LOS HIERROS HISTÓRICOS MORDIERON EL POLVO
El conde de Mayalde los obligó a pasar por las horcas caudinas. La ganadería de 1960 se impuso a las históricas a pesar de que el azul volvió a ser exagerado aunque coherente con la línea blanda que marcó Pedro López presidiendo la primera novillada.
Sólo el novillo de Cuadri se salva un poco del auto de fe donde se quemaron Miura, Resina, Prieto de la Cal y Victorino. Y precisamente la fe a la muerte del quinto la ponían muchos en la sangre de Domecq que iba a sacar el tal Escultor del citado Mayalde (ignoramos si el animal era puro Domecq o mezcla con lo de Contreras).
Fue un castaño albardado muy serio y cornalón. En el haber, que embistió de lujo por ambos pitones y que fue tres veces al caballo empujando de bravo en la tercera vara. En realidad fue la segunda porque una no cuenta cuando el picador marró y el animal se fue por el lado débil del jaco y lo sacaron de allí rápidamente. Pero se había venido de largo en esa tercera, que conste.
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| FOTO: Raúl Castro |
En el debe, su afán escarbador las tres veces que lo pusieron ante el caballo, en el segundo tercio y en la muleta. Eso es un baldón para nosotros pero después de Cobradiezmos, el personal se lo toma a risa. Y anotar también que se dolió notoriamente en banderillas. Esta columna del debe, que tendría que estar en blanco, lo inhabilita para el azul en nuestra modesta opinión.
Fue curioso cómo al final de la corrida el mayoral Juan Martín fue honrado y lo primero que resaltó fue el escarbar y que se había dolido. Decimos lo de curioso porque los comentaristas televisivos habían tapado lo del dolor aunque lo de escarbar no pudieron porque era clamoroso. No obstante, César Jiménez hizo un quite marca de su casa diciendo que 'eso de escarbar es sólo un defecto estético del toro'. Que se lo diga a Parladé cuando daba puerta a la vaca si escarbaba una sola vez. O que pregunte a Fernando Cuadri sobre ese defecto estético.
El miura fue vulgar, el resina obedeció sin más, el veragua fue horriblemente lidiado y desarrolló peligro, el victorino se dedicó más a andar que a embestir y el cuadri engañó a muchos haciéndose pasar por bravo.
Es curioso que se titulaba novillada-desafío y no concurso. No sabemos por qué ya que salieron por orden de antigüedad. Quizás fue para no dejar el ruedo vacío en el primer tercio, vaya usted a saber. Nos pareció magnífica la disposición de los tres chavales, con ganas de agradar y de ser toreros. Ha sido la tónica de toda la feria.
1. AGUARDENTERO, de Miura. Llevaba el hierro abajo y estaba en tipo. Si no es por lo gacho de sus pitones, pasa por toro en muchas plazas:
Cabrera se fue a porta gayola y allí pudo acabar sus días. Dijimos en la entrada anterior que esa suerte es la máxima demostración de valor de un torero a pesar de que muchos la ningunean indignantemente. La larga afarolada le salió bien pero el miura se revolvió felinamente y lo enganchó por la cabeza de forma alarmante:
Afortunadamente no hubo tragedia pero faltó el canto de un duro. Nada destacable en varas y el animal que escarba, se duele y berrea.
Embestía a paso tartamudo de manera chirle. Cabrera porfió y quedó por encima del animal mientras la sangre le caía por la cara desde el cuero cabelludo. Estuvo por encima claramente. Pinchazo que escupe y una casi entera delantera alargando el brazo y sin puntilla. Se perfila lejísimos, ¿quién aconseja a estos hombres? Recuerden lo que nos contaba Jaime Ostos aquí. Observen en la imagen la altura del zancudo novillo:
2. ROSALERO, de Partido de Resina. Con trapío a pesar de su poco morrillo pero con hocico de puro pablorromero:
Fue al caballo tres veces a la misma velocidad que María Antonieta camino del cadalso. Para la pelea que hizo, mejor correremos un velo y a otra cosa.
