Solo hubo un palha auténtico o por lo menos que hiciera un cierto honor a lo que todo el mundo espera de esta ganadería, otrora temida por fiera y encastada. Belmonte no mató ni uno y Gallito, únicamente tres corridas. Se hablaba de ella como 'o terror dos mares'. Recuerden su historia en esta entrada. De los seis barbastrenses el que a duras penas salvó el honor fue este quinto, que sin ser nada del otro mundo sembró el canguis en el ruedo y tuvo genio en la muleta:
La Asociación Cultural Amigos de la Plaza de Barbastro tuvo a bien invitarnos no sólo a comer sino también a ver la corrida, que se celebró en una plaza donde hay toros desde el año que nació Franco. Vaya de entrada nuestro agradecimiento.
En esa Asociación hay aficionados jóvenes que intentan velar por la suerte de varas. Lo hacen en la misma línea que intentó en su día el Club Taurino Tafallés o los de la ADAC aunque sean gotas de agua en el mar. Se repartía este papel que además estaba enganchado en las paredes del coso:
Parecía que la terna estaba de acuerdo en ello pero nuestro gozo se fue de cabeza al pozo porque no hubo tal. No es excusa que la corrida tuviera en general poco fuelle ya que poner un toro largo para que galope y se le señale no debería suponer ningún quebranto para la posterior faena de muleta. ¿Por qué nos engañaron entonces? Y eso que nos consta que los diestros sabían que habían venido franceses al reclamo de la vacada. Al final tuvo razón un enterado que a nuestro lado en el tendido nos dijo con acritud que si queríamos ver la suerte de varas mejor no viniésemos a Barbastro.
SÁNCHEZ-VARA. Su primero era un negro bragado, aleonado, cornialto, en puntas y con trapío a pesar de los citados crotales. Todo era fachada porque vino bien picado del campo. En Madrid hubiera visto el verde a las primeras de cambio:
La suerte de varas fue un trámite y en el tercio de banderillas al maestro le pegaron un grito pidiendo que clavase en la cara como en Céret. Respondió diciendo que lo iba a intentar. La verdad es que puso este buen segundo par:
El animal tenía las patitas de alabastro y el de Guadalajara hizo de enfermero, con la muleta a media altura y el toro rodando por los suelos como una peonza. En la segunda foto no es que ya lleve la espada dentro sino que estábamos a mitad de ¿faena?
Desesperación del diestro y estocada baja sin puntilla:
El cuarto era este negro estrellado, con carita infantil y un ojo derecho un poco sanguinolento pero sin que le impidiera la visión:
Se enceló en el peto pero sin el palo. Después el maestro hizo el único quite de la tarde, por navarras:
En banderillas esta vez se alivió:
El toro se alegró con los alegradores y el personal se calentó con el inicio genuflexo de faena entre la polvareda. El de Folque era un bombón y además conservaba algo de gasolina aunque siempre embistiendo al paso. Aquí, por el derecho:
Y en la siguiente, por el izquierdo. Era para hacer el toreo bueno y Sánchez-Vara hizo... el suyo. Este fue el mejor pase que nos ofreció. Observen cómo metía la cara el toro, en plan Garcigrande:
Emborronó todo con un espantoso sablazo bajo que cayó en el costillar. Semejante cuchillada no fue óbice para cortar una orejica del bondadoso público del Somontano:
CASTAÑO. Su primero era este negro zaíno, silleto, zarco y arreglado del pitón izquierdo, que encima clavó un par de veces en la madera y bien hondo:
Buen empuje del toro llevando el caballo hasta la barrera pero levantándole el palo. Rubén Sánchez dio el pasito de más mientras Vivas hacía una brega de terciopelo porque el toro se mantenía en pie con alfileres:
Castaño se puso a torear sin probaturas ante un torillo que era una hermanita de la caridad. Ningún interés.
