miércoles, 23 de octubre de 2019

CÉRET DE TOROS, 2020 (1): ¿TENDREMOS BODA ESTE AÑO?

La plaza de Céret lleva ya bastantes años casada con Robleño. El amor llegó a su cénit con la encerrona de Escolar en la que salió a hombros. No obstante, en la feria de 2019 dio la impresión de que el matrimonio no atravesaba su mejor momento.

La circunstancia puede aprovecharla este hombre, que es quien ocuparía el lugar de Robleño en el corazón ceretano:


FOTO: Christophe Moratello
Estuvo en el momento adecuado y en el lugar adecuado frente al 'Ruiseñor' de Saltillo pero fue la gran ocasión perdida, como titulábamos nuestra crónica (recuérdenla aquí):



Fue un manso con peligro que ostentaba como ven el hierro de la familia soriana del ganadero. Era de los que pueden terminar acobardándose y tragando si echas la pierna adelante con decisión, no le dudas y, sobre todo, no le dejas pensar. El picador le echó el caballo encima por miedo al arreón que le iba a pegar. No entendimos que media plaza lo aplaudiera cuando fue una demostración de cualquier cosa menos de valentía. Ahí lo tienen:


FOTO: Christophe Moratello

Gómez del Pilar empezó sobre las piernas con valor y oficio:



Pero le dejó pensar y no terminó de acobardarlo como se merecía. Si lo hace, sale a hombros con dos orejas, tal era el ambiente que se respiraba aquella tarde en la plaza. Estamos convencidos de que el toro hubiera terminado claudicando aunque eso es fácil decirlo desde el tendido:



El novio habría pasado por el altar en cuestión de minutos. Pero no fue así y Robleño salvó su matrimonio.

Todo esto viene a cuento del interesante coloquio que mantuvo el diestro con un grupo de aficionados, algunos de los cuales contamos con orgullo entre los lectores de nuestro modesto blog:



Pueden seguir las dos horas de tertulia pulsando aquí. Durante la misma, el diestro se explayó a placer sobre la feria de Céret, donde se siente muy a gusto en su actual papel de novio (este calificativo es cosa nuestra) o, por lo menos, de aspirante al trono de Robleño. Por eso le dedicamos esta entrada. En caso de que lleguen hasta el final, verán lo que dijo sobre la plaza de la Cataluña norte.

Si tienen ustedes ganas de oír hablar de toros con criterio y sin el almibarado peloteo de los que viven de esto, disfrutarán de la retransmisión. Se ve a Gómez relajado y cada vez más distendido porque se va dando cuenta de que los que tiene delante saben de qué va la cosa. 

En un momento dado, cuando Carlos califica uno de los valdellanes que mató en Riaza como manso, le interrumpe: 'oye, un momento, tú dices que viste ese toro como manso pero ¿me hablas como aficionado, como ganadero o como torero? (Risas pero el maestro hablaba en serio) No, es que lo pudimos ver diferente y es bueno discutirlo...'

Ya ven el tono del coloquio. Por cierto, el diestro se refirió a algunos de los alivios que denunciamos habitualmente en nuestro blog: echar la pierna atrás y 'citar con el culo' (sic, con perdón), coger el palillo por el extremo 'y encima alargar el brazo...eso es de julai' (nuevamente sic) o cuando habló de que no es lo mismo rematar atrás que torear en línea.

Nos quedamos con las ganas de que le preguntasen quién le ha enseñado a torear tan bien a la verónica. Nadie lo dice y para nosotros es uno de los que mueve mejor las manos con el capote:



Iremos ilustrando nuestros comentarios con fotos del maestro en sus comparecencias de 2017 y 2019 en Céret con saltillos (ambos fueron dos pájaros de cuidado, 'Ruiseñor' y 'Jilguerón'). 

