domingo, 19 de abril de 2026

FERIA DE SEVILLA, 2026 (1). VICTORINO: PICANDO PIEDRA

Nos pusimos a ver el festejo con la esperanza de que no saliese ningún Patatero. Uno estuvo a punto de emularlo pero el resto resultó variado aunque muy desigual de presentación. Y eso siendo generosos ya que hubo dos ejemplares impresentables. Parece ser que Florito está por ahí dentro asesorando a la nueva empresa. Este hace como Morante, se retira pero no se retira. Quizá él tenga la explicación a la clamorosa falta de trapío de varios de los seis de ayer. Si alguno de ustedes lo conoce, se lo pregunta.



Corrida con una media de 548 kilos y blanda. Catorce veces doblaron las manos, algo que no sucede con las ganaderías más comerciales pero sí con Victorino hijo. Los medios tapan este detalle que al padre sacaría de quicio. Nosotros hace años que tenemos la sana o malvada costumbre de contar las caídas de sus toros y acostumbran a superar siempre el doble dígito en cada festejo.

Hubo dos romaneos dedicados a los que siguen repitiendo que lo de Albaserrada no empuja en el caballo.

Su juego fue el siguiente: primero, muy blando de manos pero con genio; segundo, humillador, de triunfo claro pero desaprovechado; tercero, muy tardo pero con temperamento; cuarto, blando y suavón; quinto, un choto impresentable y sexto, bravo en dos entradas al caballo aunque luego asfixiado.

Fue un mano a mano entre dos diestros estajanovistas. Ya saben que Aleksei Stajanov fue un minero soviético que picaba piedra como ninguno y que era capaz de extraer toneladas de mineral él solito en cada jornada. Pues con lo de estajanovistas ya nos entendemos.

Presidió Luque Teruel, quien estuvo más duro que cuando coincide que el de abajo es santo de su devoción.




ESCRIBANO. El primero era un cárdeno oscuro, veleto y sin hocico de rata porque era acarnerado:



Se deja pegar saliendo suelto, nada. Este público maestrante tan facilón y nada exigente aplaudió igual el buen tercer par que este segundo:



El toro plantó cara de inicio pero parecía con ganas de rajarse. Cuando le bajaba la mano se iba al suelo pero si se la levantaba, protestaba.

Era pronto y un poco bronco. Escribano no dudó y cuando el animal se cansó tiró bien de él pero siempre ubicado al hilo, sin fiarse. 



Es de los pocos que sabe distinguir entre natural y contraria pero pegó un sablazo malo por trasero y caído más dos descabellos:



El tercero era cárdeno, astiblanco y meleno. Lo recibió a porta gayola con desprecio inicial:




Tardea lo indecible en el primer tercio aunque al final empuja. En el segundo puyazo tampoco quiere pero no se irá sin llevarse un total de tres agujeros diferentes de Peña.

Tres pares vulgares con un tercero donde, como siempre cuando va por dentro, le echaron el capote desde el callejón. Qué feo... Volveremos a hablar de este detalle en la próxima entrada cuando comentemos lo de Morante y la silla. Ya pueden ir calando bayonetas los de la parroquia morantista:



Muy tardo al cite, lo cual ni de broma es de toro bravo, pero encastado y fijo cuando se decidía a embestir. Pierna atrás de Escribano pero mano baja obligando:



Agotó rápidamente el depósito y recortó drásticamente el viaje repuchándose. Insistencia pesada del maestro antes de una entera trasera y desprendida sin cerrar los ojos. Para Cañaílla, 'en todo lo alto':



El quinto era un Mirandés negro y cariavacado, indigno de plaza de primera, que volvió a saludar a porta gayola en el peor portón de España para ello. Cuatro minutos esperó arrodillado:



Se suelta en los dos entre protestas por su aspecto asardinado. No comprendemos cómo su cuadrilla lo reservó para el quinto lugar. Casi se queda sin toro de tanto verlo pasar antes de clavar:



En la muleta buscaba con su viaje corto y soso, escuchando voces de los que habían venido de Madrid, que pedían que lo matase. Los televisivos decían no entender esa reacción del público 'que no es la habitual en esta plaza'. Toma, claro, porque estos sevillanos de hogaño son muy conformistas y ayer habían bajado algunos aficionados venteños que animaron el cotarro protestando con toda justicia. Comprueben el inexistente trapío de la cucaracha:



Puñalada trasera y baja tan indigna como el novillete pero sin puntilla: 




JIMÉNEZ. Su primero era el más pesado, con 575 kilos, un cárdeno silleto, anovillado, con cuello, que no se tapaba por la cara. Se escobilló enseguida, observen:



Se aflige al momento y se va suelto, como si conociera a Espartaco. Se llevó una ovación inconcebible por tapar la salida y clavar trasero y caído. Lo de este público tiene tela:



No hizo hilo en banderillas sino que se quedaba quieto tras el embroque. Después humilló incansable con el hocico por el albero:



Bien Jiménez al darle distancia pero mal al dedicarse a pegar pases siempre fuera de cachoCon la izquierda, vulgar, por debajo del toro, que seguía haciendo surcos esperando a ver si sonaba la flauta y le pegaban algún pase bueno:



La flauta no sonó a pesar de que Cañaílla pontificó que Jiménez 'ha estado cumbre' (?). Se equivoca en la contraria pero alarga la mano a capón agarrando esta estocada caída con telonazo. Bella muerte antes de asistir a una sorprendente dureza de Luque negando la oreja. Si fuese Morante, que es su hijo putativo...




El cuarto era un negro entrepelado, bizco del izquierdo, que ya anunciaba poquita fuerza cuando tomó el capote:



Buen empuje con este romaneo en el primero pero en el segundo se va de naja:



Cambio de tercio con dos palos. Confirmó el poco fuelle que le vimos de salida. Jiménez no pegó pases sino trallazos con su muleta XXL, picando y retorciéndose grotescamente:



No obstante fue muy aplaudido, o sea que no nos hagan mucho caso. Para Cañaílla, '¡esto es el toreo, qué faena, Dios mío!' Se vuelve a equivocar entrando dos veces en la contraria: media tendida, media arriba y un muy buen descabello:



El último era un cárdeno claro, asaltillado y justo de trapío:



Romaneo de bravo en el primero y alegría sin tardeo en el segundo aunque sin recibir castigo. Era toro de un tercer puyazo y puesto bien de largo porque hubiese galopado pero estamos en España:



Iván García es tan bueno que sabe pegar ese pasito de más para aliviarse mientras se la da con queso al público de aluvión. Observen dónde está el cuerno y dónde su muslo. Cuando el toro pegue el cabezazo él ya estará fuera de la suerte:



Confirmó el toro con la embestida su condición de asaltillado pero blandeaba de manos y se apagó en la segunda tanda. Poca cosa.

Tres pinchazos espantosos y una media en las agujas, entrando siempre desde muy lejos y a la carrera. Este invierno ha estado con Morante y no ha aprendido nada. Nos referimos a la suerte suprema,  disciplina en la que debería y podría aprender del de La Puebla:




Variedad en los toros, siendo una corrida grisácea, y vulgaridad en ambos diestros, de ahí nuestro soviético titular que, por otro lado, podríamos aplicar a tantos y tantos diestros del actual escalafón. Pero no se puede pedir uvas a la higuera. 

Lo asombroso es que al terminar Jiménez se lamentaba de que si llega a matar bien, hubiera podido abrir la puerta del Príncipe. Y tristemente tenía razón. 

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.



martes, 14 de abril de 2026

LAS VERDADES DEL TOREO DE VERDAD (30): LA FALACIA DE PONCE

Falaz no en el sentido vulgar de embustero sino en el más sibilino de capcioso, esto es, el de alguien que argumenta con el objetivo de confundir o arrancar en el interlocutor una respuesta que favorezca los propósitos de lo que quiere convencer. 

Ponce logró esa respuesta favorable cuando el público de Villaseca de La Sagra aplaudió su demostración técnica de cómo torear, a pesar de que como veremos lo hizo al hilo del pitón y con la pierna de salida escondida.


Esa teoría poncina, para nosotros falaz aunque muchos la consideren el quinto evangelio, no sorprende nada a los avezados leyentes de nuestro modesto blog. Por aquí hemos transcrito su repetida opinión de que 'cargar la suerte en el toreo es una ventaja'La clase que vamos a analizar seguidamente la pueden ver en este vídeo:


Empieza con este pase toreando de salón en redondo:


Tras rematar, se gira y dice 'te quedas aquí al hilo...'. Observen cómo esconde la pierna de salida. Él justifica esa posición porque afirma que si no, no se puede ligar. Lo que anotamos a continuación lo dice en el instante de esta imagen y para nosotros es falso:


'Tú no puedes estar nunca cruzado para ligar... tú no puedes estar nunca cruzado, imposible...' Esa ha sido siempre su teoría, miren:

'No porque estés más cruzado estás exponiendo más. Cuando estás cruzado provocas y desplazas mucho más al toro. En cambio, al hilo del pitón te ve más. Lo que gusta a la gente es que el torero se ponga al hilo del pitón y eche el engaño a la cara del toro. Entonces el muletazo tiene una dimensión muy grande porque el recorrido es muy largo. Hay que dejarse guiar por el toro, no por lo que digan dos o tres periodistas o un público caprichoso'

Podemos coincidir en que sea una ventaja cruzarse exageradamente para enviar el toro hacia afuera. Eso consistiría más en desviar que en cargar la suerte. Pero tiene que reconocernos que el esconder la pierna tan alevosamente como hace él en su demostración es otra ventaja o, como mínimo, un gran alivio. Hay un término medio como veremos al final.

Aprovecha para tocar los costados a los protestantes madrileños cuando dice acto seguido: 'en Madrid el no cruzarse es una excusa muy buena para meterse con el torero con quien se quieren meter'. Efectivamente, maestro, aquí le damos completamente la razón cuando denuncia el doble rasero que han mostrado siempre los aficionados más duros de Las Ventas. Si el torero les cae en gracia, no dicen ni mu pero como no sea santo de su devoción, lo mismo que callaban en uno lo silban, palmean y protestan en el otro.

Insiste Ponce en que 'tú no tienes más remedio que quedarte al hilo del pitón siempre' y vuelve a colocarse mal, con la pierna derecha detrás de la cadera, observen:


Entonces explica la teoría hoy tan de moda de que 'al hilo del pitón es cuando estás exponiendo porque con ese ojo el toro te está viendo totalmente el cuerpo...' Y señala el ojo derecho del toro que tiene delante:


Aquí negamos la mayor porque el toro lo que está viendo si te pones así es tu cadera y una sola de tus piernas y además de perfil, nunca el cuerpo completo. Hay otra falacia en su argumentación y es que le han colocado el torito de cartón ahí mismo cuando todos sabemos que el destoreo de hogaño se caracteriza por abrir la puerta al toro mandándolo lejos en cada pase. Observen cómo lo hace El Juli descomponiendo la figura:


Fíjense en la siguiente imagen hasta dónde lo ha mandado y cómo se dispone a ligar de manera fraudulenta. Salta a la vista que el animal no se ha quedado en la misma posición que el del escenario de Villaseca. ¡Lo ha enviado a tres metros!


El toro de Parladé permite muy bien que lo eches afuera, eso lo saben todos los profesionales y es uno de los motivos para que prefieran este encaste. Con santacolomas de los que no estén aborregados o con albaserradas ya es más difícil. 

Seguro que Pepe Luis Vargas le discutiría lo que ha estado diciendo hasta aquí. Recuerden sus palabras, que suscribimos totalmente:

"Para torear con pureza hay que cargar la suerte, cruzado y de frente. Hay mucha mentira ahora, con la pierna escondida y el echarse el toro afuera. Lo malo es que los aficionados y la prensa lo están aceptando. La prensa está hipotecada porque debe sacar publicidad de los toreros, acompañarlos a tentaderos, presentarles las conferencias... Están hipotecados y no lo dicen"

Ponce vuelve a criticar lo de cruzarse porque dice lo siguiente en la imagen que ven abajo: 'cuando tú estás cruzado y echas la muleta al otro ojo, el toro hace así'. Y entonces coge la cabeza del animal y la gira hacia afuera para que quede mirando lejos de donde está el torero:


Nuevamente se pone de perfil para defender su teoría pero se da cuenta de que puede que muchos no traguen y él mismo critica que alguien se ponga de esta guisa:


Dice en ese momento: 'otra cosa es que estés así, ¡eso no! Es que si tú estás así, jod... es que además es feo. Pero si yo estoy así, con media muleta (vuelve hacia atrás encogiendo el brazo), es que no puedes pitarme...' 

Pues, maestro, nos tendrá que perdonar pero a usted le hemos visto muchas veces hacer eso mismo que critica por ser feo. Mire, la primera imagen es frente a un norit de Algarra que papaba moscas en Murcia (recuerden aquí) y la segunda frente a uno de Victoriano en San Sebastián que embiste al ralentí (aquí):



¿Dónde apuntan sus zapatillas en las dos imágenes? Oiga, y lo de dar el medio pecho al toro, ¿dónde ha quedado?, porque no se lo hemos escuchado en ningún momento.


Eso que dice de la media muleta no lo terminamos de comprender. Observen esta imagen en Bilbao frente a uno de Alcurrucén donde se le ve en esa posición que comenta y de media muleta, nada de nada. Es muleta completa y además king size. Y la pierna escondida que no falte:


Insistimos en algo que decíamos antes: mientras se dirige al auditorio, se ha acomodado en el escenario ese toro de cartón en una posición donde parece que haya un gran riesgo pero eso no coincide con lo que vemos cuando en el ruedo pone en práctica su falaz teoría. Y lo mismo el resto de figuras cuando destorean tan a su sabor. En el pase anterior han abierto la puerta al toro sin rematarlo atrás y cuando el toro está dándose la vuelta no se encuentra en la misma posición que el torito que le han puesto en Villaseca sino mucho más lejos: 


Recuerden dónde lo mandaba antes El Juli. Esa es la verdad y no la teoría en un escenario:


Insiste en que 'aquí toreas con media muleta, con el pico, ¡pero es que es media muleta!'. Lo del pico lo entendemos, lo de la media muleta, no... será culpa nuestra. Dice que no puedes torear con la muleta plana (con el cáncamo dice, enseñando la palma). Pontifica que así, con la muleta plana, no se puede vaciar la embestida del toro. '¡Es imposible!', exclama. Pues mucho nos tememos que si estuviese vivo don Antonio Bienvenida le diría que es dificilísimo pero sí se puede porque él y cuatro privilegiados más lo hacían.



Termina afirmando que 'tú, cuando embarcas, lo haces de media muleta para afuera, que es como torea todo el mundo'. ¡Acabáramos! La media muleta de que nos hablaba antes no era la de dentro, que tiene más riesgo, sino la de afuera, mientras enseñas el pico al ojo externo, como él mismo confesaba. Es llamativo que cuando afirma que así es como torea todo el mundo hace este gesto que ven abajo, con ambos brazos como diciendo que eso es innegable y no hay discusión. Y se gira hacia el auditorio para levantar la voz exclamando: '¡si es que no se puede torear de otra forma!'


Culmina la clase teórico-práctica diciendo 'no sé si lo he explicado bien'. Por la ovación se supone que sí pero a nosotros no nos ha convencido ni un pelo. Mucho nos tememos que ha dado gato por liebre a los presentes, exactamente igual que hizo con los aficionados de la Asociación El Toro de Madrid el año pasado. 

En una conferencia en Valencia decía esto:

"Colocarse al hilo del pitón no es estar fuera de cacho, sino en la perpendicular del ojo del toro. Donde más expones es cuando dejas la muleta puesta para ligar. Ahí no estás cruzado. Sólo de uno en uno puedes estar cruzado con el toro y así es imposible ligar los muletazos. Se expone más estando al hilo, es decir, en la rectitud del pitón por el que vas a citar, que estando cruzado con el toro. Por lo tanto, cruzarse no es un axioma, sino un recurso ante el animal que, por sus características, así lo demande. O dicho de otra manera, cruzarse con un toro es un medio y nunca un fin"

En nuestra modesta opinión, estar cruzado dando dos pasos hacia afuera como exagera él en la representación de Villaseca es una ventaja cuando buscas ubicarte en el ángulo ciego del toro y le echas la tela al ojo externo. Es lo que suelen hacer los toreros de las corridas duras ya que no se fían un pelo de lo que tienen delante. Por eso, aunque les cueste creerlo, las figuras se refieren a ellos como los miedosos. Pero no tragamos con que estas mismas figuras vayan luego escondiéndose del toro echando la pierna atrás y ligando los muletazos de manera espuria tras abrir la puerta al animal en cada pase.

¿Habría un término medio? Sí, pero Ponce no lo cuenta aunque seguro que lo sabe. Tras estar enfrontilado en el primer pase, como él dice, puedes quedarte un poco al hilo del pitón pero sin esconder esa pierna de salida de forma tan alevosa y tramposa como ha hecho en el escenario villasecano. Es lo que hacía el José Tomás más genuino, no el de sus sucesivos retornos para hacer caja. Recuerden pulsando aquí aquella triste reaparición suya en Granada. Sí, este que ven es José Tomás dando pena:


Por cierto, aprovechemos para decir que esa palabra, enfrontilado, la odiamos y nunca la usamos. Viene a cuento ya que Ponce decía esto en otra ocasión:

'Para citar colocado hay que estar enfrontilado entre los dos pitones, y cruzarte un poquito, porque en ese terreno vas a provocar mucho más y mejor la embestida del toro. Esto solamente en el primer muletazo, pero no en los siguientes, por­que por geometría te quedas al hilo del pitón'.

