Digan ustedes a qué torero de los actuales soportarían ver matando seis toros seguidos. Morante, sí, pero esa sería una encerrona lanar. Con toros medio de verdad, se hace muy cuesta arriba que nos salga algún nombre con cara y ojos.
Ayer tuvimos a Borja Jiménez que, con sus notorias limitaciones, intentó dar todo lo que puede: ofreció con la capa sus medias verónicas, con la muleta su destoreo habitual y con la espada, malas ejecuciones y equivocaciones en la elección de suerte. Con este argumentario era difícil que la cosa saliese bien.
Sumen a ello que el veedor no se cubrió de gloria precisamente. Recordarán que desde aquí felicitábamos al que escogió los toros de De Justo en aquella encerrona que terminó siendo la de Álvaro de la Calle (pulsen aquí).
Jiménez despreció la suerte de varas haciendo bueno lo que seguro que había hablado en el hotel con su apoderado y es que ayer los aplausos tenían que ser solamente para él.
Se corrieron tres de Domingo Hernández y tres de Toros de Cortés. Dieron una media de 572 kilos. Muy desiguales de presentación, circunstancia agravada por los tres sobreros que salieron. Poca cosa en el caballo. Hubo un par que intentaron empujar con los riñones pero dimitiendo enseguida.
Su juego fue este: primero de Hernández, colaborador; segundo de Cortés, devuelto, salió un sobrero de Victoriano, lesionado; tercero, de Hernández, devuelto, salió un sobrero del mismo hierro que era una cabra sin respeto; cuarto de Cortés, repetidor, sobreponiéndose a su debilidad de manos; quinto de Hernández, devuelto, salió un sobrero de El Torero, tan noble como estúpido y sexto de Cortés, maltratado en varas con indignante desidia o anuencia del maestro y luego destruido en la muleta.
1. Domingo Hernández. Arriesgó yéndose a porta gayola en el primero. Tuvo que echar cuerpo a tierra y tomar el olivo, con quite providencial de Sandoval y su castoreño:
Era negro con chorreras muy tenues, bien encornado y de borlón peludo. Las fotos son del maestro Moore:
Primer puyazo y primera carioca ¡y además doble!, clavando en el espinazo como ven. En el segundo todavía le pinchó más atrás:
Fernando Sánchez, en su línea escaqueante de toda la feria. Su compañero Sierra hizo exactamente lo mismo:
Brindis a Guerra que un perspicaz lector del blog ha entendido que sonó a despedida... El toro era obediente y fijo. Jiménez se colocó de perfil y el público lo aguantó un rato hasta que empezaron a quejarse con razón:
Tras un desplante el toro se echó y entonces nos acordamos de que el primer par de banderillas de Sierra se había hundido cuatro dedos en el agujero de un puyazo. Recuerden esta entrada donde hablábamos del mal que pueden hacer las banderillas y no se le suele dar importancia.
Trasteo por debajo de la calidad del toro antes de una estocada tendida, trasera y con la mano por la andanada:
2. Cortés. Era negro, bragado, meano corrido, axiblanco, listón, chorreado en morcillo y muy bien armado:
Siempre estamos pendientes de las medias verónicas de este diestro que para nosotros es, con diferencia, lo mejor que tiene:
Bien Sandoval mayor dando el pecho del caballo pero mal clavando en la paletilla. El toro se soltó en ambos, con protestas por la desidia del diestro en la suerte. Pelea menos que vulgar y aparente lesión del animal, que se derrumbó teniendo que ser apuntillado en el ruedo.
Ojo porque el reglamento dice esto en el artículo 84.2:
Cuando una res se inutilizara durante su lidia y tuviera que ser apuntillada, no será sustituida por ninguna otra.
No se cumplió. A ver cómo nos explica esto el presidente González. Salió un sobrero de Victoriano y volvió a porta gayola:
Era negro zaíno, con cuello, un poco alto y bien encornado:
Bien Sandoval manteniendo el brazo quieto sin barrenar. En el segundo, un trámite, con pelea mediocre del toro yéndose suelto.
