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domingo, 12 de julio de 2026

CÉRET DE TOROS, 2026 (5). NOVILLADA ISAÍAS: CUATRO NOVILLOS MUY RESULTONES

De eso a que al final el mayoral saliese a saludar media un abismo. Los novillos tuvieron interés, fueron parejos de comportamiento y propiciaron el triunfo de los novilleros y si no hubo tal es debido a que ya saben ustedes cómo está el panorama novilleril en estos momentos.



Los cuatro fueron negros, con las patitas finas de Pedrajas, muy duros para morir aunque lo hicieran todos en tablas e incluso en chiqueros, todos astifinos y todos con crotales. El balance fue: aplausos, ovación, aplausos y aplausos. Puede irse contento Isaías porque tras ver a los dos somnolientos hermanos lidiados en 3Puyazos teníamos la mosca tras la oreja.



Hacía años que la ADAC iba tras una novillada de Los Guaperales y creemos que quedaron satisfechos. Hubo dos tercios de entrada:




HOYOS. Era su primero este negro, listón, carpintero y que salió con muchos pies:



Muy bien Réhabi clavando en el sitio y sin recargar aunque marrase más de la cuenta. El toro cumplió y el caballo se tropezó sin que lo podamos considerar un batacazo. Observen lo que decimos del buen sitio:


Había que estar pendiente porque el novillo pedía que se le hiciera todo bien pero acusó el esfuerzo y fue acortando el viaje, con lo que la cosa se diluyó. Estocada honda, arriba y pasada, con sorprendentes aplausos al toro cuando se dirigía a morir a toriles (?).


Su segundo era negro mulato, degollado y carifosco:


Poca cosa en varas a pesar de que nuestra foto le favorece y después vimos una buena brega de Úbeda. 


Empezó repitiendo con castita aunque sin desbordar pero en la tercera tanda se le vació el depósito. Hoyos picó bastante sin que nadie rechistase y encima se puso pesado antes de esta buena estocada, un pelín contraria, perfilándose aprovechando la querencia del novillo hacia toriles. Orejica sin petición mayoritaria de pañuelos pero como el reglamento francés contempla que se cuenten también los decibelios de la berrea del personal, pues el palco cedió:




CALZADA. Su primero era negro zaíno, con poca cara pero bien puesta:


Juanan Agudo se llevó una gran ovación al marcharse pero debió de ser por el batacazo que sufrió porque lo que es clavar, no clavó nunca en buen sitio sino todo lo contrario. 


Tuvo el buen detalle de levantar la vara al instante cuando el primer pinchazo se le había ido más cerca del rabo que del morrillo. 


Pueden comprobar por donde manaba la sangre del novillo, cuya pelea estuvo bien, y compararla con la otra foto anterior. Ojo porque al final incluso le dieron el premio (!):


Muy bien los dos pares de José Manuel Mas, con ganas y vergüenza torera, algo que debería ser lo normal y no lo es ni de broma:


Durante el brindis el novillo rompió la madera de la barrera y se introdujo tranquilamente en el callejón:


Después era probón y pegajosillo, sabiendo en todo momento dónde estaba el muñeco, hasta el punto de que derribó por dos veces a Yosu sin hacer carne. Esta es la segunda:


Volvió a la cara con intención de descararse al natural y en el primer intento de pase, al no ir tapado pensando que estaba ante un norit al uso, lo volvió a enganchar por tercera vez y se libró de milagro. Los cargantes de la radio macuto ¿por qué no aconsejan correctamente a estos hombres en lugar de repetir constantemente la sandez del 'p'alante'?


Sorprendentemente en lugar de salir acto seguido a los medios a hacerse el amo del cotarro el de Isaías se rajó y se amorcilló. Pegado a tablas recibió dos cortas, un pinchazo y esta estocada desprendida con bella muerte:
                                 

El cuarto era negro bragado y astiblanco:


Galopó con ganas al caballo pero Calzada nos defraudó pidiendo el cambio tras el segundo en un animal que se hubiese venido al galope desde la puerta de chiqueros. Debió de pensar equivocadamente que aquí peregrinamos para ver su toreo de muleta en vez del caballo.
 O no se entera o le han informado mal.

Se había colado dos veces en el capote pero humillaba bien. Lo que ocurrió fue que se levantó un viento molesto, que la muñeca del diestro estaba floja y que el novillo empezó a ir a su aire, gazapeando hasta que al final se cansó de que lo toreasen tan mal:


Para hacer lo que hizo hubiésemos preferido ver morir el toro en el caballo ya que lo del último tercio fue una pesadez para el respetable y una pérdida de cartel para el novillero. Rinconera a capón con larga agonía del animal en toriles.


