CEBADAS EN HUELGA DE CASTA
Teníamos pensados otros titulares. El primero era OTRO AZUL DE CHICHINABO y el segundo, ¿HABRÁ DENUNCIA POR ESQUIROLAJE EN VILLASECA? Sobre el primero, después criticaremos amargamente al presidente. Sobre el segundo, explicaremos el problema legal en que se puede ver involucrado el Ayuntamiento.
Al final hemos optado por un titular dedicado a lo que interesa verdaderamente a nuestros selectos lectores, que son las reses. Nos las prometíamos muy felices tras las encastadas corridas de Cenicientos y Cuéllar. Pues los hermanitos de aquellos toros no sacaron ni su temperamento, ni su afán de lucha, ni sus malas pulgas ni su fiereza. En suma, no sacaron su casta.
Lo dejó claro el ganadero al final: 'ha sido una novillada con calidad'. Cuando los cebadas tienen calidad en lugar de picante, es que no vamos bien. Bueno, en realidad habría que preguntar a los propietarios qué es lo que prefieren, si lo de Cenicientos o lo de Villaseca. Nuestra respuesta no tiene por qué coincidir con la de los que se juegan su dinero.
Los tres chavales nos sorprendieron por el sitio que demostraron dada la inactividad que sufren. Rojo estaba por la mañana en su casa pensando en ver la novillada por televisión y lo llamaron para que se fuera vistiendo, que dentro de un rato lo pasaban a recoger para torear.
La polémica había surgido cuando Diosleguarde y Mora decidían secundar la huelga. No entraremos en si lo hicieron a regañadientes. La cuestión es que hay una sentencia del Tribunal Constitucional 11/1981 de 8 de abril que deja clara la preeminencia siempre del derecho de huelga, que debe gozar 'de su más intensa protección'. Relacionado con esto ha habido posteriores conflictos donde se ha castigado el esquirolaje, que consiste en que la empresa busque trabajadores que suplan a los huelguistas. incluso ha habido condenas por esquirolaje tecnológico cuando máquinas han realizado las labores de los huelguistas, especialmente en medios de comunicación.
¿Buscar como sustitutos para torear a Rojo y a Zazo se considerará un esquirolaje? Pues ojo porque el señor Hijosa se puede ver inmerso en un atolladero legal que termine con multas. De momento, dio la impresión de que su pueblo está con él:
Los cebaditas salieron noblotes, con calidad, como decíamos antes, berreones, enseñando la lengua y flojos de remos. Excepto el último, los otros cinco claudicaron un total de doce veces. Acudieron al caballo en nueve ocasiones pero sin dejar huella en la memoria de los espectadores.
EMILIO SILVERA. Su primero era castaño oscuro y bocidorado:
Rápidamente sacó la lengua afuera el novillo y demostró ser tan noble como sosaina. Ya ven aquí abajo que el sevillano-onubense se presentó con un terno precioso purísima y oro. Lo vimos con sitio aunque retorciendo el torso en exceso. Resultó que era el primer día que toreaba este año. Dos pinchazos malos y estocada corta y tendida más dos descabellos.
Su segundo era castaño salpicado y rabicano:
Fue curioso que en el primer puyazo empujó a pesar de que sorprendentemente el picador le abría la salida. Sin embargo, en el segundo no quiso ir por tres veces, girándose en todas y yéndose de naja al trote. Estaba visto pero a pesar de ello insistieron absurdamente en ponerlo una segunda vez bajo el peto, ¿para qué?
No discutiremos con quienes afirmen que el novillo era sardo. Bien Corruco de Algeciras con los palos. El novillo era otro berreón que pasaba con ciertas protestas. Silvera siguió encorvando el torso al estilo Ruiz Miguel:
Si Cañaílla hizo carrera, Silvera no debería preocuparse. Como dato bueno, resaltar que intentó rematar los pases atrás. Pinchazo arriba y entera trasera perdiendo la muleta.
JOSÉ ROJO. Es de Trujillo, como Pizarro. Su primero era gacho y cornidelantero además de bajito y largo:
Salió suelto siempre del peto aunque por lo menos lo pusieron medio bien. Lo de dar el pecho del caballo es un milagro:
Recibió un gran par de Rodríguez Procuna. Berreó como sus hermanos y nos gustó cómo le corrió la mano Rojo. Hubo cierto temple aunque por momentos se le vio acelerado. Se perfiló demasiado lejos, observen:
Y en el embroque el toro lo prendió enhebrando con el cuerno la taleguilla y manteniéndolo sujeto durante unos segundos angustiosos:
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| FOTO: Julián López |
No obstante, le había dado tiempo a dejar una entera tendida arriba que completó con un descabello. Con petición insuficiente, el presidente le regaló una oreja y enseñó un demencial pañuelo azul.
