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domingo, 24 de mayo de 2026

FERIA DE VIC-FEZENSAC, 2026 (1). PRIETO DE LA CAL: UNA DECEPCIÓN MONUMENTAL

Esta era la corrida más importante en la historia ganadera de Tomás Prieto de la Cal y se saldó con un fiasco total. Imposible salvar nada. Quizá la dureza de algún toro al morir, el que no abrieran la boca... pero es que no hay más donde agarrarse.


Toros sin poder, con las fuerzas menos que justas, ayunos de casta, defendiéndose en la muleta por su poco fuelle... Es que por no tener, no tuvieron ni mala idea. Podría haber salido una corrida dura como esta de Cenicientos que nosotros calificamos como ideal para Bombita. Eso se hubiese entendido en esta plaza pero no fue el caso. Incluso añoramos esas salidas fulgurantes comiéndose los burladeros.



Estuvo bien presentada excepto el que salió con cornadas como verán y también el sobrero que lo sustituyó. En el arrastre el balance fue este: aplausos, aplausos, silencio, palmitas, silencio y pitos aislados.

Había toros hermanos de los de 3Puyazos. Allí fueron de cuatreños y aquí de cinqueños. Es que el sexto de Vic era hermano casi total del Veragüeño de Joselillo, con lo cual es difícil buscar una explicación plausible a este tan decepcionante comportamiento.



Se trajeron las nuevas divisas Sales-Fernández pero el operario fue incapaz de clavarlas. Menuda tarde nos dio. Por fin consiguió hacerlo perfecto... ¡en este sexto!



Hubo tres cuartos de entrada:




LAMELAS. El primero era un negro mulato, astracanado y badanudo con el cual el operario comenzó su penoso sainete dado que fue incapaz de ponerle la nueva divisa y ya decíamos que no fue el único:



Pelea vulgar en el caballo con diferentes agujeros, uno de ellos en la paletilla.

Cervantes puso este buen par. Luego emborronaría su actuación en el primer tercio del cuarto moviéndose constantemente y distrayendo al toro cuando iba a ir al caballo:



Después vimos viaje corto del toro y muslo escondido del torero, que no es ni una triste sombra del hombre que se jugó la vida aquí mismo frente a Cantinillo, recuerden esta entrada. Trasteo olvidable e insoportablemente largo.

Estocada honda, tendida, ladeada y con derrame, girando la cara como es habitual en él, observen la imagen. El toro tuvo una muerte bonita, lo mejor que hizo. Llamativos aplausos en el arrastre a los cuales lógicamente no nos unimos.



El cuarto era este jabonero, apretado de carnes y aplaudido de salida:



Un picotazo, un marronazo, un buen galope con cabeceo y dos agujeros que sumaron un total de cuatro diferentes tras la cuarta entrada. Pelea mediocre.

En la muleta el toro empezó calamocheando. Esperábamos mucho dado que su desgaste en varas había sido mínimo pero nuestro gozo se fue al pozo porque no demostró la fuerza que suponíamos. Fue igual que sus hermanos.

Con ese material, Lamelas nos castigó duramente con una faena absolutamente intragable. Pegó no menos de cincuenta pases, todos de saldo:



Metisaca y estocada arriba, sin puntilla, que sorprendió a la propia empresa, o sea, al propio Lamelas:




GERPE. Su primero era este negro mate, gordo y que también salió sin divisa por la inoperancia del del chiquero. Avisaron por megafonía de que tenía astillas en un pitón:



Se vio de salida que metía bien la cabeza por el izquierdo. 



Mezcló dos trotes con un galope de lejos pero en el peto no peleó. Sepan que en Francia se fijan más en que el toro se venga de lejos que en lo que hace abajo, por eso debieron de aplaudirlo en el arrastre ya que si no, no encontramos explicación a tanta bondad. Esta imagen es lamentable, ya lo sabemos:



En cambio esta, todo lo contrario. Es Tornay, de lo poco salvable ayer:



Gerpe tardó en darse cuenta de que el pitón bueno era el izquierdo. ¿Quién aconseja a estos hombres? Cuando por fin lo vio toreó al natural y como el toro iba al ralentí, se estiró en algunos pases sueltos pero sin despertar ninguna pasión.



Lo tenemos conceptuado como uno de los tres mejores estoqueadores de la actualidad y aquí, aunque se equivocó entrando en la suerte contraria, dejó la espada arriba, perdiendo la muleta y llevándose un golpe en el pecho:



Tal como iba a la tarde queríamos agarrarnos a un clavo ardiendo con el nombre de este jabonero claro, enmorrillado y aplaudido de salida. Se llamaba Aguardentero:



En la suerte de varas quiso quitarse el palo con clarísima alevosía. Se llevó tres picotazos y en la cuarta entrada le levantaron el palo. Castigo poco relevante como pueden deducir.

Bien Tornay de nuevo:



Pues a pesar de ese poco castigo, en la muleta duró dos tandas, quedándose abajo por su poquísima fuerza, no por sus malas ideas, que no las tuvo, ni malas ni buenas:



Excelente estocada arriba que cayó en un sitio donde todavía no hemos visto ninguna espada en todas las corridas del culebrón isidril hasta ahora. Compruébenlo abajo:





SOLERA. Su primero saltó al ruedo con esas dos cornadas que ven y un puntazo en el otro costado. Protestas del respetable y verde al canto, con toda justicia ambas circunstancias a nuestro entender:



¿Cómo es que salió en esas condiciones? Pues resultó que el enchiqueramiento se alargó más de la cuenta y cuando quedaban este y el sobrero, pasadas las dos y media de la tarde, las cuadrillas se marcharon dando la cosa por finiquitada. Pues héteme aquí que se pegaron antes de entrar y las heridas que parecían cerradas se abrieron. ¿Qué hacer?, ¿violentar el sorteo y que saliese el sobrero?, ¿y si al querer cambiar el lote alguno de los toreros pidiera la repetición del sorteo con cinco toros ya dentro? Se decidió tirar para adelante con el corneado, temiendo la reacción lógica del respetable con el cambio correspondiente.

El problema fue que el sobrero era este jabonero claro, cornidelantero, con poca cara y la poca que tenía era de niño:



Era pronto y estaba pendiente de todo. Al caballo fue sin tardear pero también sin pelear.



El picador le acertó en el espinazo con lo cual disculparemos el cabeceo del toro. Observen que la sangre le caía por el costillar:



Llegó a la muleta sin gasolina y Solera dio pases de uno en uno para justificarse pero todo en ambiente muy desangelado.



Acertó a la primera con esta estocada pasada y hasta los gavilanes. En la foto no parece Solera, acostumbrados como estamos a sus sainetes espadachines:



El sexto era un jabonero, astifino, cuajado y aplaudido de salida:



Poca cosa en el caballo, como no fuese una cuarta vara de Rafa Agudo en el sitio, la única de toda la tarde. No es esta como pueden deducir:



Solera de nuevo dio pases de uno en uno. Fue un aburrimiento total:



Dos pinchazos y una estocada arriba llevándose un golpe en la boca. Dureza del toro para morir... pero en toriles:





¿Qué les ha parecido? Un panorama sorprendentemente desolador tras lo visto hace un mes en 3Puyazos. El ganadero nos contaba la anécdota de que había dicho al mayoral que si algún toro salía bueno, especialmente el sexto, en el cual confiaba mucho, diese la orden de que le cortasen la cabeza. Al final de la corrida, cuando fuimos a preguntarle cómo es que había salido aquel toro con las cornadas, nos decía que a quien habría que cortar la cabeza era al ganadero.

No solamente no se dio ninguna coba sino que reconoció lo evidente y se despidió de nosotros con una expresión que lo honra:

'Perdón por el tostón que les he dado...'

Saludos cordiales desde Vic-Fezensac. Rafa.



lunes, 20 de mayo de 2024

FERIA DE VIC-FEZENSAC, 2024 (y 4). DOLORES AGUIRRE: ¿CUÁL DE LAS DOS ME GUSTA MÁS?

Parecemos a Don Hilarión en La Verbena de la Paloma:


Una morena y una rubia,

hijas del pueblo de Madrid...

La rubia es fenomenal,

la morena tampoco está mal...

¿Cuál de las dos me gusta más?


¿Nos gusta más la corrida de Aguirre en 3Puyazos o ésta de Vic? En la de Guadalix hubo veintitrés puyazos por veintiuno en Francia. La presentación la pueden juzgar ustedes a partir de las fotos que siguen pero cuenten con que el Club Vicois tiene mucho dinero. En el primer tercio se arrancaron de largo por igual en ambas. En el peto, mejor empuje en Vic, especialmente de cuarto y quinto. En la muleta, mejor en Guadalix, duraron más, fueron más modernos. Ojo que tampoco salió en Vic el marrajo pero tuvieron más dificultades. Saludaron al final Raúl en Francia y Fernando en España. ¿Cuál de las dos nos gusta más?



Pues nos decantaremos por la vicoise por el citado empuje en el peto y por la sensacional muerte del primero, que fue algo épico, un homenaje al toro de lidia, ya verán.



Hubo un azul concedido ridículamente por Ciset. Es acongojante que enseñes el azul y te oigas ipso facto una bronca. Luego iba diciendo por ahí que era un premio a la corrida. Bernardo, los franceses no tragan con eso. La milonga del premio a la corrida se la han inventado recientemente en España pero no existe en  ningún reglamento. Hay que azulear un toro, no un encierro.

