miércoles, 18 de julio de 2018

CÉRET DE TOROS, 2018 (2): NOVILLADA, "IL FAUT FORMER LE PUBLIC"

"Hay que educar al público", eso es lo que nos decía el presidente al acabar la corrida, luego lo comentamos. La novillada tenía que haber sido un desafío entre Raso de Portillo y María Cascón pero la cosa quedó en cuatro de la primera y dos de la segunda, sin sobrero.

Cuando desembarcaron los novillos, se ve que había dos con el guarismo 6. Al final de la feria, la ADAC dio la explicación de que ellos tenían plena confianza en la ganadera pero que a última hora se les había informado de un problema con la fecha de nacimiento de dos novillos (?). Tras verificar los certificados, parece que había unas tachaduras en los números de las fechas (?). La cuestión le iba de una o dos semanas, no más, porque habían nacido en julio de 2015. Así las cosas, prefirieron retirarlos y anunciar por megafonía que, como no había sobrero, si se devolvía algún novillo, no tirásemos la entrada porque asumirían la responsabilidad, cosa que les honra. Lo curioso de todo este extraño caso es que el día anterior a las 21 horas, les podemos asegurar de buena fuente que iban a salir tres y tres (?).

Yendo a la novillada, la cuadra de Sevilla nos hizo pasar otro mal rato porque seguimos añorando a Bonijol. ¿Saben ustedes que Bonijol tiene cuatro caballos capaces de picar con un solo ojo tapado? ¿Por qué no probamos en Céret el año que viene? No caerá esa breva...

Los picadores ofrecieron su habitual festival de picar trasero. Vean cómo se asusta la fotógrafa al ver el desaguisado:



Los dos de Cascón fueron éstos, nacidos ambos en octubre de 2014. El que hizo segundo era negro zaíno y cornidelantero:



El que hizo tercero era un zambombo basto como él solo de esos que le salen a Atanasio:



Hubiera pasado por toro en cualquier plaza, aquí lo pueden comprobar mejor:



Los de Raso fueron tres más uno de El Quiñón que en principio tenía que ser el sobrero. El primero, cornicorto:



El que hizo cuarto fue el alabado 'Parillo', al que casi se le da la vuelta al ruedo. De salida remató violentamente en el burladero donde estaba Carolina Fraile:



Aquí lo tienen en primer plano, ya ven que era el más justito de trapío:



El quinto fue el más cuajado, negro mate, bragado, meano y listón:



Y el sexto, también listón y ligeramente carifosco:



Juego discreto en varas de todos, destacando los primeros puyazos del aplaudido cuarto y también del quinto, que se llamaba 'Universal', como el que casi arranca la cabeza de Solera cuando el año pasado lo recibió a porta gayola (recuerden aquí). Ahí lo tienen acudiendo a aquel caballazo tordo, resabiado, díscolo e indomable de la cuadra sevillana. Ya ven en la foto que la suerte de varas no va con él. ¡Pobre novillo, tener que luchar por mover esa mole!:



ÁNGEL JIMÉNEZ. Lo mejor que hizo fue su labor como director de lidia. Estuvo pendiente de todo y cogió la manija cuando un par de veces las cuadrillas se hicieron un lío en el segundo tercio. Muy bien.

Buena brega de Crespo en su primero, que enseñó la bondad del pitón derecho. Cuando empezó su faena Jiménez, el propio Crespo le decía "¡p'alante!", pero él iba "p'atrás". 



Los tres novilleros se mostraban desnudos en cuanto cogían la muleta al natural sin la ayuda. Resultaba patético. Liquidó el novillo de media arriba tapando alevosamente la cara del animal.

Jiménez fue el único que mató dos de Raso y su segundo fue el mejor. El primer puyazo fue de bravo y en el segundo simplemente se dejó. Cuando esperábamos un tercero para ver si cantaba la gallina, el presidente cambió el tercio ante la sorpresa del diestro, que miró desconcertado al palco. Nosotros pensábamos que le estaba haciendo un favor porque el novillo le quedaba a punto de caramelo aunque nos quedáramos nosotros sin saber si era realmente bravo.

Al acabar estuvimos departiendo con la presidencia y nos dijeron que habían cambiado el tercio porque el novillo era el de menos trapío y se había desgastado mucho en el primer puyazo llevando al caballo contra las tablas. Ése es el momento, con Benítez dando cera trasera sin compasión y tapando la salida, ¡a la cárcel, hombre!:



El novillo repetía con nobleza y boyantía. Jiménez dio pases en redondo a placer pero sin convencernos del todo. Parece un calco de nuestras queridas figuras, observen: 





Al natural, sin el estoque, volvieron los problemas (los mismos que tienen muchos toreros con años de alternativa, que conste). Vean cómo abría la puerta al novillo:



Dio un sainete a la hora de matar y perdió cualquier trofeo: pinchazo, otro hondo arriba, estocada pasada y siete descabellos. Muy bien el presidente al no conceder la vuelta al ruedo al novillo por no haber pasado el examen de la tercera entrada. Fuimos bastantes quienes nos giramos para aplaudirle mientras lo abucheaban.

