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jueves, 4 de junio de 2026

FERIA DE SAN ISIDRO, 2026 (19). MONTALVO: EL GRAN ESPEJISMO

Fue una corrida donde hubo varias cogidas, cuatro portagayolas, mucho toreo de rodillas, una oreja, dos vueltas al ruedo y los tres toreros terminaron con sus vestidos embadurnados de sangre. Cualquiera diría que hemos asistido a algo épico, ¿verdad?

Pues nada. No hubo ni un toro encastado, ni una vara en su sitio, ni una estocada buena, ni un quite decente, ni una pelea en varas memorable, ni un pase bueno. Únicamente salvamos, como verán, un excelente par de banderillas y eso en tres horas de interminable festejo.  

Lo dicho, un monumental espejismo cuya retransmisión volvimos a seguir en completo silencio. Recordarán que el año pasado enviamos a Telemadrid la propuesta de que dejasen la posibilidad de escuchar sólo el sonido ambiente. Nos respondieron que técnicamente era imposible. ¿Ustedes se lo creen?



Ver estos montalvos de ayer tras los escolares de anteayer fue como ver jugar al Barça femenino después de haber visto al Atleti de los Ovejero, Becerra y Panadero Díaz.

Su olvidable juego fue este: primero, devuelto, sale un sobrero de Casa de los Toreros, de embestida Duracell; segundo, noble y colaborador; tercero, modorro; cuarto, escarbador y rajadillo; quinto, devuelto, sale un sobrero de Bohórquez que se asfixió porque no podía con su peso y sexto, bravucón en el caballo y pastueño en la muleta.



GARRIDO. Su primero era negro, con poco cuello, un poco escurrido pero que se tapaba por delante con dos velas. Fue al corral. Las fotos son del maestro Moore:



El sobrero era de Casa de los Toreros y pesaba 625 kilos, muy bajito, negro mate, zaíno y acapachado:



Garrido remató su recibo con esta bonita media rodilla en tierra en homenaje a Marcial:



Lanzada trasera y el toro se va. Después le hizo otro agujero diferente aún peor.

El toro no era muy listo y se dedicaba a ir y venir con mucha obediencia mientras Garrido toreaba hacia atrás y picando como ven:



Con este material se podría haber hecho el toreo medio bueno pero en nuestra opinión el diestro estuvo por debajo del toro a pesar de que se arrimó. Rinconera con fe, con derrame, con muerte en el tercio... ¡y con oreja!



En el cuarto se fue a chiqueros y se arrodilló correctamente en la segunda raya y no en los medios:



Era este castaño muy oscuro, listón y cornidelantero un poco levantado:



Se deja pegar con buena voluntad una lanzada en el espinazo tal como pueden comprobar abajo más una señal en el segundo:



Garrido veía que tenía una oportunidad de oro para abrir esa puerta grande tan barata, de manera que hizo un inicio fandista en los medios:



Seguro que Chaves le dijo que si Urdiales había salido en hombros toreando hacia atrás, él podía hacer lo mismo y a eso se dedicó. El problema fue que veía con desesperación que se quedaba sin toro porque el animal estaba desfondado:



Como estábamos otra vez sin sonido ignoramos si el tendido lo ovacionaba o se oían protestas. Para nosotros, entre toro y torero nos castigaron con diez minutos de una inane vulgaridad. Media trasera y ladeada perdiendo la muleta más dos descabellos:




ISMAEL MARTÍN. Su primero, segundo de la tarde, salía de chiqueros a los cuarenta y cinco minutos de festejo. Era negro zaíno y cornilevantado y lo recibió de rodillas en tablas:



Empuja con un pitón en ambos y le levantan tras pincharlo en el espinazo.

Puso un par bueno, este tercero, y luego se recreó corriendo hacia atrás en la cara del toro para pararlo, igual que Fandila:



Quiso hacer un inicio cambiando a toro incierto y tuvo que desistir. Después dio distancia sabiendo que eso gusta aquí pero luego abusó del pico y anduvo un poco embarullado.

Con la espada alargó el brazo en plan Padilla y saltó sobre el morrillo casi en plancha como Cayetano (recuerden esta entrada). Hundió el estoque hasta el pomo aunque trasero y desprendido:



El quinto era un castaño albardado con una encornadura acapachada y astifina ¿Se han dado cuenta de que este año hay menos bolitas? O nos lo parece a nosotros...