Dejó caer perlas como éstas:

- 'Madrid, si no fuera por el sector de aficionados duros, se parecería mucho a una plaza de pueblo, con todos los respetos'

- 'Cuando sale un toro bravo de verdad, hay que torearlo por abajo y sin alivios. El más bravo que he toreado yo fue un novillo de Guadaira en Madrid' (Se refiere a este 'Hortensio', de 480 kilos al que cortó una oreja en mayo de 2012. Ya que estamos, los lectores habituales recordarán que cuando sugeríamos que la ADAC rompiera el tabú con lo de Domecq, proponíamos anunciar una novillada de esta ganadería):



- 'Las figuras rehuyen los encastes que no les ofrecen regularidad porque ellos necesitan la regularidad en el triunfo'

- 'Las ganaderías, por sí solas, no llaman a la gente, esto es así; hay que apoyarse en cuatro para llevar gente a la plaza, los toros y los tres toreros. Aficionados puede haber pero el que llena las plazas es el público'

- 'Abrir la plaza de toros de Madrid antes de empezar la corrida supone 100.000 euros; a partir de ahí, a sumar' 


FOTO: Christophe Moratello

- 'En España no se pide la suerte de varas excepto en los desafíos de Madrid y en alguna concurso. En Francia, sí'

- 'Cuando voy a matar, si le pego un muletazo y está cuadrado, ¿para qué mirar más?' (Dice esto cuando le preguntan sobre la suerte natural y la contraria, tema que tenemos pendiente para este invierno).



No les desvelamos más opiniones para que ustedes disfruten con la tertulia. Terminaremos con lo que dice de Céret, que es lo que nos ha inspirado el título de la entrada.

- 'No sé si me llamarán masoquista pero Céret es una plaza que me inspira porque, aunque es pequeña y se ve toro por todas partes, el aficionado allí...es bondadoso'

- 'Para ir a Céret hay que tener el corazón de hierro. Cuando he estado anunciado, la cuadrilla se queda siempre asombrada al ver que estoy encantado de torear allí'

- 'Los aficionados de Céret saben a qué van, valoran el mérito de los toreros y quieren ver la suerte de varas. Son suficientemente listos para valorarte en función del comportamiento del toro. Si tienes buena actitud, te ganas a esa plaza'



- 'La lidia en esa plaza es muy parecida a lo que se hace en el campo, sabes además que te lo van a agradecer'

- 'Me he concienciado de que para mí, Francia es importantísimo, por eso no me importaba este año en Céret que aquel sexto de Saltillo me metiera para adentro' 

Se refiere a este 'Jilguerón' que tenía esos ojos de loco y ese morro cariavacado:



Se arrancó al caballo de esta guisa:



Pero huyó al comprobar que no daban pienso:



Cebadera le puso el mejor par de la temporada (y los ha habido muy buenos). Es éste que ven aquí:



La diferencia con 'Ruiseñor' fue que éste no pasaba y sacar petróleo de ahí hubiera sido difícil hasta para Domingo Ortega. Aún así, creemos que el diestro madrileño había pasado un trago mucho más amargo un mes antes en Vic ante éste de Dolores Aguirre, un animal que resultó verdaderamente indomable (también nos quedamos con las ganas de que le preguntaran cómo vio a este 'Clavetuerto'):



Por cierto, volviendo al saltillo de Céret, falló la memoria de Gómez del Pilar porque dijo que 'le pegué una estocada en todo lo alto, en la yema, y rodó el toro con las cuatro patas por lo alto'. No, maestro, ahí se debió de equivocar de tarde porque en su primero oyó dos avisos y en este segundo acabó con dos descabellos tras esta estocada en el rincón:



Pueden recordar ustedes nuestras crónicas de aquellas dos tardes pulsando aquí para la de 2017 y aquí para la de 2019. La de la corrida de Vic de Aguirre está aquí, con el memorable triunfo de Pacheco.

Sabemos de buena tinta que hay intención de continuar estas tertulias con otros toreros y novilleros que no son las figuras habituales en los medios taurinos. Hablamos de Román, López Chaves, Serrano, Chacón, Montero, Pozo, Solera... Esperemos que así sea, incluso podría ampliarse el elenco a ciertos ganaderos, a ver qué les parece a los responsables la idea.



