miércoles, 13 de mayo de 2026

FERIA DE SAN ISIDRO, 2026 (4). NOVILLADA DE MONTEALTO: BRAVO POR DON AGUSTÍN

O también bravo por el encaste Domecq. Agustín Montes nos regaló una novillada interesantísima. Dos ejemplares rondaron la bravura a falta de un tercer puyazo, otro fue listo, hubo uno poderoso y encastado, encima metieron bien la cabeza y no pararon de embestir. ¿Qué más queremos? ¿Qué dirán los que odian el encaste bodeguero sólo por ser vos quien sois?

                    

Ya van varios festejos donde el panadero ha traído algunos ejemplares excelentes pero ayer la novillada fue completa y variada. Queda demostrado que una ganadería es lo que es el criador y se puede tener el encaste Domecq y que te salgan animales como los de esta tarde. Creemos que son de los que ponen de acuerdo a toristas y toreristas aunque el torista se vaya siempre mohíno lamentando el desprecio por la suerte de varas. 


Novillada con trapío, encastada y exigente. Dio una media de 511 kilos. Su juego fue como sigue: primero, bravo a falta de una tercera entrada; segundo, bravo en el caballo y noble en la muleta; tercero, con poder y casta; cuarto, listo; quinto, arruinado por el picador y sexto, repetidor.


Otras veces hemos escuchado a don Agustín, quien no se muerde la lengua como otros ganaderos, muy enfadado con los diestros por no haber sacado partido de sus pupilos. No fue el caso esta vez, donde propició el triunfo de Álvaro Serrano, que muy justamente lo sacó a saludar a la muerte del sexto:



BASTOS. Su primero era bociblanco y no  dorado como anunciaban. Cornidelantero, listón, rabilargo, era un castaño muy oscuro, de los castaños antiguos. Las fotos son del maestro Moore, a quien en días de lluvia agradecemos especialmente su esfuerzo:



Muy mal Bastos, depreocupándose de poner bien en suerte al novillo, que tuvo detalles de bravo en el peto. 

Confirmó esos detalles haciendo siempre hilo en banderillas. García clavó este segundo par, de poder a poder:



En la muleta fue encastado y embistió incansable por ambos pitones. A Encabo no le convencía porque insistía en que le faltaba ritmo. Seguramente es mejor el borrego, ¿verdad, maestro? Contaríamos a Gallito, Belmonte o Manolete que a un toro le faltó ritmo y nos mirarían como a un marciano. El novillero decía después que movía mucho la cabeza. Ya, claro, si os sacan del norit, a quejarse.



Bastos pegó pases y quedó por debajo de este buen Camagueto, que, repetimos, no fue lucido en el caballo para nuestra desgracia. Rubricó su victoria desarmando al diestro y obligándolo a tomar el olivo tras esta estocada pasada:



El cuarto era negro listón, zarco, alto y astifino:



En el recibo demostró que era listo, observen este formidable tornillazo a la altura de la cabeza:



Muy mal Prieto carioqueando y pinchando atrás. En el primero empujó fijo pero en el segundo aprendió y se escaqueó. Vean la carioca, una de las dos que pegó con esa mano izquierda asesina:



García lo fue encelando en la capa pero el animal demostraba que sabía lo que estaba pasando ahí. Inicio roquista de hinojos tragando con valor un parón:



Metía la cabeza bien pero desparramaba la vista y se revolvía. Bastos le intentó sacar lo que tenía dentro a pesar de algunos enganchones. Dejaremos la cosa en un empate sin goles... siendo generosos.



Ojo porque se salvó de varias cornadas al equivocarse con contumacia ya que entró a matar siempre en la suerte contraria sin darse cuenta del riesgo que corría. ¿Dónde estaba Cristina para avisarlo en esos momentos de gran peligro? La primera vez el toro se abre hacia su querencia, lo desarma y lo persigue como ven, atravesando todo el ruedo:



Vuelve a errar y vuelve a pinchar pero arriba, que conste en acta porque es un aspecto a tener en cuenta y por eso se lo enseñamos:



Tercera equivocación y esta vez se libra de una cornada en el abdomen. Y cuarto error, aunque ahora alarga el brazo con valentía para dejar una entera pasada perdiendo por tercera vez los avíos con el gañafón del toro. A ver si Cristina le enseña esto para que lo lea y aprenda la diferencia aunque quizá debería leerlo ella antes para enterarse.


