martes, 14 de julio de 2026

CÉRET DE TOROS, 2026 (6). ESCOLAR: LA POCA VERGÜENZA DE FERRERA

El titular podría ir dedicado a la buena corrida de Escolar o a la excelente exhibición en banderillas de Sánchez-Vara pero al final nos hemos decantado por la cara dura y la poca profesionalidad que demostró Ferrera. 

Venía de pasarlo mal en Pamplona con esta misma ganadería y teníamos la mosca tras la oreja intuyendo que iba a matar sus toros en el caballo sin vergüenza. Así lo hizo, como verán, y la lógica dice que firmó su sentencia para no volver más por Céret. Con desfachatez máxima agradeció a los de la ADAC su contratación. Es que vimos en el tendido a aficionados serenos y educados que perdieron los papeles con él. Les oímos gritarle como nunca nos hubiéramos imaginado.



A Pichorrongo le salió una corrida que estuvo en los antípodas de la pamplonesa porque esta fue muy toreable y además embistieron bien, sin ese carácter chochón que a veces le hemos criticado y que muchos achacan a que su vacada está siendo fundida en Lanzahíta.

Para nosotros faltó pelea en el peto, esto es, meter riñones. En ese aspecto solo hubo un puyazo que nos satisfizo y fue el segundo del quinto toro. Es un bagaje cortísimo que nos hizo ir a felicitar al presidente Benoît Pince al finalizar el festejo por haber hecho oídos sordos a los cantos de sirena que le pedían haber enseñado algún azul. Y los cantos se oyeron en segundo, quinto y sexto. Fíjense: tres toros en un mismo encierro.

Ojo porque no esconderemos que dos toros se taparon por la cara ya que parecían haber estado a dieta. Los anunciaron con 500 kilos pero seguro que alguien pisó la báscula para que llegasen a esa cifra. En Francia gustan mucho los cuernos y nadie protestó, cosa que entenderán cuando vean las fotos. Incluso los aplaudieron de salida fijándose solamente en la arboladura:



Como ejemplo de lo que decimos vean esta foto que hizo el amigo Gerard en los corrales, donde el subalterno del maestro le está contando cómo es uno de los que le ha tocado en el sorteo:

                                   


El balance fue: palmas, ovación, palmas, leve división, ovación y ovación. Los pesos: 500, 560, 500, 540, 510 y 520. ¿Cuál fue la diferencia básica entre los de Pamplona y éstos? Pues que los primeros vendieron muy cara su vida y los de Céret, bastante más barata. ¿Le hubiera gustado a Fourquet esta corrida? Pues nos tememos que no mucho ya que él disfrutaba con los toros de guerra y estos escolares, lo que es guerra, no dieron mucha.

Hubo casi lleno e insistimos en la seriedad de que hizo gala el palco. El amigo Pince, flamante presidente de la Federación de Sociedades Taurinas de Francia, nos demostró su rigor y su seriedad a prueba de comentarios intempestivos. Por cierto, nos llamó la atención la cantidad de voces que durante el festejo se oyeron desde el tendido en español. No es nada habitual tanto grito aquí y no fueron sólo contra Ferrera.



FERRERA. Venía de pasarlo mal en Pamplona con estos mismos toros el día anterior y aquí estaba clarísimo antes del paseíllo, como decíamos antes, que iba a querer la carne bien pasada en el primer tercio. Huelga decir que como director de lidia no existió. Su primero era este cárdeno, cornipaso, que se tapaba por la cara y cuyos 500 kilos no se los creía uno ni harto de vino:


Borja Lorente lo dejó como un colador mientras el patético director de lidia se desentendía totalmente de la escabechina. Le hizo un mínimo de cuatro agujeros diferentes en tres entradas. Por cierto, una espectadora le recordó que 'nos debes un toro', por el que mató en 3Puyazos siguiendo órdenes... ¿de Encabo o de Castilla? Vean por dónde manaba la sangre del pobre animal, qué asco:


Muy bien Otero en sus dos pares:


El toro era mirón, gazapón y reservón pero desde el tendido no se apreciaba ese peligro sordo típico de los escolares. De todas maneras, un maestro con casi treinta años de alternativa no debería tener excesivos problemas, ¿no creen?


