Aprovechando nuestra reciente visita a La Ruiza, estuvimos charlando con el ganadero. Transcribimos a continuación el contenido del coloquio para que echen ustedes un rato a ser posible tan entretenido como el que disfrutamos nosotros porque estarán de acuerdo en que Prieto de la Cal es una persona con la que da gusto hablar de toros. Recuerden que las entrevistas que hemos realizado hasta ahora en nuestro modesto blog las pueden encontrar pulsando a la derecha en la etiqueta que pone conversación.
Las fotos de los toros que ilustran el coloquio pertenecen a la camada de este año, como éste que reburdea:
- Usted sostiene que un toro puede demostrar poder sin tener fuerza, ¿nos lo puede explicar?
- Sí, vamos a ver. El poder y la fuerza no son exactamente igual. El poder es lo que al espectador o al ganadero o al que se pone delante el toro le transmite que puede con todo, que se va a llevar por delante al caballo, que se emplaza... que transmite que va a poder con todo. Esa sensación de poderío, ese toro que transmite poder, es el de diez. Después hay un toro que tiene fuerza y que podría no transmitir la sensación de poder. El toro poderoso suele ser bueno en varas, puede derribar... en cambio un toro simplemente con fuerza puede ser un manso encastado y ese tipo de toro puede tener poder pero también puede que no. El poder es un punto más que la fuerza, es la sensación que da, como digo, de poder con todo, como el toro antiguo, que derriba, se viene arriba... mientras que la fuerza la mantiene como cualidad que tiene... pero el poder va más allá, está un punto por encima de la fuerza.
- Pero podría transmitir esa sensación de hacerse respetar que equivaldría al poder y en cambio cuando va al caballo se aprecie que no tiene fuerza...
- Entonces no sería ni poderoso ni con fuerza. Cuando hablamos de poca fuerza, ya quitaríamos los dos adjetivos anteriores. Lo que pasa es que al final todo depende de en qué época te mueves. Mi ganadería tuvo épocas de muy poca fuerza y eso es algo que no lo quiero ni en pintura. Le pongo un ejemplo: la corrida de Cenicientos para mí fue poderosa ya que transmitió que los toreros no pudieron con ella. Usted puso en su crónica lo de malas ideas, que sí es verdad, pero tuvieron una sensación de poder que igual un toro simplemente con fuerza no transmite tanto. Los ganaderos de toda la vida, cuando han hecho tentaderos, buscan vacas con poder y eso sube mucho más la nota. Aquí en casa precisamente lo que me encantaría tener es ese poder. Hace tiempo que no estoy en corridas de Dolores Aguirre o de Ibán pero por lo que leo a usted, porque su blog es el único sitio donde se puede leer algo de estas corridas ya que ninguno hace crónicas ni de Dolores ni de Baltasar, me da la sensación de que ambas son ganaderías poderosas. Por ejemplo, la de Reta tiene más fuerza que poder. En sus toros no ves la sensación de poder sino la de peligro, con transmisión, es la sensación de que no hay quien se ponga delante, nunca se caen, tienen fuerza... Eso de nunca caerse es fuerza pero el poder va un punto por encima... sería la idea de que tal como haya derribado en la primera vara, podría hacerlo en la cuarta. Recuerdo que lidié un toro en Arles el mismo año de Farolero que se llamaba Aguardentero y cuya cabeza tenemos aquí en casa y ése fue un toro poderoso, de cuatro varas, derribó en un par... ése fue un toro claramente poderoso.
- Ya que ha hablado de Reta, ¿qué le pareció la corrida de 3Puyazos? Era la primera que usted veía de lo de casta navarra...
- Pues me pareció muy entretenida porque todo lo que se salga de lo habitual que vemos en el siglo XXI es muy entretenido ya que ves el toro en estado puro. Sale uno más toreable, otro menos... además yo estaba detrás de Miguel y no le quería decir nada pero él sí me decía, quizá para liberarse de los nervios, que tenía varias ramas y que cada una le daba una sensación.
