. Sangró mucho. Durante el segundo tercio se empezó a rebrincar papando moscas. Bien Gómez al no rematar por alto ningún pase en la tanda de recibo.

El toro sabía que la muleta era una trampa y que detrás estaba el muñeco, o sea que se decidió a buscarlo. Le pitaron algunos el macheteo no sabemos por qué.



Pinchazo caído escupido, honda tendida, trasera y caída más ocho descabellos con dos desarmes del toro, que demostró su listeza hasta el final.

El cuarto era negro, facado o pelado, rabicortísimo y estaba bien comido:



Mal el toro y mal el piquero, haciendo varios agujeros a cual en peor sitio. Por lo menos Aguado no apretó y eso ya es raro. De largo duda, galopa, regatea, cobra en la paletilla y se va suelto:



Muy buena brega de Raúl Palancar. Al no haber peleado en el peto sacó ganas de embestir a pesar de blandear de manos. Gómez vio que debía llevar la mano firme y baja porque si no el toro se ponía tonto.

Sin ser un cuadri para el recuerdo ni mucho menos, fue el menos malo. Lo dejaremos en unas meritorias tablas para el diestro, que se alargó demasiado. 



Acierta en la natural y deja una corta en el hoyo (la mejor estocada de la tarde) y luego una media trasera más descabello. Esa mano debería estar pegada a la barbilla. Observen el vapor que exhalaba la piel caliente del toro:



El último era castaño, ojinegro, listón, albardado, bragado y bocidorado:



En el primero quiere empujar pero cuando le levantan la puya deja de pelear (!). Segundo de largo: tardea, galopa distraído hacia los capotes pero pega un regate para irse al caballo cuando lo ve de reojo, picotazo y se suelta. Gómez pide una tercera entrada desde la otra punta: tardea, se distrae y por fin salta con alegría:



La generosidad del diestro con el toro y con el público hacía prever que el animal iría en reserva. Efectivamente, así fue, circunstancia que se sumó a que era tardo, topón y mirón. Gómez porfió en un arrimón sin pensar en lo de hoy en Madrid y sabiendo que no iba a sacar nada. Llegó a ponerse pesado.



Se perfila natural pero cuando parecía que iba a arrancar cambia a contrario y lógicamente el toro no lo ayudó, vean la imagen abajo. No nos extraña porque es un diestro que ha reconocido públicamente que no mira lo de las dos suertes sino solamente que las patas estén cuadradas. Eso de cuadrar el toro ya saben los lectores más fieles que no es una suerte del toreo, como contábamos aquí:



Media desprendida y descabello, con oreja de pueblo. Decíamos que no iba a sacar nada pero sonó la flauta y hoy copará los titulares con esa orejica de todo a cien.

Esperemos que en Las Ventas los cuadris saquen más casta y más ganas de pelea en el peto. En Villaseca nos dejaron un poco mustios, esa es la verdad. El Bronceado de 3Puyazos acudió tres veces al peto, empujó bien y en la muleta repitió con codicia. Ninguno de los de Villaseca le llegó a la suela del zapato.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


viernes, 20 de marzo de 2026

MARCOS PÉREZ SE ENFADÓ

No hemos seguido nada de la feria de Fallas porque no nos interesa y menos celebrándose en la plaza de primera más desprestigiada de España. Pero resulta que hoy nos manda por privado un amigo del blog el monumental enfado de Marcos Pérez a cuenta de la negación de orejas a Rufo el otro día.

No se confundan con Marco Pérez. Este otro Pérez es hijo de Maximino y nieto de Domingo Hernández. Se retiró del toreo cuando acababa de empezar y se dedicó a ser veedor de Fernando Adrián. A día de hoy tiene el dinero por castigo y tal como se deduce de su genealogía, es un taurino de pata negra a pesar de su juventud. De hecho, cuando estaba en la escuela taurina se hacía llamar Marcos Patanegra. Precisamente ese apodo viene de su otro abuelo, el tío Mino, a quien los aficionados al ciclismo recordarán puesto que ganó aquella vuelta a España de 1990 con Giovanetti siendo él su director deportivo en el equipo SEUR.



No podemos valorar la actuación de la presidencia que motivó su amarga queja porque ya les decimos que de Rufo no hemos visto ni sus faenas, ni sus estocadas, ni nada, ni de él ni de nadie en Valencia. Dicho lo cual, nuestra opinión es clara: si el personal pide una oreja de chichinabo por mayoría, hay que darla aunque sea enseñando el pañuelo con un visible desprecio por ese público chicuelino. Pero ojo porque siempre hemos entendido que la petición debe hacerse con el flamear de pañuelos, no silbando o gritando, aunque el reglamento nacional no lo diga expresamente (sí lo dice el andaluz en su artículo 56, que reza: 'a petición notoria del público mediante la tradicional exhibición de pañuelos blancos o elementos similares').

Dejemos aparte la cuestión de si el palco acertó o no y vayamos a lo que nos llama la atención de Pérez. Aparte de esa recurrente sandez de que se está jugando con el pan que come, lo llamativo viene cuando dice eso de que 'igual que se sanciona a picadores, banderilleros, toreros e incluso ganaderos, hay que sancionar a los presidentes porque no hay derecho a que una persona del palco le haya quitado tres orejas a un torero; nadie dice nada pero yo me pongo en contra... esto a quien más perjudica es a la afición'.

