Otra novillada buena en la feria. Esta vez fue Mayalde quien regaló a los novilleros cuatro o cinco animales de triunfo. Y en el caballo tuvieron un comportamiento notable, con el estigma de no haber sido lucidos por los diestros. Pedirles un poco de afición en el primer tercio es como pedir uvas a la higuera ya que a estos los han educado en lo de que el caballo es un trámite.
El encierro dio una media de sólo 501 kilos pero todos tuvieron muy buena presencia. Su juego fue este: primero, encastado; segundo, sin torear; tercero, boyante, que quiso ser bravo en el caballo pero no nos lo dejaron ver; cuarto, pronto, noble y suave; quinto, galopador, que se apagó en la muleta y sexto, también boyante.
Deduzcan ustedes las orejas que se podrían haber cortado para alegría de los toreristas. Y piensen en la indignación de los toristas al ver esos primeros tercios de andar por casa, hechos sin interés ni afición, ante novillos que podrían haber dado un juego interesantísimo.
Estaban Guillén y Vilau siguiendo el festejo, el primero con cara de pocos amigos:
OSORNIO. Su primero era castaño, bragado, listón, muy albardado, bocidorado y un poco playero:
Primer puyazo de bravo metiendo bien el riñón y con ese romaneo que ven abajo. Fue penoso que lo colocaran en la raya para el segundo en lugar de largo pero saltó la sorpresa cuando huyó al hierro. Lo ponen una tercera vez pero es para que sufra una carioca trasera absolutamente asquerosa de la que lógicamente se acaba soltando:
Los dos profesores de sendas Escuelas Taurinas que banderilleraron a continuación se esforzaron para que sus alumnos viesen por televisión lo que no hay que hacer.
El novillo empezó con gas y pegajoso, desarmando a Osornio. A nosotros nos gustaba esa embestida encastada pero para Encabo era descompuesta, para Naranjo no decía nada, pasa por allí sin raza, y para Arnás era muy deslucido. Se quedaron bien a gusto criticando al pobre animal, que a la postre sería el que más nos gustó.
Por supuesto que discrepamos totalmente con estos tres. Además vimos que el diestro no se hizo con él. Pinchazo bajo, equivocándose en la suerte y saliéndose de ella como ven, más una estocada trasera ya en la natural:
El novillo nos dio la razón con una muerte de bravo y encima andando desde las tablas hacia el tercio pero Arnás criticó a los que aplaudían diciendo que están aplaudiendo a un novillo que ha sido manso. Nos intentan volver locos pero no podemos ceder ante estos taurinos liantes:
El cuarto era un castaño salpicado, bocidorado, carinegro y bizco del izquierdo. Tomaba la capa de lujo:
Hizo de Santillana en el peto, con dos agujeros traseros diferentes en la misma entrada. En la segunda se aflige claramente y termina soltándose.
Hilo espectacular en dos pares acabando con sendos topetazos en la madera.
En la muleta fue un novillo pronto y noble, que embestía suave, de los que puede descubrir para mal a un torero. El mexicano anduvo un poco perfilero pero dejaremos la cosa en tablas. Hizo este homenaje a El Pana, que en paz descanse:
Estocada atravesada que asoma y esta entera, trasera y desprendida. Muy bien sus dos descabellos, ejecutados con una donosura alejada de lo que hacen todos, que parecen matarifes de Binéfar:
MONTALDO. Su primero era castaño, bocidorado, carinegro, cornidelantero y abierto, un poco bizco del izquierdo. Metía muy bien la cabeza por el de la bizquera:
Carioca de una vuelta y media con una paliza trasera acabada con el túrmix. En el segundo Martín le clava la puya trasera y caída, barrenando con sevicia. Fue un tercio absolutamente repugnante. ¿Qué tienen que decir a esto los dos ganaderos que lo apoderan?
Méndez arriesgó en un quite de frente por detrás en el cual el toro pasó muy cerca:
Confirmó que por el pitón izquierdo se enroscaba alrededor del diestro aunque tenía un pequeño rebrinque. Lo vio y siguió al natural como era lógico.
Pero el novillo era listo y no se podía estar ahí delante de salón, haciendo posturas. En el haber pondremos que no se retuerce pero en el debe, su muñeca blanda y el presentar la muleta retrasada. Se le fue.
Pinchazo soltando la muleta y después una estocada sin puntilla, trasera, caída, con derrame y tirando otra vez la muleta. ¿Por qué hace eso?