A mí, por ejemplo, los toros que más me transmitieron quizá fueron los más chiquititos, los encornados así (hace un gesto cerrando los dedos índices de cada mano): el sobrero y creo que también el segundo. Ésos fueron los que me dieron más la sensación de estar ante una ganadería completamente diferente. Los más grandes, más abiertos de cuerna, más bastos, ésos me dieron la sensación de una ganadería más actual, más parecida a las demás. Él me contó que son orígenes diferentes y que está claro que para las calles necesita una cosa y para la plaza otra.
- ¿Y está de acuerdo con lo que repito yo de que el triunfo de Reta como ganadero en su selección lleva aparejada la decepción del aficionado? Porque el triunfo de Reta es que traguen con la muleta y el aficionado espera que no acaben de tragar.
- Bueno, depende del objetivo que se marque. Nunca debe buscar parecerse a los demás ganaderos, ésa es mi opinión. Lo que pasa es que él necesita adecuarse a algo que pueda generar una cierta faena. No creo que Reta busque el toro que se deje torear como estamos hablando. Lo que pasa es que para llegar a un punto intermedio tiene que escorarse hacia ese lado porque lo otro ya lo tiene. Le pasa un poco como a mí: las ganaderías puras son terroríficas ya que son muy entretenidas de seleccionar porque vas buscando objetivos que puedes tener que cambiar cada año. En Reta hay un objetivo claro, que es meter en la plaza lo que antes iba a las calles. En mi caso, si por ejemplo en 3Puyazos se me cayeron los toros, este año, sin salir satisfecho de Cenicientos, salí contento porque no se cayó ninguno y transmitieron ese poder de que hablábamos y que yo necesitaba...
- Aunque no empujaron en el caballo...
- Evidentemente. Ahora mi objetivo es que empujen en el caballo porque una corrida de Prieto de la Cal que pueda transmitir sensación de poderío pero que no empuje en el caballo no es una buena corrida, ni mía ni de nadie. El aficionado va a ver un toro de Prieto de la Cal que sea el mejor en el caballo, por supuesto. Pero si es el mejor en el caballo pero luego se cae, no sirve para nada.
Por eso cuando salí de 3Puyazos, me marqué el objetivo de buscar más fuerza y al cambiar de sementales intenté encontrar eso. Por ese lado el objetivo parece cumplido y ahora ¿qué me falta? Pues que vuelvan a empujar en el caballo. Por ejemplo, por decirle un toro: el que me devolvieron en 3Puyazos, que estaba excelentemente presentado y que fue bien devuelto, iba al caballo con ganas, con fe, e incluso le diría que quería meter los riñones pero no tuvo fuerza para nada (lo han visto en la foto anterior). Ese para mí es el capítulo peor, en el momento en que un toro mío se cae es lo peor que me puede pasar aunque demuestre bravura o se emplee. Es que a partir de eso no se puede desarrollar nada, se trabaja sobre un animal vacío, nada, cero, no sirve. Eso se corrige matando reatas y vacas, que es lo que suelo hacer. Ya se lo dije entonces, mi objetivo era ir matando todo eso además de cambiar de sementales como los cambio habitualmente. Con estas dos premisas sé que puedo solucionar lo de la fuerza en un plazo corto. Este año voy a echar un eral que para mi gusto es el animal que más me ha empujado en el caballo en los últimos años. Si transmite eso a la descendencia, cuando veamos los resultados en tres o cuatro años, ya hablaremos.
- Y la consanguinidad tendrá algo que ver...
- Todo. Por eso Reta se marca objetivos según las líneas que maneja. Yo los marco sobre unas veintiocho familias. Partiendo de la base de que no quiero salir a ninguna ganadería que se parezca a mí porque no estoy seguro de que tenga mi misma sangre, o porque estoy seguro de que no la tiene, entonces la consaguinidad la voy a tener fijo. Pero hay que saber emplearla. Hubo ganaderos muy buenos que supieron utilizarla de la manera adecuada, o sea, si se me caen todos los toros, ¿qué toro no se me cae? El 94, pues del 94 todas sus hijas, exagerando, y de todas esas reatas, padres. Ya no se me caerán más toros. Si el problema entonces es que no empujan en el caballo tendré que irme a la rama que más empuje y por ahí estoy.
