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martes, 25 de mayo de 2021

CÉRET DE TOROS, 2021 (1): LOS TOROS DE RASO DE PORTILLO

El año pasado la calificábamos como la corrida del miedo, recuerden los ejemplares aquí. Los doce que tienen apartados ahora en Boecillo mejoran claramente el lote anterior porque ha habido que hacer algunos cambios. A este respecto, dejaremos para el final una desgraciada noticia que les transmitiremos con permiso expreso de la ADAC.

Son toros que ustedes ya habrán visto en diferentes reportajes empezando por nuestro modesto blog. Les enseñaremos nuestras fotos intentando crearles la sensación de que están delante de ellos en la arena ceretana. A ver si conseguimos que noten lo mismo que notarán los maestros cuando se acerquen para torearlos.

Si nos acompañan, nos daremos un paseo por la finca viendo el lote y hacemos como con los novillos de Vic, ustedes serán los veedores de la ADAC y van escogiendo los seis que más les gusten para que salten al ruedo de Céret. 



Atentos también a este paseo por el campo los aficionados de Castellón y Valencia. No sabemos si al final arrancarán els bous al carrer pero tengan en cuenta las peñas que de los toros que verán a continuación sólo seis morirán en Céret.

Empezaremos escogiendo los dos que más confianza nos generan. El primero es el más cárdeno de todos, este 15: 



A ver si se estira y lo vemos bien. Aquí parece que tenga poca cara: 



Pero en nuestra opinión es más que suficiente para cualquier plaza de primera, vean y fíjense en la culata: 



Ahora se mueve, es cinqueño y se llama Afamado



Ya se para, ¿qué me dicen? Lo hemos tenido todo el invierno como fondo de pantalla en el ordenador: 



El otro que nos gusta es este 11. Miren esa penca del rabo nevada: 



En esta ganadería hay gotas del Conde de la Corte y en Los Bolsicos los toros que salían buenos eran los que tenían una penca como la de éste. Conste la curiosidad de ser rabicano en castaño, si es que la expresión que acabamos de inventar la incluyen algún día en los accidentales del toro de lidia: 



Nos gusta porque es una auténtica zapatilla, aquí se aprecia mejor. Se llama Neblina, cuatreño y con el hierro de El Quiñón: 



Bajito, serio, sin exageraciones en cuanto a leña, con hechuras de embestir. Éste es el que querríamos que nos tocase en el sorteo: 



Ya saben cuáles son los dos en que más confiamos. Si luego no salen buenos, nos lo podrán pasar por la cara. De todas formas, tampoco nos afectará mucho porque con los toros pasa lo mismo que con el ciclismo, que todo el mundo sabe y nadie sabe nada.

Pero cuidado porque quizás los ceretanos prefieran otros como este 5, con ese pitón derecho hacia el que se te va la vista sin querer: 



Aquí lo tienen un poco distraído: 



Por fin más pendiente del fotógrafo: 



Seriedad por arrobas, ¿no creen? Es hermano del cárdeno Afamado que veíamos antes. Éste que vemos es cuatreño pero su nombre es el mismo:



A lo largo por un lado... 



Y por el otro:



El que lo está husmeando es el 13 Ultramar, luego lo vemos: 



Con ese pitón derecho, va a ser complicado volcarse en el morrillo. Quizás ustedes preferirían entrar a matar a este otro: 



¿Se han fijado en la mirada o sólo en los pitones? Ojo que se acerca: 



Bueno, menos mal que se paró. Esa foto anterior es la que ha pasado a ser nuestro fondo de pantalla. De todas formas, tienen ustedes donde escoger con esta entrada. Es cuatreño, número 12: 



Observen que es otro rabicastaño, si nos permiten un nuevo invento. Se llama Albardado:



Los veedores de plazas de primera suelen escoger los toros a cien metros. Eso es un error total pero entendemos que se deben a lo que va a demandar el público, viciado con lo de las caras antediluvianas. Nosotros en el campo hacemos un esfuerzo por mirar el conjunto, o sea, el trapío, y a veces ese trapío puede verse afectado negativamente por una cara excesiva. 

