jueves, 28 de agosto de 2025

CASTA NAVARRA EN ALDEANUEVA DE EBRO

FIRMA INVITADA: JON SAN JOSÉ DE EGUILEOR

Los selectos lectores de nuestro modesto blog saben que éste es el lugar adecuado para conocer la evolución de la lidia a pie de la casta navarra en pleno siglo XXI. En ningún sitio encontrarán más información. Al igual que nos contó el festejo de Nájera al que no pudimos acudir, hemos pedido esta vez a Jon San José que nos informe de lo sucedido en la localidad riojana. Las fotos son de Mario Gómez. Le cedemos la palabra:




Varios miembros de la Asociación El Toro de Bilbao nos desplazamos a Aldeanueva de Ebro para ver una novillada sin picadores, donde estaban reseñados los dos únicos animales navarros que se lidiarán a pie este 2025: el primero de la tarde, con el hierro de César Reta y el 4°, éste de abajo, de los Herederos de D. Policarpo Lozano.



Ambas reses cumplieron con lo esperado de este encaste en su lidia pero, como siempre ocurre en estos festejos, nos quedamos con ganas y también con dudas de qué hubiera pasado después de alguna entrada al caballo, de otra lidia y en el caso de haber tenido una edad más avanzada.

1°. Dependiente-26 de César Reta, para David Sejas:



De salida remata abajo en los burladeros y le dejan dar unas cuantas vueltas, lleva la cara a media altura en el capote y se le cuela por el pitón izquierdo en la media.

En banderillas lidia 'Venturita'. Galopa y se le cuela un par de veces por ambos pitones cuando lo colocaba para el segundo par de banderillas. Luego lo lidia más en largo y no presenta más problemas. Echar el capote a las nubes no beneficia nada a estas reses:



En la muleta está atento a todo. Es pronto y fijo, con la cara a media altura. Va a la tela pero Sejas no para quieto y se descubre continuamente. 



Dos pinchazos y media arriba en la suerte natural. Se acula en tablas sin haber abierto todavía la boca y pega un arreón antes de descabellar que desarma al novillero.

Vuelve a entrar en la suerte contraria y deja esta media contraria que ven abajo. Tras dos espadazos, sigue sin abrir la boca y se arranca por un banderillero. Cae en con el tercer descabello.



2°. De "El Tolco" (Marqués de Domecq) para Marcos Adame:



De salida y en el capote se desplaza, mete la cara, etc. tal como estamos habituados hoy.

En banderillas, sin problemas los peones y sin complicaciones el eral.

En la muleta tiene recorrido, se desplaza y humilla por ambos pitones. Echa las manos por delante por falta de fuerzas. En la tercera tanda ya abre la boca y aquí le aguanta más el chaval quedándose quieto. Termina con una tanda al natural con las zapatillas mirando al eral.



Primer pinchazo en una arrancada. Con buen criterio le dicen que le pueda al toro abajo. Se le vuelve a colar y esta vez lo coge feamente. Dos pinchazos más y una traserita un poco caída al cuarto intento. El tarraconense pasa a la enfermería y no podrá salir a matar el cuarto novillo, el otro de casta navarra. Se llevó seis puntos en el escroto.




3°. De "El Piteo" (Marqués de Domecq) para David Sejas:



De salida se aprecia que es un toro de plaza de tercera, como de limpieza de corrales. Esto no es normal, hombre, el carnicero estará contento. Da dos vueltas al ruedo y ya va quejándose de las manos. Aquí lo ven a lo largo:



En banderillas corta por el derecho mientras que por el izquierdo embiste sin problemas ya abriendo la boca. No obstante, siembra el pánico provocando un sainete del tercero por lo que se cambia de tercio con dos palos.

En la muleta el diestro sale desconfiado por abajo, sacándose el novillo sin parar quieto. El animal sigue las telas de forma bronca. Se queda más quieto por el izquierdo pero no termina de ligar. Se descubre y le hace hilo hasta tablas en un par de ocasiones, igual que hará con los banderilleros después, antes de que entre a matar.



