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lunes, 12 de mayo de 2025

FERIA DE SAN ISIDRO, 2025 (4). FUENTE-YMBRO: GALLARDO, ¡MAL!

Decepción monumental con el encierro de Fuente-Ymbro. El listón estaba alto con la corrida del año pasado pero ayer faltó bravura, fuerza y casta, que no es poco. Es el problema de tenernos mal acostumbrados. Es que falló incluso la presentación porque más de uno se tapaba por la cara. Los dos sobreros de Chamaco fueron interesantes para el aficionado pero muy preocupantes para su criador.



El juego fue el siguiente: primero, sobrero de Chamaco, manso y rajado; segundo, escarbador y sin entrega; tercero, sin fondo por haberlo lesionado en varas; cuarto, flojo y obediente; quinto, sobrero de Chamaco, manso huidizo y sexto, bronco pero sin peligro.

No sabemos si Gallardo se dará coba e intentará tapar el desaguisado pero la nota fue de suspenso sin paliativos.



PERERA. Su primero era negro y veleto pero se lesionó de salida al embestir al capote y fue devuelto. Las fotos de las reses son del maestro Moore. Fíjense que en ésta ha captado el brillo en los ojos, es buenísima:




El sobrero era un cinqueño de Chamaco, castaño claro, bragado, ojinegro, rabicorto, ajamonado por atrás, astifinísimo y bajo de agujas. Tenía las coronas blancas, fíjense:



Empuja con genio y Rivas recarga tras mirar a su jefe. Huye en el segundo y queda aparentemente entero.



Perera nos interesa sólo ante toros díscolos como éste, que estaba loco por la madera y embestía aguantándose las ganas. Tuvo que irse adentro con él y allí sacó petróleo del animal, soportando parones y miradas.



No tenemos queja, para que luego digan que somos anti Perera. Bien en la suerte contraria pero mal clavando trasero y a capón como se aprecia, con la mano viniendo de la andanada. Cuatro descabellos y dos avisos:



El cuarto era negro lombardo, lustroso de piel, gordo, astifino y flojo. Sobre lo de lombardo recuerden lo que explicábamos aquí:



Simulacro en varas, con dos señales en el lomo, sin apretar nada por orden del maestro. Con los palos Duarte se pasó de listo, como Fini, Rus, Espartinas... todos dándola con queso al aficionado sin que nadie diga nada. Al contrario,  ¡los aplauden!

Inicio novilleril de hinojos. Después, trasteo pererista en estado puro, con mano baja, ultraderechismo y pierna retrasada. Este Perera no nos interesa:



Una sola tanda al natural de gran vulgaridad. Los toros quedaron marcados desagradablemente por la pintura de los burladeros, como cada tarde:



Pinchazo, media trasera a capón y puñalada final en el lomo más descabello:




UREÑA. Su primero era negro listón, veleto casi cornivuelto, se tapaba mucho por la cara, con poco cuello:



Se aflige claramente en el primero, con el catafracto tumbándose encima. Luego galopa, le señalan y se va. Melgar no picó trasero como soportamos cada tarde, albricias. Vean al piquero recto en la montura y mientras el T-34 se tumba sobre el toro:



No estaba el animal para quitar de frente por detrás pero Ureña suele atropellar la razón. Aquí le salió bien. En el segundo tercio el toro se puso un poco tonto, lo cual siempre es interesante para el aficionado. Vean la sangre que confirma que Melgar picó bien:



Mal inicio de faena de Ureña, por cuentos chinos en los medios, que no es lo que pedía el toro. Luego despreció el aire y toreó abriendo la puerta pero bien colocado, sin esconder la pierna. Al natural ya no se fio tanto y pegó mantazos enganchados, con la atenuante del aire. El toro, cada vez más escarbador y descompuesto. Otro con la cara marcada por la pintura:



Pinchazo, honda atravesada, barbeo, vómito y dobla:



El quinto era negro zaíno, despeinado, de 587 kilos, blandito:



Fue triste ver que el toro quería mover el monstruo equigárcico pero no podía. Y encima, herido en el lomo las dos veces. El presidente enseñó el blanco y nada más guardarlo sacó el verde (?).

