jueves, 9 de abril de 2026

CONVERSACIÓN CON PRIETO DE LA CAL (2ª PARTE): 'ME PARECE MUY MAL LA VUELTA DE MORANTE'

Reanudamos la charla con el ganadero de La Ruiza esperando que lo que departimos con él sea de su interés. La primera parte la tienen pulsando aquí. Venimos de hablar de Morante en la entrada anterior y resulta que también saldrá en esta conversación, ya han visto el titular:

- Lo de desgastarse mucho sus toros de salida no se cumplió con el berrendo de 3Puyazos. Salió al paso, se paró, se engalló y escuchó una ovación pero no protagonizó una irrupción fulgurante.

- En lo mío eso es muy raro pero es que aquel toro ya era muy listo en el campo... Yo creo que el ganado es inteligente y ese animal en el campo siempre hacía las cosas pensándoselas. Cuando lo movías para sacarlo de su cerrado había que sacarlo o antes o después que los demás, nunca iba con los otros. Sin los cabestros grandes de aquí nunca hubiéramos podido embarcar ese toro. Todo fue muy complicado con él y eso después se vio en la plaza. 



 - Estuvo usted en La Rábida hablando de 'Valores liberales y el toro de lidia', ¿eso qué fue?

- (Sonríe) Fernando Cuadri tiene un hermano que es director de cine. Me llamó y me dijo que iba a dar una charla en La Rábida y que a ver si podría ir con él, que lo organizaba un amigo de su hermano. Le dije que sí. Es más, los frailes que hay allí, que son cinco, son quienes vienen a dar la comunión a mi madre. El más tradicional de todos, que con su barba y sus sandalias se parece a San Francisco de Asís, me dijo: 'oiga, eso que han anunciado de los valores liberales y el toro, ¿usted qué hace en una cosa liberal?' Pues resultó que era un foro en el que de valores liberales no se habló, simplemente era un coloquio sobre la crianza del toro y Fernando Cuadri, que se lleva muy bien conmigo, habló de esa crianza del toro desde que nace y yo complementé un poco con la selección. No tuvo nada que ver con el título, yo nunca lo entendí.

- ¿Está contento con el cartel de Vic para su corrida? Recordemos que son Lamelas, Gerpe y Solera.

- (Dudando) Sí y no. Sé los picadores que llevan dos de ellos. Me falta uno. En las corridas donde voy a ver la suerte de varas lo que me interesa más son los picadores. Sé que con uno van dos franceses, Gabin y...

- Aillet...

- Sí. Y después otro lleva a uno de los de Raso y a Peralta, por eso estoy encantado. Del tercer matador no tengo ni idea todavía...

- De Lamelas...

- Sí. Eso es lo único que me preocupa. Las únicas oportunidades que tiene un ganadero de ver sus toros en el caballo tiene que ser con buenos picadores. El año pasado en la concurso de Vic, por ejemplo, el director de lidia llevó dos picadores desastrosos (se refiere a Esaú, véase abajo cómo se picó al miura). ¡Qué más daba si los toros eran de Miura o del Conde si los cogían en el rabo! Era absurdo. Al final, así no te sirve de nada ni una concurso ni una corrida normal. Por el contrario, si hay buenos picadores cambia todo.



- Hay otro detalle, que es el director de lidia, quien puede marcar la pauta a partir del primer toro según lo que se haga para el resto de la corrida.

- El director de lidia es muy importante. Le pongo un ejemplo. El año pasado en Calasparra era un desafío con Miura, que es más antiguo que nosotros. Estuve allí haciendo el pregón y hablé de la suerte de varas, un poco predicando en el desierto pero cada uno tenemos nuestra opinión. Entonces les dije que se anunciaba Joao d'Alva, que es un chico que no es que vaya a ser Morante pero que lidia muy bien los toros y hace caso al ganadero. Además lleva un buen picador... Pues acordamos que como venía de segundo en el cartel se alternasen las ganaderías. Por eso a partir del segundo la lidia se hizo muy bien. No es lo habitual con novilleros pero es que en una concurso es clave que el director empiece bien el festejo y se preocupe después de todo lo que pase en los demás toros.

