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miércoles, 4 de diciembre de 2019

EL OTRO PEPE LUIS

No es Vázquez sino Martínez, Pepe Luis Martínez 'el de la Cámara', como se hacía llamar cuando toreaba aunque no llegara a tomar la alternativa. Hemos tenido la fortuna de conocer a este aficionado nacido en 1927 y que goza de perfecta salud adornada con una memoria extraordinaria. 'Yo fui torero de papas aliñás, no de jamón'. No lo conocimos como torero pero como conversador les aseguramos que lo es de pata negra.

Mantuvimos una animada charla con él de la que les hacemos partícipes para que se hagan una idea del placer que supuso para nosotros escuchar lo que nos contaba. Aquí lo tienen al lado de un jovencísimo Francisco Romero con el que hizo collera ese día tentando en lo de Diego Garrido, cerca de Trigueros. Curro tiene su mano izquierda en el hombro de nuestro protagonista:



A Curro lo llevaba entonces Miguel Moreno, que era un ponedor de los años cincuenta con chavales a los que él creía ver futuro. Curro ya había toreado alguna con picadores y había matado cuatro o cinco toros a puerta cerrada que le había pagado Miguel, pero dejemos que sea Pepe Luis quien nos lo cuente:

'Cada uno le costó cinco mil pesetas. Aquel día fui antes a casa de Miguel y vi un esportón con los avíos y un vestido de torear. Me dijo: "es de uno de los que llevo pero que mañana mismo después del tentadero lo voy a dejar. Te llevo de collera con él"

El tentadero era en lo de Diego Garrido, cerca de Comeúñas. La última vaca correspondía a Pepe Luis pero Curro lo cogió aparte:

'Vino Curro y me dijo "dicen que usted no quiere ser torero, ¿no? Déjeme esa última vaca suya a mí, hombre" Yo se la dejé y viendo cómo la toreó le dije a Miguel: "Miguel, ése no está para que lo dejes ahora, ¿eh?, aunque te hayas gastado cinco mil duros; quema el último cartucho y vuelve a decirle a don Pedro que lo ponga en Barcelona otra vez a ver qué pasa"

Se trata de Pedro Balañá como ya han adivinado. Curro había toreado muy bien en Barcelona pero se le había ido un novillo vivo para desesperación de Moreno. Se le metió en la cabeza que no y era que no porque además ya tenía por aquel entonces en el punto de mira a Miguel Montenegro:

'Me dijo "yo no vuelvo a molestar a don Pedro para eso". Yo le dije: 'Miguel, tú vales para vender melones pero no para cortarlos"

El que corta los melones es el que sabe que están maduros. El que los vende no tiene mérito porque es el otro quien se los ha proporcionado dulces. Moreno ya había dejado escapar antes a Chamaco. 



Por aquella época, Pepe Luis casi no iba a los toros pero un día:

'Manolo Márquez me dio una entrada para ver a un chiquillo que toreaba y en el tendido de la Maestranza me crucé con Curro, que me dijo "pero usted ¿no decía que no venía a los toros? Pues la semana que viene toreo yo aquí". Yo le dije "hombre, si es así, sí que vendré" Pero antes del día previsto entró en una novillada sustituyendo a Mondeño y yo no me enteré'

Efectivamente, aquí abajo tienen el cartel donde el nombre de Mondeño está tachado. Le había cogido un novillo en Zafra y le afectó el nervio ciático. Luego se metería a monje en la orden de los dominicos pero se salió. Hoy vive en París.:



A la derecha se anuncia también el debut de Diego Puerta en Sevilla, de quien Pepe Luis nos dice que 'tenía mal bajío hasta durmiendo la siesta, qué carácter más malo...'

Vean aquí el cartel ya rectificado, con novillos de Benítez Cubero:



Antonio Romero es éste que ven aquí aquel día:



Pepe Luis se acuerda de él:

'Era hijo del matador 'Romerito', buen torero, gracioso y con mucho salero. Vivían por la avenida de la Cruz Roja...'