Se fue a chiqueros donde tuvo que echar cuerpo a tierra mientras le robaban la capa. Ya en tablas el toro hizo un extraño, lo enganchó y lo paseó por la atmósfera de manera preocupante, golpeándose ambas rodillas en la caída:





Picotazo y metisaca sin pelear antes de ver el verde. Se cumplían dos horas de corrida y faltaba todavía un par de toros...

El sobrero era de Bohórquez. Pesaba 602 kilos y era negro mate, badanudo, listón, rabicorto y curiosamente, nada acarnerado:



Volvió a porta gayola en los medios:



Tardón y escarbador ya en el primero. Se volvió a romper la puya y creemos que van cinco en la feria. En el segundo, cabeceo.

Martín se pone muy pesado alargando la preparación de los pares y lo que debería hacer es dedicarse a clavar más en la cara. 

No obstante reconoceremos el gran mérito del tercer par, corriendo hacia atrás y cuadrando en la cara, algo que si lo hubiéramos visto en Gallito nos parecería el no va más. Bueno, se lo hemos visto muchas veces a El Fandi cuadrando también en la cara y nos hemos quedado solos defendiéndolo. Para nosotros este ha sido el mejor par de toda la feria y lo único bueno de la plúmbea corrida:



Siguió inspirándose en Fandila poniéndose de hinojos y dando un farol donde arriesgó el cuello. El murube metía bien la cabeza como pueden ver:



También escarbaba más de la cuenta y cuando acometía sacaba cierto genio. El suizo pegó pases.

El animal no pudo con su tonelaje y se fue parando y aquerenciando. Tras unas bernadinas con mucho barullo se perfiló demasiado lejos para volver a alargar el brazo y pinchar. Después dejó a capón esta casi entera, muy defectuosa por tendida, trasera y caída:




NAVALÓN. Su primero era negro zaíno, astifino pero de muy poca presencia:



Poca cosa en varas. Le clavaron trasero pero por lo menos no le taparon la salida como pueden ver en el cuello del caballo:



Herrera se alivió menos que otras tardes, ya era hora. En el segundo toro volvió a las andadas:



No se podía bajar la mano porque el animal se derrumbaba. Por lo demás, destoreo a mansalva, muecas grotescas y arrimón malo ante esa ternera amodorrada que encima lo desprecia, vean:



Su trasteo fue una tortura peor que las de Fu-Manchú. Se sale de la suerte para dejar una estocada trasera y tendida:



El sexto saltaba cuando se cumplían ciento cincuenta y cinco minutos de pesadísimo festejo. Se fue a chiqueros a recibirlo en los medios y se volvió a arrodillar en tablas:



Era este negro zaíno, que tenía las mismas hechuras que un guardiola:



No digan que no parece salido de El Toruño:



Bravuconea metiendo los riñones pero se va suelto al instante y en el segundo, lo mismo.

Curro Javier puso un primer par muy bueno, a la media vuelta pero aguantando un parón del toro:



Inicio roquista en los medios, con el toro repitiendo y dando muestras de gran obediencia. Luego, vuelta al destoreo navalonesco mientras nos lamentábamos pensando que ese animal merecía algo mejor:



Se confió y el toro le soltó un gañafón aunque tras derribarlo papó moscas cuando lo tenía ahí delante a su merced:



Estas cosas suelen ser muy beneficiosas para el diestro ya que estamos en la plaza más sentimental del mundo. Pero en el pecado  llevó la penitencia porque como se había pasado de faena, el toro se puso tonto a la hora de matar. La cosa que se alarga, pinchazo malo y entera tendida y trasera que bastó:



El toro moría cuando estábamos a punto de llegar a las tres horas de tabarra desustanciada. En el sofá de casa no aguantábamos más. Nuestro único consuelo era pensar en los pobres que habían estado sentados en el tendido y sin almohadilla. Son unos héroes.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

lunes, 27 de mayo de 2024

FERIA DE SAN ISIDRO, 2024 (14). MONTALVO: ¿CAMINO DEL GÓLGOTA?

No pierdan el tiempo. Si lo de anteayer fue inaguantable, lo de ayer fue insufrible. Menos mal que sólo fueron cuatro toros. Los tres de Montalvo tuvieron mucha cara, poco cuello y muy poca sal en sus embestidas. Venían de tres sementales diferentes, lo cual es muy preocupante para el ganadero. El sobrero de Vázquez, mansurrón y perfectamente olvidable.



