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jueves, 7 de diciembre de 2023

ENCABO: QUÉ DIFERENCIA ENTRE TORERO Y GANADERO

Los leyentes más fieles de nuestro modesto blog recordarán aquella anécdota que un día contábamos de Joselito Arroyo. Decía que ahora de ganadero le gustaba mucho que lucieran sus toros pero que cuando era torero no tenía ningún interés en hacerlo porque los aplausos tenían que ser para mí, no para el toro, ¡para mí! y lo recalcaba dos veces.

Viene esto a cuento de Luis Miguel Encabo. Suponemos que quedó muy satisfecho del juego de sus toros en la gran corrida de Vic de este año aunque es posible que ya haya entrado en la lista negra de los toreros, para quienes la casta, cuanto más lejos, mejor.



Recordarán ustedes que criticábamos en aquel festejo al presidente Amestoy porque tras la tercera entrada al caballo de Provechito y su demostración tanto de poder como de bravura enseñó el pañuelo. Hubo una bronca unánime al palco y tuvo que ser Colombo el que girando el dedo índice le pidiese permiso para ponerlo una vez más.

Accedió y de esa manera tuvimos ocasión de que se nos pusiera la piel de gallina como decíamos en la crónica que pueden recordar aquí. El toro se arrancó sin tardear y al galope desde la otra punta y encima peleó de bravo. Todo para vergüenza y oprobio del presidente, a quien se le debería de haber caído la cara de vergüenza.

Se preguntarán ustedes qué tiene que ver todo esto con Luis Miguel Encabo. Es que ahora él es ganadero mientras que antes fue torero. Actualmente está encantado con que luzcan sus toros en el caballo pero antes...

Resulta que hace diecisiete años se lidió en esta misma plaza gascona un encierro de Charro de Llen con atanasios y no con lo de Daniel Ruiz que compraron después. El quinto se llamaba Velonero y lo habíamos retratado en el campo un mes antes del festejo, cuando visitábamos ganaderías por afición y para nuestra colección de fotos. Aquí lo tienen:



Estos otros también estaban apartados y ya que hemos ido a buscar en nuestro archivo, se los enseñamos. Uno presenta la pinta de melocotón que todavía sigue saliendo de vez en cuando en Dolores Aguirre:





Velonero había acudido tres veces al caballo entre ovaciones, cada vez de más largo. El diestro reclamó entonces el cambio de tercio al presidente con la mano. Nos hemos puesto en contacto con este último y nos aclara lo siguiente:

Encabo me solicitó con el dedo el gesto de cambiar el tercio tras la tercera vara y yo desde el palco le hice otro con los brazos como diciendo '¡no, por favor!, ¡vamos a ponerlo otra vez!' Aquella fue una situación totalmente contraria a lo sucedido entre Amestoy y Colombo. Luis Miguel Encabo accedió a mi petición y recuerdo que esa última vara fue extraordinaria. Luego cortó una oreja y se dio la vuelta al ruedo al toro

Efectivamente, así fue y la cuarta vara provocó un estallido de euforia en la plaza muy similar a lo del Provechito de Ibán. Además, tengan en cuenta que Encabo colocó el toro lo más lejos posible seguramente para que no se arrancase y así dejar en evidencia al presidente. Ahí tienen a su picador dando cera a Velonero. Es el portugués Rafael Da Silva, con quien daría la vuelta al ruedo después:



Por supuesto que este presidente está de acuerdo con nosotros en que en la pasada feria faltó generosidad en el palco con Colombo ya que él la había tenido con el toro y con el público solicitando ese cuarto puyazo. Con una petición de oreja que rondaba el 50% mostrarse tan cicatero no sólo no era lo más adecuado sino que pareció una vendetta por haber quedado la presidencia en evidencia. Añade a su explicación una cosa que resulta incomprensible en las plazas españolas:

Yo siempre he insistido a los toreros antes de la corrida en que si piden el cambio de tercio lo hagan desmonterándose para que no haya dudas. Es que si lo hacen girando el dedo índice queda la duda de si piden otro puyazo o están pidiendo el cambio. Aquel día Encabo pedía el cambio y fui yo quien insistió en ponerlo una cuarta vara. Muchos salieron pensando que era el diestro el que con su gesto quería seguir con el tercio de varas ¡pero había sido todo lo contrario!

