Follow by Email

lunes, 28 de septiembre de 2020

LAS VERDADES DEL TOREO DE VERDAD (23): LA MANO IZQUIERDA DE DIOS

Los aficionados al cine han identificado al vuelo el titular con la película en que Bogart hace de sacerdote junto a la bellísima Gene Tierney (a quien tuvo que ayudar durante el rodaje ya que atravesaba una depresión por culpa de su hija, recién nacida con una grave deficiencia de la que se autoinculpaba la actriz a causa de una rubeola que había pasado).

Pero al ser un blog de toros y no de cine, está claro que vamos a hablar del toreo al natural, en este caso del de un hombre que se llama igual que el hijo de Sánchez Mejías, José Ignacio Sánchez:



Manolete decía que el natural 'lo es todo en el toreo, es lo más expuesto'. Otro gran sabio del toreo con el mismo nombre afirmaba que:

'Con la mano derecha cualquiera se tapa, con el capote se tapa cualquiera pero toreando al natural es imposible taparse y mucho menos cogiendo el palillo por el medio y poniéndolo recto como a mí siempre me ha gustado agarrarlo y ponerlo'

Es Manuel Benítez, El Cordobés. Un sabio del toreo, sí, han leído bien, ¿alguien lo duda?

Los amigos de El Toro de Madrid tienen la grabación de esta faena de toreo de verdad. Pueden verla ustedes ahora y seguir leyendo después nuestro comentario o dejarla para el final y comprobar si están de acuerdo con el análisis que haremos (pulsen aquí).

Llama al animal desde los medios, ejecuta un farol y a torear. Si alguien no tenía muy claro qué quería decir Chenel con lo de pronto y en la mano, lo va a entender a la primera. Ya verán que el novillo es de chocolate pero con uno que embiste así es cuando un torero puede cantar la gallina y quedar retratado. Cuatro naturales y el de pecho, todo sin retorcer la figura, sin arrastrar la muleta y rematando atrás. 



La muleta, bien cogida, dos dedos por detrás del centro, como decía Rafael Ortega (recordar lo que explicábamos aquí).



Segunda tanda con cinco naturales, otro farol y el de pecho. Son cinco cuando tendrían que ser cuatro pero precisamente en el cuarto el novillete pierde las manos y eso permite que el maestro se vuelva a colocar y dé uno más antes del remate citado. Observen el segundo de la serie: 







Remata atrás como El Viti, recuerden lo que les contábamos aquí. ¿Qué tiene que ver eso con rematar un pase de esta guisa como El Juli?



O abriendo la puerta de par en par como Morante aquí:



Pero atención al tercer pase porque no echa la pierna de salida atrás para destorear, ahí lo tienen. Recordemos el remate del segundo pase y el siguiente ligado:




Nos dicen los paniaguados de los destoreadores y los pelotas de las figuras que así es imposible ligar. Pues Sánchez demuestra que nos quieren engatusar y que se puede ligar perfectamente aunque arriesgando la femoral, claro.

Miren abajo la diferencia con Talavante echando la pierna atrás para ligar falsamente. ¿Por qué no adelanta ligeramente la pierna de salida en la segunda imagen? Porque no quiere correr riesgos. Se limita a aprovechar el viaje del toro y a componer la figura a su paso. Eso es torear hacia atrás:





Por cierto, el de pecho en Sánchez no es un mantazo al uso (como el de Urdiales) sino que lleva el novillo toreado de un hombro al otro. Tan es así, que le engancha la pierna derecha al rematarlo:



Pero el de El Torreón es de Toros sin Fronteras y ni por asomo tiene intención de herir al diestro. Como Sánchez ha visto su adorable condición, le echa la muleta a la cara para hacerse el quite y saca un pase de la firma lento y garboso:



Se irán fijando en que no le ha tocado la muleta nunca, con lo que la condición pastueña del animal se acrecienta.

Cuatro naturales a continuación, ya más perfilado porque el novillete va perdiendo gas, cosa lógica cuando se han rematado los pases atrás. Eso quebranta siempre al toro. El de pecho es obligado porque el toro le va comiendo el terreno y se le queda debajo. 

En nuestras queridas figuras, el de pecho nunca es obligado porque, como llevan el toro en línea y le abren la puerta, el animal va y viene sin que sea necesario quitárselo de encima con el de pecho. Lo hacen por puro trámite, casi diríamos que por aburrimiento, no por obligación tras haber toreado bien. Sánchez remata con esta trincherilla:



Ahora lo vamos a criticar porque se va a dar un paseo ya que lleva el estoque de broma. El bicho está toreado, le pide la muerte y él no hace caso y se va a caminar... ¡qué desastre! Si vio de inicio que el novillo era para ponerse a torear sin probaturas ni pérdidas de tiempo, ¿cómo es que no cogió el estoque de verdad? Fíjense en la foto cómo el animal está perfectamente cuadrado y mira al diestro diciéndole 'pero, ¿adónde vas? ¿No te das cuenta de que te estoy pidiendo la muerte? Prefieres pasear y despreciarme, ¿verdad? Qué pena, con lo que he colaborado...'



Recuerden lo que le pasó a Chacón en Sevilla el año pasado y que contábamos aquí. Por fin vuelve a la cara tras su excursión para darle un natural ayudado, otra trincherilla, otro natural más y el de pecho. Todo eso sobraba si hubiera llevado el estoque de verdad para aprovechar el momento clave cuando el animal pedía morir. Pues Dios le va a castigar. Se perfila bien sin alargar el brazo para asesinar al toro:



Pero enhebra la espada de forma lamentable. A nuestro modesto entender, eso no es una estocada que haga guardia (como escribió Barquerito en su día) ni una atravesada que asoma (escrito por Zabala padre). Se trata de una enhebrada, que es diferente:



Ya sé que ustedes nos dirán que el paseo para buscar el estoque no tiene nada que ver con la mala suerte de esta estocada. Hay verdad en ello porque el toro no se le ha puesto imposible para cuadrar ya que es un alma cándida pero nosotros lo interpretamos como un castigo divino. Y no nos vale lo que decía Ordóñez aquella vez después de haber visto torear a Curro: 'qué más da cómo ha matado después de cómo ha toreado'.

¿Qué le ha pasado? Él dijo que la espada había resbalado en una banderilla. No tenemos por qué dudar pero observamos dos circunstancias deficientes en su ejecución. En primer lugar, no ha descubierto bien la muerte del toro dando un toque imperativo con la muleta al hocico. En eso, el maestro es Roca como explicábamos aquí. En cambio, toreando al natural el peruano es un becario al lado del salmantino. En segundo lugar, el problema es que luego hace falta una gran dosis de valor para mirar sólo al morrillo y Sánchez mucho nos tememos que ahí falla notoriamente. Vayan de nuevo al vídeo en el 4'10'' para confirmar lo que decimos.

Nuestro protagonista siempre fue un pinchaúvas. Le hacían a veces la broma de preguntarle si en la Escuela Taurina era él quien enseñaba a los chavales a matar o delegaba en otro. Respondía que la teoría se la sabía perfecta pero le fallaba la práctica. 


FOTO: Óscar Navarro

Pero volvamos al 'cómo ha toreado' y concluyamos que nada tiene que ver esta excelente faena con las de nuestras queridas figuras. Las suyas son absolutamente plúmbeas y consisten en sesenta pases de bisutería barata. ¿Han contado cuántos ha dado nuestro protagonista? Veintiuno, ni uno más. 

Suficiente para cortar una oreja si matas bien, no hace falta más. Decimos una oreja porque la segunda, en caso de que hubiera matado bien, no la merecía por la calidad empalagosa de la res lidiada. Lo bueno es que aquella tarde, tras la estocada enhebrada, dejó una entera y le concedieron la oreja. Si mata bien a la primera, sale a hombros de Madrid con esos naturales.

Esa forma de torear que se ve en el vídeo nuestras queridas figuras ni la huelen, no saben lo que es. Bueno, sí lo saben pero no quieren torear así porque implica mucho más riesgo y, total, te aplauden igual si toreas que si destoreas. Creemos que incluso si vieran las imágenes e intentaran imitar a José Ignacio Sánchez toreando bien, no les saldría de tan acostumbrados que están al destoreo vulgar y adocenado con que nos castigan cada tarde.

Gustó tanto esa faena que la corrida de la Prensa fue mixta aquel año:



¿Qué se hizo de este torero? Tomó la alternativa ese mismo año de 1994 en Santander de manos de Joselito Arroyo y con Ponce como testigo. Toreó entre 25 y 30 corridas los dos años siguientes. Su carrera duró sólo tres temporadas porque el 14 de septiembre de 1997 en Salamanca uno de Charro de Llen lo volteó al recibirlo de capa y lo dejó sin sentido en el suelo. El parte adujo conmoción cerebral, fuerte contusión en el brazo y traumatismo cervical de pronóstico reservado. Lo peor fue lo del brazo porque la lesión le había seccionado un nervio, se le desplazaba la escápula y le dejó tan mermado ese brazo derecho que se tuvo que retirar. El Viti corrió mejor suerte que él con su lesión también en el brazo que se produjo en Céret (recuerden aquí).

Los dueños de Pedraza eran socios de su tío y ahora trabaja con ellos ya que se conocen desde que era un niño. Compagina esas labores con sus clases en la Escuela Taurina de Salamanca.

El cuento chino de que hoy se torea mejor que nunca es una falacia, es la madre de todas las mentiras, acuérdense de lo que exponíamos en esta entrada. Ya han visto cómo toreaba al natural José Ignacio Sánchez. Díganme ustedes si ese trasteo tiene algo que ver con lo que sufrimos hoy en día. 

Esperen, que no hemos terminado. Tenemos la gran suerte de que en este otro vídeo, el maestro salmantino explica cómo hay que torear. Nos reconforta escuchar lo que allí cuenta porque va en la línea de lo que hemos defendido siempre en nuestro modesto blog. 



Entresacamos algunas de sus frases:

'La clave para torear es una buena colocación. Es imposible torear bien si el torero no está colocado' (recuerden aquí lo que decíamos sobre las piernas de los toreros)

'¡Cuántas veces vemos hoy en día lo que les cuesta a los toreros cruzarse al pitón contrario! Se colocan fuera de cacho y el toro pasa a la misma distancia que la iglesia ésa que está ahí delante' (Observen en la imagen siguiente a El Juli totalmente fuera de cacho cuando indultó a Orgullito)



'Lo correcto es dar las punteras y el pecho al toro' (¿Cuántas veces les hemos dicho que se fijen en si las zapatillas apuntan al toro? Recuerden aquí. ¿Dónde apuntaban las de El Juli en la imagen anterior?¿Dónde apuntan las de Perera en ésta de abajo? Toreando así cortó dos inconcebibles orejas en Madrid, recuerden nuestra crónica lamentándolo):



¿Y dónde apuntan las de Luque a quien nos venden como la esperanza blanca? Fuera de cacho, retorcido, abusando del pico...



'Cuando adelantas la pierna es cuando estás arriesgando porque estás exponiendo la femoral al toro' (Recuerden esta entrada donde afirmábamos que los toros actuales no saben dónde está la femoral de los toreros porque no la ven nunca)

'Cuando rematas el pase, te quedas ahí al embroque, que es lo j... porque el torero tiene que quedarse ahí, asentado, ¡y a tragar! ¡Con huevos!'

Al explicar esto, el maestro enseña cómo ligar de verdad, no falsamente como nuestras queridas figuras escondiendo la pierna. Vean que ha rematado el pase y está girando los pies para colocarse:



Nuestras figuritas esconderían esa pierna izquierda atrás como Talavante antes y citarían con la cadera. Sánchez liga con hondura, exponiendo y arriesgando, ahí tienen su pierna de salida hacia adelante:



Observen la diferencia con Manzanares y su destoreo de pata negra:



Verán que uno de los que presiden la mesa le recuerda con buen criterio el fraude habitual de los taurinos cuando afirman que 'no se puede ligar si te quedas cruzado al pitón contrario'. Sobre eso, los lectores habituales nos habrán leído más de una vez que no vamos a ser más papistas que el papa. Reconocemos que una cierta colocación de perfil a partir del primer muletazo puede resultar imprescindible para ligar. Pero eso es una cosa y citar casi con el trasero es otra. Vean un ejemplo de ello entre mil, López Simón:



En fin, que no hay color entre esa forma de torear de José Ignacio Sánchez y la que hoy nos venden como la mejor de la historia. No, señores, lo que padecemos hoy es una colección de candongas y ratimagos. La ventaja que tienen los que nos dan gato por liebre es que cuentan con la aquiescencia de los críticos paniaguados y sobrecogedores, que jalean sin vergüenza como toreo puro lo que es pura farfolla.

Nos gustaría ver la cara que pone el diestro en su Escuela Taurina de Salamanca cuando los alumnos más mayores le pregunten: '¿por qué tenemos que torear como dice usted y no como lo hacen las figuras? Ellos arriesgan menos, les aplauden igual, los críticos no paran de alabarlos... ¡y están ricos!'



¡A ver qué les dice! 

En cualquier caso, ha sido un placer recordar el toreo como Dios manda con esta lección de José Ignacio Sánchez Santiago. ¡Gracias, maestro!

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


jueves, 24 de septiembre de 2020

LA GIRA DE RECONSTRUCCIÓN: ¿QUÉ LES PARECE?

Un Comité de Crisis anuncia una Gira de Reconstrucción. Estos términos parecen sacados de un territorio asolado por un bombardeo, ¿no creen? Se trata de conseguir liquidez para un Fondo de Reconstrucción y trabajar por el futuro del toreo que, añadimos nosotros, debe luchar contra el virus y contra el Gobierno.

Según se nos informa, han sido Cristina Sánchez y El Fundi quienes han llevado la manija en todas estas reuniones que han desembocado en esta Gira. Curiosamente, el suegro de El Fundi no colabora con sus toros, que son los que nosotros esperábamos con expectación. Como no nos creemos que no hubiera toreros dispuestos a matarlos, alguna razón desconocida habrá para esa ausencia.




El objetivo es 'generar el máximo de recursos posibles para trabajar por el futuro del toreo'. Los toreros y las figuras (curiosa distinción que hizo Cristina en su alocución) dicen haberse unido para ceder sus derechos de imagen y honorarios a fin de nutrir el citado Fondo. Lo mismo han hecho las cuadrillas. Los ganaderos, que son la parte seguramente más débil de toda esta triste historia, también han reducido sus precios. Por último, empresarios de ANOET colaborarán a su vez sin ánimo de lucro. Hombre, en ese caso no son empresarios sino filántropos o hermanitas de la caridad, lo cual es digno de encomio, la verdad. 

Y el Canal Toros de Movistar es la otra pata del banco, la fundamental, porque mucho nos tememos que sin ellos, nada de esto habría llegado a puerto.

Ya conocen ustedes que los festejos serán en formato de cuatro toros, mano a mano con diestros escogidos por orden del escalafón en que el primero elige su compañero de cartel. Habrá quince corridas, tres novilladas y tres de rejones, todo a celebrar en cosos no de primera categoría. Pulsen aquí para ver los carteles.

¿Qué nos parece el planteamiento? Pues tal como pintaba la cosa, nos parece bien, para qué les vamos a engañar. Los antitaurinos deseaban el año en blanco, el mismo por el que ya optaron hace muchos meses los empresarios tiburones, qué coincidencia...

Hay aficionados que se quejan de todo: que si la Fundación con esto se dedica a amasar fortuna, que si los festejos no son lo genuinos que deberían ser, que a ver qué es eso de que un torero elija a su compañero de cartel, que las ganaderías son mejorables, que los de Canal Toros tendrían que velar más por el aficionado que por el público orejil, etc.

Todo el mundo puede tener su parte de razón aunque, si miran los carteles de la Gira, ¿piensan que hay mucha diferencia, salvando las distancias, con los carteles que se anunciaron para la Feria de Abril de 2020 que nunca fue? Nosotros pensamos que no.




Los seguidores de nuestro modesto blog supondrán con buen criterio que echamos de menos algún festejo torista más. Así es. Hay ganaderías anunciadas en la Gira que ya han lidiado algo este año mientras otras siguen en el ostracismo. ¿Qué costaba haber añadido a esas quince corridas tres o cuatro más con desafíos de dos contra dos? Dolores Aguirre, Valdellán, Prieto de la Cal, Barcial, Escolar, Raso de Portillo, Saltillo, Cuadri... Todos tienen toros o novillos para haber entrado en la Gira dando oportunidad a toreros que se han quedado fuera.




Se podrían haber vendido como las corridas donde se lucirá al toro en el primer tercio. Los de televisión podrían haber cambiado de comentaristas y fichar a defensores del toro y no del torero como tienen ahora. Seguro que habrían encontrado colaboradores también desinteresados. Podría haber sido un ensayo didáctico que se agradecería dentro del guiso taurino que han preparado, el cual, como es previsible, se saldará con toros de presentación justita, triunfos por todo lo alto y algún que otro indulto, faltaría más.

Uno lee los carteles y no tendría inconveniente en ver el primer festejo con lo de Santiago Domecq pero es que a partir del segundo, la cosa languidece cuando aparecen los juampedros, los garcigrandes para El Juli o los danieles. Otorgaremos el beneficio de la duda a Victoriano del Río y a Gallardo mas después la cosa vuelve a deprimirnos con cuvillos, montalvos, jandillas y algarras. Menos mal que La Quinta, Miura, Torrestrella y Victorino quizás dejen buen sabor de boca al final.




No obstante, menos da una piedra, señores. Anotada la ausencia de esos festejos en plan desafío entre ganaderías encastadas, la combinación no deja de ser muy similar a la de una gran feria al uso, ¿no creen?

A los que tenemos el entretenimiento de comentar corridas de toros nos ponen en un brete: ¿no habría que ser condescendientes con lo que suceda en el ruedo dado el altruismo de los participantes? ¿O hay que hablar sin ambigüedades de lo que veamos aunque aparezcamos como unos aguafiestas? Recuerden lo que decía Perera:

‘Aquí hace falta triunfalismo y sobra el purista, porque para purista y para recortes ya están los de Podemos. La gente quiere divertirse y qué mejor imagen que los toreros en hombros‘

Anuncian que esta Gira es el inicio de otras colaboraciones que vendrán entre la Fundación y los demás estamentos del toreo. Vamos a ver qué sorpresas nos deparan y ya comprobaremos si el objetivo se cumple. Recordemos que ese objetivo no es otro que recaudar dinero para trabajar por el futuro del toreo.

Y para recaudar dinero, la verdad es que no se puede confiar en aficionados cabales como los selectos lectores de este humilde blog. Entre ustedes y quien esto firma saben de sobra que no llenamos una portátil.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

domingo, 20 de septiembre de 2020

MIURA PERDIÓ 3-0

Fue en Almoguera, provincia de Guadalajara. Suele ocurrir que los miuras se suban a las barbas de los que tienen delante pero aquí no pudieron. Los tres toreros estuvieron por encima de los toros, bien es verdad que ninguno de los que saltó a la arena resultó ser hijo de Barrabás. 




Corrida desigualmente presentada pero válida para plaza de primera excepto el feo quinto. El de más trapío resultó ser el llamado Amargoso, este cárdeno oscuro, caribello casi facado, ojalado, nevado, bragado, meano corrido, axiblanco, salpicado y jirón:


El último era este toraco de abajo que sobrepasaría los 600 kilos con seguridad:


No hubo ninguno manso de carreta pero las peleas en el peto no fueron memorables en las nueve entradas que protagonizaron. Nobles en general y con poco poder. Dieron algún susto a los diestros pero más por su poca fuerza que por mala intención.


Todos se astillaron los pitones pero no por nada sospechoso sino por los derrotes que pegarían en los corrales. 


Los empleados de la manga estuvieron torpes, especialmente el de la divisa, molestando a los toros al enseñársela desde arriba con los animales pendientes de estirar el cuello y darse la vuelta en el angosto cubículo. Añadan a eso derrotes continuos contra paredes y puertas. Las astillas fueron lo menos malo que les ocurrió porque alguno como el tercero perfectamente pudo romperse el pitón izquierdo por la cepa en la citada manga:




MIGUEL TENDERO. Nos causó buena impresión. A su primero le hizo un recibo chaconero antes de que le perpetraran una lanzada en el lomo. Obsérvenla detenidamente porque mientras se veía esta imagen, César Jiménez decía '¡qué bien se ha agarrado!':

A ver, maestro, ¿en qué consiste agarrarse bien?, ¿acaso en clavar la puya donde sea? Porque si es así, cualquiera puede ser picador ya que, al fin y al cabo, todo es toro. Se escucha este tipo de despropósitos en televisión y ya me dirán a qué altura queda la labor didáctica que se espera de los comentaristas.

Buena brega del Ruso con Tendero que inicia su faena ante el de Miura como si llevase cuarenta corridas este año. El toro no tenía poder pero tampoco aviesa intención, con lo que el albaceteño le pudo dar pases sin tragar demasiada saliva. Anduvo muy aseado, ésa es la verdad.

