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jueves, 1 de septiembre de 2022

FERIA DE CENICIENTOS, 2022 (y 3): NOVILLOS POLIOMIELÍTICOS

Nos quedaba pendiente hablarles de la novillada de la feria de Cenicientos, que resultó muy difícil de soportar por la invalidez exasperante del ganado. Fueron ciento sesenta minutos de sopor donde parecía que estábamos en un sanatorio para ingresar a los pobres novillos e intentar que no rodasen por el suelo de manera patética, como terminaron haciendo todos.

Si el primer día los banderilleros padecían la psicosis de Cuadri, aquí los tres novilleros hicieron el pasillo con el síndrome de Cenicientos. Se pensaron que saldrían seis novillos que se iban a comer el mundo. Les habían dicho que esta feria era terrorífica... sobre el papel. Decidieron matarlos en el caballo hasta que vieron que eran unos torillos de trapo.



En el tercero Rodríguez fue el primero en darse cuenta y por eso ordenó señalar, con lo que asistimos a unos tercios de varas lacrimógenos.

Esta misma novillada podría haberse lidiado sin caballos y aun así, más de tres habrían rodado igualmente por el suelo. Mención especial merece la alerta roja encendida desde hace tiempo en casa de Aragón Cancela. Siempre habla de que busca el toro que ayude al torero a expresarse pero que tenga transmisión y mucho nos tememos que la cosa se le complique como avisaba siempre el abuelo Juan Pedro Domecq, recuerden aquí. A ver qué explicaciones da a la comisión de Cenicientos por la deficiente presentación de sus animales. Vean el primero, que fue al corral, junto a los otros tres:






Por lo menos los dos de El Retamar también tenían las patitas de alabastro pero la presentación no era tan mala:




Este de abajo fue el de Blanca Hervás, que hizo primero porque se ve que dos de El Retamar se habían peleado en el campo. Uno murió y el otro llevaba una buena cornada y no viajó:



Hubo media entrada y la corrida transcurrió en medio de una gran somnolencia sólo rota por los familiares de los toreros, siendo algunos especialmente ruidosos. Los más silenciosos fueron los del licenciado Burdiel, que es el novillero a quien tenemos siempre especial interés en ver porque sabe torear. Pero necesita enemigo delante y aquí no lo tuvo porque, aparte de lo dicho sobre la flojera de los novillos, se desentendió del tercio de varas y así no va a ningún lado. Le pasó lo mismo en Madrid con Montealto, recuerden nuestra crónica aquí.




JESÚS MORENO. De su primero no hay queja sobre la presentación era castaño, listón, lavado de cara, albardado y bociblanco:



Le pegaron una paliza en el caballo que lo dejó baldado y el pobre chorreaba sangre como pueden ver:



Moreno torea con poca naturalidad, demasiado forzado, y aún se nota más por su alta estatura:



Estocada honda atravesada casi en el lomo, metisaca y por fin, esta perpendicular trasera, pegando siempre el telonazo:



Su segundo era este de Flor de Jara, cárdeno berrendo, remendado, alunarado, lucero, caribello y calcetero:



Tras señalarle en el segundo puyazo, se derrumbó. Intervino Burdiel para dejar este buen toreo a la verónica. Fíjense en que mantiene las plantas de los pies en la arena, como siempre ha dicho Paco Camino que tiene que darse este lance:



Ramos, salvo error, tuvo un susto en banderillas cuando el toro hizo hilo tras este par:



De nuevo nos encontrábamos en la enfermería y la faena de Moreno fue insoportable por larga y tediosa. Sólo la jaleaban los de la cuadrilla y en el pecado llevó la penitencia ya que estuvo a punto de escuchar los tres avisos. Fue por culpa de un pinchazo, una estocada corta baja, esta corta trasera y tendida y tres descabellos con el animal tapándose:




BURDIEL. Su primero fue el que se devolvió. No tenía presencia, era una sardineta zancuda que se estrelló dos veces contra los burladeros sin frenar. Era como si fuera de los que ven bien de lejos pero no de cerca.

Salió el sobrero, que era este otro novillo terciadito:



El picador lo mató en el caballo con dos lanzadas asesinas y traseras y encima recargando.



Luego se pusieron las banderillas de una en una antes de que saliera Burdiel a hacer de enfermero. Toreó a media altura con cierto gusto pero sin ninguna emoción y terminó con una buena estocada entera, la mejor de la tarde.



El quinto era este castaño bociblanco, listón, bragado, meano, carinegro, rabilargo y calzado de atrás, con corona oscura en las pezuñas:



Burdi no aprendió la lección y volvió a mostrarse autista en el primer tercio mientras su otro picador se volvía a cargar al novillo. En el quite pegó esta media verónica con mucho sabor:



Antes del segundo tercio el de El Retamar ya se había derrumbado. El licenciado nos ofreció el mejor toreo de la tarde en esta tanda de naturales:



Nadie lo valoró dada la mínima entidad de su oponente pero observen que los remató bien. Sabe lo que lleva entre manos pero tiene que leer la cartilla con urgencia a sus carniceros a caballo:



Los tres ayudados destinados a cuadrar al toro llevaron la firma de su mentor, Ortega Cano:



Terminó con una entera que asoma y esta casi entera trasera perdiendo la muleta, más dos descabellos:



Su padre y su hermana asistieron a una tarde no muy triunfal por su parte y quizás algo de culpa debió de tener él por permitir a sus picadores hacer de matadores cuando el matador es él:




SERGIO RODRÍGUEZ. Su primero era este colorado ojo de perdiz y ajamonado de atrás con el que estuvo muy mal Rey de salida enseñando el capote por debajo del burladero para quebrantarlo:



La verdad es que venía quebrantado del campo y el maestro decidió con buen criterio que el primer tercio fuese un simulacro.