- Eso es la teoría porque luego los otros matadores pueden decirle que no se meta en sus toros...

- Para mi gusto el director de lidia es muy importante, tiene que darte garantías. Hace dos años en la concurso de Vic, la de la lluvia, a la que no pude ir, me dijo mi hijo que la tercera vara fue la que se hizo con el toro bien colocado en suerte, y precisamente fue así porque lo puso Sánchez-Vara, que era el director de lidia aquel día. Esa es la función del director, tiene que ir con la intención de hacer las cosas bien.



- Tenía apuntado preguntarle por otra novillada pero no recuerdo el sitio...

- Lidié en Laguna, Calasparra, Beaucaire...

- Vic...

- Sí... pues no sé... ¡Ah, sí!, en Carbonero El Mayor, en Segovia. Lidiamos allí hace dos años y repetimos el año pasado. Hace dos años se lidió una novillada buenísima y la del año pasado fue más desigual pero hubo un animal excepcional, muy bueno. Tomás estuvo en Carbonero y en Laguna y me dijo que le había gustado más esta última en conjunto. Pero el mejor novillo de toda la temporada fue el de Carbonero, según él.

- Una pregunta sobre Morante, con quien siempre ha habido buena relación en su casa. ¿Qué le ha parecido lo de su última temporada con ese endiosamiento y aquello de que me retiro pero ahora vuelvo...? ¿Cómo lo ve?

- (Sin dudar) Mal, muy mal. No sé... él es verdad que siempre ha tenido problemas de salud en su cabeza pero todo lo que sucede a su alrededor es por él. Si decido que me retiro porque no lo veo pues te retiras. No entiendo retirarte el 12 de octubre en Madrid y ahora volver a Sevilla. Es que es una empresa nueva, sí, ¿y qué? No haberte cortado la coleta, hombre.

- Bueno, ya sabe que él sostiene que no se cortó la coleta como Dios manda sino que solamente se quitó la castañeta...

- Pero entonces ¿para qué haces eso? No tiene mucho sentido. Si vas a volver porque te has arrepentido de haber hecho eso, lo suyo es pedir perdón a la afición. Pero es que hay gente a quien se permite todo. Yo he conocido a un Morante que con sus problemas y sus cosas tenía bastante sentido común, a su manera, pero lo tenía. Este Morante de ahora... no lo entiendo. Ni siquiera creo que un partidario de Morante esté muy conforme con que se vaya y vuelva. Ahora, en Sevilla, ¿se quitará otra vez la castañeta y se la volverá a poner en Málaga? Parece un poco de juerga, no lo veo muy serio. Igual que aquella entrevista dramática del ABC donde decía cosas muy graves, hablando incluso de quitarse la vida... Eso es muy doloroso porque tienes familia que lo va a leer... Pero al poco dice que viene con ansias renovadas y que está fenomenal... Una persona con problemas debería quedarse en casa y curarse del todo. No sé si prima en él lo comercial, lo monetario o la importancia tan brutal que se le da... pero no habría que perdonarle todo. No veo lógico todo esto. (Recuerden los desocupados lectores que nosotros fuimos de los primeros en poner en duda su supuesta retirada, pulsen aquí y lean el titular de aquella corrida madrileña)



- Y el otro torero del que quería preguntarle es el favorito de su madre...

