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martes, 30 de julio de 2024

FERIA DE ORTHEZ, 2024 (y 2). CORRIDA CONCURSO PORTUGUESA: DOS MINUTOS DE TRAPÍO

La obligación del ganadero es la correcta presentación de sus reses y, si puede ser, su buen trapío ya que ambas cosas no son lo mismo. Pero si sale por chiqueros un toro con gran trapío y acto seguido no ofrece nada relevante en su comportamiento, ¿qué hacemos? 

En casos así estaremos muy contentos admirando este bello animal durante un par de minutos antes de que suene el clarín del primer tercio.  Si después el juego en el caballo es olvidable y en la muleta es un marmolillo o un norit, ¿qué cara se nos queda? Porque simplemente para admirar su lámina, con ir al campo a verlo sería suficiente, ¿no creen?



Es lo que sucedió en esta corrida portuguesa cuyos toros daban miedo en las imágenes que circulaban por ahí. La pena fue que los montes parieron un ratón. Disfrutamos esos dos minutos por toro que sumados hacen doce. Pero el resto, hasta los ciento sesenta que duró esta tortura, fue insoportable.

Pocas veces vamos a una corrida con la ilusión de ver algo diferente. ¡Qué envidia nos da el morantista sintiendo su torrente de ilusión cada vez que se anuncia su ídolo!, aunque sea con terneras aplatanadas. Nosotros nunca hemos sufrido ese sarampión. A estas alturas los toreros nos dan igual y los toros nos ilusionan cada vez menos. 



En cambio, a Orthez acudíamos con el anhelo de ver qué pasaba en esta insólita corrida lusitana. Nos temíamos que ante lo desconocido y la imponente presencia de las reses, las iban a matar en el caballo. Ni siquiera hizo falta. Juegos vulgares en varas, muchos renqueando cuando no derrengados, sin poder, sin fuerza, sin imponer respeto tras los dos primeros minutos... nada, un páramo.

El de Vega Teixeira fue el tuerto en país de ciegos. Un presidente verbenero le regaló un azul de chirigota, igual que las dos orejas a Gómez. Por lo menos el torero madrileño se aplicó una terapia reconstituyente tras las recientes tardes de perros que había sufrido en Céret y Pamplona. Le tocó la lotería en el sorteo y lo aprovechó.



Tres cuartos de entrada y 35º de temperatura, con abundante humedad y sin que corriese un pelo de aire. Tras el nombre de cada ganadería pondremos algún dato orientativo ya que casi todas eran bastante desconocidas.




1. CANAS VIGOUROUX. Es Veragua. Era un barroso claro con una grupa muy voluminosa, con romana, apretado de carnes, con trapío y astifino. Ya verán que fue el ejemplo perfecto de lo comentado en la introducción:


Empujó un poco pero con la cara arriba como ven abajo y tras el segundo picotazo, el presidente cambió el tercio. Pero Florenza, ¿esto no era una concurso?


En el segundo tercio el animal sacó ya un palmo de lengua, empezó a berrear, a huir y a buscar la madera. Escorial había dormido bien la siesta y anduvo bastante más digno que en la novillada matinal, lo cual no tuvo demasiado mérito:


Tras el primer pase el veragua apagó las luces. Nada, cero. Bueno, sí, Flores poniendo caras raras:


Tres pinchazos arriba, que conste, y esta corta que ven, también arriba, más descabello:



 2. VEIGA TEIXEIRA. Es Gamero Cívico proveniente del Duque de Tovar, cuyo sobrino lo vendió al padre de Prieto de la Cal, éste a García Fialho y de ahí a los Veiga (lo contábamos aquí). Una de sus fincas es la histórica de Coruche, donde se criaban hace más de cien años los célebres coruches, mucho más temidos que Miura, Palha, Veragua o Saltillo (recuérdenlos en esta entrada).


Era el único toro que llevaba fundas en el campo. Como ven, negro bragado y astinegro, bien encornado y de patas finas:


Dado que el festivo presidente lo azuleó, ahí va su juego en varas. Primer puyazo donde empuja con la cara fija y abajo, levantando las patas traseras tras el topetazo. Muy bien, no hay queja. Segundo donde galopa, Sangüesa le señala atrás y sale suelto. Tercero donde lo coloca Gómez muy largo pero no quiere ir. Lo recoloca pero insiste en tardear, escarbar y distraerse. Por fin se arranca al galope y el picador navarro le señala un minipicotazo. Ovación para el piquero que a la postre se llevó el premio. Pero ¿ustedes creen que esto es de azul?

Del Pozo puso este buen par:


Gómez vio enseguida que el toro era bravito, repetidor, noble, fijo y empapado. Anduvo aseado y relajado en una faena terapéutica para él, como decíamos antes. Desde el punto de vista artístico nada del otro mundo, ¿eh?


Tuvimos que soportar el programa de grandes éxitos de Radio Macuto y además en estéreo:


Estocada desprendida y trasera pero de efecto fulminante, con el toro derrumbándose de manera espectacular:


No dábamos crédito cuando Florenza sacó toda la ropa al tendedor. Suponemos que ya tenía decidido por su cuenta azulear al tal Paulista y la moda actual es dar al maestro toda la casquería no vaya a ser que se enfade o se sienta humillado.



3. JORGE DE CARVALHO. Esto es Gamero por Pinto Barreiros con Oliveiras Irmaos. Era la primera vez que lidiaba fuera de su país. Toro negro listón, acapachado, que renqueaba de salida pero nadie decía nada. Cuando se derrumbó tras el primer picotazo fue al corral:


Salió el sobrero de María Cascón, un toraco negro zaíno, basto de pezuñas, astracanado, badanudo y con el típico crotal helmántico:



Simulacro en varas y las dos veces que Savalli le bajó el capote se fue al suelo. Bien Tornay:


Vimos un Gerpe voluntarioso ante un toro asfixiado. Nada de nada, ¡y eso que había pasado sin picar!


Lo mejor de la tarde fue esta estocada arriba con las patas al cielo. Observen que clava sin pegar el telonazo. No ha girado la muñeca para dejar ciego al toro sino que apunta con el palillo al hocico, ¡bravo! Lo que debería ser normal es noticia:


Luego van los de Orthez y dan el premio a la mejor estocada a Gómez por la anterior. Menuda injusticia. No creemos que el bueno de Gerpe lea esto pero que conste en acta que nos deleitó con una de las mejores estocadas de muchas temporadas. De hecho, fue lo único bueno de la plúmbea tarde.



4. SILVA HERCULANO. Esto es Parladé con Cabral Assumpçao más Torrestrella por Laurentino Carrascosa. Iba con un crotal. Negro zaíno, chato, cornilevantado y con una pelota espectacular.




Desidia total de Flores en el primer tercio aunque la minipelea del toro fue para olvidar. Saugar puso este buen par a pesar de que en la foto parezca de sobaquillo. Es culpa del fotógrafo:



Era un toro pronto pero topón. Tanto el pobre animal como los pobres de nosotros tuvimos que soportar el trasteo estajanovista de Flores, siempre por debajo de la bondad franciscana del de Herculano.



Entera cruzada, aguantando y perdiendo la muleta.




5. PALHA. Teóricamente eliminó lo de Pinto, dejó algo de Oliveiras y hoy debería ser principalmente Baltasar Ibán. Venía con crotal y era negro zaíno y cornalón. El pobre ignoraba que lo iba a picar Aguado. Si lo llega a saber, se atornilla en la puerta de chiqueros y no se mueve de allí ni un palmo:



En el primero, un minipicotazo trasero del que se va suelto. En el segundo galopó pero el de la banda del castoreño le hizo tres agujeros, uno en el costillar. El pobre bicho llegó a cocear cuando notó ese despreciable e infame pinchazo. Y en el tercero, nueva masacre. No les engañamos, observen cómo y por dónde sangraba el toro. Que no hay derecho, hombre:



Bah, a Gómez todo esto le daba igual ya que tenía las dos orejas regaladas por el alegre Florenza y se despreocupó de todo. Luego el toro resultó de una obediencia y una docilidad casi perruna. Pues que si quieres... Gómez nos castigó con su toreo premioso, tardando un año entre pase y pase. Si eso siempre nos indigna, imagínense con treinta y pico grados a la sombra y con el personal sudando más que Moses Malone:



Fue una auténtica matraca. Cuatro pinchazos malos escupiéndose, estocada corta y el toro que en una medio embestida se cae con el costillar. Pues va y aparece celérico Del Pozo para extraerle la espada mientras el tercero lo apuntillaba casi a traición desoyendo las protestas. Y después de esto Gómez se fue en hombros gracias a la irresponsable benevolencia del presidente. Tela marinera...




