No estamos muy seguros de que el paleto viendo su corrida desde el cielo se identificase mucho con estos seis toros. Lo decimos porque fueron de una nobleza que ya hubieran querido para sí los Andrés Vázquez, Ruiz Miguel y compañía.
No es que no saliera ninguna alimaña, es que no hubo ni un mal gesto. No criticaremos que salgan nobles pero por lo menos demandaríamos que esa nobleza fuera acompañada por la codicia que se le supone a este hierro. En los dos extremos estuvieron el primero de Román, noble pero con cierto genio y el segundo de Adrián, noble aunque bobalicón hasta decir basta. El resto, aurea mediocritas.
Lo de los picadores volvió a ser la bajeza de cada tarde y el eterno deshonor para la banda del castoreño. Nos castigaron con una colección de lanzadas entre traseras y en el espinazo que desacreditan a todos ellos como profesionales. No se puede hacer peor su trabajo. Fue un auténtico agravio al aficionado que se saldará con irse de rositas una vez más ya que seguro que no hubo ni una sola propuesta para sanción por parte del turista del palco. ¡Váyanse ustedes a esparragar, hombre! ¡FUERA!
Presentación muy correcta para nuestro gusto a pesar de que un par fueron protestados, ya los veremos. Todos en tipo, todos con hocico de rata y ninguno con esos extraños perfiles acarnerados que a veces vemos en estos toros.
Dado que Victorino padre siempre presumía de que sus toros no se caían, nos entretuvimos como siempre en los últimos tiempos en contar las ocasiones en que doblaron las manos. Todos lo hicieron alguna vez hasta sumar un total de once. 'Si se cae el toro, se cae la fiesta', decía siempre Andrés. Ninguna corrida de toda la feria ha claudicado tanto.
El encierro dio una media de 545 kilos y su juego fue el siguiente: primero, muy soso; segundo, pegajoso; tercero, maltratado vilmente en varas y con genio en la muleta; cuarto, muy noble y muy humillador, desaprovechado por Morenito; quinto, tan noble como tonto y sexto, bravo en las dos entradas al caballo y noble aunque distraído en la muleta.
MORENITO. Su primero era cárdeno, zarco, largo, veleto y bajo de agujas. Las fotos son del maestro Moore:
Lo enceló muy bien en la capa, lo mejor que hizo en toda la tarde:
Poca cosa en el caballo como no fuese cobrar trasero y recargando.
El toro tenía una embestida sosa, al paso, blandeando pero humillando. El viaje cada vez se hizo más corto y empezó a enterarse de la película. Al final, nada. Media muy tendida, atravesada y suelta, perdiendo la muleta, más dos descabellos.
El cuarto era este cárdeno oscuro, ensillado, con un lunar atrás cerca del rabo, veleto y a la vez cerrando:
Ordenó el diestro no pegar al toro y el primer tercio se saldó con un simulacro. Un simulacro trasero, cómo no.
Muy mala brega de Jairo, que no pudo meter en cintura al toro. Después resultó que hacía un surco con el hocico en la arena pero la colocación de Moreno volvió a dejar mucho que desear. Fíjense en el morro del toro y en la figura del torero:
Pocos toros ha habido en el serial con la espectacular humillación de este, observen. Así, una y otra vez:
Escuchábamos de fondo algunos oles que no entendimos ya que veíamos al diestro pegando pases interminablemente siempre por debajo de la bondad del tal Cobrapastos.
Demencial suerte contraria para un toro como este, que lógicamente le cortó hacia afuera y lo persiguió tras dejar casi un bajonazo perdiendo la muleta. Entre la faena y el estoque, menuda manera tan penosa de tirar por la borda un toro de triunfo... y de Victorino... ¡y en Madrid!
ADRIÁN. Su primero era un cárdeno veleto, con hocico de rata y poco cuello. Lo recibió con verónicas de escandaloso paso atrás, dejando un surco en la arena con la zapatilla cuando retrasaba la pierna de dentro:
No sabe ponerlo en suerte y luego el toro se encela dejándose pegar. En el segundo repite Adrián su incompetencia y su desprecio por la suerte de varas pero el toro se va suelto. Nosotros somos partidarios de las tres varas pero no entendimos por qué puso a este una vez más cuando estaba más que visto.
El animal había empezado a reservarse en el segundo tercio apretando para adentro. Inició bien la faena haciendo que el toro no viese otra cosa que muleta.
A pesar de ello era pegajoso y obligó a Adrián a perderle pasos constantemente. No se fio nunca ni un pelo y por ello se ubicó siempre en el lateral del toro. Lo protestaron con motivo pero los televisivos criticaron esas quejas diciendo que es que no se daban cuenta de las dificultades del toro. Y aguanta...
