sábado, 11 de julio de 2026

CÉRET DE TOROS, 2026 (3). NOVILLADA BARCIAL Y RESINA: PUES NO SALIÓ BIEN

Matinal luminosa, con temperatura suave, ausencia de viento y ganas del diestro por que todo saliese a pedir de boca. Además el público estaba predispuesto a favor suyo. Sólo faltaba que los toros embistieran. Y embistieron dos pero aunque hubieran embestido los cuatro, Vilau mató tan mal que se hubiera ido in albis.


Un comando barcelonés había puesto carteles por la ciudad condal con alevosía y nocturnidad anunciando el evento aunque hubo que retirarlos al día siguiente para evitar sanciones:

                    
                          

Buena entrada, unos tres cuartos. Algún aficionado nos decía que planteáramos a los de la ADAC hacer en el futuro dos novilladas de cuatro en lugar de una de seis. Dicho queda, aunque no apostamos nada por ese cambio.


1. BARCIAL. Lo recibió a puerta gayola. Era un negro bragado, meano corrido, axiblanco, lucero, calzón, pialbo, zarco, rebarbo y falso jirón:




Poca cosa en varas como no fuese que agotó todas sus fuerzas sin dar un espectáculo memorable. Exceso de capotazos, banderillas de cualquier manera y después viaje cortísimo por falta de combustible.


Vilau se alargó demasiado y por eso no conseguía cuadrar. Al final, estocada arriba, que asoma como ven en la foto, pinchazo y una contraria:



2. PARTIDO DE RESINA. Morales quería que hubieran salido con la divisa negra de luto por la reciente muerte del histórico mayoral de Pablo-Romero, Manolo Muñoz. Ya verán que no hubo tal. Era un cárdeno bragado, corniapretado y muy blando de remos. Ojo porque recibió este buen puyazo antes de derrumbarse y volver al corral. Observen por dónde manaba la sangre:



El sobrero era de Los Maños, justito de trapío para Céret. Este negro bragado, meano, axiblanco y astifino pero con poca cara, alto de agujas. Se lesionó al abrirse de patas en el recibo y vio otro verde:



3. PARTIDO DE RESINA. Siguió el festejo sin segundo sobrero por lo que al final se quejaron amargamente varios espectadores especialmente españoles (sepan que los amigos de 3Puyazos en su novillada de cuatro tienen preparados los papeles de tres más por si hubiera cualquier problema de última hora).

Saltó el tercer ejemplar, un Fragoso que había entrado en el lote por los imponderables del campo ya que no era de los reseñados en el invierno. Perfectamente en tipo, con morrillo y con trapío:


El picador Marrón, que antes había dado la de cal con el devuelto, ahora estuvo nefasto: dos lanzadas bajas y otra muy trasera. Nos dejó con la duda de si había lesionado al animal porque luego escuchábamos desde el tendido su respiración ronca.

Llevaba la lengua fuera desde que recibió el primer lanzazo casi en la paletilla pero se le veía con ganas de repetir aunque soltando la cara. Lamentablemente sólo duró dos tandas porque se asfixió dejándonos con la duda de que podría haber sido un buen novillo si lo hubieran picado bien.


Pinchazo pasado, contraria enhebrada feísima y esta media trasera:



4. BARCIAL. Se volvió a ir a porta gayola a recibir a este negro bragado, meano corrido, axiblanco, rabicano, lucero y calcetero, con un crotal:



Hubo cuatro entradas al caballo en las que destacó una carioca de vuelta y media que hizo Sangüesa aunque clavando en buen sitio. Vean dónde ha ido la puya y vean también su mano izquierda asesina girando el caballo para meter al pobre animal en el remolino infernal:


Por cierto, al acabar el festejo hicimos por ver al presidente de la corrida vespertina para avisarle de que algunos picadores habían actuado no a contraquerencia sino donde les dio la gana. Parece ser que la ausencia de rayas provocó que hicieran de su capa un sayo aunque al segundo el alguacil le llamó la atención.