- Lo que pasa es que hablamos de años.
- Sí, pero yo voy andando, jamás me paro. Con lo que voy viendo, voy cambiando sementales. El no tener un parentesco brutal o una consanguinidad a lo bestia es porque vas cambiando ya que las vacas son las mismas. Tú tienes ciento ochenta vacas, se mueren diez, matas treinta e incorporas veinte pero la base de la ganadería es la misma. Las hembras siempre son el largo plazo mientras que el semental es la foto del momento. En todas las ganaderías es igual, se llame Veragua, Reta o Domecq. El año suele ir en función del semental. Yo soy vergonzoso. Me puede no dar vergüenza que no empujen en el caballo pero sí me da mucha vergüenza que se me caigan.
- Usted fue un poco el anfitrión de Reta en la Unión, ¿no?
- No, no es que fuese el anfitrión exactamente. Yo no le aconsejé que se metiera en la Unión, ni mucho menos, pero vino a verme cuando estaba ya en la Unión para decirme que se encontraba muy decepcionado. Él había conseguido muchísimas subvenciones europeas, había logrado que la casta navarra tuviera su libro genealógico, un montón de cosas positivas y ahora resultaba que se metía en la Unión y veía que ahí no se hacía nada. Me preguntó si es que la Unión siempre funcionaba así y le dije que hace cuarenta o cincuenta años no pero desde hace treinta siempre ha ido en ese sentido, que es el del 90% de ganaderos, que lo que quieren es eso. Entonces los que somos excepciones que antes nos atendían pues ahora no nos atienden (sobre este tema, recuerden esta entrada).
- Está muy decepcionado con la Unión...
- Mucho. Pero no con la Unión como asociación ganadera sino con la línea de actuación que lleva. Yo no puedo admitir que todo un presidente de la Unión de Criadores de Toros de Lidia esté en un callejón suplicando un indulto. Eso para mí es una afrenta, una vergüenza, una sensación de haber perdido el norte completamente. Ojo, que un ganadero puede tener la idea o el deseo de que indulten un toro suyo pero lo que no puede es estar...
- Suplicando...
- Suplicando, sí, pero ni por un indulto, ni por una vuelta al ruedo ni por nada. Eso es no tener dignidad, es una vergüenza. A partir de ahí, ya no me representa nadie. Y no me refiero especialmente al actual presidente sino que llevamos muchos años tocando fondo. Hace cinco la preocupación era cómo emplear la carne del toro de lidia, como si fuéramos carniceros. Después te mandaban una carta para que tus hijos jugasen al golf con los hijos de otros ganaderos... Y mientras, no había dinero, no había subvenciones, el Covid nos estaba machacando las ganaderías y no se ocupaban de buscar dinero ni de, por ejemplo, hacer un frente común para abaratar los piensos o las vallas de los cercados... ¡Algo ganaderamente útil! Hoy la Unión me sirve para que me haga los papeles, nada más. Estoy tan decepcionado que me encantaría irme pero es que no tengo muy claro a dónde ir. Además, me cuesta siempre mucho romper la tradición. El hecho de que mi padre fuera directivo que ingresó en los años cuarenta...
- Y usted de pequeño estaba en las oficinas...