Tres entradas pinchando. El Molinero, de la escuela  taurina oscense, le indica que entre "¡como al carro!". A la cuarta, bajonazo. Una decena de descabellos y dos avisos.




4°. Ajustador-8 de Hdros. de D. Policarpo Lozano, para David Sejas (por su compañero herido):



De salida aparece de culo en la manga (vuelvan a la segunda foto de la entrada). Se emplaza en los medios y hace que todos los banderilleros estén atentos llamándole desde los burladeros. 

Repite con emoción en el capote y se vuelve a los medios empezando a escarbar. 

Sale el subalterno lidiador a quitarle el rocío y se lleva la ovación de la tarde. Empieza el caos. 

En banderillas, capotes al aire y cambio de tercio con un solo palo. 

En la muleta le da cinco pases por bajo con los seis peones en el ruedo, como en tiempos de Cayetano Sanz. Vuelve a salir el lidiador de turno con el capote y el novillero intenta entrar a matar ya. El animal sigue reservón pero si entras en su terreno embiste a todo como un misil 



Mete la espada el oscense después de muchos intentos, con toda la cuadrilla por el ruedo. Termina clavando arriba, Ajustador se echa en tablas y se levanta a por el puntillero. 



Luego se queda de pie para recibir una docena de descabellos, mientras sigue con la cabeza por las nubes. Dos muletas vuelan por los aires.

Se echa pero se vuelve a levantar. Otros seis descabellos son necesarios para matarlo. Cuando por fin dobla nos da la impresión de haber vuelto a 1891, cuando se inauguró esta plaza.



Se continúa viendo que las navarras son reses muy duras para morir, con las que hay que actuar pronto y en la mano dándoles la menor cantidad de capotazos y pasadas posible. 

Estaba claro que veníamos a ver animales que no permiten ni un suspiro por sus reacciones. Quizá lo del cuarto haya resultado exagerado para estos chavales con poco oficio. 

Sólo con acartelarse ya han hecho más que muchas de las llamadas figuras actuales. Mi reconocimiento va para ellos así como mi agradecimiento a los ganaderos que continúan manteniendo esta sangre.

Saludos cordiales desde Bilbao a todos los lectores del blog. Jon San José de Eguileor.


sábado, 23 de agosto de 2025

FERIA DE BILBAO, 2025 (2): ¿PERO ES QUE NADIE MIRA LAS PIERNAS DE LOS TOREROS?

Uno de los escasos pero muy selectos lectores de nuestro modesto blog nos mandaba esta foto de la estocada de Urdiales, sabedor de que tenemos tan poca afición que ignoraríamos lo sucedido en Bilbao. Efectivamente, acertó de pleno acerca de nuestra despreocupación y además nos picó la curiosidad por ver la secuencia completa. 

Esta es la foto aunque ya saben que las fotos engañan, tal y como comentábamos con otros dos lectores en la entrada anterior a cuenta de un natural de Castaño:



Resultó que lo que en la imagen parece una gran estocada queda viciado cuando se ve en la secuencia que Urdiales avanza con el delantal, sin ninguna intención de pegar el toque abajo y sin apuntar con el palillo el morro del toro (recuerden a Jaime Ostos aquí). No obstante, se tira sin estirar el brazo, hace bien la cruz y sale por el costillar. Menos da una piedra porque muchos otros, ni eso:



El problema ha sido que al visionar el vídeo hemos quedado desmoralizados ante la abundancia de toreo hacia atrás escondiendo la pierna que protagonizan los tres diestros, incluido el riojano. De los otros dos nos lo esperábamos pero de Urdiales, no. Bueno, al menos no tanto, porque cuando destorea sabe hacerlo como el mejor.

Observen su pierna derecha porque eso es precisamente lo que nosotros calificamos como torear hacia atrás, escondiendo la pierna para aprovechar el viaje del toro, sin ganarle terreno:



Los más críticos con Urdiales nos dirán que por lo menos aquí no da aquellos dos pasitos de rectificación y que ahora liga los pases. Pues la verdad es que ligar espuriamente como hace él aquí nos satisface mucho menos que cuando toreaba más puro aunque fuese rectificando un poco la colocación. 

Luego viene otra estocada avanzando con el delantal y la cosa queda en saludos:



En el segundo norit, que no toro, más de lo mismo. Esa pierna derecha debería estar en donde ven la estrella. Sería la manera de que el toro viese dónde está la femoral del torero aunque luego no quiera buscarla porque ya se ha encargado Justo en la finca de que ni se le ocurra:



Hay un par de naturales buenos a los que no ponemos ni un pero. Lo que nos indigna es que dada la calidad bombonera y borreguil del ganado, no toreara como mandan los cánones y prefiriera aliviarse. Total, en el palco estaba su padre putativo y era esperable que cayera toda la casquería, como así aconteció tras hundir el estoque.

A los que nos acusan de pescanovas por congelar la imagen cuando nos interesa les remitimos a este vídeo a partir del 2'05''. Para nosotros este Urdiales no vale nada comparado con el de Fuente-Ymbro en otoño en Madrid. Éste es un destoreador más, perfectamente a la altura de sus dos compañeros de terna, que de eso saben un rato.

El Talavante posterior a su reaparición tras el matillazo no interesa. Es un diestro vulgar, sin que apreciemos ninguna diferencia con cualquier otro de los que nos aburren cada tarde. Vean su tramposa colocación citando con la cadera en lugar de con el medio pecho. La muleta la compró en unos astilleros coreanos:



Observarán en el 4'42'' que el extremeño humilla al torete sin querer rectificar su posición cuando se le para a medio pase ya que está moribundo. El norit de Garcigrande le pide por favor que se salga de ahí porque si no, no va a tener más remedio que levantarle los pies del suelo. La señorita del burladero de los médicos se lleva la mano a la boca absolutamente espantada ante el deslumbrante alarde de valor del maestro. Ignora la condición del animal, un norit cloroformizado:



Tranquila, señorita, que estos toros, cuando cogen, no hacen daño. Vean que el animal, tras esperar prudentemente unos segundos a que Talavante se aparte de ahí, no tiene más remedio que levantarle los pies del suelo. Es que la humillación a un toro tiene sus límites y éste se ve obligado a arremeter contra el maestro porque si no, en el cielo de los toros le iban a hacer el vacío:



No obstante, luego adopta el comportamiento que se espera de su vacada. No hace por él sino que se queda husmeando la muleta mientras el diestro croquetea por el suelo saliendo del apuro sin novedad. El pobre animal debió de pensar que si lo busca, Hernández sería capaz de apuntillar a la madre:



Al final de la faena asistimos al ultraje que Talavante perpetra al histórico hierro del vizconde haciendo este desplante barriobajero ante el choto muerto en pie. A veces en directo hemos silbado actitudes como ésta y nos ha mirado alguna/o como si fuésemos unos desalmados. Recordamos especialmente esta corrida venteña, con Luque haciendo un desplante parecido pero incluso avanzando hacia el toro mientras éste retrocedía acobardado en lugar de enviar el torero a la andanada. 



Y de Borja Jiménez, ¿qué? Nos lo están vendiendo como si fuera Belmonte y mucho nos tememos que eso es un disparate. Su toreo tiene la mayoría de los vicios de hogaño, especialmente el retorcimiento y el escondite de pierna. Hemos vuelto a dibujar otra estrella donde debería estar la pierna. Y fíjense en ese brazo estirado al máximo y encima con el torso violentado para embarcar al toro lo más lejos posible. Luego se lo atrae hacia el cuerpo pero la trampa ya está hecha y el personal traga, fundamentalmente porque los críticos paniaguados no informan al aficionado de todos estos ratimagos. Hay que comer en el pesebre de los taurinos cada día...



Decía Corrochano que pocas cosas hay más interesantes en una corrida que fijarse en las piernas de los toreros. Una vez estábamos en el tendido y un amigo nos recriminaba con amargura nuestras quejas por el destoreo de un diestro: '¡deja de fijarte en las piernas y fíjate en cómo torea, hombre!' Pero señoras y señores, es que en el toreo la colocación es la clave y si comenzamos el pase mal ubicados, lo que venga después tiene muy poco interés dado que la supuesta obra de arte ha empezado corrompida.