El portugués Pepe Trincheira estuvo valentísimo y cortó una oreja a este novillo con el que sufre un apuro:



'El portugués tomó la alternativa pero con poca fortuna porque se acabó diluyendo y eso que un año había toreado cien novilladas. Alternó mucho con Mondeño de novilleros'

Y Curro se llevó ovación en el primero y las dos orejas de este sexto al que se le dio la vuelta al ruedo tras ir seis veces al caballo. Se llamaba 'Radiador':



Ahí lo tienen saliendo a hombros de amigos suyos del barrio, no de capitalistas. También lo hizo el mayoral:



El albero estaba mojado y las imágenes de un Curro descalzo llaman la atención:



El terno, blanco y oro con remates rojos, se conserva en el museo de su peña en Camas:



Vean una verónica de aquel día con el compás excesivamente abierto y los pies descalzos:




El vestido, inusualmente embadurnado de sangre, estilo Ureña:



Esto decía el martes la crónica en el ABC de Sevilla:



Brageli fue quien se lo pasó a Moreno. Dice Curro que lo traspasó como a un futbolista, por tres mil duros.

También llovió el día que Curro confirmó la alternativa en Madrid sustituyendo a Miguelín. Lo hizo bajo la fina lluvia con ese 'Lunito' de la foto perteneciente a doña Eusebia Galache (lo contábamos aquí):



Volvemos con Pepe Luis quien, en su casa de la calle Feria, a cincuenta metros de donde nació Belmonte, se encontró ese día con la mujer de Miguel Moreno, quien había cumplido su palabra de dejar a Curro tras aquel tentadero:

'Vino la mujer de Miguel muy alterada y me dijo "no veas la que ha formao hoy el que llevaba Miguel" Yo no sabía nada porque no me había enterado de la sustitución. Luego vino Miguel cariacontecido y me dijo "si ése fuera como Dios manda, ahora volvería a que yo le apoderase..."

Pero no volvió porque dice Curro que, tras hacerle firmar un papel reconociendo una deuda de 30.000 duros, lo había dejado tirado (lo explica aquí). Se encargó de él Camero, que aprovechó el éxito para hacer la propaganda, vean abajo. Antonio Chaves era nieto del  picador de Gallito:



El pobre Miguel tuvo un final trágico:

'Miguel tenía depresiones. Una vez se tiró a un pozo seco queriéndose matar. Lo sacaron muy magullado. Otra vez intentó electrocutarse. Un día vino Juanillo, un amigo, y me dijo "¿sabes Miguel? Lo han encontrado ahorcado"

No consta que tuviera nada que ver su suicidio con el fiasco tras su error de vista con el faraón y con Chamaco.

Miguel es el de la camisa negra en esta foto. A su lado, con la montera en la mano, Pepe Luis:



Cuando ya fue figura, a Curro le daba siempre mucho apuro que lo parasen por la calle -y le sigue dando-:

'Una vez, en la plaza de los Terceros, iba Curro andando y del quiosco salió el quiosquero a pegarle un grito "¡¡CURRO!! ¿NO ME CONOCES?"  El berrido fue tal que Curro dio dos pasos atrás e incluso puso las manos por delante para protegerse porque aquel hombre a quien no identificaba se le aproximaba con decisión. "Soy Manolo, Manolo Franco". Al oír ese nombre, a Curro le cambió la cara, se echó encima de él, le abrazó con fuerza y le dio dos besos. Manolo era amigo suyo de la infancia cuando el pequeño Curro se dedicaba a hacer los recados de la farmacia de La Pañoleta en bicicleta. Muchas veces se quedaba a comer en casa de Manolo y dejaba los platos limpios como una patena'

En esta otra foto vuelve a salir Pepe Luis encima del que está agachado, que es Manuel de la Rosa, mozo de espadas. El de camisa blanca a la derecha es Manuel Carneiro 'Minuto', quien fue apoderado del malogrado Ricardo Chibanga:



'Minuto estuvo de banderillero con Trincheira aquella tarde de la presentación de Curro en La Maestranza'

Luego, Pepe Luis nos cuenta esta anécdota de cuando apoderó al diestro mozambiqueño:

'Se llevó a Chibanga a Mozambique a una corrida junto a Diamantino Vizeu (salvo error, el primer matador portugués de alternativa) y Amadeo Dos Anjos. Fue una cosa triunfal y el negro que era el jefe de la kabila de allí quedó encantado especialmente con los banderilleros. Los invitó a cenar pero quisieron declinar la invitación porque tenían que torear en España. Las autoridades les avisaron de que de ninguna manera podían despreciar la cena y les pusieron un avión especial al día siguiente. El jefe los recibió desnudo, llevaba sólo una piel de leopardo. La comida estaba en el suelo y nadie se atrevía a tocar aquello porque no sabían lo que era. El negro, cuando se sentaba y se levantaba, dejaba ver cómo le colgaba una mortadela así de grande...'

El mozambiqueño se hacía llamar igual que Escipión tras vencer en Zama, Ricardo Chibanga 'Africano'. Fue torero de valor, con grandes facultades físicas, buen banderillero, muy aceptable estoqueador... pero tosco y de poco arte. Aquí lo ven en Madrid el día de su confirmación con Sánchez Bejarano y Gregorio Lalanda. Es abril de 1975 con toros de Charco Blanco:


FOTO: Botán

Preguntamos a Pepe Luis por su íntimo amigo X, a ver si era verdad que afeitaba los toros tan bien como se decía (lo dejamos en incógnita porque está viva la figura para la que hizo de barbero en decenas de ocasiones, ¿o fueron centenares?):

'Sí, lo hacía muy bien, éramos amigos desde la infancia...pero el mejor que yo he visto fue José Vargas, un taxista de Sevilla. Él arreglaba los toros que embarcaba Villarillo en Andalucía para el norte. Hacía un trabajo de artesanía y luego frotaba los pitones con boñigas y no había forma de ver que aquello estaba tocado'.

No está de acuerdo Pepe Luis con lo que decía del afeitado esta otra figura:



 'Bah, eso es una tontería porque lo único que se consigue despuntando los pitones es proporcionar al torero una mayor seguridad y confianza y al público, más probabilidades de divertirse. Además, confiando en el afeitado, el diestro corre un peligro muchísimo mayor al torear pensando en que no hay riesgo'

A lo que íbamos, esto nos decía nuestro interlocutor:

'Será todo lo psicológico que quieran pero yo te digo que el toro arreglado no coge bien las distancias. Toreé unas vacas en la parte seria de un espectáculo en Higuera de la Sierra. José Vargas vino a decirme "tranquilo, que ya las he arreglado las dos". Menos mal, porque tenían unas espabiladeras de miedo. Pues una persiguió a un banderillero hasta la barrera y, como en aquellas plazas de la sierra no había callejón, mientras intentaba ganar el burladero, la vaca quería cornearle por detrás ¡y no lo conseguía! No le hizo ná'

Nos avisa de lo que podía pasar si se arreglaba mal el pitón:

'A veces igual venía alguien en mitad de la faena y había que dejar la cosa a medias. Eso era muy peligroso porque el pitón hay que redondearlo. Si dejabas alguna arista por hacerlo mal o ir con prisa, aquello te rajaba el capote nada más rozarlo porque cortaba como una navaja'

Él estaba en el tendido cuando la terrorífica cogida de Calderón, el 18 de julio de 1943:

'Eran toros de Isaías y Tulio Vázquez para Manolito Calderón, Domingo Dominguín y Paquito Casado. Son los toros más grandes que he visto en mi vida, más que los miuras (hemos ido a confirmarlo y el sexto tuvo un peso en canal equivalente a 630 kilos). Aquél derribó cuatro veces al picador (se refiere a 'Gamito', del que hablábamos aquí). A Manolito lo cogió por el pecho y pensábamos que lo había matado. Se dice que lo retiró esa cornada pero no fue así: se retiró porque su padre se ponía de rodillas delante de él para que por favor se quitase y al final hizo caso'

Aquí tienen a 'Gamito' aquella tarde. El picador es Antonio Chaves:




La primera corrida a la que asistió teniendo ya un cierto uso de razón taurino fue de Infante da Cámara para Nicanor Villalta, Niño de la Palma y Pedro Barrera. Hemos buscado el cartel y fue el 5 de abril de 1942:





Pepe Luis tenía quince años. Su prodigiosa memoria nos da el cartel entero con el rejoneador y con el novillero que mató los dos toros del portugués. Luego nos relata sin dudar el resultado:

'Villalta cortó una oreja. Estuvo grandioso y eso que debía de tener casi cincuenta años (cumpliría cuarenta y cinco ese año). ¡Qué torero más bueno a pesar de su físico con ese cuello y ese mentón... Pero qué estocadas pegó...'