El segundo sobrero era de Chamaco, otro cinqueño, negro mulato, bragado, meano, bajo, badanudo, ensillado, astifino y apretado pero siendo ofensivo:



Primera entrada sin castigo por marrar, segunda en el lomo coceando; el presidente no concede el cambio que pide Ureña y en la tercera huye al hierro. Aprovecharemos ese tercio de manso para aclarar lo del peto. Observen que ni de broma la altura del faldón es la que sería adecuada. Decimos adecuada, no reglamentaria:



El reglamento vigente simplemente dice que el peto 'no entorpecerá el movimiento del caballo' (art. 65). En el 67.2 del de 1992 hablaba de 'altura no inferior a 65 centímetros'. Lógicamente lo ponen tan bajo para favorecer a la cuadra ya que el toro no puede coger al caballo por abajo y será más difícil el batacazo. Además, habrá muchas posibilidades de que se aflija contra el muro y encima recibirá más castigo, con lo cual sale beneficiado también el torero. ¿Los perjudicados? Pues los de siempre: el toro y el aficionado. Victorino padre siempre insistía en dar una oportunidad al toro poniendo alto ese faldón. Hoy nadie defiende al toro... ¡ni al aficionado!

Arreones tan esperados como violentos y tornillazos a discreción. Parecía un toro de rodeo americano. Ureña insistió con ganas pero sin futuro. Tres pinchazos, esta perpendicular pasada y dos avisos.




MARÍN. Su primero era un negro listón, aleonado, astiblanco y cornilevantado:



Estuvo a punto de derribar y cuando no lo consiguió, Marín padre, que había marrado, lo tenía ahí debajo a placer y le clavó trasero. Luego dicen que es muy difícil acertar porque el toro viene en movimiento. Ya... En el segundo le acertó en el brazuelo. Es que estamos ante el Luca Brasi de La Puya Nostra. Vean el espantoso orificio:



¡Puesta!, le decían con buen criterio desde el callejón. El toro tenía tres tandas de oreja en Madrid pero el diestro las desaprovechó. A toro ya parado dio la tabarra escuchando protestas muy adecuadas. No duden de que el pobre animal se paró en seco por culpa de Luca Brasi.

Pinchazo al volapié y estocada caída sin puntilla, perdiendo muleta, pegando el telonazo y con la mano alta. Siempre hemos discrepado abiertamente con los que lo consideran un estoqueador muy puro. Estamos convencidos de que Ostos, Camino o Rafael Ortega nos darían la razón, no hay más que ver la imagen:



El sexto no tenía demasiada presencia a pesar de su espectacular musculatura en el lomo, se le veía una cara adolescente:



Comportamiento extraño en el caballo: mete bien la cabeza abajo pero enseguida la levanta y se suelta. En el segundo ya cornea directamente el estribo y recibe un pinchazo en la paletilla. Llegados hasta aquí han podido comprobar que el juego en varas de los ymbros fue de gran mediocridad.

Víctor del Pozo fue el único que se justificó aunque le hemos visto pares mucho mejores:



Sacó genio el toro pero siempre pendiente de la tela. Merecía mano dura y no blanda como le aplicó Marín. Estocada arriba aunque trasera que basta.



A un japonés que acudiera a Las Ventas por primera vez y cae en esta corrida se le podría haber dicho durante el paseíllo que era un hombre afortunado. Entre los tres diestros sumaban nueve salidas en hombros y la ganadería de Gallardo había propiciado seis puertas grandes. Pero luego hubiéramos tenido que darle codazos para despertarlo porque ya han visto que el festejo provocó una inevitable somnolencia. Eso, en uno como Gallardo, con lo que habla, es especialmente censurable.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

martes, 22 de febrero de 2022

BERNADÓ: 'YO SERÍA UN FENÓMENO EN PORTUGAL'

Bernadó no era de desear la mujer del prójimo ni de codiciar los bienes ajenos. Él era del no matarás, cosa que repetía a menudo cuando se le recordaba su merecida fama de pinchaúvas: es que yo soy del quinto mandamiento. Ahora se entiende el titular, ¿verdad?