El quinto era un negro azabache, salpicado, cornidelantero, aleonado y un poco silleto:
Estaba como loco por ir al caballo pero Montaldo no se enteró. Marronazo de Juanpa Molina y pelea con un pitón. En el segundo vuelve a marrar, con el toro ya un poco resignado en su empuje. Seguro que se hubiese venido al galope en una tercera entrada desde veinte metros hecha simplemente para señalar pero estamos en Madrid. ¡Qué rabia y qué pena!
Se vino arriba en banderillas estando pendiente de todo. Este diestro tiene un toreo vertical. Se mantiene siempre erguido, no echa la pierna atrás, deja asentados los pies y no permite que el toro le toque la muleta. Tiene un aire a Aguado aun siendo más espigado.
El problema es que es un tipo de trasteo que puede resultar frío. Conste que no nos desagradó ya que no tiene nada que ver con los grotescos retorcimientos de tantos otros. Encima de su cabeza ven al maestro Moore en su localidad. De él son las fotos:
El toro se apagó enseguida y empezó a distraerse sin que la faena hubiera llegado ni a la contrabarrera. Estocada caída soltando de nuevo los avíos como si ello fuese una suerte del toreo cuando es un baldón. Observen la imagen porque... ¡es que la deja caer! Pero ¿quién aconseja a estos hombres?
MÉNDEZ. Su primero era un castaño oscuro, albardado, bragado, bociblanco y cornidelantero:
Pinchazo de Majada chico en la paletilla y gran empuje del toro pero topándose con el obstáculo insalvable de la barrera, al que había que sumar el tonelaje del equipánzer. Una lástima que el segundo puyazo fuese un trámite donde también cobró bien trasero. Era un novillo que estaba como loco por galopar hacia el caballo pero tampoco nos lo dejaron ver en la que siguen denominando primera plaza del mundo:
Entró con gran codicia a la muleta y se pegó dos volteretas seguidas clavando los cuernos en la arena y cayendo a plomo:
No pareció acusarlo y siguió embistiendo boyante para que Méndez se pusiese pinturero, en plan desmayado y metiendo los riñones. La pierna atrás no faltó mientras en televisión era difícil de soportar la actitud de auténtico hincha del comentarista técnico. Vean al diestro fuera de cacho:
Fue una faena del toreo típico del siglo XXI. Se equivoca entrando en la suerte contraria pero se vuelca, dejando una estocada hasta lo rojo y sin puntilla pero caída y trasera:
El presidente miró al asesor Joselito Calderón, que asintió con la cabeza, y acto seguido sacó toda la ropa al tendedor, incluido el azul para este Babieco. Pues no, señor Calderón, con esa estocada no se puede conceder una segunda oreja y menos en Madrid. A ver si algún día dejan de subir a los palcos como asesores ex toreros que dan rienda suelta a su corporativismo. Ya los sufrimos bastante en las televisiones. ¡Y qué pena no haber podido ver este animal en un tercio de varas realizado como Dios manda!
El sexto era otro castaño, salpicado, bocidorado, con morrillo, bien encornado y astifino:
Se fue a porta gayola sin ninguna necesidad pero tuvo que echar cuerpo a tierra mientras el novillo volaba por encima de él:
Dos señales traseras en sendas entradas siguiendo órdenes de Méndez, que quería el toro crudo.
Inicio tomasista ante otro novillo pronto y fijo, con ganas de coger la tela. Un mayalde más de triunfo que Méndez aprovechó con ese trasteo suyo que no se diferenció mucho del que practican nuestras queridas figuras cuando van cortando tantas orejas por ahí. Lo tiene aprendido perfectamente y bien que hace.
Pinchazo equivocándose en la suerte contraria y estocada caída, con saltito y con muerte del toro en el tercio.
¿Qué dirían ustedes al chaval si fuesen su apoderado? Está claro, que siga así, que no se preocupe de intentar un toreo más serio o más hondo porque hace lo mismo que los de arriba del escalafón y ellos están ricos. Pues ¡adelante con los faroles!
Vimos otra novillada que demostró que toreristas y toristas pueden disfrutar con una misma corrida aunque con la agravante de siempre: mientras que el torerista babea de gusto con su buena ración de pases de muleta, al torista se le roba siempre el tercio de varas. Cuando hay novillos como estos de Mayalde, que no tardeaban y que saltaban con alegría hacia el caballo, el agravio comparativo es especialmente sangrante.
Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.



