Sainete al matar ya que parecía que el toro era de metal: cinco pinchazos, algunos escupidos, y estocada desprendida hasta la tela. Se perfila demasiado lejos y tapa la cara, eso sí. 


Los televisivos se percataron enseguida de que la espada estaba desprendida. Nos felicitamos por ello pero es curioso lo que les cuesta decir que las estocadas de las figuras están un palmo atrás. Se ve que hay días que no llevan las gafas adecuadas.

Su segundo fue ese miura tan bonito, hondo y nada zancudo. En la manga sufrió lo indecible dándose la vuelta una y otra vez quebrantándose sin duda las vértebras, vean:


Dejó sin más que el picador le pegase con saña. El quite de Tendero por verónicas tuvo sabor antiguo por rematarlas con las manos altas:


La sorpresa vino cuando lo puso largo para que el miura se arrancase con alegría. Le señalaron en el lomo pero ¡algo es algo!


Muy bien el Ruso asomándose con valor al balcón:


Tendero comenzó sin fiarse porque la embestida era probona y corta. Pero también era noble. Suponemos que el citado Ruso debió de cantarle desde la barrera que se echase encima del toro porque no se comía a nadie. Así lo hizo hasta el punto de dar con la cabeza al toro cuando, tras un remate, se quedó mirando las musarañas:





¿Cuántos toreros hay que hayan dado un cabezazo a un miura aunque no sea en el testuz? Tendida arriba pero un pelín pasada y oreja. Ya ven en la imagen que se descalzó sin venir a cuento, cosa que siempre censuramos porque atenta contra la liturgia:



ERNESTO JAVIER TAPIA, CALITA. Torero mexicano de dinastía. Su primero fue un cárdeno cornialto que de salida demostró su poco fuelle y su nula entrega. Por si acaso, De Pedro lo asesinó con un monopuyazo carioco de cárcel:


El toro peleó un poco al principio pero al notar la masacre se repuchó sin ambages. A pesar de que Mayoral clavó extraordinariamente, el presidente decidió cambiar el tercio antes de tiempo para hacer un favor a los banderilleros.

Un choto que no tenga recorrido te da problemas porque se te queda debajo. Pues un miura sin recorrido, ustedes mismos. La cosa era para machetear y castigarlo por bajo pero Calita quiso ponerse fino sin conseguir absolutamente nada como era esperable. El toro daba dos pasos y se revolvía:


Al final optó por el macheteo y tuvo que oírse pitos de algunos ignorantes. Dejó con habilidad una delantera muy atravesada porque se escupió de la suerte aunque bien es verdad que el toro se desentendió del engaño y fue al bulto:


El quinto era un miura playero, feo por degollado, zancudo, huesudo y cariavacado:


Perdía las manos y Calita lo picó poco mientras el toro tampoco peleaba brillantemente. Mayoral volvió a poner dos excelentes pares pero cayó en la cara en el segundo. Gómez Carpio estuvo atentísimo y ofició de ángel de la guarda haciéndole un quite divino, lo mejor de la tarde. Fueron obligados a saludar ambos:




El toro era pronto y humillaba pero soltaba un tornillazo al final para hacer honor al hierro aunque todo sin maldad. El mexicano le dio metros y le enseñó permanentemente la femoral (recuerden esto). No lo taparemos porque algunas veces se lo pasó despegado:


La verdad es que los tres toreros se colocaron bien toda la tarde. No vimos ni un atisbo de destoreo porque si a un miura, aunque sea de poco poder como éstos, lo citas con la cadera y la muleta retrasada, te pasea por el éter a la primera de cambio. No fue el caso de Calita, insistimos, que le echó valor viajando al pitón contrario:


Al final resultó que el toro se había tragado cuarenta pases gracias al mérito del diestro al esforzarse por no permitirle puntear la tela. Estocada baja y trasera que el toro no acusa y Calita tiene la vergüenza torera de volver a entrar cuando cualquier otro descabella y a otra cosa. Pinchazo, entera caída y dos descabellos.

GÓMEZ DEL PILAR. Dice el madrileño que quiere funcionar. Pues su funcionamiento vendrá dado por que se apunte a toros y no a terneras como las que mató del conde de Mayalde y que él mismo calificó como verdaderos amigos (recuerden aquí).


Su primero fue el único que ostentaba el hierro abajo. Se llamaba Aldeano y enloqueció contra las paredes de esa manga desastrosa a que nos referíamos al principio. Aún no entendemos cómo no se partió un pitón de cuajo. Cuando salió, Macías le hizo derrotar deliberadamente contra el burladero, el pan nuestro de cada día.

Peleó con feo estilo en el caballo pero ¿qué le vamos a pedir al pobre animal si recibió una lanzada casi en los riñones?

Como el tal Aldeano se acordaba de las trapacerías de Macías, intentó quitarle la chaquetilla cuando lo tuvo delante:


Aquí se aprecia mejor, con el pitón muy cerca de la zona que costó la vida al bueno de Montoliú:


Nos temíamos una embestida descompuesta por la infame labor del picador Aguado pero hubo dos cosas que enmendaron la situación. La primera, que el toro se desplazaba al ralentí. La segunda, que Gómez del Pilar le dejaba la muleta y enlazaba los pases sin dejar pensar al toro, que es un vicio que le hemos advertido en muchas ocasiones. Él suele enfrentarse a toros que se orientan y no hay que dejarles pensar. Nos alegramos de que vaya puliendo este peligroso defecto.


Estuvo muy correcto y muy valiente, con sitio y con afición. Sólo se equivocó echándose la muleta a la izquierda cuando por ahí el miura no pasaba ni por el pienso. No se lo tenemos en cuenta si lo hizo por pundonor. Ah, y todo echando siempre la pierna adelante, sin destorear tramposamente como ante las borregas de Mayalde. Algún pequeño apuro como éste no le hizo ninguna mella:


Si mata bien se lleva una o dos orejas pero pinchó tres veces con el toro haciendo hilo para terminar finiquitándolo con una entera pasada hasta los gavilanes y sin puntilla.

El último era ese toraco que veíamos antes, negro lombardo, largo, badanudo y acarnerado. 


Sufrió en la manga, nervioso viendo al torpe de la divisa pero sin poder girarse por lo grande que era:


Fue el que más apretó en el peto, al menos en la primera entrada. Lástima que se encontró con otra lanzada trasera, esta vez de Sangüesa:


Volvió una segunda vez por su cuenta pero sin pelear y el maestro decidió dar gusto a la afición poniéndolo de largo. Se arrancó alegre y sin tardear pero tampoco ahora peleó yéndose suelto:


Empezó a bravuconear en banderillas dándoselas de listo (anotemos que le faltaban dos meses para cumplir seis años). González se amilanó pero Cebadera no:



Nos las prometíamos muy felices pensando en lo que haría el diestro ante este torazo que chuleaba más de lo reglamentario. Gómez del Pilar salió serio y con aplomo porque había visto lo mismo que nosotros en ese segundo tercio. Pues el gozo se trocó en lloro porque el camión de la carne se paró. El miura estaba agotado y no hubo combate, ¡qué pena! Nosotros apostábamos doble o nada por el maestro pero no rodó la ruleta.

Ahí tienen al diestro solicitando a la banda que deje de tocar porque no hay faena (lo contrario que con los de Mayalde, cuando pidió él la música):


Casi entera caída y atravesada. Al final asistimos a una estupidez del madrileño que repiten casi todos los toreros. Consiste en que van a descabellar enfadados porque el toro no dobla y le pinchan con el estoque en el morro en lugar de tocarle suavemente para que se destape. Éste es el momento:


Y ésta fue la reacción del toro, que estuvo a punto de arrancarle la cabeza por esa tontería:


Lo lógico sería rozarlo un poco con la punta del palillo aunque para eso hay que acercarse mucho. En cualquier caso, esos pinchazos desagradables y extemporáneos traerán algún día un disgusto gordo. Y lo hacen todos, ya se fijarán.

Hemos visto este año dos corridas de Miura y ambas muy toreables. Han acudido sin tardear al caballo pero no ha habido peleas genuinamente bravas. En la muleta han ofrecido embestidas alejadas del choto domesticado pero sin el terror que se atribuye a este hierro. En Almoguera, consideramos que los tres toreros se mantuvieron en todo momento por encima de ellos.

Y es que estamos en lo de siempre, lo que decía Eduardo Miura abuelo:

"En las corridas de Miura, el público está de parte del torero y, si consigue el éxito, tiene mucha mayor resonancia que con toros de otras ganaderías. Y el fracaso es más difícil porque, cuando sale nuestro toro malo, el público tiende a disculpar al maestro"

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.