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lunes, 26 de julio de 2021

CÉRET DE TOROS, 2021 (y 8): LOS PREMIOS DE TOREOENREDHONDO

Reunido el jurado de Toreoenredhondo integrado por quien esto firma, ha decidido otorgar los siguientes premios correspondientes a la pasada feria de Céret, 2021. Todos los galardones son virtuales.



PREMIO AL MEJOR TORO: desierto. Por lo menos daremos uno al animal de mayor trapío, que se va para el novillo Gitanito, de Concha y Sierra:




PREMIO AL TRIUNFADOR DE LA FERIA: para Francisco Javier Sánchez-Vara, de Guadalajara, por su faena al toro Rabioso de Reta de Casta Navarra.



PREMIO AL MEJOR PICADOR:  desierto a pesar de los kilómetros que recorrieron los del día de Reta intentando picar los huidizos animales. Este es De Pedro picando a Catalino en la puerta de toriles:



PREMIO AL MEJOR PAR DE BANDERILLAS: hubo bastantes, destacando Carrero, Rojas, González, Omar, Cebadera... Pero el premio va para Ángel Mayoral por este grandioso par a Grandioso, de Reta de Casta Navarra:



PREMIO A LA MEJOR ESTOCADA: a Francisco Montero por la que dio al novillo Peinador, de Los Maños:




MENCIONES ESPECIALES:

La primera es para Miguel Reta. Su corrida despertó una expectación inusitada. Sobre su resultado, ya han leído por aquí opiniones variopintas. Nosotros no nos bajamos del burro y seguimos manteniendo que ni de broma el resultado fue el esperado. Pero en un mundo taurino como el actual, tan previsible y monótono, los toricos navarros provocaron las discusiones de los aficionados y la ilusión por ver algo diferente. En nuestro modesto blog hemos dedicado a esta corrida cinco entradas. Pues sepan que han propiciado un total de 270 comentarios, muestra clara del interés suscitado.



Y la segunda a don Carlos Carbonell, aficionado sabio y cabal. Con sus manías, como todos nosotros, pero a quien siempre se escuchaba con mucha atención cuando hablaba de toros. Tenía comprados este año sus abonos para Vic y Céret pero su asiento quedó vacío para siempre. Fue uno de los integrantes de la Asociación Toreoenredhondo antes de que aquel grupo de amigos quedase reducido al modesto blog que mantiene vivo quien esto firma. Siempre nos saludaba con un '¡visca Tarragona!' y nos poníamos a hablar en catalán sin darnos cuenta de que podía haber alguien cerca que no lo entendía (vayan nuestras disculpas por ello aunque a toro tan pasado). Intervino alguna vez en los comentarios con seudónimos que no nos daban gato por liebre. Esto nos decía sobre la corrida de Saltillo de 2019 que mataron Robleño, Cortés y Gómez del Pilar:

"La corrida excepto el sexto fue bravucona pero encastadísima. El sexto, manso de libro pero como dicen ahora los frikis, con hipermegagenio. En resumen, un placer para el aficionado y también un disgusto al constatar que no hay nadie en el escalafón capaz de enfrentarse a toros de verdad, excepto quizás, Román. Y al decir esto y conocer su forma de ser, quizá le estoy invitando al hule pero para mí es la gran esperanza.
Jean-Louis Fourquet tuvo sus sombras como cualquier mortal pero, a pesar de corridas como la de Saltillo, la ADAC actual se parece como un huevo a una gallina a la ADAC de Jean-Louis. Pese a todo, y visto el panorama, ¡larga vida a la ADAC!"

Carbonell acudía a Céret y a Vic desde hace décadas, de cuando los españoles que venían se contaban con los dedos de una mano. Él nos decía: 'aquí he visto pegar ocho puyazos a un toro de Cebada Gago... lo de ahora ya no es lo que era'.

¿Qué nos preparará el año que viene esa ADAC a la que también deseamos larga vida?



Tengan ustedes en cuenta que se cumplirán cien años de la inauguración de la plaza. Fue este día:



Estamos en 1922, con toros de José Bueno. No eran albaserradas como muchos creen porque el señor Bueno, que era un tratante con el colmillo retorcido, se pasaba de listo muchas veces y ésta debió de ser una de ellas. Lo contábamos aquí.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa. 




sábado, 24 de julio de 2021

CÉRET DE TOROS, 2021 (7): RASO DE PORTILLO

 ¡P'ALANTE!