- Hombre, la mujer de don Manuel García Aleas, Carmen, que era quien llevaba todos los papeles de la Unión, me daba clases particulares en las mismas oficinas de la Unión. El presidente entonces era el conde de Mayalde y su suegra vivía en un piso encima del nuestro en Madrid. Su chófer me llevaba de vuelta a casa después de esas clases con Carmen. Y muchos domingos iba con don Manuel a Las Ventas porque él no iba de simple espectador o con un clavel. Iba a inspeccionar las puyas. Le tenían pavor porque era quien más entendía de cómo había que montarlas, de los centímetros, etc. Algunas veces veía irregularidades, se iba al inspector de policía y antes de empezar muchas corridas ya había sanciones. Y había inhabilitaciones, no sé decirle a qué picadores porque yo tenía nueve o diez años pero don Manuel, que era un hombre muy afable y simpático, cuando inspeccionaba las puyas era temible. Es que en esos años la Unión servía para esas cosas. Por ejemplo, siendo presidente el conde de Mayalde, cuando había una empresa en Madrid que dejaba a deber dinero a un gandero o simplemente a un mayoral, llamaba Carmen desde la Unión al siguiente ganadero que iba a lidiar en Madrid y le decía que no se iba a cargar ninguna corrida hasta que pagasen lo que debían. A mí me deben todavía la corrida de Tafalla de hace dos años. Pues en aquella época a esa empresa le negaban el visado para embarcar toros y ninguno de la Unión podía venderles toros. Y si algún ganadero de extranjis, quienquiera que fuese, hacía algo mal, sanción al canto. Yo lo viví.
- Eso es otro mundo porque hoy no hay sanciones...
- Nada. En aquella época te podían llegar a expulsar de la Unión durante un tiempo, seis meses, un año, y no podías lidiar.
- ¿Se acuerda de dónde tenía la localidad el señor Aleas en Las Ventas?
- No... no me acuerdo pero sí recuerdo que algunas veces íbamos al callejón. Igual cuando estábamos en el callejón era porque aquel día había hecho la labor de inspección de las puyas o porque había alguna sanción de por medio y tenía que estar ahí visible. Pero se daba una conexión directa entre el delegado gubernativo, que era un inspector de policía -que entonces los grises igual iban a por un picador y lo agarraban del brazo, ¿eh?- y don Manuel, que era quien denunciaba la cuestión de las puyas. Y si había dicho que no se podían usar, no se utilizaban. Podía darse el caso de que picadores llegaban a ser sancionados con más dinero del que cobraban por actuar. Eso lo he visto yo siendo un niño y era maravilloso.
- ¿Qué autoridad tenía don Manuel en el tema de las puyas?
- Carmen, su mujer, como le dije, era quien llevaba todos los papeles y don Manuel era como el Secretario General Técnico, el brazo ejecutor de la Unión. Lo que era Sebastián de Erice hace unos años, un cargo ejecutivo que siempre ha habido en la Unión. El presidente, ya le dije, era don José Finat, conde de Mayalde, que había sido...
- ...alcalde de Madrid...
- Exacto. Tenía un carácter muy suave pero cuando se enfadaba era temible. Le tenían miedo todos los ganaderos porque jamás le temblaba el pulso. Si fulano de tal había mandado novillos a Francia y se detectaba un problema con los certificados, seis meses de inhabilitación y multa de 100.000 pesetas... porque eso venía en los estatutos, no se inventaba nada.
- Ejercía la autoridad, que es una cosa que hoy en día no quiere ejercer nadie en ningún ámbito.
- Pues eso debería ser lo lógico, lo normal. Y cuando hoy los reglamentos no se quieren aplicar estamos ante algo absurdo que yo no entiendo.
- Sobre la Fundación del Toro de Lidia, ¿qué piensa?, ¿le parece bien o le parece mal?
- La idea es buena aunque tal como está, para empezar habría que quitarle lo de Toro de Lidia. La idea de crear una fundación que nos defendiera de ataques externos es buena, está claro. Pero empiezo a estar en desacuerdo en quién la conforma. La Fundación del Toro de Lidia no la pueden formar los profesionales que viven del toro. Está bien que el primer presidente sea un ganadero porque ha sido idea principalmente de los ganaderos, bien. Pero después no puede estar formada ni por ganaderos, ni por toreros, ni por picadores ni por banderilleros porque ellos viven de esto. Los que deberían formarla son en primer lugar políticos, como hacen en Francia, juntándose de diferentes partidos y que sean aficionados. En segundo lugar, las asociaciones de aficionados, las peñas taurinas, los ayuntamientos con interés en la fiesta... ésos deberían ser los miembros de la Fundación porque si entran los que viven del toro entonces se prostituye todo, tal como ha pasado. Si entramos en detalles, le diré que me molesta sobremanera que una Fundación llamada del Toro de Lidia y presidida por un ganadero permita que se presenten los toros como se están presentando hoy en día. Entiendo que hoy al 90% de los toros que saltan al ruedo les han tocado los cuernos porque todos llevan fundas y cuando se las quitan, seguro que les hacen algo. Eso ya me parece fatal porque es una competencia desleal. Pero que se haga en los festejos de la Fundación... ¡apaga y vámonos!
