domingo, 29 de agosto de 2021

CEBADA GAGO EN CUÉLLAR: A LOS CEBADAS LES SOBRÓ MULETA

En Cenicientos los cebadas hicieron las delicias de los aficionados pero los toreros se quejaron. Decían que 'les faltó muleta'. En Cuéllar tuvieron muleta para dar y tomar pero no les sacaron jugo. ¿De qué se quejarán ahora?



Ustedes nos dirán que si vamos por ver los toros, ¿de qué nos quejamos nosotros? Pues de que se nos hurtó una vez más la suerte de varas realizada como Dios manda y de que las lidias fueron propias de una película de terror de serie B. No se hacen ustedes idea del desastre.



Corrida cinqueña muy interesante, con trapío de primera, con dos toros de lujo, primero y quinto, con uno de dulce pero inválido y con otro que empezó manseando y cuya deleznable lidia hizo que al final pareciera un marrajo. Nos dijeron que era la que tenían apalabrada para el año pasado de cuatreña. Llevaban una semana en los corrales, cosa muy adecuada para el posterior comportamiento de los toros en el ruedo. Los desembarcaron de noche con un foco igual que cuando se retiró Shaquille O'Neal:



Los tres toreros debutaban en esta plaza. Hubo un cuarto de entrada. Empezamos, como siempre, con los toros. 



El primero fue uno excepcional. Con trapío sin necesidad de tener una cara antediliuviana. Se llamaba Carcelero. Si no llegó a ser bravo del todo, poco le faltaría:



El segundo fue este aleonado de nombre Desgreñado:



El tercero no bajaba en trapío, galopó de bravo en el caballo y humilló a conciencia:



El cuarto más que cárdeno claro diríamos que era mosqueado. Salió mansurroneando pero ya hemos dicho que padeció la peor lidia de la historia de la tauromaquia y lógicamente se resabió:



El quinto, otro toro de primera humillado en varas. Los aficionados discutíamos si el mejor de la corrida había sido éste o el primero. Para nosotros, Carcelero:



Y el sexto era corniapretado y ensillado pero con seriedad:



Nos dijeron de buena fuente que el que estaba previsto se mató y entró éste de rondón a pesar de que no se confiaba nada en él. Hombre, pues si eso es así, ¿por qué no lo dejaron de sobrero y sacaron en su lugar al cuatreño Andarín




LAMELAS. Su primero ya hemos dicho que tenía gran trapío sin necesidad de cara exagerada. Larga de rodillas en tablas. Mal puesto en el primero pero empuja con fe a pesar de cobrar trasero. En el segundo va recto de largo sin tardear y vuelve a empujar de bravo. Pero vean con qué desvergüenza le tapa la salida con la izquierda:



Fíjense por dónde le caía la sangre al pobre bicho:



En banderillas era pronto y galopaba como un pura sangre inglés. Además Galán bregó fenomenal. Es lo suyo y no poner banderillas:



Lamelas vio lo mismo que nosotros, que el animal era el gordo de la lotería. Se puso a torear pensando que aquello iba a ser coser y cantar pero al segundo pase lo desarmó. Son las cosas de un toro bravo.



Había que bajarle la mano y hacerle repetir pero Lamelas no se la bajó y anduvo embarullado. El toro era buenísimo y el diestro lo estaba echando a perder. La mitad de los espectadores se habían echado las manos a la cabeza y no las bajaron hasta el arrastre para aplaudir al toro. Qué pena nos dio el cebadita...



Metisaca sin soltar y estocada corta, caída, pasada y atravesada. El bueno de Carcelero se tragó la sangre dando una última muestra de bravura. Sólo le faltó hablar pero menos mal que toros como éste no hablan.



El segundo era el mosqueado, más liviano pero con trapío igualmente. Le habían colocado la divisa casi en el pescuezo. La cosa comenzaba mal ya en chiqueros:



Recibió dos barrenadas de cárcel mientras cabeceaba tocando música. Era un toro mansote sin ganas de pelea pero empezaron los mil capotazos, las carreras sin cuento, los pases en falso en banderillas... Un desaguisado de consideración.



Pérez clavó bien y con riesgo pero Galán estuvo horrendo con los palos y llegó a encararse con el presidente aunque en el arrastre le pidió perdón delante de nuestra posición:



Salió Lamelas a intentar torear cuando se imponía una lidia seca y sin fisuras sobre las piernas. 



El tal Glorificado se puso más bronco a cada instante y terminó dando la impresión de que era un tigre de Bengala cuando no toda la culpa era suya ni mucho menos.