Buen par de Raúl Núñez, como cada tarde. El resina embestía haciendo honor a su encaste, o sea, a media altura y levantando el testuz al final del viaje:
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| FOTO: mundotoro.com |
Pero obedecía y no tenía maldad. Con toros de esta guisa cortaba orejas Ordóñez a esta misma vacada. Muy correcto Pérez, por encima del novillo aunque por momentos un tanto acelerado, debería ir más reposado.
No sabe matar, ya lo dijimos cuando lo vimos en Cenicientos, recuerden aquí. Pega un salto improcedente y se queda en la cara. Así, sólo logra hundir la espada alargando el brazo pero siempre con gran riesgo de resultar con suerte trompicado y con mala suerte cogido. Metisaca, dos medias tendidas y el resina se echa tras una bien protestada rueda de peones que el novillero paró.
3. FAROLERO, de Prieto de la Cal. Salió rematando por cuadruplicado en los burladeros:
A partir de entonces empezó una lidia desdichada con un primer puyazo donde ustedes ven tras dejarlo Aguilar debajo del peto, ¡qué desastre!
En el segundo lo puso más largo, fue al paso pero no peleó como se le debería exigir, quizás recordando la lanzada asesina recibida antes. En banderillas se vio que se ceñía peligrosamente por el derecho pero el mexicano salió con la faena hotelera y, claro, por ese pitón sólo consiguió resabiar aún más al veragua. Cuando se echó la muleta a la izquierda, el toro se sabía todas las declinaciones. Sólo faltó que se la presentara mal y que el tal Farolero viese al vuelo que detrás de la tela estaba el muñeco.
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| FOTO: Víctor Moya |
César Jiménez no perdió la ocasión para cargar inmisericordemente contra el novillo: 'embiste sin celo, tiene mucho peligro... es que hay mucho riesgo ahí delante... este tipo de toro es contraproducente para un novillero...'
Media aguantando y tomando el olivo de forma poco airosa, que basta. No taparemos el sentido que desarrolló el toro pero es que todo lo que se le hizo, se le hizo mal en nuestra opinión.
4. BUSTILLO, de Victorino. Protestado no por astifino sino por asardinado:
Tercio de varas de una mediocridad alarmante y el novillo que no paraba ni un momento. Cogió un trotecillo tan constante como desesperante que hubiera dejado atrás a Emil Zatopek.
Cabrera brindó a Hijosa e intentó frenarlo con un muy buen inicio doblándose por bajo. Pero el animal volvió a caminar sin parar, arriba y abajo. Cuando perdió un poco el resuello, el almeriense lo aprovechó para estirarse con bastante gusto al natural:
Pero al irse el torero a pasear para tomar aire, también lo tomaba Bustillo y vuelta a andar de aquí para allá sin ton ni son. Veíamos la dificultad que tendría para perfilarse, como así fue. Dos pinchazos y un espadazo caído con el que cazó al toro en movimiento.
Se oyeron unos pitos tan inoportunos como crueles cuando saltaba a la vista el problema grave que tenía el toro y la merma física del pobre Cabrera, que incluso pedía perdón al tendido. Muy mal los protestantes, orinaron fuera de tiesto en esta ocasión.
5. ZAPADOR, de Cuadri. Era todo un toro, perfectamente en tipo:
Se vio de salida que humillaba muy bien en el recibo capotero. ¿Fue bravo? En el primer puyazo va al relance, se repucha y sale suelto. En el segundo, Pérez lo pone en la otra punta pero se despista hacia la querencia aunque al cabo se despierta con un galope prodigioso arrancando una ovación... pero en el peto cabecea y se vuelve a repuchar llamativamente. Fíjense en que decimos repuchar y no salir suelto. Tercera entrada también desde lejos pero no va y cuando le da un capotazo un peón para acercarlo, al relance vuelve a galopar... y vuelve a repucharse con alevosía. Juzguen ustedes.
Gran segundo par de Pozo y embestida encastada y sólida típica de los toros con son de esta vacada. Al verle la lengua afuera, el de Hellín lo iba dejando respirar con buen criterio y el novillo respondió hasta el final.
¿Hubiera respondido igual un año después de toro con quizá sesenta kilos más? Eso lo dejamos para los doctores de la iglesia cuadriadicta, que son legión.