Estuvo bien este banderillero suyo a quien no podemos identificar salvo que alguien nos ayude:



Empezó a torear con gusto pero en la UCI porque ya ven que el toro apenas se aguantaba de pie. Miren al pobre:



Observamos buenas maneras en el de Navas del Marqués aunque nos sobró lo de sacar la barriga al paso del animal, en plan Ureña:



Al final nos recordó un poco a Roca cuando quiso calentar al público, con la diferencia de que el peruano hace las manoletinas de frente y Rodríguez las hizo de perfil.

Pinchazo antes de pegar este puñetazo dejando una entera desprendida con degüello y tapando la cara como pueden apreciar:



Cortó una oreja concedida a regañadientes por el palco, que no pudo negarse a la petición que creemos fue mayoritaria y más tras la muerte del novillo:

 


El último de Flor de Jara era este cárdeno veleto, alto de agujas: 



Era más estrecho que la guitarra de Jimmy Hendrix. ¿Se han fijado en que tenía un lunar?

Hubo que echarle el caballo encima para pegarle dos simples alfilerazos.

Aquí tienen la mejor brega de la tarde, que fue de Rubén Sánchez, junto a un buen par de Rey:





Lo que vino después fue soporífero ya que el Ironside de Cancela no podía ni con el rabo. El trasteo solamente fue apto para su numerosa familia, que rodeaba nuestra posición.



Con tres pinchazos y dos descabellos se cerró cualquier posibilidad de salir en hombros.



Pues ya lo han visto si han llegado hasta aquí. La novillada fue de Cenicientos como podría haber sido de Villaconejos: primer tercio inexistente, animales inválidos, familiares ruidosos y novilleros sin material para expresar lo que llevan dentro. Todo perfectamente olvidable... menos lo de Cancela, quien no debería volver por aquí en bastantes años, ni con novillos ni con toros.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

domingo, 27 de marzo de 2022

COPA CHENEL, 2022 (1): ESCOLAR - EL RETAMAR

 PICHORRONGO TAMBIÉN SE CAMBIA DE BANDO

Decíamos en la entrada anterior que Victorino se había cambiado de bando. Pues parece ser que le ha acompañado Escolar al vestuario para el cambio de chaqueta.



Viene esto a cuenta del toro Chistoso que se lidió en segundo lugar. En nuestras notas pusimos: 'si este toro gustó a Pichorrongo, no vamos bien'. Pues cuando al final lo entrevistan dice: 'ese toro ha sido muy bueno, bravo en el caballo, además ha derribado y luego ha tenido muchos pases'. ¡Literal! ¡Ha tenido muchos pases! Si uno como don José Escolar dice eso, ¿qué va a ser de nosotros?

Los escolares fueron todos blandos, demostraron poco poder y nula fiereza, cosas que son delito de lesa casta en todo lo que lleve el apellido Albaserrada.

Los retamares parecieron engordados a última hora, fueron igualmente blandos, astillados y galopadores aunque no podían mover su excesivo tonelaje.



PALAZÓN. Echó por delante el de Escolar, blando y curiosamente acarnerado. Los pitones eran raros y el izquierdo parecía maquillado:



Nada en el caballo y nada en la muleta, ni casta, ni fuerza, ni recorrido, ni . Palazón anduvo desconfiado mientras el toro andaba de aquí para allá sin ton ni son. Observen lo que decíamos del acarneramiento:



Media desprendida apuñalando y con telonazo más ocho descabellos sin fe.



Su segundo de El Retamar era este castaño ojinegro, bocidorado, enmorrillado y aleonado. Para los de televisión era colorado bociblanco (?):



Ya ven que del toro se podían sacar varios jamones. Pedía oxígeno porque no podía con sus kilos de más, como se aprecia en la imagen de abajo. Mientras, el torero acusaba en exceso su inactividad:



El resultado fue para olvidar. Media tendida atravesada, estocada contraria y dos descabellos.


GALVÁN. Su primero fue el Chistoso del comienzo, un cárdeno tirando a clarete con mucha cara:



Empuja en el primer puyazo y derriba pero porque el caballo dobla las cuatro patas misteriosamente:



Lo ponen en suerte en el segundo: mira, tardea y se va. Lo vuelven a poner: tardea, husmea, se distrae y al final va, empujando y cobrando caído y contrario. Quita Ritter por chicuelinas y responde bien Galván, con gusto:



Excelente con los palos Andrés Revuelta, que este año, salvo error, ya no va con Juan Ortega:



El toro bajaba el morro que daba gusto. Tan es así que Galván olvidó la faena hotelera y se echó la mano a la izquierda pero no dio el paso adelante con decisión. El toro echaba la cara arriba al final del viaje aunque era de una nobleza atontolinada. Ah, y tuvo muchos pases...