Bah, tampoco nos hagan mucho caso. Son esas manías nuestras que con el paso del tiempo todavía se acentúan más sin que encontremos un médico que nos pueda curar. Si la mayoría del público bilbaino estaba enardecida, si Matías sacó toda la ropa al tendedor, si los paniaguados agotan los adjetivos laudatorios en sus panegíricos... ¿por qué insistimos en que el rey está desnudo?

Al fin y al cabo ¿qué fuerza puede tener lo que digamos en nuestra aldea gala si nos encontramos rodeados de romanos? Tendremos que pegarnos un trago del brebaje de Panorámix a ver si aguantamos un poco más sin rendirnos. 

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

miércoles, 20 de agosto de 2025

FERIA DE BILBAO, 2025. AGUIRRE: ¡QUÉ RABIA!

Acudimos a Bilbao para ver solamente esta corrida. Veníamos del Cigarrero de Vic y del Yegüizo de Orthez y nos dábamos con un canto en los dientes si asistíamos a un primer tercio como el de aquellos dos. Les confesaremos, aunque no se lo crean, que no sabíamos quiénes eran los toreros anunciados. El día anterior por la noche nos dijo los nombres un amigo del blog por guasap. Nos daba igual aunque no éramos conscientes de que a la postre nos harían enfadar tanto, especialmente dos de ellos. 

La corrida fue penosamente desperdiciada por Leal y Colombo, que nos castigaron sin piedad y sin oficio. Castaño salvó sus muebles hasta el punto de que si llega a matar bien, corta un par de orejas.



Para que se hagan una idea nuestros amigos del blog, el encierro nos recordó al de 3Puyazos. Sabemos que algunos salieron un poco desilusionados aquel día porque el listón estaba muy alto. Nosotros les decíamos que la peor del año fuese como aquélla. Ésta cumplió en el caballo sin ser tan salvajemente brava como Cigarrero ni tan completa como Yegüizo. Lo de la banda del castoreño consistió en el ultrajante agravio de cada tarde. ¿Nadie va a poner coto a este desastre? ¿Qué hace la Unión sin denunciar permanentemente estas carnicerías infames? Tome nota, doña Isabel, y vaya usted a hablar con la junta directiva aunque mucho nos tememos  que será como pedir uvas a la higuera:



En la muleta no hicieron malos gestos pero tuvieron embestidas sólidas, que había que conducir bien. Castaño dio distancia a sus toros con mucho valor y lo aprovechó cortando una oreja. Los otros dos las ahogaron y nos pegaron una tabarra de consideración.



Un tercio de entrada, con Matías regalando el azul al Yegüizo colorado y teniendo el reloj de madera a la hora de ordenar algún que otro aviso que no sonó. La oreja tenía petición mayoritaria, eso sí.





CASTAÑO. Su primero fue el azuleado Yegüizo, de 548 kilos, colorado y bocidorado, no bociclaro como escribieron, eso no existe:



Tres entradas al paso, dos de ellas de largo, pero simplemente dejándose pegar, eso sí, traserísimo. Como la pelea nos pareció del montón no hicimos fotos. Bien Carrero, con los pies en el suelo:



El toro era pronto y galopador. Castaño le dio distancia, vean cómo se le venía:



El salmantino demostró valor esperando a pie firme ese mercancías. Dejó la muleta en la cara y lo obligó a repetir pero despatarrado en exceso para nuestro maniático gusto y echando la pierna atrás en muchos instantes.

Era un aguirre moderno pero ojo porque en el momento en que no se sintió dominado del todo se le vino arriba y lo desarmó con contundencia.



Rinconera hasta el puño ya que se le apareció la Virgen de Begoña, con degüello y sin puntilla. Petición mayoritaria, concesión de oreja, algunos gestos de vuelta para el toro, Matías que no se inmuta y cuando empezaba el arrastre hacia el desolladero, va y enseña el azul. 