- Paula, sí... Venía todos los años a tentar. Mire esta foto donde se le ve a la derecha de un chavalín,  que era Canito, sobrino de Cano, el fotógrafo. Salgo yo al otro lado con Tito de San Bernardo:



- Paula venía cada año como le digo y se tiraba una hora vendándose las rodillas. Cuando salía le daba igual el tamaño y los pitones de las vacas, nunca exigió nada. 'Me da igual que sean bonitas, decía, lo importante son las intenciones que tengan'. Jamás le arreglé una vaca, lo único que pasaba era que al tener tan pocas facultades había que ir con mucho cuidado porque como le gustase una vaca, salía del burladero, la iba sacando hasta el centro del ruedo y estando en puntas le podía tropezar... Por eso siempre teníamos algún matador o algún novillero de la casa pendiente de hacerse cargo de las cosas ante cualquier imprevisto, siempre atento con él. Hoy mucha gente se admira de que toreara utreras en puntas. Se quedaba a comer y veías que era una persona que decía las verdades del barquero, no tenía pelos en la lengua con nadie... Por otro lado era muy normal...

- Pero nunca se apuntó a matar sus toros...

- No... pero es que hablamos de una época complicada con mis toros. Mató creo que una de Miura en su primeros años pero es que después no tenía facultades. Mi madre era muy partidaria de él. En Sevilla eran de Paula o de Romero y los paulistas decían que él era más puro, más belmontista. Quizá Curro no era tan puro, no sé... A la hora de colocar las vacas en el caballo lo hacía divinamente y con gracia en los recortes, sin abusar de los pases, con mucha naturalidad.

- Me ha dicho que leyó usted en el blog aquella entrevista fantasma con Joaquín Vidal que me inventé (pulsen aquí). ¿Está de acuerdo conmigo en que estamos igual de mal que hace treinta años?

- Yo creo que estamos peor... En aquella época no había fundas, por ejemplo. Los toros se arreglaban, sí, pero el ganadero no estaba obligado a meter el toro en el mueco para quitar las fundas. Ahora el noventa por ciento de los toros pasan por el mueco para quitar las dichosas fundas. Con esos inventos modernos estamos peor... Y la autoridad en Madrid está sin duda peor que entonces. No digo que todos aquellos presidentes fuesen sensacionales pero había sanciones e inhabilitaciones, había más orden. Hay otra cosa que parecerá una tontería pero los toros dependían de Interior, no de Cultura. Puede que la tauromaquia sea más de Cultura pero para que haya orden era mejor que estuviese en Interior. Yo lo veo todo peor ahora. Además es verdad que había empresas y monopolios, recordemos a Manolo Chopera, a Balañá, a Canorea con los Matilla... pero, por favor, no me comparen a Chopera con la actual empresa de Madrid, ni a Canorea con la empresa de Sevilla, ¡es que no tienen nada que ver! Aquella gente eran aficionados a los toros, con sus gustos particulares, sí... pero por ejemplo, en Vic o en Bayona el primero que estaba en los corrales a las siete de la mañana era Manolo Chopera. Luego, los encastes: se han perdido muchos, los patasblancas de Sánchez Cobaleda, los guardiolas con lo poco que veremos en 3Puyazos, de los pedrajas sólo tenemos el reducto de Isaías, desapareció Atanasio... Antes la baraja era más amplia. Había Domecq, correcto, pero también Torrestrella y tampoco me comparen Torrestrella con Daniel Ruiz, Garcigrande o Victoriano del Río. No hay duda de que estamos peor.



- Y dentro del ruedo, ¿había más oficio antes?

- Había más variedad porque las ganaderías eran más variadas. Yo no estoy como Morante en contra de las escuelas pero ya empiezan mal porque no sé si  les enseñan bien cómo colocarse, las distancias, los terrenos... ya que los animales con los que se enfrentan son todos iguales. Y luego los que no llegan a matadores se hacen banderilleros, siendo que han aprendido entre algodones, cosa que antes no pasaba. Por eso conocían más la profesión que los de ahora. Estaban más preparados.

- Siempre acabamos en forma pesimista, ¿se da cuenta? Hacemos una especie de terapia de grupo pero no solucionamos nada.

- Pero por lo menos nos queda 3Puyazos, Vic y Céret.

- Y que dure...