El animal se fue al suelo un par de veces por su propio impulso y enseguida empezó a caminar pisando huevos, descompuesto y rebrincado. Saltó a la vista que se había lesionado y que no podía desplazarse como debiera. Protestas del público y Guerra pidiendo que lo matase con urgencia, cosa que hizo de una estocada trasera y desprendida. Siete pinchazos en el hocico y un descabello.
3. Domingo Hernández. Era feo, negro listón, astinegro, badanudo, con poco cuello y encima salió sucio de corrales. Fue protestado:
Jiménez no quería más problemas y lo condujo con el capote por las nubes. Empuje en las dos varas sin mover la cabeza pero levantándole el palo. Se fue al suelo al salir y vio el verde.
El segundo sobrero era también de Hernández, negro listón, zancudo, cornidelantero, sin trapío, un choto:
La lidia siguió en medio del escándalo, con gritos de '¡toros, toros!' y '¡plaza 1, dimisión!' Con decirles que hasta Arnás estaba sorprendido de que esta cucaracha hubiese pasado el reconocimiento no hay más que añadir.
El diestro tendría que haber abreviado y no lo hizo. El torillo tenía un trote caprino y encima blandeaba de remos con lo cual el personal empezó encima con el recochineo.
A Jiménez le dio igual porque siguió dando la tabarra. Menos mal que el pobre animal se derrumbó y entonces decidió acabar la tragicomedia con una estocada trasera arriba. La imagen que ven está captada durante la faena, no es que el toro lleve una estocada:
Cómo nos extrañaba que un torero como él, que es bastante negado con la espada, hubiera hundido tres veces consecutivas el estoque. ¿Sería capaz de pasaportar seis toros de seis estocadas? Ya verán que no.
4. Cortés. De nuevo se arrodilló a porta gayola ante este negro zaíno, bajito, enmorrillado y cornidelantero:
Empuja en los dos con un pitón y dobla manos al salir. Capote al cielo de Escorial. Duarte y Sánchez fueron ovacionados por poner pares a escandaloso toro pasado. Los peones han seguido burlándose de los aficionados hasta el final. El primero es Duarte y el segundo Sánchez:
Brindis al público intentando remontar la tarde y acto seguido, a torear de rodillas en los medios.
El toro se mantenía en pie a duras penas pero quería embestir y además lo hacía enroscándose en la cintura del maestro.
Jiménez nos ofreció su destoreo habitual, toreando hacia atrás y aprovechando el viaje del toro para componer la postura haciendo muecas. No nos gustó nada aunque los televisivos estaban encantados de la vida.
Las manoletinas finales fueron coreadas con oles igual que en una portátil. Media sin cruzar, trasera y tendida, arriba. Un pinchazo en el hocico, descabello y esprint al platillo para mendigar algún despojo. No hubo tal. Si los triunfalistas televisivos decían que la petición no era mayoritaria, no nos cabe ninguna duda.
5. Domingo Hernández. Pesaba 612 kilos y era negro listón, alto de agujas, astifino y cornilevantado:
Dos agujeros a cuál más trasero en la primera vara, con cabeceo del animal que no le tenemos en cuenta ante semejante carnicería. En el segundo repitió el cabeceo y blandeó al salir, menudeando las protestas, Otro verde al canto.
El tercer sobrero era de El Torero, negro lombardo, bragado, listón, rabicorto, veleto, astiblanco y astifino:
Quiere meter el riñón como ven pero acaba dimitiendo en ambos.
El animal iba y venía con la lengua afuera sin provocar ningún interés.
Jiménez le hizo varios tiovivos, de esos que gustan tanto a los isidros de toda España. Faena muy pueblerina en el peor sentido coronada además por un arrimón de los que dan pena en lugar de miedo (recuerden aquí nuestra teoría del arrimón).
Ante tanta vulgaridad nos llegaba un entusiasmo desde el tendido al que no dábamos crédito estando en la que denominan primera plaza del mundo.
Se equivoca totalmente entrando en la suerte contraria y pincha, con el toro cortándolo. Contumacia en la contraria y nuevo pinchazo, pero es que esta vez el toro casi le da un susto. Nueva contraria y dos pinchazos más. Al fin, media ladeada y desprendida más dos descabellos.
Observen la reacción del toro indicándole que se estaba equivocando gravemente. ¿Dónde estaba Guerra?