Lo más aplaudido del festejo fueron dos buenos pares de Vicent Soler, que debe vigilar la dieta:


El toro empezó queriendo madera y cerca de los chiqueros. Cuando embestía, sabía que la muleta era un engaño y se fue poniendo tonto porque Vilau dudaba. Al final lo levantó del suelo sin consecuencias. Nos sabe mal decir que cantó la gallina con un novillo que si te pones firme, le arrancas una oreja... y a Barcial, ¡y en Céret!


Bueno, se la cortas si matas bien porque ahora asistimos a un pinchazo y una estocada contraria y trasera más descabello.

Al principio de la novillada estábamos deseando que los animales embistiesen pero al final nos quedó esa duda que comentábamos al principio de que si llegan a hacerlo y mata como mató, la decepción hubiese sido incluso mayor.

El catalán no perdió cartel en esta su plaza porque aquí se le trata con mucho cariño. Todo el mundo centró su decepción en el ganado pero cuidado porque cuando vuelva el año que viene puede ser que las actuales cañas se tornen futuras lanzas. Al tiempo.

Saludos cordiales desde Amélie-Les-Bains. Rafa.





lunes, 6 de julio de 2026

CÉRET DE TOROS, 2026 (2): NO HABRÁ RAYAS EN EL RUEDO

Los amigos de la ADAC han decidido suprimir las rayas de los picadores sobre el ruedo ceretano. Lo hacen de acuerdo con la Unión de Ciudades Taurinas de Francia, de forma que esta propuesta supone saltarse  provisionalmente su Reglamento.



Los lectores de nuestro modesto blog saben que la primera vez que se pintó una raya en un ruedo fue en Zaragoza en 1908. El cartel era con Bombita y Bombita Chico frente a toros de Pablo-Romero. Contábamos en esta entrada que los picadores querían vengarse del duque de Veragua. Como este proponía una puya menos lesiva, la puya corta, ellos respondieron diciendo que la aceptarían pero pintando una raya de la que no pasarían para ir a buscar al toro que tardease.



En aquella época había ganaderos que pagaban una propina a los picadores para que se jugasen más todavía la vida saliendo a buscar toros que estaban parados y no querían acometer al caballo. Piensen que el inicio del siglo XX, en los tiempos de Bombita y Machaquito, fue probablemente el más sangriento de la tauromaquia.  El jinete ya no intentaba salvar el caballo y salvarse él sino que se practicaba lo que Guerrita había ido imponiendo desde finales del siglo anterior con su célebre frase del 'déjalo que enganche'.

Ese enganchar sirvió para que los ganaderos pudiesen ir aquilatando la bravura de sus reses pero a la vez dio lugar a unas décadas crudelísimas para los pobres caballos y muy duras para los valientes piqueros. Muchos preferían picar cerca de la barrera para caer dentro del callejón cuando eran derribados y así evitar quedar al descubierto. Ahí tienen al citado Bombita ayudando a su picador en un instante de serio peligro:



Lo de la segunda raya será una propuesta de Domingo Ortega que se hará efectiva por una Real Orden de 1959, en los años de Camilo Alonso como ministro. Ojo porque antes se probó de manera experimental en una corrida.

Fue en la concurso de Jerez del año 1958. Se indultó de manera irrisoria este toro de Benítez Cubero que sólo tomó dos varas y al cual luego se le cambió el tercio con un par de banderillas. Todo fue por orden de Ordóñez, que quería lucirse con la muleta. El torete fue un norit de manual y el maestro triunfó, eso sí, aunque con la agravante para la seriedad del espectáculo de que el animal fue indultado tal como contábamos aquí.



Desde que hay rayas se ha dado un fenómeno curioso en las plazas y es que el 90% de los espectadores, a pesar de no haberse leído nunca el reglamento, sí sabe que el picador tiene prohibido pasar la primera raya. Ese es el motivo de los abucheos que se oyen cuando alguno lo hace. En cambió, no se oye nada cuando se perpetran cada tarde fechorías muchísimo más censurables, como las cariocas, los remates provocados deliberadamente por los peones en los burladeros o las barrenadas y recargadas que repiten con vileza todos los días los picadores.

¿Es un signo de valentía por parte del picador pasar esa primera raya para enfrentarse al toro? Pues no siempre, veámoslo. 