Como les escribimos a veinte metros de la plaza de Tarragona, arrimaremos el ascua a nuestra sardina para informarles de que la primera vez que se puso ante una vaca fue en Amposta, a unos pocos kilómetros de donde vivimos nosotros. Puede que aquello aconteciese cuando se hizo esta foto:



Allí siguen manteniendo una gran afición al bou capllaçat, el toro ensogado. Para este año han comprado este pavo de Adolfo:



Este cartel en nuestra plaza lo recordaba siempre con cariño el maestro fallecido:



Ha muerto uno de los pocos toreros que deja para la historia de la tauromaquia el nombre de una suerte. No obstante, y como ocurre con la gaonera o la manoletina, tampoco el bueno de Joaquín fue realmente el inventor de la bernadina. No tenía ningún empacho en reconocer que la había copiado de Miguel Ortas. Lamentablemente, incluso en televisión siguen haciendo poco honor al maestro calificándola equivocadamente como bernardina.



Sobre nuestro protagonista disponen ustedes de este apasionado libro:



Si no quieren salir de nuestro modesto blog para homenajear al maestro, recuerden que figuraba en nuestra serie sobre el toreo de verdad, serie que pueden rastrear en la etiqueta de la derecha verdades del toreo.

Pulsen aquí, donde nos hacíamos eco de su despedida de la plaza de Madrid repitiendo las palabras que estuvieron en boca de todos aquel día: dignidad, torería, pulcritud y elegancia.



Tenía seis años cuando vio su primera corrida. Fue aquella de doce toros donde Antonio Bienvenida sufrió una formidable cornada en el abdomen con el cartuchito del pescado. Se la pegó Buenacara, de Ignacio Sánchez, antes Trespalacios.

Aquel niño de Santa Coloma no podía ni sospechar que ese mismo torero a quien llevaban en volandas a la enfermería le daría la alternativa con veinte años. Aquí lo tienen con diecisiete junto a su padre Manolo:



Les contaremos que también coincidieron ambos maestros mucho después en un tentadero en La Ruiza y cuando Joaquín vio las vacas que había en los corrales de la placita, se acordó de un compromiso ineludible que tenía y tuvo que marcharse, dejando a Bienvenida solo ante el peligro. Como ya no está, no nos puede desmentir pero es la verdad.

En aquella entrada donde Bernadó decía las verdades del barquero, mostraba su gran amargura por lo que veía en los despachos:

'Hoy torear bien ya no importa porque los empresarios hacen y deshacen más que nunca en la historia del toreo. Las cosas han cambiado mucho en los años que llevo metido en esto. Antes, cuando estabas bien, tenías premio; ahora, da lo mismo estar bien que mal'



Hombre, ya que estamos les diremos que discutíamos amigablemente con unos amigos muy buenos aficionados sobre la encerrona de Emilio de Justo. Nuestra teoría es que el extremeño sólo tiene que perder con ella. Tanto si sale a hombros como si la cosa no es un éxito, ¿ustedes creen que cambiará significativamente su nivel de contrataciones o su consideración ante la afición orejil, que es la que da dinero a los empresarios? Bernadó decía eso en los años ochenta y la vida sigue igual. 

En aquella entrada sobre el noi de la riereta nos hacíamos eco de sus críticas a Chopera cuando sólo lo llamó para la corrida del cincuentenario. Resulta que había toros diferentes que se lidiaban por su antigüedad y necesitaba un torero antiguo que encabezara el cartel para matar un toro de Aleas que nadie quería ver ni en pintura.

Los Lozano amenazaron una vez con quitar a Teruel si se acartelaba Bernadó. Aunque en España cuando se muere alguien nadie se acuerda de cosas negativas, estamos convencidos de que desde el cielo el maestro nos agradecerá que recordemos algunas de las injusticias que se cometieron con él en los despachos.  Siempre repetía que no se podía hablar claro dentro del mundo del toro porque el que hable sabe que no va a volver a torear.



Ya ven ustedes qué poco han cambiado las cosas en este mundo de golfos que es el de los taurinos. Es que eso lo decía el maestro en 1983. Cuarenta años después, la golfería continúa igual o peor. Ya verán lo que ocurrió en Madrid cuando El Cordobés se cayó de un cartel en 1980 y la empresa quiso deshacer la corrida. Bernadó se opuso alegando con toda la razón que él tenía firmado un contrato. Hasta Victorino padre lo presionó para que se quitara de en medio. Pulsen aquí.