- Sí, que duren los tres. Discutiremos sobre los carteles pero por lo menos tienen interés en que la lidia se haga bien, con los mejores caballos de picar, etc.

- Por eso cuando me preguntan qué pienso de los carteles de estas tres ferias siempre respondo que me da igual quién toree. Si el primer tercio se hace medio bien, yo ya estoy contento.

- Por eso le hablaba de que mi preocupación para Vic eran los picadores.

- Un amigo del blog, el que hizo su presentación en el coloquio de Barcelona, me repite siempre la misma canción: 'Rafa, desengáñate porque todos los ganaderos, incluso los que van de duros y hablan solamente del caballo, lo único que quieren es que corten las orejas a sus toros'. ¿Lo confirma o lo desmiente?

- Empieza uno de ganadero pensando eso. Pero cuando ya llevas muchos años en esto vas buscando otra cosa porque además te das cuenta de que el torero se va mucho más satisfecho sin haber cortado orejas pero habiendo lidiado bien un toro importante antes que el que corta un rabo con un público festivo. Ni siquiera muchos toreros estarían de acuerdo con esa afirmación de las orejas. Es verdad que el resultado es importante pero si la razón de ser de un ganadero es que corten las orejas a sus toros, yo me retiro. Eso lo vas aprendiendo con los años. Mi objetivo como ganadero se basa en que me gusta el animal, el toro, y me gusta la lidia bien hecha, con un buen torero que sea capaz de poder a un toro, matandolo bien... y entonces, sí, ahí sí que me gustaría que le cortasen la oreja. Si no lo hace así, me parece injusto que se corten orejas.

- Pero el dinero tanto para el ganadero como para el torero está en las orejas...

- Sí pero yo aprendí de Fernando Cuadri que el dinero del ganadero no puede ser el fin de su labor sino la consecuencia de ella. Si tú sólo tienes el objetivo de ganar dinero, tendrás que tragar con todo lo que te pidan: criar un toro para que le corten orejas, ponerle fundas, hacerle las bolitas, arreglarlos... No, el dinero tiene que ser una consecuencia de tu trabajo. Y los que tenemos este tipo de ganado no podemos buscar la rentabilidad sino criar un toro que te llene.

- Sobre su tan traído retorno a Madrid, si lo obligasen a enfundar la corrida que le comprasen para Las Ventas...

- (Interrumpiendo) Pues no volveré a Madrid. Está claro. Espero que eso cambie. Mis hijos son muy jóvenes y algún día querrán volver a Madrid pero si yo he de enfundar, no volveré, no me interesa lo más mínimo.

De esta manera tan radical acabábamos la conversación que mantuvimos con un ganadero que cumple la condición añadida de ser aficionado. Por cierto, nos dijo que había disfrutado en el coloquio con los aficionados catalanes en Barcelona: 'estos coloquios dependen siempre de las preguntas y allí fueron muy interesantes'.



Nos despedimos con esta curiosa foto de la ganadería de perrillos bodegueros que lleva su esposa. La madre de esta camada ayuda siempre en las labores de campo y es especialista en distraer a los toros cuando les da por pelearse. No va por la cara a tocarles las orejas sino por detrás a picarles en los testículos. En cuanto empieza a molestarlos por esa zona, los toros se despistan con ella y cesan en su actitud levantisca. Es toda una experta...



Ah, y olvídense de aquella corrida concurso que estaba preparada para una plaza de la mitad norte. Era con Concha y Sierra, Saltillo, Prieto de la Cal, Conde de la Corte, Palha y Cebada Gago. El empresario ha dicho que por desacuerdo con el ayuntamiento se sustituirá por una corrida normal. ¿Qué tiene que ver el ayuntamiento en esto, pensamos nosotros? Seguro que lo que hay detrás es algún cambio de cromos...