De la corrida de Reta salió todo el mundo aliviado y enseguida empezaron las discusiones sobre si era lo esperado o no. De la novillada, ni fu ni fa porque ya hemos dicho que fue la crónica de una muerte anunciada. En cambio, de la corrida de Raso de Portillo salían los aficionados como si vinieran de un entierro. ¿Cómo es eso?

La corrida estuvo bien presentada, empujaron en el caballo unos más que otros, ningún toro fue tonto pero tampoco marrajos, se le pudo cortar orejas, remataron en los burladeros, mantuvieron la boca cerrada excepto el primero... Entonces, ¿qué pasó?



Nos fuimos a preguntar a los ganaderos, cuya opinión tiene valor ya que son los que menos coba se dan de todo el planeta taurino. Éste fue el diálogo que empezábamos nosotros:


- El público ha salido mustio de la corrida

- Sí, es verdad

- Y ¿por qué?, ¿qué ha pasado?

- Les ha faltado poder

- Un amigo de Madrid nos acaba de decir que ha faltado pólvora

- Sí, perfecto, estamos de acuerdo, dile pólvora o dile poder


En nuestra opinión jugaron más factores. Ante todo, tengan en cuenta que más de la mitad de los presentes habían asistido a la excepcional novillada de Vic. El aficionado a toros tiene siempre más ilusión que un niño en noche de Reyes y estaba convencido de que se vería algo similar. Como no fue así, decepción al canto. Un listón demasiado alto.

Luego, los toreros estuvieron por debajo de los toros. A Solera no le exigiremos tanto pero ¿qué sucedió con los otros dos, claros aspirantes a novios de Céret y que salieron escuchando pitos? Fallaron en el titular de la entrada. Eran toros para echarse encima de ellos, pegar el zapatillazo, arrancar una tanda y demostrar quién mandaba. Creemos que a partir de entonces hubieran repetido sus embestidas con emoción. Si luego matas bien, caen las orejas seguro. Robleño no fue Napoleón sino un cabo de la Guardia Imperial. Y Gómez del Pilar, al no tener delante uno como el de Escolar de Vic que se venía sino que aquí tenía que ir él, perdió cartel a base de bien.



Insistirán ustedes en que si los toros hicieron una pelea mínimamente aceptable en el caballo, ¿qué les faltó? Pues alegría y galope cuando los pusieron de lejos. Ni más ni menos. Está clarísimo que en las plazas toristas se valora más el arranque alegre del toro que su pelea bajo el peto. Con la carrera suenan los aplausos y si el picador no marra ni clava en el lomo, se recrudece la ovación ¡aunque el toro salga suelto! Ya han visto en la entrada anterior que el de Barcial se vino de largo, empujó con poder, se marchó suelto llamativamente pero se le dio la vuelta al ruedo.

Éstos fueron los toros, tres cinqueños y tres cuatreños. No vino Neblina, que era nuestra apuesta. La otra era el que salió cuarto, Afamado. Al primero, de 570 kilos, lo colocó absurdamente Robleño en el platillo en el primer puyazo. Eso no es. El que ponía la divisa ya ven que estaba con el Ricard:



El astracanado segundo pesó 530, se llamaba Tejón y en el peto dio al estribo más de lo reglamentario:



El tercero fue Quiromante, de 540. Lo picó Aillet y le dieron el premio (por la mañana había estado nefasto con los novillos). En el primero, el toro se deja mientras le tapa la salida con alevosía. En el segundo se viene al galope, cobra trasero pero no empuja. En el tercero, desde el platillo, se viene al paso pero se repucha. En el cuarto, de largo, se frena a mitad de recorrido, sigue al ralentí y el picador le señala. Así vimos su pelea a la que ya ven que le faltó esa alegría en la arrancada que demandábamos antes para crear un clima de euforia:



El cuarto era nuestra otra apuesta, cárdeno de 500 kilos pero con trapío, algo que no tiene nada que ver con el peso, ya lo saben. Pues en el caballo, poca cosa, queriéndose quitar la puya y corneando el estribo. En la muleta sacó geniecillo cuando ya se había corrido la voz entre las cuadrillas de que no veía bien (?):