Unos meses antes se había anunciado en Castellón con Benítez y con Palomo, imagínense, dos toreros en los antípodas del catalán. Pues les pasó la mano por la cara porque se dedicó a torear. Joaquín Vidal tituló diciendo que 'Bernadó se impone a la demagogia cordobesista' y escribía esto:



Hablaba bien de Balañá, que era amigo de su padre y le regalaba entradas para la Monumental. También de Pepe Teruel, que fue el último apoderado que tuvo. Miren qué cartel de novilleros en Palma de Mallorca. Se repetiría más adelante con los dos primeros como toreros de alternativa. Ellos tenían diecinueve años y el sobrino de Gitanillo, veinte:



Para calibrar su honradez diremos que no hacía ascos a ningún encaste. Ejemplo de ello es esta imagen donde está pasando de muleta a un toro de Luciano Cobaleda, los que sembraban el terror. Observen la muleta plana, sin arrastrarla, dando el pecho y sin retorcerse como nuestras queridas figuras:


FOTO: Botán

Recuerden esta entrada donde hablábamos de aquella temida ganadería probablemente la que más miedo ha dado a los toreros, más que la de Miura, no lo duden.

Por cierto, el 3 de septiembre de 1972 mató seis toros de Miura en Barcelona cortando dos orejas:



Sus dos toreros favoritos eran Pepín Martín Vázquez y Chamaco. Decía que solo de una zapatilla de este último se podía sacar seis toreros artistas. No nos resistimos a volver a poner esta foto de Chamaco rematando un pase de una manera que desconoce totalmente el trío de la bencina: Perera, Juli y Manzanares. ¿Cuándo fue la última vez que remataron un pase de esta manera?



Aquí tienen a Bernadó entrenando en el Bernabéu, a pesar de que él sostenía que el mejor ejercicio para el torero era el frontón:



Fue apoderado de varios toreros y profesor en la Escuela Taurina de Madrid. A ver si encuentran ustedes a alguien que haya pasado por ella y que hable mal de él (aparte de Morante, cuando asegura con desahogo e insolencia que todos esos maestros de las escuelas taurinas son unos fracasados).

Un experto en tauromaquia como K-Hito, de quien hablábamos aquí, ponía en duda que Quimet hubiera nacido en Santa Coloma de Gramenet porque su sabor a toreo caro era tal que decía que 
había que pedir su partida de nacimiento a la parroquia de Santa Ana en Sevilla. Quimet es el diminutivo de Joaquim, en la lengua de Pla.

Para que nadie dude de que su origen era catalán les contaremos una anécdota. Le hicieron un homenaje en Barcelona casi un centenar de aficionados, que lo invitaron a cenar con él. El maestro aceptó encantado y cuando estaban en la mesa, antes de empezar el ágape, se levantó para decir que estaba tan a gusto rodeado por tantos amigos que todas las bebidas incluidos los licores corrían de su parte.

Recibió una ovación de gala como no podía ser menos y la velada transcurrió de manera inolvidable tanto para el maestro como para los aficionados.

Al final se montaron los corrillos cuando todos estaban de pie para irse marchando y la sorpresa fue que el dueño del local reclamó a los últimos en salir que las bebidas estaban pendientes de pago.

Se miraron unos a otros y no se molestaron en buscar a Bernadó porque hacía rato que se había despedido. Como ven, esta vez no pinchó en hueso y la faena que dejó a los que le habían invitado fue de dos orejas y rabo. El crítico K-Hito no conoció esta historia, por eso se murió sin poder confirmar si era catalán o trianero...

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.








jueves, 12 de diciembre de 2019

LAS VERDADES DEL TOREO DE VERDAD (20). JOAQUÍN BERNADÓ: "SI HABLAS, NO VUELVES A TOREAR"

Cuarenta y ocho años tenía Bernadó cuando se despidió del público madrileño. Fue el 4 de septiembre de 1983. No estaba anunciado pero a última hora entró en sustitución de El Inclusero gracias al buen oficio del que fue su último apoderado, José Luis Teruel, ya que Chopera no lo quería ver ni en pintura, no sabemos por qué (durante los años previos, el catalán se había apoderado él mismo). El cartel lo completaban el colombiano El Cali y el aragonés de Almassora Raúl Aranda. Aquel día debutó con mal pie El Cordobés como ganadero con lo que había comprado a Urquijo.