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa. 

lunes, 6 de abril de 2026

TRES EXCELENTES ESTOCADAS

Antes de comentarles lo que nos pareció la corrida diremos algo que quizá soliviante a la feligresía morantista. Tal como han ido las cosas desde que en Madrid se quitase la castañeta, pensamos que lo que debería haber hecho el diestro una vez que anunció que no se retiraba es pedir perdón.

Además ese perdón tendría que solicitarlo doblemente. En primer lugar, a la afición por haber liado al personal con aquel número que protagonizó en Las Ventas tras la muerte de su segundo toro el pasado doce de octubre. En segundo lugar, a Robleño por razones obvias. Salvo error, no ha hecho ninguno de estos dos actos de contrición aunque lo cierto es que no lo podemos asegurar ya que no seguimos mucho la actualidad taurina.



Recordarán pulsando aquí nuestra crónica de aquella corrida del Día de la Hispanidad que titulábamos MORANTE, ¿ADIÓS? Recién terminado el festejo ya nos poníamos la venda antes de la herida porque lo veíamos venir. Disculpen que nos autocitemos:

 ¿Escuchará los inevitables cantos de sirena para que vuelva a torear? Hombre, tras tanto homenaje a Antoñete por su parte, con el de Osborne en el festival y el vestido lila por la tarde, si vuelve terminaría por emularlo al cien por cien.  Curro Romero siempre tuvo la cabeza mucho mejor amueblada que Morante. El camero fue coherente y nunca ha vuelto a ponerse delante, ni siquiera en un simple tentadero. El cigarrero, ya veremos.

Ayer lo tuvimos de nuevo compartiendo paseíllo con Roca. Recordarán su última tarde maestrante con ambos firmando la paz tras sus desavenencias en El Puerto. También se acordarán del torito Juguetón de Cuvillo, que dejó en evidencia al peruano aquel día de la feria de San Miguel. Ese toro de 598 kilos y carita sevillana tomó dos puyazos de bravo y podría contar como uno de los cuatro mejores toros de la temporada pero es sabido que la parroquia torista desprecia todo lo que lleve ese hierro.

Ayer Justo Hernández trajo una corrida anovillada, sin gas, sin casta, que abría la boca ya en el segundo tercio y que peleó sin ninguna bravura en el caballo. En la muleta, tonta y desfondada. Jamás apretaron para afuera, toretes sin poder y sin enjundia. Y las puntas de los pitones... sin comentarios. 



Su juego fue el siguiente: primero, una lamentable babosilla; segundo, sin fuerza y sin maldad; tercero, mansurrón sin raza; cuarto, noble y colaborador aunque sin fondo; quinto, noblón y repetidor y sexto, muy descastado.




MORANTE. Su primero era un colorado, ojo de perdiz de 510 kilos pero regordío, de respeto justo, sin fuelle y blando de manos:



Se dejó pegar confirmando su blandura a la salida. Cobró tres agujeros diferentes en dos entradas. Posterior brega de enfermero con capotes al cielo.

El torete estaba asfixiado y encima tardeaba pero se veía al público deseoso de jalear cualquier cosa. Ante ese animal, que daba pena, ningún interés. Estocada habilidosa con el brazo elástico y saliéndose de la suerte, como se comprueba en sus pies. Quedó trasera y caída:



El cuarto era negro zaíno, rabicorto, un poco zancudo y cornilevantado aunque sin dar miedo:



Verónicas casi todas de paso atrás que no nos impresionaron tanto como al público. Anda que Morante no las ha dado mejores. En un intervalo el toro se quedó parado ahí delante sin embestir y el diestro tragó durante unos segundos con el capote desplegado para vergüenza eterna de Justo Hernández. ¿Habrá ordenado apuntillar a la madre? Sí nos gustó su media:



Por cierto, eso de morder la esclavina no es cosa de toreo antiguo como dijeron los televisivos sino que es una costumbre 'de chalaos' (no es cosa nuestra sino del hermano de Frascuelo, recuerden esta entrada). Si alguno de ustedes conoce al maestro, se lo dice de nuestra parte:



Este  toro se fue a la grupa sin pelear y recibió el túrmix de Rivas. Quite por mas verónicas pero todas en línea, sin rematarlas enroscándose el toro, como debe ser. 