Señores, decimos que esto es incomprensible en España porque ¿cuántas veces se da el caso por estos lares de que un maestro gire el dedo para solicitar otra entrada al caballo? Es todo lo contrario, lo mueven para cortar el tercio, tal como hizo Gómez del Pilar en la última concurso en Madrid con el de Pedraza, recuerden aquí. Luego montó el numerito de medio pedir otra vara al ver el descontento del respetable ¡cuando Sangüesa estaba ya en el callejón! Venga, hombre, a otro perro con ese hueso. Ahí tienen el dedito bobalicón de Gómez aquella tarde tras la segunda entrada, ¡y de espaldas al palco!



El Cordobés fue sancionado en 1966 en Zaragoza por solicitar el cambio de tercio directamente a la presidencia prescindiendo del delegado de la autoridad (sic, en el acta)Eso fue en virtud del artículo 77 del antiguo reglamento. En el actual, el artículo 72.6 no especifica la forma de solicitar el cambio, cosa que habría que cambiar urgentemente para que fuese obligatorio desmonterarse y mirar al palco. Si nosotros presidiéramos una corrida lo dejaríamos bien claro a los tres diestros antes de empezar.

No nos duelen prendas en decir que aquella tarde vicoise fuimos de los muchos engañados en el tendido con el de Charro de Llen porque el gesto de Encabo y el braceo del presidente lo interpretamos justo al revés, como si fuera el diestro quien solicitaba otra vara cuando lo que quería era acabar allí para que el toro no se agotase.



Pero es que no sólo no se agotó sino que embistió incansable siendo uno de los toros más completos que hemos visto en nuestra vida. Aquel año se llevó todos los premios en Francia. El hijo de José Ignacio Charro nos decía meses después que ellos fueron los primeros sorprendidos de que el toro durase tanto después de lo que se le había exigido en su brava pelea en varas.



Por eso a estas alturas de la explicación ya han entendido el titular. Los intereses de un torero y un ganadero son diferentes y el Encabo que puso a Velonero a regañadientes en una cuarta entrada no tiene nada que ver con el que disfrutó diecisiete años después en esa misma plaza viendo que el diestro enmendaba la plana al presidente con el de Ibán y el toro provocaba un rugido de alegría en el tendido cuando nos dio aquel espectáculo memorable.

No nos vamos sin recordar que con este presidente de Vic que nos ha aclarado lo que sucedió tuvimos un desencuentro ya que él estaba de asesor en la famosa tarde de Lamelas con Cantinillo cuando el palco le negó la oreja. A nuestras críticas respondió con una amarga carta que publicamos aquí y nos desafió a que aclarásemos las cosas en persona. Ni cortos ni perezosos cogimos el coche y nos hicimos los 700 km que hay desde Tarragona hasta su casa. Pueden recordar que lo comentábamos en esta entrada.

Aquello fue el inicio de una amistad que hace más de nueve años que dura.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

viernes, 7 de enero de 2022

PONGA UN TORERO EN SU VIDA

El duque de Veragua decía a Cúchares que a ver desde cuándo hacían guitarras los que las tocaban. 

La barcelonesa Cristina Moratiel ha nombrado a Luis Miguel Encabo responsable de la ganadería. También se habla de cara visible, pulsen aquí. Domingo, el mayoral, parece que seguirá pero ¿hasta dónde llegará el mando en plaza del matador?



Se habla también de nuevo proyecto (?). Es curioso que el año pasado esta vacada  firmó una excelente temporada con novillos y toros de nota y ahora hablan de un nuevo proyecto como si estuvieran en un bache. No lo terminamos de entender. 

Recuerden los nombres de Camarito y Fusilito como novillos y el de Provechoso en toros. Los azules que se enseñaron seguramente fueron exagerados pero ya saben que es la moda que ha sustituido al naranja. No obstante, ya nos daríamos con un canto en los dientes si viésemos más a menudo animales como esos tres. Éste fue el Provechoso de Lama de Góngora en la Copa Chenel (recuerden aquí nuestra crónica y también aquí la de la magnífica novillada de Villaseca de la Sagra):



¿Cuántos toreros han optado por la selección encastada cuando han tenido la ocasión de hacerlo? Salvo que alguien nos aumente la lista, sólo dos: Pepe Luis Vázquez y Luis Fuentes Bejarano.