¿Qué conclusiones extraemos del festejo? Que no nos importará nada ver el año que viene otra novillada de Isaías donde se lidie; que Hoyos no nos dijo nada; que el premio al mejor picador debió quedar desierto y por último pero quizá lo más importante, que Calzada tiene que replantearse su situación.

Si es verdad que quiere dejarlo, mejor que se quite y deje de escuchar los cantos de sirena de su entorno. Lo hemos defendido cuando lo veíamos con ilusión y sin hacer ascos a ningún encaste pero en esta novillada estuvo mal, como sin ganas, un tanto sobrepasado o agobiado por las circunstancias.

Los dimes y diretes sobre su fallida alternativa el año pasado empiezan a repetirse este y solamente le falta eso al bueno de Yosu para que la poca ilusión que se le transparenta a través del traje de luces quede en cenizas que se lleve el viento.

Saludos cordiales desde Amélie-les-Bains. Rafa.







sábado, 25 de abril de 2026

FERIA DE 3PUYAZOS, 2026 (3). NOVILLADA GUARDIOLA-ISAÍAS: VÍCTIMAS DE LOS TRES PUYAZOS

Ponemos ese titular porque esta misma novillada se podría haber celebrado sin caballos y hubiera resultado més interesante ya que todos los novillos tuvieron buena condición en la muleta y hubiesen agradecido no pasar por el peto.

El problema es que la filosofía de los tres puyazos los mató. Entendemos las tres entradas si tienen un sentido pero hacer acudir tantas veces a unos novillos que tardeaban y a los que se levantaba el palo ya en el primer encuentro se convirtió en una situación un poco surrealista.

Se salvó de la quema el primero de Isaías, que nos deleitó con un par de galopes de largo como ven pero los cuatro sin excepción llegaron al tercio de muerte muertos.



Un amigo del blog vaticinaba el día anterior que no podía venir nada bueno de lo de Guardiola estando como está un tanto dejado y con tan pocas vacas (quizá no lleguen ni a cincuenta). Nosotros le discutíamos que ganaderías mucho más cuidadas pegan petardos y algunos seguidos. Lo que sucedió fue que se asfixiaron ya en el segundo tercio pero humillaron muy correctamente para ser que hay tanto descuido. Salieron con divisa negra por la muerte de María Luisa Guardiola. Nos dijeron que guardan en El Toruño una corrida imponente para 2027.

Ah, y vimos más puntas en esta novillada que en toda la feria de Sevilla, lo cual tiene tela marinera:



Excelente entrada, con tres cuartos del aforo cubiertos. Seguro que este año no perdieron dinero con el festejo menor:




D'ALVA. Vino con una predisposición excelente pero se quedó sin novillos. Dos portas gayolas, seis pares de banderillas, toreo de rodillas, arrimón... No pudo ofrecer más.



Su primero de Guardiola tenía buen trapío, apretado de carnes y astinegro:



Olvidable en el caballo. Muy bien el diestro ordenando sólo tres capotazos en el segundo tercio. Puso este buen par:



En la muleta duró una tanda antes de entregar la cuchara. Pinchazo hondo y atravesado a toro de Guisando más tres descabellos.

Su segundo fue un tulio, con crotales, que también recibió a porta gayola. Era negro, bragado y acapachado:




Fue alegre tres veces como han visto al principio. Quiso empujar pero se afligió pronto. Se pidió la puya de tienta pero Bonijol no la tenía preparada, con lo que Tosselló, el picador francés, usó con valentía el regatón. No obstante, esa cuarta entrada fue absurda poniendo el novillo más cerca que en las dos anteriores. El picador fue premiado con justicia al final del festejo.

En el primer par se alivió pero en este segundo, no:



Brindis al club antes de que el animal se quedase rápidamente sin gasolina. El portugués se puso un poco pesado queriendo sacar agua de un pozo seco:




Se equivoca cuatro veces entrando en la suerte contraria y pincha tres más una entera trasera con el brazo elástico. Barbeo de tablas y bella muerte del novillo pero en toriles:




CALZADA. Su primero de Guardiola se llamaba Oye-poco y nos recordaba al Oye-mucho de la novillada ceretana de 2010 que ha sido de lo más bravo que hemos visto en nuestra vida. Este era negro, calzado de atrás, bragado, meano corrido, jirón y decían que coletero pero en el cuello no tenía ninguna mancha blanca. Quizá era rabicano, ni siquiera rebarbo, pero con el barro no se veía (recuerden esta entrada sobre el rabo de toro):




Poca cosa en varas como no fuera que partió la puya de Sanz quien quiso meterle el palo con la madera. Bronca merecida y el piquero que se encara con el personal lanzando besitos. Ojo que no es la primera vez que lo hace. La Guardia Civil, a propuesta del delegado de la autoridad y del presidente del festejo, le tomó la filiación. A ver si no queda en agua de borrajas.

