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jueves, 5 de junio de 2025

FERIA DE SAN ISIDRO, 2025 (22). LAGUNAJANDA: LOS TOREROS ABURRIERON A LOS TOROS

Si estos tres aburrieron a los pobres toros, imagínense a nosotros. Fue una gran pena porque salieron los de Lagunajanda con ganas de colaborar, sin hacer un mal gesto, trotando y galopando con júbilo, deseando que los toreasen bien, pero se estrellaron contra la terna de picapedreros que les tocó en mala suerte, dicho sea sin intención de ofender.

Corrida cinqueña, con cara excepto el primero, con una media de 555 kilos, con juego aceptable en el caballo y con los seis dignos de mucha mejor suerte en la muleta a pesar de que casi todos eran altos de agujas, para que luego digan. Las figuras se hubieran dado con un canto en los dientes si les sale este ganado. Los tres de ayer vieron pasar por delante de sus narices la bandeja con las doce orejas sin que supiesen coger ninguna.



Su juego fue éste: primero, parado; segundo, muy bondadoso; tercero, desaprovechado por Adame; cuarto, desaprovechado por Escribano; quinto, destoreado por Adame y sexto, por encima de Peñaranda.



ESCRIBANO. Su primero era un negro mate, un poco astracanado, veleto y alto. Las fotos son del maestro Moore:



Escribano fue ganando terreno al toro andando pero cuando se paraba, veroniqueaba con la pierna atrás. Descabalgó al piquero sin recibir castigo y fue correcta la actuación de los monosabios aguantando al caballo. En el segundo, poca cosa aunque no trasera:



Muy tramposo con los palos el maestro pero muy aplaudido, cómo no, que estamos en Madrid, hombre:



El toro había sacado buen tranco en banderillas, recuerden su mínimo castigo en el caballo. El problema era sus manitas de cristal. Su humillación quizá merecía algo mejor que pegarle pases, que es lo que hizo Escribano. Presentaba así la muleta:



Telonazo marca de la casa para pegar un navajazo lamentable más una casi entera trasera con este gañafón del toro:



Al cuarto lo recibió a porta gayola. Su capote está muy poco almidonado, cosa que se agradece a pesar de esa vuelta color crema:



Era uno negro listón, zarco, con gruesa penca y con dos velas:



Muy mal Peña, atravesando el equifante y pinchando en el espinazo dos veces, con el toro que se va de allí. En el tercero huye al hierro y en el cuarto se suelta. Es otro picador con una buena fama desconcertante.

Escribano siguió dando queso:



Chicharrinas de inicio que agotaron bastante gasolina del depósito. El torito se venía muy contento y miraba al sevillano como preguntando: 'Manuel, ¿no me vas a dar ni un pase bueno?'



La respuesta fue que no. Estocada trasera hasta el pomo y a otra cosa.


ADAME. Su primero era un colorado ojo de perdiz,  listón, anteado, lavado de pies y bien encornado:



Lo recibió por delantales, en los que no hay hondura pero los preferimos antes que las verónicas de pasito atrás. Primer puyazo del que lo sacan rápido por orden de Adame y en el segundo, alfilerazo. Absurdo insistir en señalar un tercero porque González negó el cambio digitalmente:



Toro muy noble y alegre, queriendo coger la tela. Qué buen vasallo si hubiere buen señor. Es que el mexicano destoreó con avaricia, nada nuevo:



En ambiente de velatorio se perfila en Torrelodones para recibir pero pincha, luego a la carrera vuelve a pinchar y después, media tendida y caída más dos descabellos:



El quinto era un negro azabache, apretado de carnes, acarnerado y cornilevantado:



Picaba el comandante del batallón blindado pero en el primero no pudo clavar por el cabeceo del toro. Desastre en el segundo pinchando aceitunas de nuevo y carioqueando con descaro cuando por fin clava en mal sitio. En el tercero le pincha en el espinazo y vuelve a marrar. Menudo recital, jefe, ¡muy mal! Su chaquetilla es bonita pero igual le sobra el oro:



Inflación inicial de pases por alto, inadecuados de todo punto. Después intentó el tiovivo pero le salió peor que a Morante. Posteriormente enseñó pico y escondió pierna a partes iguales desesperando al toro:



Total, nada. Bueno, sí, que nos hizo reír un fulano cuando le gritó: '¿te queda mucho?' Dos toros de oreja en Madrid que se le fueron por el desagüe. Entera ladeada con un telonazo monumental. Vean el estaquillador completamente horizontal cegando al toro:




PEÑARANDA. El año pasado compartió cartel en la novillada con Jarocho, ausente este año por motivos que ignoramos. Confirmó con este castaño, bragado, meano corrido, axiblanco, listón, astracanado, anteado y corniapretado:



Verónicas de paso atrás antes de un primer puyazo testimonial pero un segundo excelente de Pedro Pío. No es trasero, no tapa la salida, no recarga y mantiene el brazo quieto, sin barrenar, de manera que el toro se castiga solo. ¿Tanto cuesta hacer las cosas bien?



Esa imagen que han visto fue lo único bueno de la tarde. Peñaranda anduvo muy premioso con un toro que repetía de cerca. Enfrió el ambiente y eso que el animal casi se toreaba solo. Duró tres tandas o porque se aburrió como nosotros o porque le hizo daño una banderilla clavada en el agujero del puyazo.

Sigue matando igual de mal que de novillero, saltando a lo loco. Media tendida más cuatro descabellos.

El último era un pavo castaño anteado, bragado y meano, un poco bocidorado, largo, con leña cornivuelta:




Romero marró pero luego no barrenó ni tapó la salida.  En el segundo, mal, trasero y ahora sí, tapando. El toro se va.

Otro toro pronto y embestidor, seis de seis. No seremos tan malvados de recordar a Jarocho de nuevo pero es lo que nos venía al magín. Poca cosa nos demostró el confirmante.



El siete estuvo paciente y piadoso quizá por la somnolencia imperante. Nueva estocada que se va caída y con el salto olímpico. Inconcebible petición afortunadamente no atendida:




Volvimos a las andadas con casi dos horas y media de bostezo permanente. Nosotros en casa nos echábamos las manos a la cabeza viendo cómo los toreros tiraban a la basura todo este material que era ideal para hacer el toreo güeno.

¿Qué debían de estar pensando los propietarios de la vacada viendo exactamente lo mismo que nosotros? Se morderían los puños de rabia y desesperación. Y encima tendrán que callar porque aquí están todos comiendo en el mismo pesebre. Como nosotros no comemos ahí les decimos lo que hubo, salvo mejor opinión de nuestros desocupados lectores en la sección de comentarios. 

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

miércoles, 22 de mayo de 2024

FERIA DE SAN ISIDRO, 2024 (9). NOVILLOS DE FUENTE-YMBRO: BIEN POR JAROCHO

Muy interesante la novillada de Gallardo. Fue maltratada en el caballo, para variar, y es que estamos en San Isidro. También es cierto que excepto las de cuarto y sexto, el resto fueron peleas mediocres. En la muleta sacaron picante y no regalaron nada. La mayoría de ellos estuvieron por encima de los toreros excepto el último. También quiso mandar él, no se crean, pero Jarocho no lo permitió y lo desorejó. Ese sexto deparó una buena prestación. ¿Fue bravo? Al final lo comentamos.




ALEJANDRO PEÑARANDA. El primero era un castaño claro, bocidorado y ojinegro:



Buen empuje en el primero y simulacro en el segundo, con Majada pequeño clavando traserísimo. De casta le viene al galgo ser rabilargo.

A Peñaranda lo vimos toreando académicamente y eso es sinónimo de frialdad, teniendo delante un novillo relativamente fácil. No era lanar ni tampoco muy encastado, a medio camino, ideal para meterlo en el canasto, pero insistimos en esa frigidez del trasteo. 



