A ustedes, como a nosotros, les habrán llegado esos rumores de que Manzanares quería retirarse hace tiempo pero no termina de decidirse. Las razones también son rumores que no podemos dejar por escrito pero si ha de seguir para hacer lo que hizo ayer, la verdad es que no vale la pena continuar. Al fin y al cabo tiene el riñón bien cubierto y con su pico de oro lo podrían fichar de comentarista paniaguado para tapar a sus compañeros con ese corporativismo estomagante de los toreros cuyo gran ejemplo es Encabo.
Lo vimos de vuelta de todo. Saltó a la vista que sus picadores tenían severas órdenes de zurrar la badana y las cumplieron a la perfección. Luego deambuló desganado por el ruedo. Por los pueblos sí que irá cortando orejas e igual aguanta una temporada más...
Castella se retiró pero ya avisábamos de que tiraba la piedra y escondía la mano (recuerden aquí). Les confesaremos que si no hubiera vuelto no lo habríamos añorado en absoluto.
Y Borja, ¿qué? Pues que nos castigó con una sesión de destoreo posmoderno bien aprendido o que le han enseñado muy bien. Que lo aplaudiesen a rabiar no nos va a hacer cambiar de opinión.
La conclusión es que pueden dejar de leer aquí mismo y así no perderán el tiempo un día más. Ya lo perdimos nosotros por ustedes tragándonos este festejo que nunca hubiéramos visto si no es por escribir este texto.
Los jandillitas fueron ideales para expresar lo que llevas dentro. En nuestra opinión, claramente inferiores a los de Lagunajanda ya que embistieron más lanarmente y fueron más bobos. Por eso las figuras seguirán pidiéndolos antes que lo de anteayer. Quieren que el torillo circule lo más lento posible y Jandilla cumple ese deseo casi a la perfección. Y por eso los críticos paniaguados la votarán como la corrida de la feria. Así, si le dan el premio quedan bien con el clan Domecq y a la vez con nuestras queridas figuras. Es la forma de que les sigan echando pienso en el pesebre.
La media fue de 571 kilos y la presentación, correcta a pesar de algunos pitones como los de abajo. En varas se los trató con cuidado excepto a los dos de Manzanares. En la muleta, obedientes hasta la sumisión.
Apuntamos su juego: primero, noble y fijo; segundo, noblote con castigo excesivo; tercero, de nobleza monjil; cuarto, de nobleza ovejuna; al quinto, sobrero de la misma vacada, lo mató Manzanares en el caballo y sexto, maltratado y desfondado.
CASTELLA. Su primero era negro zaíno, bajito y con poco cuello. Las fotos, del maestro Moore:
Vio que venía picado del campo y hubo guante blanco en el caballo pero tapando la salida, para variar:
Viotti siguió con el terciopelo en la brega mientras Chacón se unía a los escaqueantes. Se han puesto todos de acuerdo en despreciar al público madrileño, tratándolo de paleto e ignorante. Nos gustaría saber qué dice Chacón en privado sobre tanta ovación a pares a toro pasado como éste suyo de ayer:
Inicio doblándose por abajo castigando demasiado al toro, que no lo merecía por su obediente condición. Duró poco en medio de un trasteo muy vulgar del galo. Miren cómo se colocaba para citar:
Se puso pesadísimo pegando pases sin piedad, comme d'habitude. Y también como siempre, ejerció de saltimbanqui dejando una entera casi en el lomo y saliendo golpeado.
El cuarto era castaño, bragado, meano, lavado de cara, con pelota, alto y astinegro:
Empuje de bravo en el primero pero curiosamente cesa cuando le levantan el palo. Creemos que el toro vio que pelear contra ese catafracto palomino era dar coces contra el aguijón. El segundo, sin apretar.
Ay, Viotti, quién te ha visto y quién te ve. Qué pena... Y encima clavando en el lomo:
Bien Chacón cerrando el toro a una mano, lo mejor de la tarde:
Inicio por cuentos chinos y luego abundante destoreo aunque con la atenuante, si cabe, de no retorcerse demasiado. Hay que ver con qué poco nos conformamos. Observen:
Luego hubo tiovivo, pico y parones, todo entre grandes aplausos y alguna protesta. El toro era ovejuno, la verdad. Aviso mientras torea, algo habitual en él, y otro salto nefasto como ven para media trasera y desprendida más dos descabellos:
MANZANARES. Su primero era negro zaíno, astiblanco. Se chocó dos veces contra la madera de forma extraña, por eso lleva la pintura en el costillar. La manía de repintar cada día los burladeros ha llegado exasperantemente hasta el final de feria:
Paliza caída y trasera de María en el primero y vuelve a recargar trasero en el segundo tapando la salida. Tanta maldad no era cosa suya sino que fue por orden de Manzanares, que lo quería bien cocido. El toro había galopado y en el peto quiso sin poder.
Sólo le faltó una voltereta en el primer pase. Sorpresa cuando se puso a torear al natural de inicio pero la cabra tira al monte y enseguida volvió al ultraderechismo.
Todo estuvo por debajo de la bondad del toro, con un pegapasismo cargante. Pinchazo desde muy lejos y estocada pasada arriba, con telonazo y saliéndose sibilinamente aprovechando su largo brazo:
El quinto era negro zaíno y gordo. Se lisió al estirar las patas bruscamente en una embestida contra el burladero:
El sobrero era también un jandillita de 605 kilos, negro azabache y cornalón:
Asquerosa carioca, trasera y caída con Encabo afirmando que 'lo ha cogido bien'... Es acongojante, ¿a quién quiere engañar? En el segundo, otra recargada vil de nuevo cumpliendo órdenes del de Alicante. Ahí lo tienen, asistiendo como un autista a la carnicería de su picador enloquecido. Vean cómo se mueve su pierna izquierda dándole a la espuela para ir completando la abyecta carioca:
El pobre animal quedó para el arrastre, que seguramente es lo que quería el maestro. Luego se defendía pero por su poco oxígeno. Gestos de disgusto en la cara de Josemari pero si lo matas en el caballo, ahora ¿qué quieres, hombre?
Puñalada caída y atravesada tapando la cara y escupiéndose con descaro. Lo hace siempre pero nadie lo dice fuera de nuestro modesto blog, recuerden aquí:
JIMÉNEZ. Su primero era castaño claro, carinegro, anteado, listón, bragado y casi veleto:
No se le aprieta por orden del diestro en ninguno de los dos. Vean cómo le quedó el pitón izquierdo al salir del peto. Y van...
Varela estuvo bien porque el toro se venía arriba arreando:
Ovaciones a Jiménez ya de inicio con la muleta. No sabemos si las escuchó porque realmente gustaba su toreo o por fastidiar a los otros dos, que están más vistos que el TBO. Anduvo teatrero en exceso y echando siempre la pierna atrás, vean:
A nosotros no nos impresionó en absoluto y más con ese torito tan lacayuno (añoran a Fortes, ¿verdad?). Se arma lejísimos para dejar una estocada caída y trasera con vómito, que invalidó la segunda oreja. Bien Oliver aunque ese toreo no había sido ni de una, que es la que tuvo que conceder inevitablemente.
El sexto era un jabonero sucio, veleto, de 628 kilos:
Ojo porque las medias que había dado Jiménez no nos convencieron ya que no llevó al toro toreado sino que le hacía una especie de recortes. Esto es una pinturería:
En cambio, después le dio por perpetrar tres consecutivas destruyendo al pobre toro y la última sí fue buena, ésta. Nada que ver con la anterior, aquí sí que va el toro toreado:
Sandoval mayor se montó en el monstruo blanco, cosa que nos sorprendió porque pensábamos que esa bestia la escogían los picadores cobardes. Pelea vulgar del toro.
Empezó de rodillas sabiendo que el animal no iba a durar y quería calentar el cotarro. Después, más destoreo y más retorcimientos. En otros no se tolera pero estos dos parecen tener bula en Las Ventas:
La cosa languideció tal y como era previsible aunque con el público siempre a favor. Estocada baja saliéndose claramente y con más vómito. Si no se perfilase tan lejos quizá no se le iría la espada donde se le fueron las dos ayer:
Tarde insoportable, una más. Aunque sea lo habitual, no conseguimos acostumbrarnos. Por eso les avisábamos de que no leyeran la crónica. Lo que vimos no valió nada pero ustedes han seguido hasta aquí sin hacernos caso.
Bueno, pues por lo menos acabaremos con una buena noticia. Se acabaron aquí las crónicas de este culebrón isidril tan difícil de digerir para el aficionado pero tan rentable para la empresa. Mañana nos vamos a Vic-Fezensac y no veremos ni la de Mayalde, ni la de Adolfo ni los juampedros. Eso que salen ustedes ganando.
Lo próximo que leerán por aquí será lo que suceda en Francia aunque los problemas de wi-fi habituales en aquella zona por restricciones durante las fiestas no nos permitirán ser tan puntuales como en San Isidro.
Nos quedará pendiente una entrada donde Toreoenredhondo repartirá los premios de la feria madrileña. Con lo gris que ha sido, poco tenemos donde escoger pero también habrá palo para los que han hecho las cosas rematadamente mal.
Quien las ha hecho perfectas es nuestro amigo el maestro Moore a quien agradecemos su gentil colaboración con este modesto blog:
Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.