Brindó al público, que ya estaba entregado antes del primer pase. Toreó bien en redondo, con empaque y temple, especialmente en la primera tanda pero el toro protestaba al tercer pase por no ir sobrado de gasolina:



Al natural, nada, siempre perfilero con el toro ya quedado. Remató con pases de castigo muy toreros, mirando al tendido como en las fotos de Gallito.

Muy buena estocada, arriba pero un pelín pasada aunque mirando el morrillo. Dos orejas sobrando totalmente la segunda:



Lo de no cerrar los ojos al entrar a matar lo entendemos como uno de los mayores ejemplos de valentía en un torero. La mayoría los cierra y algunos incluso giran la cara hacia afuera (Lamelas, Fonseca...)




ROCA. Su primero era negro zaíno, badanudo, de balano muy peludo y cómodo de cara, y no nos referimos solamente a la conformación. Venía bien picado del campo:



Verónicas aplaudidas pero sin rematarlas bien. Lo pone en suerte fatal y se aplaude por no picar. La verdad es que si lo pican se echa ahí mismo.

A las saltilleras de De Miranda respondió equivocadamente Roca. Lo suyo eran tres delantales y una larga para mimar al torillo. Pues al contrario: lo machacó con un quite de la escoba y dos medias que lo tiraron al albero. Demostró con ello muy poca perspicacia en la lidia.

Inicio roquista con cambiados de hinojos pero ante esa ternera, qué quieren que les digamos. Luego iba y venía distrayéndose a la salida pero empapado en la tela cuando la tenía ante los ojos. Fíjense,  ¡cuánta codicia!



Toreo muy vulgar del maestro abriendo siempre la puerta. Buen pinchazo sin soltar y estocada bien ejecutada pero que se le fue trasera y desprendida:



El quinto era colorado, ojo de perdiz, listón, bociblanco, anteado, rabicano y lavado de remos. Otro picado del campo, todo lo contrario a lo que necesita Roca:




Carioca con dos agujeros de la que se va el toro. Suelto también en el segundo. Viruta salió airoso cuando el toro lo apretó.



Pareció que se venía arriba y lo brindó a Gerardo Ortega, quien prefiere sacar más dinero vendiendo sus toros para las calles que en los ruedos.

Tras los derechazos de Morante, los del peruano todavía parecieron mas estajanovistas que en su primero. Encima el torete gazapeaba aunque cuando embistió lo hizo sin amontonarse, como gusta a su criador. Ultraderechismo muy aplaudido que a nosotros nos dejó fríos:



Busca muy bien la suerte natural y le pega una buena estocada un poco trasera y desprendida. Oreja con negativa del presidente Fernández a conceder la segunda. La condición de la res no era para dar la segunda oreja pero tampoco lo había sido la del de Morante y sí se la dio:




DE MIRANDA. Su primero era negro azabache, terciado y aleonado, con carita torera. El cuerno izquierdo era de lujo ya en el recibo aunque por el derecho se vencía:



Se arranca como ven pero pega un regate al pecho marca de la casa. Pelea mediocre siendo bien zurrado por orden del triguereño. Ya se fijarán en que De Miranda es uno que quiere siempre que el toro salga bien cocido del primer tercio:



Otra marca de la casa fue su guasa en banderillas. Sólo nosotros teníamos fe en el pitón izquierdo del toro pero la faena fue hotelera perdiendo el tiempo por el derecho. Se puso una tanda al natural cuando el animal ya estaba rajado. Nada.

Media caída y muy atravesada por escupirse más cuatro descabellos. Vean que ha clavado desde Morón:



El sexto era un negro anovillado. Para los festivos televisivos lo que pasaba es que era 'más fino'. Los venidos de Trigueros estaban protestando su comportamiento distraído justo cuando se rompió el pitón y fue al corral.