MORILLA. Lleva dos picadores que estarían mejor picando piedra. Su primero era negro, meano y alto de agujas:



Excelente empuje de bravo en los dos puyazos, con este derribo en el primero. El pobre se llevó tres o cuatro agujeros todos traseros. La empresa nos informa del peso de los caballos pero no del de los jinetes:




Mal Serrano rematando su quite con esta dura media que envió el toro al suelo. A ver, si no es el tuyo lo que se tercia es cuidarlo con una larga o una revolera:



Más hilo en banderillas y más ganas de embestir, siempre con el hocico por el suelo. No obstante fue acusando el esfuerzo en varas y se fue apagando en su codicia aunque no en su raza. Morilla no nos demostró gran cosa y además no la dejaba puesta como le reclamaban desde el callejón.



Pinchazo tirándose sin fe y sablazo infamante por trasero, perpendicular y bajísimo. Muerte del buen novillo en los medios.

El quinto era un colorado ojo de perdiz, listón, cornidelantero, con chorreras por la grupa y lavado de pies, que fue ovacionado de salida:



Desastroso Morilla, que no sabe poner el toro al caballo. Dicen que este Manuel Ramos lleva 30 años picando, pues ya es hora de que se jubile porque estuvo nefasto: pinchazo casi en la paletilla, carioca y barrenada. ¡Fuera, hombre! 



En el segundo el novillo se repuchó, lo mismo que hubiéramos hecho nosotros para no aguantar más fechorías.




Al cambio de tercio el animal quería tablas pero nunca sabremos si es que lo estropeó el picador. Ante la duda, creemos que sí.

Era pronto y calamocheador, otra circunstancia quizá culpa del indigno piquero. Se le fue subiendo a las barbas. Por supuesto que para los televisivos todo era culpa del pobre animal. ¿Para cuándo un defensor del toro en las retransmisiones?



Pesadez del de Morón que siguió sin demostrarnos nada. Dos pinchazos muy malos y entera milagrosa con bella muerte en tablas:




ÁLVARO SERRANO. Su primero era un castaño listón que hacía surcos de salida:



Empuja con ganas a pesar de la lanzada baja del piquero, que le lleva a cabecear. De largo se arranca como ven y descabalga a Marcial en justa venganza por lo que esta vez fue otra lanzada pero en el espinazo. Marcial, no eres el más grande:





Ahora que era su novillo, Serrano sí remató su quite de costadillo con esta larga, ¡qué diferencia!



¿Han visto cómo metía la cabeza este Cartero? Buen par de Ramos ante el ya exigente animal:



Confirmó en la muleta que se comía la arena aunque no de tonto sino de encastado. Era un vendaval pero Serrano no volvió la cara y aguantó, buscando las tablas en la partida porque ganarla era muy complicado:



Derechismo disculpable por el aire, con una sola tanda al natural aunque cogiendo el estaquillador por el centro. A eso no se atreve la mayoría de toreros del escalafón superior. Debe eliminar los dobles remates por alto, que resultan redundantes y embarullados. Recuerden lo que explicábamos aquí

Acierta en la natural y se tira a por todas dejando la espada bien colocada. Lleva el brazo suelto y no termina de cruzar pero ayer los dioses lo ayudaron a hundir el estoque cuando lo necesitó. Oreja y aplausos al novillo más que merecidos: 



El sexto, muy alto y con carita de niño, fue aplaudido incomprensiblemente de salida ya que era el más justo de presencia en toda la tarde. ¿Será porque en la tablilla dio el que más con 529 kilos?



Cumple en el primero y mansea en el segundo. Lo mejor de la tarde con el percal fue esta media de Bastos en su quite:



Muy bien toda la cuadrilla en el segundo tercio. Éste es Aguado:



El público estaba claramente con Serrano, que empezó con desparpajo. En la muleta fue el novillo más sosete pero repetía, circunstancia que aprovechó el diestro. 