Esto escribía Zabala padre antes de la corrida:



Y esto otro después. Bernadó dio una vuelta al ruedo en su primero y se fajó con un murube manso en segundo lugar. Nadie daba ni un duro pero le sacó faena. Como la espada se le fue caída, la cosa quedó en petición y dos vueltas al ruedo:



Bernadó siempre fue un pinchaúvas pero quizás hoy no lo fuera tanto si se diese todas las ventajas que se permiten los diestros de hogaño sin que nadie les critique. Ahí lo tienen disponiéndose a dar cuenta de uno de Guardiola en 1959 sin alargar el brazo para asesinar al toro y sin girar la muleta para aliviarse tapándole la cara:



Aquí ha dejado una honda desprendida y espera ver morir a este pablorromero (1965):



Y ahora le pega esta estocada a un novillo de María Eusebia Galache en Barcelona que le valió dos orejas y rabo (1955):



Joaquín Vidal dijo esto tras titular "Bernadó vuelca toda su torería en su despedida de Madrid":

"Treinta años lleva la afición de la primera plaza del mundo apreciando las cualidades de este espada catalán, que ha pasado por la fiesta de puntillas, sin competir, sin molestar, desgranando calladamente un estilo pulcro que ha merecido el respeto de todos los públicos. Bernadó volcó su torería con un afán de superación como pocas veces se le había visto en Madrid"

Eso de que pasó sin molestar es bastante discutible porque se ve que a Chopera lo molestó aunque el maestro dice no saber por qué, luego lo veremos. Atención a la siguiente imagen donde destacan la naturalidad, el empaque y la buena colocación del maestro, con las zapatillas apuntando al toro:




En el haber del diestro anotamos su elegancia, su finura, su torería, sus andares pausados en la plaza y lo querido que fue en México. En el debe, su timidez, su falta de decisión en muchos momentos y su negación con la espada. Siempre decía aquello de 'es que yo soy del quinto mandamiento'. A pesar de haber nacido en Santa Coloma de Gramanet, el bueno de Quimet tenía cierto duende. Lo contaba K-Hito:


"De no estar probado que Joaquín Bernadó nació en 
Santa Coloma, habría que pedir su partida de nacimiento a la parroquia de Santa Ana en Sevilla, junto a la cerámica trianera ¡Qué olor, color y sabor a torero caro! Sus verónicas parsimoniosas, sus soberbios naturales, sus pases de pecho más largos que un talgo... Aunque el novillo le pegue una voltereta, él ni se despeina. Joaquín Bernadó es la elegancia con montera"

Con 19 años de novillero

Él decía que a veces el público tenía una imagen equivocada:

"Creo que he sido un torero con bastante más valor de lo que la gente ha creído. Con el último toro de la despedida en Madrid, muchos se habrían echado para atrás"

Se lo comentaba a Barquerito días después, ya hemos dicho que se peleó con un manso rajado al que hizo una faena que nadie imaginaba cuando tocaron a muerte.


Iniciando un quite de frente por detrás a un pablorromero en 1957

"Me he sentido siempre catalán y torero pero he renegado de la categoría de torero regional. Hay muchos aficionados que no saben que Barcelona tenía una afición exigente y entendida. Balañá padre fue siempre un empresario muy inteligente y supo cómo tratar a aquella afición. Recuerdo que la primera corrida que vi en mi vida en Barcelona fue de doce toros..."

Esa corrida fue la del 26 de julio de 1942. Los doce toros se los repartieron Chicuelo, Nicanor, Pepe Bienvenida, Manolete, Pepe Luis y Antonio Bienvenida. Bernadó asistió a la terrible cornada que recibió éste último por parte de 'Buenacara'. Luego, la primera vez que se pondría frente a una vaca sería en la localidad tarraconense de Amposta, a ochenta kilómetros de donde escribimos estas líneas.