La lanzada, en el costado de Cristo estaba mejor colocada que las que se llevaron los novillos. El tercero era una máquina de embestir y de fuerza aún con las volteretas y los puyazos caidos, solo por eso, ya tenía el azul ganado y eso que no vimos valorarlo correctamente con el picador. De los novilleros, como de los toreros, mucho asesor pero poca sustancia, Osorio no le cogio el aire al primero y para cuando se lo cogio al cuarto, la gente estaba aun con Mendez. El segundo, o se pone algo más despierto, o seguirá toreando poco y el que toma la alternativa el domingo próximo, se unirá al gremio de matadores bulliciosos.
ResponderEliminarEstamos básicamente de acuerdo en todo especialmente en lo de la lanzada de Longinos 😅.
EliminarSaludos
Desde la plaza vimos lo mismo. Escandaloso tercio de varas, pésimo presidente. Toreo moderno de paso atrás y noria. Tarde entretenida, buenos novillos, por ponerles una pega, excesivamente cosidos a la muleta, a la manera del toro moderno, estilo Cantaor. Propician así el toreo superficial pues lo permiten casi todo. Con un tercio de varas bien hecho y faenas cortas hubiera podido ser tarde extraordinaria. Un fuerte abrazo.
ResponderEliminarLos novillos tenían una fijeza extraordinaria y eso hace que lo permitan todo como dice usted pero también que haya que torearlos bien porque te pueden dejar con el trasero al aire.
EliminarSaludos
Buenas Rafa y la cia,
ResponderEliminarSe me me llevaban los demonios imaginando esta novillada en una feria como la de 3Puyazos. Ahí lo dejo. El tercero hubiese ido al caballo, las veces que le pusieras en suerte. Estaba como loco por lanzarse al peto. Increíble que después de la mala lidia, peor suerte de varas y las dos volteretas, siguiera embistiendo como lo hizo. El único mérito de Méndez fue ligar los muletazos, lo demás, toreo puramente postmoderno. La estocada no fue ni de lejos para una segunda oreja, pero sigue la fiesta en el palco.
El mexica me gustó en pasajes sueltos de su segundo novillo. Su primero pedía mucho mando y mano baja. No se hizo con el. Coincido con lo de Montaldo, da gusto verle por su naturalidad y formas. Pero… de valor anda muy escaso. Llamativo también lo de tirar la muleta en cada entrada a matar. Parecía un tic nervioso.
De nuevo gran nivel de novillada. De largo, lo más entretenido de esta feria, los martes.
Saludos desde Madrid,
Rulan
De acuerdo en todo especialmente en lo de las varas y más viniendo de Vic-Fezensac como era mi caso. Me mordía los puños.
EliminarSaludos
Una pena que, de nuevo, no nos dejasen ver al novillo en una segunda vara poniéndolo de largo, y una tercera para corroborar o desmentir lo que apuntó. No obstante, el azul no me molestó, máxime cuando el novillo dio sopas con honda al tal Cantador, y no digamos ya al cuvillo de Talavante, que no recuerdo ni como se llamaba el animalito.
ResponderEliminarSaludos desde Guadalajara.
Es que lo de entrar en las comparaciones es un problema tanto en toros como en faenas, en presidentes o en orejas cortadas.
EliminarSaludos
Buenos días:
ResponderEliminarEl presidente de ayer, en el tercer novillo, sacó un primer pañuelo blanco, que luego quito. No debería haberlo dejado colgado?
Luego saco dos pañuelos blancos y escondió uno ??
Un sin Dios? O tiene otra explicación?
Un saludo,
ZZ
Buenas Rafa
ResponderEliminarCreo que no te diste cuenta de un detalle, porque no lo has reflejado en la crónica, el presidente sacó en el 3º primero un pañuelo solo, Sixto en la retransmisión mencionó que 1ª oreja y que a ver si le daban la 2ª puesto que la petición no había menguado, acto seguido saca el 2º pañuelo blanco y otro pañuelo más ¡sacó 3 pañuelos blancos en total!. Menos mal que los del ruedo no se dieron cuenta porque le tendrían que haber dado hasta el rabo.....
Lo del palco venteño este año es un desproposito tras otro, hay que echar a estos presidentes sin criterio y a sus asesores.
Un saludo.
Cris.
A Cris y a ZZ:
ResponderEliminarVi el primer pañuelo blanco y me extrañó que lo sacase tan rápido porque estaba convencido de que no enseñaría el segundo. En esos casos hay que hacerse de rogar un poco con el primero para que el personal se canse. Don Luis Espada no hacía eso sino que enseñaba en el acto el primero y luego juntaba las manos.
Ayer lo definitivo fue ver cómo González consultó a Calderón y este le dijo que sí con la cabeza por eso lo he apuntado en la crónica.
Ya no vi nada más porque en ese momento me dediqué a arreglar mis notas y escuché de fondo que daban la vuelta al ruedo al toro.
