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sábado, 1 de junio de 2019

FERIA DE SAN ISIDRO, 2019 (16). ALCURRUCÉN: VIERNES DE RESACA

La resaca de la tríada de Albaserrada se hizo notar en la corrida de Alcurrucén. Con sus carencias y virtudes, los dieciocho grises de los tres días anteriores habían mantenido la atención de los tendidos y los cinco sentidos en el ruedo. No se vieron pamplinas en forma de tafalleras, gaoneras, bernadinas o arrucinas. Y martinetes, sólo uno, el de Roca al torete de Adolfo con el que triunfó.

El público vino a la corrida de Alcurrucén como dormido. Bien es verdad que los toros fueron desaboríos y bastante desiguales aunque tuvieron el denominador común de ser todos muy finos de cabos. Hubo reacciones del respetable que nos llamaron la atención: los pitos a Mora porque falló tres veces con el descabello cuando el toro había estado a punto de matarlo por dos veces un minuto antes, las ganas con que se pidió la oreja aunque Ureña hubiera pinchado o las protestas por la blandura de algún ejemplar sin la paciencia demostrada con algunos de Albaserrada tan flojos como éstos.



Sobre esto último, ya nos decía un amigo lector en la entrada anterior que los protestantes miran de quién es el sobrero y sus quejas verdosas van en función de lo que espera en los corrales y no de la flojera de remos de lo que están viendo. Pues no nos parece de recibo, lo decimos claramente.

A pesar de esa resaca a que nos referimos, se vieron tres cosas destacables: el inicio de faena más torero en lo que llevamos de feria, un toro empujando en el primer puyazo con más bravura que cualquiera de los adolfos y/o victorinos y unos naturales de los más decentes que se han visto en la plaza hasta ahora.

MORA. Su primero venía picado del campo. Primer puyazo trasero donde cabecea y se va suelto y este segundo que ven abajo prácticamente en el lomo. Ponemos la imagen porque en este preciso instante, Muñoz, en su afán por engañar al espectador, decía en televisión 'está picando arriba, en buen sitio...¡bien picao el toro!' Ustedes mismos:



Gaoneras de Ureña en el quite y responde con otras iguales Mora rematando con una brionesa. Ya se notaba que el toro no era de color gris. Esperó en banderillas, como todos sus hermanos, pero Ángel Otero puso el mejor par de toda la tarde, éste:



¿Alguno de ustedes sabe por qué vemos a Otero tan poco mientras otros subalternos repiten cada tarde? Mora le brindó emocionado el toro:



Atención porque acto seguido tuvo lugar el inicio de faena más torero en lo que llevamos de feria, todo con la mano izquierda: trinchera en tablas, natural saliéndose, otra trinchera llegando a la raya, natural un poco enganchado, pase de pecho sobre la línea y otro natural dejando al toro quieto y el maestro que se retira andando con gallardía. A ver si a ustedes les gusta tanto como a nosotros, lo pueden ver pulsando en el vídeo aquí a partir del 0'25'' arrancando con el par de Otero. 



El toro empezó siendo de dulce pero Mora se dedicó a pegar pases sueltos que lo aburrieron. Se colocó fuera de cacho pero no escuchó tantos pitos como otros (?). Estuvo claramente por debajo del toro y el animal se vengó cuando entró a matar. Se fue al bulto las dos veces. La primera es ésta donde le pone el pitón en el bajo vientre y le pega una voltereta tremenda, perdonándole la vida milagrosamente:



Pero es que, al volver a entrar, el toro le hace lo mismo y ahora le pega un puntazo en la cresta ilíaca tragándose una tendida trasera. El diestro tuvo el detalle torero de no pasar a la enfermería hasta el final de la corrida:



A pesar de estos dos sustos tan notables, oyó pitos cuando falló con el descabello. No nos entra en la cabeza esta desconsideración tan fuera de lugar y más en una suerte de matarife como es el verduguillo. Es probable que Mora no lo tuviera en cuenta pensando que en esos mismos instantes podría estar ya con anestesia general si llega a tener menos fortuna.

Su segundo era finísimo de pitones y de cabos pero blando de remos y muy protestado. 



Ese toro empujó más en el primer puyazo que varios adolfos juntos, incluso hizo un ligero romaneo mientras De Pedro lo abría. Fue en la primera entrada porque después el tal 'Cornetillo' había entendido y no quería más caballo.

Iván García clavó limpio pero en el lomo y Mora hizo de enfermero con la muleta a media altura. Pinchazo con este pitonazo en la mejilla y rinconera habilidosa.