Buena brega de Blanco después:



En la muleta llevaba el hocico por la arena como pueden comprobar pero con síntomas de asfixia. Encima se rajó, total, nada.



Estocada baja perdiendo los avíos:



El último de Isaías era un negro zaíno, también con crotales, bizco del izquierdo y blando de remos:



Nada en varas excepto un pequeño galope en la tercera. Igual que su hermano, fue noble pero estaba agotado. Observen que Josu, así figura su nombre en el DNI, es de los pocos valientes que no llevan la taleguilla recauchutada:



Pinchazo y esta entera desprendida, patas arriba:



Decepción global y sin paliativos. Nadie fue capaz de salvar nada de una novillada para olvidar.

Saludos cordiales desde La Cabrera. Rafa.


sábado, 20 de septiembre de 2025

FERIA DE RIAZA, 2025 (1). NOVILLADA DE RASO DE PORTILLO: ¿QUÉ LES DIRÁN DESPUÉS?

¿Qué diran a los novilleros los de su entorno tras este festejo? De los seis, cinco fueron desorejables y no se cortó ni una. ¿De quién fue la culpa cuando ninguno de los de Raso fue un marrajo? 

¿Por qué los tres se desentendieron del primer tercio cuando el alcalde y los ganaderos les habían insistido en que los pusiesen por lo menos dos veces? ¿Por qué matan tan mal ignorando la diferencia entre suerte natural y contraria?



Calzada estuvo valiente pero destoreando. Fue cogido dos veces por culpa suya y ejerció de pinchaúvas. Cirugeda pegó pases sin piedad y Tomás González anduvo medroso e inoperante.

Los de Raso salieron más que toreables no siendo bobo ninguno, todos mantuvieron la boca cerrada hasta el final, fueron duros para morir, se los apalizó con monopuyazos típicamente españoles y apretaron todos para afuera.



La presentación fue desigual, con los dos primeros de poco respeto y los tres últimos de buen trapío. El balance fue: aplausos, pitos, aplausos, palmitas, aplausos y aplausos. En la crónica añadiremos al final de cada toro y en cursiva la valoración de Íñigo Gamazo sobre cada novillo. Por cierto, lo que opinan los dos hermanos sobre lo que fue la suerte de varas lo vamos a omitir para no comprometerlos pero no dista nada de lo que expresaremos nosotros a continuación. Criar unos animales para que luego no te permitan ver el resultado de tu labor tiene que ser desesperante. Pero ya hemos repetido hasta la saciedad que los toros es el único espectáculo donde permanentemente te roban una parte importante del mismo y nadie dice nada.



Dos tercios de entrada, con precio único de 30 euros.



CALZADA. Su primero era negro zaíno, astifino, escurrido y con sendos puntazos en ambos cuadriles:



Empezábamos con una carioca criminal recargando con Calzada mirando, ¡muy mal! Tendría que haber tomado ya la alternativa y se desentiende del primer tercio como cualquier torero. ¿Dónde está el aire fresco? Ahí tienen al carnicero de oro completando la rueda mortal con su mano izquerda asesina. No sabemos de qué se ríen los de la barrera:



Después anduvo sobrado con un novillete pronto, repetidor y noble. Lo de que va sobrado se apreció en cómo echó la pierna atrás y se ubicó fuera de cacho:



Hizo tres cambiados roquistas por la espalda y al tercero se libró de una grave cornada en el recto saliendo perseguido:



Se equivoca dos veces entrando en la contraria y pincha. En la natural le perpetra esta cuchillada en el lomo, con muerte del de Raso en el platillo:



Era un novillo de dos orejas, muy noble y con una embestida perfecta. En el caballo cumplió lo poco que lo pusieron.

El cuarto era negro mate, bragado, lucero, cornalón y playero, que desarmó a Calzada de salida y lo obligó a irse al olivo:



Fíjense ustedes en que siempre que un diestro es desarmado con el capote de inicio, al toro le cae una paliza en varas. Aquí se cumplió el axioma: puyazo tan traidor como sanguinario, bajo y en el lomo, atrapando al animal contra la barrera:



Miraba al caballo de reojo desde que lo vio salir. Fue una lástima no ponerlo de largo para verlo galopar pero estamos en España...