El quinto ganó la batalla a Gómez del Pilar. Pesó 510 kilos:



El sexto fue Paganito, de 500 kilos. El de más cara le tocó al debutante, como viene sucediendo desde que se inventó el sorteo. Tomó tres varas dejándose pegar sin más: 



Pocas semanas antes del embarque, sus hermanos le perdieron el respeto y empezaron a pegarle. No acudía ni a comer porque estaba acobardado. Hubo que ponerlo en corral aparte y a nosotros nos dio la impresión de que había perdido bastante respecto a cuando lo vimos en el campo:



Se recetaron en total diecisiete varas pero con ninguna pelea memorable como contábamos al principio.

Menos el cuarto, el que dicen que no veía bien, todos remataron con saña en los burladeros. Carreño estaba negro y llamó la atención a las cuadrillas para que evitasen los topetazos:


Desconocemos el autor de la foto


Prácticamente llena la plaza. La corrida más que de los hermanos Gamazo era del padre, don Íñigo, que en paz descanse, porque venía toda de sementales y vacas seleccionadas por él.


ROBLEÑO. Se estiró nada más salir porque para él Céret es como el patio de su casa:



Luego Gómez del Pilar hizo el único quite de la tarde. Cissé cambió con dos puyazos oyendo quejas:



Vimos este excelente par de un subalterno a quien no pudimos identificar (¿César del Puerto?):



El toro se dolía y reculaba, o sea que no iba sobrado de bravura ni mucho menos, pero no tenía mala idea. Nos llamó la atención los numerosos pases de tanteo del diestro, como si no se aclarase con lo que tenía delante. Al final se echó la muleta a la izquierda pero tuvo que tirar de agilidad de piernas porque el toro cada vez se quedaba más corto:



Se aplaudieron pases que en otro torero se hubieran silenciado. Lo vimos con cierto sitio y nos dispusimos a esperarlo en el siguiente:



Pinchazo y esta estocada desprendida que basta:




El segundo era el que nos gustaba a nosotros, el cárdeno. Tocó música en el caballo haciendo una pelea olvidable. Lamentable tercio de banderillas y el toro que, como decíamos antes, sacó cierto geniecillo. 



La circunstancia era perfecta para un Robleño napoleónico pero este Robleño empezó con las dudas:



Venga andar hacia atrás y el toro que se da cuenta y se viene arriba. Estos toros, si ven que tú dimites, se autonombran presidentes. Seguía demasiado precavido, no era el Robleño de Céret sino un sucedáneo, con pocas ganas, como aburrido, deseando terminar... Si el traje de luces es transparente, eso es lo que vimos nosotros:



Menudearon los pitos de su público mientras el toro lo miraba como diciendo '¿y usted es el famoso Napoleón? Pues ojo no sea esta corrida su Waterloo'. Rinconera ladeada aguantando y dos descabellos. Con un muy cabal aficionado francés de Colliure mantuvimos este breve diálogo:


- A este toro Ruiz Miguel le corta una oreja

- ¿Una? ¡Las dos!


Pero no hace falta retroceder en el tiempo. El Robleño ceretano que ha triunfado aquí tantas tardes también se la corta. En cambio, el que vimos nos causó una impresión un poco triste, la verdad.


GÓMEZ DEL PILAR. Nada más salir ya se le vio muy suelto con el capote, parecía venir con ganas de convertirse en el hijo adoptivo de Céret sustituyendo a Robleño (recuerden lo que contábamos aquí):



Poca cosa en el caballo y Cebadera que da una nueva lección de cuadrar en la cara aunque una banderilla resbala inesperadamente:



El toro no quería colaborar y el diestro se mantuvo con aplomo y serenidad, mostrando ganas de no perder la pelea.



Tejón se ceñía mucho y le comía el terreno mientras Gómez del Pilar se defendía con el pico y con las piernas. La cosa quedó en tablas:



Pinchazo, media con tornillazo que escupe, pinchazo hondo bueno y media trasera y atravesada. Observen el pinchazo bueno a que nos referimos. Ejecutando bien la suerte, aguantando la tarascada, sin telonazo y señalando arriba:



En su segundo estuvo habilidoso Rafael González, que había recibido un recuerdo antes de empezar con motivo del aniversario de la alternativa que tomó en esta plaza:



El toro repetía si te echabas encima de él, así labró su fama el citado Ruiz Miguel frente a animales por los que nadie daba ni un duro. Pero el maestro no supo, no quiso o no pudo. El caso es que andando hacia atrás el toro se vino arriba y empezó a pensar más de la cuenta. 