Villalta en 1930, observen su cabeza al lado del brazo, señal de que no se ha aliviado alargándolo

Despedíamos esta primera entrevista con el bueno de Pepe Luis preguntándole por el torero que más le había impresionado. Su respuesta les sorprenderá porque además no duda:

'Fermín Espinosa 'Armillita'. Para mí es el torero que yo he visto hacerlo todo más fácil, un torero largo, poderoso, no se despeinaba, no sudaba ni poniendo banderillas. De peones traía a dos hermanos de allí, Juan y Zenoido. Se entendían los tres con una mirada. De tercero llevaban a 'Rojita', uno de aquí. Aquel Juan miraba a Armillita y le corría el toro a una mano tres o cuatro veces hasta que con una mirada, el maestro le decía que vale. Lanceando a una mano, le enseñaba perfectamente cómo iba por cada pitón. Eso hoy se ha perdido'

Ya ven, Pepe Luis 'el de la Cámara' es un fenómeno, da gusto hablar de toros con aficionados así. Lo de la cámara es por la cámara frigorífica que tenía la familia en la misma casa donde sigue viviendo casi cien años después. Probablemente el tener un buen negocio familiar hizo que se le quitasen las veleidades taurinas de quererse dedicar. Durante muchos años mató el gusanillo tentando camadas enteras en varias ganaderías, especialmente en Mirandilla.

Bueno, no nos vamos sin dejar que les cuente cómo era aquello:

'Yo era muy amigo de Domingo Minguilla, el mayoral del marqués de Albaserrada. Cuando iba a Mirandilla me decía que lo acompañase a echar el pienso. Íbamos con una mula y las albardas. Al llegar al cercado me hacía abrir la portera y, con los toros ahí mismo mirando, me decía "entra conmigo, que no hacen ná"


'Entrábamos y me daba una albarda para que me la echase al hombro y empezase a repartir. Yo le decía "Domingo, ¿estás seguro de que no hacen ná?" Él insistía y yo iba echando el pienso notando cómo los toros se venían detrás de mí husmeando el pienso. Cuando nos íbamos, me decía "¿sabes que vienen muchos toreros y cuando les digo que entren conmigo a hacer lo que has hecho tú no se atreven? Con el capote y la muleta sí, pero con las albardas a cuerpo limpio...ya es otra cosa"

Les recordaremos de nuestra cosecha que en Miura por aquellos mismos años hubo una época en que a los toros les dio por matar los mulos que llevaban el pienso y tuvieron que cargar a los mansos con las albardas porque a ellos no los tocaban.



Respecto a los tentaderos,  enviaban a Sevilla un vaquero para avisarle:


'Sí, porque en el cortijo no tenían teléfono. El marqués mandaba a un vaquero de la finca de 'La Pisana' que venía a caballo desde Gerena. Yo sólo ponía la condición de que fueran por la tarde y en días alternos para poder compaginarlo con mi trabajo. Solían tentar en primavera, a partir de las cuatro'. 

El marqués prefería que no viniesen toreros a tentar porque no hacían lo que quería él. 

