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lunes, 28 de julio de 2025

FERIA DE ORTHEZ, 2025 (1). NOVILLADA DE AGUADULCE: UN NOVILLO DE CARNET

Los novillos de Aristrain sustituyeron los inicialmente previstos de Charlotte Yonnet. Un amigo del blog nos preguntaba por esta ganadería y le decíamos que cuando salía uno con carbón pedía el carnet a cualquiera incluidos toreros de alternativa. El problema es que si sale pastueño hay que saber torearlo bien, con lo cual lo de Aguadulce te puede dejar en evidencia por una cosa o por otra.

En Orthez salió uno que pidió la documentación, este colorado, y otro para hacer buen toreo, el segundo. Los novilleros no siguieron ninguno de los consejos que se les había dado antes del festejo. La novillada, sin comerse a nadie excepto el ojo de perdiz, estuvo por encima de los dos chavales.



Vinieron bien presentados, en puntas, con cuajo y alguno con hechuras de toro. En el caballo, poca cosa, intentos de empujar pero dimisiones rápidas. En la muleta fueron desiguales y su juego anduvo entre el soso primero y el codicioso cuarto.



CALZADA. Su primero era un negro mate, listón, chorreado en morcillo, zarco, bragado, meano corrido, axiblanco y bizco del izquierdo:



Barrenada de Agudo en dos varas musicales donde por lo menos no clavó trasero. Bien en el segundo tercio los dos que ven, Sánchez en la brega y Blanco con los palos:



Sacó un palmo de lengua y se quedaba cortito pero Calzada anduvo ligero de pies. En total, poca cosa.



Con el novillo sin humillar nada, dos pinchazos, media caída y descabello. Observen su error al entrar en la suerte contraria. Dedicaremos dentro de poco una entrada a esta recurrente equivocación de los diestros.



Su segundo era este negro listón, gordo, badanudo y con poco cuello:




Trámite en el caballo, donde cesó en su pelea enseguida. Muy mal Sánchez en banderillas:



La embestida era sosa y acusó el tonelaje. Mala suerte en el sorteo para Calzada.



Total, nada. Bueno, sí, que Calzada es valiente y no lleva la taleguilla antibalas de muchos de los del escalafón superior. Los pliegues son normales, no recauchutados:



Pinchazo y rinconera saliendo trompicado. No debiera estirar el brazo al perfilarse siguiendo la moda que inauguró Tomás Campuzano. La mano con la espada debe estar debajo de la barbilla y no adelantarla para pegar la puñalada.




NINO JULIAN. Es novillero nimeño de veintidós años y de la escuela de Juli, que debutaba la plaza. Su primero era un negro listón cornidelantero, que como ven salió humillando de lujo por el izquierdo:




Empujó en el caballo con la cara alta y Gabino le hizo un total de cuatro agujeros. Menos mal que por la tarde se reivindicaría con un toro de Aguirre. Vean que siempre da el pecho del caballo, nunca lo atraviesa:



Fue lastimoso que no pareasen Ubeda y Guillon, que son muy buenos. Lo hizo Julián, que aspira a ser un minifandi. El segundo par fue mejor:




El animal seguía teniendo buena humillación por el pitón izquierdo pero el francés sacó la faena hotelera, sin mando y encima haciendo posturas. Cuando por fin se puso por el izquierdo el novillo ya estaba asfixiado. Embestía peor al final que al principio de faena, con eso no hay nada más que decir.

Pinchazo y casi entera trasera y caída perdiendo ambas veces la muleta, como si eso fuese una suerte del toreo. Da la impresión de que la suelta, vean la foto. Oreja ridícula.



El cuarto era este colorado ojo de perdiz, listón, astifino y con hechuras de toro:




En el caballo, cara alta y un breve intento de romaneo que quedó en nada. Ahora sí que pareó Úbeda mientras Guillon hacía una brega excelente. Muy bien los dos:



Fue un toro encastado, revoltoso y además gazapón. Desarboló
a Julian igual que hubiera desarbolado a un montón de toreros con años de alternativa.



Entera trasera perdiendo de nuevo la muleta más descabello.



En Aguadulce eliminaron animales cuando la epidemia y decidieron dedicarse sólo a novilladas. Tendrán dos próximamente: una en Blanca, provincia de Murcia, y otra en El Álamo, Madrid. Están probando nuevos sementales y es posible que en el futuro sí vuelvan a guardar animales para toros.