Es humano que quien se ha puesto delante y después cría toros se vea condicionado por el miedo que pasó. No sólo es humano sino perfectamente comprensible, ¿verdad Victorino? No obstante, los dos diestros citados fueron la rarísima excepción.

Pepe Luis se fue en 1951 a comprar reses al hijo de Juan Guardiola Soto, lo cual ya era toda una declaración de intenciones. Con ellos adquirió el hierro histórico de la Y que hoy ostenta Victoriano del Río.



Lo mezcló con santacolomas y lo anunció como José Luis Vázquez Garcés. Abajo ven a El Viti de novillero en 1960 frente a un animal suyo. Fíjense en la naturalidad con que tira del novillo, nada que ver con los irrisorios retorcimientos de nuestras queridas figuras, tristemente imitadas por los jóvenes novilleros actuales:



Lo de Pepe Luis salía duro, con poder y con mala idea. En casa los hijos intentaban escaquearse cuando llegaban los tentaderos pero el padre los terminaba obligando a salir cuando les decía: 'no preocuparse que ya me pongo yo...'

La cosa derivó hacia sacar cada vez más genio. Un novillo suyo mató al novillero manchego Rafael Martín Vigara, El Zorro, en 1958 en Barcelona, su ciudad de adopción. Le sacó los intestinos igual que a Gallito y nada pudo hacer por él el doctor Olivé. Esta foto es justo antes de su último paseíllo:



En 1973 pasó a anunciarse como Vázquez Silva Hermanos pero el cambio de nombre no propició un cambio de sangre y la familia liquidó la vacada en 1982. A través de Leandra Díaz pasará a Victoriano del Río, que conservará únicamente el legendario hierro hasta hoy.

Precisamente Luis Fuentes Bejarano actuó de consejero del citado Juan Guardiola a la hora de seleccionar. Era un maestro en los tentaderos y su opinión siempre iba encarada hacia el toro encastado y no atontolinado. Recuerden la semblanza que hacíamos de él en esta entrada. Y también pulsen aquí para ver lo que opinaba sobre la bravura.

Sepan ustedes que el bueno de Encabo sufrió una muy grave cornada a manos de un toro de esta que a partir de ahora será su ganadería. Aconteció el 31 de agosto de 2008 en la feria de Alcalá de Henares. Cuando daba una manoletina, el toro le enganchó la muleta. Al intentar no perderla, le pegó un derrote seco en el muslo izquierdo. Observen la marca en la taleguilla:



Sabiéndose herido, el diestro se levantó del suelo y se perfiló para matar pero pinchó y se desvaneció en el ruedo. En la enfermería se apreció que la herida era muy fea:

'Tres trayectorias de 15, 25 y 13 cms. respectivamente. La primera diseca vena, arteria y nervio femoral y las otras dos, los abductores medio y mayor. Shock traumático'

Es de las cornadas que no se olvidan nunca. Esperemos que no le influya a la hora de seleccionar en la casa animales más acomodadizos. Nos preguntamos qué pasará en un tentadero cuando el comportamiento de una vaca sea calificado de manera diferente por Cristina, Luis Miguel y Domingo. ¿Quién llevará la voz cantante? A ver si pasará como en la época de los resinas en que los tres tenores eran Manolo Muñoz como mayoral, Algora como representante y Morales como propietario. Demasiadas patas para un banco.

No perdemos la esperanza en que Ibán continúe siendo una ganadería bien vista por los aficionados al toro. Por lo menos nos da moral que siendo un Luis y un Pepe Luis los únicos toreros que buscaron la casta en la selección, esa racha pueda continuar con un Luis Miguel. Ya veremos...

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

miércoles, 18 de mayo de 2016

FERIA DE VIC, 2016 (4): CORRIDA CONCURSO

DOS HORAS Y CUARENTA Y SIETE MINUTOS...

...en la corrida más seria del año donde el auténtico protagonista es el toro. No se movió nadie hasta que se hicieron públicos los premios.

Aquí se trata de lucir el toro, a veces hasta demasiado porque, si está visto, no hay que marear más la perdiz mientras tardea y se distrae en una cuarta entrada al caballo. En total, fueron cuatro entradas por toro excepto el de Cancela y el de Pedraza con sólo tres. O sea, veintidós varas. En tres corridas, sesenta y dos entradas al caballo. Para ver eso en san Isidro hay que tragarse cinco corridas y encima con los caballazos de Madrid. Vean fotos como esta y se les pondrán los dientes largos:


El público sigue el espectáculo en silencio y con paciencia franciscana, ambas cosas inconcebibles en España. El premio se lo llevó el toro de Los Maños pero la vuelta al ruedo se nos antoja exageradísima. 