Pueden escucharlo pulsando aquí, donde comprobarán que el adulador del micrófono no sólo le da totalmente la razón sino que echa más leña al fuego contra el palco. Pues ya que estamos, tras escuchar al ganadero le agradeceríamos que nos informara de cuántas sanciones se pusieron en la temporada anterior en la plaza de Valencia a alguno de los colectivos que cita. Las presuntas sanciones de Madrid, siendo la primera plaza del mundo según dicen, no las hemos encontrado por ningún sitio y eso que nos hemos dirigido varias veces al portal de transparencia que tiene habilitada la Comunidad en internet. Siempre nos han despreciado dando la callada por respuesta.

Por cierto, hablando de sanciones a ganaderos, vean esta imagen de uno de sus toros en la corrida de marras:



Estamos de acuerdo con Pérez en que se sancione a las presidencias, sí, ¡pero a las verbeneras! Que se inhabilite a los que regalan indultos, conceden segundas orejas con bajonazos, cierran los ojos durante el primer tercio y suben ahí arriba solamente para figurar. Cuando eso sucede, que es muy frecuentemente, ninguno de los taurinos de guardia dice ni mu.

No arrendamos la ganancia a los presidentes esta temporada. La legión de taurinos, comandada por los centuriones paniaguados de la prensa, los van a presionar de manera inmisericorde este año. Sea por el complejo que les causan los antitaurinos, sea por seguir ordeñando la vaca, la consigna va a ser triunfalismo a cualquier precio, ciscándose en  la seriedad y en la integridad del espectáculo.

¿Aguantarán el pulso los presidentes en las plazas importantes? Ay... qué difícil lo van a tener. ¿Saben cómo acabará esto? Igual que en esa Francia teóricamente íntegra pero cuyos presidentes aceptan que la petición de oreja pueda hacerse sin pañuelos al viento, simplemente metiendo ruido. Ya verán qué pronto copiaremos lo malo de los galos en lugar de fijarnos en lo bueno.

El año pasado discutíamos con un presidente en Céret la concesión de una oreja por su parte ya que ni de broma se había visto una mayoría de pañuelos. Nos dio la razón pero se escudó en lo de los gritos y el follón según la nueva norma vigente en el país vecino. Nos hizo callar porque, si ya es difícil contar pañuelos para decidir si se sobrepasa el 51%, imaginen cómo habría que valorar los decibelios de una algarabía. No obstante, le dejamos claro que si había oído silbidos, eran los nuestros... ¡pero para que no concediese nada! Vaya usted a saber cómo los interpretó.

Marcos Pérez ha abierto la veda de despotricar contra el palco exigiendo que rueden cabezas. Ya verán cuántos seguirán con desfachatez esa senda. Y por supuesto ninguno de los críticos paniaguados abrirá la boca para poner un poco de sensatez en todo este despropósito. Tienen que defender sus lentejas a cualquier precio y eso pasa por alinearse, o más bien arrodillarse, ante los taurinos.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


lunes, 16 de marzo de 2026

LOS DE CUADRI PARA MADRID

Ya comentamos hablando de Villaseca de La Sagra que los Cuadri liquidarán casi todos los toros de este año en dos días. Será el fin de semana del 21 y 22 de marzo. Quedarán tres para el desafío de Saint-Martin-de-Crau a mediados de abril.

Entraremos en el cercado donde esperan toros como este del altozano. Así es como hay que enseñar los toros a los veedores, que los vean desde abajo. Si los miran hacia abajo porque están en una vaguada, la impresión no es tan favorable:




Había dos castaños, como en el hato de Villaseca:



Nos acercamos un poco:



De caja son muy similares a los de La Sagra pero los cuernos se muestran más ofensivos dado que hablamos de Madrid. El 28 es el que tiene la penca del rabo más prominente:



El otro es ojinegro. Por cierto, ¿se acuerdan ustedes de cuando hace años hablábamos del racismo de los toros de Cuadri? Pulsen aquí:



Lo que decíamos de las caras se comprueba en éstos. El primero es carifosco:




Este 17 seguro que no baja de los 590 kilos:




Y este otro, especialmente badanudo, por ahí le irá:




La corrida la matarán Pepe Moral, Damián Castaño y Gómez del Pilar. Es un cartel bastante más apañado que el de siete días más tarde con los de Dolores Aguirre (al menos sobre el papel).

Ahí van dos más:



Y con estos dos últimos de abajo ya se hacen ustedes una idea de lo que saltará al ruedo en Madrid:




Uno de los que han visto en el reportaje es hermano genuino del Bronceado premiado en 3Puyazos el año pasado, viene del mismo semental y de la misma vaca. No sabemos cuál es pero pueden intentar adivinarlo comparando las fotos anteriores con esta imagen del festejo:



La camada de añojos ha sido de cincuenta y siete reses, con lo que para dentro de tres años es posible que volvamos a tener cuatro corridas de Cuadri más el par de novilladas habituales:



Si no andamos equivocados, estos que ven aquí son algunos de los novillos para Villaseca en septiembre. Les falta todavía más de seis meses:



Y antes de marcharnos de Comeúñas nos entretuvimos un buen rato mirando estos erales:




Luis Cuadri mantiene mucha fe en la corrida de Madrid. Esperemos que los aficionados que tengan la oportunidad de inaugurar la temporada venteña ese domingo salgan no toreando sino hablando de cómo han disfrutado con el juego de los toros.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa