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jueves, 7 de diciembre de 2023

ENCABO: QUÉ DIFERENCIA ENTRE TORERO Y GANADERO

Los leyentes más fieles de nuestro modesto blog recordarán aquella anécdota que un día contábamos de Joselito Arroyo. Decía que ahora de ganadero le gustaba mucho que lucieran sus toros pero que cuando era torero no tenía ningún interés en hacerlo porque los aplausos tenían que ser para mí, no para el toro, ¡para mí! y lo recalcaba dos veces.

Viene esto a cuento de Luis Miguel Encabo. Suponemos que quedó muy satisfecho del juego de sus toros en la gran corrida de Vic de este año aunque es posible que ya haya entrado en la lista negra de los toreros, para quienes la casta, cuanto más lejos, mejor.



Recordarán ustedes que criticábamos en aquel festejo al presidente Amestoy porque tras la tercera entrada al caballo de Provechito y su demostración tanto de poder como de bravura enseñó el pañuelo. Hubo una bronca unánime al palco y tuvo que ser Colombo el que girando el dedo índice le pidiese permiso para ponerlo una vez más.

Accedió y de esa manera tuvimos ocasión de que se nos pusiera la piel de gallina como decíamos en la crónica que pueden recordar aquí. El toro se arrancó sin tardear y al galope desde la otra punta y encima peleó de bravo. Todo para vergüenza y oprobio del presidente, a quien se le debería de haber caído la cara de vergüenza.

Se preguntarán ustedes qué tiene que ver todo esto con Luis Miguel Encabo. Es que ahora él es ganadero mientras que antes fue torero. Actualmente está encantado con que luzcan sus toros en el caballo pero antes...

Resulta que hace diecisiete años se lidió en esta misma plaza gascona un encierro de Charro de Llen con atanasios y no con lo de Daniel Ruiz que compraron después. El quinto se llamaba Velonero y lo habíamos retratado en el campo un mes antes del festejo, cuando visitábamos ganaderías por afición y para nuestra colección de fotos. Aquí lo tienen:



Estos otros también estaban apartados y ya que hemos ido a buscar en nuestro archivo, se los enseñamos. Uno presenta la pinta de melocotón que todavía sigue saliendo de vez en cuando en Dolores Aguirre:





Velonero había acudido tres veces al caballo entre ovaciones, cada vez de más largo. El diestro reclamó entonces el cambio de tercio al presidente con la mano. Nos hemos puesto en contacto con este último y nos aclara lo siguiente:

Encabo me solicitó con el dedo el gesto de cambiar el tercio tras la tercera vara y yo desde el palco le hice otro con los brazos como diciendo '¡no, por favor!, ¡vamos a ponerlo otra vez!' Aquella fue una situación totalmente contraria a lo sucedido entre Amestoy y Colombo. Luis Miguel Encabo accedió a mi petición y recuerdo que esa última vara fue extraordinaria. Luego cortó una oreja y se dio la vuelta al ruedo al toro

Efectivamente, así fue y la cuarta vara provocó un estallido de euforia en la plaza muy similar a lo del Provechito de Ibán. Además, tengan en cuenta que Encabo colocó el toro lo más lejos posible seguramente para que no se arrancase y así dejar en evidencia al presidente. Ahí tienen a su picador dando cera a Velonero. Es el portugués Rafael Da Silva, con quien daría la vuelta al ruedo después:



Por supuesto que este presidente está de acuerdo con nosotros en que en la pasada feria faltó generosidad en el palco con Colombo ya que él la había tenido con el toro y con el público solicitando ese cuarto puyazo. Con una petición de oreja que rondaba el 50% mostrarse tan cicatero no sólo no era lo más adecuado sino que pareció una vendetta por haber quedado la presidencia en evidencia. Añade a su explicación una cosa que resulta incomprensible en las plazas españolas:

Yo siempre he insistido a los toreros antes de la corrida en que si piden el cambio de tercio lo hagan desmonterándose para que no haya dudas. Es que si lo hacen girando el dedo índice queda la duda de si piden otro puyazo o están pidiendo el cambio. Aquel día Encabo pedía el cambio y fui yo quien insistió en ponerlo una cuarta vara. Muchos salieron pensando que era el diestro el que con su gesto quería seguir con el tercio de varas ¡pero había sido todo lo contrario!