Gómez del Pilar perdió la batalla en nuestra opinión. Lo mismo le sucedió con el primero de Escolar en Vic. Un maestro como él no puede permitirse el lujo de perder estas batallas, hay que ganarlas. El público de Céret se apercibió igual que nosotros y por eso sonaron pitos.

Se cansó, macheteó de cualquier manera y se fue por la espada haciendo un gesto de desprecio. Se tuvo que oír desde el tendido: '¡es culpa tuya, no del toro!' Estocada caída y perpendicular más descabello:



SOLERA. Su primero fue el que acudió cuatro veces al caballo pero faltándole la pólvora que comentábamos al comienzo:



Brindis a Robleño tras la buena brega de Omar:



El toro era desaborío y Solera hizo suficiente con estar ahí intentando conducir el rebrinque y la revuelta de Quiromante:



No le vamos a pedir más. Media caída, atravesada, perpendicular y trasera entrando con la izquierda. Descabello y a otra cosa:



El último era hermano del que salió dulzón en Boujan y al cual cortó una oreja Cristóbal Reyes. Se dejó en el caballo sin más. 



Omar tuvo mucho mérito al asomarse a ese formidable balcón:



Repetía y era pronto aunque no humillaba del todo:



Insistimos en que no exigiremos a Mad Max lo mismo que a los otros dos. Para nosotros estuvo digno y no desmereció en nada respecto a sus dos ya veteranos colegas. Con eso nos basta:



Pinchazo más estocada trasera y atravesada dando su peculiar saltito con el que no cruza nunca:



Ahí se acabó lo que se daba. ¿Por qué los toreros no se decidieron a echarse encima de los toros para buscar el triunfo? Pues vaya usted a saber. Desde que simplemente tuvieron un mal día a que les incomodó la inquietante mirada de estos animales. O su tamaño, que si desde el tendido se veía grande, en el ruedo parecería el doble.



Pero estábamos en Céret, señores. Y son toreros que saben lo que quiere este público, capaces de tocar las teclas para haber dado una buena tarde de toros. ¿Por qué no dieron ese paso adelante en lugar de ir toda la tarde andando para atrás? Nadie hubiera pedido un arte excelso, ni falta que hacía. Salvando todas las distancias, ¿qué le hubiera pasado a Sánchez-Vara si en lugar de dar el paso adelante ante Rabioso empieza a ceder terreno?

Los dos toreros madrileños se marcharon escuchando pitos en Céret. ¿Habrán entendido por qué o seguirán echando la culpa a los toros? Para ellos vale el viejo proverbio chino: 'si has comprendido, las cosas son como son; si no has comprendido, las cosas son como son'

Y la cosa es que ambos han perdido bastante cartel en su plaza favorita.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.





miércoles, 21 de julio de 2021

CÉRET DE TOROS, 2021 (6): NOVILLADA CONCURSO

MONTERO YA NO SE MONTA EN LOS TOROS

Anotemos antes de seguir la atenuante del aire. Pero a Montero en Céret se le montaron los novillos encima. En Arnedo decía que 'si el toro no embiste, tiene que embestir el torero'. Aquel Montero recién salido de las capeas y con hambre de contratos, hubiera dicho: 'si tienes delante el toro y sopla el aire, se torea al viento y al toro'.

Pero el Montero que vimos nos pareció uno más. Si la atenuante fue el aire, la agravante fue que los seis novillos ofrecieron opciones y hubo como mínimo dos o tres desorejables. En pocos sitios como en nuestro modesto blog se habrá hablado tanto y tan bien de Montero. Recuerden aquí su triunfo en Arnedo, adonde nos desplazamos ex profeso para verle. 



¿Qué queda de aquel novillero que nos hacía seguir sus faenas con el corazón en un puño? La triste imagen de verle mendigar una vuelta al ruedo tras el sexto que desde el tendido se le negó seca y fríamente.

