Total, lo de Escolar poco se diferenció del Domecq malo, especialmente en unas varas penosas donde se levantó el palo enseguida o directamente se dio el picotazo. Eso sí, todo trasero o en el lomo. Al primero la sangre apenas le llegaba al antebrazo al final de la faena.
| Observen la marca de las fundas en el tercero, de nombre 'Chumbero' |
Nosotros siempre hemos sido partidarios de dosificar el castigo pero en unas varas que no consistan en picaduras de mosquito. Venimos a Céret a ver un primer tercio en condiciones y Pichorrongo nos trae una corrida picada del campo. Algunos ya están diciendo que El Fundi va por la noche a echar agua al vino. Pues la verdad es que nosotros vimos la novillada de Arnedo del año pasado y quedamos encantados (pulsen aquí). Fue la tarde de los doce avisos y aquellos novillos eran hermanos de estos toros.
El único que medio peleó en el peto fue el sexto, tuerto en país de ciegos, al que el presidente premió con la vuelta para evitarse los problemas del año pasado cuando negó la oreja a Aguilar y casi lo empluman (este año hizo venir un par de gendarmes que montaron guardia durante la corrida delante del palco y no creemos que fuese por amenazas terroristas).
La última vez que estuvo Escolar en Céret derrotó claramente a Victorino en el desafío (recuerden aquí). Pero la última ocasión en que lidió una corrida completa trajo una sardinada (pulsen aquí). La de este año fue desigual y justa de presentación aunque casi todos los toros fueron aplaudidos inconcebiblemente de salida. Fíjense en este escurrido que hizo quinto, con su cara de casta navarra:
Los demás fueron éstos. El primero era feo por su lomo recto y su poco morrillo, pero lo ovacionaron al saltar:
El segundo, más proporcionado y con trapío:
Éstos son tercero y cuarto:
Y el sexto fue el mejor, de nombre 'Sevillano', nacido en marzo de 2013 y de 510 kilos. Lo premiaron con esa exagerada vuelta al ruedo (curiosamente es de perfil acarnerado, no como sus hermanos):
En la muleta, sin problemas excepto el primero de Aguilar, al que el maestro no quiso ni ver porque no sabía qué hacer con él. El sexto fue de dulce y el cuarto también pero bastante más tonto que el citado sexto. Si ese cuarto lo pintamos de negro, pasa por una ternera de Domecq ¡y fue ovacionado en el arrastre tras dos varas penosas! (el marronazo de la tercera entrada no cuenta). Pues, señores, si el público ceretano ovaciona este tipo de toro ¿por qué no vamos al original y traemos fuenteymbros o jandillas?
Monumental decepción con esta corrida sin poder de Escolar que de ninguna manera puede haber sido del agrado del ganadero (a no ser que con la edad se haya vuelto un blandengue).
Vamos con los protagonistas del mano a mano. Ya avisamos de que si ustedes son familiares o seguidores de Robleño o Aguilar hagan el favor de no seguir leyendo porque lo que viene no les va a gustar. Aunque a nosotros tampoco nos gustaron ellos y los aguantamos hasta el final.
Conste en acta que ambos tienen nuestro respeto por pechar siempre con corridas duras. Pero ya ha quedado claro que ésta no tuvo nada de dura, al contrario.
ROBLEÑO. Sigue siendo muy querido en Céret. Salvo que algún amigo nos rectifique, era su segunda corrida este año.
De Pedro se llevó una ovación por dar dos picotazos, uno en el lomo y otro trasero, ya ven cómo está el patio en el tendido de Céret. Jesús Romero puso dos grandes pares, magnífico ¡Cuánta verdad hay en este par de banderillas!
