martes, 14 de abril de 2026

LAS VERDADES DEL TOREO DE VERDAD (30): LA FALACIA DE PONCE

Falaz no en el sentido vulgar de embustero sino en el más sibilino de capcioso, esto es, el de alguien que argumenta con el objetivo de confundir o arrancar en el interlocutor una respuesta que favorezca los propósitos de lo que quiere convencer. 

Ponce logró esa respuesta favorable cuando el público de Villaseca de La Sagra aplaudió su demostración técnica de cómo torear, a pesar de que como veremos lo hizo al hilo del pitón y con la pierna de salida escondida.


Esa teoría poncina, para nosotros falaz aunque muchos la consideren el quinto evangelio, no sorprende nada a los avezados leyentes de nuestro modesto blog. Por aquí hemos transcrito su repetida opinión de que 'cargar la suerte en el toreo es una ventaja'La clase que vamos a analizar seguidamente la pueden ver en este vídeo:


Empieza con este pase toreando de salón en redondo:


Tras rematar, se gira y dice 'te quedas aquí al hilo...'. Observen cómo esconde la pierna de salida. Él justifica esa posición porque afirma que si no, no se puede ligar. Lo que anotamos a continuación lo dice en el instante de esta imagen y para nosotros es falso:


'Tú no puedes estar nunca cruzado para ligar... tú no puedes estar nunca cruzado, imposible...' Esa ha sido siempre su teoría, miren:

'No porque estés más cruzado estás exponiendo más. Cuando estás cruzado provocas y desplazas mucho más al toro. En cambio, al hilo del pitón te ve más. Lo que gusta a la gente es que el torero se ponga al hilo del pitón y eche el engaño a la cara del toro. Entonces el muletazo tiene una dimensión muy grande porque el recorrido es muy largo. Hay que dejarse guiar por el toro, no por lo que digan dos o tres periodistas o un público caprichoso'

Podemos coincidir en que sea una ventaja cruzarse exageradamente para enviar el toro hacia afuera. Eso consistiría más en desviar que en cargar la suerte. Pero tiene que reconocernos que el esconder la pierna tan alevosamente como hace él en su demostración es otra ventaja o, como mínimo, un gran alivio. Hay un término medio como veremos al final.

Aprovecha para tocar los costados a los protestantes madrileños cuando dice acto seguido: 'en Madrid el no cruzarse es una excusa muy buena para meterse con el torero con quien se quieren meter'. Efectivamente, maestro, aquí le damos completamente la razón cuando denuncia el doble rasero que han mostrado siempre los aficionados más duros de Las Ventas. Si el torero les cae en gracia, no dicen ni mu pero como no sea santo de su devoción, lo mismo que callaban en uno lo silban, palmean y protestan en el otro.

Insiste Ponce en que 'tú no tienes más remedio que quedarte al hilo del pitón siempre' y vuelve a colocarse mal, con la pierna derecha detrás de la cadera, observen:


Entonces explica la teoría hoy tan de moda de que 'al hilo del pitón es cuando estás exponiendo porque con ese ojo el toro te está viendo totalmente el cuerpo...' Y señala el ojo derecho del toro que tiene delante:


Aquí negamos la mayor porque el toro lo que está viendo si te pones así es tu cadera y una sola de tus piernas y además de perfil, nunca el cuerpo completo. Hay otra falacia en su argumentación y es que le han colocado el torito de cartón ahí mismo cuando todos sabemos que el destoreo de hogaño se caracteriza por abrir la puerta al toro mandándolo lejos en cada pase. Observen cómo lo hace El Juli descomponiendo la figura:


Fíjense en la siguiente imagen hasta dónde lo ha mandado y cómo se dispone a ligar de manera fraudulenta. Salta a la vista que el animal no se ha quedado en la misma posición que el del escenario de Villaseca. ¡Lo ha enviado a tres metros!


El toro de Parladé permite muy bien que lo eches afuera, eso lo saben todos los profesionales y es uno de los motivos para que prefieran este encaste. Con santacolomas de los que no estén aborregados o con albaserradas ya es más difícil. 

Seguro que Pepe Luis Vargas le discutiría lo que ha estado diciendo hasta aquí. Recuerden sus palabras, que suscribimos totalmente:

"Para torear con pureza hay que cargar la suerte, cruzado y de frente. Hay mucha mentira ahora, con la pierna escondida y el echarse el toro afuera. Lo malo es que los aficionados y la prensa lo están aceptando. La prensa está hipotecada porque debe sacar publicidad de los toreros, acompañarlos a tentaderos, presentarles las conferencias... Están hipotecados y no lo dicen"

Ponce vuelve a criticar lo de cruzarse porque dice lo siguiente en la imagen que ven abajo: 'cuando tú estás cruzado y echas la muleta al otro ojo, el toro hace así'. Y entonces coge la cabeza del animal y la gira hacia afuera para que quede mirando lejos de donde está el torero:


Nuevamente se pone de perfil para defender su teoría pero se da cuenta de que puede que muchos no traguen y él mismo critica que alguien se ponga de esta guisa:


Dice en ese momento: 'otra cosa es que estés así, ¡eso no! Es que si tú estás así, jod... es que además es feo. Pero si yo estoy así, con media muleta (vuelve hacia atrás encogiendo el brazo), es que no puedes pitarme...' 