6. Cortés. Era negro, bragado, meano corrido, axiblanco, chorreado en morcillo, listón, cornialto y cornilevantado:
Lo de cornialto es por la inserción y lo de cornilevantado por la dirección de las puntas. Vean:
Asqueroso puyazo en el espinazo, echando el caballo encima del pobre animal y atravesándolo como ven abajo. Teniendo el toro ahí, parado a medio metro de la puya, le pinchó en la columna vertebral. Eso es totalmente deliberado, señores.
Miren la imagen, para que luego esta pandilla diga que los puyazos se les van traseros sin querer porque el toro viene en movimiento y es muy difícil acertar. ¡A otro perro con ese hueso!
En el segundo vuelve a clavar atrás y vuelve a barrenar. Si el animal había salido de chiqueros embistiendo de manera un poco extraña, con semejante trato ya se pueden imaginar. Pero esto a los toreros les da absolutamente igual.
Muy mal Raúl Ruiz clavando a toro pasado, otro que vive de los recuerdos. Mucho mejor que él Reyes y sin tener tanta fama. Lo de la fama en los banderilleros de este San isidro ha sido inversamente proporcional a su buena ejecución de los pares:
Como era previsible la embestida del toro era peor que desaboría pero ni Guerra, ni Jiménez, ni nadie de su entorno debió de pensar en que la nefasta suerte de varas algo podría haber influido.
Fin de fiesta muy desangelado, con el diestro moliéndonos el alma pegando pases sin piedad. Transcurridas las dos horas y media de plúmbeo festejo se perfiló para dejar una casi entera muy trasera y muy tendida. Comprueben de nuevo lo que decíamos antes de la encornadura:
Corrida para olvidar. ¿Cuantos pases buenos vimos? Un par de medias verónicas y un trincherazo al segundo, pare de contar. Estocadas medio decentes, ni una. Eso sí, toreo vulgar, demasiado para nuestro maniático gusto aunque fuera muy aplaudido.
Visto lo visto, a ver quién es el próximo que firma lo de matar otros seis toros en Las Ventas.
Señoras y señores, hasta aquí hemos llegado en nuestro maratón isidril. Se nos ha hecho largo, la verdad, porque nos falta afición. Menos mal que cada día quedaba compensado por la moral que nos daba la interlocución con los lectores en la sección de comentarios. Ha sido un placer.
Siempre terminamos diciendo que no lo haremos más pero nos pasa lo mismo que a los abonados de Las Ventas. Terminan la temporada diciendo que no renovarán su asiento y siempre vuelven a la taquilla.
Nuestro agradecimiento va también para el maestro Moore por su desinteresada colaboración con nuestro modesto blog.
Nos despedimos con esa foto de abajo de nuestro cuaderno, donde se aprecian las notas que vamos tomando para que luego ustedes echen un rato entretenido leyendo las crónicas. Ese ha sido nuestro principal propósito. Esperemos haberlo conseguido.
Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


























Buenos días. Mérito tiene ir a la plaza cada día y aún más sentarte en casa a hacer un análisis tan interesante. De ayer solo quiero comentar algo que ya es un clásico en esta plaza, ¿hasta qué momento de la lidia del toro se puede estar protestando por la presentación, hasta qué momento se puede hacer los mismo con el tercio de varas? En mi opinión, la presentación se protesta en la salida del toro y punto. La realización del tercio de varas, hasta que se cambia para banderillear. La falta de fuerzas o una lesión hay que dejarla a un lado cuando ya no se permite la devolución. Resumiendo: valorar en cada momento de la lidia lo que está sucediendo y, una vez matado el toro, exprese alli al torero, al toro y al palco.
ResponderEliminarCon el reglamento nacional la devolución de un toro se puede producir incluso durante la faena de muleta, no así en Andalucía o Castilla y León. Eso quiere decir que en Madrid las protestas podrían alargarse.
EliminarRespecto al tercio de varas estoy de acuerdo en que cesen ess protestas cuando toquen al segundo tercio pero no habría que olvidar lo que ha hecho o ha permitido el maestro a la hora de aplaudirle o de pedir trofeos al final.