Gómez del Pilar lo tiene todo a favor para casarse con Céret el año que viene. Tendrá su oportunidad Dios mediante en 2020 cuando lo anunciarán con los toros de... ¡Alto! De momento no podemos ni siquiera insinuarlo, queda pendiente para otra entrada.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.  




domingo, 20 de octubre de 2019

JUAN PEDRO QUISO COMPRAR LA GANADERÍA DE PABLO-ROMERO

Seguro que ustedes sabían que Jaime de Pablo-Romero estuvo en tratos con Victorino Martín para venderle la ganadería. Lo que nosotros no sabíamos es que también se ofreció como comprador Juan Pedro Domecq. Y hubo un tercero sorprendente que les desvelaremos al final.


FOTO: André Viard

Lo comentó José Luis Algora en la tertulia de Arnedo con Parrado tras la novillada que comentábamos aquí. Por cierto, de aquel festejo salió el zapato de oro (Montero), el mejor puyazo (Herrero), el mejor par de banderillas (Cervantes) y el mejor toreo de capa (Montero de nuevo). Algora, que ya es locuaz de por sí, estuvo especialmente inspirado en el Hotel Virrey y comentó varias cosas sobre Partido de Resina de las que tomamos nota mientras hablaba y que vamos a recordar aquí para ustedes.


FOTO: Arse&Azpi en porlasrutasdeltoro.com

Habló del polémico cruce con Saltillo, que negó una vez más. Utilizó los tres argumentos que siempre ha manejado aunque nos suscitan algunas preguntas que iremos apuntando

En primer lugar se refirió a los libros de la familia Pablo-Romero hoy depositados en el museo de las culturas taurinas de Nimes. Dijo que ha consultado cuidadosamente los referidos a aquellos años y que con lo puntillosos que eran don Felipe y sus dos hijos en sus anotaciones, no figura en ningún sitio referencia alguna a Saltillo o al supuesto cruce.


FOTO: André Viard

En esa foto anterior de uno de los libros se ve que el quinto toro, de nombre 'Jabonero' y el único cárdeno de esa corrida de Algeciras, fue calificado como 'superior' y se le dieron dos vueltas al ruedo. Lalanda le cortó el rabo:



Por cierto, el bueno de Marcial mató otra corrida de Pablo-Romero justo una semana después en Alicante. Ya ven que mató más pablorromeros en siete días que nuestras queridas figuras en todos sus años de alternativa.

Respecto a la pinta, en esa corrida hay dos negros y dos berrendos en negro, uno de ellos capirote. Algora dijo que tenía una foto de un berrendo en colorado lidiado en Madrid en 1939 y que era el último que constaba con esa pinta. Hemos ido a ver la corrida de la Victoria donde se lidiaron toros de varias ganaderías y el pablorromero de aquella tarde fue cárdeno (?). 



En otro sitio hemos oído a Algora decir que fue en 1934 pero no hemos encontrado la confirmación buscando en la prensa de aquel año. Sí sabemos que en agosto se lidió en Bilbao una corrida donde cinco eran negros y uno cárdeno. 


FOTO: Arse&Azpi en porlasrutasdeltoro.com

La pregunta que nos surge es la siguiente: ¿no será que don Felipe no anotó nada del cruce en ningún sitio dada la mala fama que sufría por aquel entonces la ganadería de Saltillo? Sabido es que se criticaba amargamente el estado de la misma en las crónicas de la época. Se hablaba de que estaba descuidada, de que habían errado en la selección y de que el juego de sus toros era malo sin paliativos. Hombre, la verdad es que Algora puede volver el argumento sensu contrario y nos puede decir que si lo de Saltillo estaba tan mal, ¿para qué iba a cruzar con ello don Felipe? Se admite la protesta.


FOTO: André Viard

El segundo argumento es el estudio que hizo Javier Cañón sobre la genética del toro de lidia. Lo pueden consultar aquí. Algora comentó que se deduce de sus conclusiones que el toro de Pablo Romero está mucho más cerca de Miura y de Cuadri que de Saltillo. Este es el esquema que pone Cañón en su estudio:



En algunos sitios se ha puesto en duda alguna de las conclusiones del trabajo pero aquí no vamos a preguntar nada porque es un tema para especialistas en genética como comprobarán los que accedan al enlace anterior.