Pues, maestro, nos tendrá que perdonar pero a usted le hemos visto muchas veces hacer eso mismo que critica por ser feo. Mire, la primera imagen es frente a un norit de Algarra que papaba moscas en Murcia (recuerden aquí) y la segunda frente a uno de Victoriano en San Sebastián que embiste al ralentí (aquí):



¿Dónde apuntan sus zapatillas en las dos imágenes? Oiga, y lo de dar el medio pecho al toro, ¿dónde ha quedado?, porque no se lo hemos escuchado en ningún momento.


Eso que dice de la media muleta no lo terminamos de comprender. Observen esta imagen en Bilbao frente a uno de Alcurrucén donde se le ve en esa posición que comenta y de media muleta, nada de nada. Es muleta completa y además king size. Y la pierna escondida que no falte:


Insistimos en algo que decíamos antes: mientras se dirige al auditorio, se ha acomodado en el escenario ese toro de cartón en una posición donde parece que haya un gran riesgo pero eso no coincide con lo que vemos cuando en el ruedo pone en práctica su falaz teoría. Y lo mismo el resto de figuras cuando destorean tan a su sabor. En el pase anterior han abierto la puerta al toro sin rematarlo atrás y cuando el toro está dándose la vuelta no se encuentra en la misma posición que el torito que le han puesto en Villaseca sino mucho más lejos: 


Recuerden dónde lo mandaba antes El Juli. Esa es la verdad y no la teoría en un escenario:


Insiste en que 'aquí toreas con media muleta, con el pico, ¡pero es que es media muleta!'. Lo del pico lo entendemos, lo de la media muleta, no... será culpa nuestra. Dice que no puedes torear con la muleta plana (con el cáncamo dice, enseñando la palma). Pontifica que así, con la muleta plana, no se puede vaciar la embestida del toro. '¡Es imposible!', exclama. Pues mucho nos tememos que si estuviese vivo don Antonio Bienvenida le diría que es dificilísimo pero sí se puede porque él y cuatro privilegiados más lo hacían.



Termina afirmando que 'tú, cuando embarcas, lo haces de media muleta para afuera, que es como torea todo el mundo'. ¡Acabáramos! La media muleta de que nos hablaba antes no era la de dentro, que tiene más riesgo, sino la de afuera, mientras enseñas el pico al ojo externo, como él mismo confesaba. Es llamativo que cuando afirma que así es como torea todo el mundo hace este gesto que ven abajo, con ambos brazos como diciendo que eso es innegable y no hay discusión. Y se gira hacia el auditorio para levantar la voz exclamando: '¡si es que no se puede torear de otra forma!'


Culmina la clase teórico-práctica diciendo 'no sé si lo he explicado bien'. Por la ovación se supone que sí pero a nosotros no nos ha convencido ni un pelo. Mucho nos tememos que ha dado gato por liebre a los presentes, exactamente igual que hizo con los aficionados de la Asociación El Toro de Madrid el año pasado. 

En una conferencia en Valencia decía esto:

"Colocarse al hilo del pitón no es estar fuera de cacho, sino en la perpendicular del ojo del toro. Donde más expones es cuando dejas la muleta puesta para ligar. Ahí no estás cruzado. Sólo de uno en uno puedes estar cruzado con el toro y así es imposible ligar los muletazos. Se expone más estando al hilo, es decir, en la rectitud del pitón por el que vas a citar, que estando cruzado con el toro. Por lo tanto, cruzarse no es un axioma, sino un recurso ante el animal que, por sus características, así lo demande. O dicho de otra manera, cruzarse con un toro es un medio y nunca un fin"

En nuestra modesta opinión, estar cruzado dando dos pasos hacia afuera como exagera él en la representación de Villaseca es una ventaja cuando buscas ubicarte en el ángulo ciego del toro y le echas la tela al ojo externo. Es lo que suelen hacer los toreros de las corridas duras ya que no se fían un pelo de lo que tienen delante. Por eso, aunque les cueste creerlo, las figuras se refieren a ellos como los miedosos. Pero no tragamos con que estas mismas figuras vayan luego escondiéndose del toro echando la pierna atrás y ligando los muletazos de manera espuria tras abrir la puerta al animal en cada pase.