¿Recuerdan el de la primera foto? Ahora no lo identifican pero es el mismo: 



Es el 23, de nombre Paganito, cinqueño. Aquí ya ha terminado de revolcarse, tremendo aunque no esté pendiente de ustedes: 



Ahora. Mientras, su hermano se despereza por detrás. Al ser ligeramente astracanado aumenta la seriedad: 



Ahí los tienen. El que ha salido de atrás ya lo conocemos, es uno de los dos Afamados



Menuda pareja. Te dice la cuadrilla que te han tocado estos dos en el sorteo y tragas saliva sin querer. Por lo menos alguien te recordará que un hermano de Paganito salió muy dulce en Boujan, le cortó la oreja Cristóbal Reyes y se le dio la vuelta al ruedo: 



La última: 



Si el 23 ya les va bien para echarlo por delante, pero el otro no les convence por ese pitón derecho, les proponemos este otro lote. Mantenemos el 23 a la derecha pero lo cambiamos por este de la izquierda, el 13: 



Se llama Ultramar, cuatreño, lo veíamos de refilón más arriba. La cosa cambia de frente: 



Aquí lo tienen por ambos lados con su mancha de barro en la cara. El de la derecha es Neblina en la primera foto y Paganito en la segunda: 




Insistimos en lo que decíamos antes de que intenten ponerse en el lugar de los diestros a partir de nuestras instantáneas. Por ejemplo ante este Tejón, el número 3, cinqueño:



Por el otro lado. No da la impresión de que con esa mirada acepte muchas bromas: 



Es entrepelado, meano y ligeramente caribello: 



El que juguetea abajo es uno negro zaíno aunque levemente listón: 



Es el 37, de nombre Quiromante, cuatreño. Aquí lo ven a lo largo: 



El morrillo prominente lo muestra en esta otra foto junto al Afamado cárdeno:



Ya veremos en cuántos kilos se pone éste dentro de dos meses: 



Es Paletito, cinqueño, con el hierro de El Quiñón:



Este 6 tiene suficiente trapío pero menos cara que sus hermanos, con lo cual puede quedar fuera aunque tenga una nota superior a otros de sus hermanos. Es cinqueño y se llama Pacato



Sucede lo mismo con otro cinqueño, este 10, Tapujo:



Hay tres con el hierro de El Quiñón: Paletito, el Neblina que nos gusta especialmente y el 50. Explicábamos aquí que a día de hoy es casi agua del mismo pozo. Ahí tienen la Q. Este es el 50, Vedillo



¿Saben de quién es hermano? De este otro Vedillo que se lidió en Vic y que nos gustó mucho, recuerden nuestra crónica aquí:



Volvemos con el 12, aquel Albardado de antes. Para que vean cómo cambian estos animales dependiendo de su actitud, del ángulo y de la luz:



En esta otra foto parece un toro diferente:



Ahí los tienen, corrida de cualquier plaza de primera en España o Francia:  



Un aficionado preguntaba si los de Raso tendrían una corrida para Pamplona llegado el caso. Hombre, ya han visto el reportaje, ¿ustedes qué creen? Está claro que si algún día estos toros suben por Santo Domingo, quizás el encierro no será una romería como los últimos años: 



Nuestras dos apuestas son el 11 y el 15, recuerden: 



A ver si viajan. Nosotros viajaremos seguro y esperamos no sufrir ningún contratiempo sanitario o burocrático que impida nuestra presencia en Céret ese fin de semana. Paganito, Quiromante y Pacato:



Sabemos que muchos aficionados navarros se desplazarán a ver el debut de Reta y se volverán al día siguiente sin quedarse a comprobar el juego que dan estos toros de Raso. Esperemos que no tengan que arrepentirse...

¿Les ha gustado el paseo? ¿Han tenido con algunas fotos una sensación parecida a la que notarán los tres toreros cuando se pongan delante? Si es así, se habrán dado cuenta de que esto de ser matador de toros es una de las pocas cosas serias que quedan en el mundo. 



Los buenos aficionados habrán echado en falta una foto, ¿verdad? La de Adoquín:



Llevábamos dos minutos ante las doce reses apartadas cuando preguntábamos rápidamente al ganadero dónde estaba el toro. Pues el gozo de todos los aficionados, al pozo, empezando, y no lo duden, por el de los propios ganaderos. Diez días antes de nuestra visita sus hermanos lo habían dejado como un colador:



¡Qué pena! Desolación en los propietarios, en la ADAC y en nosotros mismos, compartida en estos momentos por todos ustedes al ver esa triste imagen. Era el toro de Goya, un animal que nos retrotraía a lo que fueron los toros castellanos que vemos en sus grabados:



Dependiendo de su juego en Céret, se habría intentado congelar su semen para perpetuar la estirpe de este toro diferente a todos. Ya no podrá ser, qué lástima... La última foto de nuestro reportaje es para él como recuerdo postrero a ese animal único:



Volviendo a la feria, ojalá salga una buena corrida. ¿Saben cuál será la muestra de que así ha sido? Que al día siguiente en los portales comerciales escriban escuetamente:

'Se han lidiado en Céret seis toros de Raso de Portillo de gran juego en varas y con mucho que torear'

Sin mencionar ni orejas, ni indultos, ni triunfalismos baratos, ni angelitos que tocan palmas en el cielo. Con que se cumplan esas dos cosas, los que vamos a Céret, que sabemos a lo que vamos, seremos los más felices del mundo.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.