Un presidente debe tener claro si el toro merece ese premio en el momento en que dobla. ¿Por qué tanta duda? Pues quizás porque el juego en el caballo había sido bastante vulgar a pesar de las tres entradas. Tuvieron que parar el tiro de mala manera para que no saliese de la plaza y así iniciar la vuelta al redondel.



Su segundo era este otro Yegüizo de 584 kilos, negro, chorreado en morcillo, de gran trapío y ovacionado por ello de salida:



Salió Majada pequeño montado en el equifante más grande de los que había traído la cuadra (los habíamos revisado por la mañana). ¿Irá relacionado de manera inversamente proporcional el valor del picador con el volumen del caballo? Estamos convencidos de que sí.



En el primero, carioca asquerosa muy trasera levantándose de la montura para recargar y hacer el mayor daño posible, ya lo han visto en la imagen anterior. En el segundo el toro cabecea y se lleva dos agujeros por el precio de uno. En el tercero lo puso de muy largo como se aprecia pero el toro salió suelto con claridad. ¿Ven como el tercer puyazo es clave? Recuerden aquí lo que decía Celestino Cuadri:



Ni Leal ni Colombo tomaron nota de la buena disposición de Damián para lucir los toros. Demostrarían una desidia indignante toda la tarde. Por cierto, el pobre animal empezó a sangrar como un cochino ya que probablemente le había roto algún vaso sanguíneo.

Castaño se puso a torear desde el platillo aguantando de nuevo otro mercancías que se le venía encima sin retraso. Observen la imagen porque hay que estar ahí abajo para aguantar quieto cuando acude hacia ti esa mole a toda velocidad:



Dos tandas por la derecha, bien colocado, que no tienen queja y una tercera, peor por su retorcimiento. Cuando empezó a gustarse, malo, como casi todos:



Con la izquierda anduvo vulgar en dos tandas, excepto en este natural que tuvimos la suerte de captar y que fue el mejor pase que dio en toda la tarde:



Se pasó de faena volviendo a la derecha y cuando tenía la oreja cortada, la Virgen esta vez no hizo acto de presencia y pinchó dos veces. El buen toro se echó y nos dejó con mejor sabor de boca que el primero pero ahora no hubo azulismo: 




LEAL. Su primero era un Cigarrero de 550 kilos, negro mulato, bragado, meano, enmorrillado y acapachado, con una aguja en su pitón izquierdo (amplíen la imagen):



Dos varas, con paliza en la primera y con salida suelto en la segunda. Herradero en banderillas mientras el toro aprendía latín a gran velocidad. Pero héteme aquí que Leal no lo sacó a los medios sino que empezó a tratarlo como a un torillo comercial al uso y además en los adentros. ¿Ustedes lo entienden?

La sorpresa fue la misma para nosotros que para el toro, quien viéndose ninguneado de esa manera, tragó. Le salió bien la jugada al francés ya que desconcertó al toro. Seguimos casi todo el trasteo a traves del visor de la cámara para captar la cogida pero afortunadamente no hubo tal. Cosas veredes...



Estocada marca de la casa, o sea, demencial. Le cae perpendicular aunque arriba sin hacer efecto. Dos pinchazos, dos avisos y ocho descabellos casi perdiendo los papeles por los nervios:



Su segundo era Llorón, de 593, nombre teóricamente proviniente de lo del Conde de Hilario Fernández. Era un poco cariavacado pero con dos puñales y apretado de carnes. Lo recibió a porta gayola en una larga al ralentí dado que el toro no galopó:




Muy buen galope en el primero, que nos hacía concebir esperanzas de ver un gran tercio de varas. Pero nada: se le fue al reserva, que lo metió en la batidora. Como Matías no cambió, lo puso debajo del peto con desvergüenza en el tercero para rubricar el desaguisado con una barrenada infamante. ¡Qué pena y qué asco!

Se orientó en banderillas pero era un toro que podía embestir dándole distancia. Pues que si quieres arroz, Catalina. Leal se echó encima y lo ahogó. Aburrió al toro indignándonos no poco.