'Él no era partidario de avisar a toreros para tentar pues decía que no le dejaban ver bien las vacas, prefería que fuese yo porque toreaba para él. Tentábamos unas treinta vacas cada tarde porque en aquellos tiempos no se entretenían tanto con la muleta (Rafael Ortega diría que 'no enredaban tanto con la muleta', ya saben que hoy se pegan una hora tentando una vaca)'



Un día saltó de la tapia un muchacho de quince años:

'Había venido con un amigo. Bajaron al burladero y se alternaron en la tienta conmigo. El chiquillo paraba de salida las vacas, sin dejarlas corretear y fijándolas en el capote con una facilidad pasmosa. A todos nos sorprendía esa facilidad que tenía. Venía desde Camas, era Paco Camino'

Hablamos, por tanto de mediados de los años cincuenta porque Camino nació en 1940. Hemos empezado con uno y acabamos con el otro:


FOTO: José Manuel Pérez Cabo

Señores, ya tienen suficiente en esta primera entrega. Nos comprometemos a volver a visitar a nuestro Pepe Luis para que nos hable de cuando iba a los tentaderos con su amigo Chicuelo, de cuando conoció a Belmonte, de Manolete...

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

miércoles, 2 de mayo de 2018

PATASBLANCAS DE LUCIANO COBALEDA (8): TOROS 'DE LOS DE ANTES'

Recuperamos nuestro serial sobre los patasblancas que empezábamos aquí y cuyos anteriores capítulos pueden rastrear pulsando en la etiqueta que encontrarán a la derecha de estas líneas.


'Batanerito', de 504 kilos, de Luciano Cobaleda en su debut
 en Las Ventas en 1974. FOTO: Botán

El titular de la entrada anterior nos ha recordado el cartel de la corrida de la Prensa de 1978 donde se anunciaban los toros de Luciano Cobaleda de esta manera:


Fue, salvo error, la antepenúltima presencia de esa ganadería en Las Ventas. La última sería en la feria de otoño de 1979, donde salió alguno de 'cornamenta disparatada', expresión literal de Vidal que pueden recordar aquí, en crónica que empieza citando al que entonces era el comandante del 7, 'El Lupas'


No sabemos si estará vivo pero durante años se seguían a pies juntillas sus indicaciones en aquel tendido (pasó un tiempo en la cárcel, donde llegaron a hacerle una foto enseñando un pañuelo verde a través de las rejas). Antes de seguir, les pedimos disculpas por la calidad de algunas de las fotos ya que las hemos tenido que escanear pero es que son testimonio de una ganadería de la cual hay pocos documentos gráficos.

Al principio, los de Luciano no tenían esas caras exageradas aunque, viendo lo que está saliendo en Madrid o Pamplona, hoy ya no impresionarían tanto ¿Qué me dicen de éste, por ejemplo? 


Raúl Sánchez se tiró a matar ese día con fe pero el toro le echó la cara arriba y casi tiene un disgusto. No obstante, observen que clava arriba:


Como ya conocen nuestra teoría de que en Madrid la afición a toros es irrisoria en proporción a los habitantes, lean lo que comentaba Zabala en ABC porque lo podríamos aplicar exactamente a lo que decíamos nosotros aquí con motivo de los desafíos toristas de septiembre pasado:


No siempre se tapaban por la cara. Vean este 'Lunero' que salió en sexto lugar en su segunda comparecencia venteña y que le tocó a Chibanga. Era abril de 1975 y los otros diestros fueron Bernadó y Fernando Tortosa. Pesó 475 kilos y es berrendo en negro, lucero, rebarbo, calzado y cinchado:


Pero es que el tercero, de nombre 'Pavo', dio 462. Ahí lo tienen con el bueno de Ricardo:


No nos vamos de esa corrida sin destacar una magnífica estocada de nuestro paisano. Como fue un reconocido pinchaúvas, resaltamos el momento:


Don Joaquín Bernadó siempre decía 'es que yo soy del quinto mandamiento'. Tira con temple del mismo toro de la estocada. Esa naturalidad del muletazo hoy no la vemos ni en pintura:

FOTO: Botán

En varias ocasiones don Luciano tuvo problemas con el peso. Recordemos que antes de debutar en Madrid se le retiraron tres de los seis toros que presentó en septiembre de 1973. Se enfadó y se llevó los otros tres. Días después, en Logroño le cayó una multa de 32.500 pesetas por falta de peso. Para que se hagan una idea aproximada, les diremos que Luciano vendía sus novilladas en los años sesenta por 175.000 pesetas. Pongan que pudiera vender una corrida en los setenta por el doble, con lo que la multa le debió de salir por el diez por ciento de lo que cobraría.