Bajonazo tendido y atravesado girando la cara, como siempre, más descabello:




CRISTIAN ESCRIBANO. Lo vimos con sitio y con soltura cuando su primero lo apretó con la capa:



Correcta pelea en varas y bien El Ecijano en el segundo tercio:



Brindis a Javier Herrero, el torero local. Buen inicio por abajo tras el que se vio que el toro tenía poco fuelle pero mucha nobleza.



Vimos a Escribano muy aseado y con ganas de agradar sin pasarse de rosca dando la nota como otros.



Lo liquidó con esta rinconera hasta las uñas perdiendo la muleta. Oreja excesiva pero que no vamos a criticar.



El quinto pegó un topetazo formidable al caballo. Fue en mala hora porque el piquero se tomó cumplida venganza con una carioca infernal, recargando y haciendo tres agujeros en lugar de uno. Suponemos que lo que hizo este carnicero enloquecido equivale por lo menos a dieciocho varas de tiempos de Bombita:



Inicio de faena de rodillas:



Con susto al levantarse:



El toro era noble pero para nosotros le faltaba la pimienta del primero. Lo que decimos, fueron cebadas para los toreros:



Achuchó dos veces al diestro pero por errores suyos, no por maldad del toro, que no tenía ninguna el pobre. Escribano abusó del pico y de presentar la muleta arqueada.

Se equivoca entrando en la suerte contraria y deja esta casi entera contraria, ladeada y trasera que no tenía ninguna muerte:



Se habrán percatado de que es el único diestro de los tres que no gira la cara ni cierra los ojos al matar. ¿Ustedes creen que Varelito, Agüero o Rafael Ortega los cerraban? Mantenerlos abiertos en el instante supremo es sólo para los más valientes.

Hubiera hecho bien en volver a entrar pero quiso ir rápido con el descabello para cortar la oreja y la perdió porque necesitó nueve golpes.

No nos causó mala impresión Escribano tras su inactividad.




PACHECO. Ha estado en la finca y ha matado cuatro toros de los que iban a ir a Pamplona. Uno de ellos se quedará de semental. Ya que los ganaderos se lo han permitido, ¿por qué no lució sus toros en el caballo especialmente el primero? Pues porque es uno al cual el primer tercio le importa un pimiento, lo tenemos calado.

Buen galope de su primer enemigo, metiendo los riñones de bravo a pesar de cobrar donde ven y con la salida tapada, para variar. Queríamos una tercera entrada aunque fuera para señalar porque el tal Pelícano hubiera ido corriendo desde la otra punta pero pidió el cambió robándonos parte del precio de la entrada:



En banderillas arreó incansable y puso en aprietos a Dani Sánchez, que dejó dos banderillas de una en una, muy mal. Las puso mejor a los de Reta en Céret, ¿cómo es posible?

El toro arrastraba el morro y su embestida era encastadita. Desarmó al diestro nada más empezar pero ahí tienen cómo viajaba:



Por ambos pitones. Pero de pronto se notó poderoso y empezó a mover el testuz enganchando la tela. ¿Qué estaba pasando? Pues que Pacheco lo llevaba a media altura sin someterlo y el animal se vino arriba ganando la partida:



La estocada fue un despropósito. Lo cuadra en la suerte natural, que era la que pedía el toro. Se descuadra y lo pone ahora en la contraria. Qué poco criterio y qué ganas de tener un susto. ¿Quién aconseja a estos hombres? Como era previsible, duro gañafón del toro hacia las afueras y el diestro que, con su habilidad para alargar su ya largo brazo, le metió media tendida:



Con el tornillazo perdió la muleta y el toro hizo hilo durante veinte metros dándole un buen susto. Todo por no saber la diferencia entre suerte natural y contraria. No es el único, son la mayoría:



Al sexto lo recibió mal con la capa descomponiéndolo. Ahí empezaba ya la lidia de manera nefasta. El toro había ido correteando sin novedad por el albero pero tras golpear en el peto se cayó patas arriba (?). No sabemos qué pasó porque sólo recibió un picotazo y no en mal sitio. Pero el caso es que a partir de aquel momento, iba derrengado de los cuartos traseros. Como no hubo mucha protesta, el palco no sacó el verde.

Lo que hizo el diestro con la muleta no tuvo ningún interés dado que tenía delante al cojo Manteca, aunque Manteca sacaba mucho más peligro como recordarán los más talludos. No obstante, el tal Andante era dulce como un polvorón de La Estepa, observen:



Era más bueno que Heidi. Pacheco toreó de salón:



Entera caída sin puntilla y sin mirar el morrillo como ven. El personal se volvió medio loco pidiendo dos orejas. El presidente Costales sólo concedió la primera y, como estábamos cerca, subimos durante la vuelta al ruedo a felicitarle por su aguante y de paso decirle que para nosotros no merecía ni la primera.



Dicen que los hermanos quieren llevar en su ganadería una línea más encastada y otra más para el torero. Nosotros pensamos que lo ideal sería llevarlo todo encastado. Total, si te salen para el torero, pasa lo que sucedió en Cuéllar. Pues que tiren por la casta y salga el sol por Antequera. 



Las figuras nunca se apuntarán a los cebaditas a no ser que les garantices que saldrán como cinco de estos seis. Ya que eso no puede ser y encima cabe la posibilidad de que alguno los deje con el trasero al aire, lo mejor es orientar la selección hacia la casta y se acabó. Además, esos pitones tan finos molestan a la vista de los toreros. No son agradables, como dice siempre Muñoz.

Recuerden lo que decía Pepe Moros, uno que traficaba en cueros: cuando hay toros... etc, etc.

Saludos cordiales desde Olmedo. Rafa.

lunes, 23 de agosto de 2021

COPA CHENEL (2): ESCOLAR - AURELIO HERNANDO

 BANDERILLAS ASESINAS

Teníamos previsto otro titular pero lo cambiamos tras ver la lidia del sexto. Y es que en ella y en la del segundo asistimos a dos escandalosas rajadas de los toros sin venir a cuento. En televisión lo liquidaron como sendas muestras de mansedumbre pero estamos convencidos de que los toros fueron vilmente lesionados por unas banderillas clavadas de forma nefasta, de ahí lo de asesinas. Luego entramos en detalles.



El titular previsto conforme se acercaba el final del festejo era éste:

ESCOLARES FUL Y VERAGUAS FUL

Los dos significados que el diccionario de la RAE adjudica a este adjetivo nos van que ni pintados. Pone que ful quiere decir falso o fallido. En el caso de los escolares fueron todos fallidos y en el caso de los de Hernando, veraguas falsos porque no son tales.



Haría mal en engañarse Pichorrongo con el juego de sus dos toros (al lesionado no lo contamos). Se le vio contento en el callejón con el corte de orejas pero sus albaserradas no se comportaron como espera la afición. No hubo picante ni hubo esa casta de la que siempre presume, o sea que nosotros no quedamos tan contentos como él, al contrario.

Los de Hernando hicieron honor al monoencaste habitual, que es seguramente de donde proceden tal como se dictaminó en aquel pleito de los encastes minoritarios. Pulsen aquí para ver la resolución pero como es pesadita de leer, vamos directamente a la clave, que figura en la página 11:


Mucho nos tememos que sus propietarios saben que no resistirían un análisis de ADN pero lo estupefaciente es la insistencia de los comentaristas televisivos en su origen veragüeño, que es ful, como ven. Apaolaza llegó a decir que 'estamos ante una ganadería muy especial porque viene directamente del encaste de Veragua'. Ni de broma, habrá que informarse mejor.



Dos de sus toros muy asequibles, colaboradores, con menos casta que la justa. Al lesionado jabonero tampoco lo contamos. Que Escolar decepcione nos sabe a cuerno quemado. Que lo hagan los toros de Hernando, no tanto, la verdad, porque lo esperábamos. Aunque el ganadero estaba casi eufórico con el juego de sus pupilos diciendo que 'lo de hoy nos da mucho ánimo para seguir en esta línea...'

En total, seis monopuyazos indecentes y un mini picotazo. ¿No era la copa Chenel un homenaje al toro de lidia? En la primera corrida, la suerte de varas nos pegó en la frente. En la segunda, en el pecho. En la tercera...

Marco incomparable con la plaza de Chinchón habilitada como coso. Daba la impresión de haber retrocedido en el tiempo cuando el alguacilillo despejaba. Sólo faltó haber despejado de verdad con el ruedo lleno de gente.



LAMELAS. Al salir su primero ya se vio que la larga manga de toriles estaba poblada por excesivas personas que distraían y faltaba poner tierra en el piso. Era un cárdeno bien encornado y rematado. La suerte de varas se hizo a contraquerencia y cuesta arriba porque el ruedo está inclinado (no pretendan que Morante toree aquí). Vean:



El toro empujó con fe pero recibiendo trasero y con la salida tapada. De esta manera, ¿cómo se calibra la bravura y además con un solo puyazo? Es imposible. ¿Qué puede hacer un toro frente a lo que ven en la imagen?