- ¿Y la acusación de meterse a empresarios organizando corridas?
- En época del Covid estuvo bien. De hecho personalmente tengo que agradecer a la Fundación que comprara toros a ciertos ganaderos que no entrábamos en el circuito. Fui a hablar con ellos autorizado por ganaderías como Aguirre, Cuadri, Palha... claro, todos los que no ponemos fundas...
- Raso de Portillo...
- Raso, también, y yo. Me dijeron 'vete a hablar tú con Victorino'. Fui a hablar con él y al año siguiente nos metió a casi todos y eso se lo agradezco mucho. Me discutí luego con ellos cuando me lidiaron aquí en Palos tres novillos en desafío con Juan Pedro. Dieron la vuelta al ruedo a uno y se ovacionó a los tres. Los de Juan Pedro... bueno, se quedaron ahí y al año siguiente no me convocaron. Les pregunté que por qué si se había hablado de que el triunfador repetía y me respondieron 'no, es que en aquella novillada el triunfador fue Juan Pedro'. Luego supe que los que habían votado eso eran los primos de Juan Pedro. Entonces ¿por qué no pusieron en el jurado a mis hijos? En ese caso hubiera sido yo el triunfador ¡aunque condenasen a los tres novillos a banderillas negras! Todo eso me pareció de chirigota. Esa parte de la Fundación fue mala en lo personal. Sin embargo, cuando empezaron a montar corridas con lo del Covid, yo pedí que nos metieran a los que le comenté antes y lo hicieron. Bueno, excepto a Palha porque dijeron que al ser portugués no podían incluirlo. Al año siguiente sí entró y hay que reconocer que en eso se portaron muy bien. Pero insisto en que me da mucha vergüenza ver tantas corridas arregladas. Hoy, que en las televisiones se ve todo, ¿cómo se puede llamar a eso Fundación Del Toro de Lidia y que salgan así los toros de las corridas que montan? Llámenla Fundación de los Toreros o Fundación para Salvaguardar la Vida de los Toreros, o Para Humanizar la Fiesta, ¡ea! Por cierto, como anécdota le diré que fueron a Bruselas a defender al toro de lidia y en la exposición, que me parece que la hizo Juan Pedro Domecq, la imagen que pusieron de cartel no fueron toros con fundas sino una foto de La Ruiza de unos fotógrafos navarros con los toros saltando por una charca por supuesto en puntas y con tres caballos corriendo detrás.
- Claro, una foto de Gorka Azpilicueta y de Arsenio Ramírez (aquí la tienen).
- Sí, pues esa foto es la que llevaron a Bruselas y es la que tienen en la Unión. Yo siempre les digo, 'oye, os voy a cobrar comisión, ¿por qué no ponéis aquí un toro enfundado?' Eso sería lo suyo, que llevasen a Bruselas fotos con toros enfundados para que les preguntasen: 'oiga, eso que tienen en los cuernos ¿qué es?, ¿cómo se pone?, ¿cómo se quita?'
- Y respecto a las asociaciones de profesionales que yo considero un cáncer, ¿qué piensa? Aunque tiene derecho a no hablar tan claro como yo...