Pues tirando de hemeroteca guardamos esta imagen de un primer muletazo de Ponce a otro de Alcurrucén en una tanda en la plaza de Roquetas. ¿Qué pasa con eso de enfrontilarse en el primero, maestro? Consejos vendo... porque ustedes, los que son figuras, saben perfectamente que se la pueden dar con queso a los aficionados dado que al 90% los van a embaucar. Y a los críticos paniaguados, ni les contamos, esos tragan carros y carretas aunque tienen mucho mayor delito porque ellos sí saben cómo es el toreo auténtico pero tienen que ir a comer al pesebre de los taurinos:


Nos venden esos taurinos así como el propio Ponce en su clase magistral que esconder la femoral y torear hacia atrás es ubicarse al hilo del pitón y así arriesgar más ante el toro. Nunca lo comprenderemos. ¿Esto que hace Roca con uno de Victoriano es arriesgar más?


¿Y esto del propio Ponce citando a uno de Cuvillo en Castellón casi con el trasero también es arriesgar más? Nos lo tendrá que explicar muy bien para que lo entendamos:


Como decíamos más arriba, lo que explicó en Villaseca es más o menos lo mismo que contó hace dos años en la Asociación El Toro, que pueden recordar aquí. Vayan al minuto 52. Allí afirma que 'si dejas la pierna muy atrás queda muy feo, queda escondida...' Entonces, ¿en qué quedamos, maestro?, ¿qué nos dice de la imagen anterior? Es que en su demostración en Villaseca ha escondido la pierna ya desde el segundo pase... Le faltó decir que eso es torear hacia atrás escurriendo el bulto.

Como conclusión diremos que ese término medio de colocarse un poco de perfil para poder ligar pero nunca echando la pierna de salida atrás era lo que aplaudíamos en esta entrada, donde además incluíamos una demostración práctica de José Ignacio Sánchez en la cual se constataba que es posible ligar muletazos de salón sin echar esa pierna izquierda atrás. Observen:



Pulsen aquí para ver otra clase práctica pero con la que ahora sí estamos completamente de acuerdo. Después vuelvan al vídeo de Ponce y fíjense en sus piernas antes de comparar con cómo las ha movido Sánchez en su escenario. Es totalmente diferente y para nosotros no hay duda de dónde radica el toreo auténtico.

Y por último, vayan a esta entrada, donde Rafael Ortega, el as de espadas, torea de manera opuesta a todo lo que pontificó Ponce en Villaseca (y no dejen de leer los comentarios).

De allí copiamos esto de nuestra cosecha, si nos lo permiten:

"Con lo de torear hoy mejor que nunca estamos ante una falacia acongojante. Preguntaron una vez al maestro de La Isla cómo había que torear y respondió: 'con la muleta planchada, cargando la suerte y con el pecho por delante'. ¿Qué vemos hoy cada tarde? Todo lo contrario: la muleta hacia afuera formando un arco con el brazo, la pierna retrasada y un toro que no ve ni la femoral ni el pecho del diestro porque el cite se realiza con la cadera".

Esperemos no haberlos enojado más de lo reglamentario con todas estas disquisiciones técnicas.

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa. Y muchas gracias a Ángel por su aportación.

jueves, 9 de abril de 2026

CONVERSACIÓN CON PRIETO DE LA CAL (2ª PARTE): 'ME PARECE MUY MAL LA VUELTA DE MORANTE'

Reanudamos la charla con el ganadero de La Ruiza esperando que lo que departimos con él sea de su interés. La primera parte la tienen pulsando aquí. Venimos de hablar de Morante en la entrada anterior y resulta que también saldrá en esta conversación, ya han visto el titular:

- Lo de desgastarse mucho sus toros de salida no se cumplió con el berrendo de 3Puyazos. Salió al paso, se paró, se engalló y escuchó una ovación pero no protagonizó una irrupción fulgurante.

- En lo mío eso es muy raro pero es que aquel toro ya era muy listo en el campo... Yo creo que el ganado es inteligente y ese animal en el campo siempre hacía las cosas pensándoselas. Cuando lo movías para sacarlo de su cerrado había que sacarlo o antes o después que los demás, nunca iba con los otros. Sin los cabestros grandes de aquí nunca hubiéramos podido embarcar ese toro. Todo fue muy complicado con él y eso después se vio en la plaza. 



 - Estuvo usted en La Rábida hablando de 'Valores liberales y el toro de lidia', ¿eso qué fue?

- (Sonríe) Fernando Cuadri tiene un hermano que es director de cine. Me llamó y me dijo que iba a dar una charla en La Rábida y que a ver si podría ir con él, que lo organizaba un amigo de su hermano. Le dije que sí. Es más, los frailes que hay allí, que son cinco, son quienes vienen a dar la comunión a mi madre. El más tradicional de todos, que con su barba y sus sandalias se parece a San Francisco de Asís, me dijo: 'oiga, eso que han anunciado de los valores liberales y el toro, ¿usted qué hace en una cosa liberal?' Pues resultó que era un foro en el que de valores liberales no se habló, simplemente era un coloquio sobre la crianza del toro y Fernando Cuadri, que se lleva muy bien conmigo, habló de esa crianza del toro desde que nace y yo complementé un poco con la selección. No tuvo nada que ver con el título, yo nunca lo entendí.