Media tendida, baja, muy defectuosa, entrando a lo loco (recuerden lo explicado aquí). Añadan cuatro descabellos con dos desarmes finales que culminaron el despropósito y que propiciaron la pitada con que se lo despidió al final del festejo:





COLOMBO. Su primero era negro listón y carifosco:



En la primera entrada, tres agujeros de cárcel a cual más caído. En el segundo, barrenada infecta.



Colombo se pasó de listo de manera escandalosa con las banderillas hasta el punto de que casi se quedaba sin toro, no les engañamos:



Buen principio de faena, todo por abajo rodilla en tierra. Sin duda, lo mejor que hizo:



A la tercera tanda de pases muy mediocres el animal debió de partirse la pezuña de la mano izquierda porque empezó a hacer gestos con ella intentando no apoyarla. Lo liquidó con este sablazo caído, trasero y atravesado:



El último era otro Carafea de 577 kilos, negro mate y meano, de los de embestida con el rabo arriba:




De Pedro le propinó una lanzada criminal en el lomo que no nos sorprendió porque conocemos su tétrico historial. En el segundo el profesor Rafael González lo colocó miserablemente bajo el peto para que el pelirrojo jinete le diese más cera. ¡Qué ruina entre estos dos turistas!

De nuevo abusó de la paciencia del respetable escaqueándose con los palos:



Otro buen inicio por abajo antes de prodigar una serie inacabable de banderazos que soliviantaron a la parte más entendida del público ya que veían que otro toro más que aprovechable se iba a ir al desolladero sin que nos lo dejaran ver. Encima el diestro se encaró con el tendido, molesto por las justas protestas. Estocada trasera y muy atravesada más cuatro descabellos, mientras Matías demostraba tener el reloj de madera. El rabo siguió enhiesto durante el trasteo:




¿Se llevará esta corrida el azulejo de la Junta veinticinco años después? Aquí tienen el último:



Como salimos bastante indignados por todo lo relatado, algunos amigos del blog intentaban calmarnos diciendo que con Leal y Colombo había sido lo esperado y con Castaño pinchando, también. Que sí, que es verdad, pero es un triste consuelo, ¿no les parece? Si esperas poco de los toreros y en una corrida como ésta les salen toros broncos, entenderíamos la resignación.

Pero que ante reses como las que vimos, perfectamente toreables y con un par o tres desorejables, que dos de los maestros diesen ese recital de mala lidia, de desidia y de falta de afición hizo que nos hirviera la sangre. Salvamos a Castaño de la quema porque borró la penosa impresión que nos había dejado en Tafalla con los pastueños toros de Sobral.

Salíamos pensando en cómo hubieran tapado todo esto los paniaguados de la televisión si la corrida hubiera sido retransmitida. Seguro que la culpa iba toda a los toros, que no hablan. Y ojo no sea eso lo que lean ustedes por ahí. Ignoramos si en la tertulia del Indautxu se criticó lo sucedido con la misma acritud que nosotros en esta crónica.

Echamos una jornada fenomenal con muchos selectos lectores especialmente jóvenes y muy cabales, para que luego digan. La jornada empezó a las diez antes del apartado matinal, luego transcurrió en el museo, en la presentación del documental sobre la ganadería, después durante la comida hablando de toros sin parar y culminó en los corrillos posteriores a la corrida. Nos retirábamos a las diez y media cuando empezaban los fuegos artificiales.



Los amigos de la Asociación El Toro de Bilbao nos transmitieron su inquietud acerca de la preocupante deriva tanto de la Junta Administrativa como de la empresa. 

¿Cambiarán las cosas en Bilbao a corto plazo? ¿Las abundantes protestas que se oyeron durante el festejo marcarán un camino de regeneración? ¿Se irán pronto los empresarios actuales y también los figurones que pululan por los estamentos taurinos de la capital bilbaina?

No querríamos ser pájaro de mal agüero pero mucho nos tememos que la respuesta a las tres preguntas es la misma: NO.

Saludos cordiales desde Bilbao. Rafa.