El sobrero era un negro mulato, alto de agujas y cornidelantero, que también venía picado de Salamanca:



Marronazo con pelea vulgar en el primero y derribo engañoso, sin castigo por irse al pecho, en el segundo. Absurdo el presidente obligando a un tercer puyazo pegado de cualquier manera.



El toro se rebrincaba en el segundo tercio con una embestida poco clara. No se debió de fijar en eso el diestro ya que decidió hacer un inicio tomasista en el que el animal se fue por él y lo volteó a la primera de cambio:




Se libró de una buena. Curiosamente el tal Chungo se rajó tras la cogida, como si se hubiese asustado, lo cual es sinónimo de falta total de casta. Porfió con valentía el maestro para justificarse ante un toro que no valía nada.


 

Estocada contraria y pasada, con telonazo y saltito. Oreja de pueblo:




Si Garcigrande trae norits, malo y si lo que embarca son toros anovillados y con tan poca raza como éstos, igual de mal o peor. Sea como fuere, creemos que Justo Hernández ni de broma puede estar contento con la prestación de los seis que vimos ayer.

Y Morante sigue gozando de crédito, primordialmente como estupendo estoqueador... aunque sólo cuando quiere. Con la muleta, si se alinean los astros y encima él tiene ganas de torear, pone a los demás a llevarle las maletas.

Eso sí, tiene que ser ante el medio toro ayuno de casta, que es lo que le van a poner delante en este retorno rodeado de hosannas y algodones. Roca no puede competir con él lidiando este ganado ovejuno ya que su toreo tendrá siempre las de perder a pesar de que sus corifeos y los críticos paniaguados lo engañen. 

Pero siendo positivos, lo más destacable en nuestra maniática opinión fue que ayer vimos tres estocadas casi de sobresaliente y eso, en los tiempos que corren, cuando a los toros no se los mata sino que se los asesina, es digno de elogio.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa. 





martes, 31 de marzo de 2026

CASTA Y PODER DE AGUIRRE EN MADRID

Como no hay quien se fíe de lo que digan ni los portales taurinos ni los paniaguados de la prensa taurina, hemos pedido un comentario independiente a un aficionado de los que ve los toros como nosotros y en el cual tenemos plena confianza. 

Aquí tienen la crónica, que viene ilustrada con algunas fotos del maestro Moore. Agradecemos a ambos su colaboración con nuestro modesto blog. Todo sea para que los de la legión aguirrista dispongan de información veraz sobre lo acontecido este domingo en Las Ventas. Y tras lo que leerán a continuación, podrán sacar pecho muy a su sabor.


FIRMA INVITADA: ANDRÉS SÁNCHEZ

La impresión general fue que asistimos a una auténtica corrida de toros que tuvo el denominador común de la casta. Además se notó mucho poder, ninguna blandura y mucha dureza para morir. No fue brava, ni mucho menos, pero cuando vemos los ingredientes anotados antes, la conclusión es que hubo emoción.


El punto negativo fue la presentación. Hubo tres excesivamente escurridos que fueron protestados de salida. Es una pena que con el juego que dio la corrida le faltase ese punto de presentación en Madrid. En la casa lo excusaron con el tema de las lluvias  reconociendo que estos mismos toros en junio hubieran tenido mejor lámina sin duda.


Pero lo bueno es que nos dejó con esas ganas de hablar de toros, de su comportamiento, de la emoción que transmitieron. En resumen, asistimos a una señora corrida de toros, todo lo contrario de lo que solemos ver habitualmente. Seguro que los aficionados salieron contentos.



FERRERA. Destacar que el viento fue muy molesto y eso condicionó a los toreros, especialmente a él. Tuvo el lote más deslucido y con menos posibilidades, con dos toros ásperos. Lo cierto es que no los quiso ni ver. La excusa del viento le vino perfecta. Los lidió un poco sobre las piernas y mató bastante mal a ambos. Nos dejó con la duda de si esos toros tenían algo más aunque quede constancia de que en el caballo no se emplearon.