¿Habría un término medio? Sí, pero Ponce no lo cuenta aunque seguro que lo sabe. Tras estar enfrontilado en el primer pase, como él dice, puedes quedarte un poco al hilo del pitón pero sin esconder esa pierna de salida de forma tan alevosa y tramposa como ha hecho en el escenario villasecano. Es lo que hacía el José Tomás más genuino, no el de sus sucesivos retornos para hacer caja. Recuerden pulsando aquí aquella triste reaparición suya en Granada. Sí, este que ven es José Tomás dando pena:


Por cierto, aprovechemos para decir que esa palabra, enfrontilado, la odiamos y nunca la usamos. Viene a cuento ya que Ponce decía esto en otra ocasión:

'Para citar colocado hay que estar enfrontilado entre los dos pitones, y cruzarte un poquito, porque en ese terreno vas a provocar mucho más y mejor la embestida del toro. Esto solamente en el primer muletazo, pero no en los siguientes, por­que por geometría te quedas al hilo del pitón'.

Pues tirando de hemeroteca guardamos esta imagen de un primer muletazo de Ponce a otro de Alcurrucén en una tanda en la plaza de Roquetas. ¿Qué pasa con eso de enfrontilarse en el primero, maestro? Consejos vendo... porque ustedes, los que son figuras, saben perfectamente que se la pueden dar con queso a los aficionados dado que al 90% los van a embaucar. Y a los críticos paniaguados, ni les contamos, esos tragan carros y carretas aunque tienen mucho mayor delito porque ellos sí saben cómo es el toreo auténtico pero tienen que ir a comer al pesebre de los taurinos:


Nos venden esos taurinos así como el propio Ponce en su clase magistral que esconder la femoral y torear hacia atrás es ubicarse al hilo del pitón y así arriesgar más ante el toro. Nunca lo comprenderemos. ¿Esto que hace Roca con uno de Victoriano es arriesgar más?


¿Y esto del propio Ponce citando a uno de Cuvillo en Castellón casi con el trasero también es arriesgar más? Nos lo tendrá que explicar muy bien para que lo entendamos:


Como decíamos más arriba, lo que explicó en Villaseca es más o menos lo mismo que contó hace dos años en la Asociación El Toro, que pueden recordar aquí. Vayan al minuto 52. Allí afirma que 'si dejas la pierna muy atrás queda muy feo, queda escondida...' Entonces, ¿en qué quedamos, maestro?, ¿qué nos dice de la imagen anterior? Es que en su demostración en Villaseca ha escondido la pierna ya desde el segundo pase... Le faltó decir que eso es torear hacia atrás escurriendo el bulto.

Como conclusión diremos que ese término medio de colocarse un poco de perfil para poder ligar pero nunca echando la pierna de salida atrás era lo que aplaudíamos en esta entrada, donde además incluíamos una demostración práctica de José Ignacio Sánchez en la cual se constataba que es posible ligar muletazos de salón sin echar esa pierna izquierda atrás. Observen:



Pulsen aquí para ver otra clase práctica pero con la que ahora sí estamos completamente de acuerdo. Después vuelvan al vídeo de Ponce y fíjense en sus piernas antes de comparar con cómo las ha movido Sánchez en su escenario. Es totalmente diferente y para nosotros no hay duda de dónde radica el toreo auténtico.

Y por último, vayan a esta entrada, donde Rafael Ortega, el as de espadas, torea de manera opuesta a todo lo que pontificó Ponce en Villaseca (y no dejen de leer los comentarios).

De allí copiamos esto de nuestra cosecha, si nos lo permiten:

"Con lo de torear hoy mejor que nunca estamos ante una falacia acongojante. Preguntaron una vez al maestro de La Isla cómo había que torear y respondió: 'con la muleta planchada, cargando la suerte y con el pecho por delante'. ¿Qué vemos hoy cada tarde? Todo lo contrario: la muleta hacia afuera formando un arco con el brazo, la pierna retrasada y un toro que no ve ni la femoral ni el pecho del diestro porque el cite se realiza con la cadera".

Esperemos no haberlos enojado más de lo reglamentario con todas estas disquisiciones técnicas.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa. Y muchas gracias a Ángel por su aportación.

jueves, 9 de abril de 2026

CONVERSACIÓN CON PRIETO DE LA CAL (2ª PARTE): 'ME PARECE MUY MAL LA VUELTA DE MORANTE'

Reanudamos la charla con el ganadero de La Ruiza esperando que lo que departimos con él sea de su interés. La primera parte la tienen pulsando aquí. Venimos de hablar de Morante en la entrada anterior y resulta que también saldrá en esta conversación, ya han visto el titular:

- Lo de desgastarse mucho sus toros de salida no se cumplió con el berrendo de 3Puyazos. Salió al paso, se paró, se engalló y escuchó una ovación pero no protagonizó una irrupción fulgurante.

- En lo mío eso es muy raro pero es que aquel toro ya era muy listo en el campo... Yo creo que el ganado es inteligente y ese animal en el campo siempre hacía las cosas pensándoselas. Cuando lo movías para sacarlo de su cerrado había que sacarlo o antes o después que los demás, nunca iba con los otros. Sin los cabestros grandes de aquí nunca hubiéramos podido embarcar ese toro. Todo fue muy complicado con él y eso después se vio en la plaza. 