Pues Ferrera no lo quiso ni ver. Pinchazo a vergonzoso paso de banderillas y estocada contraria y ladeada alargando el brazo, escupiéndose y perdiendo la muleta, más tres descabellos:


El cuarto era un cárdeno claro, nevado, degollado y sorprendentemente chato:



En el tercio de varas se confirmó lo que decíamos al principio y es que los dos de Ferrera iban a morir en el caballo. La pena fue que el picador era Réhabi, que se dedicó a recargar y barrenar de manera repugnante pero sin que el maestro engañase a nadie ya que se notaba que el piquero cumplía las infames órdenes que le habían dado en la furgoneta. Estamos convencidos de que el francés incluso exageró su vileza al recargar para que quedase claro quién era el último responsable. En esta foto del amigo Sergio se ve cómo está carioqueando y se levanta de la montura para recargar con sevicia:


Gabino se llevó la mayor bronca que hemos escuchado en cualquier actuación suya. En este vídeo se harán una idea de lo sucedido y fíjense en la actitud del maestro. Esto mismo que verán se repitió por tres veces:


Luego el público se comportó con demasiado respeto hacia un diestro que había robado el dinero a los que pasaron por taquilla. Fue algo parecido a lo acontecido con Castilla en 3Puyazos, con la diferencia de que allí el respetable estuvo más duro con el diestro.

Tras una serie de mantazos deleznables dejó esta casi entera ladeada que ven abajo más tres descabellos. Les contaremos algo curioso: nuestra localidad está justo enfrente del patio de cuadrillas por donde entran y salen los diestros. Se retiró Ferrera al final escuchando una merecidísima bronca y en el momento en que estaba fuera de visión ¡echó a correr por el patio! Huyó hacia la izquierda, que es donde tendría la furgoneta. Al verlo, los de la cuadrilla también esprintaron detrás de él. Es la primera vez que hemos visto salir de la plaza a unos toreros corriendo como conejos. ¿Se pensaría el gran maestro que le iban a pegar o qué? En otros tiempos quizá (recuerden esta entrada). Está visto que no debía de tener la conciencia muy tranquila...



SÁNCHEZ-VARA. Tiene que regalar un jamón por Navidad a Soler por haberle sacado en el sorteo el papelito con los dos toros que le tocaron, un lujo. El primero era un cárdeno claro, cornivuelto, que metía la cabeza de cine nada más salir:



Navarrete quiso lucirse a caballo y no estuvo mal porque dosificó el castigo y llegó a clavar un par de veces en buen sitio. De eso a que le dieran el premio media un abismo. El toro no ofreció una pelea como para merecer el azul que algunos pidieron al final. Pueden ustedes verla pulsando aquí a partir del 0'22''.

Protagonizó el maestro un excelente tercio de banderillas con estos dos pares fenomenales y después uno al violín también muy bueno y eso ya es raro en esa suerte tan socorrida. Los tienen en el vídeo anterior:



Brindó a la ADAC (en la foto, Garrigue, Raviglione y Carreño). Enceló bien al toro en la tela de inicio pero luego abusó de pico, de despegue y de abrir demasiado la puerta.



Le pegó no menos de cuarenta pases y cuando se cansó, el de Escolar tenía aún veinte o treinta más con la misma humillación, menuda máquina. Estocada honda, trasera y caída, con hilo del toro parecido al de Fonseca en Pamplona. Pérdida de avíos y dos descabellos:


El quinto era un cárdeno claro, probablemente el de más respeto de todo el encierro. Se comía la arena ya de salida:



Fue curioso ver que en el primer puyazo Navarrete gordo marró y no quiso clavar mientras el toro se quedaba en el peto sin pelear. Sorprendentemente en el segundo, cuando notó el pinchazo, protagonizó el único empuje medio bueno de toda la tarde. Hubo tres entradas más pero sin nada reseñable, como no fuese que el piquero cada vez pinchaba más atrás y dejó al toro con esta penosa imagen por ambos lados (este hombre es el que soltó la chulería del imán, vayan a los comentarios de la primera corrida):



Esta vez el guadalajareño puso un fantástico primer par que aunque se le fue caído, tuvo mucho mérito ya que el toro se le vino como un tren, observen la primera foto. Después sacó la silla y al levantarse cuadró por dentro y también en la cara, ¡bravo!



Nos frotábamos los ojos porque habíamos visto en dos días ocho pares sobresalientes del maestro, acostumbrados como estamos a que nos dé gato por liebre.

Después resultó que el toro metía la cabeza como uno de Garcigrande pero Vara corría la mano con cierta violencia y el animal se quejaba. Era un escolar para Morante, que ya podría haberse ofrecido para ocupar el lugar de Juan de Castilla.