Y el tercero es el contrato de venta de la ganadería del marqués de Saltillo a Moreno Ardanuy, al que Algora dijo haber tenido acceso porque el original lo conserva un particular de Sevilla. Recuérdese que el último marqués con el apellido original, el octavo, Rafael Rueda y Osborne, estaba casado con doña Encarnación de Pablo-Romero Llorente, marquesa que fue viuda de Saltillo y condesa del Romeral. Don Rafael murió a los 64 años sin hijos y el marquesado fue a parar a Miguel Lasso de la Vega y López de Tejada. Entre las dificultades económicas por las que atravesaba más el mal momento de la ganadería, se decidió a vender. Felipe de Pablo-Romero fue nombrado albacea del testamento del marqués y en los tres años anteriores a la definitiva venta en 1918 habría tenido a su disposición la vacada del marqués.

El Gallo decía que en esos años había habido cuatro machos sueltos entre las vacas de Pablo Romero. Salvo error, la finca de Saltillo estaba en Isla Menor, ahí la tienen en una foto de 1901:



Saltillos negros, como eran entonces la mayoría. Eso estaba a 30 kms. de Sevilla y siempre se dijo que era colindante con lo de Miura y con lo de Pablo Romero. Aquí se ve a toros de Saltillo vadeando el Guadalquivir en los aledaños de la finca (o el Guadaira, ver comentarios) :



Algora afirma que la finca donde estaban los saltillos cuando fue albacea don Felipe estaba en Huelva. Dijo en Arnedo que se encontraba 'en un pueblo de Huelva cerca de donde tiene lo suyo Cuadri... ahora no me acuerdo del nombre'. Lo de Cuadri ocupa términos de Trigueros y de Gibraleón. Pero es que en otra ocasión hemos escuchado al propio Algora decir que esa finca onubense con los saltillos estaba en la sierra, con lo cual no nos aclaramos entre esto, lo de Cuadri y la Isla Menor, ¿en qué quedamos? Algora insistió en que de ninguna manera lo de Saltillo antes de la venta estuvo lindante con 'La Herrería', que era la finca de los Pablo Romero en aquella sazón. ¿Qué les parece todo este misterio?


FOTO: Arse&Azpi en porlasrutasdeltoro.com

Habló también el representante de Partido de Resina del terrible saneamiento de 2004. Dijo que les dejaron cincuenta y pico vacas madres pero que no fue tan alarmante como parece porque salvaron la camada entera de añojas y eralas, que sumaban un total de ciento y pico más. La pregunta que nos asalta es si esas ciento y pico se tentaron con exigencia o fueron a engrosar la piara de madres con cierta permisividad para llenar el vacío.


FOTO: André Viard

Cuando le hablan del socorrido bajón de la ganadería y de si puede volver a los niveles de los cincuenta y sesenta, salta a la yugular, en frase figurada, no literal. Dijo en la tertulia:

'Vamos a ver: ¿qué es volver a los niveles de esos años que tanta gente añora o idealiza? Yo he visto vídeos de toros nuestros con Ordóñez, por ejemplo. Embestidas no con caras altas sino casi por el pecho del torero, enganchones del maestro cada dos por tres...¡y luego corta la oreja! Hoy en día me sale un toro así y los aficionados envían ese toro de vuelta a la finca y a mí me mandan a esparragar'

Y para terminar nuestra entrada, volvemos al titular. La locuacidad del veterinario le llevó a desvelar que cuando estaban en conversaciones con Victorino para la posible compra de la ganadería, Jaime de Pablo-Romero recibió una oferta de Juan Pedro. Encontró dos razones para no vender a ninguno de ambos según relató Algora: 