UREÑA. Gran vulgaridad de su primero en el caballo y sosería a raudales en la muleta. Añadan a eso que se fue al suelo cuatro veces y que se distraía permanentemente. La cosa se nos hizo plúmbea. Pinchó tirándose encima del toro sin cruzar como acostumbra, hasta que se lleve una buena cornada y cambie de política. Luego vinieron medio bajonazo atravesado y una rinconera.

El quinto se puso en suerte ante el caballo él solo pero incomprensiblemente lo saca un peon de tal manera que el toro se despista y se va al reserva, ¿ustedes lo entienden? Pues nosotros aún entendimos menos que ese reserva, Iturralde de nombre, le pegase una paliza inmisericorde a favor de querencia. Vuelve al titular, Óscar Bernal, y ahora sufre otro puyazo barrenando. Todo sucedió con el permiso del maestro. A ver, Paquito, ¿a qué vino este vergonzoso primer tercio que tú ordenaste o, por lo menos, permitiste? Muy mal.

Inicio de faena tomasista muy inferior al de David Mora antes pero que enardece al público, ¿por qué sería? Se nos ocurren dos explicaciones: o porque el público había despertado tras la resaca o porque Ureña empieza a ser el niño bonito de Las Ventas (pulsen de nuevo aquí y vayan al 2'18''). No obstante, este penúltimo trincherazo fue de gran categoría, con la figura erguida, no como el siguiente donde se retorció como una lagartija, comparen el bueno y el otro:




El toro desparramaba la vista sin excepción tras cada pase pero conservaba fuelle a pesar de la paliza de los picadores. El diestro no sabía qué hacer para evitar que se fuese de paseo, vean que hasta le cogió del rabo:



Ureña sacó unos naturales de buen gusto. En el haber, su buena colocación, su temple y la mano baja. En el debe, dos cosas. Primero, ese vicio que tiene de sacar la tripita hacia afuera y que es la causa de que termine todas las faenas con el vestido embadurnado de sangre. Segundo, la cuchillada que pegó en ocasiones. Observen la foto y recuerden lo que comentábamos en esta entrada con un aficionado práctico amigo del blog:


FOTO: Paloma Aguilar 

Luego optó por despatarrarse con la derecha retorciendo la figura de manera grotesca. Pinchazo recibiendo en los medios y estocada pasada sin tapar la cara y sin cruzar, como siempre hasta que un toro le haga daño de verdad (se lo avisábamos aquí):



Hubo rueda de peones y muy bella muerte del toro:



El presidente no hizo como De Villa el día anterior sino que se limitó a contar los pañuelos y a conceder la oreja sin pensar en nada más, que es lo que tiene que hacer el palco en el primer trofeo. 

LORENZO. Su primero era un negro berrendo calcetero de atrás, aunque nos gustaría más acuñar una nueva calificación para decir que era jirón corrido, ya que la mancha blanca estaba en el ijar a pesar de que se extendía más que la habitual en un toro jirón.


FOTO: Paloma Aguilar 

Lorenzo se trajo a los hermanos Dalton de picadores. Francisco Javier Sánchez le pegó así a este primero, con la mano izquierda tapando la salida:



Juan Carlos, así al segundo, barrenando y también tapando la salida aunque el comentarista televisivo dijera de fondo '¡buen puyazo!' (y además se despidió del presidente sin destocarse porque la liturgia en la primera plaza del mundo ya no cuenta -recuerden que los matadores piden el cambio de tercio haciendo gestos con los dedos en vez de desmonterarse-):



Volviendo al primero, era para picarlo delantero ¡como al noventa y nueve por ciento de los toros! Pero eso es pedir peras al olmo. En el caso de éste, se aprecia que paseaba la cabeza por las nubes en el cambio de tercio:



Pues Alvarito llevó en el pecado la penitencia. Te traes a esos dos picadores que juegan a falso compañero, te dejan el toro con la cabeza por la estratosfera y a ver cómo te las arreglas con la muleta mientras ellos miran tranquilamente desde el callejón. Con tu pan te lo comas. Sumen a eso la tardanza en embestir del toro y la conclusión es que no hubo nada. Estocada horrible en el lomo con las trampas habituales de este torero: telonazo sin vergüenza y puñalada con el brazo elástico y a capón, ahí lo ven:



El último era un castaño oscuro chorreado, bajo de agujas, muy serio y bien encornado. No incidimos más en el despropósito del primer tercio porque estamos aburridos de decir cada tarde lo mismo.