Sea como fuere, este Zapador da esperanzas a la familia Cuadri de cara al futuro. Nuevos problemas de Cristian a la hora de matar: pinchazo, atravesada que asoma, otro pinchazo y casi entera habilidosa alargando la mano al estilo Gallito (recuerden aquí) más dos descabellos:
6. ESCULTOR, del Conde de Mayalde. Ya hemos comentado antes su juego:
Lo recibió Aguilar con verónicas templadas, con el capote bien cogido pero dando el paso atrás. A los televisivos les entusiasmaron:
Tras el primer tercio, quite del mexicano de frente por detrás en el platillo (recuerden lo que contábamos aquí sobre la mal llamada gaonera). Banderilleó Otero con música de fondo. Buen primer par pero un segundo donde se alivió dejando pasar el toro. Es igual porque lo ovacionaron como si hubiera cuadrado en la cara:
Aguilar brindó a su madre y demás familia y se postró de hinojos en el platillo. El toro se le vino como un tren y allí rivalizó con El Fandi cuando hace alardes similares:
Se ganó al público y a partir de entonces se dedicó a homenajear a El Juli: muleta arrastrada, figura retorcida, despatarrándose en exceso y con la pierna retrasada.
Quedó claro que estábamos viendo una corrida diferente a la de César Jiménez porque el maestro decía literalmente: 'extraordinario, fenomenal, muy bien... ¡cómo echa la pata p'alante!, qué largo, qué de verdad...' Como colgarán el vídeo aquí, ustedes podrán dar o quitar razones.
Manoletinas finales de nuevo de rodillas y de mucho valor por la exposición que tuvieron:
Estocada honda alargando el brazo que basta gracias a la rueda de peones capitaneada por José Otero, que conste en acta porque lo ha hecho cada tarde. Oreja para el mexicano y azul para Escultor.
Como balance de la feria, destacar varios aspectos:
- Presidencia dadivosa con azules inmerecidos.
- Desidia en la suerte de varas que parece que se intentó corregir en el esprint final de la feria. Pueden ver los premios pulsando aquí.
- La huelga marcó todas las tardes. Sobre los novilleros que se borraron no podemos elucubrar nada. De los que vinieron destacaremos la ya citada excelente actitud de todos ellos sin excepción. Tuvieron mayor o menor suerte pero la disposición en un novillero es lo que no puede fallar nunca.
- Sobre las cuadrillas, es verdad que hubo días en que la lidia pareció un herradero pero eso también pasa en otras muchas corridas sin huelgas de por medio. Y en banderillas la verdad es que vimos todas las tardes pares sobresalientes de Otero, Raúl Núñez, Mayoral, Pozo y Corruco de Algeciras, lo cual no es poco.
- Sobre los picadores, podemos discutir si estuvieron mal o rematadamente mal. Pero la pregunta es: ¿habría sido mucho mejor el primer tercio en caso de haber venido los huelguistas? Nuestra respuesta es NO.
- En las ganaderías, quedará para el recuerdo la novillada plena de casta de Baltasar Ibán. Meteremos en el lote al Escultor de Mayalde con las reservas apuntadas pero también las tuvieron los ibanes azuleados por el generoso presidente. ¿Habrá sido al final el encaste de Juan Contreras el triunfador? Pero como nos quieren colar que el único toreo posible es el de sentirse y expresar lo que llevo dentro, el premio al mejor novillo se lo lleva el Perlas Negras de La Quinta.
- La sombra de El Juli es alargada. El tendido rugió con el toreo juliesco tanto de Miguel Aguilar esta tarde como de Diego Paseiro con el de La Quinta. Destoreo retorcido, apartándose del viaje del toro, abriendo la puerta, echando la pierna atrás y arrastrando la muleta. Es la herencia de El Juli. Muchos lo critican pero cuando se retire y se vea cómo los novilleros han copiado su tauromaquia, dirá: '¡con mi herencia os quedáis y con vuestro pan os lo comáis los que me criticáis!'
Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.