Sí que es un caso de valentía clara lo que hemos visto hacer algunas veces a Gabin Réhabi. Recuerden cuando salió a picar a Cantinillo hasta el platillo de la plaza de Vic-Fezensac sabiendo que se iba a llevar un monumental batacazo. Fue en 2014 y lo contábamos aquí.



Pulsen aquí para recrearse con un buen reportaje fotográfico de lo sucedido. La última imagen es la de la vuelta al ruedo de Destinado

Repitió Réhabi lo mismo pero con un toro mucho menos peligroso en la primera edición de la Feria de 3Puyazos. El animal era de Peñajara y también salió a los medios para provocar su embestida. Recuerden nuestra crónica aquí:



Hoy en día todos los picadores que pasan la primera raya lo hacen por dos motivos: el primero es porque el toro está tan parado que no quiere acudir al peto. Esto suele suceder en el segundo encuentro ya que se siente afligido tras el monopuyazo español que acostumbra sufrir en el primer encuentro. Por eso vemos picadores que traspasan esa raya e incluso clavan la puya a toro parado con el fin de provocar su embestida. Como los profesionales actúan en el ruedo con total impunidad, cuando hacen eso suelen irse de rositas tras el final del festejo dado que los presidentes no quieren perder el tiempo redactando propuestas para sanción.

Esperen un momento: como estamos en vísperas de la feria de Pamplona les adjuntamos a continuación un recorte de prensa del año 1960. ¿Al final de los festejos de la semana que viene se repetirá algo de esto?



Esas 5.000 pesetas hoy serían varios miles de euros. Pero atención al segundo motivo por el cual muchos piqueros se adelantan más allá de esa primera raya: es por cobardía. Tienen un miedo cerval a que el toro coja impulso viniéndose desde lejos e intentan reducir la distancia con él para minimizar el riesgo del topetazo.

Lo hemos visto muchas veces. La última de ellas sucedió en la Corrida de Beneficencia durante la lidia del sexto toro. El animal protagonizó un primer puyazo de bravo romaneando y empujando el caballo de Israel de Pedro hasta la barrera. Desarmó al piquero y saltaron los monolistos al ruedo sin mediar derribo, cosa que nunca verán hacer a los de Alain Bonijol en una situación similar.



Hernández colocó el toro en el segundo puyazo un poco más allá de la segunda raya. Lógicamente el picador no quería ni de broma que el animal lo volviese a poner en apuros, de manera que picó espuela para dirigirse hacia él traspasando sin vergüenza la primera raya. Está clarísimo que no lo hizo por valentía como decíamos antes sino por una indisimulable cobardía. Era la manera de reducir la fuerza del toro en el envite.

Esa misma actitud de picadores adelantándose intentando minimizar riesgos suele repetirse ante toros mansos encastados de los que temen sus buenos arreones, como en corridas de Saltillo o Aguirre. Recordamos a Aguado echándose encima de aquel Ruiseñor de Saltillo en 2017 precisamente en Céret:



Al final de aquel festejo nos tocó discutir con algunos aficionados que habían aplaudido ese gesto mientras nosotros manteníamos que no era digno de aplauso sino de protesta ya que lo que pretendía el jinete era atenuar o adulterar la suerte de varas buscando su propio alivio. Pueden releer nuestra crónica aquí.

Aquí tienen parte del comunicado de la ADAC que, dicho sea de paso, nos parece muy bien porque no hay duda de que contribuirá a agilizar el primer tercio permitiendo que el picador se mueva por donde quiera:



En Céret estaremos y por aquí se lo contaremos, Dios mediante. 

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa. 

martes, 30 de junio de 2026

ORDÓÑEZ RECIBIENDO

Recibiendo al matar y recibiendo una cornada. Como se acerca San Fermín nos hemos acordado de Antonio Ordóñez,  la única persona que ostenta el récord de haber matado toros en Pamplona, haberlos vendido como ganadero, haber corrido el encierro y haber ejercido de pastor en el mismo.



Vayan a esta entrada, donde contábamos cuándo se había cantado por primera vez el cántico al Santo Patrón antes del encierro y nos hacíamos eco a su vez de la presencia en 1962 del actor Charlton Heston saludando al maestro.