 - Estuvo usted en La Rábida hablando de 'Valores liberales y el toro de lidia', ¿eso qué fue?

- (Sonríe) Fernando Cuadri tiene un hermano que es director de cine. Me llamó y me dijo que iba a dar una charla en La Rábida y que a ver si podría ir con él, que lo organizaba un amigo de su hermano. Le dije que sí. Es más, los frailes que hay allí, que son cinco, son quienes vienen a dar la comunión a mi madre. El más tradicional de todos, que con su barba y sus sandalias se parece a San Francisco de Asís, me dijo: 'oiga, eso que han anunciado de los valores liberales y el toro, ¿usted qué hace en una cosa liberal?' Pues resultó que era un foro en el que de valores liberales no se habló, simplemente era un coloquio sobre la crianza del toro y Fernando Cuadri, que se lleva muy bien conmigo, habló de esa crianza del toro desde que nace y yo complementé un poco con la selección. No tuvo nada que ver con el título, yo nunca lo entendí.

- ¿Está contento con el cartel de Vic para su corrida? Recordemos que son Lamelas, Gerpe y Solera.

- (Dudando) Sí y no. Sé los picadores que llevan dos de ellos. Me falta uno. En las corridas donde voy a ver la suerte de varas lo que me interesa más son los picadores. Sé que con uno van dos franceses, Gabin y...

- Aillet...

- Sí. Y después otro lleva a uno de los de Raso y a Peralta, por eso estoy encantado. Del tercer matador no tengo ni idea todavía...

- De Lamelas...

- Sí. Eso es lo único que me preocupa. Las únicas oportunidades que tiene un ganadero de ver sus toros en el caballo tiene que ser con buenos picadores. El año pasado en la concurso de Vic, por ejemplo, el director de lidia llevó dos picadores desastrosos (se refiere a Esaú, véase abajo cómo se picó al miura). ¡Qué más daba si los toros eran de Miura o del Conde si los cogían en el rabo! Era absurdo. Al final, así no te sirve de nada ni una concurso ni una corrida normal. Por el contrario, si hay buenos picadores cambia todo.



- Hay otro detalle, que es el director de lidia, quien puede marcar la pauta a partir del primer toro según lo que se haga para el resto de la corrida.

- El director de lidia es muy importante. Le pongo un ejemplo. El año pasado en Calasparra era un desafío con Miura, que es más antiguo que nosotros. Estuve allí haciendo el pregón y hablé de la suerte de varas, un poco predicando en el desierto pero cada uno tenemos nuestra opinión. Entonces les dije que se anunciaba Joao d'Alva, que es un chico que no es que vaya a ser Morante pero que lidia muy bien los toros y hace caso al ganadero. Además lleva un buen picador... Pues acordamos que como venía de segundo en el cartel se alternasen las ganaderías. Por eso a partir del segundo la lidia se hizo muy bien. No es lo habitual con novilleros pero es que en una concurso es clave que el director empiece bien el festejo y se preocupe después de todo lo que pase en los demás toros.

- Eso es la teoría porque luego los otros matadores pueden decirle que no se meta en sus toros...

- Para mi gusto el director de lidia es muy importante, tiene que darte garantías. Hace dos años en la concurso de Vic, la de la lluvia, a la que no pude ir, me dijo mi hijo que la tercera vara fue la que se hizo con el toro bien colocado en suerte, y precisamente fue así porque lo puso Sánchez-Vara, que era el director de lidia aquel día. Esa es la función del director, tiene que ir con la intención de hacer las cosas bien.



- Tenía apuntado preguntarle por otra novillada pero no recuerdo el sitio...

- Lidié en Laguna, Calasparra, Beaucaire...

- Vic...

- Sí... pues no sé... ¡Ah, sí!, en Carbonero El Mayor, en Segovia. Lidiamos allí hace dos años y repetimos el año pasado. Hace dos años se lidió una novillada buenísima y la del año pasado fue más desigual pero hubo un animal excepcional, muy bueno. Tomás estuvo en Carbonero y en Laguna y me dijo que le había gustado más esta última en conjunto. Pero el mejor novillo de toda la temporada fue el de Carbonero, según él.

- Una pregunta sobre Morante, con quien siempre ha habido buena relación en su casa. ¿Qué le ha parecido lo de su última temporada con ese endiosamiento y aquello de que me retiro pero ahora vuelvo...? ¿Cómo lo ve?

- (Sin dudar) Mal, muy mal. No sé... él es verdad que siempre ha tenido problemas de salud en su cabeza pero todo lo que sucede a su alrededor es por él. Si decido que me retiro porque no lo veo pues te retiras. No entiendo retirarte el 12 de octubre en Madrid y ahora volver a Sevilla. Es que es una empresa nueva, sí, ¿y qué? No haberte cortado la coleta, hombre.