Fue entonces cuando apuntamos lo de que si al ganadero le gustaba este toro es que no íbamos bien. Galván es uno que no deja nunca que los toros le punteen la tela y aquí éste se la tocó tres o cuatro veces. Pinchazo hondo delantero y estocada honda caída y atravesada perdiendo la muleta. Los vídeos que dice haber visto del as de espadas, paisano suyo, no le han servido de mucho.

Salió su segundo de El Retamar, colorado ojo de perdiz, este sí. Larga de rodillas en tablas pero héteme aquí que pierde el capote y cuando el toro se revuelve lo ve sin defensa y le pega una aparatosa voltereta:



Cayó al suelo feamente, como el pelele de Goya:



Entonces el tal Polvorilla hizo por él y le metió el pitón por la chaquetilla sin llegar a hacer carne. En un sitio idéntico, al lado del estribo, acabó sus días Granero, de quien hablaremos en breve por aquí:



El momento de fue de gran tensión porque entre la caída y el cuerno todo el mundo se temía algo muy grave:



Afortunadamente la cosa se salvó con la conmoción, el fuerte golpe en el hombro y unos rasguños en la espalda. El toro se fue a rematar a un burladero y se destrozó el pitón derecho, por lo que vio el verde:



Salió un sobrero de Albaserrada porque antes a Ritter le había salido el sobrero de Núñez. Se llamaba Postinero y era cárdeno, playero y degollado:



Nada en varas y mil capotazos en el segundo tercio que hicieron que se pusiera tonto, esperando, andando y echando la cara a las nubes. Había que llevarlo tapado y vigilar sus arreones. Galván hizo un esfuerzo que le aplaudimos y esta vez no se dejó tocar la tela:



Estuvo por encima del desaborío ejemplar de Lanzahíta aunque se puso pesado con un interminable trasteo. Entera trasera y desprendida tapando la cara como se observa en la imagen. El toro muere en los medios:



Ni por asomo pensábamos que le iban a conceder la oreja pero resulta que el alcalde ¡le dio dos! Dedujimos que es un hombre fácilmente impresionable y continuaba sobrecogido por el espectacular percance del diestro.


RITTER. Su primero de El Retamar estaba tan regordío que no se tenía en pie. Fue al corral y salió otro del mismo hierro, negro zaíno, cornicorto, astillado y también harto de pienso:



Fue curioso que cuando chocó con el peto se le doblaron las patas y, al quedarse bajo el caballazo, se medio levantó y lo tiró al suelo pero todo sin recibir apenas castigo. Cambio de tercio y excelente media verónica del maestro en el quite, lo mejor de la tarde sin duda.

El torillo demostró que era de mazapán. Hasta cuatro veces enterró los pitones en la arena buscando petróleo. Si no dio sendas volteretas fue porque embestía a paso de burra.



Ritter anduvo más reposado de lo que era habitual en él y además sin retorcerse. Pero buscar algo de emoción con aquel gato de Angora era como buscarle tres pies.

Fue un torillo para que se gustase el torero y se durmiese el espectador. Casi entera pasada y desprendida ejecutada con lentitud pero cegando al bicho y alargando el brazo para darse ventaja. Orejica del respetable, donde se apreciaban abundantes familiares del diestro o por lo menos amigos íntimos.



El último fue de Escolar, un toro astifino y apretado de carnes:



Ritter lo puso de largo en el caballo, cosa de agradecer. No obstante, no puede ser que lo pongas en el primero a veinte metros porque esto ha de ser progresivo:



En el primero se vino, empujó y se afligió. En el segundo, marronazo y se va suelto. 

En banderillas se vio que el animal era pronto y que tenía un pitón derecho de lujo. Brindó Ritter a Fundi porque había visto lo mismo que nosotros pero su gozo, en un pozo. Resultó que al quinto pase el de Escolar se derrumbó inopinadamente:



Cuando se incorporó, ya no podía ni con su alma. El diestro se puso pesadísimo porque quería una segunda oreja de sus amigos o familiares aunque el toro se había transformado en uno de Guisando:



Pinchazo escupido y entera alargando el brazo que basta. Como la retransmisión se cortó, nos quedamos con la mosca tras la oreja por la generosidad infinita del alcalde de Alalpardo y lo ruidoso de la claque que se trajo Ritter. Pues acabamos de comprobar ahora mismo que se le concedió otra orejica. Sin comentarios.



Corrida olvidable que podría haber sido inolvidable para Galán si Polvorilla lo deja en silla de ruedas o le clava el cuerno por detrás como a Fandiño. Toros blandos y vulgares, presidente dadivoso y público festivo. 

Sustituía Encabo a Palomar en los comentarios y su tono monocorde nos hizo añorar la pasión y la retranca del soriano. Además estuvo diplomático y contemporizador, mal fichaje según nuestras peculiares manías.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.