Señores, decimos que esto es incomprensible en España porque ¿cuántas veces se da el caso por estos lares de que un maestro gire el dedo para solicitar otra entrada al caballo? Es todo lo contrario, lo mueven para cortar el tercio, tal como hizo Gómez del Pilar en la última concurso en Madrid con el de Pedraza, recuerden aquí. Luego montó el numerito de medio pedir otra vara al ver el descontento del respetable ¡cuando Sangüesa estaba ya en el callejón! Venga, hombre, a otro perro con ese hueso. Ahí tienen el dedito bobalicón de Gómez aquella tarde tras la segunda entrada, ¡y de espaldas al palco!



El Cordobés fue sancionado en 1966 en Zaragoza por solicitar el cambio de tercio directamente a la presidencia prescindiendo del delegado de la autoridad (sic, en el acta). Eso fue en virtud del artículo 77 del antiguo reglamento. En el actual, el artículo 72.6 no especifica la forma de solicitar el cambio, cosa que habría que cambiar urgentemente para que fuese obligatorio desmonterarse y mirar al palco. Si nosotros presidiéramos una corrida lo dejaríamos bien claro a los tres diestros antes de empezar.

No nos duelen prendas en decir que aquella tarde vicoise fuimos de los muchos engañados en el tendido con el de Charro de Llen porque el gesto de Encabo y el braceo del presidente lo interpretamos justo al revés, como si fuera el diestro quien solicitaba otra vara cuando lo que quería era acabar allí para que el toro no se agotase.



Pero es que no sólo no se agotó sino que embistió incansable siendo uno de los toros más completos que hemos visto en nuestra vida. Aquel año se llevó todos los premios en Francia. El hijo de José Ignacio Charro nos decía meses después que ellos fueron los primeros sorprendidos de que el toro durase tanto después de lo que se le había exigido en su brava pelea en varas.



Por eso a estas alturas de la explicación ya han entendido el titular. Los intereses de un torero y un ganadero son diferentes y el Encabo que puso a Velonero a regañadientes en una cuarta entrada no tiene nada que ver con el que disfrutó diecisiete años después en esa misma plaza viendo que el diestro enmendaba la plana al presidente con el de Ibán y el toro provocaba un rugido de alegría en el tendido cuando nos dio aquel espectáculo memorable.

No nos vamos sin recordar que con este presidente de Vic que nos ha aclarado lo que sucedió tuvimos un desencuentro ya que él estaba de asesor en la famosa tarde de Lamelas con Cantinillo cuando el palco le negó la oreja. A nuestras críticas respondió con una amarga carta que publicamos aquí y nos desafió a que aclarásemos las cosas en persona. Ni cortos ni perezosos cogimos el coche y nos hicimos los 700 km que hay desde Tarragona hasta su casa. Pueden recordar que lo comentábamos en esta entrada.

Aquello fue el inicio de una amistad que hace más de nueve años que dura.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

viernes, 2 de septiembre de 2016

COGIDA DE ROCA REY EN PALENCIA

SALVÓ LA VIDA DE MILAGRO

El chaval peruano reaparecía en Palencia con una corrida de Charro de Llen de la que ningún malpensado puede sembrar dudas porque los toros estaban claramente en puntas (vean aquí). El toro lleva el hierro de Charro de Llen y no el de José Ignacio, por lo que deducimos que debe de ser, salvo error, uno de los últimos atanasios que conserva (porque lo de José Ignacio es Daniel Ruiz desde 2009).

Comentábamos en una entrada anterior su cogida en Málaga ¿Qué ha pasado esta vez? Aún a riesgo de que se nos acuse de engreídos o de creernos superiores como hacía un amable lector al final de esta entrada, creemos que la causa de la cogida según se ve en este vídeo está clara.