- Tras lo de este año le diré que eso es como la mafia siciliana, como don Corleone. Así de claro. He visto por ejemplo un conflicto entre un ayuntamiento y unos toreros. Si aseguran que no se cumple un contrato habrá que ir a los tribunales, ¿no? Pues lo que hacen es una huelga. Si dices que no te han respetado, denuncia al Ayuntamiento, hombre. Pero no, resulta que a ese Ayuntamiento se le hace una huelga y a otros que no pagan la Seguridad Social, que no pagan nada pero que meten a los amiguetes, o a las empresas que no pagan ni los mínimos, a ésos nada. Es una asociación muy partidista que donde les interessa actúan con el beneplácito general y donde no les interesa, lo hacen con una dureza inusitada. Por eso me recuerda a la película El Padrino cuando los sindicatos de estibadores del puerto de Nueva York le decían al mafioso 'es que hay una huelga mañana' y éste les respondía: 'no, eso mañana se desconvoca'. Aquí la impresión que tengo es que es lo mismo. Otro ejemplo: cuando el Covid yo hablé con la Unión para pedirles que en determinadas plazas, digamos que especialmente toristas, pudieran autorizar que dada la situación se lidiasen toros con seis años -recuerde que Reta lo hizo así en Céret-. La respuesta fue que había que hablar con las asociaciones de profesionales y yo dije '¡no!, ¡si hablamos con ellos seguiremos dentro de cien años igual que ahora! Usted plantéeselo a la Administración y que se proponga alguna contrapartida como pagar más a banderilleros y picadores para que, una vez aceptado, se vaya a hablar con ellos, ¡pero nunca antes!' Y me da la impresión de que esa mafia se está extendiendo incluso hasta nuestras asociaciones ganaderas, ya hay tentáculos ahí. Todo esto me da mucha pena... Es que no puede ser que todo el mundo sepa que hay empresas que no pagan ni los mínimos y que no pase nada. Dijeron que en Cenicientos se habían cambiado las ganaderías sin respetarlos. Entonces, ¿qué está pasando en Madrid muchos domingos? Ah, ahí no se quieren enfrentar. Esas asociaciones también deberían mirar un poco por el que paga, me parece a mí. Quien paga es quien tendría que influir en esto como pasa en todas las disciplinas... excepto en la del mundo del toro.
- Le hago la misma pregunta que se hizo a los dos ganaderos presentes en el Congreso de ANPTE de Madrid: ¿cómo garantiza usted que su toro saldrá íntegro al ruedo?
- Porque yo no quiero que se toque el toro y mando siempre una persona con ellos.
- Es que en aquel Congreso se dijo que se criminalizaba a los ganaderos porque siempre se los hacía responsables de cualquier manipulación.
- Pero es que si hay manipulación es porque el ganadero la ha aceptado. Eso lo leí hace poco en el ABC de Sevilla. Salía un presidente de la Maestranza, Luque Teruel, que decía: 'es que me niego a criminalizar a los ganaderos o a tener que inspeccionar las dehesas'. Vamos a ver, primera parte: uno no está ciego y ve cuando se ha manipulado los cuernos porque todos los toros no pueden tener la misma forma redondeada del pitón. Puede darse un toro astigordo que tiene sus escalones y es feo de pitón. Pero ésos tan perfectos que vemos hoy, ¡eso no existe en la naturaleza! Ahí alguien ha intervenido y no ha sido el Espíritu Santo. Cuando eso sucede, ¿quién lo ha aceptado? El ganadero. Y se lo pondré más fácil: si el mayoral se pone enfermo y no puedes enviar a nadie con los toros porque tú tampoco puedes ir... Pues si esa corrida salta al ruedo de manera diferente a como se embarcó, cualquier persona honrada tendría que denunciarlo. ¿Quién denuncia eso hoy? Nadie. No es que yo criminalice a los ganaderos, sino que sé que en el 90% de los casos hay una aceptación implícita por su parte para que se arreglen los toros. Y eso ¿qué supone para algunos ganaderos? Pues que llevan a cabo una competencia desleal que desde fuera ustedes ni se imaginan como está... ¡tremenda! Mire, se podría lidiar novilladas de los que no ponemos fundas... Dolores, Raso, Palha...
- Isaías...
- Isaías, Barcial... pues esas novilladas, incluso siendo de poca aceptación entre la torería, se podrían lidiar con carteles de novilleros mejores pero para ello tienen que estar arregladas. ¿Por qué? Porque los demás lo hacen. Para nosotros es una competencia desleal brutal, es lo mismo que las fundas ya que hay empresas que si no pones fundas no aceptan tus toros.