Aquí nos remontaremos a un poco antes, al año 1958, para contar cómo un norit también puede pegar una cornada y encima a un figurón como Ordóñez. 

Estamos en la Feria de San Sebastián y los toros son de la ganadería que en aquellos años era considerada como la más comercial del mundo,  es decir, la de Carlos Núñez, el hierro de la erre. 



Ordóñez casi se puede decir que vivía en Los Derramaderos.  Siempre tuvo preferencia por esta ganadería. Allí tentó, picó, acosó y derribó. Seguirá matándola una vez retirado en sus corridas goyescas de Ronda. Véanlo picando en la finca. Observen cómo da el pecho del caballo, cosa que el noventa por ciento de los picadores actuales no quiere hacer porque les falta valor para ello:

                                   

Franco se encontraba en la Bella Easo, donde celebraba aquellas famosas reuniones veraniegas en el Palacio de Aiete. Acudió a los toros acompañado por su mujer y su hija. Como era habitual, los actuantes le brindaron su primer toro y subieron al palco a cumplimentarlo a la muerte del tercero:



Era la primera vez que Ordóñez brindaba un toro al generalísimo. El que le cogió fue el cuarto, que había brindado a la princesa Soraya, también presente en el festejo.

El tal Dinamita sacó un poquito del carbón de Núñez y en un momento dado prendió al diestro por la pierna izquierda. La cornada fue en la cara posterior del muslo pero continuó en el ruedo. Dio cuatro pases más y se perfiló para dejar un pinchazo y una estocada corta que bastó. Recogió la oreja e hizo un intento de dar la vuelta al ruedo pero como se resintió, la cuadrilla se lo llevó en volandas a la enfermería.



Clarito, gran admirador del maestro, estaba presente y nos relata así lo sucedido:

'En uno de los pases, el pitón afilado -es astifino el toro- ha tropezado y ha hecho carne. Ha herido a Ordóñez. Cuando se torea en el terreno de la verdad y tan de veras, el riesgo acecha. El dominio y el arte lo encubren. Cuando un artista de esta estirpe torea, piensa uno que parece que en esa cercanía y con esa lentitud no puede cogerle el toro. Y también piensas que parece imposible que llevando el toro tan ciego y embobado en la tela te pueda coger...'

Era la séptima cogida de su carrera, que había empezado tomando la alternativa a los diecinueve años con Aparicio y Litri frente a toros de Galache.

Ordóñez tuvo el problema de que casi siempre que lo cogieron los toros le hicieron daño. Sobre el diestro pueden leer pulsando aquí una gran colección de ditirambos firmados por críticos y aficionados de todo pelaje.

En mayo de esa misma temporada otro toro de Carlos Núñez le había provocado una lesión abdominal pegándole un puntazo corrido durante la Feria de San Isidro. Aquí lo ven en aquella faena de muleta y abajo la cogida posterior, que tuvo lugar en la zona del cinco:




Ese año de 1958, tras las dos cogidas reseñadas no diremos que se enfadara con don Carlos pero sí que le dio un toque para que arreglase 'el problema'. El problema era que hasta los norits pueden pegar una cornada a una figura del toreo. Juan Pedro sí que les solucionará el problema criando el toro que será el preferido de las figuras durante décadas ya que, como afirma una de ellas todavía viva: 'cuando el toro de Domecq te coge, no te hace daño'.

Aprovechando que estamos divagando acerca del diestro rondeño pulsen aquí y verán unas imágenes suyas toreando otro guirlache de doña Eusebia que hoy no entraría ni en una novillada de pueblo. Recuerden esta entrada donde hablábamos de los patasblancas de Hernandinos y apuntábamos a quién se le ocurrió lo de ese apelativo turronero:



Fíjense en que el diestro remata los pases atrás aun a riesgo de que el pobre torito se quebrante y no dure. En aquella época no hacía falta pegar cincuenta pases para que el aficionado volviera contento a casa pensando que así había amortizado el precio de la entrada.



