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domingo, 19 de agosto de 2018

FERIA DE TAFALLA, 2018 (3). SANTA TERESA Y COUTO: EL AÑO QUE VIENE, SEIS GUARDIOLAS

O sea, seis de Santa Teresa. Eso es lo que nos gustaría ver el año que viene en Tafalla después del gran juego que dieron los tres guardiolas de la corrida con el histórico hierro de la Y de Eduardo Ybarra, una de las y griegas en que se dividió lo de Gamero-Cívico. Especialmente, cuarto y sexto.



La corrida venía completada por tres de Couto de Fornilhos como éste de arriba. Eso es una mezcla parecida a la de Aguirre: Atanasio y Conde de la Corte. Pero fueron los guardiolas los que se llevaron el gato al agua. Lo de Santa Teresa es lo que fue Félix Hernández, antes Guardiola Soto, antes Guardiola Fantoni y más atrás Gamero Cívico, Parladé y Eduardo Ybarra, de ahí el hierro.

Buena presentación de toda la corrida pero otra vez el molesto viento de casi todos los días porque ¿qué hubiera pasado con la celebrada corrida de Prieto de la Cal si llega a hacer aire?

El primero  de Couto quizás bajaba un poco a pesar de ser de enero de 2013. Tenía un puntazo en el costillar, como ven en la foto. Era éste, negro, bragado, meano, axiblanco, gargantillo, acarnerado y cornilevantado, casi veleto:



Los tres guardiolas fueron, en primer lugar, este segundo, castaño albardado. Tenía ese bulto en el cuadril pero que no acusó en absoluto:



También el que hizo cuarto, con la encornadura cornalona y acapachada marca de la casa:



Y el que hizo sexto, impecable de trapío, aquí lo tienen, serio y enmorrilado aunque un poco encogido en la foto:



Véanlo estirado, ¿qué me dicen? Un toro hondo. La badana aún le otorga más seriedad pero en Madrid no entraría por la sandez de que 'no tiene perfil', menuda memez:



De Couto además del citado primero fueron este tercero, también serio y con una grupa poderosa, de las que no gusta a los toreros:



Y el quinto, negro meano, bizco del derecho y el más basto de pezuñas:



De los seis toros, tres de Guardiola y uno de Couto fueron perfectamente desorejables. Al final, la cosa quedó en dos orejas que, igual que el año pasado en esta plaza, pudieron ser más.

ESAÚ FERNÁNDEZ. Estuvo con más ganas que nunca y pendiente de todo como director de lidia. Es la vez que mejor le hemos visto y eso que no es santo de nuestra devoción. Venía con la moral por las nubes después de cortar el día anterior cuatro orejas y dos rabos en un festival en Santa María de los Llanos, Cuenca. Salvo error, su tercera corrida este año.

Su interés se vio de inicio cuando puso el toro dos veces largo al caballo, ¡gracias, maestro! Tuvimos ocasión de dárselas personalmente para que los toreros se den cuenta de que hay muchos aficionados que esto lo valoramos. La pelea en varas fue más que aceptable en todos los ejemplares, no hubo ninguno bravo del todo pero tampoco manso de carreta:



Lo puso una tercera vez en el platillo y cuando íbamos a aplaudir sóno un silbido en el tendido, se giró Esaú y se desmonteró para pedir el cambio. ¿Quién sería el mal aficionado que silbó? Pues alguien que ve el tercio de varas como un engorro pesado e inevitable.

Ahí ven creemos que es a Chacón haciendo un quite a su compañero con las banderillas. Parecía que llevaba un puntazo:



El toro punteaba la muleta y era tardo. 



La buena disposición de Esaú se vio cuando fue a chiqueros, donde quería el toro eso sí, y allí le dio una tanda de naturales. Fue sucia pero fue la mano izquierda en la puerta de toriles. Los que niegan el pan y la sal a este diestro, no sabemos si se dieron cuenta de ese detalle.



El toro se fue parando y la cosa acabó con esta estocada casi entera, contraria, perpendicular y cinco descabellos.



En el segundo se estiró con unas verónicas de paso atrás con su capote deducimos que regalado por un amigo:



El toro estaba loco por ir al caballo. Esaú lo volvió a querer dejar largo pero el pobre animal no sabía que lo esperaba Sangüesa. Le pegó una paliza contraria y caída en el primer puyazo. No hay manera de que este hombre clave medio decente, ya no pedimos bien:


En el segundo le hizo otro agujero diferente, esta vez caído y le dio una nueva ración de cera. Nos dicen que Sangüesa pica bien en los tentaderos...pues habrá que ser de su cuadrilla para verle picar en su sitio algún día.