- Bueno, ya sabe que él sostiene que no se cortó la coleta como Dios manda sino que solamente se quitó la castañeta...

- Pero entonces ¿para qué haces eso? No tiene mucho sentido. Si vas a volver porque te has arrepentido de haber hecho eso, lo suyo es pedir perdón a la afición. Pero es que hay gente a quien se permite todo. Yo he conocido a un Morante que con sus problemas y sus cosas tenía bastante sentido común, a su manera, pero lo tenía. Este Morante de ahora... no lo entiendo. Ni siquiera creo que un partidario de Morante esté muy conforme con que se vaya y vuelva. Ahora, en Sevilla, ¿se quitará otra vez la castañeta y se la volverá a poner en Málaga? Parece un poco de juerga, no lo veo muy serio. Igual que aquella entrevista dramática del ABC donde decía cosas muy graves, hablando incluso de quitarse la vida... Eso es muy doloroso porque tienes familia que lo va a leer... Pero al poco dice que viene con ansias renovadas y que está fenomenal... Una persona con problemas debería quedarse en casa y curarse del todo. No sé si prima en él lo comercial, lo monetario o la importancia tan brutal que se le da... pero no habría que perdonarle todo. No veo lógico todo esto. (Recuerden los desocupados lectores que nosotros fuimos de los primeros en poner en duda su supuesta retirada, pulsen aquí y lean el titular de aquella corrida madrileña)



- Y el otro torero del que quería preguntarle es el favorito de su madre...

- Paula, sí... Venía todos los años a tentar. Mire esta foto donde se le ve a la derecha de un chavalín,  que era Canito, sobrino de Cano, el fotógrafo. Salgo yo al otro lado con Tito de San Bernardo:



- Paula venía cada año como le digo y se tiraba una hora vendándose las rodillas. Cuando salía le daba igual el tamaño y los pitones de las vacas, nunca exigió nada. 'Me da igual que sean bonitas, decía, lo importante son las intenciones que tengan'. Jamás le arreglé una vaca, lo único que pasaba era que al tener tan pocas facultades había que ir con mucho cuidado porque como le gustase una vaca, salía del burladero, la iba sacando hasta el centro del ruedo y estando en puntas le podía tropezar... Por eso siempre teníamos algún matador o algún novillero de la casa pendiente de hacerse cargo de las cosas ante cualquier imprevisto, siempre atento con él. Hoy mucha gente se admira de que toreara utreras en puntas. Se quedaba a comer y veías que era una persona que decía las verdades del barquero, no tenía pelos en la lengua con nadie... Por otro lado era muy normal...

- Pero nunca se apuntó a matar sus toros...

- No... pero es que hablamos de una época complicada con mis toros. Mató creo que una de Miura en su primeros años pero es que después no tenía facultades. Mi madre era muy partidaria de él. En Sevilla eran de Paula o de Romero y los paulistas decían que él era más puro, más belmontista. Quizá Curro no era tan puro, no sé... A la hora de colocar las vacas en el caballo lo hacía divinamente y con gracia en los recortes, sin abusar de los pases, con mucha naturalidad.

- Me ha dicho que leyó usted en el blog aquella entrevista fantasma con Joaquín Vidal que me inventé (pulsen aquí). ¿Está de acuerdo conmigo en que estamos igual de mal que hace treinta años?

- Yo creo que estamos peor... En aquella época no había fundas, por ejemplo. Los toros se arreglaban, sí, pero el ganadero no estaba obligado a meter el toro en el mueco para quitar las fundas. Ahora el noventa por ciento de los toros pasan por el mueco para quitar las dichosas fundas. Con esos inventos modernos estamos peor... Y la autoridad en Madrid está sin duda peor que entonces. No digo que todos aquellos presidentes fuesen sensacionales pero había sanciones e inhabilitaciones, había más orden. Hay otra cosa que parecerá una tontería pero los toros dependían de Interior, no de Cultura. Puede que la tauromaquia sea más de Cultura pero para que haya orden era mejor que estuviese en Interior. Yo lo veo todo peor ahora. Además es verdad que había empresas y monopolios, recordemos a Manolo Chopera, a Balañá, a Canorea con los Matilla... pero, por favor, no me comparen a Chopera con la actual empresa de Madrid, ni a Canorea con la empresa de Sevilla, ¡es que no tienen nada que ver! Aquella gente eran aficionados a los toros, con sus gustos particulares, sí... pero por ejemplo, en Vic o en Bayona el primero que estaba en los corrales a las siete de la mañana era Manolo Chopera. Luego, los encastes: se han perdido muchos, los patasblancas de Sánchez Cobaleda, los guardiolas con lo poco que veremos en 3Puyazos, de los pedrajas sólo tenemos el reducto de Isaías, desapareció Atanasio... Antes la baraja era más amplia. Había Domecq, correcto, pero también Torrestrella y tampoco me comparen Torrestrella con Daniel Ruiz, Garcigrande o Victoriano del Río. No hay duda de que estamos peor.