CURRO DURÁN. Sustituía a Solera, lesionado en Boujan. Su primero fue el típico atanasio que sale abanto sin parar, regatea en los capotes, se frena... Lo ven ¿verdad? Normalmente este encaste se centra en cuanto recibe el castigo en el caballo. Se dejó pegar en dos entradas más un picotazo y en todas salió suelto o directamente huyendo. Gabino Réhabi le dio a base de bien, observen la sangre en las pezuñas:



Lo peor fue que, tras esta foto, una banderilla se le clavó hasta la mitad en una suerte de media estocada que dejó el novillo seco a pesar de que un subalterno se la extrajo desde el burladero. Tras esa puñalada, el animal se paró y Durán no pudo hacer nada:



Con un manso como ése, va Durán y se perfila en la suerte contraria. Lógicamente el toro hizo por él y tuvo suerte al salir sólo trompicado. ¿Quién aconseja a estos chavales? Su padre fue torero y no le ha enseñado el ABC y los peones sólo están para contarles ratimagos y triquiñuelas ¡Qué desastre!



En el quinto nos pareció absurda la insistencia de la presidencia en no cambiar el tercio cuando el novillo tardeaba exasperantemente. En un despiste volteó a Aquilino, que se golpeó las cervicales en la voltereta. Durán solicitó el cambio y el presidente se lo negó hasta que le echaron el caballo encima para pincharle una vez más de manera inexplicable.

El diestro brindó elegantemente a Solera y, como era previsible, a la sosería del animal se unió que acusó el castigo. 



Nada que hacer salvo tres pinchazos donde fue mejorando porque el primero cayó en el brazuelo, el segundo bajo y el último caído. Al final, esta atravesada y Durán que se fue tal como vino.



AQUILINO GIRÓN. Recuerden que lo descubríamos en Peralta el año pasado, pulsen aquí. En Céret nos confirmó su afición por destorear fuera de cacho.

Su primero fue aquel toraco basto de Cascón que vimos antes. El animal no conocía al picador, que no era otro que Félix Majada, el mayoral de Victorino. Decimos que no lo conocía porque le dio este susto hiriendo al caballo e ignorando que el caballista se iba a tomar cumplida venganza pegándole como si le debiera dinero:



Majada le pegó una paliza que nos gustaría que se la diera a sus victorinos actuales, a ver qué pensaba el amo. Quedarían para el tinte.

Girón hizo el único quite que vimos en toda la feria, por tafalleras un poco embarulladas. Inició la faena con un arriesgado pase cambiado dadas las condiciones del toro, alguien tenía que haberle aconsejado que no hiciera eso:



Después, destoreo al uso radiado insoportablemente desde la banda por El Ecijano, que además es su apoderado. Confirmen en la foto la ubicación del diestro:



En descargo de Aquilino, decir que el toro no valía ni para carne. Rinconera tapando la cara del animal y saliendo trompicado por no cruzar:



Oreja pedida rozando la mayoría y concedida por el presidente. Como estábamos a dos metros, y no nos había hecho caso cuando le indicábamos que no con el dedo, le dijimos 'usted la ha dado porque no quiere problemas pero esto no es serio'. Al terminar la corrida fuimos a buscarlo para felicitarlo por no dar la vuelta al ruedo al cuarto y para pedirle explicaciones por esa oreja barata. Ahí fue cuando nos dijo muy educadamente que la petición para él era mayoritaria y que, aunque no quisiera, tenía que darla. Ante nuestro gesto de escepticismo, se encogió de hombros y añadió: 'il faut former le public'. Ahí nos hizo callar porque, efectivamente, habrá que educar al público de toros, tiene toda la razón.

Aquilino volvió de la enfermería tras ser atendido de su fea caída y recibió al último con cuatro largas en tablas. Buena disposición, muy bien, es lo menos que esperamos de un novillero:



El novillo fue horriblemente picado por Ortiz. Buena brega de su apoderado que luego volvió a dar la matraca desde el burladero a Aquilino y a nosotros. Paso atrás al hilo del pitón y sensación de encontrarse desvalido al natural sin el estoque:



Lo mejor, un par de naturales a pies juntos al final. Aunque no hay tanta hondura, en ese tipo de pases es más difícil engañar al público y Girón los ejecutó con gusto:



Estocada desprendida partiendo el estaquillador del diestro. El toro, con la boca cerrada, fue duro para morir a pesar del espadazo y de las perrerías que le había hecho el picador.