Es una vacada que tiene esas dos variantes que comentábamos al principio. Aquí probó ambas Nino Julian y no salió airoso de ninguna. ¿Calzada hubiera estado mejor? Nos quedará la duda...

Saludos cordiales desde Pau. Rafa.

viernes, 17 de agosto de 2018

FERIA DE TAFALLA, 2018 (2). AGUADULCE: ¿DE QUIÉN FUE LA CULPA?

La corrida no salió como se esperaba y alguien debió de tener la culpa. Unos decían que el viento, otros que los toros y otros que los toreros. El que seguro que no tuvo ninguna culpa fue el público que ocupó la plaza en un tercio y que pagó religiosamente su entrada.

Nuestra opinión es que, puestos a repartir porcentajes, el viento tuvo la culpa en un 30%, los toros en un 20% y los toreros en un 50%, especialmente Luque y Abellán, que venía en lugar de Mora, ambos de vuelta de todo, con poca afición. Salvamos de la quema a Borja Jiménez, el único que tuvo ganas de agradar. Los otros dos vinieron a Tafalla como quien va al dentista a que le pinchen en la encía.

Es verdad que hizo aire pero los toreros con ganas se preocupan de informarse de que hay que colocarse debajo de la banda de música porque sopla menos. Y por mucho aire que haga, el torero con interés por triunfar se sobrepone a casi todo.



¿Y los toros? Venían de los dos hierros de Aristráin pero es agua del mismo pozo. En el ambiente, el recuerdo de la dulce novillada de hace unos años (recuerden aquí). Pero nosotros avisábamos a los amigos de que Aguadulce echó hace quince días dos novilladas en Navas de san Juan y en Parentis que hicieron sudar a los diestros porque sacaron el carbón que tiene Núñez de vez en cuando.

Aquí no sacaron mucho carbón pero fueron de juego variado, desde el primero, que fue cuatro veces al caballo, hasta el sexto, totalmente desorejable. En medio, los desaboríos tercero y quinto y el manso sexto. En condiciones normales, se cortan tres o cuatro orejas. Fueron todos picados de manera infame, los picadores deberían ser enviados de por vida a la Isla del Diablo a pan y agua. Nos consta que alguno fue denunciado por los forales.

Al contrario que los veraguas, todos tuvieron querencia a chiqueros. Bonitos de lámina excepto el quinto. Éste fue el primero, cárdeno bragado, meano corrido, rabicano,  coletero, salpicado y caribello:




El segundo, castaño albardado, bocidorado y listón. Tres agujeros le hizo el picador asesino en una única entrada. Luego sufrió la penosa lidia de la nefasta cuadrilla de Luque, empezando por un desconocido Juan Contreras:



Al tercero lo mató el picador dándole bien en el lomo, rectificando, barrenando...A ese carnicero habría que quitarle el pan de su ración en la cárcel, ¡qué poca vergüenza! 



Al cuarto lo calificaban en el apartado como castaño, bragado corrido y 'codillero' ¿Ustedes saben qué es eso? A ver si alguien nos lo aclara. Codillero siempre ha sido el torero que torea con los codos pegados al cuerpo. Antes era un defecto pero hoy, que violentan el cuerpo para estirar el brazo como si fuesen ladrones de bolsos, es una bendición (recuerden aquí a Aparicio padre). Véanlo:



Es castaño, bragado, listón, bocidorado, axiblanco y lavado de cara (esto de la cara es lo que les explicábamos aquí). Ahí va otra instantánea:



El quinto era feo por no tener cuello:



El sexto, serio y ensillado, pesaría cien kilos más que sus hermanos (aunque parecían sus hijos):



ABELLÁN. Pensábamos que vendría a comerse el mundo y poner la plaza boca abajo pero no hubo nada de eso. Era su segunda corrida este año y tiene otra en Cintruénigo. Su primero salió abanto y no mostró ningún interés en intentar centrarlo. 

Fue cuatro veces al caballo. En la segunda entrada el picador le pegó hasta en el paladar por orden de Miguelito. Con esa paliza, cualquier toro queda para el tinte pero éste no.



Se veía que el toro, si el maestro ponía fe y decisión, acabaría tragando. Eso pareció al principio:



Pero todo lo que hizo Abellán fue al hilo del pitón, sólo se cruzó dos veces. Ahí se veía que no se fiaba. Si a lo dicho añaden el viento, la posible faena se diluyó como un azucarillo:



Pinchazo arriba, media en el rincón y descabello.