- Entonces está de acuerdo conmigo en que si el ganadero no quiere que se afeiten sus toros, no se afeitan.
- Exactamente. Y si en una ocasión extraordinaria a ese ganadero le pasa de todo y no puede mandar a nadie con los toros que ha embarcado convenientemente precintados, y luego cuando saltan al ruedo ve que se los han tocado sin su consentimiento, tú lo denuncias.
- Lo que pasa es que con lo de la cadena de custodia, cualquier abogado de medio pelo puede tirar para atrás la posible sanción alegando que se rompió en algún momento.
- Es que incluso hay plazas donde no te dejan que el mayoral se quede allí, por ejemplo, Madrid. Ojo que no estoy diciendo que en Madrid hagan lo que sea, sólo que la cadena de custodia se rompe cuando el mayoral entrega los toros y como no se puede quedar y se va a la pensión Juanita, esa noche nadie duerme con los toros. Se rompió la cadena de custodia. Pero es que además, en la época del conde de Mayalde, había un montón de cuernos que se metían en unas cajas de madera y se mandaban a analizar. Hoy no se manda nada.
- Aunque yo también entiendo al presidente, que no quiere quedar con el trasero al aire ante un tribunal cuando llegue la reclamación y desestime la denuncia, a pesar de que la manipulación la haya visto todo el mundo.
- Lo entiendo pero me parece increíble que salgan corridas como salen sin que el equipo veterinario las eche para atrás. Hace poco di una conferencia en Cuéllar. Estaba presente un presidente de Segovia y él, no yo, dijo que si veterinarios y presidentes quisieran, no se lidiarían muchas corridas como se lidian actualmente, se desecharían todas. Hay ferias de diez o doce corridas donde tendrían que ir para atrás muchos toros pero no por trapío y otras historias ¡sino por los pitones! En Sevilla recuerdo una corrida del siglo cuando en aquellos años franquistas el presidente dependía del gobernador civil y ese gobernador civil era Utrera Molina. Su hijo me contó que...
- ¡Suspendió la corrida!
- ¡Así es! Los toros no eran de recibo, el presidente le dijo que aquello no lo podía aceptar y Utrera le respondió 'hace usted muy bien, esto no hay quien lo acepte'. La empresa no cambió los toros y la corrida se suspendió. Al día siguiente, y para que vea lo que han cambiado las cosas en Sevilla, Utrera Molina ocupó su lugar en el palco y me decía su hijo: 'mi padre no las tenía todas consigo porque decía: me la van a liar pero no pienso quedarme en casa debajo de la cama'. Pues cuando apareció, la plaza entera se levantó y lo ovacionó. Aquello era ejercer la autoridad y daba igual que fuera quien fuese.
Esa corrida de Utrera Molina fue en 1969, un Domingo de Resurrección. Era la primera vez que en tan señalada fecha se acartelaba Curro Romero. Los toros anunciados no eran de recibo, hubo el trasiego habitual con idas y venidas y al final se decidió la suspensión. Fue este cartel:
En sus memorias el que fuera ministro falangista dice que recibió ocho mil cartas todas de felicitación.
En 1976 se repitió algo parecido en la del Corpus de Toledo, cuando de nuevo el gobernador civil, Sotillo Rubio, suspendió un festejo con el no hay billetes colgado. La razón fue la misma que en Sevilla. Se iban a lidiar seis de Torrestrella. Se ve que eran impresentables y pidieron que viniese un camión con galaches. Se cambió el cartel pero los patasblancas no llegaron a Toledo con las veinticuatro horas reglamentarias de antelación y el gobernador canceló la corrida. Ni más ni menos que todo un Corpus toledano y con estas tres figuras de la época:
Hacemos aquí un alto en la entrevista para darles un respiro y seguiremos en una segunda parte. Esperemos que la charla les esté resultando entretenida. A ver si seguimos teniéndolos al otro lado cuando publiquemos la continuación.
Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


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