Pero el toro recordó sus ancestros guardiolasotos y se vino arriba en banderillas con un tranco espectacular. Se veía que el toro era de oreja.

Esaú tuvo a bien brindar la faena a un amigo nuestro y lector del blog, Adolfo, uno de los aficionados más cabales del hemisferio norte. El brindis fue éste:

"Brindo este toro a los aficionados que nos decís cuándo hacemos las cosas mal porque así aprendemos mucho los toreros de vosotros; con mucho cariño ¿eh?"



¿Qué había pasado? Pues que desde la zona donde estaba nuestro amigo, alguien le había increpado durante su primer toro, aunque sin insultarle ni faltarle al respeto, que conste. El diestro quiso hacer ese brindis pensando que Adolfo había sido el gritón. 

Cuando al final el torero se fue al callejón le aclararon la situación: "que no ha sido ése, que ha sido el otro de al lado, uno de Tafalla que se llama Iñaki" (por cierto, se trata de otro aficionado de los cabales y ambos son lectores de nuestro modesto blog, cosa que tenemos a gala). Aquí le están sacando del error:



El toro obedecía pastueño después de la paliza en varas, tanto que Esaú se estiró a placer. Fíjense en el tranco del toro:



Iba por ambos pitones y el diestro estaba tan a gusto que se permitió echar la pierna atrás para destorear como se suele hacer cuando el oponente te lo permite con su bondad. Es la primera vez que hemos visto ese feo detalle en toda la feria:



Culminó con un arrimón, como tiene que ser en una plaza de tercera. Entera caída y oreja justa por su buena disposición y ganas de agradar.




Ya saben que nosotros siempre resaltamos cuando un toro muere en los medios porque es algo poco frecuente y una medalla para el ganadero. Éste lo hizo:



Fernández mantiene su buen cartel en esta plaza. No tenemos ningún problema en que repita si viene con la misma disposición que hoy (aunque, ahora que lo decimos, las ganas de un torero ¿no deberían darse por supuestas?). Además, Esaú es de los que hace el paseíllo caminando más en torero ¿se han fijado?

ALBERTO GÓMEZ. Fue a la deriva toda la tarde, dudando, sin recursos, una pena. A su primero, el castaño de Santa Teresa, lo mató en el caballo con alevosía. 



Donaire hizo una brega implacable para terminar de machacar al toro bajándole el capote sin piedad hasta hacerle perder las manos por dos veces. 

Gómez anduvo naufragando ante un toro perfectamente toreable y acabó por enfadar al animal y al respetable. Digamos que alguno torció el morro al ver los pitones de ese toro:



Casi entera, pasada y atravesada huyendo de la suerte y tirando la muleta, todo un espectáculo muy poco edificante. Dos descabellos y ya nos temíamos lo peor en el quinto.



No nos equivocamos. Ese quinto renqueaba un poco de atrás. Estaba loco por ir al caballo en el primero pero en el segundo se repuchó cantando la gallina. Se puso un poco gazapón pero era noble y se veía que el gazapeo se le acabaría cuando fuese perdiendo fuelle. Así ocurrió pero como Gómez estaba más gazapón que el toro, era imposible sacar nada en claro. Un aficionado acertó cuando le gritó "¡es mucho toro para ti!". Tres corridas lleva Gómez este año.



Nos deleitó con un doble sainete: al cuadrar porque el toro no estaba toreado y con la espada al pegar media delantera al encuentro, tres pinchazos sin soltar, media que escupe, otra media desprendida y seis descabellos. Gómez estuvo entre muy mal y fatal.

FILIBERTO. Lo vimos en el primero sin recursos con el capote en cuanto el toro lo apretó un poco. Era este gargantillo de Couto de buena lámina:



Lo puso debajo del peto para que le pegara sin compasión el picador montado en ese dinosaurio blanco que debe de pesar ochocientos y pico kilos. Fíjense en cómo le tapa la salida y, por supuesto, le pica trasero ¡faltaría más!:



Cuando salió se fue al reserva y a partir de ahí la lidia se convirtió en un herradero. En la muleta el toro se venía con codicia y rebrincado, había que tener la muñeca muy firme. Desde el burladero le gritaban "¡p'alante!", pero no hubo manera.

Mientras veíamos que Filiberto no podía con él nos planteábamos qué harían las figuras con un toro así. Es muy probable que la muñeca de las figuras domeñara de inicio esa embestida bronca con firmeza y quietud y que luego el toro se entregara y al final terminara por ser un animal colaborador ¿sería realmente así?