Quién iba a decir al pequeño Quimet que sería el mismo Bienvenida el que le daría la alternativa en Castellón. Fue el cuatro de marzo de 1956 con uno de Arranz llamado 'Carolo'. Cortó dos orejas y salió a hombros junto a Julio Aparicio, que se llevó cuatro orejas y dos rabos. Ahí lo tienen aquel día brindando su primer toro a su padre Manuel:



El padre era ebanista y vendía viruta a Balañá, que le regalaba entradas para la Monumental.

"Con mi padre aprendí a fijarme en muchas cosas, por ejemplo en los detalles de Cagancho. Era un formidable torero de arte. De una sola zapatilla de Cagancho saldrían hoy cinco toreros de arte"

De aquellos toreros que vio de chaval, el que más le gustó fue

"Pepín Martín Vázquez. Qué pena que estuviera tan poco tiempo. Con sólo tres años de matador, se marchó del toro rico. Yo lo prefería a Manolete, Pepe Luis o Pepote Bienvenida"

De novillero lo cogió Miguel Moreno, apoderado que salió en esta entrada anterior donde comentábamos su trágico suicidio. Es este hombre que ven abajo. Perdió a Chamaco en 1954, a Jaime Ostos en 1955, a Bernadó en 1956 y a Curro Romero en 1957.


Miguel Moreno en una cena homenaje
a Bernadó de novillero en Barcelona

Cuando Balañá tenía ya setenta y dos años le comentaron un día que si dejaba la plaza de Barcelona se rumoreaba que Miguel Moreno podría cogerla. El viejo contestó:

"Ni Moreno, ni rubio ni castaño. Seguiré con la plaza hasta que me muera, y entonces mi hijo ya sabrá lo que tiene que hacer"

Aquí tienen a nuestro protagonista en su presentación como novillero en Las Arenas de Barcelona frente a uno de Bernardino Jiménez. Estamos en junio de 1954 :



"Con Chamaco llenábamos las plazas, aunque las llenaba más él que yo"

Vean cómo remata un natural Chamaco en esta foto. Es san Fermín de 1955 frente a un novillo de Cobaleda:



"El toreo ha sido siempre el mismo, estaba todo inventado cuando yo empecé en 1956. Torear es una cuestión de personalidad, es lo único que puede variar, la impresión que dé la personalidad del torero. Lo que hay que tener es valor para pensar en la cara del toro y luego cada uno interpreta el toreo según su personalidad"

Como apoderado lo cogió Cristóbal Becerra, que ya lo había sido de Lalanda, El Choni, Victoriano de la Serna, Calerito, El Estudiante, Curro Caro, Nicanor, Valencia, Vicente Barrera, Morenito de Talavera... y del gitano Rafael Albaicín. Preguntaron a Becerra qué era el toreo y respondió:

"El toreo es lo que vi hacer a Paco Camino el otro día en Valencia: toreo largo, profundo, toreo de verdad. Me maravilló doblemente porque todos sabemos lo desganado que llega a ser este chico..."

Precisamente en un tablao conoció Bernadó a la hija de Rafael Albaicín, la guapísima María Albaicín, con la que tuvo esta parejita que vemos en 1967:



Y aquí tienen de luces al que será suegro del 'noi de la Riereta' junto al apoderado Becerra con su inseparable habano:



El matrimonio terminó mal y Bernadó se volvió a casar con la señorita peruana Nelly Ivonne Roas, con la que tuvo otra pareja. Si no andamos errados, tienen que seguir viviendo actualmente en la sierra madrileña porque el bueno de Joaquín ya ha repetido muchas veces que 'para mí, Cataluña está muerta, no existe' (pulsar aquí)

En aquella entrevista con Barquerito de la que nos hacemos eco, el diestro se lamenta de que

"Hoy, torear bien ya no importa. Los empresarios hacen y deshacen más que nunca en la historia del toreo. Las cosas han cambiado mucho en los años que llevo metido en esto. Antes, cuando estabas bien tenías premio. Recuerdo a Julián Marín, de Tudela, que en Barcelona triunfó un domingo y al siguiente Balañá lo repitió en un cartel con Manolete. Ahora da lo mismo estar bien que mal"

Esto lo decía en 1983 pero podría haberlo dicho ayer. Bernadó pone ejemplos personales:

"Fui el triunfador de la feria de Mérida de 1980, una plaza de los Choperitas. Pues al año siguiente ni me avisaron. Triunfé en Castellón con la de Ibán acartelado con El Cordobés y Palomo. Al año siguiente me anuncian con la corrida de Miura, con Ángel Teruel y Ruiz Miguel. Pues llamó Chopera desde Colombia diciendo que o me quitaban de allí o él no ponía a Teruel. Como ya estaban firmados los contratos, no pudieron quitarme pero Chopera cumplió su amenaza y retiró a su torero. Nunca he entendido este afán persecutorio porque creo que yo no he creado problemas ni he sido incómodo para los empresarios"

Aquí tienen al maestro preparando una bernadina en Barcelona en 1965. Es un pase que hemos tenido que sufrir hasta la náusea en el pasado san Isidro. También hemos asistido con pena a que algunos críticos hablaran de 'bernardinas' cuando el apellido es sin erre:



El dibujante Puente lo inmortalizó el día de la despedida en Madrid que comentábamos más arriba:



El maestro mató todos los encastes habidos y por haber. Aquí lo tienen en Las Ventas frente a unos toros que nadie quería ver ni en pintura:


FOTO: Botán

Los de Luciano Cobaleda Gajate, ganadería de la que hablábamos aquí. Vuelvan a fijarse en la naturalidad del muletazo, en las zapatillas apuntando al toro, con el medio pecho por delante, la muleta plana y el torso erguido, sin asomo de retorcimientos groseros o cursilerías cargantes. Esas cualidades brillan hoy por su ausencia.

En 1981 se celebró la corrida del cincuentenario de Las Ventas. Bernadó figuraba como primer espada de los seis intervinientes a pesar de ser Chopera el organizador. Éste era el cartel:



¿Saben por qué contrataron al catalán? Él lo explica:

"Desde que Chopera está de empresario en Madrid, yo he ido una sola vez además de las dos que este año me ha conseguido José Luis Teruel. Aquella única vez fue en la corrida del Cincuentenario. Había seis toros de diferentes ganaderías y por antigüedad, el primero en salir era de Aleas. Como no encontraban a nadie que quisiera matarlo, me llamaron a mí. Por eso me rebelo cada vez que oigo que cada torero está en el sitio que le corresponde"



Las verdades de Bernadó van también para los Lozano:

"En Huesca, siendo apoderado Justo Ojeda, reaparecía El Cordobés. Él y yo cortamos todas las orejas en la primera de feria. Al día siguiente estaba anunciado Palomo pero no podía venir por cornada. Yo estaba aún en Huesca... pues los Lozano metieron a Espartaco en un coche desde Sevilla hasta Huesca sólo para hacer aquella sustitución. Eso pasaba y seguirá pasando y ya lo siento por los muchachos que empiezan"


De frente al costado en Palma de Mallorca (1961)

Se lamentaba también de que el poder de los viejos apoderados había desaparecido y denunciaba una cosa del sistema que sigue de actualidad, lean:

"Ahora vemos que hay que parar a Ojeda porque Ojeda empieza a ser demasiado caro para las empresas. Los empresarios se valen de algunos críticos para su objetivo. A un torero como él, que ha triunfado en Valencia, Sevilla y Madrid, se le empieza a negar todo de repente. Creo que los aficionados que protestan deberían pararse a pensar en eso. Pero estas historias no salen porque el que salga con ellas sabe que no va a volver a torear"

¿Saldrán demasiado caros el año que viene Aguado y Ureña con el añadido de un Roca recuperado? ¿El sistema usará sus largos tentáculos para arrinconarlos y seguir con el sota, caballo y rey? ¿O esos mismos tentáculos serán para eliminar alguno de los repetitivos y sustituirlo por los aspirantes?


Un pase de pecho en su corrida número cien. Es la feria de la Merced de 1959

¡Qué poco han cambiado las cosas en los despachos taurinos en estos treinta y cinco años transcurridos desde las palabras de Bernadó! El mundo de los toros sigue siendo donde más golfos hay por metro cuadrado con diferencia. ¿Cuánto dinero han liquidado a Ureña este año después de sus triunfos? ¿Y a Roca? Pero nadie moverá un dedo para denunciar nada porque el que se mueva no sale en la foto, como decía Guerra, no el maestro sino el político.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.