Robleño brindó a Fandiño y salió con su ridículo estoque de bambú. Eso quedaba muy bien en el bastón de Chaplin pero en un torero resulta tragicómico, véanlo y adviertan también el pico:
El torillo vino picado del campo y era suavecito y obediente. El diestro tiró bien de él. Observen cómo embiste y recuerden lo que decíamos de Domecq, ya que el animalico llevaba los picotazos mal pegados (vean que la sangre le pasaba por muy poco del antebrazo):
Robleño abusó del pico con su enorme muleta entre ovaciones que aún no entendemos:
Menos mal que mató de este bajonazo con degüello tras un pinchazo también bajo porque si no, le dan la oreja.
Su segundo era corniapretado y cariavacado. Es el de las marcas de las fundas que veíamos al principio. Nada en el caballo pero dos excelentes pares de Miguel Martín en el segundo tercio (recordemos que de torero salió a hombros de Madrid hace diecisiete años y fue después banderillero de Fandiño).
Justo después de esta foto el toro lo vio, le pegó un susto y lo desarmó, todo por su culpa. Luego vinieron los zapatillazos y sus insufribles gritos (son dos toreros excesivamente gritones, cosa que resulta muy cargante). Terminó con dos pinchazos, una casi entera trasera y tres descabellos .
Su tercero es aquél que parecía de Miguel Reta. Lo pintas de colorado encendido y parece que estés en el pilón de Falces:
El picador Francisco Javier González debería haber sido detenido y llevado al cuartelillo sin bajarlo del caballo. Tiene delito que marra y, cuando tenía el toro fijo debajo, va y le clava en el lomo ¡Qué vergüenza para la profesión! Miren dónde le hizo sangre:
Entre picarlo en el lomo y lidiarlo fatal en banderillas dieron entre todos una lección de cómo resabiar vilmente un toro. Como era previsible, empezó a repucharse cuando tuvo delante a Robleño. Además buscaba y embestía a arreones ¡qué menos tras todas las perrerías que le habían hecho!
El diestro se vio desbordado por momentos y optó por lo fácil, un arrimón de poco valor muy jaleado, eso sí.
Para terminar el despropósito, a un toro con ese comportamiento lo entró a matar dos veces en la suerte natural ¿ustedes lo entienden? Pinchazo, rinconera y grandes aplausos para él al final de la corrida de parte del muy cariñoso público ceretano. Nosotros hubiéramos preferido ver a Robleño peleándose con el 'Ruiseñor' de Saltillo en lugar de estar ahí viendo pasar estos bondadosos torillos de Escolar.
AGUILAR. Salió a hombros tras cortar dos orejas concedidas por el mismo presidente que el año anterior le negó el pan y la sal, Bernard Cisé.
Observen dónde picó Prados a su primero ¡qué horror!
Buena brega de García mostrando a Aguilar que el toro rebañaba por el derecho como una guadaña.
Brindó también a Fandiño. Había que echarse la muleta a la izquierda pero los maestros actuales se sienten desnudos sin la ayuda del estoque y Aguilar no es una excepción. Por consiguiente, no lo quiso ni ver.
Nadie se lo recriminó porque todo el mundo está engañado con los consejos de Emilio Muñoz cuando dice con total desvergüenza en televisión que un toro como éste hay que quitárselo de en medio y a otra cosa 'aunque la bronca que te peguen se oiga en Lima' (sic).
El madrileño, insistimos, no quiso ni verlo y se perfiló ya con intención de pegar un telonazo al toro y matarlo de cualquier manera. Observen en la foto de nuestro amigo Christophe cómo tiene ya girada la muleta al perfilarse y el brazo bien alargado para aliviarse:
Rinconera perpendicular huyendo de la suerte y cuatro descabellos:
Muy mal, Aguilar. Por cierto, como no tuvo recursos para hacer nada con este toro, cuando iba con la espada de verdad oyó un grito desde sol. Era el padre de los Quintana, que le dijo: '¡un poco de macheteo, por favor!' Él siempre pide las cosas por favor. El diestro le hizo caso de forma vulgar y desangelada porque hoy en día no saben ni machetear -el último seguramente fue Esplá-. Pero se lo contamos para que reflexionen: ¿cuántas veces han oído ustedes en España una voz en el tendido que pida un macheteo? No hay más preguntas.