Saludos
esto de la España de la autonomías es de traca, no sabemos aplicar uno como para entender varios. Exactamente me refería a lo que Usted apunta, al juicio final una vez se apuntilla el toro, ahí es cuando hay que volver a protestar.
EliminarBuenos días. Mérito tiene ir todos los días a la plaza y aún más sentarse en casa para hacer estos análisis tan interesantes. Gracias. Hoy me gustaría comentar algo clásico de esta plaza, me paso la lidia del toro protestando por la presentación, después por el tercio de varas, después por la falta de fuerzas y que no devuelvan al toro. Nadie se plantea que la presentación debe ser censurada cuando sale por toriles y ya, la ejecución de los picadores en ese tercio y cuando se retiran y ya, las quejas, para que se devuelva, hasta que se permite en el reglamento y ya. Al final de la faena y muerte del toro, delen a cad uno lo suyo, al matador, al toro o ganadero y por ultimo al presidente. Mantenerse, durante toda la lidia, quejándose de algo que no tiene solución es incomprensible y de no saber valorar lo que está sucediendo en el ruedo en cada momento.
ResponderEliminarVeo después de responderle que envió de nuevo el mensaje con la misma idea pero redactado diferente; no obstante mi respuesta es la misma que antes.
EliminarSí, volví a escribir porque no me saltó el mensaje de publicando. Lamento el error.
EliminarNo hay problema, no se preocupe; yo siempre recomiendo después de escribir seleccionar el texto y darle a copiar antes de enviar.
EliminarSi da algún problema se pega otra vez y se vuelve a intentar el envío sin necesidad de escribirlo todo de nuevo. Es que a veces me ha dado problemas hasta a mí cuando respondo.
Saludos
Gracias por la crónica. Ni sombra de aquel Borja Jiménez que se fajó hace años con aquellos tres toros de Victorino. Devorado, liquidado por el sistema, como tantos otros. ¿Donde está hoy el "¡Cuando yo torero usted se calla!" al apoderado de turno? Nada. El escalafón está por los suelos pero encantado de haberse conocido. A los abonados nos tienen pillados con la ayuda inestimable de la comunidad de Madrid. Con la liberalización de precios cuesta los mismos renovar que comprar 10 tardes en el mismo sitio y además sin abono te arriesgas a quedarte sin entrada. De todas formas este año de nuevo volveré a echar números. Un fuerte abrazo y nuevamente gracias por su estupendas crónicas. Genaro.
ResponderEliminarSí el escalafón está contento imagine usted cómo está la empresa de Madrid.
EliminarSaludos y gracias a usted por haber seguido con tanta fidelidad estas crónicas.
Brindis “al Guerra”… El Guerra pidiendo que lo mate… El Guerra semi callado…
ResponderEliminarUn brindis con ligero aroma a despedida .
Esas encerronas de la mano de Guerra tienen una torna muy mala. Lopez Simón mató seis en Salamanca y aquello no funcionó y fue el primer escalón de la caída del torero.
En Bilbao, Lopez Simón, Garrido y Fortes, por cogida no puede torear Fortes y Guerra no admite a nadie más, queda en mano a mano Garrido y Lopez Simón y este último rompe a llorar por la presión de su apoderado y comienzan las alarmas …
Ayer lo de Borja fue un sin sentido total. Para matar 6 toros, aparte de que hay que dejar a un lado amiguismos ganaderos como en qje tiene Guerra con “Los Pichorronguines” hay que tener unas cualidades y una temporada anterior sublimes.
Sin dejar atrás que se llenó Madrid, pero no de aficionados, entendámonos, de mucho público por ver algo que calificaron de insólito, cuando lo de menos iba a ser entretenido.
Borja no está para seis toros, ni tiene recursos, las porta gayolas es un pretexto de los toreros para demostrar que van a fallar después de ponerse allí.
Recordemos las porta gayola de todo este San Isidro y luego los resultados artísticos en la mayoría.
Decía El Viti, que de rodillas era para ponerse en misa, no para torear y ahora todos andadn de rodillas por el ruedo.
Si alguien tiene afinidad con Borja, que le muestre lo que aquí se dice y recapacite si en realidad se creyó en algún momento que 6 vividos en Madrid para el solito le iban a reportar algún triunfo y piense en su futuro mental y taurino.