Y les llamaremos también la atención sobre la estocada. Es en la suerte de recibir. Cita con el palillo apuntando al morro y adelantando la pierna izquierda, que vuelve a su sitio antes del embroque. Miren:




El as de espadas Rafael Ortega nombraba a Antonio Ordóñez cuando hablaba de matar recibiendo y decía:

'El cite recibiendo debe ser muy en corto, a lo que te alcance el brazo, para llegar al toro adelantando la pierna izquierda, echándole la muleta al hocico y traértelo metido en ella mientras vuelves la pierna a su sitio'

Eso es exactamente lo que ha hecho el rondeño en esa estocada que han visto. Pero la suerte de recibir tiene un peligro siempre: el derrote que pega el toro. Observen:



El doctor Tamames, que era el médico personal tanto de Ordóñez como de Luis Miguel, no quería que ninguno de los dos matase recibiendo.

Lo han podido deducir de la imagen anterior y es que si el toro te pega una cornada en la suerte de recibir va a herirte peligrosamente en el pecho, mientras que entrando al encuentro, a un tiempo o al volapié, la cornada se quedará en el muslo.

Cuenta Hemingway que el galeno siempre le insistía: 'oye, como Antonio es muy amigo tuyo a ver si lo convences de que no mate recibiendo... ya sabes lo que le va a pasar si se lleva una cornada...' 

Esperen porque resulta que la espada ha ido a parar... ¡al rincón de Ordóñez! 



Ya que ha salido el nombre del doctor les recomendaremos la lectura de las entretenidas memorias de su hijo, Ramón Tamames. Es especialmente divertido cuando cuenta que necesitaba un certificado de buena conducta en los años sesenta y no podía obtenerlo porque estaba controlado por la policía a causa de sus actividades subversivas en las protestas estudiantiles. Su padre le dijo: 'no te preocupes, ya irá Luis Miguel a conseguírtelo'. Y Dominguín se presentó en una comisaría madrileña para sorpresa de todos los presentes, que se deshicieron en atenderlo como a una estrella. Por supuesto que el certificado para Ramón se expidió sin ningún problema. 



Esa temporada de 1958 terminaría con su gran triunfo de Barcelona el 12 de octubre, cortando cuatro orejas y dos rabos a dos toros: uno de Baltasar Ibán y otro de Lamamié de Clairac, que el maestro regaló tras romperse una pata el titular. Por cierto, recibió un varetazo pero siguió en el ruedo hasta matarlo y sólo pasó a la enfermería tras recoger los trofeos. Van a iniciar el paseíllo a plaza llena aquel día Ángel Peralta, Ordóñez, Chamaco y Valencia:



De las tres características básicas en un torero, que son el arte, el valor y el oficio, decía Clarito que Ordóñez tenía las dos primeras mientras que su rival Luis Miguel, las dos segundas. 

Les dejamos para que piensen ustedes en algún torero que haya juntado las tres, a ver cuántos les salen... si es que les sale alguno.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


martes, 23 de junio de 2026

EL NOVILLERO ANARQUISTA Y UNA BRONCA INENARRABLE A GALLITO

El novillero anarquista es Melchor Rodríguez y el escándalo con Gallito tuvo lugar en Málaga, justo el mismo día de 1915 en que se presentaba Melchor en Sanlúcar de Barrameda. A lo de 'bronca inenarrable' del titular añadan 'lanzamiento de proyectiles' pero no nos encañonen con la escopeta quienes nos acusan de belmontistas. El entrecomillado no es cosa nuestra sino de las crónicas de la época, que luego comentaremos.

De Melchor ya habrán leído sus andanzas como anarquista de buen corazón, de los que eran honrados a carta cabal y entre quienes incluiríamos a Ángel Pestaña o a Cipriano Mera. Conocerán su célebre sobrenombre de 'el ángel rojo' por su insobornable labor como delegado de prisiones en el Madrid republicano durante la guerra.



A nosotros nos interesaba su desempeño como torero aunque poca cosa hemos sacado en claro. Esa presentación en Sanlúcar se saldó con más pena que gloria aunque alguno dice simplemente que no tuvo el santo de cara.