Urge la jubilación inmediata tanto del presidente Ciset como del maestro Lamelas pero ya verán como el año que viene los tendremos que volver a sufrir.


LAMELAS. Su primero era este negro bragado, meano, con morrillo y un lomo mayor que el de Lou Ferrigno. Embestía de salida con el rabo enhiesto, marca de la casa. Nos quedamos con la duda de su nombre porque en los papeles era Caracorta II y en el cartel anunciador, Clavetuerto (?):



Acudió al caballo al paso, como quien va a las oficinas de Hacienda. Vulgaridad, repuchándose y yéndose suelto:



Notable par de Del Pozo, mejor que en Madrid y lo sabe. Clava en buen sitio y más reunido, imposible:



Lamelas protagonizó un buen inicio castigando al toro por bajo pero luego se dedicó a pegar banderazos que fueron soliviantando al animal. Al final del trasteo casi embestía peor que al principio, imagínense. Sablazo bajo y perpendicular volviendo la cara, debajo de presidencia y con vómito abundante. 



Y ahí empezó lo que les avanzábamos. El aguirre se fue andando desde ese sitio hasta el que ven a continuación, que es medio ruedo. Iba regando la arena con su sangre. Al final se derrumbó pero observen sus gestos repetidos con el cuello queriendo vivir:



No podía apuntillarlo Carro. Pues la ovación fue de gala cuando en uno de sus estertores se volvió a poner de pie y el puntillero tuvo que taparse, ¡sensacional!



Intentaba tragarse la sangre pero continuaba regurgitándola por hectólitros. Al final claudicó después de ir andando de aquí para allá, con las cuatro patas abiertas para mantener el equilibrio. Es la mejor agonía que hemos visto en una plaza de toros, algo inolvidable (hombre, ya han comprobado que le hemos dedicado más líneas que a la faena del maestro). Esto lo ve Homero, si pudiera, y lo incluye en La Ilíada:



El cuarto era un negro listón, chorreado en morcillo con dos velas. Se tapaba un poco por delante ya que no estaba tan gordo como sus hermanos:




Se encela al relance nada más ver el caballo y arrolla a Del Pozo cuando intentaba sacarlo. Se libró de una buena. Después simplemente se dejó y le levantaron el palo pero lo puso una cuarta vez de largo y nos ofreció un bonito galope. Encima el picador, García salvo error, clavó bastante en el sitio. Le tocaron música y cuando el público reclamaba una quinta entrada, Lamelas pidió el cambio y Ciset lo concedió entre muchas protestas contra él. ¡MUY MAL  AMBOS!

El presidente del festejo ha afirmado públicamente que Lamelas es un chico al que yo adoro...(sic) Claro, ahora lo entienden, ¿verdad? Robó el espectáculo a los espectadores para favorecer a su niño bonito. Menudeaban las discusiones en el tendido ya que muchos sostenían que habían venido a ver al toro y no a Lamelas (nosotros entre ellos).

Éste que ven es el primer y único puyazo en que recibió verdadero castigo:



Salvo error fue Mas quien se jugó la vida en dos pares, con ovación del personal puesto en pie y más música para él. Brindis al público de Lamelas con merecidos pitos por su robo perpetrado a medias con su mentor. Inicio cambiado con un buen susto. Observen que las banderillas originales con la divisa de Aguirre se convertían durante la lidia en la de Victorino:



Después, no saben cuánto nos alegramos de que el toro se le parase en la segunda tanda. Se quedó sin faena, sin premio, compuesto y sin novia. Para ese viaje no hacía falta alforjas.



Bajonazo cerrando los ojos y girando la cara, como hace siempre, y ovación al toro:




CASTAÑO. Su primero era este melocotón, albardado, anteado, un poco astracanado, bien encornado y con trapío para dar y tomar:




Le levantan en el caballo donde se aflige pronto y sólo empuja en el primero.

En la muleta pasaba por ahí, sin sal ni pimienta. Castaño empezó a desmayar el brazo y las palmas de los helmánticos presentes echaban humo. Es lo que tiene el paisanaje.



La verdad es que anduvo siempre bien colocado y puso interés pero le faltó toro. El salmantino es el torero más valiente del escalafón. Lo decimos porque no sabiendo matar toros se dedica a matarlos. Lo pasamos mal cada vez que se perfila. Si fuésemos familia, resistiríamos el estrés. Aquí pinchó de cualquier manera y luego dejó esta media arriba con fuerte tarascada del aguirre ya que la mano izquierda la tiene de adorno como ven. No hay manera de progresar...