Calzada le presentaba la muleta retrasada y en la tercera tanda lo prendió por el muslo. La suerte para él fue que estos toros playeros no son certeros:




No se asustó y tragó los posteriores parones ya que este novillo adoleció de raza en el tercio de muerte, con distracciones constantes y poca codicia. Mal con la espada de nuevo: pinchazo entrando a toro torcido, estocada corta y baja y por fin otra perpendicular y también baja alargando el brazo a tope. 



Bella muerte del toro. Se aburrió, miraba mucho, pero en el caballo empujó bien:




CIRUGEDA. Su primero fue muy protestado por su poca entidad aunque de pitones puntiagudos:



Parecía no haber descolgado bien los testículos, algo que confirmaba su trotecillo caprino de salida:



Empuja con un pitón y le hacen dos agujeros. Bien Rey en este segundo par:



Apuros iniciales del diestro al tropezarse en la cara y después poca cosa ante la mínima fuerza del novillo. No obstante, sabía en todo momento dónde estaba el muñeco.



Estocada baja fulminante. No me ha gustado nada, soso y flojo.



El quinto fue el de más trapío, un negro estrellado y rabicano:



Recibió una lanzada caída con carioca y a pesar de ello sacó el caballo a los medios:



Adalid dio este recital en sus dos pares, que no fueron tales:




En Navacerrada, con idéntica ganadería clavó de la misma guisa. Quizá su tiempo hace tiempo que pasó (o sin quizá).

Al cuarto pase de muleta, a correr:



Cirugeda se tranquilizó pero no supo evitar que el animal transitase a su aire ya que la muleta también iba al aire. Se fue sin torear.



Un metisaca al paso y una casi entera desprendida.  Después, dos pinchazos sin vergüenza en el hocico, con la correspondiente hemorragia, más cinco descabellos. No me ha gustado, embestía a arreones pero en el caballo sí que ha metido el riñón.




TOMÁS GONZÁLEZ. El tercero era negro zaíno, bien rematado y con dos agujas:



Gran empuje de bravo, con la salida indignantemente tapada. González, durmiendo. 



Fue un monopuyazo abyecto, recargando y barrenando, con triple orificio, vean:



González vino con la taleguilla bien recauchutada y también con alas en los pies. Esto último es fatal con Raso porque si estos toros ven que retrocedes, se crecen poniéndose tontos.



No dio un pase bueno. Pinchazo y esta casi entera, atravesada y trasera, siempre saliéndose y entrando con el delantal:



No sabe descabellar. Al quinto intento sonó la flauta. Ha sido muy bueno en el caballo y con una muy buena humillación en la muleta.

El sexto era un torito, negro zaíno, astiblanco y muy ofensivo, con lo cual tenía garantizada de salida la paliza en varas:



Efectivamente, carioca con saña vil ¡de una vuelta y media! Ordenó González a Rojas que lo volviese a poner de largo pero el picador no lo llamaba porque tenía miedo de su arrancada. Lo movieron para dejarlo a un metro del peto con González de espectador... ¡para recibir otra carioca! ¿Hay derecho a esto? El turolense estaba retirado a doce metros oyendo llover, ¡qué afición!



Buena brega de Rojas mientras Omar nos defraudaba clavando dos pares de sobaquillo.

A pesar de que el novillo era obediente y humillador, González siguió imitando a Mercurio con las alas en los pies. Lo que consiguió fue que embistiese peor al final que al principio de la inexistente faena. Decepción total con este novillero. 



Vuelve a entrar a matar con el delantal y pincha tres veces sin cruzar. Al final vean cómo lo atravesó, a distancia:



Comenzó su particular sainete con el verduguillo pero tuvo la suerte de que el animal se echó tras el tercer golpe porque si no, aún estaríamos allí. Me ha gustado, ha sido bueno pero desaprovechado y eso a pesar de que lo han matado en el caballo.

Ya han comprobado que una vez más salimos desilusionados. Un amigo nuestro de Tafalla sostiene la teoría de que a nosotros no nos gustan los toros dado el carácter fúnebre que suelen tener nuestras crónicas.

Le respondemos que sí que nos gustan pero que al final entre unos y otros van a conseguir que no nos gusten ya que es desesperante que los profesionales tengan tan poco oficio, tan poca vergüenza torera y tan nula afición. 

Pero los del entorno de estos novilleros ¿qué les dirán?

Saludos cordiales desde Segovia. Rafa.