Esa segunda corrida en Las Ventas de 1975 a que nos referíamos se saldó sin pena ni gloria, igual que la primera. Su debut fue en abril de 1974, también en una corrida gris de la que hablaremos más adelante. Antes, vamos con nuestro protagonista.


Luciano Cobaleda Gajate había nacido en 1920. Fue militar, torero, ganadero y apoderado (apoderó en los setenta al torero 'El Gitano de Portugal'). Hay dos datos de su biografía que necesitarían una aclaración por parte de su homónimo hijo. El primero es la fecha de su muerte. Para nosotros está clara:


Pero el propio hijo, entrevistado por Viard, dice que fue en 1986 (?). El otro es su graduación como militar. Luciano Cobaleda fue alférez provisional durante la guerra civil. Ascendió a teniente de Caballería en 1938 tal como hemos comprobado:


El problema es que en muchos sitios se repite que fue coronel del Ejército del Aire (?). De los 30.000 alféreces provisionales de la guerra, 500 ascendieron a capitán. Lo fue, y también de Caballería,  su hermano Habacuc, el padre de Mari Cari Cobaleda. No nos cuadra lo de que llegase a coronel a no ser que fuese ascendido al pasar a la reserva. Sí es verdad que hizo el curso de piloto de avión en 1941:




Por cierto, los hijos de Félix Moreno Ardanuy también fueron alféreces provisionales, por eso sumó al hierro de Saltillo que poseía otro con la estrella de alférez, que puso a nombre de sus hijas Nina y Enriqueta Moreno de la Cova. Hoy es el hierro de Jandilla:


El hierro de Luciano llevaba sus iniciales enmarcadas en una herradura. En 1984, cuando ya no tenía toros, se lo compró Vicente Charro y lo modificó sustituyendo la C por otra L. Hoy es el de Charro de Llen:


De su faceta como torero hemos rescatado la foto de Barcelona en que toma la alternativa. Se la da Curro Caro en junio de 1947 y el toro fue 'Pajarito', de Muriel:


Mal recuerdo tuvo de aquella tarde porque en el primer quite que hizo al segundo toro resultó cogido y se llevó una cornada fea. Aquí tienen el momento. Nunca adivinarían de quién es el toro berrendo: 


El toro de la alternativa completaba una corrida de Pablo Romero. Ya saben que el misterio del encaste de los pablorromeros suma a lo del cruce con Saltillo un refrescamiento -o cruce- con gameros de Clemente Tassara y las abundantes fotos de berrendos en los años cuarenta.

Este es el parte médico del diestro:


Unos alabaron sus buenas maneras y otros criticaron que fuera un 'señorito ganadero metido a torero'.

Los toros de Luciano eran Vega-Villar por la rama de Cobaleda. Eliminó lo anterior que tenía para adquirir en 1968 ochenta vacas y dos sementales a los Cobaleda. Uno de ellos era berrendo en colorado y se llamaba 'Granicero'. Esta pinta desapareció en Barcial pero reaparecía de vez en cuando en Los Majadales, que era agua del mismo pozo (deléitense con aquellos toros tan vistosos de don Jesús Tabernero que les enseñábamos aquí y también aquí). Éste querían guardarlo para semental pero acabó en las calles de Albalat dels Sorells, en cuya asociación taurina guardan la cabeza (el resto fue al matadero tras no llegar a un acuerdo con Victorino):




Luciano lidió bastantes corridas para rejones. De hecho, salvo que alguien nos rectifique, Manolo Vidrié mató el último toro que se lidió de esta ganadería para rejones en Madrid. Completaba una corrida de La Herguijuela en septiembre de 1979. 