Dejó una estocada hasta el puño pero bastante caída como se ve claramente en la foto. Hizo un visible gesto de lamentación pero como el toro empezó a trastabillarse y rodó sin puntilla, su gesticulación se tornó en la de un futbolista enloquecido tras marcar un gol. Cayó la oreja, como pueden deducir:



SOLERA. Su primero no tenía trapío pero sí tenía cara, con sus muy teóricos 500 kilos:


Nada en el caballo y luego un aire molesto que se levantó. Solera andaba más hacia atrás que hacia adelante. Se notaba que quería imponerse pero le faltaba decisión y  además le crecieron alas en los pies ante un toro que no se comía a nadie.


Pinchazo muy malo y esta estocada contraria que basta:


El último fue el toro de menos cara pero el más cuajado:



Pelea muy vulgar en varas, donde Agudo dio esta vez una de cal y una de arena. Para que nadie piense que queremos fastidiarlo ponemos su excelente segundo puyazo y no el primero, que se le fue donde ven la sangre cayendo tras el brazuelo y del que también tenemos foto:


En la muleta tenía una embestida de ensueño, iba empapado, sin menear la cabeza... ¡y por ambos lados! Ante ese material Solera podía dedicarse a torear de salón y la verdad es que con la derecha corrió bien la mano. Un seguidor suyo nos decía que esos derechazos habían sido los mejores de toda la feria. Hombre, sí, seguramente lleva razón pero es que no tiene mucho mérito dada la competencia...


Otra cosa fueron los naturales, perfectamente olvidables por realizarlos fuera de cacho y de manera zafia. Media desprendida y tendida, con esta estocada contraria a continuación más un descabello:


Dio una vuelta al ruedo acompañado por el mayoral. Pensábamos que el presidente cometería el error de enseñar un azul al tal Cocinero con esa excusa típica de los taurinos de dar un premio a la corrida. Eso siempre nos ha parecido una memez porque el pañuelo azul siempre es, o debería ser, para un toro en concreto y no para una corrida en general.

Salió también a saludar el ganadero aunque lo hizo con el sombrero al revés. Nunca habíamos hablado con él pero como a la salida nos dimos de bruces, no pudimos por menos que mantener este diálogo cuyo final puede que les sorprenda:

- Jefe, ¿cómo puede ser que le salgan a usted dos corridas tan diferentes como la de ayer en Pamplona y esta de hoy aquí?
- Oye, que la de Pamplona tuvo mucha casta ¿eh?, fue muy encastada
- Sí pero es que esta ha salido buenísima para los toreros, no me diga que no. Ha habido dos que eran para Morante.
- (Se carcajea). Pero Morante no quiere mis toros...
- Si viese lo dulce que han embestido hoy varios...
- Sí, sí... demasiado dulces... (riendo)

                        

Maestro, acaba de proporcionarnos otro titular para la crónica: DEMASIADO DULCES. 

No era el momento pero nos hubiera gustado hacerle algunas preguntas más como por ejemplo: faltó pimienta de la que le gusta a usted, ¿verdad?, ¿firmaría el yerno también presente su queja de que fueron demasiado dulces?, ¿qué va ser de su ganadería cuando usted falte? 

Tiene derecho a guardar silencio en esta última...

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.




domingo, 12 de julio de 2026

CÉRET DE TOROS, 2026 (5). NOVILLADA ISAÍAS: CUATRO NOVILLOS MUY RESULTONES

De eso a que al final el mayoral saliese a saludar media un abismo. Los novillos tuvieron interés, fueron parejos de comportamiento y propiciaron el triunfo de los novilleros y si no hubo tal es debido a que ya saben ustedes cómo está el panorama novilleril en estos momentos.



Los cuatro fueron negros, con las patitas finas de Pedrajas, muy duros para morir aunque lo hicieran todos en tablas e incluso en chiqueros, todos astifinos y todos con crotales. El balance fue: aplausos, ovación, aplausos y aplausos. Puede irse contento Isaías porque tras ver a los dos somnolientos hermanos lidiados en 3Puyazos teníamos la mosca tras la oreja.