- ¿Está contento con el cartel de Vic para su corrida? Recordemos que son Lamelas, Gerpe y Solera.

- (Dudando) Sí y no. Sé los picadores que llevan dos de ellos. Me falta uno. En las corridas donde voy a ver la suerte de varas lo que me interesa más son los picadores. Sé que con uno van dos franceses, Gabin y...

- Aillet...

- Sí. Y después otro lleva a uno de los de Raso y a Peralta, por eso estoy encantado. Del tercer matador no tengo ni idea todavía...

- De Lamelas...

- Sí. Eso es lo único que me preocupa. Las únicas oportunidades que tiene un ganadero de ver sus toros en el caballo tiene que ser con buenos picadores. El año pasado en la concurso de Vic, por ejemplo, el director de lidia llevó dos picadores desastrosos (se refiere a Esaú, véase abajo cómo se picó al miura). ¡Qué más daba si los toros eran de Miura o del Conde si los cogían en el rabo! Era absurdo. Al final, así no te sirve de nada ni una concurso ni una corrida normal. Por el contrario, si hay buenos picadores cambia todo.



- Hay otro detalle, que es el director de lidia, quien puede marcar la pauta a partir del primer toro según lo que se haga para el resto de la corrida.

- El director de lidia es muy importante. Le pongo un ejemplo. El año pasado en Calasparra era un desafío con Miura, que es más antiguo que nosotros. Estuve allí haciendo el pregón y hablé de la suerte de varas, un poco predicando en el desierto pero cada uno tenemos nuestra opinión. Entonces les dije que se anunciaba Joao d'Alva, que es un chico que no es que vaya a ser Morante pero que lidia muy bien los toros y hace caso al ganadero. Además lleva un buen picador... Pues acordamos que como venía de segundo en el cartel se alternasen las ganaderías. Por eso a partir del segundo la lidia se hizo muy bien. No es lo habitual con novilleros pero es que en una concurso es clave que el director empiece bien el festejo y se preocupe después de todo lo que pase en los demás toros.

- Eso es la teoría porque luego los otros matadores pueden decirle que no se meta en sus toros...

- Para mi gusto el director de lidia es muy importante, tiene que darte garantías. Hace dos años en la concurso de Vic, la de la lluvia, a la que no pude ir, me dijo mi hijo que la tercera vara fue la que se hizo con el toro bien colocado en suerte, y precisamente fue así porque lo puso Sánchez-Vara, que era el director de lidia aquel día. Esa es la función del director, tiene que ir con la intención de hacer las cosas bien.



- Tenía apuntado preguntarle por otra novillada pero no recuerdo el sitio...

- Lidié en Laguna, Calasparra, Beaucaire...

- Vic...

- Sí... pues no sé... ¡Ah, sí!, en Carbonero El Mayor, en Segovia. Lidiamos allí hace dos años y repetimos el año pasado. Hace dos años se lidió una novillada buenísima y la del año pasado fue más desigual pero hubo un animal excepcional, muy bueno. Tomás estuvo en Carbonero y en Laguna y me dijo que le había gustado más esta última en conjunto. Pero el mejor novillo de toda la temporada fue el de Carbonero, según él.

- Una pregunta sobre Morante, con quien siempre ha habido buena relación en su casa. ¿Qué le ha parecido lo de su última temporada con ese endiosamiento y aquello de que me retiro pero ahora vuelvo...? ¿Cómo lo ve?

- (Sin dudar) Mal, muy mal. No sé... él es verdad que siempre ha tenido problemas de salud en su cabeza pero todo lo que sucede a su alrededor es por él. Si decido que me retiro porque no lo veo pues te retiras. No entiendo retirarte el 12 de octubre en Madrid y ahora volver a Sevilla. Es que es una empresa nueva, sí, ¿y qué? No haberte cortado la coleta, hombre.

- Bueno, ya sabe que él sostiene que no se cortó la coleta como Dios manda sino que solamente se quitó la castañeta...