Lo de su relación con su apoderado veremos cómo transcurre más pronto que tarde.
EliminarTiene razón en lo de que hay que tener recursos para matar seis toros y precisamente por eso al principio de la crónica preguntaba yo por qué torero hoy en día los tiene.
Saludos
Buenos días Rafa y compañía.
ResponderEliminarEn primer lugar darte las gracias por el tiempo dedicado a las crónicas y al resto de comentaristas en el blog por sus variados y certeros comentarios. En muchos momentos ha sido el único consuelo en una feria cada vez más depauperada.
Sobre lo de ayer, decir que el verdadero protagonismo estaba en algo muy importante: ¿qué les pasaba a esos toros? Todos se caían de fea manera, y el que no lo hizo fue porque no le bajaron la mano. ¿Todos estaban acalambrados? Ya no vale la excusa de que les pusieron tal o cual vacuna y les sentó mal. ¿Pusieron la misma vacuna a los de Victoriano del Río, Cortés, Domingo Hernández, al sobrero de El Torero?
Que cada cual piense lo que quiera, yo lo tengo muy claro. ¿Habrá análisis de vísceras? A todo el mundo le espanta cuando sale un caso de doping en el deporte. ¿Nadie tiene responsabilidades en esto? Esto es como cuando compras en el Supermercado un alimento en mal estado, mínimo que te devuelvan el dinero, sin perjuicio de la correspondiente denuncia.
Y de eso se trataba ayer, de preservar el futuro de la fiesta. De que esto no vuelva a suceder. Mucho más importante que la sanción a Ferrera. ¿De verdad estamos discutiendo si es lícita o no la sanción a un Ferrera que puso a toda la plaza de acuerdo y vamos a dejar pasar lo que sí ha sido un atentado a la fiesta? El mundo al revés. Me voy tranquilo de la feria, protesté lo que no está en los escritos. Es mi deber moral. Por otra parte, buena parte del público de ayer no era el habitual. Muchos abonados no cogieron la entrada y llegaron muchos más advenedizos de los habituales con hambre de decir que habían visto una puerta grande.
¿No habrá sanción para Fernando Sánchez y algún otro por sacar los capotes desde el callejón? ¿Tampoco por encararse con el público o alentar a las masas del 5 a pedir la oreja para Jiménez? Muy bien alguien del 7 que le dijo que no había puesto un buen par en toda la feria. ¿Y el percance que hubo en la puerta de toriles? Lo de ayer fue surrealista. Lo de ayer sólo tiene parangón con una corrida de Peñajara donde los toros se caían como cucarachas, entonces incluso la afición de la sombra se levantó para protestar. Actualmente ya ni la sombra es lo que era…
Saludos de un aficionado venteño.
Pone usted el dedo en la llaga tratando un asunto tan delicado. Yo me he limitado a pasar de puntillas criticando al veedor pero vaya usted a saber de quién es la responsabilidad sobre el ganado que salió ayer. Del ganado o del estado de esas reses.
EliminarTiene toda la razón criticando esos capotes sibilinamente sacados por los cantos de los burladeros como también vimos en la corrida de Victorino especialmente.
Y eso de los peones alentando al público para que pida casquería es de plaza de pueblo, que es en lo que van convirtiendo a Las Ventas a pasos agigantados.
Saludos
El objetivo se ha cumplido con creces y San Isidro se ha hecho mucho más interesante y pedagógico gracias a sus crónicas.
ResponderEliminarRespecto a la corrida y me duele decirlo porque he tendido (o tal vez todavía tengo) mucha admiración por Borja pero le quedó muy grande la encerrona incluso creo que usted ha sido generoso con su crónica porque estuvo muy desacertado toda la tarde.
Me transmite mucha ansiedad y frustración, parece que está demasiado pendiente del resultado final, me recuerda un poco a la entrevista de Ginés Marín cuando decía que se había obsesionado con las orejas y los números.
Saludos desde Valencia y siempre pendiente de este blog.
Releo la crónica y probablemente usted tiene razón al decir que he sido generoso. Pero quizás lo he sido porque he visto que el hombre puso ganas hasta el final, no como en otras encerronas donde hemos asistido a la bajada de brazos de muchos toreros cuando la cosa se iba torciendo.