Su balance fue: saludos, palmitas, silencio, silencio, palmitas y palmas. Muy pobre por ser vos quien pensábamos que érais. La ADAC apostó todo a una carta y perdió, no en el ganado, que fue variado y entretenido, sino en el diestro. Menos mal que estuvo diligente con la espada porque si no, el público acaba enfadándose y con razón.



1. SALTILLO. Era una vaquilla impresentable. No entendemos cómo a los franceses de vez en cuando les cuelan goles como éste. Cuando empezó a derrumbarse como un penoso castillo de naipes, el presidente enseñó el verde. Aquí lo tienen, ¿qué me dicen?



1. SOBRERO DE YONNET. Era alto y astifino:



Muy aceptable comportamiento en las tres varas al caballo a pesar de la mala actuación del picador. Un poco protestón en la muleta pero sin maldad. El Montero de hace dos años le corta la oreja sin duda alguna:



El de ahora se lo fue pasando más pendiente del aire, que aún no soplaba con fuerza, que de empezar arrasando. Tendida contraria con fea rueda de peones. La verdad es que nos dieron una tabarra indignante dando vueltas a las reses toda la mañana, contamos más de veinte:



2. CONCHA Y SIERRA. Se llamaba Gitanito y era una pintura:



Se llevó una ovación de gala cuando se paró:



Una maravilla, aleonado, bien encornado y con una actitud altiva, de chulería bien entendida por ser un animal de lidia, una gozada:



Oiga, que no nos cansamos de mirarlo:



Un amigo del blog nos decía que los chorreados de esta vacada dan siempre buen juego. Acertó. Recordamos que hace veinte años esta ganadería exhibía pintas vistosas pero no tenían cara. Parece que la cosa ha cambiado:



Santi Pérez le dosificó el castigo. El novillo fue al caballo tres veces con alegría aunque su pelea pudo ser mejor ya que en el segundo se repuchó:



Hubo una buena brega de Daniel Sánchez a una mano y este excelente par de González, salvo error:



Montero se puso a torear sin probaturas pero Gitanito lo empezó desarmando:



Luego, embestía un tanto a regañadientes pero sin ser un marrajo ni mucho menos. Quejas del diestro por el aire y otro novillo que se iba con las orejas puestas:



Lo mató de una entera pasada con la cabeza del animal por las nubes ya que estaba sin torear. Vuelvan a la foto que abre la entrada porque corresponde a este momento:



3. DOLORES AGUIRRE. Era negro mulato, listón, bragado, meano corrido, salpicado y corniapretado:



Lo saludó con una larga de rodillas en tablas recibida con la misma frialdad que una multa de la urbana. Navarrete lo agujereó de mala manera en el caballo a pesar de que su pelea no fue memorable. Vean dónde ha caído la puya y cómo con la mano izquierda lo cierra. Deleznable:



Buen inicio doblándose por bajo pero al incorporarse, gañafón al canto y desarme:



Se oía bufar al toro desde el tendido. Venía rebrincado pero a este animal, el Montero hambriento también le corta la oreja:



No fue así, sino que al no verse toreado, el de Aguirre se puso farruco. El público se dio cuenta de la circunstancia al momento y arreciaron las protestas. Montero, que ya no tiene hambre sino que viene bien comido, veía que la cosa no remontaba y empezaba a ir en barrena. Casi entera delantera y contraria, que sorprendentemente termina escupiendo, y entera ladeada que basta:



4. YONNET. Negro zaíno, enmorrillado, cariavacado y bien encornado:



Por fin se pudo estirar bien a la verónica. Es un novillero que tiene un buen repertorio con la capa pero en esta corrida esa circunstancia pasó desapercibida:



Se ceñía por el izquierdo y era un amigo por el derecho. Tenía poca gasolina pero a Montero se le veía desquiciado por el viento. Insistimos en que si quieres torear de tiralíneas, está claro que el aire te va a molestar. Pero si lo que quieres son contratos, como era su caso hace dos años, a éste le corta otra oreja:



Nada, todo desangelado en medio del polvo, del calor agobiante y de las casi dos horas de novillada que llevábamos. Medio metisaca, casi entera caída y dos descabellos.Observen que no pega el telonazo para aliviarse:



5. BARCIAL. Salta a la vista que a pesar de ser una concurso no se respetó la antigüedad. Era un toro, Batanerito de nombre:



El presidente ejerció de turista regalándole la vuelta al ruedo ante el estupor de la mayoría, que no vio el pañuelo. Nosotros estábamos debajo y sí vimos cómo fugazmente sacó el azul, cosa que le recriminamos haciendo gestos negativos con el brazo. Lo abordamos educadamente al finalizar la corrida para comentar la jugada. Nos atendió con idéntica educación, así da gusto aunque discrepes:



Primer puyazo de bravo pero sale clarísimamente suelto cuando se cansa. Miren cómo le tapa la salida con descaro. No tiene bastante con el caballo gordo y la resistencia de la barrera:



En el segundo, Herrero le pega una paliza que no merecía. En el tercero se viene alegre de muy largo pero se para a medio camino. Al llegar al peto, arrincona el caballo contra las tablas con poderío oyendo aplausos... pero saliendo de nuevo clamorosamente suelto sin que hubiera ningún capote por los aledaños:



Aseado Sánchez con los palos. Después de lidiar lo de Reta el día anterior, esta novillada debió de parecerle solteros contra casados:



Brindó Montero a la ADAC y se fue ante el patasblancas. Es un encaste que le trae suerte. Ya saben que ostenta el récord mundial de matar cinco de Vega-Villar seguidos en dos días y cortarles ocho orejas y un rabo (recuerden aquí). Eso no lo superó ni Gregorio Sánchez. 



El de Barcial tenía el viaje cortito y gazapeaba un tanto. Las ráfagas arreciaban conforme avanzaba el día y Montero cayó en el desaliento:



Protestas inmisericordes  del respetable seguidas por tres pinchazos y rinconera sin puntilla.



Vuelta al novillo entre discrepancias y gestos negativos en el tendido. Por la tarde hablábamos con los asesores de la corrida de Raso y estaban tan asombrados como nosotros con ese pañuelo azul.  

A Montero en cada toro le habían ido radiando y aconsejando los peones. Primero fue González, luego Campillo, luego Sánchez... Ignoramos si lo volvieron medio loco. El caso es que la novillada ya no la arreglaba ni el mariscal Joffre.

6. LOS MAÑOS. Estuvo mejor presentado que el toro de la concurso de Vic:



El novillero se fue a porta gayola, algo que en esta plaza sólo se lo hemos visto antes a Lamelas (con Zaballos nada menos) y a Solera (con el Universal de Raso que le pasó por encima):



Cuando se incorporó, dio otra pero en el remate no corrió a tiempo los brazos y el novillo le birló el capote desairándolo. Estaba visto que no era su día:



Dos puyazos en el lomo a cuál más nefasto. Bien Jarocho en el segundo tercio y el novillo que embestía de cine por ambos pitones. Ahí tienen el hocico, de lujo:



No obstante, se le coló tres veces por presentar mal la muleta. A la cuarta lo enganchó por la pierna sin hacer carne. La corrida se alargaba bajo un sol inclemente y el público quería que aquello acabase cuanto antes. Mientras, Montero pegaba pases sin más. A estas alturas, el chiclanero ya había tirado la toalla. 

Estocada arriba, la mejor de la mañana, e inevitable y asquerosa rueda de peones, una más dentro de la desvergüenza que nos demostraron las cuadrillas en este aspecto.



Como tres conclusiones, anotar en primer lugar nuestra crítica a la presidencia por enseñar un azul que, en esta plaza, debería quedar para lo realmente excepcional. Pero en Vic Cissé regaló otra vuelta inmerecida al de Escolar, o sea que da la impresión de que el listón ha bajado bastante.

En segundo lugar, mostrar nuestra decepción al ver a Francisco Montero convertido en uno más. Para este viaje, no hace falta alforjas.

Y en tercer lugar, una propuesta a la ADAC: ¿por qué no programar una novillada de Concha y Sierra para 2022? Tienen los toros ahí al lado y lo que vimos con este Gitanito fue de notable. Sabemos de buena tinta que Jean-Luc Couturier tiene sus adversarios en Francia porque muchos lo ven como un advenedizo. A nosotros eso nos da igual, la propuesta ahí queda, a ver si hay suerte.



Tras lo de Reta el primer día y la apuesta fallida de la novillada, sólo quedaba confiar en que Raso salvase la feria.

De todas formas, bien mirado, la feria estaba más que salvada por el recuerdo de cómo Sánchez-Vara toreó a Rabioso

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.