'A Victorino no le voy a vender porque lo mezclará todo con lo suyo y desaparecerá el encaste; a Juan Pedro tampoco porque su concepto del toro de lidia no tiene nada que ver con el mío'

El final de la historia ya lo saben. Fue a parar a manos de Morales, quien antes de la compra tenía el capricho de querer adornar el salón de su casa con la cabeza de un pablorromero. Para conseguir una, se acercó a Madrid por san Isidro. Estaban anunciados los toros de don Jaime por última vez con su histórico apellido. Éste fue el cartel:



Salieron animales 'de irreprochable trapío y preciosa lámina, mansos' (Vidal). La tarde quedó marcada por el vendaval, como se aprecia en la foto de Fundi en el ABC:



Morales se quedó con la cabeza de uno de los dos que mató Valderrama. Sucedió que el taxidermista le avisó de que la cabeza estaba lista cuando el empresario sevillano ya había formalizado la compra de toda la ganadería. Tuvo antes la vacada que la cabeza.

Pero si han llegado hasta aquí, estarán deseando saber quién fue el tercer personaje misterioso que también quiso comprar la ganadería a mediados de los noventa. Pues fue este hombre que ven a caballo por su finca jiennense:



¿Qué les parece? Enrique Ponce también quiso comprar los toritos guapos de la marisma según confesó el veterinario. Se puso en contacto con Jaime de Pablo-Romero y Cámara a través de su apoderado. Nosotros no teníamos ni idea de ese particular, por eso se lo comentamos a ustedes. Si alguno tiene relación con el maestro, se lo pregunta a ver qué dice.

El pobre Jaime buscó también una razón ad hoc para no vender al torero. En palabras de Algora, 'a Ponce tampoco porque no mata mis toros; si tanto le gustan, ¿por qué no me los pide?'

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


FOTO: http://eltororetratodeunavida.com/2019/06/07/toros-san-juan-2019/


lunes, 14 de octubre de 2019

12 DE OCTUBRE EN MADRID: CON CABALLERO SE REPITE SU HISTORIA DE SANGRE Y RABIA

La sangre fue la suya pero la rabia, la nuestra. La cornada y el dolor fueron para él,  la amargura y el desencanto,  para nosotros. Volvió a repetir su error de san Isidro y se llevó otra cornada grave. De nuevo fue culpa suya, lo cual no quiere decir que no lo lamentemos (a pesar de que pulula por aquí algún degenerado que piensa que deseamos que corneen a los toreros). Podríamos copiar lo que decíamos en nuestro blog el pasado 21 de mayo (recuerden aquí):

"Fue un error suyo porque entró de manera suicida. Deseamos que se recupere rápidamente pero sufrirá bastante por su inconsciencia ¿o su valor? Dejémoslo en temeridad, que es una cosa que en un torero no perdonamos porque eso está al alcance de cualquiera y la valentía auténtica, no. Por eso decíamos en esta entrada que Caballero no ha leído a Montaigne, para quien la temeridad está más cerca de la locura que de la inteligencia".

Nos fuimos a Madrid no porque tuviéramos muchas esperanzas en la corrida de Valdefresno sino porque se había anunciado buen tiempo en la sierra para ir en bici. Matamos dos pájaros de un tiro: hicimos deporte por la zona preciosa de Rascafría y nos acercamos hasta Las Ventas para llevarnos tres sorpresas. La primera fue con los dos tercios de entrada que hubo. La segunda consistió en ver al flamante director gerente del Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid sin corbata por el callejón. Nos extrañó verle tan incorrectamente vestido para el cargo que ocupa pero es que fue a sentarse en medio del sector más protestante del tendido siete. ¿Lo localizan?



Al poco rato hizo mutis y desapareció de esa posición no sabemos por qué. Y la tercera sorpresa no fue tal sino que consistió en la confirmación de que la plaza de Madrid es el Palacio del Sentimentalismo, como tendremos ocasión de ir comentando con ustedes si nos siguen hasta el final.