El toro manseaba e iba a su aire. En uno de los paseos que se estaba dando por el ruedo se encontró con Martínez y le pegó una voltereta de 360 grados sin más consecuencias que magulladuras en un hombro.



Lorenzo tuvo el mérito de centrar al toro, que embestía rebrincado, pero no se atrevió a irse al pitón contrario. Había que tragar mucho y Lorenzo pensó que mejor que tragara otro. Le protestaron justamente esa colocación pero como si oyera llover. 



El toro se fue apagando sin que el diestro se hubiera decidido a torear de verdad. Estocada defectuosa y nuevamente tramposa que, para Muñoz, fue 'un buen espadazo'. Insistimos: estocada tapando la cara del toro, alargando el brazo para darse ventaja, clavando a capón y de colocación entre caída y baja como se aprecia en la captura: 



Fin de fiesta con los tres toreros contentos: Mora porque salvó la vida tras su formidable voltereta, Lorenzo porque no hizo nada pero seguirá gozando de crédito y Ureña porque va camino de convertirse en el niño mimado de esta plaza y eso vale mucho porque le pasarán por alto cosas que en otros miran con lupa. Aunque no nos molesta en uno honrado como él, a ver si aprovecha esta circunstancia en futuras comparecencias.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.






domingo, 5 de agosto de 2018

INDULTO EN ESTELLA: ¿POR QUÉ TENÍA EL PRESIDENTE UN PAÑUELO NARANJA?

Navarra parecía a salvo de la indultitis imperante porque su reglamento estipulaba que el indulto sólo podría autorizarse en la plaza de Pamplona. Así parece según el artículo 80, lean:


Artículo 80. Indulto.

1. En la plaza de toros de Pamplona, cuando una res por su trapío y excelente comportamiento en todas las fases de la lidia, sin excepción, sea merecedora del indulto, al objeto de su utilización como semental y de preservar en su máxima pureza la raza y casta de las reses, el Presidente podrá concederlo cuando concurran las siguientes circunstancias: que sea solicitado mayoritariamente por el público, que lo solicite expresamente el diestro a quien haya correspondido la res y, por ultimo, que muestre su conformidad el ganadero o mayoral de la ganadería a la que pertenezca.
Pero dice 'en la plaza de toros de Pamplona', lo cual no quiere decir que excluya obligatoriamente todas las demás. En el reglamento del País Vasco, la redacción es la misma excepto precisamente esas siete palabras referidas a Pamplona, que son substituídas por 'en las plazas de toros permanentes, y exclusivamente en corridas de toros y novilladas...' En Navarra podrían haber escrito lo mismo y en cambio insistieron en señalar lo de Pamplona.


FOTO:  Emilio Méndez

En el Reglamento Nacional no se contempla las plazas de tercera categoría para el indulto. Pero ¿eso quiere decir que se las excluye? Nos consta que a un presidente que otorgue un indulto indebidamente en plaza de tercera donde rige ese reglamento le puede caer una multa de hasta 4.000 euros. ¿Será multado el concejal Ezkurra de Estella por indultar ese 'Entomólogo', número 31 de Torrehandilla?

No sería el primero. La alcaldesa de Alquerías fue multada con 300 euros por indultar indebidamente y a sabiendas un ejemplar de Garcigrande. Se comentó que se la rebajaron porque eran 900. Molés salió en su defensa haciendo valer como argumento 'la felicidad del público presente con el indulto concedido'. En caso de que las cosas se pongan serias contra la autoridad, siempre se puede hacer valer el recurso de que se exhibió el naranja para evitar un grave altercado del orden público.


FOTO: noticiasdenavarra.com

Salvo error, en Castilla y León se permiten indultos en todas partes excepto en portátiles. En Andalucía, igual excepto en portátiles y festivales picados. El año pasado se indultaron veinticinco toros y un novillo (éste, en Arganda del Rey). Aquí están los datos. Es curioso que uno de los toros fue perdonado en Murcia por Diego Ventura. Era de Los Espartales para rejones, cuando el Reglamento Nacional que impera allí habla en el indulto de 'diestros' y no de 'rejoneadores'. Como ven, las lagunas legales son llamativas.


FOTO:  Emilio Méndez

Cuando es el diestro quien se niega a matar ¿qué hacemos? Debería caerle una multa de hasta un máximo de 60.000 euros por negarse a matar una res sin causa justificada, según los artículos 15 y 18 de esta ley. A Finito le cayeron 12.500 en Montoro por eso mismo. A Castella no sabemos si ya se le ha multado por su desacato en Vinaròs con el de Buenavista (recuerden aquí); igual que a Ureña, que hizo lo mismo en Talavera con uno de El Tajo el año pasado. En 1980 Dámaso González fue multado con 20.000 dólares por negarse a matar a 'Joyero' en Manizales (dicen que le dio noventa pases). 

A Daniel Luque quisieron multarlo con 6.000 euros por  querer forzar el indulto en Úbeda echando al público contra el presidente. En el juicio salió inocente y la Junta condenada a las costas porque el juez interpretó que no se resistía a matar el toro sino que estaba dudando y por eso miraba a la presidencia mientras iban sonando los avisos...


FOTO:  Emilio Méndez

En Estella, el toro indultado pasó de puntillas por el caballo, con lo cual ya incumplimos la parte que hemos subrayado del artículo citado del reglamento navarro. Pero si realmente se deduce del texto que sólo en Pamplona se puede indultar, ¿por qué la presidencia tenía el pañuelo naranja en el cajón? Lo mismo que nosotros interpretó el responsable de la policía foral, que pasa por ser la más puntillosa de España en los espectáculos taurinos. Hemos leído que el delegado de la policía advirtió expresamente al presidente de que no estaba autorizado a indultar pero éste hizo caso omiso, ahí lo tienen:


FOTO: noticiasdenavarra.com

Se supone que ese delegado habrá elevado el informe correspondiente y que el concejal será sancionado económicamente en breve por saltarse la ley ¿O se amparará en que el reglamento no prohíbe específicamente el indulto fuera de Pamplona? 

La cosa se hubiera solucionado cogiendo el micrófono y recordando a los asistentes el reglamento y la lógica ausencia de pañuelo naranja. A partir de ahí, los avisos correspondientes y el maestro, en este caso David Mora, que se atuviera a las consecuencias si no mataba la res. 


FOTO:  Emilio Méndez

Decimos esto por lo que pueda pasar en otras plazas navarras. Si Estella ya tiene su ternera indultada, las demás plazas no querrán ser menos y el indulto se puede extender como una mancha de aceite en la Comunidad Foral, donde parecía que la epidemia estaba controlada.


FOTO: Emilio Méndez

Por lo menos, el concejal Ezkurra no se equivocó con el pañuelo. Lo decimos porque en Sanlúcar de Barrameda, El Juli indultó uno de Zalduendo y la presidencia sacó el pañuelo azul y el naranja, con lo que era complicado que el toro diese la vuelta al ruedo vivo antes de volverse al corral. Hubo que avisarles desde el callejón de su lamentable error. 

Es una anécdota de este juego de despropósitos en que se ha convertido lo del indulto. Lo resume excelentemente el señor Ortega aquí:

"Lo que observamos en los últimos años, es que muchos de los indultos, no todos por supuesto, se dan en plazas donde el trapío de las reses no es el adecuado, la suerte de varas no existe y la deseable combatividad del toro se confunde con la nobleza simplona que algunos se atreven a llamar toreabilidad. Podríamos afirmar sin equivocarnos, que raramente esos públicos están pensando en la preservación de la casta y la raza brava cuando reclaman el indulto, que muchas veces se convierte en un acto propagandístico para la plaza, para el empresario, para el ganadero, para el torero o para todos ellos.Se alienta desde determinados medios de comunicación la idea de que el indulto del toro bravo, que hizo simple y llanamente honor a su nombre, sea considerado como un derecho adquirido a la “salvación” y a que los públicos asuman el deber moral de salvarlo como recompensa por su acción en el ruedo."

En el fondo, no es más que un complejo ridículo para congraciarse ¿con quién, con los animalistas? Qué absurdo...Nosotros no lo acabamos de entender.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


miércoles, 25 de mayo de 2016

FERIA DE SAN ISIDRO, 2016 (5): DAVID MORA, DOS OREJAS

Pidieron una vez a Cambó que resumiera en una palabra el carácter de los catalanes. Respondió sin dudar: 'somos unos sentimentales'. Tiene razón aunque debiéramos precisar desde Tarragona que a sentimentales nos ganan los aficionados de Las Ventas.