En el haber, su decisión y el no retorcerse. En el debe, algunos enganchones y el no haberse echado la muleta a la izquierda de inicio:



Gritos en los tendidos que provocaban una polémica que no oíamos bien por televisión. Volvió a hundir la espada arriba mas un pelín trasera:



Como no doblaba se dedicó a pincharlo en el morro dejándoselo bañado en sangre, como ven abajo. Muy mal, Alvarito. El animal se traga la muerte, suenan dos avisos, el puntillero que lo levanta y por fin un descabello cuando iba a escuchar el tercero. Oreja:




Buen espectáculo el que nos deparó el encaste Domecq con el ganadero de Montealto. Lamentable espectáculo el de los picadores. 

Esta salida en hombros ¿servirá de algo a Serrano? Es que con los novilleros estamos asistiendo a fenómenos curiosos de endiosamientos que terminan en nada o triunfos que se diluyen como azucarillos. Ya veremos...

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa





lunes, 11 de mayo de 2026

FERIA DE SAN ISIDRO, 2026 (3). MAYALDE: CUATRO DE CUATRO

Los cuatro de Mayalde que se lidiaron fueron de oreja. Hizo pleno el conde aunque el problema es que toritos como estos pueden dejar en evidencia al más pintado como verán si continúan leyendo.

Encierro parejo de lámina, todos bajos y todos con cara, nobles en las telas, sin un mal gesto, alegres al acudir al caballo pero con peleas discretas en el peto. No se les apretó y quizá por eso en la muleta ofrecieron las orejas en bandeja de plata. Los dos sobreros de Bohórquez fueron feos y bastante deslucidos.



Los seis previstos en la corrida dieron una media de 561 kilos. El juego fue como sigue: primero, devuelto; el sobrero embistió a arreones; segundo, desaprovechado por Román; tercero, de dulce, desaprovechado por Caballero; cuarto, que pasó sin picar, de lujo en la muleta; quinto, boyante, se fue sin torear y sexto, el otro sobrero de Bohórquez, desaborío.

Cinco avisos en tres horas de festejo.


GALVÁN. Su primero pesó 585 kilos y era este castaño oscuro, listón, bajito, ofensivo y muy humillador. Las fotos son del maestro Moore:



Pareció lesionarse y terminó en el corral. El sobrero era de Bohórquez, cinqueño de 603 kilos, negro zaíno, gordo, de poco cuello, astinegro, sucio del chiquero y con pelota:



Carioca donde intenta empujar y segunda entrada con señal. Blandeo de manos sin protestas y capotes al cielo. 

Banderillas muy traseras, como cada día, y eso no es bueno para el toro. Embestida tan sucia como su costillar, moviendo la cabeza pero sin despistarse de la tela. Al final, entre el aire y el escarbar, poca cosa.



Sainete para cuadrar, media en las agujas y descabello a punto de sonar el segundo aviso:


Mató su segundo en sexto lugar tras volver del hule con un puntazo. Iba a ser este castaño bragado, bociblanco, de manos cortas, serio y bien encornado:



Galope alegre como ven pero pelea mediocre de la que salió renqueando y fue para atrás:



El segundo sobrero también era de Bohórquez, negro, sin cuello, alto, badanudo, acarnerado y también sucio. Candidato a toro más feo de la feria. Las hechuras no parecían muy prometedoras pero eso falla como escopeta de feria:



No pelea tras notar un pinchazo de Juanpa en la grupa. En el segundo le echa el caballo encima y se repucha.

Mala lidia en el segundo tercio, con el murube orientándose y perdiendo el poco fuelle que tenía. Topaba yendo al paso y poco pudo hacer el gaditano. Bueno, sí, hizo una cosa: alargarse demasiado cuando se cumplían tres horas de festejo.



Estocada un pelín contraria tirando los avíos al salir perseguido:



ROMÁN. Su primero era un colorado oscuro, chorreado en verdugo, ojo de perdiz, listón:



Se dejó pegar con bastante saña, mientras Chocolate desobedecía ostensiblemente a Román cuando le decía que parase. En el segundo, galope alegre, como todos los hermanos, y picotazo marrando.