El ganado estuvo bien presentado independientemente de que alguno fuese más feo como el primero o más hermoso como el burraco cuarto. Tuvimos el placer al final de la corrida de conocer al maestro Andrew Moore y le solicitamos que nos hiciera llegar una foto de cada uno de los ejemplares. Accedió con gentileza típicamente inglesa y son las que verán con su firma. Para abrir boca, aquí tienen al que hizo quinto, con más leña que el Santísima Trinidad en la batalla de Trafalgar:



Cumplieron sin más en el caballo siendo fatalmente picados como es habitual. Tuvieron tranco en banderillas y se prestaron al lucimiento en la muleta porque colaboraron bastante más de lo que esperábamos. No sacaron mucha casta pero hubieran servido para hacer algo más de lo que llevaron a cabo los diestros. 

Los pesos dieron una media de 535 kilos, la menor de las últimas corridas lidiadas por esta vacada en Madrid. Recordemos que en mayo fueron 564. No hemos querido ver ningún vídeo de la corrida ni tampoco hemos leído nada como es nuestra costumbre (sólo hemos buscado el parte médico, lógicamente). Lo que hemos escrito es a partir únicamente de nuestras notas e impresiones en la plaza.

EUGENIO DE MORA. Su primero era un toraco astracanado, cornalón y feo por acochinado, sin cuello y basto de pezuñas. En la foto de Moore no se aprecia porque se la hizo por su lado bueno:



Pero en la nuestra se confirma esa mala impresión global:



Desidia del maestro en el primer tercio, como es norma en él. Primer puyazo donde ven ustedes aunque por lo menos sin tapar la salida:



Luego se fue al reserva y Cañas, en lugar de quitarlo dándole un capotazo hacia su izquierda va y lo da hacia la derecha dejando al animal en el peto, ¡qué desastre! Las dos varas cayeron en el lomo y el toro se iba al suelo cada dos por tres provocando protestas. Encima, se distraía a la salida de cada pase, observen:



Muleta a media altura con De Mora luchando para que se quedase en la tela. El problema es que abusó del pico sin ninguna vergüenza al ver que ni una sola vez se oyó el grito de '¡picooo!' con el que hubieran crucificado a cualquier otro, vean:



Ignoramos por qué este diestro tiene bula en Madrid. En la suerte suprema se alivió considerablemente al alargar el brazo intentando clavar antes del embroque para salirse de la suerte. Ese alivio que le criticamos le salió perfecto, como se aprecia:



Dejó esa honda, atravesada por salirse y también caída, siempre con el brazo elástico.

Su segundo era este burraco veleto, una pintura a pesar de ser también basto de pezuñas, cosa propia del encaste por otro lado:



Puso muy mal al toro en el caballo y dejó que Rodríguez le pegase una paliza. Ya hemos dicho que es un diestro al que el primer tercio le importa muy poco por no decir absolutamente nada. El toro se presentó en la muleta con tanta franqueza como sosería. Iba igual por ambos pitones y ello sirvió para que De Mora nos diese otro recital de pico sin que nadie dijera ni mu. Primero por la derecha:



Y después por la izquierda:



En su descargo diremos que, como ven en las fotos, enseñó el muslo a pesar de que luego se arrimaba poco. Repitió la misma estocada que en su primero en cuanto a colocación y alivios. El toro tuvo una muerte tan bella como su lámina:



Mató el que hubiera sido segundo de Caballero. Observen que era un pavo astracanado y 'leñoso':



Fue sorprendente que se jalearan unas verónicas dando en todas un descarado paso atrás. En la faena siguió presentando mal la muleta sin ninguna protesta, insistimos porque a otros se les mira con lupa y eso no nos parece justo:



Pegó pases sin piedad y enfadó al personal cuando dio un sainete al matar: tres pinchazos saliéndose, estocada corta y tendida que escupe, dos pinchazos más, estocada honda atravesada en el lomo tirando la muleta y dos descabellos.