Inicio malo de Lamelas por alto y con enganchones. Eso se lo haces a un escolar de pata negra y estás acabado. Pero éste era de los que sólo tienen de su propietario el color gris porque empezó a desplazarse de manera vulgar.



Lo pintas de castaño y es un domecq de los mediocres, no valía gran cosa. Estocada defectuosa, casi entera, caída, tendida y atravesada y el toro que dobla en el tercio. El matador fue honrado y dijo después: 'pido disculpas por esa espada tan fea'. Al verbenero presidente le dio igual porque le regaló una oreja de los chinos.



Su segundo, de Hernando, era negro zaíno y cornidelantero.  Lo recibió de rodillas en tablas para que luego le diesen cincuenta capotazos antes de ir al caballo, donde cobró cabeceando.



Palomar lleva las dos corridas insistiendo en que los picadores no meten las cuerdas. En la primera sí vimos alguno con problemas pero ¿todos? Lo decimos porque el toro se fue con la puya no enhebrada como sostenían los televisivos sino clavada, observen:



Para su información les diremos que la cuadra está usando en la Chenel puyas reglamentarias fabricadas por Manuel Sales. ¿Tiene interés alguien en dejar en mal lugar al artesano por motivos inconfesables? No podemos hablar más... de momento. Esperemos a la tercera corrida a ver si meten las cuerdas los picadores o no, que nos da que sí las están metiendo y alguien quiere darnos gato por liebre.

Lamelas se puso directamente con la izquierda a torear pero siempre viviendo al hilo del pitón y fuera de cacho:



Cuando se pasaba de faena hizo un cambio de mano en la misma cara del toro y éste lo prendió y lo derribó. Como la casta no era lo suyo, en el suelo le perdonó la vida porque otro tipo de toro lo mete tres metros bajo tierra tal como lo tenía a su merced:



Se levantó dolorido pero siguió pegándonos pases, ya nos entendemos. Estocada caída y oreja al canto, ¿qué se creían?


ESAÚ. Tuvo mala suerte con su lote. El primero de Escolar resbaló en esa manga tan criminal y se rompió: 



Salió otro de Lanzahíta como sobrero, cárdeno rabicorto y astillado:



Lo recibió a porta gayola y al levantarse tuvo este susto donde su propia capa le hizo el quite: 



Empujó en el caballo afligiéndose ante la abyecta barrenada trasera que sufrió. Pero no pararon ahí sus desgracias. Resultó que en el tercio de banderillas, después de pegar un susto a Robles derribándolo, se vio con esta banderilla clavada en el sitio que ven:



¿Se han dado cuenta de la cantidad de sangre que ha manado a causa de un simple arponcillo? El albéitar Julio Fernández nos aclaró la situación:

'Salió sin divisa además, retrasando el inicio de la respuesta neurohormonal que prepara al toro para la lidia. Posiblemente esta banderilla trasera y caída, que afectó a arterias y venas intercostales, de ahí la gran hemorragia, llegó a la pleura y pulmón, causando un dolor insuperable y un neumotórax, que pudo influir en que el toro se rajara pronto'

Empezó la faena con el toro distraído y mirón pero noble cuando embestía. No obstante, a la segunda tanda huyó a tablas. No descarten esa reacción por la colocación de esa banderilla asesina. Habría que haber ido al desolladero para observar las lesiones internas. Este es el instante en que dice basta:



Entera caída y delantera más descabello. Petición como la de Lamelas pero el presidente se niega esta vez a regalar la oreja demostrando que su criterio era demencial.



El quinto no era el titular, que se astilló en chiqueros, sino el sobrero de Hernando, un tal Gavilán. Resultó ser un gorrioncillo. Era negro zaíno y astifino:



Esaú dio verónicas de paso atrás y el toro pasó de visita por la cabalgadura. Al diestro se le vio con ganas de rascar algo del turista del palco y se puso en el platillo para un cambiado. La imagen, ya de noche, es bonita:



El toro no podía con el rabo y el maestro aún le arrancó un tiovivo y se pegó el arrimón. Ahí perpetró la mayor humillación que puede recibir un ganadero. Tiró la muleta al suelo y el toro se quedó husmeándola en lugar de irse a cornear la barriga del camero, ahí lo tienen:



¡Qué prodigio de casta! Si el viejo Miura no apuntilló realmente a la madre del toro cuyo pitón tocó Terremoto, aquí sí que habría que tomar alguna medida drástica en la familia de este Gavilán.