Esa plaza tan dura, tan exigente, tan despiadada en ocasiones (pulsar aquí con el pobre Gregorio Sánchez), en el fondo es sentimental sin remedio (pulsar aquí). Es lo que se vivió con el retorno de David Mora. Ya sé que los que vamos a parecer despiadados ahora somos nosotros pero en nuestro modesto blog intentamos ser ecuánimes y las dos orejas nos parecen un premio injusto por exagerado según vemos en este resumen.


A la eclosión del sentimentalismo colaboraron la ovación inicial al diestro en su retorno, el brindis a Padrós y la violenta cogida que sufre en el cambiado de inicio. Creemos que el incidente es culpa del viento, que hace que la muleta vuele más de lo debido y despiste al toro con el pico:


Lo mejor de Mora son dos trincherillas con mucho gusto que realiza al principio (2'12''):


Ojo porque en medio hay un natural que se jalea pero que es falso, observen que cita ya no con la cadera sino casi con el trasero(2'14''):


No podemos valorar el juego del toro de Alcurrucén porque no hemos visto su lidia completa. Sí se aprecia en la muleta que se lleva la arena con el morro exactamente igual que el tal 'Cobradiezmos'. Seguro que algunos empezarán con las cursiladas de la 'profundidad', la 'clase', el 'ritmo'... ¡Uf!


Y nos van a perdonar que analicemos con la cabeza y no con el corazón lo que vemos . Mora destorea a conciencia, primero con la derecha (2'45''):


Y luego, con la izquierda (3'03''). De ida:


Y de vuelta, moviendo los dos pies para colocarse totalmente de perfil con las zapatillas apuntando a la M-30:


Mata de entera trasera volcándose con fe y perdiendo, que no soltando, la muleta ya que el toro se la pisa (no como sus dos compañeros, que la tiran en dos ocasiones). Vean que su cabeza está muy cerca de la mano que mata y comparen la imagen con la siguiente de Urdiales cuarteando:


Un amigo muy buen aficionado nos decía que a veces hay que ser comprensivo con el ambiente de emoción que se vive en la plaza y que los defectos que se ven en imágenes podrían llegar a disculparse cuando uno está in situ. Pues no terminamos de verlo así porque si se destorea echando la pierna atrás, citando fuera de cacho con la cadera y aprovechando simplemente el viaje del toro, no hay ambiente que pueda nublar la vista ante esos clamorosos defectos.

A Urdiales se le ve perfilero a más no poder y, como siempre, cuarteando a la hora de matar. Ese brazo tendría que ir pegado al pecho (0'52''):


A Roca hay que agradecerle la variedad con el capote, que hace que asistamos por fin a una cierta competencia en quites. En la muleta, ha aprendido con rapidez las trampas del destoreo. No obstante, le reconoceremos valor porque su primero no es una ternerilla sino que se revuelve con agilidad y el diestro se queda quieto, aunque sea de perfil, jugándose la cornada.

En la primera estocada se da ventaja con el brazo y encima tira la muleta (3'57''). En la segunda, no estamos de acuerdo con la calificación de 'gran estocada'. Observen en el 5'30'' que se perfila mal alargando el brazo ¡Esa mano tiene que estar entre la barbilla y el corazón!:


Lo hace para clavar de manera ventajista antes de llegar a jurisdicción, como vemos en esta imagen de abajo. No obstante, no tapa la cara al toro siguiendo la funesta moda que criticábamos agriamente aquí.


En resumen, nos alegramos de la recuperación de David Mora y reconocemos su coraje al sobreponerse a la voltereta en el pase cambiado. Pero en Madrid ocurrió algo parecido a lo de 'Cobradiezmos' en Sevilla, quizá haya que esperar varios días para que las aguas vuelvan a su cauce. A nuestro humilde entender, el público venteño le otorgó dos orejas por destorear exactamente igual que nuestras queridas figuras. Es el público con el corazón más grande del mundo.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.



martes, 5 de abril de 2016

TRAGEDIA A PORTA GAYOLA

LA MÁXIMA DEMOSTRACIÓN DE VALOR DE UN TORERO

Hemos asistido a la tremenda cogida de Antonio Huerta en México al recibir un toro a porta gayola. La pueden ver aquí (ojo, cornada de 40 cms.).

Ese lance es, para nosotros, la más grande demostración de valor de un torero. Y no sólo para nosotros sino también para algún maestro antiguo, como veremos al final.

Gómez Escorial ante un toro de Escolar en Madrid. FOTO: Juan Pelegrín
Recordemos la gravísima cornada de Pepe Luis Vargas a porta gayola en Sevilla. Los aficionados más jóvenes igual no la han visto, la pueden recordar aquí.