También fue olvidable la labor de los dos diestros. Por delante actuó el rejoneador Ventura. Nos dedicamos a contar las veces que los toros le tocaban los caballos y fueron un total de siete. Eso es un baldón aunque nadie lo diga.



Lo dicho, no sigan leyendo a no ser que quieran recrearse con las fotos del maestro Moore.




CAYETANO. El primero era negro zaíno, degollado, apretado de carnes, con poco cuello y veleto que cerraba un poco:



Cabecea y dimite enseguida en los dos cuando ve que no hay salida con esa mano izquierda asesina:



Ojo a uno de los pares de la feria, el de Rus. Lo único bueno de la plúmbea tarde:



El toro no valía un pimiento, embestía por obligación y dando saltitos. Nada. Pinchazo malo y estocada trasera y atravesada huyendo de la suerte con su grotesco salto hacia afuera. Se perfiló donde está la estrella y terminó saltando hacia donde ven en la imagen. Lo mejor que hizo en su doble actuación fue el descabello:



El segundo era negro mate, con lomo grueso, poco cuello y cornalón:



Barrenada acariocada sin vergüenza. El tal Briceño perpetró en ambos puyazos un enloquecido metisaca trasero con la puya, como si se estuviese electrocutado. Ahí tienen al citado matarife, que no picador, completando los 360º:



En la raya el toro se sentía más seguro y mostraba cierta codicia revolviéndose. Pero afuera hacia viento y como encima la muleta de Cayetano no es un prodigio de mando, el animal anduvo a su aire. Además el maestro está acostumbrado a caritas más cómodas.



Estocada delantera, perpendicular y atravesada más otra entera, caída, alargando el brazo y escupiéndose con descaro, vean. ¡No cruza jamás! Que haya periodistas taurinos que alaben su forma de entrar a matar nos parece demencial:




GINÉS MARÍN. Su primero era este negro mate, listón, sin cuello y con dos farolas:



Muy mal Marín en la lidia aunque ya sabemos todos que el primer tercio le importa un bledo. Dos señales sin apretar, clavándole más cerca del rabo que del morrillo.

Incomprensiblemente brindó este toro al público. Era blando, de embestida torpe por el derecho y deslavazada por el izquierdo. ¿Por qué brindan eso? ¿No se dan cuenta de que están ultrajando al respetable? 

De nada sirvieron los ridículos ánimos de Dávila desde la televisión. Parecía su apoderado. Marín se dedicó a picar piedra sin compasión, vaya hastío.


 

Media tendida y pasada más un golpe. Es otro diestro que tiene una inexplicable fama de buen estoqueador cuando entra de esa manera tan estrafalaria. Sin comentarios:



Su segundo era este negro listón, de casi seis años y 589 kilos, bien encornado, blando de remos y justo de cuello:



A pesar del blandeo, el padre le pegó con infamia, vean:



Lo dejó para el tinte y vio el verde. Salió el sobrero de José Vázquez. Era un cinqueño corraleado, vareado, rabicorto y astifino pero con cara un poco de adolescente:



Desidia total de Marín en la lidia, como si no fuese con él. Ya ven, cuánta afición tiene el hombre... Cuando su padre empezó a barrenar con sevicia, el toro huyó por dos veces. La cosa degeneró en un herradero talanquero, responsabilidad total del incompetente maestro.

Larios clavó en el morrillo ya que el toro echó la cara al cielo en el embroque:



Nos sorprendió que se pusiera a torear con la izquierda a un toro probón y mirón. Fue un espejismo. Rápidamente pasó a pegar pases derechistas, con radio macuto dando la tabarra desde el burladero.



Estocada baja y tendida muy defectuosa aunque con las patas al cielo en los medios.




Por fin acabó nuestro suplicio. Decíamos al comienzo de este serial isidril que podría ser un via crucis. Pues lo de La Ventana fue la flagelación en la columna y esto de Montalvo, la corona de espinas. Ya vamos con la cruz a cuestas. Y la próxima corrida de toros es de Juan Pedro... 

¡Que pase de nosotros ese cáliz! Pero no: ya que nos metimos en esta aventura, apuraremos el cáliz hasta las heces.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.