FONSECA. Su primero fue un toro que dio para debatir. Empujó en el primer puyazo con poder empotrando al caballo. En el segundo repitió, metiendo los riñones, pero al sacarlo del peto salió a galope hacia el reserva, donde tomó otro puyazo a favor de querencia. Fonseca lo volvió a poner en una cuarta vara con el piquero titular y de nuevo empujó. Este picador, Agustín Collado, estuvo bastante bien en esos tres puyazos donde el toro lo apretó.


En la muleta acusó el castigo y se fue apagando. Fonseca, molestado por el viento, no apostó de verdad y quedó por debajo del toro. Nos dejó con la duda de cómo hubiera respondido el animal si le planta cara.


El quinto fue el mejor de la corrida. Tomó tres puyazos de Héctor Vicente, que estuvo bien. El de Dolores estaba deseando ir al caballo, se arrancaba con todo y empujaba con firmeza aunque al salir siempre miraba de reojo hacia la zona de chiqueros. No lo definiremos como completamente bravo pero la verdad es que al ponerlo siempre volvía a embestir con ganas. Recordaba a aquellos aguirres de los años noventa, con poder y con fuerza pero apretando para adentro en cuanto tenía ocasión.


Fonseca estuvo generoso al darle distancia y el animal seguía arrancándose con alegría y codicia. No pudo con él aunque habría que haber visto al resto del escalafón ahí delante, a ver quién hubiera podido. Pulsen aquí para ver la faena.

Reconoceremos que lo quiso lucir en el caballo y también que le dio distancia pero esas embestidas eran un torrente de casta. Recibió una ovación unánime en el arrastre.



CRISTIAN PÉREZ. El de la confirmación  se tapaba por la cara ya que fue el más escurrido de todos. Toro muy manso y aquerenciado hacia toriles. Hubo que ponerlo debajo del peto porque no tragaba. Dentro de su mansedumbre fue interesante porque tuvo poder y también su punto de casta, de los que huyen pero que cuando deciden tomar la muleta embisten con transmisión, este especialmente por el izquierdo. Pérez anduvo solvente. Venía a Madrid sin nada firmado, a jugárselo todo a una carta. Pues estuvo muy correcto tanto en la lidia como luego con la muleta.


También se vio condicionado por el viento y sufrió una voltereta sin consecuencias. Tras la estocada hubo petición no mayoritaria que quedó en vuelta al ruedo. Dejó un buen sabor de boca ya que estuvo muy digno con un toro nada fácil.


El sexto apretó en varas pero a la salida de cada puyazo manseaba con claridad. Se veía aquello típico de Dolores: toros que empujan con ganas todas las veces que los pones pero que a la salida del peto parece que se desentiendan. Tomó solamente dos puyazos y por un lado se protestó el cambio de suerte pero por otro se aplaudió a José Ney, que picó muy bien. En la muleta tuvo una casta que llegó a la fiereza porque iba a por todas. 


Pérez estuvo muy bien por el derecho en las dos primeras tandas, donde se quiso poner con verdad ante un toro de verdad. Se jugó la vida, así de claro. En la tercera serie se le coló y le pegó una paliza tremenda. Tardaron mucho en llegar al quite y fue una pena porque estaba dejándonos muy buena impresión. Acabó en la enfermería y Ferrera salió a matarlo.


Aparte de las contusiones por todo el cuerpo lleva una cornada de 20 cms. en la parte posterior de la tibia de la pierna derecha. Pulsen aquí:


En conclusión, corrida clásica de Dolores. Si la ves sin el hierro, identificas rápidamente que viene de Dehesa Frías. Casta, poder, dureza para morir y, por si fuera poco, dejándonos mucho para comentar a los aficionados. Creo que salimos más que satisfechos con el juego de los toros.