Roca da un pase de pecho sin problemas antes de la cogida:



Cuando el toro se vuelve quiere enlazar con un natural. Aquí no comete la temeridad de Málaga de quedarse en el terreno del toro sino que da dos pasitos para salirse. El problema es que presenta la muleta retrasada y oblicua, aunque nos queda la duda de si se está preparando para ayudarse con el estoque y el toro se le adelanta. No lo parece en el vídeo pero, sea como fuere, un exceso de confianza:



Y fíjense en que el toro ni mira el engaño, se va directo al bulto. Normalmente, el torete al uso acepta el medio pase con la muleta retrasada y mal presentada pero aquí el de Charro no traga:



Igual que el de Málaga se fue a por él al verlo en su terreno, éste se olvida de la tela totalmente y lo prende:



Cuando lo encampana tiene el buen sentido de agarrarse al pitón como se ve en la foto del ABC:



Pero cae golpeándose feamente la cabeza. Pierde el conocimiento y luego se sabrá que tenía una fractura en el pómulo y una contusión seria en las cervicales. Se nos eriza la piel al recordar a El Pana con este tipo de caídas viendo al torero inconsciente:



Pero titulábamos que salva la vida porque, cuando está en el suelo, el toro le pega un gañafón al cuello que podría haber acabado con su vida en un instante. Este es el momento previo al derrote del toro, que pasa a milímetros de la cabeza de Roca (vean en el segundo 0'09''):



Desde el otro lado se aprecia el mismo momento en la foto de Pablo Alonso:



Destacaremos el compañerismo de López y de El Juli, que saltan a cuerpo limpio al quite. El diestro es retirado sin demasiadas precauciones, cosa lógica por la presencia del toro, pero puede ser fatal en una lesión cervical (los aficionados al rugby saben con qué cuidado se trata a los jugadores en lesiones parecidas):



Siempre se dijo que cuando un torero resultaba cogido era por su culpa. Nosotros creemos que no es así al cien por cien pero es preocupante esa confianza de Roca al torear, que le lleva a que los toros le estén pegando inmisericordemente.



El Gallo ya decía 'a mí un toro malo no me coge nunca'. Luego lo han repetido muchos. Quizás los toros posmodernos a los que se han acostumbrado las figuras, que gatean y que colaboran tanto, al final darán más disgustos de los que se esperaría por su condición. Llevan al diestro a confiarse demasiado y si a eso añadimos los 19 años del bueno de Roca Rey, tenemos un resultado muy preocupante.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.



domingo, 26 de julio de 2015

DOS ATANASIOS MATAN A DOS BANDERILLEROS

¡Qué pocos atanasios puros deben de quedar! Ignoramos si la familia Urbina conservará algo puro. La familia Charro igual mantiene algunas vacas por nostalgia tras comprar ganado a Daniel Ruiz. Este bonito toro carbonero, ojalado, botinero, rebarbo y llorón es suyo:

FOTO: Auteur/Camposyruedos.com.

El título de la entrada es porque sendos toros de Atanasio Fernández  mataron a dos banderilleros: 'Curioso', a Joaquín Camino en Barcelona y 'Cabatisto', a Manolo Montoliú en Sevilla.

La familia Camino eran cinco hermanos. Los tres varones fueron juntos durante años en la cuadrilla: Paco, Joaquín, de banderillero, y Rafael, de mozo de espadas. En esta foto inmediatamente posterior a la cogida que nos ocupa, los vemos a los tres (Rafael es el de la camisa blanca):


Ocurrió el tres de junio de 1973 en Barcelona. El toro era ese 'Curioso' de atanasio, cornicorto -los más certeros, recuerden-. Prendió a Joaquín en el embroque y luego hizo por él en el suelo. Vean el momento, con Paco Camino acudiendo a cuerpo limpio:


Murió dos días después en la clínica del doctor Millet de Barcelona. Joaquín había toreado 54 novilladas antes de ponerse a las órdenes de su hermano, a quien acompañó durante siete años. En la prensa se dijo que era la primera víctima del '9', el guarismo que demostraba que el toro tenía cuatro años cumplidos.

Paco Camino dijo que se retiraba de los toros pero la cosa quedó en un amago porque no lo llevó a cabo.