Su segundo era el castaño ese 'codillero'. Ya se le vio desconfiado con el capote. Cuando desde la barrera le gritamos '¡Miguel, pon algo de tu parte!, se giró para mirarnos perdonándonos la vida. Anoten dos pares excelentes de Miguel Martín. 

Con el inicio rodilla en tierra pareció que cambiaba de actitud. El público estaba deseando orejear a alguien. 



Pues no hubo manera. Nuevas desconfianzas, otra vez de perfil y el toro que empezó a ir a su aire. El Abellán antiguo da la cara y corta la oreja como sea. El de ahora acabó a la deriva.



Y encima dio un sainete al matar: tres pinchazos y esta media en que el toro se le fue al pecho y salió trompicado:



Pero el toro la escupió. Entró de nuevo y, a pesar de tapar la cara, dejó media arriba cuando lo fácil tras el aviso era ir al bajonazo, eso se lo reconocemos (hay otros como Nazaré que van al bajonazo en la primera entrada).

¿Qué pensaría el diestro al llegar al hotel? La verdad es que uno como él entendemos que así no puede seguir.

LUQUE. Otro que tal baila. Vino con una cuadrilla que ni en una capea le salva la cara. Nos sorprendió penosamente Juan Contreras clavando un palo en sus dos entradas. Le vimos con miedo y eso es lo peor que se puede decir de un torero. Que nos mire a los ojos y nos diga que no tenemos razón. 

El toro se quedaba debajo por su poca fuerza pero Luque le arrancó pases a base de zapatillazos. 



Estocada honda trasera y desprendida y el toro que dobla en chiqueros. Ahí lo ven, con Contreras de catafalco y azabache, bajo la mirada de Rafael, Jony y otros personajes conocidos de Tafalla:



Nada más ver a su segundo torció el morro porque el toro, con ese cuello, no tenía hechuras de embestir. Nuevo desastre en el primer tercio, con tres entradas al caballo para hacer cincuenta agujeros y machacar al toro vilmente en el tercer encuentro (Contreras bregaba y se desentendió al permitir que el toro se fuese al reserva, ¡qué poca afición y qué desprecio al público!).

En el segundo tercio terminaron por resabiar al toro. Se juntaron el toro tardo y parado y el torero sin ganas y desmoralizado. 



Malos los dos. El único bueno, el espectador del tendido, que sufría esta lidia penosa con resignación. Pero en el fondo disculpamos al toro porque esa deleznable lidia hizo que quizás pareciera peor de lo que era. Estocada trasera, contraria, tapando la cara y saliéndose de la suerte. 



Con un descabello acabó Luque, que luego en el callejón iba diciendo: '¡qué m... de toros!' Y nosotros ¿qué tenemos que decir? Qué m... de cuadrilla y qué m... de picador y qué m... la poca afición que tenéis, ¿te parece bien así, Danielito? Dejémoslo porque nos estamos calentando.

BORJA JIMÉNEZ. Fue  el único con buena disposición, algo que en un torero debería darse por supuesto. Su primero sufrió el inevitable atraco del picador. Decimos atraco porque nos roban el espectáculo protagonizando una carnicería que te avergüenza como aficionado.



Menos mal que Perico puso este excelente par:



Luego resultó un toro topón y que pegaba un gañafoncillo al final. Buena voluntad del diestro que intentó sacar petróleo. 



Estocada honda trasera y descabello.



El último era ese toro negro mucho más grande que los otros. En el caballo hizo sonar la música en el primero y se repuchó en el segundo. Nuevo gran par de Perico:



Embistió la muleta con casta de inicio. Nos las prometíamos muy felices porque además tenía fijeza. 



Cuando perdió fuelle, se olvidó de la primera pero conservó la segunda. Iba con el morro por el suelo.



Faena aseada de Jiménez, que tenía la oreja en el bolso tras una media arriba tapando la cara pero la perdió con los cuatro descabellos. 

La afición salió descontenta como decíamos al principio y cada cual echaba la culpa a unos o a otros. Nosotros ya lo hemos argumentado. Tenemos en cuenta el viento y que los toros no fueron nada del otro mundo. Pero no perdonamos a los picadores asesinos, a las cuadrillas poco profesionales y a los diestros que vienen a echar la tarde. 

El menos culpable, el aficionado. En tardes así, habría que hacerle un monumento.