Saludos
Con la vuelta del animal yo tampoco estoy muy conforme, pero porque para mi una vuelta debe ser con 3 puyazos, al 1º puyazo van todos, al 2º los bravitos pero al 3º es al que van los bravos y a partir de ahí ojala y pudiéramos ver más, no estoy de acuerdo en ninguna de las vueltas que se han dado este año a toros muleteros, estos deberían irse con una fuerte ovación, nada mas.
ResponderEliminarUn saludo, Cris.
Eso de los tres puyazos en Madrid para que haya azul también lo he dicho yo por aquí muchas veces, estamos de acuerdo.
EliminarSaludos
Es para servidor una crónica potable que enseña -pienso- a analizar y ver toros y toreros. Inquieta y hace afición docta y responsable. Antes había que estar entrenado para dominar toros complicados. Aquello se ha ido convirtiendo en una especie de vulgar ballet pseudo torero que no conozco. Ánimo a los que saben torear y no son chabacanos. Enhorabuena. "Niño sabes en Cadalso más de toros que de torear..."
ResponderEliminarBuenos días a todos,
ResponderEliminarTarde entretenida gracias a Dios.
Viendo las actuaciones de los Julios Méndez y Norte, con ese toreo tan similar y exitoso, me surge una duda a ver si alguno lo soluciona. ¿Cómo es posible que los novilleros quieran andar por el "buen camino", viendo que se triunfa de esta manera en MADRID?
Gracias por la crónica,
Un saludo!
A Miguel y Jaime:
EliminarEn mi opinión ha sido diferente el toreo de Norte y el de Méndez porque el primero me ha parecido mucho más pueblerino.
Me consta que a Vilau se le recomendó que no hiciese toreo pueblerino en su novillada de Madrid pero luego no sé qué pensaría de ese buen consejo si ha visto en vídeo lo de Norte.
La conclusión es la pregunta que pongo al final de la crónica: ¿qué aconsejaríamos nosotros a un chaval que triunfa toreando como estos dos?
Saludos
Muy difícil la pregunta. Que toree como lo sienta, según el canon clásico que lo verán los aficionados, que no haga caso a los taurinos y que si puede revolucione esto toreando de verdad. Y a la vez, que no deje de estudiar o de cuidar el negocio familiar que pueda darle de comer. Vamos que tiene que ser un superhombre. Mucho me temo que la España del "disfrutar a todas horas", zampando como ogros y cocidos a copas, sea de producir un número de héroes y superhombre tirando a muy escaso.
EliminarMontaldo visto desde la plaza me pareció que estaba paralizado, completamente tieso y mirando aquello con pitones como si no fuera con el. El nivel de la plaza está por lo suelos y no sé si tiene ya remedio. Para el espectador normal y corriente torear bien es la sucesión de pases ligados cuanto más mejor y cuando más rápido mejor, no hay más, es decir, hacer la noria o el tiovivo. El toro da completamente igual, salvo para una cosa. Para el ¡No lo mates! El sentimentalismo taurino que ya empieza a oírse en Las Ventas. Como esto los taurinos lo fomentan para aprovecharse de ello, ya me dirán ustedes si no vamos camino del fin de la fiesta. Estupendo este sitio, el blog, los comentarios y la forma de enfocar la fiesta brava en general.
ResponderEliminarMe alegro de que le guste y sobre Montaldo, un amigo del blog me decía que esa forma de torear quizás era debida a que no anda sobrado de valor pero la verdad es que no sé qué pensar.
EliminarA mí el tiovivo me pone enfermo y a toreros retirados lo mismo porque eso no es torear, es dar un único pase colocado fuera de cacho en la oreja del toro.
A alguno le parecerá excesivo este comentario pero no hago más que copiar lo que escuché una vez a César Rincón.
Dos cosas que plantea me temo que no tienen remedio y son: el nivel de la plaza que va en barrena y ese deseo suyo de que un novillero que empieza no haga caso de los taurinos. Porque están rodeados de banderilleros resabiados que son los que ganan dinero y mueven los hilos dentro de la fiesta.
Saludos
El triunfo de Norte es similar al que tuvo su apoderado siendo novillero.
ResponderEliminarUn toreo rápido, sin clase ninguna y a años luz de un concepto puro de torear.
El toreo de Mendez, es algo más caro, más sentido un su medida y sobre todo, más lento, aunando todo eso a los consejos del que un día fue su apoderado, Ortega Cano.
Dos Julios ( no son de fuerza) que uno es una pantomima, Norte y otro Julio, Mendez, que si la cabeza no le falla, será algo más que el otro.