Hacía años que la ADAC iba tras una novillada de Los Guaperales y creemos que quedaron satisfechos. Hubo dos tercios de entrada:




HOYOS. Era su primero este negro, listón, carpintero y que salió con muchos pies:



Muy bien Réhabi clavando en el sitio y sin recargar aunque marrase más de la cuenta. El toro cumplió y el caballo se tropezó sin que lo podamos considerar un batacazo. Observen lo que decimos del buen sitio:


Había que estar pendiente porque el novillo pedía que se le hiciera todo bien pero acusó el esfuerzo y fue acortando el viaje, con lo que la cosa se diluyó. Estocada honda, arriba y pasada, con sorprendentes aplausos al toro cuando se dirigía a morir a toriles (?).


Su segundo era negro mulato, degollado y carifosco:


Poca cosa en varas a pesar de que nuestra foto le favorece y después vimos una buena brega de Úbeda. 


Empezó repitiendo con castita aunque sin desbordar pero en la tercera tanda se le vació el depósito. Hoyos picó bastante sin que nadie rechistase y encima se puso pesado antes de esta buena estocada, un pelín contraria, perfilándose aprovechando la querencia del novillo hacia toriles. Orejica sin petición mayoritaria de pañuelos pero como el reglamento francés contempla que se cuenten también los decibelios de la berrea del personal, pues el palco cedió:




CALZADA. Su primero era negro zaíno, con poca cara pero bien puesta:


Juanan Agudo se llevó una gran ovación al marcharse pero debió de ser por el batacazo que sufrió porque lo que es clavar, no clavó nunca en buen sitio sino todo lo contrario. 


Tuvo el buen detalle de levantar la vara al instante cuando el primer pinchazo se le había ido más cerca del rabo que del morrillo. 


Pueden comprobar por donde manaba la sangre del novillo, cuya pelea estuvo bien, y compararla con la otra foto anterior. Ojo porque al final incluso le dieron el premio (!):


Muy bien los dos pares de José Manuel Mas, con ganas y vergüenza torera, algo que debería ser lo normal y no lo es ni de broma:


Durante el brindis el novillo rompió la madera de la barrera y se introdujo tranquilamente en el callejón:


Después era probón y pegajosillo, sabiendo en todo momento dónde estaba el muñeco, hasta el punto de que derribó por dos veces a Yosu sin hacer carne. Esta es la segunda:


Volvió a la cara con intención de descararse al natural y en el primer intento de pase, al no ir tapado pensando que estaba ante un norit al uso, lo volvió a enganchar por tercera vez y se libró de milagro. Los cargantes de la radio macuto ¿por qué no aconsejan correctamente a estos hombres en lugar de repetir constantemente la sandez del 'p'alante'?


Sorprendentemente en lugar de salir acto seguido a los medios a hacerse el amo del cotarro el de Isaías se rajó y se amorcilló. Pegado a tablas recibió dos cortas, un pinchazo y esta estocada desprendida con bella muerte:
                                 

El cuarto era negro bragado y astiblanco:


Galopó con ganas al caballo pero Calzada nos defraudó pidiendo el cambio tras el segundo en un animal que se hubiese venido al galope desde la puerta de chiqueros. Debió de pensar equivocadamente que aquí peregrinamos para ver su toreo de muleta en vez del caballo.
 O no se entera o le han informado mal.

Se había colado dos veces en el capote pero humillaba bien. Lo que ocurrió fue que se levantó un viento molesto, que la muñeca del diestro estaba floja y que el novillo empezó a ir a su aire, gazapeando hasta que al final se cansó de que lo toreasen tan mal:


Para hacer lo que hizo hubiésemos preferido ver morir el toro en el caballo ya que lo del último tercio fue una pesadez para el respetable y una pérdida de cartel para el novillero. Rinconera a capón con larga agonía del animal en toriles.


¿Qué conclusiones extraemos del festejo? Que no nos importará nada ver el año que viene otra novillada de Isaías donde se lidie; que Hoyos no nos dijo nada; que el premio al mejor picador debió quedar desierto y por último pero quizá lo más importante, que Calzada tiene que replantearse su situación.

Si es verdad que quiere dejarlo, mejor que se quite y deje de escuchar los cantos de sirena de su entorno. Lo hemos defendido cuando lo veíamos con ilusión y sin hacer ascos a ningún encaste pero en esta novillada estuvo mal, como sin ganas, un tanto sobrepasado o agobiado por las circunstancias.

Los dimes y diretes sobre su fallida alternativa el año pasado empiezan a repetirse este y solamente le falta eso al bueno de Yosu para que la poca ilusión que se le transparenta a través del traje de luces quede en cenizas que se lleve el viento.

Saludos cordiales desde Amélie-les-Bains. Rafa.