- Y dentro del ruedo, ¿había más oficio antes?

- Había más variedad porque las ganaderías eran más variadas. Yo no estoy como Morante en contra de las escuelas pero ya empiezan mal porque no sé si  les enseñan bien cómo colocarse, las distancias, los terrenos... ya que los animales con los que se enfrentan son todos iguales. Y luego los que no llegan a matadores se hacen banderilleros, siendo que han aprendido entre algodones, cosa que antes no pasaba. Por eso conocían más la profesión que los de ahora. Estaban más preparados.

- Siempre acabamos en forma pesimista, ¿se da cuenta? Hacemos una especie de terapia de grupo pero no solucionamos nada.

- Pero por lo menos nos queda 3Puyazos, Vic y Céret.

- Y que dure...

- Sí, que duren los tres. Discutiremos sobre los carteles pero por lo menos tienen interés en que la lidia se haga bien, con los mejores caballos de picar, etc.

- Por eso cuando me preguntan qué pienso de los carteles de estas tres ferias siempre respondo que me da igual quién toree. Si el primer tercio se hace medio bien, yo ya estoy contento.

- Por eso le hablaba de que mi preocupación para Vic eran los picadores.

- Un amigo del blog, el que hizo su presentación en el coloquio de Barcelona, me repite siempre la misma canción: 'Rafa, desengáñate porque todos los ganaderos, incluso los que van de duros y hablan solamente del caballo, lo único que quieren es que corten las orejas a sus toros'. ¿Lo confirma o lo desmiente?

- Empieza uno de ganadero pensando eso. Pero cuando ya llevas muchos años en esto vas buscando otra cosa porque además te das cuenta de que el torero se va mucho más satisfecho sin haber cortado orejas pero habiendo lidiado bien un toro importante antes que el que corta un rabo con un público festivo. Ni siquiera muchos toreros estarían de acuerdo con esa afirmación de las orejas. Es verdad que el resultado es importante pero si la razón de ser de un ganadero es que corten las orejas a sus toros, yo me retiro. Eso lo vas aprendiendo con los años. Mi objetivo como ganadero se basa en que me gusta el animal, el toro, y me gusta la lidia bien hecha, con un buen torero que sea capaz de poder a un toro, matandolo bien... y entonces, sí, ahí sí que me gustaría que le cortasen la oreja. Si no lo hace así, me parece injusto que se corten orejas.

- Pero el dinero tanto para el ganadero como para el torero está en las orejas...

- Sí pero yo aprendí de Fernando Cuadri que el dinero del ganadero no puede ser el fin de su labor sino la consecuencia de ella. Si tú sólo tienes el objetivo de ganar dinero, tendrás que tragar con todo lo que te pidan: criar un toro para que le corten orejas, ponerle fundas, hacerle las bolitas, arreglarlos... No, el dinero tiene que ser una consecuencia de tu trabajo. Y los que tenemos este tipo de ganado no podemos buscar la rentabilidad sino criar un toro que te llene.

- Sobre su tan traído retorno a Madrid, si lo obligasen a enfundar la corrida que le comprasen para Las Ventas...

- (Interrumpiendo) Pues no volveré a Madrid. Está claro. Espero que eso cambie. Mis hijos son muy jóvenes y algún día querrán volver a Madrid pero si yo he de enfundar, no volveré, no me interesa lo más mínimo.

De esta manera tan radical acabábamos la conversación que mantuvimos con un ganadero que cumple la condición añadida de ser aficionado. Por cierto, nos dijo que había disfrutado en el coloquio con los aficionados catalanes en Barcelona: 'estos coloquios dependen siempre de las preguntas y allí fueron muy interesantes'.



Nos despedimos con esta curiosa foto de la ganadería de perrillos bodegueros que lleva su esposa. La madre de esta camada ayuda siempre en las labores de campo y es especialista en distraer a los toros cuando les da por pelearse. No va por la cara a tocarles las orejas sino por detrás a picarles en los testículos. En cuanto empieza a molestarlos por esa zona, los toros se despistan con ella y cesan en su actitud levantisca. Es toda una experta...



Ah, y olvídense de aquella corrida concurso que estaba preparada para una plaza de la mitad norte. Era con Concha y Sierra, Saltillo, Prieto de la Cal, Conde de la Corte, Palha y Cebada Gago. El empresario ha dicho que por desacuerdo con el ayuntamiento se sustituirá por una corrida normal. ¿Qué tiene que ver el ayuntamiento en esto, pensamos nosotros? Seguro que lo que hay detrás es algún cambio de cromos...