EliminarSaludos y me alegro de que esté pendiente de nuestro modesto blog
Buenos días, pues no estoy de acuerdo con ustedes deberíamos seguir con las protestas sin cesar, ya está bien de tanta sinvergüenzeria cómo tienen con la afición y sobre todo la falta de respeto al REY de la fiesta.(A ése qué dicen que tanto quieren y al qué tanto deben, jajaja)
ResponderEliminarQuién quiera ser respetado primero tendrá que dar para luego recibir, yo cómo aficinada estoy demasiado cansada para seguir aguantando a niños malcriados y caprichosos qué no tienen ningún respeto por nada .
No hay nada más que ver lo sucedido tarde tras tarde, todos los días las mismas lidias, dejar bien colocado el toro para que vaya al caballo les importa un comino mirando al infinito , qué más da lo que hagan los del
castoreño , los mismos pares de banderillas puestos desdé la andanada a mí no me queda afición para terminar de ver ninguna corrida.
Les recuerdo que quién consiente todo lo sucedido en el ruedo son ellos.
Saludos.
Los taurinos han conseguido dar la vuelta a la tortilla en la plaza de Madrid. Ya comenté un día que antiguamente el público de aluvión se callaba cuando el siete protestaba.
EliminarEl trabajo de zapa de los taurinos comandado por los críticos paniaguados ha ido aislando a los protestantes hasta el punto de que han conseguido que el resto de la plaza se encare con ellos.
Podríamos decir que Ventas es la única plaza de España donde todavía se protesta. En el resto de plazas de primera y no le digo ya en las otras, el sistema ha conseguido meterlas en cintura y reírse de los aficionados que todavía pasan por taquilla.
Saludos
Rafa , antes no era solamente el 7 en cualquier rincón de la plaza se protestaba y teníamos aficionados de los qué aprendíamos cada tarde porque siempre hay algo que aprender. Eso nos pasa con éste magnífico blog que aunque discrepamos no dejamos de aprender.
EliminarSaludos.
Sí, es verdad. He puesto lo del siete por centralizar. De hecho, cuando yo era pequeño siempre se comentaba que los más exigentes estaban en la andanada del ocho.
EliminarAllí pusieron en 1972 el célebre crespón negro en señal de luto por el rabo concedido a Palomo.
Saludos y me alegro de que le guste el blog, donde lo suyo es discrepar porque estar de acuerdo con todo sería casi absurdo y más en un tema como el de la tauromaquia. Pero pienso que en lo fundamental todos los que pululamos por aquí sí que coincidimos.
Buenas Rafa y la cia,
ResponderEliminarLamentablemente ocurrió lo esperado. Incomprensible que teniendo esta corrida confirmada hace meses, por toriles aparezca este saldo ganadero. El tercero bis era una auténtica cabra montesa, una sardinilla, una auténtica birria. De escándalo público. Esto antaño se resolvía con gran parte del público tirándose al ruedo.
Lo actuación del jueves de Borja, fue un preludio claro de lo que nos esperaba ayer. Para una encerrona así, no sólo valen las ganas, hay que tener una tauromaquia, sino amplia; que al menos de para saber lidiar, colocar a los toros en suerte, intentar ser variado con el capote, y que menos que certero con la espada. Toro que no valga, se pasaporta de estocada, y a por el siguiente. Y sobretodo, no ponerse pesado pegando pasaes y más pases. Menos aún con babosas inválidas...
No sé si el brindis a Guerra en el primero sonó a despedida - desde la plaza, ni idea de lo que le pudo llegar a decir - pero lo que está claro es que es otro producto amortizado. Habrán hecho dinero, y al diestro le habrá dejado vacío en lo mental. A por el siguiente. Una pena.
Enhorabuena - y gracias - Rafa, por haber aguantado estoico. Después de la Beneficencia, con ganas de que llegue el verano y septiembre, para volver a ser cuatro gatos mas los grupos de chinos y japoneses. Sin peleas, botellones, borracheras, vivas a españa o al pueblo/CCAA que toque ese día. Ha sido duro, y además esta feria, extremadamente calurosa para los que estamos al sol.