Conocemos a Pedro López y no dábamos crédito cuando vimos ambos pañuelos. Con la máscara pensabamos que era otro, pero no, era el mismo López Becerra a quien nosotros teníamos por un aficionado serio:
Pues lo vimos convertido en un turista más del palco, cosa que se confirmó cuando negó a Zazo la oreja con la misma petición que a Rojo. Fue una pena ver su caprichosa actuación. Nos recordó los versos de Lope:
'¿Qué furia os hizo condición tan loca
que la memoria y la razón perdisteis?'
El quinto fue castaño claro, bocidorado y un poco ensillado:
Se fue directo al caballo por dos veces pero no peleó y se marchó suelto con alevosía. El público protestó por no sujetarlo y ponerlo bien en suerte. El ganadero también se quejó: 'bien puesto en suerte, el quinto hubiera sido un espectáculo en el caballo'. Hombre, el espectáculo habría sido la carrera pero no la pelea ya que allí cantó la gallina con claridad.
El novillo hacía un surco en la arena con el morro y su nobleza era casi comercial. Rojo se lo pasó a placer sobre todo por el derecho. Vean por donde circulaba el hocico:
Estocada entera en plancha y a capón sin cruzar y oreja con salida a hombros. Lo de la estocada en plancha es una suerte del toreo cuyo inventor es Cayetano, recuérdenla aquí:
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| FOTO: Julián López |
MIGUEL ZAZO. Es toledano y acaba de cumplir diecinueve años si no vamos errados. Su primero era negro zaíno, degollado y con poco cuello. Llevaba la lengua afuera antes del caballo pero luego se mostró incansable corriendo de aquí para allá sin parar. Trotaba a saltos, como algunos miuras.
Se dejó pegar una carioca vomitiva y berreó después para denunciar ese maltrato animal. José Otero estuvo excelente y se llevó una ovación de gala:
Había que luchar por que se quedase en la tela ya que a la mínima huía a tablas. Iba rebrincado y a su aire pero Zazo lo trató como a un borrego normal y corriente. De esa manera, llegó a arrancarle un par de tiovivos al más puro estilo Talavante, Perera, Ginés Marín y tutti quanti. Estuvo por encima del novillo sin duda.
Su mentor es el banderillero Jesús Alonso, Chule, y creemos que ahí tiene un muy buen consejero. Lo decimos porque se perfiló correctamente en la suerte contraria y escuchamos cómo le dijo desde la barrera: '¡ponte cerca y a tocar la penca del rabo!' Son dos consejos excelentes, recuerden lo comentado aquí. A ello sumaremos la habilidad que tuvo para descubrir la muerte con la mano izquierda.
Entera sin puntilla, petición igual de insuficiente que con Rojo pero esta vez a López no le dio por enseñar el pañuelo, él sabrá.
El último era un bonito carbonero cornigacho:
Otero tuvo que tratarlo con gran suavidad en la brega tras haber cobrado duro, trasero y contrario en el caballo. Que llevase la cara alta en el peto no nos extraña si se lo machaca de esa manera tan vil.
Humillaba bien pero con el viaje corto. Zazo insistió demostrando ganas y aplomo teniendo en cuenta que era la tercera novillada con caballos de su vida. Estuvo valiente al final en unas bernadinas tan embarulladas como arriesgadas. Tres pinchazos tapando la cara más cuatro descabellos.
Decepcionaron los cebaditas por su comercial calidad aunque César Jiménez, coherente con su forma de entender el toreo, quedó encantado de la vida. Y aún más decepcionó el palco presidido por un antiguo aficionado convertido ayer en un turista que nos hizo caer los palos del sombrajo. Pulsen aquí para consultar los criterios presidenciales para el Alfarero de Oro. No sólo nadie solicitó la vuelta al ruedo al tal Musiquito sino que se vieron gestos negativos y protestas mientras lo paseaban. Empezamos bien...
Han visto que no hemos querido entrar en el meollo de la huelga pero ya veremos en qué quedan las reclamaciones legales a cuenta del supuesto esquirolaje.
Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.
