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa. 

lunes, 6 de abril de 2026

TRES EXCELENTES ESTOCADAS

Antes de comentarles lo que nos pareció la corrida diremos algo que quizá soliviante a la feligresía morantista. Tal como han ido las cosas desde que en Madrid se quitase la castañeta, pensamos que lo que debería haber hecho el diestro una vez que anunció que no se retiraba es pedir perdón.

Además ese perdón tendría que solicitarlo doblemente. En primer lugar, a la afición por haber liado al personal con aquel número que protagonizó en Las Ventas tras la muerte de su segundo toro el pasado doce de octubre. En segundo lugar, a Robleño por razones obvias. Salvo error, no ha hecho ninguno de estos dos actos de contrición aunque lo cierto es que no lo podemos asegurar ya que no seguimos mucho la actualidad taurina.



Recordarán pulsando aquí nuestra crónica de aquella corrida del Día de la Hispanidad que titulábamos MORANTE, ¿ADIÓS? Recién terminado el festejo ya nos poníamos la venda antes de la herida porque lo veíamos venir. Disculpen que nos autocitemos:

 ¿Escuchará los inevitables cantos de sirena para que vuelva a torear? Hombre, tras tanto homenaje a Antoñete por su parte, con el de Osborne en el festival y el vestido lila por la tarde, si vuelve terminaría por emularlo al cien por cien.  Curro Romero siempre tuvo la cabeza mucho mejor amueblada que Morante. El camero fue coherente y nunca ha vuelto a ponerse delante, ni siquiera en un simple tentadero. El cigarrero, ya veremos.

Ayer lo tuvimos de nuevo compartiendo paseíllo con Roca. Recordarán su última tarde maestrante con ambos firmando la paz tras sus desavenencias en El Puerto. También se acordarán del torito Juguetón de Cuvillo, que dejó en evidencia al peruano aquel día de la feria de San Miguel. Ese toro de 598 kilos y carita sevillana tomó dos puyazos de bravo y podría contar como uno de los cuatro mejores toros de la temporada pero es sabido que la parroquia torista desprecia todo lo que lleve ese hierro.

Ayer Justo Hernández trajo una corrida anovillada, sin gas, sin casta, que abría la boca ya en el segundo tercio y que peleó sin ninguna bravura en el caballo. En la muleta, tonta y desfondada. Jamás apretaron para afuera, toretes sin poder y sin enjundia. Y las puntas de los pitones... sin comentarios. 



Su juego fue el siguiente: primero, una lamentable babosilla; segundo, sin fuerza y sin maldad; tercero, mansurrón sin raza; cuarto, noble y colaborador aunque sin fondo; quinto, noblón y repetidor y sexto, muy descastado.




MORANTE. Su primero era un colorado, ojo de perdiz de 510 kilos pero regordío, de respeto justo, sin fuelle y blando de manos:



Se dejó pegar confirmando su blandura a la salida. Cobró tres agujeros diferentes en dos entradas. Posterior brega de enfermero con capotes al cielo.

El torete estaba asfixiado y encima tardeaba pero se veía al público deseoso de jalear cualquier cosa. Ante ese animal, que daba pena, ningún interés. Estocada habilidosa con el brazo elástico y saliéndose de la suerte, como se comprueba en sus pies. Quedó trasera y caída:



El cuarto era negro zaíno, rabicorto, un poco zancudo y cornilevantado aunque sin dar miedo:



Verónicas casi todas de paso atrás que no nos impresionaron tanto como al público. Anda que Morante no las ha dado mejores. En un intervalo el toro se quedó parado ahí delante sin embestir y el diestro tragó durante unos segundos con el capote desplegado para vergüenza eterna de Justo Hernández. ¿Habrá ordenado apuntillar a la madre? Sí nos gustó su media:



Por cierto, eso de morder la esclavina no es cosa de toreo antiguo como dijeron los televisivos sino que es una costumbre 'de chalaos' (no es cosa nuestra sino del hermano de Frascuelo, recuerden esta entrada). Si alguno de ustedes conoce al maestro, se lo dice de nuestra parte:



Este  toro se fue a la grupa sin pelear y recibió el túrmix de Rivas. Quite por mas verónicas pero todas en línea, sin rematarlas enroscándose el toro, como debe ser. 

Brindó al público, que ya estaba entregado antes del primer pase. Toreó bien en redondo, con empaque y temple, especialmente en la primera tanda pero el toro protestaba al tercer pase por no ir sobrado de gasolina:



Al natural, nada, siempre perfilero con el toro ya quedado. Remató con pases de castigo muy toreros, mirando al tendido como en las fotos de Gallito.

Muy buena estocada, arriba pero un pelín pasada aunque mirando el morrillo. Dos orejas sobrando totalmente la segunda:



Lo de no cerrar los ojos al entrar a matar lo entendemos como uno de los mayores ejemplos de valentía en un torero. La mayoría los cierra y algunos incluso giran la cara hacia afuera (Lamelas, Fonseca...)