Manolo Montoliú encontró la muerte en Sevilla, el 1 de mayo de 1992. El toro, también de Atanasio, se llamaba 'Cabatisto' y pesaba 568 kilos. Ese es el nombre que sale en la prensa de la época, lo decimos porque en el Cossío pone 'Cubatinto'. La tremeda cogida fue portada del ABC:


Nosotros no hemos visto a nadie poner banderillas con la naturalidad, la seriedad y, sobre todo, la insultante facilidad con que lo hacía Montoliú. Observen en este vídeo el extraordinario tercio que brindó en su Valencia natal dos meses antes de morir. Fíjense con qué pasmosa tranquilidad hace una primera pasada en falso cuando el toro se le queda demasiado lejos. Si resucitasen Carlos Arruza y Pepe Bienvenida y viesen estas imágenes dirían 'pero, ¿quién es ese?'

Las imágenes de la mortal cogida las pueden ver aquí. Cuando se corrió la voz, se suspendió la corrida. Hubo su mezquina polémica por si la cogida estaba relacionada con el peso de los caballos de picar. Resulta que el nuevo reglamento de Corcuera, que substituía el de 1962, imponía un caballo más liviano, un peto más ligero y una puya menos dañina. Los picadores utilizaron la muerte de Montoliú para hacer un plante obligando a suspender las corridas de Madrid y de Sevilla del día siguiente. Decían que  la tragedia había sido porque, con las nuevas normas, los toros pasaban sin picar (hay que tener poca vergüenza...)

¿Quién iba a decir al bueno de El Soro que en cuestión de poco tiempo iba a pasar de esta situación...


... a esta otra llevando en hombros a su amigo Manolo?


Para mitigar un poco lo luctuoso de esta entrada cambiamos de tercio sin salir de los atanasios recordando a uno de los toros más bravos que ha visto quien esto firma. Es el único toro al que se ha estado a punto de indultar en la plaza de Vic-Fezensac. Fue 'Velonero', de Charro de Llen. Nosotros lo habíamos conocido en el campo:
En Vic le tocó a Encabo. Con el primer tercio cambiado, el diestro solicitó al presidente una entrada más, cosa que se le concedió. Ovación para el diestro, para el presidente y para 'Velonero', que se volvió a arrancar desde la otra punta de la plaza. En el primer encuentro había derribado a Rafael da Silva y en el segundo empujó al caballo hasta los medios mientras el malogrado picador portugués le pasaba factura del batacazo dándole a duro por peseta:
FOTO: Christophe Moratello

Tiempo después comentábamos la corrida con el hijo de José Ignacio Charro y nos dijo: 'mi padre y yo vimos que cuando Encabo solicitó picar de nuevo al toro ya no habría nada que hacer en la muleta ¡pero nos equivocamos!'.
Efectivamente, 'Velonero' embistió incansable por los dos pitones  y Encabo se hartó de torear visiblemente a gusto. Vuelta al ruedo al toro en ambiente de euforia y oreja para el torero. Pueden recordar la faena aquí a partir del 2'34'' (aunque sólo se ven las dos primeras entradas al caballo). Fíjense con qué alegría va al peto y cómo empuja. En nuestra opinión, cuando a un toro de encaste Atanasio le da por estar bravo en el caballo, puede haber algún otro encaste que lo iguale pero superarlo, ninguno.
Se llevó todos los premios del año en Francia y, como decíamos, ha sido la única vez que hemos visto planear la sombra del indulto en la plaza de Vic-Fezensac.
La entrada nos ha quedado agridulce. Tragedia y gloria pero con el denominador común de los atanasios de por medio. Este 'Velonero' abrió las puertas de Charro de Llen para lidiar al año siguiente en Francia pero no consiguieron estar a la altura de este gran toro, de los más completos que hemos visto nunca (recuerden también que eran aquellos años de la lengua azul).
El que abría nuestra entrada fue uno de los que volvió a Vic. Se llamaba 'Malaganto'. Nos despedimos viendo cómo romaneó en el caballo.
Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.