CABALLERO. Los del siete lo obligaron a salir a saludar en recuerdo de la dura cornada del 21 de mayo pasado. El único toro que mató fue éste, protestado porque en la tablilla se leía el número 505. ¿A ustedes les parece que le falta trapío para Madrid? A nosotros, tampoco:



Renqueaba del pie izquierdo de salida pero se sobrepuso durante la lidia. El bueno de Gonzalo no es supersticioso y quizás debería serlo. Lo decimos porque se presentó con el mismo terno que cuando sufrió aquella fea cornada en san Isidro, comparen el del 21 de mayo y el del 12 de octubre:




Muy bien Raúl Ruiz con los palos, ahí tienen sus dos pares:




Hizo el mismo inicio de faena que en san Isidro, el celeste imperio rematado con este natural:



La historia se iba repitiendo excepto en el toro porque éste de Valdefresno era mucho menos malaje que el de El Pilar en san Isidro. Había brindado al doctor García sin sospechar que volvería a estar en sus manos diez minutos después. 

El toro tenía de bueno que era pronto pero de malo, que no embestía sino que pasaba por allí. Caballero puso voluntad pero la sosería del oponente echaba por tierra sus deseos: 



También abusó del pico sin escuchar ninguna queja:



Optó por el arrimón y algún circular de espaldas, que es un pase que nosotros prohibiríamos:



Se perfiló equivocándose al ponerse en la suerte contraria donde el toro iba a hacer por él. No obstante, el problema no fue ese error sino el entrar a cámara lenta sin intención de salir por el costillar. Se quedó en la cara, más que en la cara, en el cuerno, igual que en san Isidro:



Comparen ambas ocasiones, con el de El Pilar y con el de Valdefresno:




Entonces fueron 25 cms afectándole el fémur y el nervio ciático y esta vez, dos trayectorias de 30 y 25, la segunda de las cuales seccionó la femoral. Observen que el maestro ha recibido ya la puñalada pero no ha soltado la empuñadura de la espada, que quedó enterrada y mató al toro:



Terroríficos ambos partes que deberían hacerle reflexionar porque en los dos casos fue culpa suya. El toro está criado para embestir y cornear pero el diestro tiene que estar preparado para salvar esa contingencia. Caballero se tira encima del toro cuando mata y así no puede seguir. Mientras se lo llevaban en volandas, el toro doblaba con esa estocada atravesada y caída que llevaba. El sentimentalismo de la plaza provocó la concesión de la oreja que la cuadrilla llevó a la enfermería.



COLOMBO. Su primero era el único corniapretado pero muy astifino:



Sufrió una lidia horrorosa durante el primer tercio con más de mil capotazos para terminar poniéndolo mal en suerte y luego recibiendo esta lanzada asesina de Martos, salvo error:



¿Han visto cómo le tapa la salida? De vergüenza. El diestro cogió los palos y se oyó algún pito (?). Puso este primer par tras el que fue silbado por muchos (?). Se alivia un poquillo pero no es para tanto:



Puso luego este segundo cuadrando en la cara y sin saltar aunque se le va un poco caído. Los pitos arreciaban (?):



El tercero fue por el izquierdo en el platillo, bastante correcto:



Pues los pitos ya rozaban la bronca por parte de los más 'exigentes'. ¿Saben ustedes qué estaba sucediendo? Pues que en la cuadrilla del venezolano venía Fernando Sánchez y preferían ver a éste que al maestro. Ni más, ni menos.

El toro había mostrado un tranco destacable en el segundo tercio y parecía olvidada su flojera inicial. Brindó a la enfermería donde en esos momentos estaban operando a Caballero. El detalle provocó una ovación de gala porque estamos en la plaza más sentimental del mundo. Tuvo la buena idea de aprovechar el mencionado tranco para citarlo de lejos:



Pero nuestro gozo cayó al pozo cuando vimos su alevosa forma de destorear por ambos pitones:




A pesar de eso que ven, las ovaciones menudeaban. También en el tendido del siete hubo su polémica cuando se oyó el típico -y en esta ocasión adecuado- '¡se va sin torear!' y uno de la zona baja se giró para encararse gritando '¡Cómo que sin torear! Pero ¿qué es lo que queréis? ¿Eh?'. La sangre no llegó al río y menos cuando Colombo enterró la espada volcándose y dejándola un poco desprendida:



Oreja con petición mayoritaria pero producto del sentimentalismo más sentimental.