El caso es que Filiberto no tuvo ni firmeza ni quietud, con la izquierda no lo quiso ni ver y lo único que dio fueron mantazos.



Lógico sainete al cuadrar porque el toro estaba sin torear. Le pegó un metisaca bajo huyendo de la suerte. Cuando empezaban los pitos, el toro se encogió y se derrumbó de forma sorprendente. Le debió de pegar un navajazo en algún órgano vital y lo dejó seco.



En su segundo, ese sexto de Guardiola tan bonito, se estiró a la verónica y remató con esta media. 



Carioca indignante en el primer tercio y descontrol de la cuadrilla en el segundo, un desastre. Con lo que le estaban perpetrando, el tal 'Danzarín' tendría que haberse vengado de toda esa pandilla en la persona de Filiberto. Pues no, resultó que era un bombón. Vean cómo embiste por la derecha:



Pero lo mismo por la izquierda, con nobleza, fijeza y cierto temperamento:



Filiberto estuvo por debajo de la calidad del toro. Le abría la puerta en cada pase, vean:



¡Es que arrastraba el morro por el albero! Quisimos retratar este detalle para que vean que deja a 'Cobradiezmos' casi como un becario:



En los pases últimos de adorno aún le quedaba gas, observen:



Pinchazo saliendo trompicado y buena estocada entera arriba pero tapando la cara al animal. Oreja:



¿Por qué no se pidió la vuelta al ruedo al toro si en nuestra opinión fue equivalente al de Prieto de la Cal? Ambos hicieron lo mismo: una entrada al caballo, donde por cierto cobró mucho más el guardiola que el veragua, y luego excelentes ambos en la muleta. La única diferencia es que el de Filiberto dobló las manos tres veces (recordemos que 'Cobradiezmos', cinco).

Ah, bueno, y otra diferencia clave: no había ningún amigo del ganadero Hernández para empezar a pedir a voz en grito la vuelta al ruedo y que los demás lo corearan, como sí ocurrió el otro día con un amigo de Prieto de la Cal presente en el tendido (reconocido todo esto que decimos por el que inició la petición de vuelta, lo pueden leer en su blog).

Otra corrida entretenida, dos de tres. Nos pareció muy bien la sorpresa de ver a un Esaú con ganas de agradar. Su brindis fue un detalle simpático. Filiberto apuntó algún detalle pero, salvo que alguien nos rectifique, era su tercera corrida y se nota. Y Gómez...¡Ay, Alberto! Che, aixina no podem seguir.

Los toros, por encima de los toreros en general. No nos molestaría que repitieran el año que viene pero, a ser posible, con seis guardiolas. Ya tenemos montada la feria de 2019: Prieto de la Cal con la corrida que se le quedará en el campo y que será cinqueña, los seis guardiolas y seis de los novillos que a Isaías y Tulio se le quedarán también el campo y que ya serán toros. Todo esto tampoco va a salir a un precio disparatado, ¿no les parece?

Eso sí, habrá que coger una linterna como Diógenes para buscar alguien que se quiera apuntar a torear...y poner una vela a santa Rita para que no haga aire.

Saludos cordiales desde Tafalla. Rafa.

lunes, 24 de julio de 2017

CUADRI EN VALENCIA: "AÇÒ NO ÉS CUADRI"

Nos fuimos a echar el día a Valencia para ver qué nos ofrecían los de Cuadri. El trapío estaba asegurado pero lo que llevaban dentro, no. Pues resultó que dentro llevaban poco o casi nada, a pesar de que muchos se engañaron con el juego de 'Vagonero'. Entre los que se engañaron seguro que no se encuentra don Fernando, que a estas horas debe de estar muy preocupado. El titular en valenciano quiere decir "esto no es Cuadri".

Les avisamos de que las fotos de la corrida no son nuestras como es lo habitual cuando estamos presentes (son de Alberto de Jesús excepto las dos de Rullot).

FOTO: Rullot

La corrida tuvo muy buena presencia a pesar de que había 105 kilos de diferencia entre el más pesado y el menos. Lo único bueno que tuvieron fue la dureza a la hora de morir. Peleas vulgares en varas incluido el jaleado 'Vagonero' y aplomados en la muleta desde el que más se movió, el tercero, hasta el sexto, un marmolillo desesperante. 