Estocada corta, arriba, llevándose luego un golpe en las costillas al derrotar el toro en el primer descabello de los cinco que pegó:
El quinto era este negro zaíno, gordo, astifino del izquierdo y arreglado del derecho:
Como a esta gente le asusta siempre el toro grande, el maestro ordenó un monopuyazo español especialmente asqueroso, con metisaca, recargue y túrmix. Cuando había silencio antes del segundo tercio y venía hacia la barrera no pudimos por menos que gritar afeándole la conducta pero el salmantino hizo como que oía llover. Si lee estas líneas que sepa que fuimos nosotros. Por cierto, si en lugar de ser la puya de Bonijol llega a ser la española, le hace un boquete por el que se podría haber metido el puño de Tyson:
Estuvo bien el presidente obligando a los peones a dejar por lo menos cuatro palos ya que querían escaquearse. En cambio, el alcalde estaría después muy mal regalando una oreja que pidieron cuatro gatos y que el diestro no merecía ni de broma. Vivas puso las banderillas por internet como ven.
El toro era áspero pero Castaño decidió plantarle cara aunque no lo llevó toreado en ningún momento y él lo sabe. Ya dijimos al principio que fue el único palha que hizo cierto honor al hierro que ostentaba:
Pinchazo malo y estocada sorprendentemente arriba, por supuesto que alargando el brazo. '¡Con la mano firme!', le había gritado Rubén cuando se perfilaba aunque nos quedó la duda de si esa firmeza la pedía para la mano derecha o para la izquierda ya que las dos las tiene blandas a la hora de matar.
El animal estaba moribundo en tablas totalmente a contraquerencia y aun así cruzó el ruedo pareciendo bravo. Nuestros aplausos cesaron cuando no se paró en el platillo sino que continuó hasta toriles. El presidente aguantó el pequeño chaparrón de una petición minoritaria a la que se sumó de forma vergonzosa el mozo de espadas de Castaño, silbando y gritando patéticamente desde el callejón. Sin embargo nos decepcionó cuando terminó bajándose el pantalón al enseñar el pañuelo:
DIEGO GARCÍA. Su primero era este negro bragado, meano, cornialto, delantero, con pelota y con arreglo en el izquierdo:
Se arrancó muy alegre al primer puyazo. En el segundo García lo puso de largo dejándolo perfectamente en suerte casi en el platillo y cuando nosotros lo aplaudíamos, se viene a la barrera y pide el cambio, que le fue concedido. La cara de tontos que nos quedó todavía nos dura. Está claro lo que sucedió: cuando se retiraba tras dejar el toro en suerte algún subalterno resabiado de su cuadrilla le debió de susurrar que pidiese el cambio. García es uno de los que funciona mucho sintonizando radio macuto. Fue una pena porque además picaba Juanan Agudo:
Se debió de romper algún vaso sanguíneo porque observen que sangró de una manera extraordinaria. Esto no es normal:
Bien Venturita y Mayoral con los palos:
En la muleta tuvo una nobleza bobalicona. A veces parecía buscar pero era porque se quedaba debajo al ir asfixiado:
No hubo nada para el recuerdo antes de cuatro pinchazos entrando sin fe y el toro que se echó de forma extraña, seguramente acusando una probable lesión en varas:
El último era este negro zaíno y badanudo, al cual el chapucero le había dejado un pitón derecho que parecía un rábano y que encima sangraba:
Exhibición de marronazos del pinchaúvas en la primera entrada dejando al pobre toro como un colador. En la segunda la exhibición fue del caballo, que en el topetazo se cayó con las cuatro patas pero se levantó como un muelle.
Excelentes Mayoral con los palos y Ventura en la brega, enseñando a todos que el toro era de oreja:
García salió y nos demostró que milita en la ultraderecha pero además con poca finura:
Tras una sobredosis tóxica de pegapasismo perpetró esta media horrorosa por baja y casi en el lomo, más cinco descabellos. El mismo Venturita de antes se cubrió ahora de oprobio capitaneando una repugnante rueda de peones, indiferente a las protestas de algunos, entre ellos nosotros:
Decepción un poco inesperada pero sin paliativos con el ganado portugués. Decepción más esperada y también sin paliativos con la terna, especialmente por lo dicho de querer lucir a los toros de boquilla para luego en el ruedo olvidarse de lo prometido.
Lo mejor fue haber compartido mesa y mantel con jóvenes y buenos aficionados de Aragón que además dio la casualidad de que eran lectores de nuestro modesto blog. Su concepto serio de la tauromaquia hace que alberguemos una cierta esperanza en el futuro aunque la fuerza de los taurinos y sus paniaguados es tan grande que los ímprobos esfuerzos por que haya seriedad en este espectáculo son como sembrar en el mar.
Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.


Ese último toro nunca debió salir. Es vergonzoso como está "arreglado". Y to creo que de ambos pitones.
ResponderEliminarProbablemente tiene usted razón pero en Aragón tiene que haber siete toros para que se pueda celebrar un festejo y el séptimo es el que quedó de sobrero, que estaba completamente despitorrado y era imposible que saliese como titular. Si no sale ese sexto la corrida se habría tenido que suspender.
EliminarSaludos
Si estaba peor que el sexto no me quiero ni imaginar cómo estaría. ¿No había opción de buscar un toro cerca de otra ganadería?
Eliminar¿Ese séptimo es el que dice usted que cojeaba y Folque quería lidiarlo?
No. Ese era el octavo, de manera que el cojo y el despitorrado sobrero se han quedado en Barbastro durante dos meses por el rollo de la dermatosis y su manutención correrá a cargo de la Asociación.
EliminarSaludos
Buenas tardes, Rafa. Menudos petardos los que ha pegado la ganadería de Palha esta temporada con la corrida en Madrid del 26 de abril y la corrida de Barbastro aquí comentada. João Folque me recuerda a Victorino Martín hijo, vendiendo su ganadería como "encastada, brava en varas, con fuerza, genio, fiereza, seria, con trapío y emoción" cuando ambas ganaderías han traído en los últimos meses toros nobles y empalagosos, descastados y sin emplearse en los caballos de picar. Obviamente la situación de la ganadería de Victorino Martín es de muchos años atrás y por decisión propia de Victorino Martín García para que las figuritas de mazapán y pitiminí lidien sus toros. En fin, no sé qué querrá hacer João Folque con el hierro de Palha, porque con estas corridas tan toreables que lidió en Las Ventas y Barbastro parece que quiere que su ganadería esté entre las torifactorías comerciales. Le queda al antiguo "O Terror dos Mares " un toro está temporada en la concurso de Madrid del 27 de septiembre. Y por cierto, gracias por la crónica de la corrida de Barbastro y también leí recientemente la entrada sobre la historia de Palha, muy interesante y bien redactada. Saludos desde Ronda, escribe Raúl.
ResponderEliminarGracias. Hombre, aquel 'Barberito' fue buen toro el año pasado:
Eliminarhttps://share.google/xhQI0k8XvCipqY4b1
Saludos
La corrida que Palha lidió en Las Ventas el pasado año el 20 de abril de 2025, Domingo de Resurrección, fue premiada como la mejor corrida de la temporada pasada en Las Ventas por la Asociación El Toro de Madrid. Y el toro "Saltillo" que la divisa portuguesa lidió en la concurso de ganaderías del 28 de septiembre también fue un buen toro, cumpliendo en las tres entradas que fue en varas pese a que fue duramente masacrado por un picador sin afición cumpliendo órdenes de un diestro verde y sin afición también, Javier Herrero.
EliminarOjo lo malo que es Damián Castaño. No sé cómo puedes seguirle en este tipo de corridas afeitadas y de borregos.
ResponderEliminarYo nunca he seguido a ningún torero. Me los encuentro.
EliminarCastaño tiene mucho valor. Ser matador de toros sin saber matar es algo difícil
EliminarEso lo he repetido por aquí muchas veces. José Antonio Campuzano intentó enseñarle pero no ha habido manera. Saludos
EliminarUna verdadera lástima que no hayan salido las cosas como hubieran querido los AFICIONADOS (en mayúsculas) de Barbastro, que cada año realizan un esfuerzo titánico porque se pueda celebrar la corrida. Este año, además, con un extra de imprevistos burocráticos.
ResponderEliminarOjalá el año que viene sus esfuerzos por dignificar la suerte de varas se vean justamente recompensados y tanto público como aficionados salgamos contentos.
Fue un gusto conocerte Rafa, después de tantos años leyéndote y aprendiendo contigo. La próxima vez, antes de la comida, pedaleamos (a ritmo globero) y nos queda un día redondo.
Rubrico totalmente las mayúsculas que pone en su texto para calificar a ese grupo de aficionados de Barbastro inasequibles al desaliento.
EliminarEl placer fue mío y respecto a lo de salir en bici me da la impresión de que usted camina mucho más de lo que quiso aparentar. Me llevaría con el gancho...
Saludos