6. ANTONIO SILVA. Conde de la Corte con Juan Pedro. Se llamaba Júpiter y era un pavo negro zaíno, bien ajamonado, con más leña que el Santísima Trinidad pero tan blando de remos que se diría que tenía las patitas de algodón:




Absolutamente nada en varas, con el animal que apenas se mantenía en pie. Tal era la patética condición del toro que muchos espectadores abandonaron en aquel momento el coso. Entre ellos, bastantes lectores de nuestro modesto blog, hartos tras dos horas y media de un aburrimiento homérico. 

Mehdi puso dos buenos pares y le dieron un premio:



El toro no valía ni para carne aunque, eso sí, con un gran trapío. Gerpe lo brindó al presidente del Club taurino de Vic, que fue quien lo puso en circulación tras una apuesta personal por él:



Por cierto, ya que hablamos de Vic, apunten para el año que viene, además de la concurso, unas corridas de Aguirre y de Saltillo más la del lunes con Flor de Jara. La novillada querían que fuese de Isaías pero no tiene reses. Podría ir Prieto de la Cal, ya veremos. Como toreros, estarán Morenito, Castilla, Román, Pacheco, el propio Gerpe... Por contra, no veremos ni a Esaú, ni a Lamelas, ni a Juan Leal, ni a...

Toda la buena suerte que tuvo Gómez en el sorteo fue mala para Gerpe, ya lo van viendo. No pudo hacer absolutamente nada ante este marmolillo de Silva, otro ejemplo palmario de lo comentado al principio. 



Todo el mundo estaba deseando que lo matase y terminase por fin esta corrida tediosa, larga, latosa e intragable. De nuevo nos deleitó con otra correcta estocada, arriba a pesar de que el toro lo cortó por equivocarse en la contraria. Patas al aire y fin de ¿fiesta?




Ya lo han visto, ¿no? ¿Con qué nos quedamos, con el trapío o con la movilidad, la casta y ya no digamos con la fiereza o la bravura? Para nosotros la elección está clara, recuerden lo que respondíamos aquí a la pregunta número nueve. Oigan, que tuvo más movimiento, más interés y más emoción la lidia del conejo de Reta por Vara en Guadalix que cualquiera de la de estos seis toros lusos con tantas carnes como pocas ideas.

No nos vamos sin avisar a los amigos de 3Puyazos de que no hace falta que se gasten el dinero yendo a Portugal en busca de experimentos raros. Si esto de Orthez lo llegan a hacer ellos en Guadalix, salen emplumados. Los experimentos, con gaseosa.

Una vez más, un viaje presuntamente taurófilo nos deparó un aburrimiento soberano. El desplazamiento no nos resultó del todo baldío porque nos lo pasamos bien en los corrillos de aficionados y haciendo ciclismo por algunos puertos pirenaicos del Tour. Es un triste consuelo, ¿no creen?

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.



martes, 9 de julio de 2024

CÉRET DE TOROS, 2024 (5). ESCOLAR: EL NAUFRAGIO DEL ARCA DE NOÉ

Ríanse ustedes de lo del Titanic. Lo de Gómez del Pilar fue un naufragio en toda regla, hasta el fondo del mar. Pocas veces hemos visto a un diestro ir tan a la deriva. No quiso ni ver a ninguno de sus dos toros y en el segundo llegó a dar pena por momentos, que es lo peor que puede pasarle a un torero. 

El respetable la tomó con él con toda la razón y eso que en Céret siempre se le trató con guante blanco. Si alguien pretende defenderlo sosteniendo que el público fue muy duro, le recomendamos que lea esta entrada. Allí verán cómo se las gastaban antes los paganos, que no perdonaban ni una. En los actuales tiempos del buenismo, te toman el pelo y aún tienes que aplaudir.