Su problema era el peso porque los patasblancas no podían competir con la báscula cuando se empezó a pedir el toro grande...ande o no ande. Entonces se le dio más cara y se lo sacó de tipo. Impresionaban aquellas arboladuras que aún hoy salen de vez en cuando en Barcial. Éste era 'Rodanero', que murió en Tordesillas:


Además, eran toros que echaban la cara arriba, se arrancaban de largo al caballo y no se caían, todo en una época de toros claudicantes hasta la desesperación. Precisamente de esa corrida de Bernadó quedó un sobrero de nombre 'Batanero', de 489 kilos, que se lidió en Las Ventas un mes después. Era cárdeno oscuro, casi entrepelado, carifosco y ojalado:


Recogió grandes elogios de la afición y ovaciones en el arrastre porque se arrancó de largo cuatro veces al caballo. Pero cuidado porque en todas salió suelto, o sea que de bravo, nada. Ahí lo tienen:

FOTO: Botán

Y éste es el valiente Miguel Márquez doblándose con él:


Y aquí de perfil con la muleta a media altura:


FOTO: Botán

Luciano Cobaleda había debutado en Las Ventas el año anterior. Fue el siete de abril de 1974. Tomaron veintitrés varas entre los seis cinqueños pero fue una corrida mediocre porque los toros no dieron ninguna opción y encima el primero hirió en la cara a Antonio Rojas nada más abrirse de capote:


Hemos buscado en nuestro archivo unas fotos de Botán de la corrida. Aquí tienen este cárdeno berrendo, calzado, caribello, ojalado  y facado, de nombre 'Granicerito' y de 505 kilos, que se lidió en tercer lugar:



Y éste fue negro meano, de nombre 'Botinero', con 483 kilos:


La corrida quedó en mano a mano entre Bernadó y Raúl Sánchez. Aquí tienen a Bernadó en un apuro ante el lucero 'Granito', de 475 kilos:


Raúl Sánchez, al natural con uno calcetero. Fíjense en cómo embiste:


Es que estos toros solían ir con la cara a media altura, vuelvan a la foto anterior de Márquez. Vean que Bernadó clava en todo lo alto pero el toro echa la cara arriba:



Victorino, amigo de Luciano, salió adelante en los mismos años seguramente porque la sangre de Saltillo dio a sus reses un plus de humillación que los patasblancas no tenían. Además, las vacas de Vega-Villar siempre han sido más delicadas y, por tanto, más caras de mantener. Nos referimos a que abortan mucho y además hay años en que no quedan preñadas.

Pero como los pupilos de Luciano iban largos al caballo y no se caían, repitieron en Madrid consecutivamente entre ese debut de 1974 y su última aparición en la feria de otoño de 1979 en la corrida de que hablábamos al principio. Vicente Zabala había visto los toros apartados para ese otoño y escribió esto:


¿Quiénes se apuntaron? Manuel Rodríguez, Julián García y el inevitable Raúl Sánchez a quien veíamos entrar a matar con riesgo a este berrendo remendado y alunarado:


La de 1976 la mataron Dámaso Gómez, El Puno y Antonio Rojas, que se resarció de la cogida a que nos referíamos en 1974 cortando una merecida oreja. El Puno fue arrollado por su primero y cogido por su segundo. Se llevó una cornada de 10 cms. en el muslo izquierdo y una severa conmoción cerebral porque el toro le pisó la cabeza. Esto comentaba Juan Posada:

"Estos toros, al estilo antiguo, requieren una atención permanente y un toreo distinto del que se practica en la actualidad, ya que conforme se van toreando aprenden y, poco a poco, desarrollan un gran sentido. Estas reses requieren faenas cortas y precisas para no dar lugar al resabio. El público vibró de emoción, sintió miedo en algunos momentos y salió de la plaza con un gran regusto. Pero conviene no olvidar que esta clase de corridas requieren una lidia distinta a la que se está haciendo en la actualidad".
La de 1977 fue para Gabriel Puerta, Galloso y José Fuentes. Se nos habla de corrida muy ofensiva pero ¿qué dirían hoy si vieran las caras antediluvianas con que saltan muchos toros al ruedo madrileño? Ahí tienen a Galloso ese día:


En el 1978 hubo dos casi consecutivas. La primera fue la de la Prensa, se anunciaron Gabriel de la Casa, , que toreó con 39 de fiebre, Manolo Cortés y Gabriel Puerta. Resultaron heridos graves el primero y el banderillero Curro Puya:


La segunda, el 19 de junio, la matan Sánchez Bejarano, El Puno y El Regio. Los toros tuvieron 'siete gatos en la barriga', según Joaquín Vidal. Tercero y sexto fueron condenados a banderillas negras. 