La cosa acabó tras dos horas y media a 33º al sol y sin un pelo de aire. El problema es que recordaremos la novillada más por las condiciones meteorológicas inclementes que por lo acontecido en el ruedo. Bueno, sí que recordaremos también esos extraños tejemanejes de última hora con los papeles de los novillos de Carolina.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.

Todos los días hicimos nuestro recorrido matinal en bici por el Vallespir. Excelente meteorología, rutas para todos los gustos y vistas espectaculares como ésta desde una de las curvas que llevan de Amélie, en la foto, a Taulis.










lunes, 16 de julio de 2018

CÉRET DE TOROS, 2018 (1): SAO TORCATO, LAS AMISTADES PELIGROSAS

Comenzó la feria de Céret con el experimento portugués de los Pinto Barreiros de Sao Torcato. Los que esperábamos una sorpresa en forma de fiereza, temperamento o casta quedamos defraudados. Ya dice su propietario, don Joaquim Alves, que 'es difícil criar un toro que ponga de acuerdo a todos, al torero, al público, al empresario, al ganadero...' Hombre, nosotros le diríamos que el toro encastado pone de acuerdo a todos menos al torero y a su apoderado.



El problema es que el señor Alves es íntimo amigo de El Juli, cuyo padre medió para que comprase la ganadería con hierro, divisa, libros y demás. Eso son amistades peligrosas y en los toros, donde las ecuaciones fallan muchas veces, en esta ocasión podría no fallar ésta:

JOAQUIM ALVES + EL JULI = SAMUEL FLORES + PONCE

Para nuestro gusto, corrida vareada y de correcta presentación destacando en trapío el más liviano, de 480 kilos, 'Canario', precioso de lámina:



Son toros que parecen más pesados de lo que son, de hecho la corrida dio una media de 505 kilos. El primero era castaño ojinegro: 



Se astilló nada más rematar en el burladero, igual que otros dos. No sabemos si habrá análisis de astas tras la polémica del año pasado que pueden recordar aquí:



El segundo era cornalón, gacho, cornidelantero y bizco del derecho:



El tercero era cornalón y acapachado:



El cuarto era el más armónico, como decíamos antes:



No sabemos qué significa esa P que se aprecia en el morrillo. El quinto, un colorado ojo de perdiz, bocidorado y ligeramente anteado (al del hierro se le ha ido la mano con los números):



Todos los aficionados coincidieron en que el sexto parecía de Samuel Flores:



Era chorreado en morcillo y no castaño. También se le nota la P. Aquí lo tienen cuando ya se había astillado ambos pitones:



Diecisiete veces acudieron al peto pero las peleas fueron discretas, nada memorable. Se dejaron torear sin problemas y la cosa transcurrió dentro de una habitual vulgaridad.

ROBLEÑO. Su primero renqueaba de los cuartos traseros y no fue el único. Nadie lo protestó. Buena brega de Puerto cuidándolo y un gran par de Jesús Romero, salvo  que andemos errados. El toro no era para Robleño porque era fijo, obediente al cite y suave en la embestida.



Era un toro para que Robleño 'se gustara' y cuando Robleño se gusta, no nos gusta a nosotros. Robleño tiene que ir a la pelea, a partirse la cara con toros revoltosos y broncos. Componer la figurita pasándose el toro lejos abusando del pico es lo que hizo y lo que le censuramos (nadie protestó el clamoroso arqueo de la muleta porque aquí el diestro es hijo predilecto):



En la estocada tuvimos que estar al quite para silbar rápida y sonoramente nada más ver el horroroso bajonazo que perpetró delante de nuestra localidad. Es que hubo un grito de alegría cuando enterró la espada, en eso Céret no se distingue de ninguna plaza española de pueblo o de capital. Ahí lo tienen:



Muy bien Cisé desoyendo la absurda petición de oreja.

Su segundo iba con la cara alta y en el caballo ya se quería quitar la puya. Si encima le picas tan trasero, el problema se agrava para el diestro, pero todo les da igual:



César del Puerto colocó este buen par:



El toro resultó revoltosillo pero sin maldad y Robleño tiene oficio de sobra para que un toro así no le saque los colores. Lo metió en la muleta y fue en mala hora porque se dedicó a pegar pases sin piedad para el espectador. 



Menuda tabarra nos dio. Terminó con una estocada sin puntilla pero caída y con degüello.

JAVIER CORTÉS. Lo tenemos calado: Cortés es de los que mata los toros en el caballo. Aquí tuvo dos colaboradores de lujo que pegan más duro que Tyson. La diferencia es que cuando pegaba Tyson el árbitro se interponía tras el tercer guantazo y paraba el combate. Aquí nadie paró a Majada y Réhabi. Pegaron sin piedad a los pobres animales con la anuencia culpable del maestro. 