Los escolares salieron bien presentados y curiosamente con bastante morrillo. En el caballo ofrecieron un juego más bien pobre, como es habitual en esta vacada durante los últimos años. Eso de que los albaserradas no se emplean en el caballo es un lugar común inventado por los taurinos, que se va repitiendo sin pararse a pensar. Sirve para tapar a los ganaderos. Salvamos de la quema al mejor en el primer tercio, el segundo, sin que fuese nada del otro mundo, que conste.



En la muleta sosos varios y pegajoso el cuarto. No podemos calificar los dos de Gómez porque no los quiso ni ver. Ya comentaremos que se escondió al final de la corrida para escaquearse de la bronca que merecía. Dieron un absurdo premio a De Pedro por pinchar trasero.

Lo peor fue la cornada grave al banderillero Mora por arriesgar haciendo las cosas bien. Luego lo vemos. Hubo casi lleno.




ROBLEÑO. Su primero era apretado de carnes, con trapío y alto de agujas. Añadimos las fotos del maestro Moore aunque nos haga quedar como un maletilla. Fíjense en lo que decíamos del morrillo en un encaste que antes no se caracterizaba por su prominencia:




Le dio verónicas de escandaloso paso atrás pero muy aplaudidas (recuerden lo explicado aquí). En el caballo, un páramo. Lo mejor fue la brega de Ruiz, con sólo los capotazos justos y bien dados.

Celebramos que Robleño no saliera con su ridícula espadita de bambú y no creemos que sea porque haya leído nuestras críticas en este modesto blog. La sosería del toro fue monumental. Se limitó a pasar por ahí y eso, en este hierro, es delito de pena capital. Ningún interés. Estocada contraria y perpendicular con inconcebibles palmas al toro:



El cuarto era un cárdeno listón, bragado y meano:




Nuevas verónicas atrasadas con oles en el tendido, qué le vamos a hacer. Se deja simplemente que De Pedro le pinche, siempre atrás aunque el ángulo de la foto engañe:



Por fin, un escolar revoltoso (no digan la sandez de tobillero). Lo que antes era la norma ahora es la excepción. Robleño anduvo ágil de piernas:



No pasó apuros pero su trasteo fue vulgar por despegado, por derechista y por picante (de pico):



Estocada corta, cinco descabellos y se echa. Eso es una estocada corta, a ver si sirve para que el comentarista técnico de Onetoro lo aprenda y no confunda a los telespectadores:




FLORES. Su primero era un cárdeno claro carifosco que rebañaba por el derecho:




Hizo la pelea menos vulgar de la tarde en el peto aunque le clavaron trasero y le taparon la salida. Como no estamos en Madrid, Leal se columpió clavando de sobaquillo. Luego estuvo medroso en la brega y la guinda la puso cuando estrelló un toro contra la madera. Menuda tarde nos dio:



Toro noble y franco, casi un bombón, que si no fuese cárdeno pasaría por un toro de los comerciales. Un sabio aficionado valenciano nos decía al acabar que Gómez Escorial había neutralizado ese pitón derecho peligroso con su buena brega.



Sólo en la última tanda levantó una ovación Flores cuando se echó encima del toro ligando pases pegando el zapatillazo. Es lo que siempre hicieron los Ruiz Miguel, Manili, Capea, Tomás Campuzano, Dámaso Gómez, etc. El arte quedaba para los que sabían. A ver si estos toreros actuales que pululan por las corridas teóricamente duras aprenden que eso es lo que hay que hacer y se dejan de intentar emular a Morante u Ortega porque no saben. 

Puñalada trasera pero arriba, cerrando los ojos y de efecto sorprendentemente fulminante:



Oreja absolutamente inmerecida pero el indocto público la pidió y el presidente Ferra no tuvo más remedio que concederla:



El quinto era cariavacado, corniabierto, astifino y vareado:




Nada en el caballo. Luego, buena voluntad del mexica pero pegando pases y ya se sabe que tocar notas no es hacer música. No obstante, estuvo a tono con la vulgaridad del toro.