Para que comprueben si les engañamos con nuestra crónica, aquí tienen un vídeo del evento que nosotros no hemos visto, nos fiamos sólo de nuestras notas. Vamos con los concursantes.

MONEDO, de Manuel Quintas.

Estampa de toro decimonónico, como se ve aquí. Por supuesto que no es aldinegro como se anunció sino capirote. Para nosotros, ensabanado, capirote en cárdeno, ojalado, botinero, mosqueado y caribello.


Aunque se arrancaba al caballo, peleó sin raza. En la muleta fue incierto y parado, un regalito para un Encabo medroso que llegó a tirar los avíos en dos ocasiones de forma muy poco airosa. Véanlo mostrando gran desconfianza:


Metisaca abajo, otro trasero, pinchazo que escupe al callejón y descabello. Malos los dos, el torero y el toro.


SALTACANCELA, de Los Maños,  número 34, enero de 2012.

Premiado con la vuelta al ruedo y ganador del concurso. Lo picó Réhabi, que se llevó los mil euros de premio. Recuerden aquí cómo se prepara aparte de nadar, correr y montar a caballo diariamente, domingos inclusive.

Mucho mejor presentado que el de la concurso de Zaragoza. Cárdeno oscuro, gargantillo, ojalado y caribello:


Al primer puyazo fue fijo y alegre y Réhabi le dosificó el castigo:


Al segundo, lo mismo, yendo de más lejos, luego se enceló en el peto. No entendemos a quienes aplaudieron esta situación con el palo levantado. Estuvo más de tres minutos de esta guisa:


Al tercero fue al paso pero casi desde la otra punta del ruedo. Entonces el presidente cogió el micrófono y dijo 'lo más lejos posible, puya de tienta'. Y 'Saltacancela' fue puesto por Cortés amorcillado debajo de nuestra localidad con Réhabi allá a lo lejos llamándolo:


Acudió, se le tocó la música y gran ovación (observen la sangre en el peto):


Fenomenal el picador francés, a quien boicotean en España los del gremio. Aunque, la verdad, para venir a España y picar sólo dos veces a toros que vienen picados del campo, no hace falta perder el tiempo en el viaje, porque se ganaría el sueldo sin sentirse verdaderamente picador.


En banderillas se vio que rebañaba claramente por el pitón izquierdo y en la muleta se confirmó. Pero por el derecho era un bombón, cosa que aprovechó Javier Cortés para destorear escandalosamente como pueden ver en esta muestra:


Muleta enorme y torero haciendo el tiovivo con el toro, que se le enroscaba mereciendo mejor suerte. Pero ojo porque tras la tercera tanda se iba viniendo a toriles, tirando a tablas de forma manifiesta. Por eso no merece ni de broma una vuelta al ruedo. 'Saltacancela' esperaba en tablas que se le diese una muerte honorable:


Pero Cortés le perpetró un bajonazo infamante.


Perdió la oreja por eso pero dio la vuelta al ruedo con Réhabi:


Aquí pueden ver su lidia completa, la cámara estaba debajo de nuestra localidad. Como les decíamos antes, tampoco hemos visto esas imágenes porque nos hemos fiado sólo de nuestros apuntes. Los mulilleros, destocados en señal de respeto:



NOTICIERO II, Hoyo de la Gitana.

Un zambombo negro, astracanado y axiblanco pasado de kilos. Escarbador de inicio pero eso, después de 'Cobradiezmos', no hay que mirarlo.


Se veía que en el caballo iba a arrear y demostrar poder. Y así fue, deléitense con las instantáneas que siguen:


Empujó de bravucón cabeceando. Derribó en la primera,


y también en la segunda. En la tercera le fue de poco y en la cuarta descabalgó a Nicolas Bertoli:


El toro siguió tardeando y escarbando pero no engañaba a nadie en su condición de mansurrón. Dufau también tardeó. Lo que había que hacer era pelearse con él porque entonces repetía. Pero el francés se lo echaba fuera en cada pase:


Cuando se dio cuenta  de lo que tendría que haber hecho, ya no estaba a tiempo. Traserísima desprendida.