- Pero entonces ¿para qué haces eso? No tiene mucho sentido. Si vas a volver porque te has arrepentido de haber hecho eso, lo suyo es pedir perdón a la afición. Pero es que hay gente a quien se permite todo. Yo he conocido a un Morante que con sus problemas y sus cosas tenía bastante sentido común, a su manera, pero lo tenía. Este Morante de ahora... no lo entiendo. Ni siquiera creo que un partidario de Morante esté muy conforme con que se vaya y vuelva. Ahora, en Sevilla, ¿se quitará otra vez la castañeta y se la volverá a poner en Málaga? Parece un poco de juerga, no lo veo muy serio. Igual que aquella entrevista dramática del ABC donde decía cosas muy graves, hablando incluso de quitarse la vida... Eso es muy doloroso porque tienes familia que lo va a leer... Pero al poco dice que viene con ansias renovadas y que está fenomenal... Una persona con problemas debería quedarse en casa y curarse del todo. No sé si prima en él lo comercial, lo monetario o la importancia tan brutal que se le da... pero no habría que perdonarle todo. No veo lógico todo esto. (Recuerden los desocupados lectores que nosotros fuimos de los primeros en poner en duda su supuesta retirada, pulsen aquí y lean el titular de aquella corrida madrileña)



- Y el otro torero del que quería preguntarle es el favorito de su madre...

- Paula, sí... Venía todos los años a tentar. Mire esta foto donde se le ve a la derecha de un chavalín,  que era Canito, sobrino de Cano, el fotógrafo. Salgo yo al otro lado con Tito de San Bernardo:



- Paula venía cada año como le digo y se tiraba una hora vendándose las rodillas. Cuando salía le daba igual el tamaño y los pitones de las vacas, nunca exigió nada. 'Me da igual que sean bonitas, decía, lo importante son las intenciones que tengan'. Jamás le arreglé una vaca, lo único que pasaba era que al tener tan pocas facultades había que ir con mucho cuidado porque como le gustase una vaca, salía del burladero, la iba sacando hasta el centro del ruedo y estando en puntas le podía tropezar... Por eso siempre teníamos algún matador o algún novillero de la casa pendiente de hacerse cargo de las cosas ante cualquier imprevisto, siempre atento con él. Hoy mucha gente se admira de que toreara utreras en puntas. Se quedaba a comer y veías que era una persona que decía las verdades del barquero, no tenía pelos en la lengua con nadie... Por otro lado era muy normal...

- Pero nunca se apuntó a matar sus toros...

- No... pero es que hablamos de una época complicada con mis toros. Mató creo que una de Miura en su primeros años pero es que después no tenía facultades. Mi madre era muy partidaria de él. En Sevilla eran de Paula o de Romero y los paulistas decían que él era más puro, más belmontista. Quizá Curro no era tan puro, no sé... A la hora de colocar las vacas en el caballo lo hacía divinamente y con gracia en los recortes, sin abusar de los pases, con mucha naturalidad.

- Me ha dicho que leyó usted en el blog aquella entrevista fantasma con Joaquín Vidal que me inventé (pulsen aquí). ¿Está de acuerdo conmigo en que estamos igual de mal que hace treinta años?

- Yo creo que estamos peor... En aquella época no había fundas, por ejemplo. Los toros se arreglaban, sí, pero el ganadero no estaba obligado a meter el toro en el mueco para quitar las fundas. Ahora el noventa por ciento de los toros pasan por el mueco para quitar las dichosas fundas. Con esos inventos modernos estamos peor... Y la autoridad en Madrid está sin duda peor que entonces. No digo que todos aquellos presidentes fuesen sensacionales pero había sanciones e inhabilitaciones, había más orden. Hay otra cosa que parecerá una tontería pero los toros dependían de Interior, no de Cultura. Puede que la tauromaquia sea más de Cultura pero para que haya orden era mejor que estuviese en Interior. Yo lo veo todo peor ahora. Además es verdad que había empresas y monopolios, recordemos a Manolo Chopera, a Balañá, a Canorea con los Matilla... pero, por favor, no me comparen a Chopera con la actual empresa de Madrid, ni a Canorea con la empresa de Sevilla, ¡es que no tienen nada que ver! Aquella gente eran aficionados a los toros, con sus gustos particulares, sí... pero por ejemplo, en Vic o en Bayona el primero que estaba en los corrales a las siete de la mañana era Manolo Chopera. Luego, los encastes: se han perdido muchos, los patasblancas de Sánchez Cobaleda, los guardiolas con lo poco que veremos en 3Puyazos, de los pedrajas sólo tenemos el reducto de Isaías, desapareció Atanasio... Antes la baraja era más amplia. Había Domecq, correcto, pero también Torrestrella y tampoco me comparen Torrestrella con Daniel Ruiz, Garcigrande o Victoriano del Río. No hay duda de que estamos peor.



