MONTERO YA NO SE MONTA EN LOS TOROS
Anotemos antes de seguir la atenuante del aire. Pero a Montero en Céret se le montaron los novillos encima. En Arnedo decía que 'si el toro no embiste, tiene que embestir el torero'. Aquel Montero recién salido de las capeas y con hambre de contratos, hubiera dicho: 'si tienes delante el toro y sopla el aire, se torea al viento y al toro'.
Pero el Montero que vimos nos pareció uno más. Si la atenuante fue el aire, la agravante fue que los seis novillos ofrecieron opciones y hubo como mínimo dos o tres desorejables. En pocos sitios como en nuestro modesto blog se habrá hablado tanto y tan bien de Montero. Recuerden aquí su triunfo en Arnedo, adonde nos desplazamos ex profeso para verle.
¿Qué queda de aquel novillero que nos hacía seguir sus faenas con el corazón en un puño? La triste imagen de verle mendigar una vuelta al ruedo tras el sexto que desde el tendido se le negó seca y fríamente.
Su balance fue: saludos, palmitas, silencio, silencio, palmitas y palmas. Muy pobre por ser vos quien pensábamos que érais. La ADAC apostó todo a una carta y perdió, no en el ganado, que fue variado y entretenido, sino en el diestro. Menos mal que estuvo diligente con la espada porque si no, el público acaba enfadándose y con razón.
1. SALTILLO. Era una vaquilla impresentable. No entendemos cómo a los franceses de vez en cuando les cuelan goles como éste. Cuando empezó a derrumbarse como un penoso castillo de naipes, el presidente enseñó el verde. Aquí lo tienen, ¿qué me dicen?
1. SOBRERO DE YONNET. Era alto y astifino:
Muy aceptable comportamiento en las tres varas al caballo a pesar de la mala actuación del picador. Un poco protestón en la muleta pero sin maldad. El Montero de hace dos años le corta la oreja sin duda alguna:
El de ahora se lo fue pasando más pendiente del aire, que aún no soplaba con fuerza, que de empezar arrasando. Tendida contraria con fea rueda de peones. La verdad es que nos dieron una tabarra indignante dando vueltas a las reses toda la mañana, contamos más de veinte:
2. CONCHA Y SIERRA. Se llamaba Gitanito y era una pintura:
Se llevó una ovación de gala cuando se paró:
Una maravilla, aleonado, bien encornado y con una actitud altiva, de chulería bien entendida por ser un animal de lidia, una gozada:
Oiga, que no nos cansamos de mirarlo:
Un amigo del blog nos decía que los chorreados de esta vacada dan siempre buen juego. Acertó. Recordamos que hace veinte años esta ganadería exhibía pintas vistosas pero no tenían cara. Parece que la cosa ha cambiado:
Santi Pérez le dosificó el castigo. El novillo fue al caballo tres veces con alegría aunque su pelea pudo ser mejor ya que en el segundo se repuchó:
Hubo una buena brega de Daniel Sánchez a una mano y este excelente par de González, salvo error:
Montero se puso a torear sin probaturas pero Gitanito lo empezó desarmando:
Luego, embestía un tanto a regañadientes pero sin ser un marrajo ni mucho menos. Quejas del diestro por el aire y otro novillo que se iba con las orejas puestas:
Lo mató de una entera pasada con la cabeza del animal por las nubes ya que estaba sin torear. Vuelvan a la foto que abre la entrada porque corresponde a este momento:
3. DOLORES AGUIRRE. Era negro mulato, listón, bragado, meano corrido, salpicado y corniapretado:
Lo saludó con una larga de rodillas en tablas recibida con la misma frialdad que una multa de la urbana. Navarrete lo agujereó de mala manera en el caballo a pesar de que su pelea no fue memorable. Vean dónde ha caído la puya y cómo con la mano izquierda lo cierra. Deleznable:
Buen inicio doblándose por bajo pero al incorporarse, gañafón al canto y desarme:
Se oía bufar al toro desde el tendido. Venía rebrincado pero a este animal, el Montero hambriento también le corta la oreja:
No fue así, sino que al no verse toreado, el de Aguirre se puso farruco. El público se dio cuenta de la circunstancia al momento y arreciaron las protestas. Montero, que ya no tiene hambre sino que viene bien comido, veía que la cosa no remontaba y empezaba a ir en barrena. Casi entera delantera y contraria, que sorprendentemente termina escupiendo, y entera ladeada que basta:
4. YONNET. Negro zaíno, enmorrillado, cariavacado y bien encornado:
Por fin se pudo estirar bien a la verónica. Es un novillero que tiene un buen repertorio con la capa pero en esta corrida esa circunstancia pasó desapercibida:
Se ceñía por el izquierdo y era un amigo por el derecho. Tenía poca gasolina pero a Montero se le veía desquiciado por el viento. Insistimos en que si quieres torear de tiralíneas, está claro que el aire te va a molestar. Pero si lo que quieres son contratos, como era su caso hace dos años, a éste le corta otra oreja:
Nada, todo desangelado en medio del polvo, del calor agobiante y de las casi dos horas de novillada que llevábamos. Medio metisaca, casi entera caída y dos descabellos.Observen que no pega el telonazo para aliviarse:
5. BARCIAL. Salta a la vista que a pesar de ser una concurso no se respetó la antigüedad. Era un toro, Batanerito de nombre:
El presidente ejerció de turista regalándole la vuelta al ruedo ante el estupor de la mayoría, que no vio el pañuelo. Nosotros estábamos debajo y sí vimos cómo fugazmente sacó el azul, cosa que le recriminamos haciendo gestos negativos con el brazo. Lo abordamos educadamente al finalizar la corrida para comentar la jugada. Nos atendió con idéntica educación, así da gusto aunque discrepes:
Primer puyazo de bravo pero sale clarísimamente suelto cuando se cansa. Miren cómo le tapa la salida con descaro. No tiene bastante con el caballo gordo y la resistencia de la barrera:
En el segundo, Herrero le pega una paliza que no merecía. En el tercero se viene alegre de muy largo pero se para a medio camino. Al llegar al peto, arrincona el caballo contra las tablas con poderío oyendo aplausos... pero saliendo de nuevo clamorosamente suelto sin que hubiera ningún capote por los aledaños:
Aseado Sánchez con los palos. Después de lidiar lo de Reta el día anterior, esta novillada debió de parecerle solteros contra casados:
Brindó Montero a la ADAC y se fue ante el patasblancas. Es un encaste que le trae suerte. Ya saben que ostenta el récord mundial de matar cinco de Vega-Villar seguidos en dos días y cortarles ocho orejas y un rabo (recuerden aquí). Eso no lo superó ni Gregorio Sánchez.
El de Barcial tenía el viaje cortito y gazapeaba un tanto. Las ráfagas arreciaban conforme avanzaba el día y Montero cayó en el desaliento:
Protestas inmisericordes del respetable seguidas por tres pinchazos y rinconera sin puntilla.
Vuelta al novillo entre discrepancias y gestos negativos en el tendido. Por la tarde hablábamos con los asesores de la corrida de Raso y estaban tan asombrados como nosotros con ese pañuelo azul.
A Montero en cada toro le habían ido radiando y aconsejando los peones. Primero fue González, luego Campillo, luego Sánchez... Ignoramos si lo volvieron medio loco. El caso es que la novillada ya no la arreglaba ni el mariscal Joffre.
6. LOS MAÑOS. Estuvo mejor presentado que el toro de la concurso de Vic:
El novillero se fue a porta gayola, algo que en esta plaza sólo se lo hemos visto antes a Lamelas (con Zaballos nada menos) y a Solera (con el Universal de Raso que le pasó por encima):
Cuando se incorporó, dio otra pero en el remate no corrió a tiempo los brazos y el novillo le birló el capote desairándolo. Estaba visto que no era su día:
Dos puyazos en el lomo a cuál más nefasto. Bien Jarocho en el segundo tercio y el novillo que embestía de cine por ambos pitones. Ahí tienen el hocico, de lujo:
No obstante, se le coló tres veces por presentar mal la muleta. A la cuarta lo enganchó por la pierna sin hacer carne. La corrida se alargaba bajo un sol inclemente y el público quería que aquello acabase cuanto antes. Mientras, Montero pegaba pases sin más. A estas alturas, el chiclanero ya había tirado la toalla.
Estocada arriba, la mejor de la mañana, e inevitable y asquerosa rueda de peones, una más dentro de la desvergüenza que nos demostraron las cuadrillas en este aspecto.
Como tres conclusiones, anotar en primer lugar nuestra crítica a la presidencia por enseñar un azul que, en esta plaza, debería quedar para lo realmente excepcional. Pero en Vic Cissé regaló otra vuelta inmerecida al de Escolar, o sea que da la impresión de que el listón ha bajado bastante.
En segundo lugar, mostrar nuestra decepción al ver a Francisco Montero convertido en uno más. Para este viaje, no hace falta alforjas.
Y en tercer lugar, una propuesta a la ADAC: ¿por qué no programar una novillada de Concha y Sierra para 2022? Tienen los toros ahí al lado y lo que vimos con este Gitanito fue de notable. Sabemos de buena tinta que Jean-Luc Couturier tiene sus adversarios en Francia porque muchos lo ven como un advenedizo. A nosotros eso nos da igual, la propuesta ahí queda, a ver si hay suerte.
Tras lo de Reta el primer día y la apuesta fallida de la novillada, sólo quedaba confiar en que Raso salvase la feria.
De todas formas, bien mirado, la feria estaba más que salvada por el recuerdo de cómo Sánchez-Vara toreó a Rabioso.
Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.