El riesgo se ve acrecentado por lo lejos que se encuentran los subalternos para hacer el quite, como pasó con la cogida terrorífica de David Mora en Madrid hace dos años (pulsar aquí):

FOTO: www.abc.es
El año pasado veíamos en una novillada cómo Jesús Chover se iba a porta gayola en el cuarto. Se oyeron sólo unas palmas en toda la plaza. Era quien esto firma, el único que aplaudió desde el momento en que el diestro empezó a caminar hacia chiqueros hasta que se puso de rodillas. No es la primera vez que nos quedamos solos porque muchos aficionados consideran este lance como un mantazo sin mucho mérito. Nada de eso, es la expresión máxima del valor y siempre que veamos a un torero caminar hacia toriles para recibir al toro, dejaremos todo lo que estemos haciendo y le aplaudiremos. Ahí lo tienen:


Y aún más meritorio es hacer un farol en lugar de una larga. Lo hizo César Valencia a un morucho de Vaz Monteiro como resaltábamos aquí. Este es el momento aunque en el tercio y no a porta gayola:


Por cierto, Valencia ha sido feamente ninguneado tanto por Vic como por Céret, especialmente por estos últimos. Suponemos que la televisión lo ha pervertido todo pero recordemos que si no llega a ser porque pincha, corta un mínimo de tres orejas y sale de Céret con un triunfo legendario. Fatal la ADAC en opinión que compartimos con los aficionados más toristas de Francia.

Morante se puso a porta gayola hace nueve años en Sevilla. Aquí tienen el momento. Observen los instantes de tensión con el toro escarbando en la manga. Luego, el diestro se tira a la izquierda por si acaso y tiene que levantarse con celeridad del suelo poque el toro hace por él. Con los kilos de más que presenta hoy, ni de broma saldría ileso de ese apuro. Pero observen el vídeo hasta el final porque el toro hace hilo con él tras el remate y de nuevo salva la situación gracias a su buena forma física.

Esos instantes de formidable tensión porque el toro no está por la labor tuvieron hace poco su culminación con Escribano ante un miura. Vean aquí la situación porque es para que se te pare el corazón si estás de rodillas ahí delante.

Aquí en Valdemorillo observen que está justificado echar cuerpo a tierra porque el toro le pasa por encima.


Escribano en Valdemorillo hace dos años
Y el pobre Escribano no gana para sustos. Recuerden en el San Isidro pasado cómo 'Mulillero I' de Adolfo lo despreció a porta gayola. Es el 1'37'' de este vídeo. Primero sale con intención de embestir...


...pero se distrae y hace que Manolo tenga que tragar un litro de saliva sin levantarse del suelo:




Menos mal que sale airoso del trance. Nuestros amigos lectores saben que consideramos a Escribano como el torero de más valor en la actualidad. Y el valor, para nosotros, no tiene nada que ver con la temeridad indignante de un Fandiño hace quince días o de Gonzalo Caballero como comentábamos aquí. El valor de Escribano, siempre con la sonrisa en la boca, recuerda al del bueno de Manili quien nos ponía el corazón en un puño mientras él se reía en el ruedo.

Otros a los que recordamos un valor a prueba de bombas recibiendo a porta gayola fueron Gómez Escorial y el Padilla de antes -ya nos entendemos-. Y nuestros amigos lectores recordarán al gaditano Tóbalo Vargas  realizando ese lance ¡con el capote de paseo! Era a un novillo en Madrid:


Acabaremos nuestra reflexión recordando lo que decía al respecto un torero largo y de gran valor, el número uno (recuerden aquí):

"Lo que más miedo me ha dado en el toreo ha sido irme a la puerta de chiqueros porque allí no hay control. El toro sale y nadie sabe lo que va a hacer. Si se para y uno se encuentra con el capote en el aire, usted me dirá. Eso es lo que a mí me ha dado más miedo de torear.

"Las tardes en que iba a por todas lo hacía porque así, después de eso, lo demás me daba menos miedo. Había veces en que, cuando  iba andando a la puerta de chiqueros, quería volverme...Me hubiera cambiado por un perro callejero".

La frase es de Luis Miguel Dominguín. Pueden ver que confirma lo que uno pensó desde pequeño, que ponerse a porta gayola es la máxima demostración de valor que puede ofrecer un torero.

Siempre lo aplaudiremos.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


'Cuando en el burladero decides dar el primer paso, ya no hay vuelta atrás' (Gómez Escorial). FOTO: Álvaro Marcos