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jueves, 11 de septiembre de 2025

FERIA DE VILLASECA DE LA SAGRA, 2025 (y 6). CUADRI: DECEPCIÓN E INDIGNACIÓN

A partes iguales. Decepción por el ganado e indignación por las seis masacres que hemos sufrido en el primer tercio. Seis, no dos o tres. No hay ningún otro espectáculo que se lo carguen en directo de manera tan flagrante como éste de los toros. Cada tarde lo mismo. ¡Y no pasa nada!

Decía Fernando El Viejo en una entrevista previa que para él la casta era afán de lucha queriendo embestir siempre pero sin hacerlo andando. Siguiendo esa definición, con la que estamos de acuerdo, poca casta vimos ayer en sus pupilos. El problema es que volvemos a no poder valorar bien su juego a causa de las carnicerías absolutamente despreciables que tuvimos que sufrir.



Todos tardearon en mayor o menor medida tanto en el caballo como en la muleta, a excepción del sexto. Eso no debería gustar nada a la familia Cuadri ya que un toro que por definición es bravo no tiene que dudar nunca. Que se queden mirando el caballo como a una pecera recién puestos en suerte en la primera vara no es de recibo. Y en la muleta sumen a sus miradas, a su tamaño y a sus pitones astifinos esos tardeos que estando ahí delante tienen que convertirte la sangre en hielo.



La presentación fue imponente, una auténtica corrida de toros y en puntas. Novillos como este de abajo no los ha tenido delante Morante en ninguno de sus triunfos de hogaño, mientras todo el mundo sigue viendo al rey desnudo pero nadie dice nada. Los chavales de Villaseca han tenido que vérselas especialmente en estas dos últimas novilladas con animales que presentaban dagas en la cabeza.



Pichorrongo abrió la veda y parece ser que desde ayer se va repitiendo lo de que pobres novilleros, que no están preparados, que esto es demasiado, que no puede ser, etc. Los televisivos insistieron varias veces pero no olviden que uno como Calzada ya debería tener la alternativa a día de hoy.

La tarde quedó marcada por la cogida tremenda de Joao D'Alva en el primero, cuando el toro lo zarandeó y se lo llevó prendido en los cuernos como un pelele.


D'ALVASu primero era todo un toro, negro mate y listón, en tipo:



Miró la pecera en el primero y se fue. Al final se dejó, con la cara alta, y se soltó. Y en el segundo, lo mismo. Muy mal, ahí lo tienen huyendo de naja para decepción del carnicero, que se quedó sin carne cruda para picarla:



Con un toro tan parado D'Alva anduvo deslucido pareando porque el animal no estaba para alardes. No obstante, puso este tercero donde casi le salta los dientes con el gañafón:



Inicio inadecuado cambiando en los medios. El de Cuadri empezó a gastar el combustible que se había ahorrado hasta ese momento y aunque seguía tardeando pareció que se había decidido a embestir:



Nada, un espejismo porque a la tercera tanda se paró. Novillo indigno de Comeúñas mal que pese a los de la parroquia. La cosa languidecía cuando el animal lo prendió en un natural llevándoselo con los cuernos en volandas:



En televisión hablaban de dos cornadas claras pero la del muslo nos parecía dudosa porque se veía la misteriosa taleguilla interior negra. Al poco se confirmó que lo de la pierna era un simple varetazo. Esta otra de la espalda fue limpia, no creemos que le dé problemas para recuperarse como no sea las molestias en la vida diaria.



Salió Calzada para pinchar seis veces, dejar una media tendida y otra trasera, seis descabellos y dos avisos. Fue el preludio de lo que sería después una tarde bastante aciaga con la espada.


CALZADA. Su primero era un negro mate cornidelantero y rabicorto:



Lanzada criminal por trasera y contraria (para entendernos). En el segundo lo pincha bajo y el animal se quiere quitar el palo al notar el dolor. Qué auténtica calamidad... La feria iba a terminar como empezó.

Buen segundo par de Rubén con el toro galopando alegre:



Humillación notable y muleta a la izquierda. Calzada anduvo con soltura ante un cuadri noble y suave.



No echó la pierna atrás pero sobró retorcimiento y gesticulación, un vicio que ha cogido y que debe erradicar. El novillo duró bastante, algo que seguro que valoró Luis. Estocada perpendicular y pasada con gran quite de Blanco cuando el diestro se trastabilló en la cara. Cinco descabellos. Entra a matar estilo Castella:



El tercero que mató (más que nuestras figuras sumando todas sus carreras juntas) era un negro zaíno, badanudo, astinegro y pasado de romana.

Al relance, puyazo en el costillar aunque menos mal que rectifica... ¡en el espinazo! Lógicamente se repucha en ese y repite lo mismo en el segundo. Vean por dónde le caía la sangre al pobre.



Sudaron Sánchez y Blanco en el segundo tercio. 



Calzada siguió tranquilo ya que debe de haber interiorizado que su futuro como matador estará en este tipo de ganaderías. Recuerden que iba a tomar la alternativa en Santander pero se frustró. 

Embestía dos veces y se paraba. Eso sí, cuando iba, se llevaba arena en el hocico. Vean cómo le echa la tela al morro y no se mueve:



Buena voluntad del diestro a quien vimos sereno toda la tarde. Espadazo habilidoso alargando el brazo como hacía Gallito. Lo hizo al volapié porque el de Cuadri actuó como si fuera uno de los de Guisando. Se le fue perpendicular y bajo, con bella muerte en los medios muy aplaudida. Es que el personal estaba deseando aplaudir a esta ganadería pero se acababa el festejo y no daban motivos. Insistimos en que se fijen en que la sangre le manaba por el costillar:




ALCOLADO. Su primero era negro zaíno, regordío y bizco del izquierdo:



Carioca con un metisaca miserable en el lomo. En el segundo Jiménez dijo que ha clavado trasero, o sea que se pueden imaginar que clavó en el lomo. Las dos pezuñas quedaron embadurnadas de sangre.

Se orientó en el segundo tercio por la mieditis imperante. Luego había que estar firme ya que era revoltoso pero enseguida decidió pararse. Nada, una pesadez. 



Pinchazo a paso de banderillas, tirando los avíos y tomando el olivo a la carrera. Luego, este bajonazo escupiéndose como ven:



Su segundo era un pavo negro azabache con dos puñales. Se llamaba Ole ole, como Leopoldo Hohenzollern-Sigmaringen:



Lo pone largo y éste si que galopa pero para sufrir la asquerosa carioca recargando que ven abajo. En el segundo tardea y cobra en el lomo. Ojo porque salió suelto en los dos, lo apuntamos para l@s cuadriadict@s. La palabra carioca no se oyó ni una vez en la retransmisión de Castilla-La Mancha y eso que hubo varias. Mucho nos tememos que en Onetoro tampoco. Nadie defiende al toro:



No quería nada por arriba y el consejo de la barrera era bueno: '¡abajo, abajo!' Pero es que embestía a arreones desordenados y se mostraba incierto al no obedecer al cite.



Y humillación, mínima. Poco petróleo que sacar. Se perfila demasiado lejos y fuera de la suerte para dar un sainete. Pinchazo escupido, otro sin soltar, uno más siempre saliéndose, mandoble pescuecero que asoma como ven abajo, media tendida y segundo aviso. A ello siguió su actitud despreocupada, pululando a la vera del toro pero tan tranquilo, sin intentar descabellar. Tercer aviso que escuchó con cara de que le daba igual. 



Frascuelo lloraba inconsolable en la posada tras haber visto la media luna ante Culebro en 1876 en Sevilla. O tempora, o mores...

El sexto cumplía en octubre y no estaba tan gordo como sus hermanos:



Dos o tres agujeros en el primero empujando encelado con la cara alta. Dos agujeros más en el segundo y se suelta al momento. 

Jindama en banderillas: cinco en el suelo y dos clavadas, con el animal resabiándose. En la muleta le repitió seis veces seguidas cuando lo tanteó. Echaba miradas pero obedecía sin tardear. El problema es que el alicantino no la dejaba puesta sino que se iba. Los pases eran a medias y la cosa se diluyó. Como el cuadri era muy noble no se le subió a las barbas, puede dar gracias.



Dos pinchazos y una estocada milagrosamente arriba, siempre saliéndose, sin cruzar:




Se cumplían tres horas de un festejo no muy halagüeño ni para el ganadero ni para el aficionado ya fuese torista o torerista. La diferencia entre estos dos últimos es que el torista terminó la novillada con la sangre hirviendo por esos primeros tercios dignos de un sanguinario matadero. Al torerista eso le da igual. Seguramente se lamentaría de que a estos chavales no se les debe echar este ganado porque no pueden expresar lo que llevan dentro.

De hecho Kevin Alcolado (qué nombre más poco torero) dijo al final: 'mi concepto del toreo no va con estos toros'. ¿Qué concepto es el que enseñan a estos chavales en las escuelas taurinas?, ¿qué van a hacer cuando no les salga el torito para el cual ya traen pensada su faena del hotel?, ¿cuándo van a aprender a matar?

Y este interrogatorio tiene su continuación para los villasecanos y resto de aficionados: ¿hasta cuándo van a seguir aguantando que las novilladas las masacren cada tarde en el caballo?, ¿qué se puede hacer desde la presidencia?, ¿cómo convencer a los diestros de que eso juega en su contra?, ¿cómo conseguir que los televisivos y los paniaguados de los medios escritos denuncien esto y eduquen a los aficionados en valorar como Dios manda el tercio de varas?

Son las preguntas sin respuesta... o con respuestas que no nos van a gustar.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.