El quinto era aquél que veíamos al principio y que recordamos aquí. Era acarnerado, cornalón y de poco cuello:



Manseó en varas tras las cuales se recrudecieron las protestas cuando el diestro volvió a coger los palos. ¿Qué era eso de no ver banderillear a don Fernando? Por cierto, el banderillero patilludo llevaba un capote donde en la vuelta ponía Diego Sánchez. 

Puso este primer par tras el que fue de nuevo pitado (?). Vamos a ver, ¿ustedes creen que este par es para ser silbado? Hemos dejado la foto en blanco y negro porque podría ser Pepe Bienvenida, ¡y con los dos pies en el suelo!



En el tercer par se fue a los medios para citar al toro con los palos en una mano y hacerle un recorte. Se lió y el toro lo vio y lo levantó por el aire:



Luego lo buscó sin encontrarlo:



Pero al girarse le pateó la cabeza con los cuartos traseros. Con las pezuñas un toro te puede arrancar una oreja, algún corredor de encierros sabe de qué estamos hablando:



Se levantó totalmente groggy y cayó al suelo:



Fue atendido en el callejón pero quiso volver a salir aunque visiblemente conmocionado y cojeando porque parecía herido en el muslo. La ovación fue atronadora y los oles eran ensordecedores ya en la primera tanda. Como ven, sentimentalismo a flor de piel. Pero su valentía o su inconsciencia no escondían que el destoreo era evidente:



Siguió un arrimón también jaleado:



El venezolano veía entreabierta la puerta grande y más cuando aumentó la locura con unas bernadinas atropelladas:



Se perfiló para matar en la suerte natural a pesar de que el toro había manseado clarísimamente. Pero es que encima tiró la muleta:



Y observen que no se echó sobre el testuz ¡sino sobre el pitón derecho del toro! Como si llevara la muleta... Es indudable que en ese momento le daba igual entregar su vida ahí mismo porque el despropósito fue atroz:



Pinchó tras salir milagrosamente indemne. A la segunda, ya con muleta, dejó una entera delantera arriba perdiendo la muleta y saliendo perseguido hasta la boca de riego:



Allí el toro se paró en seco porque estaba herido de muerte y rodó sin puntilla:



Se desbordaron los sentimientos y la petición era totalmente mayoritaria pero el presidente Magán incumplió el reglamento y negó el trofeo para evitar que saliese por la puerta grande. No comprendemos de ninguna de las maneras que los sectores más exigentes aplaudieran después a un presidente que se había pasado el reglamento por salva sea la parte.

Señores, si la primera oreja es potestad del público y éste la pide claramente como fue el caso, hay que concederla pese a quien pese. Esos mismos que aplaudían a Magán no podrán criticar a otro presidente cuando se salte el reglamento al revés y conceda una oreja con petición minoritaria, ¿no les parece? Aunque sólo sea por coherencia...

Vuelta al ruedo triunfal de Colombo con gestos negativos en bastantes sectores del tendido que son los que ovacionaron indebidamente al palco acto seguido.

Así acabó la temporada de corridas en Madrid. Se repitió la triste historia de Caballero, se repitió el sentimentalismo de esta plaza y se repitieron las lanzadas traseras de los montados. Por último, pero no menos importante, se repitió la incoherencia y el doble rasero de los más irreductibles (en los aplausos a Magán lo primero y en lo de las críticas al pico lo segundo). Y también la injusticia de este sector al silbar las banderillas de Colombo sin más razón aparente que la que ya hemos apuntado.

Que la historia trágica de la lidia y muerte de toros también se repita dejando un reguero de sangre humana es el riesgo que asumen los intervinientes en este rito, espectáculo o fiesta, como ustedes prefieran. Pero debe reconocerse que ese reguero sangriento ha sido especialmente duro con Caballero, de la Viña y Perera, todo en el intervalo de unas pocas horas.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.