Entra a matar fatal, saltando y con telonazo. Así, pinchazo y desprendida que basta.



El cuarto era un jabonero astifino:



En el caballo quiso pero rápidamente dimitió porque se apercibió de que no podía mover el T-34.



El jabonero tenía gasolina y había que mandarlo. De pronto se le coló y lo volteó con violencia dejándolo aturdido:



Al final victoria del novillo a los puntos antes de una delantera, desprendida y haciendo de saltimbanqui otra vez. Oreja. Como se equivocó entrando en la suerte contraria, sucedió esto:




ISMAEL MARTÍN. El segundo era negro, aleonado y blandito:



Pelea olvidable en el caballo. Muy mal el diestro con los palos, a toro completamente pasado siendo merecidamente pitado. Se pensó que esto era un pueblo en fiestas.

Novillo revoltosillo y novillero de paso atrás. Como además no había mando en la muleta, se le subió totalmente a las barbas.



Le da igual la natural que la contraria. Estocada caída clavando a capón y tapando la cara:



El quinto era negro mate, rabicorto y con un cuello largo como día sin pan:



Mansea con descaro y pasa sin castigo. Martín estuvo un poco mejor con los palos aunque no mucho. 

Inicio curioso con un farol de rodillas. El novillo se ceñía y lo miraba. Este diestro seguro que dará el pego con el norit pero con estos dos ymbros lo vimos un poco aperreado.



Se tiró encima del toro para hundir la espada, desprendida y con patas al cielo. Oreja con protestas. 




JAROCHO. Su primero era negro y con carita infantil. Vio el verde porque no se aguantaba en pie.



Sobrero de Villanueva, antiguo Valdeolivas, negro listón, cornidelantero y de mazorca gruesa. Se comía el capote de salida, algo que cada vez se ve menos:



Buen galope al peto pero se va de naja. 



El novillo estaba entero pero le dio igual y se echó de rodillas muy sereno. Luego nos gustó su afán por torear con naturalidad, sin retorcimientos. El de Villanueva embestía desordenado y hacia afuera, con lo cual no terminó de haber lucimiento. 



Estocada honda, no corta como dijeron en televisión, con derrame y con bonita muerte. Bien el presidente no atendiendo una petición minoritaria:



El último era un castaño bocidorado,  carifosco y ojalado al que recibió de rodillas en tablas:



Le tapan miserablemente la salida pero no ceja en la pelea. En el segundo, carioca trasera en el espinazo de la que se suelta el novillo con toda lógica. Fue una vergüenza porque el novillo quería pero no le dejó ese carnicero vestido inmerecidamente de dorado:



Arreó en banderillas y Jarocho padre supo ganarle la acción, cosa que no era fácil. El novillo galopaba, tenía codicia y era espabilado.



Como no lo llevó bien tapado tuvo un par de sustos feos. El ymbro había llegado a tocarle el cuerpo y ya no perdía de vista al muñeco. Sin embargo, no se arredró Jarocho y demostró decisión y valor, además de correr bien la mano izquierda.



Se equivoca ultrajando a un novillo como éste entrando en la contraria pero a pesar de ello deja una entera arriba perdiendo la muleta, con el toro que tira hacia su salida natural. 



Dos orejas de las cuales nos molesta la segunda por la desidia en el primer tercio y por la pérdida de los avíos en la estocada. 

¿Fue bravo ese novillo? Creemos que sí a pesar de ser vilmente maltratado en varas. Después no fue nada tonto y sólo se entregó cuando se dio cuenta de que el que tenía delante estaba dispuesto a ganarle la partida.

Buena impresión la que nos causó Jarocho porque no parecía un torero al uso: no echó la pierna atrás, se mantuvo natural, sin esos retorcimientos grotescos de las figuras, con la cabeza fría, valor no temerario y encima demostrando buen gusto con la mano izquierda. Y delante no tuvo una ternera. Pueden deducir que el resultado final no está nada mal.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.