El quinto era este negro meano, zarco y astiblanco, muy serio:



Magnífica primera vara, con el tal Malagueño empujando de verdad, ahí lo tienen:



¡Se llevó a caballo y caballero hasta el platillo! A mitad de viaje estuvo a punto de derribar pero los caballos de Bonijol tienen muelles en los corvejones y después de esa foto que ven, Destinado se levantó como un resorte. El primer sorprendido fue el picador:



Castaño estaba lidiando fatal. Lo puso muy mal en el segundo, donde fue al relance y no peleó. En el tercero se vino muy contento desde lejos pero tocó música. Siguió Castaño con su infinita torpeza lidiadora colocándolo fatal en el cuarto: señal y se repucha lentamente. Maestro, ¡muy mal!

En banderillas estuvo andariego, orientándose y haciendo hilo. Buen par de Sánchez, salvo error (las cuadrillas casi no tenían nada que ver con las que venían en el programa):



Con el sexto, los dos únicos aguirres que abrieron la boca. Tenía una embestida topona pero no tonta. Castaño se lo fue pasando con total derechismo  en un ambiente de velatorio:



El diestro no entendía por qué su esfuerzo era ignorado casi insultantemente por el respetable pero así fue. Le da igual la suerte natural que la contraria aunque, entrando de nuevo a la buena de Dios, sonó la flauta: estocada honda, delantera y caída más cuatro descabellos:




GERPE. Probablemente, su primera corrida del año. El tercero era un negro salpicado, rabicano, abanto y corniabierto. Ya que demandábamos jubilaciones urgentes, ponemos en el lote al de la divisa, menudo maula:




Fue curioso que se paró ante el peto mirando la pecera. Lo sacan, lo vuelven a poner y pega un empujón de bravo. En el segundo, tres agujeros yendo al paso. En el tercero volvió a empujar de verdad pero viendo los apuros del picador en la barrera, Tornay, cuya pierna ven al fondo, enseñó su capote desde el burladero por la grupa y quitó el toro del caballo de manera sibilina. Ciset nos volvió a hurtar una cuarta vara que hubiese tomado perfectamente sin caer en el pegapuyacismo. Ahí va el rabo:



Ese inoportuno e inadecuado detalle del subalterno con ese capote enseñado desde el burladero intentó borrarlo poniendo dos pares muy correctos. Pero él es uno que tiene que estar bien siempre, con el capote y con los palos:



El toro se había tragado mil capotazos y seguía abanto. Había que llevarlo con firmeza para que se comiese los muletazos y no se marchase a tablas. Y siempre con la muleta en la cara. Gerpe logró su propósito sólo a medias, abusando del picoteo y del ultraderechismo. Únicamente cinco pases de izquierdas y con la ayuda:



Dos pinchazos y entera pasada donde es arrollado y pisoteado lesionándose leve en la pierna derecha:




El sexto era este castaño oscuro, ojinegro, listón, bocidorado, con trapío y que igual pesaba unos 600 kilos así, a ojo:




Pelea muy mediocre en el caballo: con un pitón y le levantan, al galope pero se deja pegar con el túrmix, cabecea a gusto en el tercero y en el cuarto va pronto para una señal. Y a esto lo azuleó Ciset...

Excelente segundo par del segundo peón de Gerpe a quien no identificamos y cuya foto nos salió defectuosa. El toro blandeó notablemente de manos y fue perdiendo aire deprisa. El seseñero le echó ganas y no lo vimos peor que otros que torean mucho más que él:




Estocada arriba, la tercera del año, con el toro enfurecido al notarla. Esa reacción colérica fue lo mejor que hizo con diferencia:



Azul fuera de lugar y saludos no excesivos sino correctos del mayoral:



Quedaba el festejo de Los Maños pero no nos pudimos quedar porque no vivimos de esto. En la sección de comentarios algún amigo nos contará lo acontecido y su versión seguro que será más fiable que la de los portales paniaguados.

Ha sido una feria de Vic más interesante en conjunto que otros años. El problema sigue siendo, por un lado, los picadores. No hay manera de que las cosas salgan ni medio bien. No obstante, insistimos en que no se picó tan trasero como estamos acostumbrados y con la agravante de que se vinieron muchos toros de lejos. Eso demostraría que en general, clavan trasero deliberadamente.

Por otro, los maestros. ¿A quién traemos? Unos no quieren y otros no cogen el teléfono para no tener que decir que no (evitaremos dar algún nombre muy conocido). Los de más allá piden un dinero exagerado para así negarse a venir sabiendo que no se lo van a pagar. El otro está dispuesto a venir pero es el apoderado quien no acepta y lo convence de que venir a estas plazas puede encasillarlo.

Pero al fin y al cabo, aquí venimos a ver el toro. Y en cuanto al ganado, la verdad es que vimos algunas cosas para recordar. El resto... es silencio.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.