- Y dentro del ruedo, ¿había más oficio antes?

- Había más variedad porque las ganaderías eran más variadas. Yo no estoy como Morante en contra de las escuelas pero ya empiezan mal porque no sé si  les enseñan bien cómo colocarse, las distancias, los terrenos... ya que los animales con los que se enfrentan son todos iguales. Y luego los que no llegan a matadores se hacen banderilleros, siendo que han aprendido entre algodones, cosa que antes no pasaba. Por eso conocían más la profesión que los de ahora. Estaban más preparados.

- Siempre acabamos en forma pesimista, ¿se da cuenta? Hacemos una especie de terapia de grupo pero no solucionamos nada.

- Pero por lo menos nos queda 3Puyazos, Vic y Céret.

- Y que dure...

- Sí, que duren los tres. Discutiremos sobre los carteles pero por lo menos tienen interés en que la lidia se haga bien, con los mejores caballos de picar, etc.

- Por eso cuando me preguntan qué pienso de los carteles de estas tres ferias siempre respondo que me da igual quién toree. Si el primer tercio se hace medio bien, yo ya estoy contento.

- Por eso le hablaba de que mi preocupación para Vic eran los picadores.

- Un amigo del blog, el que hizo su presentación en el coloquio de Barcelona, me repite siempre la misma canción: 'Rafa, desengáñate porque todos los ganaderos, incluso los que van de duros y hablan solamente del caballo, lo único que quieren es que corten las orejas a sus toros'. ¿Lo confirma o lo desmiente?

- Empieza uno de ganadero pensando eso. Pero cuando ya llevas muchos años en esto vas buscando otra cosa porque además te das cuenta de que el torero se va mucho más satisfecho sin haber cortado orejas pero habiendo lidiado bien un toro importante antes que el que corta un rabo con un público festivo. Ni siquiera muchos toreros estarían de acuerdo con esa afirmación de las orejas. Es verdad que el resultado es importante pero si la razón de ser de un ganadero es que corten las orejas a sus toros, yo me retiro. Eso lo vas aprendiendo con los años. Mi objetivo como ganadero se basa en que me gusta el animal, el toro, y me gusta la lidia bien hecha, con un buen torero que sea capaz de poder a un toro, matandolo bien... y entonces, sí, ahí sí que me gustaría que le cortasen la oreja. Si no lo hace así, me parece injusto que se corten orejas.

- Pero el dinero tanto para el ganadero como para el torero está en las orejas...

- Sí pero yo aprendí de Fernando Cuadri que el dinero del ganadero no puede ser el fin de su labor sino la consecuencia de ella. Si tú sólo tienes el objetivo de ganar dinero, tendrás que tragar con todo lo que te pidan: criar un toro para que le corten orejas, ponerle fundas, hacerle las bolitas, arreglarlos... No, el dinero tiene que ser una consecuencia de tu trabajo. Y los que tenemos este tipo de ganado no podemos buscar la rentabilidad sino criar un toro que te llene.

- Sobre su tan traído retorno a Madrid, si lo obligasen a enfundar la corrida que le comprasen para Las Ventas...

- (Interrumpiendo) Pues no volveré a Madrid. Está claro. Espero que eso cambie. Mis hijos son muy jóvenes y algún día querrán volver a Madrid pero si yo he de enfundar, no volveré, no me interesa lo más mínimo.

De esta manera tan radical acabábamos la conversación que mantuvimos con un ganadero que cumple la condición añadida de ser aficionado. Por cierto, nos dijo que había disfrutado en el coloquio con los aficionados catalanes en Barcelona: 'estos coloquios dependen siempre de las preguntas y allí fueron muy interesantes'.



Nos despedimos con esta curiosa foto de la ganadería de perrillos bodegueros que lleva su esposa. La madre de esta camada ayuda siempre en las labores de campo y es especialista en distraer a los toros cuando les da por pelearse. No va por la cara a tocarles las orejas sino por detrás a picarles en los testículos. En cuanto empieza a molestarlos por esa zona, los toros se despistan con ella y cesan en su actitud levantisca. Es toda una experta...



Ah, y olvídense de aquella corrida concurso que estaba preparada para una plaza de la mitad norte. Era con Concha y Sierra, Saltillo, Prieto de la Cal, Conde de la Corte, Palha y Cebada Gago. El empresario ha dicho que por desacuerdo con el ayuntamiento se sustituirá por una corrida normal. ¿Qué tiene que ver el ayuntamiento en esto, pensamos nosotros? Seguro que lo que hay detrás es algún cambio de cromos...

Saludos cordiales desde Tarragona. Rafa.