Buen segundo par de Escorial, que se asomó al balcón:



Al ver su buen tranco le dio mucha distancia. Le quiso bajar la mano pero no pareció llevarlo bien toreado, nos daba la impresión de que el toro iba un poco a su aire:



Por eso en la tercera tanda empezó a cabecear. Quizá equivocó el terreno cuando se puso en la raya trasteando perpendicular a la barrera. Terminó en los adentros, donde el toro aún se puso peor. Al final no sacó nada en claro y el animal fue arrastrado con las orejas puestas.

Dos pinchazos a capón sin soltar, otro escupido, otro en los bajos, una casi entera, perpendicular y muy trasera más dos descabellos:



Su segundo era de gran trapío, cinqueño, castaño oscuro, bragado, listón y lavado de cara:



Le levantan en el acto las dos veces por orden del diestro. 

Aprendió la lección y ahora llevó al toro mejor conducido, con mano baja y sin quitarle la tela de la cara:



El toro quería coger la muleta y Román conectó con el público. Dentro de sus capacidades estuvo muy correcto pero siempre por debajo de la calidad del toro. Si en el palco llega a estar el turista Fernández, lo azulea sin tener en cuenta el simulacro total en varas.

Buena estocada recibiendo aunque cayó perpendicular y trasera por clavar a capón como pueden comprobar. Oreja.




CABALLERO. Se le fueron dos toros de oreja, los dos ¡y en Madrid! Su primero era este castaño carinegro, cornidelantero un poco levantado:



Guante blanco en varas sin tapar la salida. Salió suelto. En el quite resultó cogido Galván tras desequilibrarlo el toro con una pata:



García se alivió como ven y además clavó muy trasero pero fue convenientemente ovacionado:



Buena embestida del toro pero muñeca rudimentaria de Caballero, siempre con el compás muy abierto. Pegó pases, siempre por debajo de lo bonancible de su oponente. Hasta Arnás se dio cuenta porque comentó que el público estaba siendo muy respetuoso con él. Dijo esto porque no se oía ninguna protesta. Con otros no hubieran tenido piedad pero... es el diferente rasero que tienen los protestantes de esta plaza.



Se perfila mal y pincha, luego clava una media horrorosa, pega cuatro descabellos y por fin el de Mayalde se echa, aburrido y decepcionado el pobre por haber sido tristemente desaprovechado.

Su segundo era este negro listón, cinqueño, perfectamente encornado, aleonado, que salió con muchos pies:



Dimite enseguida y le levantan en los dos. Ya ven que la tónica de la corrida fue no pegar ninguna de las palizas habituales. 

Bien Gómez y Sánchez. Vean el primero cómo en uno se alivia pero en el otro se esfuerza. No obstante, ¿qué más da? Lo aplaudieron exactamente igual en los dos pares. Estamos en Madrid y todo vale:




García había enseñado a todos el pitón derecho con el que el toro se comía la arena. Inicio equivocado del diestro por cuentos chinos ya que el animal era de pronto y en la mano.

Después se confirmó su viaje como ven abajo. Pero Caballero paseaba demasiado entre tandas y seguía trasteando por debajo del buen animal, que amenazaba con desentenderse, harto de ser mal toreado.



Nada, el del conde se acabó sin haberse llevado ni un pase bueno. El público estuvo otra vez muy comprensivo con el maestro, ¡así da gusto!

Pinchazo y sablazo malo, caído, trasero y ejecutado a la carrera estirando el brazo. La culpa de irse de vacío no fue de la espada como se engañaba en el callejón. Conforme pasen los días Caballero se dara cuenta de la gran oportunidad que desperdició ayer con esos dos toros:



Victoria clara de Finat frente a los dos toreros que se enfrentaron a sus toros. En una plaza que se ha vuelto tan facilona fue delito de lesa tauromaquia que no se cortase un mínimo de cuatro orejas. 

Y dado que a sus toros no se les picó con dureza, ya podrían haberlos puesto de lejos en una tercera vara para recrearnos con su mínimo tardeo y su mucha alegría en el galope. ¿Habrán pensado los de 3Puyazos en esta ganadería?

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa. Y gracias a Santi por su aportación.