"La fiesta no puede ser jamás suavona y amable, si no es con pérdida de su propia naturaleza. Así le ha ido, durante años, con tantas dulzuras y tantas complacencias"

La crónica de Joaquín Vidal seguro que será del agrado de muchos de los seguidores de nuestro blog, pulsen aquí:


Salvo error, siete corridas se lidiaron en Madrid de don Luciano Cobaleda Gajate. El balance, una oreja y bastantes cornadas. Ningún ejemplar bravo de verdad. Todos fueron mansos -o menos bravos-. Quizás la ganadería esté sobrevalorada aunque llevaron la tensión a los tendidos. 

No obstante, en unos años en que los toros se caían e incluso se presentaban mal, Luciano hizo que todo el mundo siguiera la lidia con interés y emoción. Por eso merecen un homenaje los valientes que mataron estos patasblancas y cuyos nombres hemos querido dejar apuntados para honrarlos.

La ganadería cayó en desgracia, tuvieron que refugiarse en las calles y la familia vio que si seguían por ese camino iban a la ruina. Cambiaron todo por manso y ya dijimos que el hierro fue vendido posteriormente a Vicente Charro.

¿Cuáles han sido las últimas corridas de toros a pie con patasblancas de la rama de Cobaleda en plazas de primera o segunda? Salvo error, las que enumeramos a continuación. En Madrid, por san Isidro, toros de Barcial en 2003 (Frascuelo, José Luis Moreno y Alberto Ramírez):


José Luis Moreno aquel día. FOTO: Claudio Álvarez

Repitió en agosto de 2004 con Juan Carlos Landrove, Ruiz Manuel y Rafaelillo, a quien vemos frente a 'Cornilargo':



Corrida de Monteviejo en agosto de 2005 para José Urrutia, Rodolfo Núñez y José Borrero. No era resultado de la mezcla con Saltillo que se lidió en 2002 y que Victorino hijo desechó como les contábamos aquí (lean también los comentarios). Acompañábamos en el coche a Victorino hijo y a Modesto el día que seleccionaron los toros a embarcar. Éste fue uno de los que viajaron:



No fue corrida completa la de Los Majadales en Barcelona en septiembre de 2005 sino sólo tres toros. Pero uno de ellos, 'Gadino'de 560 kilos, le pegó una cornada de 15 cms. a Fernando Cruz. El diestro se mantuvo valientemente en el ruedo con esa herida para matar el toro. Fue la última intervención del doctor Olsina antes de jubilarse.

En Francia, las últimas fueron dos. La primera, en 2005 en Céret. Cobaledas de Jesús Tabernero para Encabo, El Fundi y Lescarret. Éste fue uno de los lidiados:



La segunda, en 2007, toros de Barcial en Vic-Fezensac, cortó una oreja Sánchez-Vara a quien acompañaron Denis Loré y Rafaelillo. Este toro saltó al ruedo gascón en aquella ocasión. Es una foto que sigue adornando desde entonces una habitación de nuestra casa:



Vean el mismo toro derribando en el coso de Vic:


FOTO: Photostaurines.fr

Y aquí, en la muleta de Loré:


FOTO: Photostaurines.fr

Nos consta que Jesús Cobaleda tiene una novillada de gran trapío para este año. Como no sabemos si ya la ha colocado, damos una idea a los únicos que la pueden escuchar, que son los amigos de la ADAC ¿Por qué no lo llaman y le dicen que la guarde para lidiarla de cuatreños en la feria de 2019? Así vemos después de tantos años cómo se comportan esos toros. Aquí tienen algunos ejemplares en excelentes fotos de Porcar:






¿Qué les parece la idea? Al fin y al cabo, esto es lo mismo que tenía don Luciano, primo de la familia...

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.