MACARENO, de Pedrés.

Un castaño albardado, anteado, listón, lavado de cara y bocidorado:


Nada reseñable que no fuese mansear en sus cuatro varas . Banderilleó Encabo a toro pasado descaradamente:


En la muleta era franco, permitía estar con cierto relajo. Encabo le dio distancia pero pasándose el toro bastante lejos:


Un bombón con un ligerísimo gazapeo pero sin emoción, un torete al uso, vamos. Encabo se perfiló fuera de la suerte pensando que no nos daríamos cuenta, dejó media tendida y pegó dos descabellos.

ARQUERO,  de Flor de Jara.

Cancela había ganado injustamente la última concurso, que debió quedar desierta (le dieron el premio por no hacer un feo al nombre de Baylac, recién fallecido). Aquí fue el peor toro con diferencia, nacido en diciembre de 2010, ojo. Pero, oigan ¿esto es un santacoloma por Buendía?


Sólo tres entradas al caballo donde fue peor que vulgar. No obstante vimos lo mejor de la corrida: dos sensacionales pares de Antonio Molina, con los pitones a un centímetro de la barriga. Toda la plaza se puso en pie para darle una merecida ovación ¡Bravo por los toreros buenos!

El toro se paró y buscaba al final del muletazo. Cortés vivió de perfil a su lado incluso en el primer cite de cada tanda. Abusó del pico sin que nadie se lo recriminara. Media lagartijera pero lo único que nos demostró como torero es que se sabe las trampas del destoreo actual a la perfección.


POTRICO, de Pedraza.

Después de ver la pelea en varas de dos de sus hermanos este año en Arles teníamos ilusión. Pero, tras engañarnos en el primer puyazo (el de la vaca suiza de Victorino, recuerden), dudó, escarbó y simplemente se dejó en los dos siguientes. Nada.


Bueno, nada, no: la brega excelentísima, como siempre, de Viotti, otro torero bueno.

En la muleta fue codicioso y con gas pero blandito, no se le podía bajar mucho la mano. O sea, un torillo comercial que hubiera hecho las delicias de nuestras figurillas de mazapán. Como la muñeca de Dufau no es un prodigio de finura para acompañar esa embestida , el toro se le fue enfadando y se puso bronco hasta que le echó mano sin consecuencias:


Resaltar que Javier Cortés, a quien antes hemos criticado, se tiró a cuerpo limpio al quite. Trasera, tendida y caída y fin de fiesta a las dos horas y cuarenta y siete minutos desde que se inicio este paseíllo:


Es una lástima que no esté Bonijol con sus caballos en Céret. De hecho, es una lástima que no estén sus caballos en san Isidro y en Pamplona y en todas partes. Y es una vergüenza que los diestros y los subalternos se preocupen en Francia de lucir los toros en el primer tercio cuando en España lo han convertido en un trámite carnicero y repugnante.

Y, ya que estamos, también es una pena que no pique Gabin Réhabi todos los toros que se lidian al año. Por cierto, ¿sabían que Réhabi pica en Vic porque impone su presencia el Club Taurino? Salvo sorpresa, no tendrá ningún compromiso hasta Céret, donde picará porque también lo impone la ADAC. Desde aquí damos las gracias a ambas asociaciones de aficionados.

Pero, por acabar de manera optimista, es una suerte que se celebre en Vic una corrida tan seria que te reconcilia con este espectáculo tantas veces humillado por los que quieren vivir de él.

Recordemos: en tres corridas, sesenta y dos entradas al caballo. Ahí queda eso. 

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

Este tríptico se reparte al inicio para que los aficionados puntúen los toros










viernes, 21 de agosto de 2015

EL GESTO DE UN TORERO: FRANCISCO MARCO

FOTOS DE LA FERIA DE TAFALLA, 2015 (1):
                     DOLORES AGUIRRE
Por una vez, no empezaremos con los toros como es habitual en este blog sino con un hombre, Francisco Marco. Es así porque tuvo un gesto torero que no olvidaremos y más en los tiempos que corren de tanta contemplación, tanto buenismo, tanto eufemismo para no llamar a las cosas por su nombre y, en fin, tanta memez.
Empezó la faena de muleta a su primero 'Caracorta-44' equivocándose al ponerse de rodillas en la raya ante un toro que apretaba para adentro. Lógicamente, lo arrolló como ven aquí:
  