Había nacido en Triana, en la calle de San Jorge, 23. Su mujer era Francisca Muñoz, una bailaora amiga de Pastora Imperio, de lo cual deducimos que Rodríguez tendría trato con Rafael El Gallo, quien era once años mayor. Esta foto es de nuestro protagonista y la guardó hasta su muerte en su casa de Madrid:



Se vistió de luces por primera vez en Sanlúcar el 5 de septiembre de 1915, con reses de Salvador García Lama, cuyo hierro era el que ven a continuación junto a un ejemplar. Su actuación la resumieron diciendo que estuvo 'valiente pero ignorante'. El ganado venía de Varela, González Nandín, Antonio Halcón y el citado Lama:




En Madrid se presentó en Tetuán en agosto de 1918 en una novillada de Montoya, procedente de lo del Duque de Tovar. Iba vestido de azul y oro. Los de La Mañana no tienen piedad, lean:



Lo mejor de aquel día fue el ganado, de Felipe Montoya: con trapío de toros, gordos, no muy ofensivos de defensas y embistiendo. Resultaron bravos a la vez que nobles, con lo que dejaron aún más en evidencia las carencias de los tres actuantes. Eran Redondo, Melchor y Díez Durruti (curiosa coincidencia con el apellido de otro anarquista famoso). El hierro entonces era una P en un escudo. Hoy es casi el mismo a nombre de La Laguna aunque las reses son juampedros:



Aquí tienen un ejemplo de cómo eran sus toros. Se aprecia el hierro sin esas puntas que añadieron posteriormente:




Moreno Yagüe fue quien la tuvo posteriormente metiendo samueles. Él la vendería a los de La Laguna que lo cambiaron por Núñez primero y juampedros después:



En su primero Melchor escuchó pitos y en su segundo, a pesar de su buena voluntad al parear en ambos, oyó uno o dos avisos tras uno o dos pinchazos, estocada y uno o varios descabellos (los revisteros no se aclaran al contar, como tantas otras veces). También sufrió bastantes revolcones saliendo herido de uno de ellos como hemos comentado. Es curioso anotar que tras una de las cogidas se lo llevaron a la enfermería de la que volvió para matar ese sexto novillo. Llevaba una cornada en el recto de la que lo atendió el doctor Blanc.

Todos destacan su valentía y su buena voluntad especialmente poniendo banderillas cortas y exponiendo en un par en silla. Pero está claro que lo que natura no da, Triana no presta, al menos en lo que a Tauromaquia se refiere. Alguno de los críticos recurre al socorrido 'cuando hay toros...' y es que la ovación de la tarde se la llevó el ganadero. En La Patria dicen esto:



El resto de su carrera transcurrirá sin pena ni gloria. En El Cossío dicen que sufrió más percances que probablemente lo hicieron retirarse. Su historia política posterior la pueden rastrear poniendo en internet lo de 'ángel rojo'. Plantó cara él solo a extremistas de izquierda armados que querían hacer una saca con los presos de Alcalá de Henares. Les dijo: 'de acuerdo, os voy a dejar que entréis por ellos pero antes les voy a repartir armas, a ver entonces quién tiene c... de entrar'.

Se callaron y se fueron pero cuando termine la guerra no lo perdonarán tanta consideración, especialmente los comunistas, quienes lo acusarán siempre de quintacolumnista. El desvergonzado Carrillo sostiene con ironía desagradable que, si no fue un traidor, 'a lo mejor es que fue un altruista...' (sic). 

Esta es su casa de Madrid en la calle Libertad de Lavapiés, donde pueden apreciar en la parte inferior la misma foto que han visto más arriba:



Estuvo varias veces en prisión durante el franquismo, entre otras en la de El Puerto de Santa María, la misma en la cual encerraron a Companys en 1934. En su entierro en 1972 tuvo el honor de que se dieran cita representantes de los dos bandos de la guerra. Incluso Martín Artajo, ex ministro de Franco, rezó un padrenuestro. En el nicho no figura ninguna cruz:



Vamos con la tarde aciaga de Gallito que coincidió el mismo día del debut de Melchor en Sanlúcar en 1915. Se había presentado en Málaga en febrero en el primer mano a mano con Belmonte. Grandísima expectación y monumental decepción ya que se trajeron para el evento unas monas sin respeto de Murube que fueron un verdadero ultraje a la afición. Esta viñeta es del día siguiente:



Corrochano fue claro al respecto:

'el fracaso de Joselito y Belmonte está en torear un ganado que es despreciable para cualquier torero de alternativa. ¡Qué pena daba ver toreros tan grandes con seis novillejos! Toreando ese ganado ni se dan cuenta de lo que son, ni merecen ser lo que nos hemos propuesto que sean. Se convierten así en los mayores detractores de la fiesta'

No hay que decir nada más, pueden recordar lo sucedido pulsando aquí. Volvió José en junio para reivindicarse matando seis de Medina Garvey (aunque ya comentaremos más abajo que algunos criticaban sus festejos en solitario). Retornó otra vez en corrida normal con gameros y lidió dos más en la feria. La primera corrida de estas dos fue la que nos ocupa. Actuó con su hermano y con Belmonte ante toros de Martínez.

En el quinto, de nombre Doloroso, perdió los papeles. Era un negro lombardo que tomó tres varas y mató dos caballos siendo cornicorto. Manseó muy a su sabor y José hizo una faena de aliño. Ahí lo tienen:



El problema es que luego ejerció de pinchaúvas: tres pinchazos saliéndose con descaro y una media a escandaloso paso de banderillas. En ese momento uno de sus peones pinchó al toro desde la barrera desatando la ira del respetable, que pedía cárcel para el peón. Pero es que el maestro empezó a fallar con el descabello y al escuchar un aviso, no se le ocurrió otra cosa que perpetrar un golletazo al de Martínez 'ahondando el estoque desde el costado'. El público estaba fuera de sí. 

Recuerden que se descabellaba sin cruceta, de ahí que el maestro pegase esa infame puñalada al toro:



En La Correspondencia acaban hablando de una 'bronca formidable con los espectadores arrojando botellas al ruedo en señal de protesta'. Actuó el puntillero mientras el Nene aguantaba el chaparrón sentado en el estribo, seguramente para guarecerse de los botellazos y de las almohadillas. En El Liberal es donde escriben que la bronca fue inenarrable, con insistencia en el lanzamiento de todo tipo de proyectiles. Lo mismo reseñó Corrochano.

Nos ha recordado el otro quinario que pasó Gallito con aquel Platero de Santamaría. A cuenta del nombre, coincidente con el del burro de Juan Ramón, se despacharon a gusto los belmontistas (dirán entre otras lindezas que Platero 'convirtió al papa del toreo en un sacristán'). Contábamos aquí la amargura de José aquel día ya que el toro se le fue vivo. Había acontecido un mes y medio antes en Valencia. 

En Palmas y Pitos le pegarán un buen palo tras lo de Málaga. Hablan de que se dedica a torear becerros que antaño no hubiesen sido admitidos ni para las señoritas toreras de Armengol. Dicen que sus imposiciones son intolerables y que se ha ensoberbecido de tal manera que si el aficionado no toma cartas en el asunto acabará en un plazo no lejano con la fiesta nacional. Se quedan bien a gusto afirmando que mata utreros a destajo para amasar dinero con avaricia y que es un dictador taurino al que no ven límites. Lean esto porque les sonará aplicado a nuestras queridas figuras actuales:



Poco antes de lo de Málaga había matado seis santacolomas en San Sebastián y otros seis murubes en Almagro, donde no llenó. Lo que hoy nos parecen heroicidades también eran criticadas en la época, vean:



Ahí lo tienen en la Bella Easo con un santacoloma:



Nos sabe mal por la parroquia gallinácea tener que acabar con esta soflama que incluimos aquí abajo pero es que se escribió en 1915 y nos da la impresión de que está de plena actualidad:



¿Cuántas parodias de corridas padecemos hogaño? Y ¿cuántas veces el sufrido aficionado clama por que salga EL TORO?

Pues ya nos hemos entretenido a cuenta del novillero anarquista y de la aciaga tarde malagueña de Gallito. Una cosa nos llevó a la otra con el deseo de que hayan pasado un rato entretenido leyendo estas historias.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.