Saludos desde Madrid,
Rulan
Totalmente de acuerdo especialmente con su segundo párrafo donde critica la falta de variedad y de recursos de Jiménez quien es, como he repetido yo algunas veces, un diestro muy limitado.
EliminarSaludos y gracias a usted por seguir las crónicas. A ver si hay suerte y nos vemos en alguna corrida de esas de los japoneses. Haremos terapia de grupo en el pasillo de la grada del nueve como otras veces con más aficionados venteños seguidores del blog
Que así sea. Nos vendrá bien a todos... Abrazo.
EliminarEl incidente del callejón con uno de los toros devueltos lo pueden ver aquí:
ResponderEliminarhttps://www.instagram.com/reel/DZUKoOAswsh/?igsh=MXdnMWE2d2k5cndkYw%3D%3D
Gracias por la crónica. Diseñar una tarde de 6 toros para un solo matador se hace difícil de entender. Con tres puedes permitirte el lujo de que uno tenga una mala tarde, o peor: que dos tengan una mala tarde. El tercero si está bien salva la situación. Pero seis solo para uno es mucho apostar, parece. Respecto a ayer, no entiendo por qué si se entra a matar en una dirección y sale mal se insiste por ese lado. Siguiendo la tesis que expone el blog, no parece que acertara al elegir la dirección de entrar a matar en función del comportamiento exhibido por el toro.
ResponderEliminarAhora que termina la feria sería interesante que la empresa preguntara a los que han comprado el abono si volverían a hacerlo el año que viene. Hay tecnología para enterarse. Otro asunto es que el responsable de marketing envíe a Ulan Bator al graciosete que lo proponga. Pero sería el dato más objetivo para valorarla.
Durante la retransmisión pensaba en si la misma corrida habría mejorado en caso de ser tres los diestros. Pero ¿usted cree que realmente hubiera mejorado en caso de acompañar a Jiménez Rufo, Garrido, Álvaro Lorenzo, Luque, Perera, Manzanares Castilla o el actual De Justo? Por poner algunos nombres a vuelapluma.
EliminarSaludos
Buenos días.
ResponderEliminarDecir que ayer llegaba entusiasmo del tendido para justificar su ya agotador ataque diario a Las Ventas equivale a no tener muy claro lo que ocurrió ayer en la plaza. Desde el tendido −y posteriores tertulias de bar− lo que se percibió fue una corrida infame con sus merecidas broncas a empresarios, ganaderos y toreros. Nada diferente a la realidad. Y eso que los domingos, precisamente, lo que menudea en su despreciada "primera plaza del mundo" son turistas (principalmente españoles). Es obvio que tamaña decepción en tan esperada corrida provocó un exceso de entusiasmo en cuanto Jiménez enlazó cuatro pases, pero nada más. El diestro se fue sin oreja alguna, y todos los actores se llevaron su merecida bronca cuando tocó. No veo razón para tan fiera crítica.
Aunque es la primera vez que interactúo, soy lector habitual de su blog desde hace años. Me gusta leerle porque es el único rincón que conozco donde se rinde culto sin complejos al rigor, es un sitio donde aprender y porque supone una desintoxicación de tanto triunfalismo televisivo (parecido al que recibe usted de sus habituales lectores, si me permite la crítica hacia algunos de ellos), pero debo decirle respetuosamente que me parece agotador comprobar que, pase lo que pase en la plaza, para usted, la crítica amarga no es parte del análisis, sino la finalidad en sí misma.
Por último, reivindicando mi plaza y casa (puesto que soy del barrio), decirle que la decadencia en la afición taurina en la que coincidimos es generalizada en TODA España, y la que sigue siendo primera plaza del mundo no se iba a librar de esa lacra. La diferencia está en que aquí, algunas veces, se siguen escuchando broncas cuando toca. Usted, tan riguroso en otros asuntos, mete en el mismo saco al turista y al sufrido abonado de toda la vida. Con todo, seguiré leyéndole tratando de aprender siempre y discrepar de su amargo punto de vista.
P.S: respecto a la devolución del toro apuntillado, decirle que González sacó el verde en cuanto cayó el toro, antes de saber que éste no podría levantarse. Al menos eso percibí yo. Habría que estudiar ese caso concreto conforme al reglamento.