Saludos cordiales desde Tafalla. Rafa.

martes, 23 de agosto de 2016

FERIA DE TAFALLA (5) : AGUADULCE

FANDIÑO, PREMIADO POR DESTOREAR
(a pesar de quedarse sin oreja por matar mal)


El toro que ven retratado en los corrales de Tafalla antes del apartado de la ultima corrida de la Feria es Sevillano, número 8, nacido en octubre de 2011, de la Ganadería de los Hermanos Garzón Mergelina, lidiado como remiendo de la ganadería titular, anunciada con sus dos hierros de Aguadulce y Herederos de Aristrain de la Cruz. 

A la postre resultó el mejor de los que salieron, no pudiéndose lidiar la corrida completa  por percances sufridos en los corrales, que causaron las bajas de los otros dos de Aguadulce que habían llegado a Tafalla.

Los toros de Aguadulce dieron problemas en los corrales hasta los últimos minutos antes de su enchiqueramiento, como se puede apreciar en la foto siguiente. En el ruedo, resultaron unas peritas en dulce, sin poner ninguna dificultad y, si no se cortó un sinfín de orejas, fue culpa a partes iguales del viento molesto que fastidió la tarde y de la bisoñez de los coletudos anunciados.


Afortunadamente, el apartado, que en Tafalla es público y con entrada libre, transcurrió sin mayores incidencias.



El orden de lidia quedó así establecido, pero un toro se encargó de alterarlo.


El segundo,  el bonito burraco que vimos ponerse tan farruco en el apartado, y que le tocaba a Julio Benítez,  llegado su momento se negó a salir y tras una larga espera, se corrió turno y salió el quinto.
Vicario, así se llamaba el burraco, salió finalmente en quinto lugar.

La corrida resultó algo deslucida, como se ha dicho, por el escaso poder de los toros,  el viento y las pocas ganas de los toreros de hacer las cosas bien.

El palco estuvo bastante acertado, intentando, con diferentes resultados, que los toros fuesen puestos al caballo correctamente y al menos dos veces. Con los del Cordobés hijo no pudo ser.

Otro tanto que hay que apuntar a la presidencia es el criterio de no conceder orejas sin la necesaria petición, como ocurrió con el segundo toro de Fandiño, que realizó una faena ventajista y pueblerina al buen toro de los Hermanos Garzón salido en quinto lugar, y lo mató de un pinchazo y una entera perdiendo la muleta.
A pesar de una petición minoritaria,  no hubo trofeo, como debe ser.

El toro tomó dos varas buenas y fue bravito y colaborador. Esto fue suficiente para que 'Sevillano' ganase por mayoría el premio del Club Taurino al mejor toro de la Feria, dejando en la cuneta al excelente quinto de la corrida de Dolores Aguirre, y conllevando que su matador reportase el premio a la mejor faena, quitándoselo a Joselillo por la labor realizada en el día 16 de Agosto.

En su primero, Fandiño no se acopló con el colorado ojo de perdiz de Aristrain que salió en primer lugar. Lo unico reseñable de esa lidia fue el tercer par de banderillas de Iván García y la estocada habilidosa con la cual el de Orduña finiquitó a 'Escopetita', número 5, nacido en octubre de 2011.













Ovación para el torero y toro aplaudido en el arrastre.

De Julio Benítez, poco hay que decir, mejor pasar un tupido velo. Dio a sus toros una lidia nefasta y mató a su primero, que tenía que haber salido en quinto lugar, de una entera efectiva, escuchando silencio. A su segundo, el burraco, lo despachó con una estocada corta y una media, con aviso, cosechando el mismo resultado.



El primer toro de Nazaré apuntaba buenas maneras en el capote y en la muleta por el pitón izquierdo pero se rajó pronto. Lo mató con tres pinchazos, media estocada, y un descabello tras un aviso.


Su segundo, el último toro de la Feria, salió suelto de la segunda vara. Fue otro toro de embestida noble y agradecida, como casi todos de la corrida.  En la muleta vimos la consabida faena del toreo moderno, perfilera y ventajista. Una estocada tendida y caída provocó una petición de oreja mayoritaria, a la cual el palco no tuvo más remedio que acceder.

Así acabó la Feria de Tafalla 2016,  con una corrida de aprobado justo y el mal sabor de boca de no ver reconocidos la casta y el poder de la corrida de Dolores Aguirre y el toreo de Joselillo.  Los premios otorgados, en mi humilde opinión, no reflejan lo que pasó en el ruedo tafallés.




Tauro