Su segundo fue el único de todos que remató con fuerza en el burladero sin que los pitones lo acusaran a pesar de las feas fundas que les ponen en Lanzahíta.
Dos entradas al caballo en que se deja a secas y le levantan el palo. Luego resultó de una nobleza extrema a pesar de un calamocheo que no molestaba demasiado.
Aguilar le pegó pases a placer pero ya saben ustedes que pegar pases no es torear. Reconoceremos que hubo un par de naturales largos al final cuando ya el toro parecía claramente una ternera cárdena. Disculpen nuestra insistencia pero, para traer esto, ¿por qué no viene una corrida de Domecq de El Montecillo, de Cebada Gago o una novillada de Guadaira?
Tras una casi entera pasada sin puntilla y con inicio de degüello se llevó una oreja (fíjense en que tampoco a este toro le llegaba la sangre a la pezuña):
Y el último, de nombre 'Sevillano', fue el mejor de la corrida. Empujó de bravo en el primero y fue alegre en los otros dos pero cobró primero trasero, luego en el lomo y finalmente casi en el rabo. Sánchez es otro que tendría que haber sido puesto a pan y agua durante un mes en el centro penitenciario de Perpiñán. No dábamos crédito al ver que se retiraba entre ovaciones. Menos mal que tenemos el documento para que ustedes confirmen que los locos no somos nosotros:
Por fin vimos a García clavar en la cara. Le aplauden igual cuando lo hace bien que cuando lo hace mal, como a Adalid, qué suerte tienen.
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| FOTO: Amandine Segot |
El toro era noble, con motor y encima obedecía el más mínimo cite con la muleta sin dudar ni escarbar, no como 'Cobradiezmos'. Era un sueño de color cárdeno. Pues menos mal que los toros no hablan porque Aguilar se colocó al hilo del pitón y se dedicó a pegar pases con la derecha hasta aburrir (pegó pases, no toreó). Como decimos, todo con la derecha excepto una sola tanda embarullada con la izquierda. Cuando iba a cuadrar al toro y sólo por atender la petición de un espectador de sol, dio tres pases más con la izquierda totalmente insulsos.
Estocada trasera, caída y perpendicular con Iván García que estaba como loco por hacer la rueda de peones.
El pobre 'Sevillano' no se dejó y murió maldiciendo a todos: al picador por malo, al diestro por pegapases, a García por querer hacerle la rueda y al público por aplaudir a un picador que le había pegado en el lomo.
Ya hemos dicho que el presidente, amparado por la fuerza pública, otorgó dos premios baratos: vuelta al ruedo al toro y oreja al maestro con la que propició su salida a hombros.
No sabemos si lo que hemos contado aquí coincidirá con lo que han leído ustedes por ahí o con lo que dijeran en televisión. Seguramente nos quedaremos solos una vez más pero nos da igual. En nuestra opinión, corrida totalmente olvidable y grandísima decepción con Escolar. Para este viaje no hacía falta alforjas. Como nos decía a la salida un buen aficionado amigo nuestro de Valencia: 'para ver una corrida a la española, no vengo más '.
Por cierto, nos dijeron que la suegra de El Fundi lloraba en los últimos instantes de la lidia del sexto mientras decía 'no lo mates...no lo mates'. Sólo hubiera faltado un indulto. Pero no se preocupen, todo llegará porque cada año que pasa vemos cosas más preocupantes en el público de esta plaza.
Pueden ver pulsando aquí el excelente reportaje de Christophe sobre la misma corrida. Y, ya que visitan su página, no dejen de pulsar aquí para indignarse viendo el aspecto que presentaban los novillos de Los Maños en Boujan. Los valientes novilleros que mataron estos animales fueron Salenc, Younes y Tibo García. Pulsan aquí y los ven antes en el campo.
Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.