Me sabe mal que piense que meto en el mismo saco al del clavel y al cabal. De los cabales conozco a algunas decenas de los que van a las Ventas, en cambio del clavel y del gin tonic no conozco a ninguno.
EliminarLos cabales me merecen todo el respeto y son los primeros que lamentan la deriva de la plaza por la que veo que usted siente un muy respetable cariño. Sucede lo mismo con otros amigos de Sevilla aficionados serios que ven como está su plaza.
Por supuesto que estamos de acuerdo en la decadencia general de la afición, en la cual tiene una gran parte de responsabilidad la crítica paniaguada. Pero el público orejil es el que mantiene esto.
Saludos y le agradezco los elogios que apunta a pesar de las discrepancias
Es muy difícil de agradecer este gran trabajo que ha hecho, Rafa. Valga un escueto «gracias».
ResponderEliminarSe vio muy claro cómo el primer toro paró tras el primer par de banderillas. Lo achaqué al asqueroso puyazo que le dieron; no me di cuenta de que una de las banderillas había entrado en el puyazo.
Una cuestión estética: no soporto ver cómo BJ se cruza con el toro, descomponiendo el gesto y dando pasitos laterales como un pelele o como las muñecas de Famosa. Me hunde todo lo bueno que pueda hacer después.
En dar esos pasitos al cruzarse moviendo la cadera ridículamente y haciendo muecas grotescas con la cara los tres mas insoportables son Jiménez, Rufo y Adrián.
EliminarEso de la banderilla lo digo porque me llamó la atención pero vaya usted a saber qué tipo de lesiones son capaces de hacer los de la banda del castoreño con esas lanzadas traseras, donde la piel es tan fina y las vértebras están ahí mismo.
Saludos
Muy buenas, me pregunto a quién se le ocurrió esta idea, corrida in memoriam de los protagonistas. Llevo años diciendo q ese señor B.Jimenez no es torero, ni se acerca, es más, conozco media docena de novilleros mejores, y no conozco muchos. Pero al margen de un caos anunciado lo q más me duele es oír o leer q fue un gesto del torero encerrarse con 6 toros, ya vale de mentiras. El único gesto es coger el dinero y salir pintando, alucinante que sigan engañando a gente con este pega pases de barrio, al q el toro le engancha los trastos cada 3 pases y pega más tirones q un motor averiado. Saludos desde Gijón, vaya mérito de feria tiene usted y los aficionados de verdad q fueron a la plaza.
ResponderEliminarVaya... es usted muy duro. Tendrá que saber que me discutí amigablemente ya hace tiempo con otros amigos aficionados cuando nos vendían a Jiménez como la gran esperanza blanca.
EliminarYo decía que ni de broma era para tanto. Lo mismo me sucede con otros toreros a quienes también nos quieren hacer entrar con calzador como es el caso de Tomás Rufo o de Juan de Castilla para las corridas duras.
En su día fueron López Simón o Ginés Marín.
Me han enviado unas declaraciones del diestro después de la corrida lamentándose de que podría haber cortado dos o tres orejas si mete la espada. Mucho me temo que conforme pasen los días sus lamentaciones quizá tengan otros destinatarios antes que esa teórica mala suerte con el estoque...
Saludos
Suscribiendo todo lo reseñado de la olvidable encerrona por tantos desaciertos...qué lástima me da desaprovechar una ocasión tan idónea para MENCIONAR, RECORDAR la memoria de Ignacio Sánchez Mejías. El pasado año el homenaje a Antoñete se sustanción en una escultura. Hogaño ni un silencio respetuoso, ni un cartel diseñado con IA, ná de ná. Cómo somos los taurófilos...Merecemos los puyazos de Urtasun y la compaña por la amnesia.
ResponderEliminarSí, dio la impresión de que lo de Sánchez Mejías era una simple excusa para colar la encerrona después de San Isidro.
EliminarEn este blog amigo está este texto sobre las circunstancias de su muerte:
https://share.google/Vj014BUX8NarUEGRC
Saludos
Y ya que ha salido el tema de Ignacio le enlazo esta tesis doctoral sobre su carrera como torero relacionada con el diario ABC:
Eliminarhttps://share.google/FOqMzNyx51VTcRsFy