ROCA. Su primero era negro zaíno, badanudo, de balano muy peludo y cómodo de cara, y no nos referimos solamente a la conformación. Venía bien picado del campo:



Verónicas aplaudidas pero sin rematarlas bien. Lo pone en suerte fatal y se aplaude por no picar. La verdad es que si lo pican se echa ahí mismo.

A las saltilleras de De Miranda respondió equivocadamente Roca. Lo suyo eran tres delantales y una larga para mimar al torillo. Pues al contrario: lo machacó con un quite de la escoba y dos medias que lo tiraron al albero. Demostró con ello muy poca perspicacia en la lidia.

Inicio roquista con cambiados de hinojos pero ante esa ternera, qué quieren que les digamos. Luego iba y venía distrayéndose a la salida pero empapado en la tela cuando la tenía ante los ojos. Fíjense,  ¡cuánta codicia!



Toreo muy vulgar del maestro abriendo siempre la puerta. Buen pinchazo sin soltar y estocada bien ejecutada pero que se le fue trasera y desprendida:



El quinto era colorado, ojo de perdiz, listón, bociblanco, anteado, rabicano y lavado de remos. Otro picado del campo, todo lo contrario a lo que necesita Roca:




Carioca con dos agujeros de la que se va el toro. Suelto también en el segundo. Viruta salió airoso cuando el toro lo apretó.



Pareció que se venía arriba y lo brindó a Gerardo Ortega, quien prefiere sacar más dinero vendiendo sus toros para las calles que en los ruedos.

Tras los derechazos de Morante, los del peruano todavía parecieron mas estajanovistas que en su primero. Encima el torete gazapeaba aunque cuando embistió lo hizo sin amontonarse, como gusta a su criador. Ultraderechismo muy aplaudido que a nosotros nos dejó fríos:



Busca muy bien la suerte natural y le pega una buena estocada un poco trasera y desprendida. Oreja con negativa del presidente Fernández a conceder la segunda. La condición de la res no era para dar la segunda oreja pero tampoco lo había sido la del de Morante y sí se la dio:




DE MIRANDA. Su primero era negro azabache, terciado y aleonado, con carita torera. El cuerno izquierdo era de lujo ya en el recibo aunque por el derecho se vencía:



Se arranca como ven pero pega un regate al pecho marca de la casa. Pelea mediocre siendo bien zurrado por orden del triguereño. Ya se fijarán en que De Miranda es uno que quiere siempre que el toro salga bien cocido del primer tercio:



Otra marca de la casa fue su guasa en banderillas. Sólo nosotros teníamos fe en el pitón izquierdo del toro pero la faena fue hotelera perdiendo el tiempo por el derecho. Se puso una tanda al natural cuando el animal ya estaba rajado. Nada.

Media caída y muy atravesada por escupirse más cuatro descabellos. Vean que ha clavado desde Morón:



El sexto era un negro anovillado. Para los festivos televisivos lo que pasaba es que era 'más fino'. Los venidos de Trigueros estaban protestando su comportamiento distraído justo cuando se rompió el pitón y fue al corral.



El sobrero era un negro mulato, alto de agujas y cornidelantero, que también venía picado de Salamanca:



Marronazo con pelea vulgar en el primero y derribo engañoso, sin castigo por irse al pecho, en el segundo. Absurdo el presidente obligando a un tercer puyazo pegado de cualquier manera.



El toro se rebrincaba en el segundo tercio con una embestida poco clara. No se debió de fijar en eso el diestro ya que decidió hacer un inicio tomasista en el que el animal se fue por él y lo volteó a la primera de cambio:




Se libró de una buena. Curiosamente el tal Chungo se rajó tras la cogida, como si se hubiese asustado, lo cual es sinónimo de falta total de casta. Porfió con valentía el maestro para justificarse ante un toro que no valía nada.


 

Estocada contraria y pasada, con telonazo y saltito. Oreja de pueblo:




Si Garcigrande trae norits, malo y si lo que embarca son toros anovillados y con tan poca raza como éstos, igual de mal o peor. Sea como fuere, creemos que Justo Hernández ni de broma puede estar contento con la prestación de los seis que vimos ayer.

Y Morante sigue gozando de crédito, primordialmente como estupendo estoqueador... aunque sólo cuando quiere. Con la muleta, si se alinean los astros y encima él tiene ganas de torear, pone a los demás a llevarle las maletas.

Eso sí, tiene que ser ante el medio toro ayuno de casta, que es lo que le van a poner delante en este retorno rodeado de hosannas y algodones. Roca no puede competir con él lidiando este ganado ovejuno ya que su toreo tendrá siempre las de perder a pesar de que sus corifeos y los críticos paniaguados lo engañen. 

Pero siendo positivos, lo más destacable en nuestra maniática opinión fue que ayer vimos tres estocadas casi de sobresaliente y eso, en los tiempos que corren, cuando a los toros no se los mata sino que se los asesina, es digno de elogio.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.