Pinchazo malo, otro en los bajos, otro hondo atravesadísimo y esta estocada milagrosamente arriba, mojándose las uñas y girando la cara:




GÓMEZ DEL PILAR. Su primero era un cárdeno musculado, con buena pelota:




Nada en el caballo. Mora arriesgó regalándonos dos pares excelentes. Éste fue el segundo:



Por cuadrar en la cara como han visto, se trastabilló al dar dos pasos hacia atrás para salir y el toro lo caló. Si clavas a toro pasado será muy difícil que te caigas porque no tienes necesidad de ir hacia atrás:



Afortunadamente la cornada fue en el muslo llegando a la vejiga. Lo decimos porque si llega a afectarle el recto le provoca un destrozo tan horroroso que hace daño sólo de pensarlo:



Habría sido como la tremenda cornada de Rafael Ortega en esa zona cuando dijo: 'la he notado en el cielo de la boca'. Aquí contábamos que le dieron la extrema unción en la enfermería de Pamplona.

Con la psicosis correspondiente, Gómez no quiso ni ver al toro, que, dicho sea de paso, no se comía a nadie. Al fin y al cabo la cornada había sido por mala suerte. Como siempre, se dedicó a rezar un credo entre pase y pase. No se da cuenta de que por mucho que piense, el toro siempre pensará más que él. Victoria neta del tal Postinero por nocaut del madrileño.



Estocada arriba pero alargando el brazo y sin cruzar. Nos solidarizamos con el grito que se oyó de ¡se va sin torear! Y por supuesto que nos unimos a las palmas al toro en el arrastre:



El sexto era un cárdeno claro, vareado y astillado del izquierdo como ya anunciaron por megafonía:




Lo único reseñable en varas fue la carioca de tres agujeros que le perpetró Aguado, un alférez de la banda del castoreño. Después, capotes al cielo ceretano para que no saliese el sobrero de Juan Luis Fraile que tenía casi seis años.

Pero héteme aquí que el segundo tercio se convirtió en un herradero capitaneado por Candelas. El canguis hizo su aparición. Cuatro pasadas para dejar cuatro palos. Resabiaron al tal Buenacara, que se hizo el amo:



De nuevo Gómez no lo quiso ni ver. Protagonizó un par de carreras perseguido por el escolar sin saber cortarlo. Sangüesa se quemaba las manos pegando golpes en la barrera para distraer al toro y ayudar a su señor. Si al toro más norit te dedicas a quitarle las moscas corriendo hacia atrás, conseguirás que termine pareciendo un tigre de Bengala. El maestro causó una impresión muy triste y a la vez muy indignante. Peor que los peores Curro o Morante, ya nos pueden creer:



Bronca cuando, tras correr ante el toro como decimos, se fue por la espada. Pinchazo hondo y esta entera perpendicular, arriba pero saliéndose:



Rueda de peones de Leal y Aponte. Para eso sí que estuvieron diligentes. Palmas al toro en el arrastre y gran abucheo a Gómez, que acababa de perder su crédito en Céret. 

Para colmo llegaron al sibilino acuerdo con Robleño de retirarse los tres toreros juntos y así compartieron la bronca con el madrileño, escaqueado en medio. Flores tragó con la pantomima cuando a él se le habría aplaudido si sale solo. Señores, todos los toreros que se visten por los pies se han retirado con dignidad asumiendo las broncas. 

La retirada de Gómez ahí escondido fue la penosa confirmación de su naufragio. Solamente por esta forma de abandonar el ruedo debería quedar invalidado para regresar a Céret en mucho tiempo. Seguro que desde el cielo Fourquet nos da la razón.

Pichorrongo se aplicó una coba fuera de lugar en la tertulia, no hay duda de que vio otra corrida. En esa misma tertulia un aficionado comentó que ya era hora de dar un buen descanso a Escolar en Céret y, de paso, otro aún más largo a Gómez del Pilar. Estamos totalmente de acuerdo.



La verdad es que la corrida fue olvidable, con gran vulgaridad en el caballo y una buena dosis de sosería en la muleta. No hubo marrajos aunque la actitud de Gómez del Pilar hizo que dos lo parecieran. Nadie defendió al madrileño en los corrillos, incluso algunos le dedicaron palabras gruesas que no reproduciremos. 

Sin Fernando y sin Noé, Céret se ha quedado compuesta y sin novio.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.