Los comentaristas dirimían si la estocada estaba caída o desprendida. Era esto último además de trasera y con el brazo elástico. Arrieros somos y los esperamos cuando alguna de nuestras queridas figuras pegue su bajonazo. A ver si entonces hilan tan fino o lo tapan como Muñoz con su recurrente '¡qué estoconaso!'

Dos orejas del turista, que tenía cargo de conciencia por haberle negado antes una.


COLOMBO. Su primero de Escolar era cárdeno oscuro y no negro entrepelado como se dijo:



¿Ese morrillo es de Albaserrada? Lo puso largo en el caballo, tardeó pero acudió metiendo el riñón. La noticia es que De Pedro no le tapó la salida. Pidió el cambio pero el palco no lo concedió y por fin la copa Chenel hizo honor a lo que debería ser y vimos una segunda entrada al caballo para señalar (tercera, ni hablar, terminará la copa y no habrá habido ninguna, ¿apostamos algo?).

Colombo estuvo bullidor con las banderillas, con gran facilidad pero también clavando con excesiva violencia.



El toro iba p'aquí y p'allá y eso no es exactamente lo que esperamos los aficionados de Escolar. La voluntad que puso Colombo fue directamente proporcional a nuestro sopor. Pinchazo feo y estocada desprendida a capón y con telonazo, al estilo Perera. El turista sacó dos pañuelos, total, cuando no tienes ningún criterio lo mejor es echar los pañuelos al viento y así, todos contentos.

El sexto era jabonero, cornigacho y cornidelantero. 



Recibo de rodillas en tablas y monopuyazo criminal con el picador pegándole como si fuese su suegra. Mientras, en televisión insistían con la cantinela de que no metía las cuerdas. Hemos visto la acción repetida en el vídeo más de diez veces y nos da la impresión de que sí las metió y de que el piquero siguió las órdenes del venezolano y le pegó una inmisericorde paliza. Pulsen aquí en el 48'20'' y a ver qué opinan ustedes:



Observen en el vídeo que no le tapa la salida, cosa que sí hubiera hecho en caso de no meter las cuerdas de marras. El tal Marisquero empujó el caballazo hasta las tablas y allí se suicidó. En un momento dado decidió huir y, sin hacer caso de capotes, trotó cuesta abajo hasta toriles. Allí buscaba a Victorino para decirle: 'oiga, ¿cómo es que la Fundación que lleva mi nombre permite que me hagan esta miserable carnicería?':



Colombo cogió los palos y estuvo fatal. Puso tres pares a toro pasado, miren:



Y encima el animal sufrió el quebranto de esta voltereta:



El problema fue que no sólo no cuadró en la cara sino que observen dónde cayeron los palitroques:



¿Les suena? ¿Recuerdan el segundo de Escolar? ¿Ven la cantidad de sangre que lleva en el costillar el pobre bicho? Esa no es la sangre del puyazo, que le caía por el otro costado:



Está claro, ¿no? Pues ya pueden suponer lo que pasó. En el primer pase, vean:



Y cuando lo sacó a los medios, el pobre animal embestía descompuesto y no creemos que fuese por su culpa. Rápidamente se volvió a ir:



Palomar empezó a pontificar sobre la mansedumbre pero son demasiadas casualidades, ¿no creen? 

Rinconera a capón con el delantal y sin puntilla. Eso no es 'tener un cañón' como decían en televisión sino matar muy mal. La mano de la espada se la ven desde fuera de la plaza antes de que pegue el caponazo:



Ahora se entiende lo de las banderillas asesinas del título, ¿verdad? Aunque si han llegado hasta aquí también habrán comprendido lo de escolares fallidos y veraguas ful. Mal sabor de boca nos quedó del festejo aunque los de televisión nos querían vender una mula ciega: 'la tarde ha sido buena, ¿no?, muy distraída'. La retransmisión esta vez dejó bastante que desear como han ido comprobando.

Pensábamos que la copa Chenel iba a ser otra cosa. Hasta ahora hemos visto el vomitivo monopuyazo español mientras los diestros se desentienden y unos presidentes haciendo turismo en el palco. El de ayer regaló una oreja pueblerina y el de hoy concedió un total de seis, de las cuales sobraban por lo menos la mitad.

Si la Fundación quiere el triunfalismo barato y la eliminación de la suerte de varas, le está saliendo la jugada perfecta. Quizás no contaban con las banderillas asesinas.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.