Igual le pegó cincuenta pases antes de dejar una estocada entera arriba con muy bella muerte del toro embistiendo con su último aliento antes de rodar. Este es el momento, lo mejor de toda la tarde:
El quinto era este Jarretero, un cárdeno, llorón, degollado y asaltillado de pitones, con 572 kilos. Seguramente fue protestado por su cara ya que no tenía las dos antenas de rigor que muchos exigen aquí:
Lanzada espantosa, caída y en el lomo, con intento de romaneo del toro como ven abajo.
En la segunda se vino de largo sin tardear y rompió la sexta vara de la feria:
En la tercera entrada sí que tardea y escarba antes de descabalgar a Díaz con el topetazo. El turista escuchó bronca por cambiar el tercio:
División de opiniones cuando brindó al público. Resultó ser un victorino comercial por su bondad monjil y su obediencia perruna. ¿Es necesario poner esas caras tan grotescas para torear?
Le hizo el mismo toreo que ha hecho a otras terneras en esta misma plaza. La diferencia era que al tercer pase le había comido el terreno y tenía que rematar. Se alargó para nada incluyendo un arrimón de pueblo.
Pinchazo y rinconera tapando la cara del toro, como ven por esa disposición horizontal del palillo. Tres descabellos por culpa de Valladar y su contumaz manía de querer apuntillar por delante consiguiendo sólo levantar el toro:
ROMÁN. Su primero era cárdeno oscuro, veleto y en tipo aunque fuera protestado. En el arrastre sería aplaudido:
Se chocó contra el primer burladero:
Se deja pegar una lanzada criminal en el espinazo como ven y en el segundo le hace tres agujeros diferentes. De cárcel, ¡pero a pan y agua! Esto de abajo fue el denominador común de todo el festejo:
Correcto el segundo par de Del Pozo:
Román lo vio claro y empezó a torear sin preocupaciones extrañas. El animal tomaba el engaño con temperamento y el diestro abría un poco la puerta al final de cada pase para poder ligar, cosa que no le censuraremos.
Tuvo mérito saber embarcar esa embestida pero echamos de menos que hubiese dado ese paso más hacia el toro en cada pase. Pero es el Román de después de las cogidas y con estos bueyes hay que arar. Ah, y faena ultraderechista.
Buena estocada recibiendo que cayó arriba pero perpendicular por clavar a capón, con muerte en los medios.
La primera oreja no nos molestó pero la segunda, que nunca dudamos que el turista iba a conceder, sí porque sobraba. Por supuesto que si las comparamos con las que él mismo regaló a Talavante en la de Cuvillo, no hay color. Fue muy honrado el diestro cuando en el callejón dijo que la faena seguramente no era de dos orejas. Dejó a los televisivos bastante corridos porque no era eso lo que ellos habían dicho con su cargante triunfalismo. La estocada, a pesar de la forma de clavar, fue una de las mejores de la feria, eso sí:
El sexto era este cárdeno, con lunar en la grupa, con cuello, degollado, llorón y con leña cornivuelta:
Primer puyazo de bravo, empujando el caballo contra las tablas y con las patas al aire como ven. En premio recibió la recurrente vara en el espinazo sin vergüenza. Para lo malos que son, este tuvo la gran habilidad en la segunda entrada de volver a acertarle en el mismo agujero y encima barrenando. Al pobre le caía la sangre por el costillar:
La corrida terminaba con otro toro muy toreable, noble y empapado aunque un poco distraído. El problema fue que tenía poca gasolina y la faena se diluyó. Comprueben lo que decíamos del costillar:
¿Han visto el lunar? Pinchazo horroroso a capón, otro igual de malo perdiendo la muleta y... no podemos decir cómo acabó ya que en ese instante se cortó la transmisión. Si la cuelgan lo añadiremos.
Han comprobado que no hubo un toro completo. Lo hubiera sido una combinación del caballo del sexto y la muleta del tercero, curiosamente los dos de Román. Pero victorinos que pidieran el carnet... pues un poco ese tercero y pare usted de contar.
Pensábamos que Victorino traería una corrida correosa y con toros más listos, como aquella de 2023 que pueden recordar aquí. Pero ya ven que no hubo suerte. Bueno, no la hubo para nosotros desde el sofá porque lo que es los toreros sí que la tuvieron ayer aunque el único que la aprovechó fuera Román... con la colaboración del palco.
Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


























Buenas Rafa!! Saludos a usted y a todos los selectos lectores del blog. Me indignó bastante la actitud de los picadores de Román con esas varas asquerosas de cárcel cómo bien comentaste y más aún la actitud de Román haciéndose el desentendido en las mismas, sentí qué fue una puerta grande mediocre, lo sentí muy eléctrico y le faltó torearlo más al natural. En la transmisión al ver las caras grotescas de Fernando Adrián exactamente pensé en qué harías mención de ellas por aquí, se ven ridículas. Morenito desaprovechó un toro de triunfo,. En general me quedo con muy mal sabor con esas suertes de varas tan indignantes y nefastas.
ResponderEliminarSaludos desdé la Ciudad de México.
Es que es lo mismo tarde tras tarde. En el segundo de Román se escuchó claramente al maestro diciendo que parase de barrenar pero no hizo caso y tuvo que gesticular ostentosamente para que por fin le hiciese caso. Aquí le otorgo el beneficio de la duda porque no creo que fuese comedia como tantas otras veces en tantos toreros.
EliminarLa ventaja de estar en la plaza a pesar de tener que aguantar lo que aguantan algunos de los amigos abonados es que no se ven esas muecas absolutamente ridículas de toreros como Adrián, Rufo y tutti quanti.
Saludos
Me alegro por Roman, honesto matador de toros y que necesitaba de un triunfo así.
ResponderEliminarPodía explicar Roman ó que alguien le hiciese llegar la propuesta de por qué su negativa a dejarse apoderar por Guerra y el trámite que siguió Guerra con sus habituales fantasmadas para apoderarlo…
Fernando Adrian desde que ya no está a las órdenes de Maximino, es una sombra perdida en el toreo.
El ganadero de Toros de Castilla ya acusa el convencimiento eterno de la espera que nunca llega de triunfar en Madrid, está pasado de fé, tiene esperanzas, pero ya lo ha abandonado la caridad.
Lo de Victorino es lo más rentable en la cabaña de lidia ( cabaña de bravo hay que demostrarlo) y permanece ahí con aquella rentabilidad del siglo pasado.
Es como observar las piernas de Sophia Loren a día de hoy y querer verlas con los ojos de hace 60 años.
A todo el mundo le cae más o menos bien Román, quizás excepto a algunos aficionados de Castellón... Tiene el mérito de haber sabido tocar las teclas del público madrileño. Pero no del que lleva el clavel en la solapa sino del que fue robleñista y ahora es romanista.
EliminarVictorino sigue gozando de crédito pase lo que pase aunque su corrida haya blandeado más que ninguna otra en la feria o que sus toros hayan perdido en buena medida aquellas ideas de tiempos pasados aunque muchas fueran malas.
Saludos
Vi los tres primeros y como dices. En parte me decepcionó, pensé q embestiría la corrida pero no tan en linea y más acostándose y ganando los terrenos de adentro con mayor agilidad. Lo cierto q vi a Adrián en su estilo de perder pasos y dar pases sueltos sobrado y a Román igualmente sobrado entendiendo ambos como vender su moto y eran más ágiles q los toros. A morenito francamente perdido algo q no me extrañó pues es un torero q solo demuestra tener planta pero muy falto de recursos y ver los toros. Lo q vi le pongo un 6,5 o 6. Estuvo bien la cosa pero, claro, esperaba un notable y nada. No llego al notable raspado de 7.
ResponderEliminarSobre las dos orejas. Está claro q hubo faena pero la segunda oreja es de poco peso le faltó para mí algo mas. Tampoco me importa mucho el tema.
Garcia debe mejorar lo del caballo porque va al límite y me huele q el Adrian y el Román van a ser unos fijos de este tipo de corridas. Bueno quien sabe
Ya digo en la crónica que la forma de embestir que tuvieron los toros ayer tuvo que hacer que Ruiz Miguel se frotase los ojos recordando la saliva que debió tragar tantas tardes con esta ganadería. Y lo mismo vale para otros toreros como Esplá. El pobre de Andrés Vázquez ya no se puede frotar nada.
EliminarEs usted benevolente en su puntuación... cosas de la edad seguramente.
Saludos
Buenas Rafa y la cia,
ResponderEliminarGanaron ayer los toros, por mucho. Salvo Román que supo darle ligazón y ritmo a su tercero. Le faltó dar ese pasito y fajarse de verdad con el toro, para que la cosa hubiese tenido más rotundidad ; y algo más de toreo al natural. Gran estocada. Oreja de ley, pero no para dos. Parece ser que el mismo lo reconoce cuando le entrevistan. Puerta Grande por “acumulación”, 17 orejas cortadas en Madrid, numerosos de mucho mérito. Conoce bien la plaza y sabe lo que gusta al aficionado venteño.