Éste es el mayoral de Victorino, Félix Majada, a quien sufrimos las tres tardes dando más cera que en un velatorio: de vergüenza. No obstante a su primero lo picó Moli que es quien lo citaba desde el lado del caballo para que acometiese. Ahí está picando contrario y tapando la salida:



Y el otro fue Gabino Réhabi, a quien recuerden que aquí ya le españolizábamos el nombre porque parece un vulgar picador 'typical spanish'. Véanlo picando en el lomo ¡Qué mal, Gabino! Los caballos de la cuadra de Sevilla, ¡pésimos!, con mención especial para este tordo resabiado y casi imposible de dominar, un verdadero desastre:



Los que sigan a Cortés hagan el favor de comprobar lo que hemos dicho cuando lo vean actuar. Neiro puso dos buenos pares y el toro se vino un tanto arriba en el segundo tercio. Parecía que íbamos a ver algo notable pero el problema fue que Cortés puso ganas y destoreo a partes iguales:



El diestro vivió fuera de cacho permanentemente y la cosa quedó diluida en un adocenamiento exasperante. Pinchazo recibiendo y esta estocada desprendida:



Bella muerte del toro, que propició el ambiente favorable para una oreja barata:



En su segundo Réhabi dio un recital de picar trasero, rectificar y barrenar. Al final hizo no menos de cuatro agujeros diferentes al pobre animal mirando ostentosamente a su jefe como indicando que cumplía órdenes (cosa que no dudamos). Mientras, Cortés se hacía el loco, por supuesto. Vean dónde está la sangre, debería caerle por el morrillo a la parte delantera del brazuelo y le cae toda por detrás:



Con tanto pincharle trasero el toro descompuso la cara y la llevaba por las nubes. A pesar de ello, Antonio Molina puso este buen par:



El maestro se picó con el Robleño del cuarto y pensó 'si éste es hijo predilecto aquí pegando pases, yo voy a pegar más que él a ver si me hacen hijo adoptivo'. Y se puso a picar piedra de manera inmisericorde en medio del aburrimiento general. 



Casi media atravesada y buena estocada arriba más dos descabellos. Fue la mejor de toda la feria, la única entera arriba:



Por resaltar otra cosa positiva de la labor de Cortés, decir que hizo lo único aseado que se vio con el capote en toda la tarde, al quinto:



JUAN LEAL. Destorea a gusto y no sabe matar. Ambas cosas las comprobamos en su primero. Ahí le ven fuera de cacho, retorcido y arrastrando la muleta:



Y aquí el saltito que pega antes de llegar a jurisdicción cuando entra a matar. Se queda en la cara aunque por lo menos no se alivia tapando la del toro, eso hay que reconocérselo. Observen la foto:



Nos van a permitir una autocita de cuando en marzo comentábamos los carteles de Céret:

"Hablando de estocadas, habrá que rezar para no asistir a una desgracia ya que el tercer espada es Juan Leal. Lo decimos porque tiene el problema grave de que se tira a matar a lo loco y sin cruzar. Suele salir trompicado y está cercano el día en que se llevará una cornada fea en esta suerte". 

Pues el percance sobrevino en el sexto. Antes, este par de Agustín de Espartinas que es quien lució más elegante con ese terno purísima y blanco: 



Ese sexto mereció más que los mantazos fuera de cacho que siguió recetando Leal. El toro estaba casi tan aburrido como nosotros y cuando el diestro inició el arrimón, lo arrolló sin consecuencias excepto los desgarros en el vestido. Los arrimones ridículos valen una oreja en Madrid cuando preside Gómez (recuerden aquí), pero en Céret se silban si lo que hay delante no tiene entidad.

Se levantó sin mirarse y tras un par de tandas más que no terminaron de calentar al público entró a matar a su manera atrabiliaria, que recuerda la de Cayetano que criticábamos aquí pero sin la habilidad del madrileño para salir casi siempre airoso:



El toro lo encunó y lo levantó por los aires afortunadamente sin consecuencias graves:



Y ahí acabó todo. Ya ven que la cosa fue para olvidar. 'Una más', nos decía con resignación un buen aficionado amigo nuestro al finalizar la corrida. Ya, sí, una más, pero es que no venimos a Céret con la idea de ver simplemente 'una más'...

No nos vamos sin anotar dos detalles. El primero, que las ventanas de los corrales estaban tapadas con chapas y no se pudieron ver los toros. El segundo, que no estaban puestas las fotos de los caballos de la cuadra de Sevilla como otros años ¿A qué viene todo este secretismo?

Lo de los caballos nos da igual porque son nefastos tanto en foto como en el ruedo. Absolutamente nada que ver con los de Bonijol, que se debe de reír  en su casa cuando ve las dificultades de los picadores para mover esos caballazos sevillanos. Pero lo de los corrales no nos parece bien y creemos que piensan lo mismo muchos más aficionados.


Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.