No sé qué leerán por ahí de este 'Vagonero' pero para nosotros fue un toro bravucón al que se le acabó el gas a las primeras de cambio en la muleta. Si alguien nos dice que fue bravo le desafiaremos dondequiera que sea, a pie o a caballo, con armas o sin ellas.

FOTO: Rullot

En la primera vara derriba de un topetazo antes de sentir la puya, no por empujar. En la segunda simplemente se deja pegar. En la tercera lo pone Gómez de largo y va al trote para que le señalen el puyazo. Se duele en banderillas mientras va haciendo hilo y creando la sensación de que con sus 642 kilos se iba a hacer el amo. 

Pero se le terminó rápidamente la gasolina en la muleta afortunadamente para Gómez, que le arrancó algunos pases vulgares sin emoción y acabó con él de tres pinchazos cuarteando y media tendida y caída. Ovación injusta para el toro en el arrastre.




Por cierto, en Valencia, plaza de primera, no se pica a contraquerencia sino a veinticinco metros de toriles. 

RAFAELILLO. Iba de nazareno y oro pero sin fajín, cosa que no entendemos y que parece una desagradable moda.

Su primero, mansurrón y blando fue picado alevosamente en el lomo por Collado ¿qué les parece?



Ningún interés en la muleta donde el diestro lo dejaba respirar bien para que no se ahogase. Gran estocada un poco pasada y orelleta barata. 



Antes de la salida del cuarto, Gaspar se zampó un bocadillo con una San Miguel para ver si traspasaba energía a sus pupilos. De hecho, Cuadri confiaba mucho en este 'Trillador', que venía de la reata agrícola. 

En la primera vara empujó bien pero en la segunda, un trámite. Esquivel le hizo en dos entradas ¡cinco agujeros! Menudo desastre. El toro echó la cara por las nubes en banderillas pero en la muleta duró media tanda. Rafaelillo porfió en honor a Adrián Hinojosa porque el toro no merecía nada.



Pinchazo y buena estocada arriba un poco pasada.

ALBERTO GÓMEZ. Igual era su primera corrida pero no lo podemos asegurar. Su primero vino picado del campo y perdió las manos dos veces de salida. Dos picotazos que casi no hicieron sangre y, a pesar de eso, no valió para nada en la muleta. 



Arrimón sin interés del diestro, pinchazo sin cruzar y perpendicular caída saliéndose de la suerte notoriamente.

Su segundo fue el ya comentado 'Vagonero' con el que tuvo la inmensa suerte de que se aplomase en la muleta. Que dé gracias.

ROMÁN.  Iturralde picó a su primero en el lomo y luego trasero. Como levantó el palo le aplaudieron cuando se iba, cosa que no logramos entender.

Tras un excelente par del Sirio, Román vio con gozo que el toro iba y venía sin novedad. Le pegó pases a placer aunque al hilo del pitón y con la muleta retrasada. Todo sucedió entre ovaciones de sus paisanos. 



Salió trompicado de un pinchazo por quedarse en la cara. Estocada arriba bien ejecutada y dos descabellos porque el toro se amorcilló. Hubo la misma petición que con Rafaelillo pero el presidente no quiso conceder otra oreja también barata pero que demuestra su nulo criterio. Al de Murcia, sí y al de Valencia, no ¿por qué?

El sexto fue un buey. Huyó al hierro en el primero y hubo que echarle encima el caballo para hacerle sangre porque se quedaba mirando el peto a dos metros igual que las vacas miran el tren.

Marmolillo total en la muleta donde ni siquiera sacó alguna mala idea para molestar a Román y entretenernos a nosotros.

Corrida muy preocupante para Fernando Cuadri, que no consigue borrar el fiasco de Madrid. Él no es de los que se da coba. No sabemos qué habrá dicho de la corrida pero nosotros vimos lo mismo que creemos que tendría que haber visto él porque  si no es así, aún se nos antojaría más preocupante la situación. 



Finalmente, una cosa de parapsicología. En taquilla te dicen que no quedan las entradas que solicitas y te enseñan la pantalla donde se ven en rojo. Te obligan a comprar las siguientes disponibles al doble de lo que valían las agotadas. Pero resulta que en la plaza esas localidades ¡estaban vacías! 

¿Fueron abducidos los compradores? ¿Falló la pantalla del ordenador con su color rojo? ¿Compraron esas entradas muchos aficionados que luego prefirieron acertadamente irse a la playa? ¿O estamos ante un pequeño atraco?

Habíamos regresado un tanto decepcionados de la feria de Céret ¿recuerdan? Pues al volver a la cruda realidad española, aquél nos parece el mejor de los mundos posibles. 

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.