Morenito y Adrián como decíamos, muy por debajo de sus oponentes. Llegaron a la muleta con motor, humillación y ganas de perseguir las telas. Ni un mal gesto. Nada de alimañas a la vista. Martin García otro que lleva la ganadería muy en la mano. Tiene mérito pues ha conseguido en poco tiempo lo que perseguía. Al caballo alguno se arranco con alegría, pero fueron picados de manera nefasta. Una tarde más.
Ánimo Rafa, que ya se está la meta a la vista… Se está haciendo largo este Tour. A ver hoy con el pupilo de Guerra. Tras lo visto el jueves, mucho tiene que cambiar la cosa para que remonte el vuelo. Veremos.
Saludos desde Madrid,
Rulan
Gracias por el ánimo. Respecto a que Román reconoció que la faena no era de dos orejas ya lo he comentado en la crónica y por lo demás me alegro de que viésemos la misma corrida.
EliminarSaludos
Buenos días Don Rafael. Le aseguro que Victorino padre estaría igual o más contento de lo que está la familia ahora mismo tanto con la corrida de ayer las pasadas y las qué vengan.
ResponderEliminarFue una persona muy inteligente cuándo había ganaderos qué le desprestigiaban , él supo dar a la afición lo que quería y demandaba ,poniendo a la ganadería en lo más alto con una fama que perdurará con sus biznietos. Eso lo saben muyyy bien en las Tiesas.
Si la plaza tuviese el rigor y la seriedad qué a mí me enseñaron qué era Madrid, ayer Román hubiera dado una vuelta al ruedo cómo mucho y por supuesto todos los despojos y puertas abiertas anteriormente ni de bromas .
Yo le quería hacer una pregunta. ¿Haciendo los monosabios todas las tardes lo que hacen desde el callejón, el presidente tampoco puede hacer nada, o tampoco le da la gana?
Saludos.
Seguramente tiene usted razón con lo que dice del paleto. En su día ofreció lo contrario a lo que se veía, que eran toros inválidos y aborregados. Quizá hoy, viendo por dónde van los tiros hacia convertir la tauromaquia en un ballet casi ridículo, se dedicaría a criar un toro ad hoc.
EliminarRespecto a los monosabios o monolistos como los denomino yo, ya tratamos el tema en una entrada que después le enlazo. Allí escribí esto que sirve como respuesta a su pregunta:
"El reglamento nacional dice en su artículo 72.8 que los monosabios simplemente son auxiliadores del picador y a estos efectos podrán ir provistos de una vara para el desarrollo de su labor. Podemos llegar a entender que desde el callejón azucen al pobre caballo con la vara para intentar que salga de los adentros en una situación de apuro para el piquero. Pero lo de agarrar las riendas desde allí o situarse en el ruedo auxiliando indebidamente al picador nos parece una vergüenza.
"En las plazas francesas donde actúa la caballería de Bonijol jamás hemos visto a sus monosabios pasándose de sabios".
Aquí está explicado:
EliminarUNOS MONOSABIOS DEMASIADO SABIOS
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Saludos
Hola señor Rafa. Victorino se ha pasado echando azúcar a la tarta, cría fama y échate a dormir. La suerte varas es la vergüenza nacional. Yo estuve viendo ayer en la plaza de Granada a Morante, Fandi y Aguado. Toreando corderos Norit de Álvaro Núñez. Solo se salvó el quinto. Faltos de fuerzas, mal picados, cuernos tocados, perdieron las manos, boca abierta. El último toro peso 500... Un trámite para los matadores, postureo puro. No se si volver a pagar una entrada para ir a la plaza de mi provincia. A veces señor Rafa pienso que es mejor mantenerse ignorante de las cosas, conocer trae infelicidad. Saludos desde Graná tierra de Frascuelo (que diría Frascuelo?).
ResponderEliminarYo nunca la hubiera pagado por ver eso pero me figuro que estaba llena y el personal, salvo usted, debió de quedar encantado de la vida.
EliminarRespecto a los picadores la única solución que veo son las sanciones. Que cada tarde se publique el acta con las propuestas para sanción de tres, cuatro o de los seis picadores.
Si algún día quieren hacer un plante, que se suspenda la corrida pero que vayan con cuidado porque igual sí hay alguno que quiere vestirse con esa chaquetilla de oro, seguramente lo más injusto que hay a día de hoy en la tauromaquia.
Y si empiezan a suspenderse corridas por sus protestas, a ver quién sale a defenderlos. Aunque me temo que al 90% del público le da igual esto que estamos hablando.
Saludos