Ahí tuvo mucha suerte. Pero es que, al final, tras un pinchazo que el toro escupió, tuvo un descuido y el toro lo derribó propinándole dos cornadas en el muslo, una de ellas de doble trayectoria. Este es el momento: 


Marco, en gesto de torero como Dios manda, se levantó delante de nosotros mientras le manaba un arroyo de sangre y se fue con el estoque a por el toro. Cojeaba visiblemente pero no quiso retirarse sin pasaportar a uno de los Caracortas de la tarde. Observen aquí el rastro de sangre que lleva por la pierna y cómo el toro, resabiado, ya iba directamente a por él. Las cornadas eran de 15 centímetros.


Nos hizo pasar un mal rato porque, además, tuvo que caminar bastante hasta que acabó con él. Y después no quiso que lo llevasen en volandas sino que se retiró por su propio pie. Para quien esto firma, fue el mejor momento de la feria por su dramatismo, por su torería, por su valentía y por su desafío a estos tiempos modernos en que vivimos rodeados de sandeces, de disimulos y de cominerías.
Vamos con los toros porque vimos una corrida muy interesante y completa aunque muy desigual de presentación. Estos dos primeros fueron unos mansos que nos hicieron presagiar otra catástrofe como la de hacía un mes en Céret: 



Ojo porque este segundo de arriba fue ocho veces al caballo de las que salió huyendo en todas y coceando en cinco. De fuentes bien informadas pudimos averiguar que había sido probado como semental y, claro, ya sabía que en el caballo no daban almendras garrapiñadas.
 Pero la tarde remontó con cuatro toros de verdad, estos: 




'Caracorta-41'


El mejor de todos, 'Caracorta-41'. Desarboló a Aguilar en los lances de recibo y el diestro, sin disimulo alguno, se acercó a su picador para decirle '¡pégale!' Le recetó dos varas asesinas, la primera con una carioca alevosa. A cualquier toro menos a este lo hubiesen dejado para el tinte: 


Y luego el toro embistió con fijeza y con codicia:
Y cuando Aguilar se perfilaba para matar, iba aún con la cabeza por las nubes pidiendo pelea. Si el diestro le dosifica el castigo, podría haber ido tres o cuatro veces al caballo y era un toro de vuelta al ruedo. Vean la estocada antes de las dos orejas (con una valía para castigarlo por hurtarnos la suerte de varas bien hecha):

Fue una faena de poder a poder que acabó en empate. Ojo no sea la tarde más completa de Aguilar en toda su vida y ante dos toros de verdad.

Salió a hombros con un total de tres orejas. Aquí lo pueden ver con su primero 'Carafea':


Encabo mató tres toros por el percance de Marco (atención: mató Encabo más toros de Dolores Aguirre en una tarde que nuestras queridas figuras ¡en toda su vida!). Pero anduvo falto de chispa, como sin ilusión, visiblemente molesto por el aire. Eso es lo que nos pareció porque perfectamente podría haber acompañado a Aguilar a hombros. Desde Luego, el Encabo de hace seis años, sale a hombros seguro. Vean que por momentos se estiró bien:

Pero no le perdonamos su desinterés en el primer tercio cuando hacía un mes le habíamos visto cuidar todos los detalles en Céret y poner los de Adolfo, largos en el caballo ¿Por qué a los franceses sí y a los tafalleses no?
Y encima pidió el cambio a su segundo tras un monopuyazo de cárcel cuando era un toro que peleaba con clase en el peto ¡Qué mal!
¿Saben ustedes lo que comentaba algún picador en el patio? Literal: 'a ver si mandan de una vez al matadero esta p... ganadería'. Y esto acompañado de los mejores deseos para la ganadera que, como supondrán, no podemos transcribir aquí.
Así vamos en los toros, con los antitaurinos dentro. Pero siempre nos quedará el recuerdo del gesto de Marco. De aquí a cincuenta años, cuando las corridas ya hará tiempo que no existen, un abuelo de Tafalla sostendrá este diálogo con su nieto:
- ¿Sabes lo que pasó hace muchos años en una corrida? A un torero un toro le pegó un navajazo en la pierna pero se levantó lleno de sangre y quiso matar al toro. Hasta que no lo consiguió, no paró y llevaba tres cornadas.
- Pero ¿quién era? ¿Un loco?
- No, un Torero.
Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.